PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ Escuela de Posgrado El smartphone y el uso de WhatsApp en un contexto de migración Tesis para obtener el grado académico de Maestro en Antropología Visual que presenta: Gonzalo Andrés Pérez Paredes Asesor: Gisela Elvira Cánepa Koch Lima, 2025 Informe de Similitud Yo, Gisela Cánepa Koch, docente de la Escuela de Posgrado de la Pontificia Universidad Católica del Perú, asesora de la tesis de investigación titulada El smartphone y el uso del WhatsApp en un context de migración, del autor Gonzalo Andrés Pérez Paredes dejo constancia de lo siguiente: El mencionado documento tiene un índice de puntuación de similitud de 3%. Así lo consigna el reporte de similitud emitido por el software Turnitin el 09/09/2025. He revisado con detalle dicho reporte y la Tesis o Trabajo de Suficiencia Profesional, y no se advierte indicios de plagio. Las citas a otros autores y sus respectivas referencias cumplen con las pautas académicas. Lugar y fecha: Lima-Perú; 11 de septiembre, 2025 - - - 6 Apellidos y nombres del asesor / de la asesora: Cánepa Koch, Gisela Elvira DNI: 09144486 Firma: ORCID: https://orcid.org/0000-0002- 4686-9938 https://orcid.org/0000-0002-4686-9938 https://orcid.org/0000-0002-4686-9938 https://orcid.org/0000-0002-4686-9938 Para Armando que, con una frase, me hizo entender de qué iba todo: “Hay cosas que la tecnología no va a sustituir… un abrazo de mi padre.” 3 Agradecimientos Quiero agradecer, en primer lugar, a mi asesora, Gisela Cánepa Koch, quien ha sido una inspiración a través de estos años. En segundo lugar, a mi madre, Berta Paredes Maibach, y a mi padre, César Pérez Vásquez, a quienes les debo el empuje para culminar este proyecto de tesis. Luego, también le agradezco a mi novia, Andrea Lequerica Repetto, por acompañarme en este proceso y porque en el tiempo que ha durado la realización de esta tesis sobre migrantes nosotros también nos hemos convertido en unos. Les doy las gracias a todos los autores que me han ayudado a reflexionar, y con quienes he dialogado en silencio, sobre las experiencias de los migrantes y el uso de la tecnología. Y, nuevamente, agradecerles a Armando, Jose, Andreina y Sorangel, porque sin su apertura y disposición no existiría esta tesis. 4 Resumen El smartphone es un objeto que ha transformado la comunicacion entre las personas, las maneras en que socializan y cómo acceden a informacion para tomar decisiones que les ayude a transitar la vida. El valor de uso que le asigna cada persona al smartphone va tomando diferentes formas y se generan brechas, ya sea por el acceso a la tecnología o por la prestación (affordance) que se da en el momento de poner las cualidades del smartphone como objeto con las habilidades de las personas que los usan. Este objeto facilita una multi co-presencia a través de la cual una persona puede estar, desde la virtualidad que permite el internet, en muchos lugares diferentes y con personas distintas a la vez. Estas posibilidades son clave para las personas migrantes, ya que posibilitan el mantenimiento y la redifinición de vínculos familiares, a la vez que facilitan la gestión del cuidado a distancia, como para poder transitar la nueva vida en el lugar de destino. Todo ello mediado por la tecnología ofrecida por los smartphones. El foco de la tesis se encuentra en el uso de WhatsApp como aplicación principal para la coordinación de la vida de migrantes venezolanos en Lima. Palabras clave: smartphone, etnografía digital, prestaciones, co-presencia, lugar, transportal home, obsequios digitales. 5 Abstract The smartphone is an object that has transformed communication between people, the ways they socialize, and how they access information to make decisions that help them navigate life. The use value that each person assigns to the smartphone takes different forms, and gaps arise, whether due to access to the technology or the affordance that exists when comparing the qualities of the smartphone as an object with the skills of the people who use it. This object facilitates a multi-co-presence through which a person can be, through the virtuality enabled by the internet, in many different places and with different people at the same time. These possibilities are key for migrants, as they enable the maintenance and redefinition of family ties, while also facilitating the management of remote caregiving, enabling them to navigate a new life at their destination. All of this is mediated by the technology offered by smartphones. The focus of this thesis is on the use of WhatsApp as the primary application for coordinating the lives of Venezuelan migrants in Lima. Key words: smartphone, digital ethnography, affordance, co-presence, place, transportal home, digital gifts. 6 Índice de contenido Pág. Informe de similitud 2 Dedicatoria 3 Agradecimientos 4 Resumen 5 Abstract 6 Índice de contenido 7 Introducción 10 CAPÍTULO I PRESENTACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN 12 1.1. Motivación 12 1.2. Aporte y reflexión 16 1.3. Justificación de la problemática 19 1.4. Preguntas de investigación 22 CAPÍTULO II ESTADO DEL ARTE 23 2.1. Celulares inteligentes (“smartphones”) 23 2.2. La comunicación a distancia entre familiares mediada por la tecnología digital 31 2.3. Las redes sociales 35 2.4. Migración venezolana en el Perú durante los últimos años 41 7 CAPÍTULO III MARCO CONCEPTUAL 46 3.1. Co-presencia 46 3.2. Transportal Home 50 3.3. Obsequios digitales (“Digital gifts”) 51 3.4. Valor de uso 54 3.5. Cuidados transnacionales y lazos familiares 56 CAPÍTULO IV METODOLOGÍA 60 4.1. Explicación de la metodología 60 4.2. Selección de estudios de caso 61 4.3. Construcción del campo y ténicas de recojo de información 62 CAPÍTULO V PERSONAS Y CELULARES EN MOMENTO DE MIGRACIÓN 64 5.1. Al partir: trayectorias 65 5.2. Al llegar: usos para transitar una nueva vida 73 CAPÍTULO VI WHATSAPP Y EL MANTENIMIENTO DE VÍNCULOS Y EL CUIDADO 81 6.1. Estar en el día a día o no: agencia y control sobre cómo relacionarse 82 6.2. Estar en eventos especiales: la búsqueda por ser parte 97 8 Podcast “Celulares migrantes: historias de personas y objetos” 103 Conclusiones 105 Referencias bibliográficas 108 9 Introducción A lo largo de mi trayectoria profesional como comunicador, investigador y documentalista, he encontrado inspiración en las maneras en que las personas interactúan con la tecnología y en las personas migrantes. A lo largo de la Maestría en Antropología Visual, a ese interés se le sumó el estudio de la cultura material y técnicas de investigación como la foto elicitación y sus derivadas que pueden utilizarse para el desarrollo de la antropología digital. Es así como el estudio del smartphone en migrantes venezolanos y sus usos para el mantenimiento de sus vínculos familiares y amicales, y las maneras en que hacen la gestión del cuidado a distancia se encuentra en la intersección de los temas que mayor curiosidad me despiertan. A lo largo de la tesis se reflexiona sobre el smartphone como objeto, pero también se hace énfasis en la aplicación WhatsApp como lugar desde el que se posibilitan diferentes cuestiones que los migrantes hacen en su día a día, ya sea para navegar el nuevo lugar de residencia o para mantenerse presentes en el lugar de origen. La tecnología digital permite una multi co-presencia continua e inmediata, que tiene la posibilidad de quebrarse si no se cuenta con una infraestructura digital adecuada en alguno de los lugares donde se encuentren las personas. Otro aprendizaje relevante ha sido que las personas, al usar este tipo de tecnología, 10 no andan pendientes de quién es la empresa que se encuentra detrás de todo o para qué podría ser utilizada posteriormente la información que se comparte. En el Estado del arte, exploro sobre lo que son los smartphones y sus usos, para luego entrar al detalle de cómo ha sido la evolución y en qué situación se encuentra actualmente la comunicación a distancia entre familiares mediada por la tecnología digital. Asimismo, investigo sobre las redes sociales haciendo principal énfasis en WhatsApp como foco de estudio. Y, finalmente, también reflexiono sobre la migración venezolana en el Perú durante los últimos años. Por otro lado, en el Marco conceptual, repaso una serie de conceptos que son fundamentales para la elaboración de esta tesis, como son la co-presencia, el transportal home, los obsequios digitales (“digital gifts”), el valor de uso y los cuidados transnacionales y los lazos familiares. A partir de ahí, me centro en el análisis de las historias de 4 migrantes venezolanos en Lima, que son Jose, Armando, Andreina y Sorangel, a partir de quienes se problematiza el uso del smartphone en el momento de migración y, luego, para el mantenimiento de vínculos y la gestión del cuidado a distancia. 11 CAPÍTULO I PRESENTACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN 1.1. Motivación Uno de mis bisabuelos maternos era suizo y cuando tenía 20 años aceptó un trabajo que lo llevaría de Suiza al Perú junto a su hermano para entregar unas vacas que se habían comprado en diferentes haciendas del país alrededor de 1920. La idea de estos jóvenes era entregar las vacas, hacer algo de dinero, conocer América y regresar a su país luego de la aventura. Al subirse al barco con las vacas, estoy seguro que jamás imaginaron lo que pasaría después. Una vez llegado al norte del Perú, específicamente a Chiclayo, mi bisabuelo entregó un grupo de vacas en una hacienda donde rápidamente se dieron cuenta de que las vacas sólo le hacían caso al joven suizo. Así, le pidieron que se quedara ofreciéndole un trabajo a largo plazo –cosa que escaseaba en la Europa posterior a la Primera Guerra Mundial– entrenando a quienes trabajaban en la haciendo en cómo comunicarse con las vacas extranjeras. Su novia estaba en Suiza esperando noticias del viajero a quien, según lo acordado, vería en pocos meses. Las tecnologías de comunicación a distancia escaseaban y las cartas demoraban demasiado. Cambio de planes y un año después vino al Perú su novia que, en uno de los tantos roles que jugó en su vida, fue mi bisabuela. Me gusta pensar que mi familia existe gracias a las vacas. 12 Escribo esta tesis porque vivimos en un tiempo donde ya no tiene que pasar lo que les pasó a Paul Maibach y a Berta Roesch, mis bisabuelos, y a tantos otros migrantes en el mundo que, por falta del desarrollo de tecnologías de comunicación transnacional, terminaban alejándose de sus familias para concentrarse en los vínculos que creaban y sostenían en el lugar del mundo al que llegaban. Décadas pasaron y todos mis abuelos emigraron de distintas partes del Perú para establecerse en Lima. Así, dejaron atrás no sólo familia, sino también recuerdos que los acompañarían todas sus vidas a pesar de haber perdido gran parte del contacto con sus familiares que quedaron en Cajamarca, Chepén y Azángaro. Siguieron pasando las décadas y hacia fines de los años ochentas, la hermana mayor de mi padre emigró con su familia a la ciudad de St. Louis, en Estados Unidos, para que uno de sus hijos reciba un tratamiento especial de salud al que no hubiera podido tener acceso en el Perú. Pocos años después, a inicios de los noventas, la hermana mayor de mi madre hizo lo propio con su familia, yendo a Colorado Springs, también en Estados Unidos, donde ella fue parte de un tratamiento experimental para curar el cáncer. Mi primo logró incrementar considerablemente su tiempo de vida y mi tía sigue con vida luego de haber superado el cáncer. Luego, durante la década del 2000, un primo se fue a estudiar a Rotterdam, en Holanda, otro primo se fue a estudiar a Albacete, en España, y otra se fue a 13 vivir a Canadá luego de casarse. En la siguiente década, yo pasé temporadas estudiando en Alemania y en Cuba, mientras que otra prima se fue a Canadá. Después de la pandemia, mis primos que migraron durante la década del 2000, comenzaron a “pedir” a sus padres. Así, unos tíos comenzaron con el trámite de la ciudadanía canadiense, lo que los lleva a pasar largas temporadas en Canadá y otras en el Perú, y otros tíos se mudaron a España de donde ya son ciudadanos. De hecho, yo llevo viviendo en Madrid, España, desde el 2023, y mi hermana se mudó a la misma ciudad al año siguiente. En este tiempo, otro primo se fue a Suiza y otra prima a Australia. Al haber sido las migraciones familiares más recientes durante los últimos años, he podido percibir cómo las maneras de mantener el vínculo y gestionar el cuidado a distancia se han ido transformando en sólo dos décadas. Por poner un ejemplo, con mi primo que emigró a Holanda hace poco más de veinte años, la comunicación casi que se limitó por muchos años a llamarlo por su cumpleaños junto a mi familia nuclear pasándonos el teléfono de la casa, mientras que con mis tíos y primos que han emigrado durante esta década se mantiene la comunicación por WhatsApp, Facebook e Instagram de la misma manera en que se hacía cuando compartíamos el mismo territorio. De hecho, hoy al vivir en carne propia la comunicación a distancia, a diferencia de cuando empecé a trabajar la tesis en el 2022 cuando aún me encontraba viviendo en Lima, me reconozco en muchas de las historias que comentan las personas que han sido parte del proceso de investigación. 14 Por otro lado, dentro de la Maestría en Antropología Visual he descubierto un campo de exploración que se encuentra en la intersección entre la cultura material, el uso de objetos digitales para investigar –como la fotoelicitación y las prácticas que puedan derivarse de ésta gracias al uso de screenshots, chats, videos, entre otros–, y las maneras en que lo digital reconfigura las maneras de vivir y de relacionarse de las personas. Me interesa enfocar mi campo de estudio en el celular inteligente (“smartphone”, en inglés) ya que es un objeto material por sí mismo, pero que a la vez contiene dentro de su materialidad a diferentes objetos desde donde ocurren múltiples interacciones. Este objeto representa una oportunidad de conexión para los migrantes a partir del cual reconfiguran sus vínculos con el lugar de origen. Es de todo esto de lo que reflexiono en esta tesis. Felizmente vivimos en tiempos donde las familias no tienen que despedirse para siempre, ya que podrán mantenerse en contacto permanente gracias a esta tecnología que – como menciona Daniel Miller en uno de los textos que sirven de fundamento para esta investigación– se convierte en un lugar y ese lugar es una casa. Al conocer las historias de Andreina, Armando, Jose y Sorangel he podido ver aún más de cerca el fenómeno de la migración y lo que está en juego para ellos. Son inspiradoras las estrategias que encuentran tanto para navegar la vida en el nuevo lugar, como para ser parte de la toma de decisiones diarias, mantenerse presentes en eventos especiales o hacerse cargo de la gestión del cuidado de sus familiares y amigos, ya sea que éstos se encuentren en el lugar de origen o en algún otro lugar al que hayan migrado. Sus historias son reflejo 15 de las estrategias que migrantes en todas partes del mundo han encontrado en un contexto de tecnología digital que acorta las brechas de espacio y tiempo que puede haber entre un lugar y otro. 1.2. Aporte y reflexión Esta tesis busca aportar el campo de la antropología visual en el Perú, tanto de manera temática como de manera metodológica, ya que su objeto de estudio y la manera en que ha sido realizada la investigación puede inspirar nuevas maneras de aproximarse a la antropología digital. De manera temática, puede aportar ya que se enmarca dentro de lo que viene llamándose antropología o etnografía digital, que aún es una línea reciente en la academia en general y, por tanto, también en el Perú. Si bien se han estudiado las maneras en que las tecnologías de comunicación impulsan las relaciones a distancia en diversas partes del mundo, estas tecnologías vienen evolucionando con tal velocidad que hace sentido realizar un estudio actualizado con los usos que se hacen de las tecnologías de comunicación en los últimos años, haciendo énfasis en la inmediatez de lo digital y en las posibilidades que ésta otorga. De manera particular, mi interés se centra en la relación de las personas migrantes con estas tecnologías. Al buscar personas con las que conversar para hacer el estudio, dada la migración masiva de personas venezolanas al Perú, me encontré con diferentes personas que habían emigrado de dicho país que estaban dispuestas a contar sus 16 experiencias en el proceso de migración poniendo foco al uso del smartphone. En el Perú no hay muchos grupos de migrantes transnacionales y menos con la masividad de los venezolanos. Si se quiere trabajar con migrantes en el Perú, las personas de Venezuela se presentan como una oportunidad, ya que se trata de una migración masiva y reciente. En el caso particular de esta tesis el foco no está en el hecho de que sean venezolanos, sino que son migrantes que comparten similitudes en cuanto al país de origen y al de destino. Se trata de un fenómeno global, que es lo que me interesa estudiar. Por otro lado, en cuanto a lo metodológico, esta tesis busca generar reflexión sobre cómo puede hacerse una investigación antropológica en la era digital, poniendo el foco tanto en las relaciones que tienen las personas entre sí como en la relaciones de las personas con uno de los objetos más utilizados durante estos tiempos: el smartphone. Tomar este objeto como campo de estudio es novedoso, ya que he podido acercarme al uso particular que hace cada persona y que, además, varía mucho de persona en persona. Adentrarse a entender el valor de uso que tiene dicho objeto genera reflexiones sobre cómo se configuran y comunican las familias separadas geográficamente durante estos tiempos. Asimismo, se genera una reflexión entre el dispositivo del smartphone como objeto y las aplicaciones, que, a su vez, cada una puede ser vista como un objeto digital por sí misma dadas las potencialidades de uso y relacionamientos que se dan dentro y a partir de éstas. También se explora con quién interactúan los migrantes: ¿con el smartphone como objeto o con las aplicaciones? Las capas de uso que tienen las personas con estos objetos han generado reflexiones tanto sobre el valor de uso que cada persona le da a su 17 smartphone como al valor que cada usuario le asigna a las aplicaciones. Se explora este dispositivo como objeto y se pone principal foco en el uso de aplicaciones para el mantenimiento de vínculos y el cuidado con las personas a distancia, así como para poder navegar una nueva vida. La aplicación WhatsApp, como objeto digital y como lugar por sí mismo, es gran parte del terreno de exploración de esta tesis. Al preparar el campo, surgía una reflexión respecto a los límites éticos de hacer una investigación adentrándonos en la vida de las personas a partir de lo que hay en sus smartphones. Este proceso tuvo que hacerse con especial cuidado ya que eran las personas quienes definían qué enseñar y qué no de sus dispositivos. En un mundo digital donde se puede hacer seguimiento a las personas por el contenido que suben a internet sin necesidad de que sepan que son observadas, fue importante ser transparente con las personas que eran parte de la investigación para que sepan lo que, como investigador, venía observando. Hoy en día, el smartphone ya tiene una serie de características que hacen posibles una serie de acciones. Hay que ver qué es lo que el smartphone le permite hacer a uno, pero no solo el smartphone sino todas las posibilidades que generan cada una de las aplicaciones. José Van Djick (2016) habla de cómo la incursión de las plataformas digitales han hecho que se pase de una comunicación en red a una socialidad por plataformas, como una suerte de “socialidad conectada”, dando paso a una cultura de la conectividad. Y esto hace la diferencia en tiempos en que ya no es necesaria la conexión a internet 18 desde una computadora, sino que basta un objeto tan pequeño como un smartphone para abrir tantas posibilidades de estar conectado. Es en este contexto que es relevante entender el valor de WhatsApp para las personas y toca pensar también en cuáles son las posibilidades que esa aplicación en particular le permite a cada persona en específico para matenerse y reconfigurar sus vínculos a distancia. Es interesante que en la investigación global sobre el smartphone realizada por Miller et al (2021), los participantes de su investigación casi nunca hayan mencionado el hecho de que WhatsApp le pertenece a la empresa Meta, que se originó con Facebook. Esto, mencionan, probablemente sirva para proteger la mirada positiva sobre lo que ofrece WhatsApp en contraste con la posible reputación negativa que tengan tanto Facebook como Meta. WhatsApp, junto a las aplicaciones WeChat y LINE que posibilitan usos similares y se usan en otras geografías, es llamada “el corazón del smartphone” (Miller et al, 2021). Esto ya que una sola aplicación representa ahora todo lo que el dispositivo puede hacer por las personas. Por eso es clave problematizar los usos que hacen de esta aplicación los migrantes y poder comprender las potencialidades que se ofrecen. 1.3. Justificación de la problemática 19 Los fenómenos migratorios siempre llevan consigo riesgos. Cada historia de migración es personal y particular, y se vive desde dos lados de una misma moneda: por una parte, desde quienes se van y, por otra, desde quienes se quedan. Ahora pensemos en cómo se da este fenómeno en un contexto en el que la gente de un mismo lugar emigra buscando quebrar con la situación actual para emprender una aventura en un lugar extraño que bien pudiera generar lo que muchas personas llaman “un mejor futuro”. Los procesos migratorios traen consigo transformaciones. En el ámbito familiar, una de las principales es el cambio –y el deseo de que no lo haya– en la propia dinámica de la familia. A pesar de poder seguir estando presentes gracias a la tecnología, los vínculos y los roles dentro de las familias se reconfiguran. Las migraciones han sido de los fenómenos sociales más transformadores en las principales ciudades alrededor del mundo durante las últimas décadas. De pronto, una cantidad significativa de migrantes se encontraron generando redes de soporte entre sí para sobrellevar y navegar la nueva vida mientras que, a la par, cada quien busca mantener un pie en su lugar de origen, ya que muchos de ellos son o eran padres o tenían a su cargo familiares a quienes cuidar para quienes debían generar dinero y enviar remesas. Esta cuestión explora cómo se construye el concepto de familia a distancia, que supone una constante negociación y redefinición de roles y deberes, que es lo que sucede en el caso de las personas que son parte de esta tesis y con la mayoría de migrantes, por lo que se puede decir que es una problemática muy globalizada. 20 Es en este contexto donde se enmarca y justifica la problemática de esta investigación, que es el mantenimiento y redefinición de vínculos familiares en un contexto de migración mediado por la tecnología digital ofrecida por los smartphones. Estos objetos se han vuelto cruciales en nuestra sociedad contemporánea y resulta necesario comprender el rol que juegan en la imaginación y en la realidad del proceso migratorio de las personas que son parte de esta investigación. Toca pensar cómo se dan estas transformaciones en los vínculos a través de la mediación de la imagen. Tanto Armando Silva (2012) como Pierre Bourdieu (2003) ponen la mirada en la fotografía, en parte, para reflexionar sobre las maneras en que se configuran y diferencian las familias. Ellos lo ven en un contexto analógico. En esta investigación, yo esotoy viendo la formación y reconfiguración de la familia en un contexto digital y de migración, donde la facilidad de acceso a imágenes y videos es considerablemente mayor, y su circulación puede ser instantánea. Resulta necesario seguir ampliando la investigación que se hace en el Perú sobre los smartphones, sobre las aplicaciones, sobre las tecnologías de comunciación que facilitan la comunicación a distancia y sobre la migración venezolana en el país. Construyendo sobre esto, hacen falta en la academia en el Perú discusiones que integren todas estas aristas para aprender sobre una realidad muy actual en una era marcada por el acceso a la tecnología digital. Los migrantes son hijos, padres, hermanos, esposo, tíos, abuelos, primos, sobrinos, amigos, vecinos que interactúan en el día a día tanto con personas 21 del lugar donde transitan la vida como del lugar donde tienen a sus familiares. Es importante no dejar de lado esto cuando se estudia un grupo de migrantes, como el caso particular de la población venezolana, que se ve afectada en el Perú por una xenofobia desatada por la delincuencia y crimen generado por algunos de estos migrantes. 1.4. Preguntas de investigación La presente investigación es guiada por una serie de preguntas que sirven de norte durante el proceso y que ayudarán a adentrarse en el entendimiento del objeto de estudio. Así, se han definido una pregunta principal y dos preguntas secundarias. Pregunta principal: ¿Cómo funciona el smartphone en la reconfiguración de la familia y los lazos amicales en un contexto de migración y tecnología digital? Preguntas secundarias: - ¿Cómo el smartphone media el proceso migratorio? - ¿Cómo sirve el smartphone para reconstruir vínculos personales y realizar prácticas de cuidado a distancia? 22 CAPÍTULO II ESTADO DEL ARTE A través del recorrido de lo que dice la literatura en torno a cuatro ejes temáticos principales, se irá perfilando este proyecto de investigación. El primer eje temático son los celulares inteligentes (“smartphones”, en inglés); el segundo, la comunicación a distancia entre familiares mediada por la tecnología digital; el tercero, las redes sociales; y, el cuarto, la migración venezolana en el Perú durante los últimos años. 2.1. Celulares inteligentes (“smartphones”) La telefonía móvil se ha venido desarrollando desde los años 70’s. La primera comunicación telefónica móvil pública se realizó en 1973 con un aparato de Motorola que pesaba cerca de 1kg, tomaba un año en cargar y podía ser utilizado para hablar por 30 minutos. Para el año 1983, ya se había desarrollado un aparato que pesaba la mitad y que costaba US$ 3500. Durante los años 90’s, avances tecnológicos vinculados al desarrollo material del teléfono celular como objeto permitieron que se redujera el tamaño, el peso y pudiera producirse en masa. De igual manera, durante los 90’s, las empresas proveedoras de servicio telefónico comenzaron a llenar las ciudades de las infraestructuras necesarias para proveer dicho servicio. Acompañado a esto, durante los 90’s y los 2000’s, los precios comenzaron a bajar y se aceleró la adopción de esta tecnología. Solo en Estados Unidos se pasó de tener 340 mil 23 celulares en 1985 a poco más de 100 millones en el año 2000 y a más de 302 millones en el 2011 (Raimie y Wellman, 2012). Los smartphones comenzaron a popularizarse durante la primera década de este siglo; es decir, durante los 2000’s. Luego de diversos esfuerzos de empresas productoras de teléfonos celulares como Nokia, Sony Ericsson, entre otras, en el año 2007 la empresa Apple lanzó el iPhone y revolucionó el mercado de la telefonía celular inteligente. Hasta entonces, los smartphones tenían funciones que permitían el acceso a cierta información de internet; sin embargo, es a partir del iPhone que empieza a sentirse que uno puede tener una computadora al alcance de la mano y su gran éxito en el mercado se debe a la proyección de la posibilidad de personalización del teléfono gracias a las aplicaciones y al manejo publicitario de Apple para re-brandear el concepto de “personalización” como si fuera una invención de ellos (Hjorth, 2012). Para poder entender este tipo de tecnologías móviles, debemos hacer un esfuerzo por desagregar los componentes de la palabra. Al ser el término más utilizado para este tipo de celulares el usdado en inglés, smartphone, hay que ver de dónde viene. El acrónimo S.M.A.R.T. en inglés se refiere a ‘Self- Monitoring, Analysis and Reporting Technology’. (Miller et al, 2021). En español, sería algo en la línea de “Tecnología de auto-monitoreo, análisis y reporte”. Es decir, la inteligencia de este objeto está definida en tanto su capacidad de ser autónomo, generar análisis y reportes. 24 Daniel Miller, quien es pionero en el estudio antropológico de las redes sociales y de los celulares inteligentes, ha liderado durante los últimos años un proyecto de estudio sobre los smartphones que ha tenido un equipo de 11 investigadores en 10 locaciones distintas para aprender sobre los diferentes usos que hacen las personas de dicha tecnología. Resultado del proceso de investigación de Daniel Miller y equipo fue la publicación de una serie de libros sobre cada locación y uno que sintetiza los principales hallazgos del estudio llamado “The Global Smartphone” (2021). Me llama particularmente la atención que proponen respecto a que el smartphone debe empezar a ser entendido como un lugar en el que ahora vivimos y ya no únicamente como un dispositivo que se utiliza para comunicarse (Miller et al, 2021). A partir de aquí, se propone la noción de “Transportal Home”, que elaboro a mayor detalle en la sección destinada al marco conceptual: “(…) es inquietante cuando alguien que parece estar sentado a nuestro lado se retira abruptamente, a todos los efectos, a algún otro lugar del que estamos excluidos sin decirnos adiós. Puede que permanezcan en nuestra compañía física, pero se han desvinculado. Nos hemos acostumbrado a la idea de Internet como la "Muerte de la distancia", pero ahora el teléfono inteligente parece implicar paralelamente una "Muerte de la proximidad". Dondequiera que parezca estar una persona, en realidad puede estar de vuelta en su ‘Transportal Home’”. (Miller et al, 2021, p. 219-220, traducción propia). 25 La noción de “lugar” implica también relaciones, afectos y cultura compartida. Para Edward S. Casey (1996), el lugar es una experiencia vivida que va más allá de una localización dentro de un espacio. El lugar es también una entidad que reúne y mantiene elementos, ya sean objetos, memorias, prácticas, entre otros. Así, se le otorga una identidad única y dinámica; es decir, que el lugar está en constante construcción y reconstrucción a partir de las experiencias e interacciones humanas. "En vez de ser algo definido –por ejemplo, físico, espiritual, cultural, social–, un lugar determinado adquiere las cualidades de sus ocupantes, reflejándolas en su propia constitución y descripción, y expresándolas en su ocurrencia como acontecimiento: los lugares no solo son, sino que suceden. (Y es precisamente porque suceden que se prestan tan bien a la narración, ya sea como parte de la historia o como relato)”. (Casey, 1996, p. 27, traducción propia). Consecuencia del avance de la tecnología celular es la posibilidad de que estos lugares sucedan a la distancia. Es así como podemos entender el concepto propuesto de “Transportal Home” tanto como una manera de mantenerse siempre presente y cambiando lo que ocurre más allá de lo que es accesible físicamente como una forma de potenciar el individualismo y de lo que puede hacer una persona para estar presente en ese mundo digital. La posibilidad de “co-presencia” que se da gracias al mundo digital ya no es solo en espacio, sino también en cuanto a tiempo, ya que permite estar a la vez en dos lugares o más al mismo tiempo. 26 Para Larissa Hjorth (2012), hay que entender que, a la vez que ha cambiado la tecnología del teléfono móvil –que ha pasado de ser un aparato únicamente de comunicación a ser una herramienta de expresión multimedia–, han cambiado también los usuarios, que han pasado de ser usuarios pasivos a usuarios que producen (“produser” en inglés para abreviar “producing user”) y, con esto, se incentiva la personalización de la experiencia digital propulsada a la vez por la diversidad de aplicaciones a las que se puede acceder. Esta capacidad de producción de contenidos por los usuarios aporta a la construcción del lugar compartido entre quienes se encuentran de un lado y otro de los dispositivos tecnológicos. Así, en este intercambio se reconstruye el lugar y se impulsa la co-presencia en tiempo real. Al ser producers, cada persona emite y recibe mensajes y contenidos desde sus propios smartphones. Uno puede recibir algún intercambio de contenido o ingresar a ver qué es lo que han publicado otros usuarios productores contenido, lo que hace que ingresar al transportal home resulte tan fácil y se pueda establecer algún tipo de contacto con familiares o amigos a distancia en cualquier momento del día. En el mismo tipo de contenido que se produce y consume, se ven involucrados afectos que pueden influir en la construcción de la memoria compartida familiar y hacer que el vínculo crezca. La personalización de los smartphones se da gracias a las aplicaciones (“apps”, por su abreviación en inglés), que van recolectando información de los usuarios con la intención de facilitarles diversas actividades y, por tanto, la vida. En su artículo “There’s an app for that: mediating mobile moms and connected 27 careerists through smartphones and networked individualism”, Julie Frizzo- Barker y Peter A. Chow-White hablan sobre la manera en que las aplicaciones han venido moldeando las vidas de los usuarios, en tanto hay usuarios que no solo integran el uso de las aplicaciones en su cotidianeidad, sino que definiendo sus vidas según la data que se ha podido ir coleccionando de ellos. La tecnología digital móvil personalizada permite el auto-seguimiento (“self- tracking” en inglés) que se ha vuelto crucial para las maneras en que algunas personas deciden estar y vivir (Pink y Fors, 2017). Así, la tecnología digital que permite el auto-seguimiento media la experiencia humana. Metodológicamente, es muy interesante esto ya que puede permitir el acceso a información de parte de usuarios de la que normalmente no se podría hablar con exactitud. Los teléfonos inteligentes van recogiendo data constantemente de sus usuarios, pero ya no son la única tecnología móvil que va recogiendo data sino que se integra a otra serie de dispositivos que se desarrollan de dicha manera para buscar maneras de potenciar la experiencia humana. A estos dispositivos se les conoce como “wearables” y son tecnologías que, como dice su traducción del inglés, se utilizan y llevan con uno ya sea en forma de relojes, anteojos, etc. La data que se va obteniendo de la interacción humana con estas tecnologías es muy valiosa para un sistema socio-económico como el capitalismo neoliberal, ya que desde ahí se pueden generar ciertos mecanismos de control, siendo ahora mismo la obsesión por la generación de data de auto-seguimiento un mecanismo de auto-control. 28 Este objeto también viene siendo estudiado desde otras ramas académicas. Desde la filosofía, Byung-Chul Han (2021) ha generado importantes reflexiones sobre lo que es el smartphone como objeto y lo que significa tanto para las personas como para la sociedad. Según él, la sensación de libertad que da un smartphone es dada por la posibilidad de movilidad del objeto y por la posibilidad que le da al usuario de hacer con la información lo que uno quiera; es decir, borrarla, guardarla o ampliarla da la sensación de tener todo bajo control. Para este filósofo, el smartphone impulsa la desaparición del otro tanto como voz, ya que ya no se llama, como también como mirada, ya que cada cual está con la mirada fija en el smartphone. La cámara y la pantalla juegan un rol crucial en tanto se busca convertir el mundo en imágenes y es en esta recreación donde se puede producir una realidad hiper real que reduce todo a la categoría de información y exacerba una hiper comunicación que busca uniformizar y suavizarlo todo. Byung-Chul Han (2021) compara el smartphone con los objetos de transición que ayudan a niños pequeños a transicionar seguramente hacia la realidad; sin embargo, encuentra diferencias ya que los objetos de transición tienen la característica de ser blandos. Por otro lado, ve similitudes con los objetos autistas que son duros, sustituyen a la persona que falta y uno no siente a otro, sino a sí mismo. Siguiendo la mirada crítica que propone este autor, el smartphone se puede decir que destruye la empatía y hace que nos sintamos solos porque falta la presencia real del otro, que es algo que va más allá de estar híper comunicados. 29 Estos conceptos aportan a la tesis ya que se podrá entender el smartphone como un potenciador y facilitador de experiencias para los migrantes, desde el que negocian las maneras en que desean estar conectados o no con sus lugares de origen. Este dispositivo otorga agencia, que es algo crucial para el desarrollo de este estudio. La personalización que ocurre dentro del objeto es lo que, en parte, define la manera de mirar el relacionamiento persona-objeto a lo largo de esta tesis. En esta línea, Don Norman, en su libro “El diseño de las cosas cotidianas” (2024), cuya primera edición fue en 1988, actualiza para el entendimiento de los objetos y la cultura material el concepto de “affordance” (“prestación”, en español) del psicólogo J. J. Gibson. “El término prestación se refiere a la relación entre un objeto físico y una persona (o, para el caso, cualquier agente capaz de interactuar, ya sea animal o humano, o incluso máquinas y robots). Una prestación es una relación entre las propiedades del objeto y las capacidades del agente que determinan cómo podría utilizarse ese objeto. (…) La existencia de una prestación viene determinada por las cualidades del objeto y también por las habilidades del agente que interactúa con él”. (Norman, 2024, p. 34) Este concepto es fundamental en esta tesis, ya que la prestación o affordance posible cuando se usa un smartphone varía según el acceso a internet que se tenga, las propiedades del smartphone específico y quién sea la persona que 30 lo utilice y las habilidades de uso que tenga. Es necesario considerar la prestación respecto a este objeto tanto de las personas migrantes como de las personas con las que se establece una comunicación a distancia. Es distinta esta prestación con una persona de 80 años como con alguien de 20 años. Así se generan brechas entre migrantes respecto al uso y a las posibilidades de las interacciones con las personas en el lugar de origen. No se trata solo de tener acceso el smartphone como objeto, sino de la fluidez que tenga la persona para sacarle mayor provecho a las potencialidades de uso que ofrece ese objeto y, dentro de dicho objeto, cada una de las aplicaciones. 2.2. La comunicación a distancia entre familiares mediada por la tecnología digital La capacidad de comunicarse a distancia ha ido evolucionando notoriamente gracias a la tecnología digital. Basta con hacer un recorrido por las maneras en que durante el último siglo podía comunicarse un migrante con su familia en el lugar del que se partía. En el último siglo hemos pasado de la escritura de cartas y la espera de que éstas lleguen, a hacer uso de teléfonos para los que quienes migraban compraban tarjetas de teléfono o iban a locutorios para generar cierto tipo de ahorro ya que no se trataba de un servicio barato, para luego pasar al acceso a cabinas de internet para poder enviar correos o chatear a través de tecnologías como MSN Messenger, para finalmente llegar a la inmediatez que propone el smartphone y más precisamente una serie de aplicaciones de comunicación instantánea que se pueden utilizar en un 31 smartphone gracias al acceso a internet que se ha ido haciendo cada vez más accesible y barato. Las maneras en que los migrantes se comunican con el lugar de origen y con las personas que se encuentran ahí ha sido estudiado por diferentes antropólogos. Gran parte de los estudios que se han venido realizando durante el último tiempo tienen que ver con los usos que hacen los migrantes de la tecnología móvil y de la digitalización para mantenerse conectados y presentes en el espacio físico que se ha dejado. Si bien la investigación de Ulla D. Berg en su libro “Sujetos móviles: raza migración y pertenencia en el Perú y los Estados Unidos” sirve de inspiración para el desarrollo de esta tesis, es necesario mencionar que su estudio se hizo en un contexto donde las tecnologías de comunicación eran distintas a las que se tienen hoy en día. Al realizarse durante la primera década de ese siglo, la tecnología era muy distinta a la que se tiene hoy con los smartphones. Aún así, se encontraban mecanismos para que las imágenes, los mensajes y los videos circulen generando cierto grado de co-presencia entre familiares distanciados geográficamente. Si bien podría decirse que lograban estar en el mismo espacio, la gran limitación era la brecha temporal que hoy sí se quiebra con la tecnología actual. En dicho libro, Berg sigue a una serie de migrantes peruanos de familias del Valle del Mantaro, en la sierra central del Perú, en sus procesos de migración y post migración a otras ciudades del Perú y en los Estados Unidos buscando 32 aprender sobre los desafíos que dichas personas tienen al enfrentarse a un nuevo contexto. Particularmente, el capítulo “Percepción remota: estructuras de sentimiento en la comunicación de larga distancia” sirve de especial referencia ya que se aproxima a la búsqueda que propone esta tesis. Berg estudia los lazos de parentesco y las maneras en que éstos evolucionan debido a la distancia y a la dificultad para mantener una comunicación fluida. Asimismo, se detiene en las maneras en que los migrantes generan redes entre ellos a través de la socialización en nuevos contextos mientras que, a la par, se busca mantener la co-presencia con el lugar del que se ha migrado. Hay que reconocer que no todos los migrantes tienen acceso a las mismas tecnologías y que no todos saben utilizar las tecnologías de igual manera. Queda claro que a algunos migrantes se les dificultará más que a otros tener acceso o ser propietarios de un smartphone o poder acceder a una conexión a internet estable que les permita “estar” en el otro lugar. Lo mismo sucede en el lugar de origen. Esto probablemente influirá en las maneras en que unos u otros mantengan sus vínculos familiares y sociales, creando brechas entre unos y otros. Es fácil encontrar los beneficios de la facilidad de comunicarse con quienes están lejos. Aún así, hay que considerar el punto que propone Berg respecto a los efectos que pudiera generar el acceso a tanta tecnología estando a la distancia: “Si bien parecen facilitar una comunicación libre y sin restricciones, las nuevas tecnologías también producen nuevas formas de vigilancia, 33 intrusión y control, y contribuyen a que se alteren las asimetrías básicas de poder –para bien o para mal– en las relaciones entre padres-hijos o esposo- esposa” (Berg, 2016, p. 137). Con esto me pregunto: ¿cuál es el impacto positivo y negativo de los avances tecnológicos en los vínculos que buscan mantener los migrantes con su lugar de origen? En el artículo “Mobile phones, communities and social networks among foreign workers in Singapore”, Eric B. Thompson enfoca la discusión en dos aristas principales: por un lado, en las maneras en que los celulares –aún no los smartphones– facilitaban la comunicación de inmigrantes trabajadores en Singapur provenientes de Indonesia, Tailandia y Bangladesh con sus familiares; y, por el otro lado, los modos en que esta tecnología de comunicación era utilizada por los migrantes para entablar y fortalecer vínculos con otras personas migrantes de su país de origen que se encontraban en la misma ciudad en una situación similar, permitiendo así que la adaptación y navegación del nuevo contexto fueran más sencillas. Thompson (2009) sintetiza que, gracias al hecho de que las madres migrantes contaban con una tecnología más accesible para comunicarse con sus hijos en la ciudad de origen, ahora dichas personas tienen mayor agencia para definir cómo vincularse y, sobre todo, para poder participar de manera más activa y en tiempo real de las actividades que se dieran en casa. Y, así, poder resignificar su rol como cuidadoras a distancia. 34 Hoy en día, la tecnología de los teléfonos inteligentes potencia la posibilidad gestionar el cuidado doméstico a distancia. Hjorth et al (2020), en un estudio realizado con familias de Melbourne, Shanghai y Tokio con miembros migrantes, dan cuenta que usan los teléfonos inteligentes para poder gestionar los caprichos de la vida cotidiana y, sobre todo, para reproducir a la familia. Ellos hacen énfasis en las maneras en que el uso de aplicaciones de mensajería instantánea permiten interacciones como compartir la ubicación de regreso del trabajo a casa para reforzar lazos de conexión y apoyo. Es muy interesante porque ya no solo se habla de la búsqueda de la reproducción del hogar en el día a día por las personas que migran, sino también por quienes se encuentran en una misma ciudad. 2.3. Las redes sociales Las redes sociales han transformado –y siguen transformando– las maneras en que las personas se relacionan y socializan. Si es que entendemos las redes sociales como un lugar, es ahí donde uno puede elegir ser y performar como quien desee ser. Incluso, de quererse, alguien podría interactuar en el mundo online solo con personas distintas a con quienes interactúa en el mundo offline. Hoy percibimos la realidad a través de una pantalla en la que nos encerramos voluntariamente y que también sirve de confesionario. De acuerdo a Byung- Chul Han (2021), si bien pensamos que nosotros utilizamos al smartphone, es en realidad él quien nos usa a nosotros ya que es a la vez un infómata y un 35 informante que vigila e informa constantemente. El régimen neoliberal es bastante “smart” (“inteligente”, en español) ya que el poder no funciona con prohibiciones sino que nos hace adictos y nos hace creer libres. Es esto lo que hace que no pongamos resistencia al estar produciendo datos de los que luego podrían sacar ventaja empresas como Facebook o Google. El valor que le asigna cada persona a una aplicación o a una red social es distinto. Para una persona puede ser el lugar de conexión con sus familiares, mientras que para otra puede ser el lugar para conocer personas, y, para una tercera persona, podemos estar hablando del lugar donde encuentra una comunidad online que lo acepta de maneras en que no lo hace una comunidad offline. Las redes sociales como espacio de conexión, de expresión y de libertad mediada por las normas sociales y las propias limitaciones dadas por estas tecnologías. Las redes sociales son, a la vez, un vasto campo para entender a las personas, ya que son espacios en los que se expresan, se presentan, se representan y performan constantemente. A través de las redes sociales se puede acceder al perfil de las personas y, así, poder hacer un esfuerzo por entender mejor las normas culturales, los valores sociales, las creencias individuales, etc. que guían las maneras muy particulares del uso que se hace de las redes sociales. Toca observar lo que se comparte y lo que se deja de compartir. En su libro del 2019, “El enemigo conoce el sistema”, Marta Peirano, una periodista española escribía: 36 “En el momento de escribir estas páginas, Facebook tiene dos mil doscientos veinte millones de usuarios, Instagram mil millones, Facebook Messenger y WhatsApp se reparten el 50 por ciento del mercado de la mensajería instantánea. Todos esos sistemas pertenecen a la misma empresa, cuyo negocio es investigar, evaluar, clasificar y empaquetar a los usuarios en categorías cada vez más específicas para vendérselas a sus verdaderos clientes, que incluyen dictadores, empresas de marketing político y agencias de desinformación.” (Peirano, 2019, p.15) Toca ver también con mirada crítica el uso que podría estar haciendo del archivo la institución donde se alojan este tipo de archivos. Las redes sociales tienen la bondad de acercar a las personas y de dar un sentido de libertad, pero que está siendo constantemente medida con la intención de convertirla en data que pueda ser –como menciona Peirano– investigada, evaluada, clasificada y empaquetada en categorías muy puntuales. Vivimos en un tiempo en que las empresas compiten por tener la atención de las personas. Peirano la llama “la economía de la atención”. Equipos de científicos están buscando y probando constantemente nuevas maneras de mantener a las personas enganchadas la mayor parte del tiempo a una aplicación definida de sus smartphones. Con esto se busca que las personas consuman más información y, así, poder seguir aprendiendo de ellas de 37 maneras más específicas, con la final intención de tener esa data que pueda ser traducida en información valiosa que pueda ser de utilidad a empresas. Es momento de preguntarnos, entonces, si es que la creación de este tipo de archivos en redes sociales está facilitándole su labor comercial a la institución que se encuentra como contenedora del archivo que, en este caso, como sabemos, es una empresa: Meta, la evolución de Facebook. Y, de ser así, ¿qué implicancias tendría esto de cara a los usuarios y al estudio de las prácticas de archivo? Las redes sociales, a través de elementos que resultan atractivos para las personas como son la posibilidad de compartir, hacer amigos y aclarar qué te gusta, dan la posibilidad de socializar con otras personas e imponer un punto de vista. Las personas, entendidas como usuarias, son los protagonistas de sus propias historias. Hablando sobre Facebook, José Van Dijck recalca que dicha red social ofrece un escenario para que las personas puedan forjar una imagen de sí mismas y popularizarla fuera de sus círculos más íntimos. Esto mismo ocurre en Instagram, donde al participar en la creación de un archivo colaborativo, las personas pueden sentir que construyen sus propias narrativas. “(Facebook) desea ser un portal que administre todo el contenido social, la cabina de peaje de una autopista de datos que facilite todas las 38 formas posibles de la socialidad online comercializada” (Van Dijck, 2016, p.68) Con esto en mente, hay que empezar a pensar cada punto de interacción entre personas como una socialización mediada donde justamente cada uno de dichos puntos es una oportunidad de captura de información. Nada es gratuito en redes sociales y, además, con cada interacción se va dejando una huella permanente. La globalización del capitalismo a través de las redes sociales hace también que se haga más fácil hablar ahora de que los medios de comunicación permitan lo que Vertovec (1999) llama entendimientos translocales. Así, pensemos en una niña del Perú haciendo el mismo baile que una niña de China ha encontrado en la aplicación Tik Tok realizado inicialmente por una niña de Finlandia. Globalización mediática que influye también en el imaginario y en las posibilidades de las personas que terminan haciendo uso de estas aplicaciones. El estudio de las redes sociales es clave para esta tesis, ya que la mayoría de aplicaciones que utilizan los migrantes que son parte del estudio tienen algún componente social, ya sea que sirvan para mantenerse informados, para compartir noticias o para hacerse cargo del cuidado a distancia. Es curioso también cómo el uso y la necesidad de aplicar estas tecnologías hacen que el usuario promedio deje de lado reflexiones o preocupaciones sobre los percances del uso de las redes sociales. 39 Hay diferentes tipos de redes sociales y usos de éstas. Como se ha mencionado antes, WhatsApp puede ser considerado como “el corazón del smartphone” (Miller et al, 2021). WhatsApp llega a estar tan presente en el día a día de las personas que, en algunos casos, puede llegar a ser sinónimo de smartphone. También le llaman “el corazón del smartphone”, ya que WhatsApp suele ser la aplicación desde la cual ejercen cuidado y expresan sus emociones con las personas que más importan. WhatsApp marca distancia de otras aplicaciones en tanto su principal función está más centrada en la facilitación de la comunicación inmediata y multidireccional que en el consumo de información. Instagram (Miller et al, 2021), por su parte, suele ser usado más como un lugar donde se comparten imágenes que pudieran considerarse más artísticas o como una plataforma para compartir el día a día. Instagram, como objeto, tiene la prestación (affordance) de consumir y producir imágenes y videos, pudiendo incluso realizar ediciones a éstos. El uso y la popularidad de Facebook también ha ido cambiando en el tiempo. Antes se usaba únicamente para “hacer amigos”, siendo su público más joven, y ahora se utiliza incluso para hacer compras a través de su sección llamada Marketplace. A mí me interesa particularmente enfocarme en WhatsApp por la relevancia que tiene para las personas, tanto para cuidar lo que está más cerca de cada uno como para poder transitar la vida. Además, al ser un espacio más íntimo y controlado el que se propone en WhatsApp, el contenido que se comparte –a diferencia de otras redes sociales– casi que puede garantizarse que se ve por 40 la audiencia que tiene cada uno, ya que suele ser compartido en el contexto de una conversación uno a uno o grupal. 2.4. Migración venezolana en el Perú durante los últimos años Hoy en día vivimos en un mundo globalizado donde la circulación de bienes, servicios y capital pareciera ser parte constitutiva de la sociedad en que vivimos. La interrelación que se vive en estos tiempos trae consigo entendimientos comunes generados por el avance de las tecnologías de medios de comunicación que propicia, a su vez, entendimientos trans locales siendo esto efecto, claro, de la globalización del capitalismo (Vertovec, 1999). Aún así, a pesar de generarse estos flujos hiper acelerados de intercambio y circulación, los mismos bloques económicos que propician la libre circulación de bienes, servicios y capital, se esmeran en imponer medidas que restringen la libre circulación de las personas entre países (Koechlin et al, 2018). La globalización, que terminó de consolidarse durante el siglo pasado, ha sido clave para que se impulsen procesos migratorios individuales y masivos. Es en esos procesos donde los migrantes buscan generarse un lugar mientras que, a la vez, se redefinen. Un proceso migratorio masivo como el que han venido experimentando miles de personas de Venezuela, país que en pocas décadas pasó de ser un país que recibía inmigrantes a transformarse en uno de los principales países generadores de emigrantes, es producto de un tiempo y una 41 sociedad como la nuestra: hiper conectada a través de redes a distancia entre personas. El Perú durante las últimas décadas del siglo pasado ha sido principalmente un país emisor de migrantes. En los años 70 y 80, un gran número de peruanos emigraron principalmente a Estados Unidos de America y a otros países de America Latina, siendo Venezuela uno de los principales destinos dado su auge económico generado en gran parte por el combustible. Durante la década de los 90, ha habido una gran movilización de peruanos hacia países del sur como Argentina y Chile. Aún así, ha sido repentino el número de migrantes venezolanos que eligieron el Perú como destino durante la última década. Según explican Mendoza y Martínez (2019), es posible que las relaciones de parentesco y sociales generadas por quienes migraron del Perú hacia Venezuela en los años 70 y 80 hayan sido, junto a las ventajas ofrecidas por el gobierno peruano, una de las principales razones para que hayan venido al Perú casi una quinta parte de los aproximadamente cuatro millones de personas que salieron hacia mediados del 2019 según las Naciones Unidas. Como se puede notar en el Cuadro 1, que es compartido en el artículo de Mendoza y Martinez (2019), realizado en el 2018 tomando como fuente el INEI, la mayor parte de migrantes venezolanos que llegaron al Perú hasta ese año han sido jóvenes de entre 18 a 29 años y adultos jóvenes de entre 30 a 44 años. Es decir, principalmente personas en el rango de edad que es considerado como el más productivo. Ese alto porcentaje de inmigrantes venezolanos en el Perú que se encuentran en edad productiva ya puede ver 42 cómo afecta alporcentaje de la población total del Perú, como puede visualizarse en la parte derecha del cuadro. Cuadro 1. Estructuras de edades de la población venezolana en el Perú y de la población del Perú, 2018. Las cifras mostradas son de 2019. Durante el último tiempo, los números han seguido aumento. Al haberse convertido los migrantes venezolanos en un porcentaje significativo de la población general del Perú, es importante conocer las maneras y las condiciones en que viven y se vinculan con la sociedad. Cabe mencionar que hay diferentes perfiles de migrantes venezolanos que han llegado al Perú durante la última década. Hay, por un lado, migrantes que han llegado al Perú en condiciones de pobreza extrema y que luego de migrar han seguido así; y, por el otro lado, migrantes que han hecho su proceso de traslado geográfico teniendo una posición socioeconómica acomodada. Es clave mirar de cerca las maneras en que los migrantes buscan hacerse un lugar y forman comunidades en los nuevos lugares que les permiten transitar el día a día mientras que van apropiándose del nuevo espacio (Thompson, 2009). Es relevante observar el fenómeno migratorio venezolano en el Perú considerando que el contexto empresarial peruano es bastante informal y que el traslado de muchos migrantes venezolanos se da por la necesidad de 43 generar ingresos para sus familias. Este contexto es suficiente para que se puedan dar cuestiones como la explotación, ya que hay personas que se aprovechan de la situación de necesidad de los migrantes y sacan ventaja de un sistema que no logra sancionar a todas las personas y empresas que incurren en prácticas de maltrato y explotación (García et al, 2021). Además de esto, hay que considerar que la xenofobia es resaltada por los medios de comunicación que, con frecuencia, hacen eco de actos delictivos de migrantes de una manera en que promueve las generalizaciones. Asimismo, todo se complica por la existencia de mafias transnacionales que vienen ejerciendo formas de delincuencia y violencia atípicas en el país. El fenómeno migratorio venezolano en el Perú es reciente y, por tanto, la literatura se viene realizando. Así, se ha venido estudiando desde el acceso a los servicios de salud como es en el caso de Mendoza y Miranda (2019), desde la explotación laboral como es en el caso de García et al (2021), desde las maneras en que ha venido reaccionando el Estado Peruano como es en el caso de Koechlin et al (2018) y también ya ha inspirado tesis de la Maestría de Antropología Visual de la PUCP como es el caso de Pablo Vega (2021) que ve temas más vinculados al uso del espacio en la ciudad. En la literatura actual sobre la migración venezolana, hace falta profundizar en el mantenimiento y reconfiguración de los vínculos familiares a distancia, y sobre cómo es que las nuevas tecnologías permite a los migrantes tener agencia y definir las maneras de vincularse. Es un contexto particular, ya que el acceso tanto a los dispositivos celulares como a internet es desigual entre el Perú y Venezuela. Es decir, poder comprar un teléfono inteligente y acceder a 44 internet en Venezuela es bastante más caro. Asimismo, todo esto sucede en un contexto donde en el país de origen de los migrantes que son parte de esta tesis hay apagones por los que la comunicación puede quedar cortada por horas, dificultando el acceso en tiempo real al intercambio con familiares y amigos. Es importante también aprender y reflexionar sobre las maneras en que el teléfono celular y los usos que puedan darse a partir de éste, sirven a los migrantes para crear redes y establecerse en el Perú. La migración también va a generar brechas digitales entre los familiares que están en el lugar de origen y quienes migraron. No tiene que ver con la capacidad de adquisición (acceso a lo digital) o con habilidad para utilizar la tecnología (literacidad digital), pero sí con la infraestructura digital ya que la precariedad de la conexión al internet en Venezuela se ve afectada, por ejemplo, por constantes apagones. Esa limitación genera brechas y puede dificultar la reconstrucción de los lazos familiares e ir en contra de las prestaciones (affordances) de WhatsApp. Por la poca infraestructura, se pone en riesgo la simultaneidad que puede darse con el la tecnología digital. 45 CAPÍTULO III MARCO CONCEPTUAL Para el desarrollo de esta tesis, me serviré de una serie de conceptos que se nutren del estado del arte que servirán para tratar de hacer sentido de los aprendizajes que salgan del trabajo de campo. Estos conceptos se encuentran en la intersección de la comunicación, la distancia geográfica y la cercanía mediada por la tecnología. El primer concepto es “Co-presencia”, que tiene que ver con las maneras en que gracias a la tecnología los migrantes logran estar en el día a día de sus familias; el segundo es “Transportal Home”, que está relacionado a las maneras en que el smartphone se convierte en una casa para el usuario desde la que puede relacionarse con el mundo y atravesar portales; el tercero es “Digital gifts”, que se asocia con las maneras en que los intercambios de contenidos, mensajes o archivos digitales a través del smartphone están al servicio de la generación de dinámicas de reciprocidad y cuidado; por último, el “valor de uso” ayuda también a entender cuáles regímenes de valor transitan los smartphones como objeto para las personas en cuestión. 3.1. Co-presencia Una de las principales dificultades que tienen personas que migran y dejan a familiares dependientes en el lugar de origen es sostener el parentesco a 46 distancia. Esto se facilita gracias a los avances en las tecnologías de comunicación transnacional. La inmediatez que hoy se da en el uso de teléfonos celulares inteligentes permite que un padre o una madre migrante pueda seguir haciéndose cargo y gestionar a la familia, incluso, en el día día. La co-presencia facilitada por la tecnología les permite a los migrantes estar y ser parte de las actividades cotidianas, de saber cómo van a lo largo del día las personas del lugar de origen tal cual se podría hacer con quienes se comparte la misma geografía. Podría decirse que la distancia se acorta y que hay una suerte de ficción de eliminación de las barreras geográficas, ya que ambas partes –si bien pueden estar distanciadas físicamente– pueden estar en el mismo lugar. “La maternidad transnacional se ha visto revolucionada con la aparición y el uso de nuevos entornos de comunicación a través de los cuales las madres y los padres migrantes pueden participar en la vida cotidiana de sus hijos y de otros parientes en el país de origen, de manera que alcanzan grados de co-presencia que simulan interacciones ‘cara a cara’.” (Berg, 2016, p. 136) Lo que menciona Berg es clave, ya que incluso con la tecnología con que contaban las personas de su estudio hace cerca de dos décadas, ya podía darse esa sensación de simulación de interacciones “cara a cara”. Hoy, el carácter digital e inmediato que permiten los teléfonos inteligentes, hacen que esas interacciones “cara a cara” ya no sean reservadas para ocasiones especiales o una vez por día, hoy pueden darse este tipo de interacciones incontables veces en un día, realmente acercando a las personas y 47 permitiéndoles ser parte de lo cotidiano momento a momento y estar juntos también al mismo tiempo. Esta tesis, que se sitúa en un período temporal posterior al contexto en que Berg hizo su estudio, puede decirse que actualiza las maneras en que los migrantes se vinculan con sus familiares en un nuevo contexto tecnológico donde lo que prima es la inmediatez y la cantidad de información compartida. Además de lo visto en el caso de Ulla D. Berg investigando a familias peruanas migrantes en Estados Unidos, Eric Thompson (2009) hace un estudio también del uso de la tecnología en personas Filipinas que migran a Singapur para trabajar. Ahí se enfoca principalmente en la relación de las madres como articuladoras del hogar y como grandes beneficiarias de los avances en las tecnologías de comunicación, ya que ahora pueden hacer una micro gestión (“micro management”) de actividades cotidianas como la admisión de una hija a la universidad donde, gracias a estas tecnologías, una puede opinar y dar recomendaciones sobre qué hacer tal cual lo haría si estuviera en casa. Como hemos visto, la tecnología digital tiene el potencial de tangibilizar a las personas y de permitir que estén co-presentes en el día a día. Un concepto interesante rescatado por Berg, y que ayuda a entender aún mejor la “co- presencia”, es la “percepción remota” (“remote sensing”, en inglés), que para definirlo dice “la percepción remota se refiere a la adquisición de información sobre un objeto o un fenómeno en la tierra a través de la mediación tecnológica, pero sin hacer contacto físico con el objeto” (Berg, 2016, p. 138). En la tecnología analógica aún podía mantenerse la brecha temporal entre un lugar y otro, por lo que esta “percepción remota”, solía darse con mayor 48 distancia. Lograba tenerse conocimiento del nuevo objeto o fenómeno. Hoy, en la era digital, la “percepción remota” se da de manera inmediata, ya que tanto el espacio como el tiempo se transforman y generan una sensación de descubrimiento sobre nuevos fenómenos casi que a la vez que en ese otro espacio por esas otras personas. Hay padres migrantes que miden sus propias performances en sus roles como padres a través de su capacidad de mantenerse como parte activa en el círculo familiar. Por esto, y al ser los sujetos de mi estudio padres y madres que tienen algún tipo de familiar a cargo a distancia, me parece muy relevante utilizar esta categoría de la co-|resencia como parte clave del proceso de análisis de la información en mi tesis. El intercambio y la circulación de imágenes en las aplicaciones de mensajería instantánea juegan un rol primordial en estos proceso de co-presencia dada la sensación de privacidad e intimidad que se generan en estos pequeños grupos familiares. Asimismo, el envío de imágenes puede ser visto también como “regalos digitales” (“digital gifts”, en inglés) entre los miembros de la familia para agradecer e incentivar la co-presencia (Hjorth et al, 2020). En esta investigación, entendemos la “co-presencia” como la posibilidad de estar presente virtualmente en otro espacio al mismo tiempo donde se encuentra la familia gracias a la mediación de la tecnología digital propuesta por los teléfonos inteligentes y el internet, que lo que posibilita también que diversos lugares pueden darse a la vez. Es interesante porque, como se ve en la tesis, con la tecnología uno puede estar físicamente en el Perú dialogando a la par con múltiples personas en Venezuela, Estados Unidos, Italia, Argentina, 49 etc. Y, en estas interacciones, ir teniendo intercambios muy variados. Uno podría estar ayudando a su madre en la decisión de cómo decorar su casa mientras que, a la par, puede estar ayudando en la organización de un cumpleaños o subiendo un estado de WhatsApp o participando en algún grupo. Ya no hablamos de una única conversación a la vez. En estos tiempos de smartphones, hablamos de una multi co-presencia continua. 3.2. Transportal home Este concepto desarrollado por Daniel Miller et al (2021) sobre los smartphones propone mirar la manera en que estos objetos tienen la capacidad de convertirse en la casa de quien lo tiene. Uno puede estar donde quiera en el momento que quiera haciendo lo que quiera. Dos personas pueden estar sentadas una al lado de la otra y de pronto una activa su celular y es como si se desconectara de la realidad. Por un lado, se hablaba de que con la tecnología digital y con el internet está la muerte de la distancia; y, por el otro lado, ahora entendiendo los teléfonos inteligentes como “Transportal homes” se puede estar hablando de la muerte de la proximidad. Al hablar de “Transportal Homes”, hablamos de portales. Y cuando hablamos de portales, hablamos de accesos fáciles e instantáneos a otros mundos, hablamos de la posibilidad de moverse y de saltar de una zona a otra aún a pesar de estar físicamente quietos en el mismo lugar, diríamos que sin movernos; sin embargo, podemos estar en otro espacio con otra gente disfrutando de otras cosas. 50 Este concepto es clave para las personas que migran. La importancia del teléfono inteligente radica en su capacidad de contectar con familiares, amigos y con las actividades del día a día. Los migrantes, dada la capacidad de “Transportal Home” del teléfono inteligente, pueden hacerle frente, por ejemplo, a la nostalgia y aceptar un nuevo lugar de residencia, como puede vislumbrarse en el siguiente párrafo: “Para los sicilianos viviendo en Milán, el teléfono inteligente les ayuda a aceptar que Milán es el lugar donde residen, porque puedes aún estar simultáneamente en ‘su tierra’ (‘mia terra’, en italiano) de Sicilia, el lugar de sus memorias y sueños”. (Miller et al, 2021, p.220) Miller et al proponen que quizá sea el teléfono inteligente el primer lugar que desafía el concepto de casa. Usa la palabra lugar y no objeto, ya que el teléfono inteligente es un lugar a través del que se vive y que permite albergar a la persona. Y, al vivir ahí, uno busca mantenerlo en orden, cuidarlo, limpiarlo y mantenerlo. El teléfono inteligente se convierte en esta suerte de portal que permite desarrollar actividades de ocio, de trabajo, estar al día de las noticias, de los chismes grupales, pensar y ordenar la siguiente comida y, en sí, gestionar y manejar una vida. Como diría Byung-Chul Han, “el mundo se vuelve plenamente disponible y accesible en el momento en que es consumible, en que se objetiva como imagen” (Byung-Chul Han, 2021, p.36). 3.3. Digital Gifts 51 En el capítulo “Digital Gifts and Rituals” del libro “Digital Media Practices in Households”, los autores Hjorth et al. proponen revisitar la teoría de los Obsequios (“gifts”, en inglés) de Marcel Mauss en tanto hay un sistema de reciprocidad en las interacciones mediadas por la tecnología digital de los teléfonos inteligentes. Compartir la ubicación, mensajes de texto, imágenes, reacciones, stickers, gifs, etc. que exceden las micro-coordinaciones o micro- gestión del día a día y se instalan en dinámicas de reciprocidad, ya sea porque un hijo no está presente en una reunión familiar y se le envía una imagen a la espera de que haya cierto tipo de reciprocidad de parte del hijo. A esto, lo llaman “Obsequios Digitales” (“Digital Gifts”, en inglés) y son dinámicas que ocurren no solamente con personas migrantes. Esto marca también cómo se configuran los vínculos, ya que no hay una brecha temporal en la producción de relaciones, sino que es la inmediatez de las relaciones sociales y familiares lo que se valora. Los “Obsequios Digitales” sirven para mantener la cohesión social y grupal. Para familias con miembros migrantes, el uso de estos “Obsequios Digitales” ayuda a propulsar una sensación de co-presencia e intimidad con quien no está. Todo esto ayuda al manejo del día a día en las familias. Aún así, toca mirar también con quién se comparte qué, ya que tanto las personas que migran como las que se quedan buscar también ocultar partes de su cotidianeidad. Asimismo, tenemos que prestar atención también en la circulación que tienen en internet los diferentes obsequios que se realizan: imágenes que pueden ser enviadas a un grupo familiar nuclear, pero 52 reenviadas a un grupo familiar más amplio, por ejemplo, con el fin de demostrar algo en particular. Las maneras en que las tecnologías de comunicación posibilitan el mantenimiento de vínculos familiares y con el lugar de origen es algo que se ha venido estudiando desde las ciencias sociales también en otras geografías. Thompson (2009), al poner parte de la mirada en el vínculo madre-hija donde las madres eran trabajadoras en Singapur provenientes de Indonesia, Tailandia y Bangladesh, reflexiona sobre cómo las madres migrantes podrían sentir ansiedad al no tener visibilidad con lo que ocurría en casa cuando la comunicación era más cara y limitada. Por otro lado, esas mismas madres agradecen que el teléfono celular sea una tecnología de comunicación más accesible y barata que les permite tener una micro-gestión de las actividades diarias. Algo parecido se ve en los casos que expone Ulla D. Berg (2016) ya que, como menciona, algunos padres migrantes peruanos en Estados Unidos cuyos hijos se mantenían en el lugar de origen, medían y juzgaban sus performances como padres según el nivel de presencia que podían tener en sus familias a pesar de las distancias. Asimismo, el intercambio de videos o fotografías a distancia (vía digital o en DVD), servían para hacer más estrecho el vínculo. Ingrid Kummels (2020) en un estudio que realiza sobre influencers étnicos entre México y Estados Unidos da luces también sobre las maneras en que las redes sociales permiten la circulación y el intercambio de información, de imágenes y videos convirtiendo en influencers a personas de la comunidad, ya 53 que terminan teniendo una audiencia que conecta con las costumbres representadas del lugar de origen. La mediación de la tecnología en este proceso hace pensar en el rol y el poder archivístico que se le da a una persona ya sea miembro de un grupo familiar o étnico. Este poder archivístico, potenciado por la posibilidad de creación de contenido de cada usuario, contribuye también en la generación de lazos familiares y amicales. 3.4. Valor de uso Se han venido estudiando los smartphones desde varias aristas de la antropología. Dentro de ellas, destaca el rol que tiene y juega esta tecnología en la vida de las personas y en su capacidad de mediar procesos de socialización. Antes de ello, quiero que pongamos la mirada en el smartphone como mercancía. Es ahí donde Joshua A. Bell et al, en su texto “Unseen Connections: The Materiality of Cell Phones”, cruzan dos conceptos de la antropología que estudia la cultura material; por un lado, “La biografía cultural de las cosas” de Igor Kopytoff; y , por el otro, “el fetichismo de la mercancía” de Karl Marx. Con esto, los autores buscan darle un valor distinto al teléfono inteligente como objeto cultural por sí mismo que trae consigo efectos de la globalización en su proceso de producción. Con esto, a la vez, evidencian que no se trata de un objeto único como proponen las personas que dirigen las empresas que desarrollan teléfonos inteligentes, como es el caso de Tim Cook, CEO de Apple, que nombró el smartphone como “una colección de funciones 54 que trabajan en perfecta armonía”. Sobre ello, Joshua A. Bell et al, mencionaron lo siguiente: “Una colección de funciones que trabajan juntas en perfecta armonía; el teléfono celular imaginado aquí logra agregar toda una serie de diferentes partes, materiales y aplicaciones solo para que se sientan como un todo orgánico. Las vastas y densas realidades materiales -circuitos y chips- así como el cada vez más complejo software que hacen funcionar el dispositivo se simplifican en esta descripción; retratados en cambio como placenteros en su sofisticado diseño y utilidad.” (Joshua A. Bell et al, 2018, p.469, traducción propia). Sucede que los usos que proponen los teléfonos inteligentes logran que sus usuarios se enfoquen únicamente en sus beneficios y no en su materialidad. Durante un estudio que hace Juliane Müller (2020) sobre teléfonos inteligentes en Bolivia, propone incluir en la conversación sobre la materialidad de estos objetos los conceptos de los que habla Arjun Appadurai en su libro “La vida social de las cosas”. Así, se propone que los teléfonos celulares han sido desarrollados como bienes para ser intercambiados en el mercado y que solo vuelven a ser vistos como “mercancía” en algunas situaciones sociales, como bien podría ser el tener a los objetos confiscados y guardados por la aduana. Appadurai (1991) presta atención a cómo los objetos van cambiando sus dinámicas de valor entre el valor que tienen como mercancia y el valor de uso que se les asigna. Parte de que cualquier cosa que esté destinada al 55 intercambio es una mercancia que tendrá una sociabilidad, que es donde comienzan a generarse los vínculos con las personas y, entonces, a profundizar en posibles nuevos usos y afectos que pudieran tenerse con las mercancias. En una fábrica y en una tienda, todos los smartphones pueden ser iguales, pero cuando la circulación de este objeto hace que una persona lo adquiera y lo utilice en su día a día, el valor de uso pasa a tomar protagonismo y a hacer que, así se trate de un mismo modelo de smartphone, el recorrido y el valor cambie. Es interesante en la aproximación que propone Appadurai cómo un objeto puede transicionar diversar veces entre un valor y otro a lo largo de su ciclo de vida. 3.5. Cuidados transnacionales y lazos familiares Pierre Bourdieu en su libro “Un arte medio: ensayo sobre los usos sociales de la fotografía” (2003), analiza el álbum fotográfico familiar para reflexionar sobre las diferencias que se dan entre familias. Analizar el tipo de fotografías que se realizan, los momentos capturados, los personas y los roles sirve para entender las propias dinámicas en los núcleos familiares. Las fotografías sirven como una manera de capturar, mantener y archivar la estructura social de la familia, creando rituales y prácticas que pueden sostener y dar forma a los lazos familiares. Es interesante ver esto en el contexto actual, ya que la facilidad de producción y circulación de imágenes y videos ha crecido de manera considerable, y el mismo intercambio de imágenes entre migrantes ayuda también a entender los lazos que se crean en la familia. 56 Lo privadas y efímeras que suelen ser las imágenes ahora contrastan con el rol que tenían, por ejemplo, los álbumes de fotos para las familias, que eran objetos que podían ser expuestos para ser consultados en casa. En estos álbumes familiares, era común encontrar fotografías de personas de la familia que ya no estaban vivas. Se solía archivar el pasado, mientras que ahora se está en un espacio de constante archivar el presente, que se dificulta en parte por la gran cantidad de material que se acumula día a día. En el estudio que Armando Silva hace sobre el álbum de familia, ya empieza a notar que, además de archivar imágenes fotográficas, las familias comienzan a archivar videos. “En Bogotá ciertas familias del sector [A] nos permitieron conocer sus álbumes y sus vídeos familiares. La diferencia fue notable. En la foto se vistambraba una visión a veces alegre, en ocasiones nostálgica, de la vida del pasado. En todo caso se trataba de la captación de ciertos nomentos clave en su ritualística, mientras en el video se notaba más rapidez, acción, y el sentimiento predominante era más la sorna, la burla o la exhibición hacía el futuro. Se puede pensar, con razón, que se trata de las diferencias entre la foto y el cine. Empero también es cierto que las familias se disponen de distinta manera a uno u otro registro. El hecho de que en el álbum se evolucione más hacia el protagonismo de los niños en las últimas generaciones va parejo con la influencia del video sobre la fotografía como registro estático. Quiero decir que el video exige nuevos protagonismos de más dinamismo, y que ello se encuentra más en los jóvenes que en los mayores.” (Armando Silva, 2012, p.56) 57 En poco tiempo ha habido una evolución de crear archivo en familia. Se ha pasado de tener una suerte de versión oficial de un álbum familiar a la posibilidad de tener múltiples álbumes, carpetas o aplicaciones en el teléfono inteligente que pueden cumplir esa función. Diversas dinámicas establecen las maneras en que esto se da, siendo una de ellas la distancia geográfica. Por otra parte, la materialidad que brindan las fotografías impresas como objeto físico propone una permanencia menos efímera y menos fácil de compartir que la que se da con las fotografías, videos o demás archivos digitales. ¿Qué se archiva hoy en día? ¿Qué no? ¿Se es consciente de que se está haciendo una suerte de álbum familiar en el momento, en cada interacción? ¿O es que ya ese concepto va quedando obsoleto? Toca pensar cómo lo que las personas que están en el lugar de origen deciden compartir es lo único a lo que tiene acceso la persona migrante; es decir, tienen una visión parcial y previamente filtrada de lo que ocurre al otro lado de la pantalla. La estructura familiar se ve removida cuando uno o más de sus miembros migran, transformando, a su vez, las dinámicas de cuidado. En el caso de las familias transnacionales, lo “ideal” (Baldassar, 2007) juega un rol crucial y, me atrevería a decir, tiene la tendencia a ser maximizado. Así, podría resultar más sencillo que un hijo que se ha ido del país pueda ser considerado un hijo “ideal” en comparación a quienes se han quedado por el hecho de que no se comparte el día a día con el que se fue. 58 Lo “ideal”, al ser imaginado, puede fácilmente ocultar cuestiones que estuvieran sucediendo en la readlidad. Depresiones, crisis, falta de trabajo, muertes, etc. prefieren ser ocultados del otro para poder seguir construyendo el imaginario de lo “ideal”, que resulta también en una forma de cuidado. La participación de los migrantes en la gestión del cuidado es ahora más fácil que se sostenga, gracias al nivel de conexión que tienen los migrantes hoy en día con su lugar de origen y la agencia que esto les otorga. Aún así, vemos que factores como la integración del migrante en el lugar de destino y la reacomodación de la familia en el lugar de origen pueden propiciar algunas transformaciones en este aspecto. La movilidad del cuidado y las maneras de cuidar se negocian constantemente con la familia. Así, probablemente algunos miembros de la familia se buscará que migren para ayudar con el cuidado de los miembros más pequeños o más grandes de las familias. Mantener el cuidado a la distancia se ha hecho cada vez más cómodo gracias al acceso a la tecnología y al haber mayores oportunidades para viajar (Evergeti y Ryan, 2011). Las familias ya cuentan con el migrante para compartir la gestión cotidiana del cuidado. Esto también puede generar incomodad debido a la inmediatez de acceso a lo que ocurre en el país de origen y a las tensiones que se generan en las familias al querer los migrantes ser parte de decisiones a la distancia, sin poder tener total claridad del nuevo contexto en el lugar de origen. Es importante y útil para el análisis de la tesis, cómo cada persona cuida o es cuidada desde los diferentes roles que juega: como hijo, padre, hermano, esposo, tío, abuelo, etc. 59 CAPÍTULO IV METODOLOGÍA 4.1. Explicación de la metodología Para esta investigación se ha desarrollado una exploración respecto a las maneras en que la tecnología del smartphone ayuda en el mantenimiento de vínculos y en cómo es que ese objeto juega un rol en las maneras en que se adaptan a una nueva ciudad migrantes venezolanos en la ciudad Lima. El trabajo de campo de este proyecto de investigación se llevó a cabo en Lima, tanto de manera virtual como presencial durante el segundo semestre del 2022. Se realizó una investigación etnográfica donde prevaleció la interacción con las personas y el seguimiento a algunas de sus acciones en el contexto virtual. La principal manera de acercarse a las personas fue a través de una serie de entrevistas semi estructuradas donde se tocaban temas similares para las 4 personas y se permitía flexibilidad a seguir la conversación según la dirección que ésta iba tomando. Luego de algunas de las entrevistas, éstas seguían en WhatsApp con el compartir de imágenes que pudieran complementar la explicación de alguna historia. La observación no participante de imágenes compartidas por WhatsApp o encontradas en la sección de “estados” de esta aplicación también fueron clave 60 para poder llevar adelante esta investigación y poder responder a las preguntas que guían la investigación, que son “¿Cómo funciona el smartphone en la reconfiguración de la familia y los lazos amicales en un contexto de migración y tecnología digital?”, “¿Cómo el smartphone media el proceso migratorio?” y “¿Cómo sirve el smartphone para reconstruir vínculos personales y realizar prácticas de cuidado a distancia?”. Se trabajó con 4 personas que emigraron de Venezuela y se establecieron en Lima durante la última década: Armando, Andreina, Jose y Sorangel. Durante el segundo semestre del 2024, cuando se retomó el proyecto de tesis, se pudo tener contacto nuevamente con Jose, Armando y Sorangel. 4.2. Selección de estudios de caso Las personas participantes de esta investigación debieron cumplir una serie de requisitos, entre los que destacaban ser hijo con al menos un padre en Venezuela, tener más de 3 años en Lima para el momento de la investigacion (es decir, que hayan pasado en el Perú el tiempo de la pandemia ocasionada por el Covid-19) y tener un trabajo estable en planilla. Además, quise que estas 4 personas sean 2 hombres y 2 mujeres, y que 2 de estas personas fueran menores de 30 años sin hijos y las otras 2 mayores de 40 años con hijos. Estos criterios me ayudarían a tener una visión del panorama de migrantes formales con cierta estabilidad en el lugar de destino, Lima. 61 Así, pude conversar con: - Armando de 48 años que lleva viviendo en el Perú 4 años, que es padre de 3 hijos (2 de ellos viven en Venezuela con su esposa, 1 de ellos vive en el Perú) y es hijo de 2 adultos mayores con quienes mantiene el contacto diariamente. Armando trabaja de portero en un edificio. - Sorangel de 42 años, lleva viviendo en el Perú 5 años, es madre de 2 hijos y es la única migrante de su familia, estando sus padres en Venezuela. Es original de Caracas. Es contadora pública y administradora, y trabaja de asistenta administrativa en una empresa de servicios. - Jose de 29 años, lleva viviendo 6 años en el Perú, sus dos padres –que son separados– viven en Venezuela. Es original de Lechería. Es economista en un fondo de inversiones. - Andreina de 28 años, lleva viviendo 5 años en el Perú, sus dos padres – que son separados– viven en Venezuela. Es original de Caracas. Trabaja como diseñadora de experiencia de usuario en una consultora internacional. 4.3. Construcción del campo y ténicas de recojo de información Durante el trabajo de campo, pude realizar una serie de entrevistas semi estructuradas a Jose, Sorangel, Andreina y Armando, siendo la gran mayoría de éstas virtuales. El hecho de que hayan sido virtuales la mayoría de las 62 entrevistas ayudó a que se pueda integrar de manera más sencilla en el día a día de los participantes. Cuatro inmigrantes venezolanos conformarán el grupo de estudio, dos hombres y dos mujeres, utilizando una estrategia de bola de nieve. Dentro de los requisitos está que hayan emigrado de Venezuela como máximo hace 6 años para el momento del estudio, que hayan pasado todo el tiempo de la pandemia generada por el Covid-19 en el Perú, que sean padres de familia que tengan hijos o padres a distancia y que hayan cambiado de profesión como producto del proceso migratorio. Estos factores a considerar en la selección de la muestra ayudarán a que la comparación entre perfiles sea más acotada y podamos permitirnos sorprendernos, a su vez, por la gran diversidad de experiencias incluso en lo que pareciera ser una muestra acotada y de perfiles similares. Las aproximaciones que tienen a las formas de comunicarse varían bastante según la edad de cada uno de los participantes. Pareciera ser que los más jóvenes buscan mayor distancia y ser quienes definan la frecuencia de comunicacion, mientras que los mayores buscan sostener una comunicacion más fluida con el país de origen que pudiera, incluso, sostenerse a lo largo del día completo. 63 CAPÍTULO V PERSONAS Y CELULARES EN MOMENTO DE MIGRACIÓN El reconocimiento de que cada proceso migratorio es distinto es clave para entender las dinámicas a las que cada persona está expuesta, incluyendo las oportunidades, las decisiones y las estrategias por adoptar tanto en el momento previo al traslado, como durante éste y en el tiempo posterior. Hay dos momentos que considero clave donde el smartphone juega un rol primordial para los migrantes de miras a aclarar sus propias expectativas respecto a lo que vendrá y a cómo se entabla la dinámica con sus principales vínculos en el lugar de origen: el momento de la partida y el momento de llegada. Por un lado, cuál es la preparación, la toma de decisión y la trayectoria que siguen los migrantes. Por el otro lado, las maneras en que empiezan una nueva vida en el lugar de destino. Los valores de uso del celular varían durante estos procesos. Este objeto sirve como guía para proyectar potenciales desafíos y resolverlos, como espacio de ocio para distraerse abstrayéndose de la realidad y para salir del espacio en que se está y como principal punto de conexión con personas con las que no hay proximidad física para intentar acortar distancias. Es en el momento de partir y en el momento en que se llega donde se nota diferencias entre accesos a la tecnología y a usos que llevan a Jose, Armando, Andreina y Sorangel a accionar de maneras distintas. Esto también representa 64 el estado en que se encontraba cada uno. La mayoría de migrantes venezolanos que llegan al Perú hacen el viaje vía terrestre; sin embargo, hay otros que pueden costear hacer el viaje por avión o que lo reciben como regalo o préstamo de familiares. Es decir que desde antes de llegar al lugar de destino ya hay brechas entre migrantes por las facilidades que tienen para iniciar el viaje. 5.1. Al partir: trayectorias Jose (29) era muy consciente de que se iba del país y preparó su despedida. En su búsqueda de opciones para migrar, Jose encontró la posibilidad de hacer un voluntariado en Chimbote, Perú, con una organización internacional que promueve el intercambio laboral entre estudiantes y graduados universitarios de diferentes países del mundo llamada AIESEC. Él ya había tenido una experiencia de intercambio en México a través de esa organización un año antes y había regresado a Venezuela para graduarse de la universidad. Fue entonces cuando empezó a cuestionar si podría trabajar en su país de lo que había estudiado. Su mejor amiga tuvo que confrontarlo y, para él, ese fue el momento de quiebre. Para jóvenes como Jose la decisión pasa principalmente por ellos, pero es en la socialización de la idea donde empiezan a encontrar a aliados que les ayudan a ejecutar la idea y a tomar acciones. En su caso, ya sea su mejor amiga que le preguntó qué quería hacer él o haya sido un tío suyo que le 65 ayudó a comprar el pasaje. Es interesante cómo la acción de dejar un lugar termina siendo ejecutada por una persona, pero involucra en el proceso a más personas, como se verá también en todos los otros casos. Es en el momento de preparación donde la nostalgia empieza a asomarse. Jose quiso despedirse de sus familiares. Es en este tiempo cuando volvió por primera vez desde que nació a Falcón, su ciudad natal, para ver a su padre y a sus abuelos paternos. Despedirse de ellos sin saber cuándo los volvería a ver o, incluso, si es que habría la oportunidad de hacerlo no era fácil. Considera que fue importante reconocer y ver de dónde es que venía para poder entender que ya podía irse. Esa despedida no solo se dio en Falcón, sino también en Lechería, la ciudad donde vivía con su madre. Luego se fue al aeropuerto y tuvo un tiempo de espera ahí. “Estábamos como a 5 o 6 horas de Caracas. Iba a pasar todo el día solo. Había absorbido todos mis recuerdos, tratar de almacenar todo eso en el aeropuerto sin decir ‘puedo abrazar a alguien’. Todo el día solo en el aeropuerto. (…) El Instagram no estaba tan ‘boom’, se trataba de hacer ‘scrolling’. Se me acabaron los datos, no iba a recargar porque me iba del país. Mi novio estaba en Perú. Lo que hice en el aeropuerto era caminar para no pensar tanto en lo que dejaba. No quería estar tan al tanto del teléfono”. – Jose 66 Al habérsele acabado los datos, las prestaciones (affordances) que podía proveerle el smartphone eran limitadas. Jose no tuvo otra opción que no estar en su dispositivo. Él tenía todo coordinado con el lugar de destino, entonces pudo no estar al tanto ya que no tenía la necesidad de ir coordinando o averiguando otras cuestiones. AIESEC, la organización con la que haría voluntariado en el Perú, se aseguraría de que haya alguien esperándolo al llegar al país. Estuvo en Chimbote durante el tiempo que duró su voluntariado y luego se fue a Lima. Jose tuvo la posibilidad de hacer su trayectoria de migración en avión, al igual que Andreina (28). Para ella, el haber comprado el pasaje fue como la conclusión de la decisión de migrar; es decir, el pasaje era un objeto tangible que le daba materialidad a la idea de salir del país. Esa tangibilidad la tuvo 3 meses antes de que empiece su viaje. Esos 3 meses se sintieron largos y en ellos sucedieron diferentes cosas que aceleraron su deseo de dejar el país de origen para emprender una nueva vida. A pesar de que siempre había tenido la certeza de que no quería vivir toda su vida en Venezuela, jamás se imaginó que iba a salir del país por las razones por las que tuvo que dejarlo, que era principalmente porque cayó en cuenta que en Venezuela iba a ser muy difícil salir adelante si es que no tenía algún tipo de cercanía o algún vínculo que pudiera facilitarle algún tipo de contacto con el Gobierno. 67 Andreina trabajaba en un colegio internacional en Caracas, donde tuvo la suerte de que una profesora le dejase una maleta muy grande que fue llenando poco a poco. Nuevamente, a través de los objetos físicos con los que iba llenando la maleta, se iba tangibilizando el viaje. Hasta que un día su madre la llamó para decirle que habían entrado a la casa y robaron. No es que entraron y robaron algo… a ellas les vaciaron la casa; es decir, se llevaron todo. En ese todo claramente estaba también incluida la maleta. Esa fue la gota que derramó el vaso: ella solo se quería ir. Al contar esto, Andreina demuestra la calma que da el tiempo y el sentir que ahora está en un lugar más seguro. Andreina tenía planeado un destino final distinto al que tuvo. Sin embargo, encontrar algo gracias al celular hizo que decidiera cambiar no solo su destino de viaje, sino la ruta de su vida que jamás imaginaría que anduviera donde está. Ella a los 22 años tomó una decisión por sí misma pensando en su futuro: “Iba a Argentina. Tuve escala aquí y aquí sigo. En los años en que yo salí, uno buscaba dónde era más seguro por un tema legal. Cuando llegué a Lima, me enteré por el celular que abrieron el PTP (Permiso Temporal de Permanencia). Mi billete era el peor de todos. Salí de Maiquetía a Bogotá, a Quito, de Quito fui a Guayaquil y de ahí a Lima. Y de ahí iba a Santiago y de ahí a Argentina. Era era mi trayectoria.” – Andreina La posibilidad de tener acceso a un smartphone que le permitiese estar al tanto de lo que pasaba en cada uno de los países que recorrería en términos de 68 migración durante su propia trayectoria, le permitió tomar una decisión en el momento. Fue así, como comenta, que se quedó. El aceso a internet desde el smartphone da la posibilidad a los migrantes de ir tomando decisiones de manera flexible en el camino según la nueva información que vaya apareciendo. Como hemos visto anteriormente, se trata de la prestación (affordance), que hizo que el smartphone, al estar conectado a internet, pudiera prestar el acceso a ese tipo de información y ya estuvo en Andreina tener la habilidad en el uso del dispositivo para sacarle provecho a la información. En su caso, darse con la sorpresa de que en el Perú el acceso a ser un migrante documentado y legal a través del Permiso Temporal de Permanencia (PTP) fue lo que hizo que una opción que no había contemplado como quedarse en el Perú terminase siendo para ella la mejor opción que podría tomar en miras al futuro que deseaba construir. Armando (48) tuvo una trayectoria muy distinta, ya que él tenía a su hijo mayor viviendo en Lima desde hace 1 año antes de su momento de migración y fue éste su principal aliado a la hora de emprender el viaje para probar una nueva vida. Su trayectoria tomó 7 días y fue un recorrido largo en diversos autobuses que lo llevaron desde Mérida en Venezuela hasta Lima en el Perú, su destino final donde lo esperaba su hijo. Armando hizo gran parte de esa trayectoria con un cuñado que finalmente se quedó en Ecuador. Es un caso particular el de Armando ya que hizo todo el trayecto sin un smartphone propio que le permitiese comunicarse cuando él deseara o de la manera en que él quisiera, sino que tenía que crear sus 69 propias estrategias para mantener una comunicación ciertamente fluida con quienes se encontraban en el lugar de origen. “Salí sin celular desde Venezuela. Con mi cuñado me comunicaba, otros me colaboraban con el WhatsApp. Mi cuñado informaba a la casa. Ya después él se queda en la frontera. Ya yo con las amistades que hicimos. Cuando llegamos aquí a Lima se fueron. Cambiarían de línea. Perdimos contacto. Quedamos un grupo pequeño. Cada uno agarró un distrito.” – Armando A diferencia de los otros casos, durante el periodo de viaje, Armando conoció a personas que se encontraban en un estado de migración similar al suyo con quienes se hizo cercano, a pesar de que no haya vuelto a verlos luego de haber llegado al destino final. Es el estar en la misma situación que uno a otro se ayuda; es decir, se crea una comunidad de ayuda. Armando llama a esta comunidad “amistades”. Gracias a estos nuevos vínculos, durante su trayectoria, Armando fue parte de una comunidad de ayuda e intercambio, donde, por ejemplo, si a alguien le hacía falta comer, alguien le brindaba comida; si a alguien, como Armando, le hacía falta un dispositivo para comunicarse, se lo prestaban. En estas dinámicas de intercambio, Armando pudo disponer de un smartphone con WhatsApp que le permitía ir avisando de sus avances a su esposa y familia en Venezuela, y coordinando con su hijo en Lima para que esté atento a recogerlo 70 a tiempo de la estación de bus para, así, comenzar su nueva vida en familia en un lugar hasta entonces ajeno a él. Es clave resaltar cómo en su caso era vital el valor de uso que tenía un smartphone, independientemente de cuál, y cómo, a partir de algún intercambio entre mercancias, podía hacerse de uno momentáneamente. Estamos hablando de mercancias que tienen un uso puntual y que serán devueltas a sus dueños en un espacio temporal corto. Jose, Andreina y Armando emprendieron un primer viaje y se quedaron ahí; al menos hasta ahora. Sorangel, antes de llegar al Perú, se fue a Colombia donde tenía un amigo que la animó a ir a dicho país. Ella hizo un pequeño viaje de una semana a Colombia para comprobar si es que le iba a gustar la experiencia y después de 2 meses regresó ya con la intención de quedarse. Sin embargo, el no encontrar trabajo en lo que ella hacía la desanimó. Regresó a casa a repensar y reevaluar la estrategia. Sorangel considera que la migración fue principalmente una decisión tomada con su esposo para que sus hijos puedan tener mejor acceso a servicios tales como la educación, el agua y el internet, que son cosas que empezaron a fallar. Aún teniendo la posibilidad de sostenerse en Venezuela, decidieron vender el carro para salir del país. Ella fue quien hizo el viaje sola. Es ahí donde ella decide emprender su viaje de camino al Perú, donde tenía un sobrino. Al ser madre de 2 hijos y esposa, sus decisiones las hacía en familia. De ese modo, luego de conversar con su esposo, se decidió que ella siguiera el viaje hacia Lima, plan que se pudo saber gracias al contacto con un familiar cercano con quien se comunicaba vía WhatsApp. 71 “Tenía un sobrino en Perú, me vine sola. Llegué 29 de mayo 2018. Martes. Y el jueves ya estaba trabajando. Vi un cartel ‘se necesita moza’. Me dijo que era de ayudante de cocina y se dio. Empecé y el mismo día ya no quise regresar. Paraba desde las 8am hasta las 6pm. Era un restauante en Lince y los dueños eran personas ayacuchanas con carácter fuerte”. Sorangel – El tener a alguien capaz de ayudar a concretar el viaje en el lugar de destino ha sido más importante para Sorangel y para Armando que, en su rol como padres e hijos de personas mayores, tenían una necesidad inmediata de generar ingresos para sostener a sus familias. En el caso de Jose y Andreina, el tener a alguien que los empujara o ayudara a tomar la decisión en casa fue crucial. Hay diferentes brechas que se generan a partir de cada una de estas trayectorias. No todos tuvieron las mismas posibilidades de comunicación digital, por ejemplo. El mismo hecho de trasladarse y estar viajando genera brechas e interrumpe la prestación (affordance) del smartphone ya que puede no haber acceso a internet por falta de datos en el aeropuerto o por falta de internet en el avión. Algunas aerolíneas de hoy en día permiten comprar internet para ser usado durante el vuelo. Estos temas llevan a marcar desigualdades, ya que no todos los migrantes llegan en las mismas condiciones, y a la generación de estrategias para lograr acceso. 72 El caso de Armando es muy particular, ya que al verse en la necesidad de comunicarse a través de WhatsApp, generó una red de soporte con otras personas en proceso de migración, que le prestaban un WhatsApp, sin importar cuál. Así, a partir de éste él podía continuar con la gestión del cuidado doméstico a distancia y mantener una co-presencia tanto con sus familiares en el lugar de origen como en el lugar de destino. Las dinámicas generadas por Armando dada la necesidad de apoyarse mutuamente durante la trayectoria, suelen darse en los migrantes una vez llegan al destino y tienen que hacer trámites o empiezan a buscar información de gente que tiene más experiencia que ellos o buscan adquirir diversas cosas, como veremos en la siguiente sección. 5.2. Al llegar: usos para transitar una nueva vida La posibilidad de obtener un smartphone como objeto se ha ido facilitando con el tiempo, habiendo cada vez una mayor oferta de estos objetos en una gran variedad de precios. Las posibles dificultades de acceso se pueden dar también por la posibilidad de costear el acceso a la data y el internet, que varía país a país y genera brechas (Miller et al, 2021). Sorangel se sorprendió cuando, al llegar a Lima, fue a conseguir un plan de telefonía celular. En su país, los planes resultan muy costosos y el consumo de datos es algo que imposibilita una comunicación fluida, mermando la prestación del smartphone. El día en que fue a adquirir una línea telefónica en el Perú se encontró con una realidad muy distinta a la que vivía en su país:. 73 “Yo llegué y compré un chip de 5 soles. ‘Vas a tener 40 días de WhatsApp.’ Magnífico. Si no tienes renta en Venezuela no tienes acceso a eso. Pagas lo que consumes.” – Sorangel A Sorangel le llamó la atención lo que se había generado en el Perú debido a la competencia en el mercado. Hoy en día, casi todas las telefonías en el Perú dan acceso libre a WhatsApp como línea base de sus planes. Esta realidad contrasta totalmente con la del país de origen de Sorangel donde no solo no hay WhatsApp “gratuito”, sino que el acceso a Internet suele ser interrumpido ya sea por el mal servicio de éste o por la falta de luz que puede darse de manera repentina. Se crea una brecha de acceso entre una misma familia generada por el tipo de accesos que pueden darse en el Perú o en Venezuela. El smartphone es un lugar a partir del que las personas pueden manejar y gestionar sus vidas. En la experiencia migrante, que este objeto cumpla con esa labor es fundamental para encontrar nuevas oportunidades. Sin embargo, para poder llegar al manejo y gestión de lo que vendría a ser la vida en sí, es necesario lograr un sentido de comunidad inicialmente y, con el tiempo, posiblemente también de pertenencia. En el caso de Sorangel, fue clave la existencia de Facebook y, de manera particular, de los grupos que ahí se generan. 74 “Yo tengo grupos en el Facebook de venezolanos que han migrado. Hay grupos si estás buscando trabajo, alquiler de algo, vender cosas. Yo vendí algunas cosas. A los mismos venezolanos. He regalado cosas. (…) Algunos grupos son cerrados y otros públicos. En ‘Venezolanos en el Perú’ puedes publicar. Por ahí es que yo encontré mi trabajo, y de ahí ya han pasado 3 años.” – Sorangel Son estos grupos virtuales de migrantes los que muchas veces terminan siendo quienes abren puertas y brindan oportunidades a otros migrantes. Personas que ya han pasado por lo mismo y quieren dar una mano a través de su opinión o generando el espacio para que alguien comparta alguna oportunidad de trabajo, como ha sido en el caso de Sorangel. Para Thompson (2009), una comunidad no se da únicamente por la cercanía entre personas, ya que la tecnología ha actualizado el entendimiento común de dicho término, sino que se da más por las cosas en común que tiene un grupo. Por tanto, los grupos con desconocidos con los que los sujetos de estudio comparten el hecho común de tener la misma nacionalidad y estar en condición de migrantes son, de por sí, comunidades. El estado en que se encuentran los participantes, sumados a la identidad nacional y la similitud de las prácticas de comunicación los pone en una situación de pertenencia casi inmediata. Las comunidades generadas en los grupos de Facebook mencionados por Sorangel se extienden también a WhatsApp en una dinámica similar aunque más cerrada. Armando es parte de diversos grupos de WhatsApp con 75 migrantes venezolanos a quienes no necesariamente conoce, pero con quienes intercambia noticias, oportunidades, ofertas, etc. “Uno dice ‘si saben de algún trabajo me avisan’, ‘me mudo, necesito un camión’, ayudan. Preguntan ‘necesito algún tipo de médico’, ayudan. La parte migratoria, política contra Venezuela.” – Armando Armando se refiere en este caso a su grupo llamado “Comunidad VenezPerú 🇻🇪 🇵🇪 ” que tiene 46 participantes. Ahí, como podemos ver en las siguientes imágenes, algunos participantes comparten textos que parecieran ser noticias donde se alerta de cuestiones que pudieran parecer que se meten con ellos en su condición de migrantes o también se comparten recomendaciones en cuestiones de salud. Todo tipo de información que pudiera ser de utilidad para una suerte de familia extendida, pareciera poder encontrarse ahí. Imágenes del grupo de WhatsApp “Comunidad VenezPerú🇻🇪 🇵🇪 ” del que Armando es parte. 76 Los grupos en Facebook y en WhatsApp son de mucha utilidad durante la etapa de regularizar los trámites de migraciones. Se convierte en una fuente confiable la información que se encuentra ahí ya que es dada por alguien que ya pasó por una experiencia similar, además de que uno puede hacer preguntas que pueden ser resueltas por alguien de la comunidad. Estos datos compartidos en forma de mensajes son obsequios digitales que facilitan el tránsito hacia la nueva vida. Durante la experiencia de voluntariado de Jose en Chimbote gracias al convenio con AIESEC, el smartphone le sirvió mucho para buscar en Google y encontrar actividades que pudiera hacer con sus alumnos y también para conocer el nombre en el Perú de algunas cosas que se había dado cuenta que en el mercado no lograba comunicar como quería; por ejemplo, el nombre de alguna fruta. Luego de esto comenzó su tiempo en Lima de una manera difícil. Le costó trabajo adaptarse, más en el contexto en que se encontraba: descrubrío que su ex enamorado, con quien vivía y era la única persona a quien tenía en Lima, le estaba siendo infiel. No tenía amigos, trabajo, dónde quedarse ni la documentación al día. Además, el dinero se le estaba acabando. Aún así, para su madre, como comenta en sus palabras “era ‘todo está bien’”. Como menciona Baldassar (2007), las dinámicas de cuidados transnacionales a veces tienen que ver también con mostrar una imagen “ideal”, lejana a la realidad, para cuidar y proteger al otro. Esto es lo que le pasó a Jose y ocurre con frecuencia: se ocultan malos momentos, se postergan llamadas, etc. para 77 no levantar sospechas de que las cosas pueden no estar yendo bien. Dar cuidado desde la distancia toma diversas formas y proteger al otro para que no sufra es también una forma de hacerlo. “Pasé por una depresión muy fuerte en donde no quería salir ni ver gente y realmente restringía mucho el uso del teléfono porque realmente no quería tener contacto con nadie. Ahí la comunicación que tenía con mi mamá, creo que todo era por mensaje, era mensajes “hola, ¿cómo estás?” no para ahondar mucho. Cuando estaba superando la depresión, descargué la aplicación Mirapp y vi un evento donde conocí a la mayoría de mis amigos. Era en un bar en Febrero 2017. Estaba desde agosto del 2016. Era este aplicativo. Lo utilicé desde la web porque mi teléfono no tenía mucha capacidad. Pones los intereses que tienes y, de acuerdo con eso, te muestra próximos eventos en la ciudad. Puede ser desde conciertos, galerías, cursos, bares, encuentras bastantes cositas. Lo virtual se vuelve real.” – Jose Jose prefirió callar y cuidarse a sí mismo, ya que vio que esa era la mejor manera también de cuidar a los otros. Las personas que migran y buscan reconocerse y estar en un nuevo lugar, generan diversas estrategias para movilizarse y cambiar de estado. Fue gracias al aplicativo Mirapp; es decir, a algo a lo que tuvo acceso desde su smartphone, que Jose comenzó a conocer gente en un bar del barrio de Miraflores en Lima y, con esto, a salir de la depresión. El valor de uso que se le da al teléfono es muy distinto según el 78 estado en el que se está. Por momentos hay una necesidad de salir de lo plenamente virtual y materializarlo en el mundo real. Las aplicaciones y páginas que facilitan el conocer a otras personas terminan siendo un buen espacio para que eso pase. El primer trabajo que Andreina tuvo en el Perú se lo dio una persona con la que luego vivió y con quien ya no tiene ningún tipo de contacto. Esa experiencia de trabajo la hizo tener que movilizarse de un lugar a otro en una ciudad desconocida. “Ese primer empleo que tuve aquí era en la calle. Yo vivía en Javier Prado, tenía que ir hasta Surco. Trabajaba cerca de los centros comerciales Real Plaza. Me tocaba buscar en el celular cómo llegar, preguntando, Google y Google Maps. Así fui conociendo la ciudad.” – Andreina Como hemos visto, el smartphone genera la prestación o affordance para que el migrante se sitúe y entienda el nuevo contexto en el que está, ya sea utilizándolo para buscar cómo se dice una palabra en específico o para poder guiarse geográficamente por la ciudad a través del uso de aplicaciones de geolocalización más sofisticadas como Google Maps. El uso que hacen de estas aplicaciones, de una forma u otra, moldea las vidas de las personas al mediar en distintas interacciones cotidianas (Julie Frizzo-Barker y Peter A. Chow-White, 2012). Lo interesante de esta aproximación es preguntarnos ¿cómo sería la experiencia del migrante venezolano, por las condiciones que 79 definen su proceso migratorio, sin el acceso a este tipo de tecnologías? Por una parte, puede sentirse que la tecnología magnifica y facilita la experiencia vivida; pero, por otro lado, bien puede quitar autonomía. Al momento de llegar, las posibilidades que brindan las diferentes aplicaciones del smartphone facilitan la experiencia de los migrantes. Y esto va, como hemos visto, desde la búsqueda de un trabajo hasta para encontrar las maneras en que se dicen las cosas en el lugar de destino. Asimismo, esta tecnología le da agencia a la persona para decidir cuándo utizarla y cuándo no. Una de las preguntas que surgen luego de ver las maneras en que se usan los smartphones para transitar la nueva vida es ¿cómo se mantienen los vínculos y la gestión del cuidado a distancia mediados por tecnologías que facilitan la comunicación inmediata? 80 CAPÍTULO VI WHATSAPP Y EL MANTENIMIENTO DE VÍNCULOS Y EL CUIDADO Una vez asentados en el nuevo lugar, las personas que migran comienzan a tener cierta estabilidad y, con ésta, mayor acceso a tecnología que se ve reflejada en la adquisición de s más costosos, en tener mejores planes de internet o en un acceso permanente a internet desde casa o el trabajo. Estas nuevas condiciones hacen que pueda haber mayor constancia en la comunicación a distancia que Jose, Armando, Andreina y Sorangel deciden establecer con un mayor foco en el mantenimiento del vínculo y ya no tanto en lo relacionado a establecerse en el nuevo lugar. En este momento, dinámicas de cuidado transnacional empiezan también a hacerse presentes. Esto del lado de quienes no se encuentran en Venezuela ya que, como mencionan ellos, en dicho país es común la falta de electricidad que conlleva a repentinos cortes en la comunicación o resulta muy caro tener internet constante en el celular, siendo las condiciones distintas a las que se vive actualmente en el Perú donde tener acceso a WhatsApp desde el celular suele ser la base de los planes ofrecidos por las telefonías, como bien apuntó Sorangel en el capítulo anterior. Como se ha mencionado anteriormente también, esta falta de infraestructura digital se mete en el camino de las prestaciones (affordances) que pudieran darse con el uso de los smartphones. 81 Es en este escenario donde WhatsApp se vuelve en uno de los principales aliados de Jose, Armando, Andreina y Sorangel para estar acompañados, para resolver cuestiones del día a día y participar de dinámicas cotidianas y de ocasiones especiales en el lugar de origen. Veremos en este capítulo cómo es que se vive el día a día, qué dinámicas proponen, de qué maneras se transforman y por qué algunas sirven para unas personas y no para otras. Resulta primordial recordar que WhatsApp es el corazón del smartphone (Miller et al, 2021) y esto tiene que ver con las prestaciones (affordances) que brinda el objeto para que una persona con fluidez de uso pueda utilizarlo para estar y gestionar el cuidado de sus seres más queridos. 6.1. Estar en el día a día o no: agencia y control sobre cómo relacionarse Jose trabaja de manera totalmente remota desde el departamento donde vive en el distrito de Magdalena del Mar, en Lima. Eso le ha permitido desarrollar una dinámica tipo de “co-working” con su mejor amiga que vive en Argentina. Él se sienta frente a la computadora a trabajar y al lado tiene el celular en una videollamada con su mejor amiga que hace lo propio. No es que lo hagan todos los días, pero cuando sí estas videollamadas pueden durar más de una hora. Dicha dinámica les sirve ya que ambos se encuentran en lo mismo. Se saludan, se ponen al día, se cuentan chismes y se acompañan. Tienen 82 espacios de conversación, pero también momentos de silencio donde uno puede ver que el otro se ha enfocado en el trabajo y la dinámica sigue sin mayores fricciones. Es como sentir que uno ha entrado a un portal y que están en un espacio intermedio donde ambos co-existen. Están habitando su propio “Transportal home”, el smatphone es un lugar y ya no un objeto (Miller et al, 2021), haciendo que la realidad se vuelva aún más agradable al poder estar juntos eliminando la proximidad física, pudiendo estar haciendo lo mismo, así sea virtualmente. De esta forma, se crea un espacio entre Argentina y el Perú, como de la misma forma puede crearse según donde se encuentren los interlocutores. Este nivel de co-presencia donde ambas personas se encuentran ejecutando la misma actividad a veces la extienden a realizar actividades que les demande estar haciendo cosas físicas como cocinar. Es en este tipo de dinámicas donde se le siente al otro al lado, como si estuvieran compartiendo un mismo espacio, como si hubiéramos logrado transportarse cada uno realmente al otro lado del celular. “Intento también cuestionar, de llevar a la realidad lo digital… como paso esto que estoy teniendo en pantalla, puedo somatizar un poco más. A veces lo he hecho con mi amiga, creo que ayuda mucho el acceso a internet que mi mamá no tiene en Venezuela siempre porque es un poco entrecortado. A veces con mi amiga ‘¿por qué no nos llamamos y cocinamos los dos?’. Tangibilizar un poquito el momento. Uno el 83 almuerzo, otro la merienda. Es pasar un poquito eso digital a lo ahora, a lo presencial, a lo que puedo tocar, creo que agrega mucho valor”. Jose – Al estar haciendo lo mismo, pueden sentirse más cerca. Aún así, parece que este tipo de dinámicas no funciona con todas las personas con quienes los migrantes quisieran. La madre de Jose, por ejemplo, parece no sentirse cómoda con los silencios y, cuando se ha probado tener una dinámica de este tipo, prefiere cerrarla. También, como comenta Jose, este tipo de dinámica se dificulta con su madre por las dificultades de acceso a internet que tiene. Estas dificultades generan brechas entre ambos (Miller et al, 2021), y estas suelen provocar también tensiones entre las personas involucradas. Jose tiene un vínculo de cuidado transnacional muy activo con su madre. Dentro de éste, él tiene agencia para decidir cuándo sí o cuándo no comunicarse con ella. Además de cuidar a su madre, se cuida a sí mismo, por más que a veces tenga que ver con preferir no hacer videollamadas con su madre. En gran parte, comenta, es por cuidar de su propia salud mental ya que al realizar una videollamada con su madre se abre una puerta para que ella se queje de la realidad actual en Venezuela, generándole cierta impotencia a Jose. Él, desde la distancia, cuida de ella apoyándola económicamente; aún así, sabe que ya no puede hacer mucho más de lo que ya hace por ella, razón por la que siente cierta frustración durante dichas videollamadas. Él tiene la agencia para definir cuándo hacer una videollamada con su madre. 84 Como hemos visto, el acceso a una conexión estable de internet juega un rol importante a la hora de tener dinámicas tan sincrónicas. Es por eso, entre otras cosas, que Andreina prefiere la comunicación con su padre vía mensajes de audio extensos que puedan ser enviados o escuchados mientras se desarrollan otras actividades. “Es difícil la llejania. Todo se reduce al celular y a las videollamadas. No soy la persona más familiar. En casos se resume a mensajes. Allá WhatsApp, si te llega un WhatsApp se te descuenta de los megas. Imagínate las llamadas. Con wifi, las llamadas a veces son muy tortuosas. Me quedo con las notas de voz de 10 minutos echándote un cuento. Y mi papá me responde con mensajes de audio de 12 minutos.” Andreina – Es que el no poder tener un acceso a internet estable por ambas partes dificulta mucho la fluidez de la comunicación y las potencialidades que podrían generar la simultaneidad. Siendo conscientes de esto, cada persona o grupo logra encontrar las dinámicas que mejor les sirva para sentir que pueden mantener el vínculo. Para Andreina es importante poder sentir que puede compartir lo que le pasa sin interrupción en cualquier momento del día, incluso entre reuniones. Hay veces en que Andreina no se comunica con su padre y éste se molesta o se resiente, ya que espera que ella le escriba. Sin embargo, ella está 85 resolviendo su vida como migrante y hay ocasiones en que simplemente prefiere no comunicarse. Algo especial le pasa a Andreina con una tía suya que le manda todos los días en la mañana una imagen distinta con un mensaje deseándole un bonito día. Al principio, ella pensó que era una cadena y por eso no le contestaba a su tía, hasta que se dio la ocasión para que la tía le preguntara si es que Andreina estaba molesta con ella ya que no le respondía los mensajes y ahí le explicó que ella misma elegía las imágenes y los mensajes para enviárselos a Andreina y a su prima que también se encuentran lejos. Las imágenes y los videos, cuando no son confundidos con cadenas, son disparadores importantes de conversación. Al igual que otras aplicaciones de comunicación instantánea, WhatsApp da la posibilidad de que sus usuarios envíen fotografías, videos y gifs (imágenes en movimiento sin sonido). De no existir, el uso único de la palabra para mantener una comunicación en el día a día, podría ser considerado hasta monótono para algunos de los migrantes más jóvenes, quienes llegan a ver la dinámica del texto “hola, ¿cómo estás?, chévere” como si se marcaran las cosas hechas en una lista o como un guión. Pareciera que la palabra escrita genera menos espacio a lo inesperado, a que la conversación tome otra dimensión. Las imágenes y los videos, a su vez, ayudan a ver lo que el otro ve, tener una especie de ventana hacia lo que ocurre al otro lado del “transportal home” cuando se están enviando fotos de manera sincrónica unos con otros. En la 86 dinámica del núcleo familiar más íntimo de Jose en WhatsApp, su madre envía fotos y gifs a sus dos hijos migrantes en el Perú. El tipo de imágenes que envía en el día a día es variado, habiéndome llamado la atención particularmente 3 tipos de imágenes: las de mascotas, las de re decoración de casa y las de las compras o cambios realizados o por realizar. Imagen del grupo familiar de WhatsApp de Jose donde su madre envía un gif de su perro. El primer tipo de imágenes, las de mascotas, suele motivar un intercambio diario de imágenes de Cotufa, el perro que vive con la madre de Jose –y que, además, estaba mientras los hijos aún estaban en Venezuela y cuyo nombre es como se le dice a las palomitas de maíz–, y de los gatos de él. Imágenes de los animales echados, durmiendo, siendo vestidos, simplemente en su día a día son importantes para la conservación de una dinámica de acompañamiento diario. La madre vive sola con Cotufa y es en este tipo de intercambios que puede sentir cierta compañía de sus hijos. 87 En cuanto a las imágenes de re decoración de la casa, la madre de Jose les pide a su hermano y a él votar o dar su opinión de manera explícita por sus opciones favoritas. Durante el último año, WhatsApp ha sumado la funcionalidad de “reaccionar” a los mensajes; es decir, uno puede poner un corazón, una cara triste, un dedo pulgar levantado, una cara riendo, etc. sobre cualquier mensaje, foto, gif o video que le llegue. Jose usa esta funcionalidad para votar por sus opciones favoritas de re decoración en casa de su madre; sin embargo, ella pareciera no entender esa nueva forma de comunicación que, si bien pareciera ser efectiva para un emisor de reacciones que busca dar su opinión sobre algo, para el receptor puede resultar ser unidireccional, sin mayor apertura a un potencial diálogo. Imagen del grupo familiar de WhatsApp de Jose donde su madre pide la opinión sobre una re decoración. 88 El tercer tipo de imágenes, el de las compras o cambios realizados o por realizar, es un espacio donde la madre mantiene a sus hijos al tanto de su día a día. Les puede enviar imágenes de un catálogo señalando cuáles han sido los objetos que ha comprado o imágenes de alguna actualización respecto a algún cambio que haya realizado, como cortarse el pelo. Así, la madre de Jose encuentra la manera de mantener a sus hijos al tanto de su día a día. De esta forma, al estar participando de las decisiones de la casa, se está haciendo tangible en la propia materialidad de los objetos adquiridos, el propio impacto de la gente (Berg, 2016). Imagen del grupo familiar de WhatsApp de Jose donde su madre muestra compras realizadas. 89 Si es que Jose no se comunica con su madre en 3 días, ella empieza a escribirle para saber cómo está, preocupada aunque pudiera saber que Jose a veces simplemente prefiere no comunicarse. Por otro lado, en el caso de Sorangel, con quien más se comunica es con su hermana menor, con quien se molesta si es que algún día no le escribe. “Converso con mi mamá 3, 4 veces por semana. Con mi hermana hablo todo el día. Me molesto si no me escribe. ‘Escríbeme tú, yo soy la que está afuera’.” – Sorangel Para Sorangel es importante mantener una comunicación en el día a día con su hermana. La comunicación suele darse por mensajes de WhatsApp principalmente, aunque también a veces la llama para pasar el rato. Sin embargo, cuando hay algo urgente, ahí Sorangel usa WhatsApp para llamar. El tipo de conversación que Sorangel mantiene con su hermana es principalmente para contarse cosas que les acontecen a otros (como la noticia de alguna persona en común que se encuentra embarazada) o para saber qué están haciendo en ese preciso momento o qué han hecho durante el día. El intercambio respecto a la comida es clave en su dinámica. La pregunta “¿qué han comido?” o decir “mira qué estoy comiendo”, acompañando la frase de una fotografía, es parte de la cotidianeidad del vínculo. Son estos “obsequios digitales” los que proponen dinámicas de reciprocidad que ayudan a sostener 90 el vínculo (Hjorth et al, 2020). Es posible que no sea visible para Sorangel y su hermana el valor que tiene este intercambio al estar tan insertado en su cotidianeidad. Aún así, si es que estos obsequios no llegaran a ser recibidos algún día, pueden elevar alertas de que algo pudiera estar ocurriendo con el interlocutor. Como se ha comentado anteriormente, hay ocasiones en que se ausenta la luz en Venezuela y, por tanto, se imposibilita la comunicación. Es en esos casos donde uno no sabe exactamente qué ha pasado y pierde el control en la comunicación si es que está esperando que ésta sea fluida en ambas direcciones. “No existe día en que no hablamos. Cuando se va la luz allá se pierde todo. Me preocupo. Cuando regresa la luz me preocupa que no me llamen. La tranquilidad me la da que me llamen.” – Sorangel Si bien la mayor parte de la comunicación de Sorangel con su hermana se da por mensajes escritos en WhatsApp, reconoce que el canal para asegurar el cumplimiento de diversas urgencias es a través de una llamada, ya que el escuchar a la otra persona de manera sincrónica es lo que puede dar cierta tranquilidad aunque sepa Sorangel en el fondo que, por ejemplo, “tu mamá nunca te va a decir que está mal”. 91 Es interesante cómo la dinámica de Sorangel con su familia ha generado sus propios sistemas reconocibles por el núcleo familiar de necesidad de algún tipo de cuidado o atención especial. Esto varía de familia en familia, pero se negocia y se construye de manera colectiva. No se da de manera unidireccional y pocas veces resultan de manera planificada. Suelen ser más reacciones a imprevistos lo que genera estas nuevas formas de comunicar el cuidado en la familia. El momento en que un padre o una madre se vuelve fluido en el uso del celular les da tranquilidad a los migrantes de poder comunicarse con ellos cuando lo deseen sin tener que depender de otras personas. Antes de que la madre de Armando tuviera un celular, él tenía que depender de que su hermana estuviera con ella para comunicarse. Hoy, gracias al celular que tiene su madre, logra comunicarse con ella cuando quiere, a través de videollamadas, mensajes o el envío de imágenes. Su madre le comparte algunas veces imágenes desde su departamento, cosa que él valora ya que extraña mucho la ciudad donde vivió toda su vida. El hecho de que no solo los padres de Armando tengan smartphones, sino también su esposa e hijos facilita la comunicación directa y la construcción del vínculo con cada uno de ellos de manera directa. Eso facilita la co-presencia entre Armando y ellos. Por ejemplo, su esposa tuvo una cita con el odontólogo en la mañana de un día en que entrevisté a Armando y él ya estaba tranquilo porque ella ya le había dicho que todo estaba bien. 92 Hay ocasiones en que hace videollamadas con su esposa y sus hijos, como una vez que recuerda que fue un sábado donde estaban todos en el dormitorio hablando con él e incluso el gato aparecía en la imagen. Aún a pesar de que se logra conversar con ellos y estar al tanto de su vida, se extraña el calor humano. Armando es el menor de 4 hermanos y, por una enfermedad que tuvo de pequeño, fue muy protegido por sus padres y, por tanto, muy cercano a ellos. Esa cercanía se manifestaba en una rutina diaria de ir a verlos antes de entrar al trabajo cada día para asegurarse de que tomen el desayuno. A pesar de que Armando ahora logra comunicarse con frecuencia gracias al celular con sus padres, sabe que no es lo mismo que estar con ellos. “Hay cosas que la tecnología no va a sustituir. Un abrazo de mi padre.” – Armando Los grupos de WhatsApp que se tienen con la familia ayudan mucho a mantenerse al tanto de lo que ocurre en Venezuela, da tranquilidad para asegurarse de que la vida sigue su rumbo y ayuda a sentirse cerca. Hay otros grupos, como los que ya vimos en una sección anterior, que sirven para guiarse en una nueva vida. Y hay también grupos de WhatsApp de amigos que se reencuentran gracias a la tecnología. Armando tiene un grupo de WhatsApp con sus amigos del barrio, de la infancia, donde casi todos han migrado a Inglaterra, a Panamá, a Estados Unidos, a Costa Rica, al Perú, etc. Es un 93 grupo de ocio, pero también de apoyo y, como comenta Armando, ha sido de mucha ayuda sobre todo en tiempo de pandemia. “Ese grupo me ha servido mucho y para apoyarnos en todo sentido. Es el grupo del desahogo. Cuando sienten que 2 o 3 días no estoy en el grupo, me escriben al privado. Saben que algo pasó. Hablo y nos hemos desahogado.” Armando – Es tal el nivel de participación y de uso de Armando de ese grupo que los otros participantes pueden detectar si es que algo le está pasando o no. Él siente que al tratarse de amigos de toda la vida, están ahí para apoyarlo y que él está también para apoyarlos a ellos. Ese grupo de WhatsApp es la tangibilidad que logra tener una amistad de años; podría decirse que para él es como el barrio en pleno año 2022. Como un gran número de migrantes en el mundo, Armando, Jose, Sorangel y Andreina envían remesas a Venezuela. Cada uno ha encontrado las maneras que mejor les acomode de hacerlo y se han permitido ir variando de maneras según ha ido pasando el tiempo y las recomendaciones que han podido recibir de otros migrantes. A Jose, por ejemplo, una mujer venezolana del trabajo le recomendó el servicio que ahora usa. De todos estos servicios, me llamó la atención de manera particular el que usa Andreina, que se llama “Criptoremesas”. 94 Imágenes del servicio de remesas que utiliza Andreina para enviar dinero a Venezuela. Andreina tiene el teléfono de Ciptoremesas con quienes se comunica vía WhatsApp. Dicho servicio pareciera tener guardado su número de teléfono o sus interacciones anteriores, ya que inmediatamente la saludan diciéndole “Hola Andre!”. Ella hace el depósito en su banco en el Perú a una cuenta de ellos, ellos transforman ese dinero en criptomonedas y, a partir de éstas, consiguen bolívares venezolanos que son depositados en la cuenta de destino en Venezuela, como puede verse en la imagen de arriba. En WhatsApp se hace el intercambio con el servicio y ese mismo certificado luego Andreina se lo comparte a la persona a la que le envió el dinero en Venezuela. Es así que los 95 migrantes encuentran nuevos usos también en WhatsApp para poder cumplir con sus compromisos familiares del día a día desde la distancia. La co-presencia es fundamental para los migrantes. Sobre todo en un tiempo en que la tecnología digital facilita la posbilidad de una multi co-presecia continua tanto con familiares como con amigos y grupos de conocidos o de desconocidos. Uno puede estar en muchos lados a la vez sin descuidar las maneras de hacerse presente con sus familiares en casa. La posibilidad de acompañar a una madre en la decisión de dónde colocar los muebles de casa en el momento en que se están planteando los cambios solo pueden darse gracias al acceso a la tecnología actual. En este segmento hemos visto también cómo la tecnología facilita una percepción remota (Berg, 2016) que, con la fidelidad que permiten estos dispositivos, pareciera hacer que se resalte aún más la ausencia del contacto físico con las personas a la distancia. Resulta curioso cómo las personas comparten a través de WhatsApp todo tipo de información, sin pensar en la data que van dejando, como menciona Peirano (2019), que luego está al servicio de unas cuantas empresas. Pienso en esto por el uso que le da al WhatsApp Andreina al enviar remesas y compartir información que pudiera ser potencialmente sensible con desconocidos. Toca pensar en las maneras en que WhatsApp les permite a los migrantes sentir que son parte del desarrollo de eventos especiales. 96 6.2. Estar en eventos especiales: la búsqueda por ser parte La sobrina de Sorangel cumplió 15 años en el 2020. Al cumplir una mujer 15 años, en muchas culturas latinoamericanas, se genera una gran celebración. Sorangel quería estar ahí. Sin embargo, la pandemia y su condición de migrante no se lo permitieron. No se trataba únicamente de estar durante la celebración, sino durante toda la etapa previa ayudando a su hermana y asegurándose de que todo salga bien. “Desde que tenía 10 años mi sobrina, fantaseábamos. Cumplió 15 en el 2020. Mi hermana me decía ‘mira este vestido, vamos a ver a quién a invitar’. Hacíamos la lista… todo esto por WhatsApp. ¿Cómo lo organizo? El tema de poner la gente. La familia del papá de ella. Todo por WhatsApp. Yo hice tabla de Excel de los invitados, de los bocaditos. Yo lo armaba y se lo pasaba por WhatsApp.” – Sorangel Gracias a la tecnología, Sorangel pudo encontrar la manera de hacerse presente en el momento en que quería y de la manera en que quería hacerlo. Como comenté anteriormente, para ella era importante estar presente durante el evento, pero sobre todo durante la preparación. Al ser su sobrina la única mujer de la generación de sus hijos, ese evento, el quinceañero, era un sueño compartido con su hermana en un momento incluso anterior a la migración. 97 La vida cambia, va tomando diferentes rumbos; sin embargo, la tecnología permite mantenerse presente. Sorangel sacó ventaja de su fluidez en el uso de Excel, que tanto utiliza en el trabajo, para trasladar esa fluidez con la tecnología en la planificación de un evento familiar. Esa transferencia de habilidades para el trabajo en algo que sirve para mantener y potenciar el vinculamiento a la distancia es algo que conviene rescatar. No es solo la comunicación con la persona que se tiene a la distancia, sino también el tiempo que se invierte para que las cosas se den bien. A través de WhatsApp, incluso ella encontrándose en Lima y siendo la celebración de 15 años en Venezuela, Sorangel pudo hacerse cargo de la coordinación con proveedores para asegurarse de que el evento salga como ella, su hermana, su sobrina y el resto de la familia esperaban. Los proveedores, claramente estaban puestos en un Excel que se compartía entre Sorangel y su hermana vía WhatsApp. El evento se realizó con éxito y Sorangel pudo estar presente por momentos a través de videollamadas y de revivir el evento posteriormente a través de imágenes y videos compartidos por WhatsApp. Es así como podemos ver que muchas veces es el entusiasmo de la preparación para el evento especial lo que motiva una comunicación hiper fluida y constante. Las maneras de intercambiar cuidado informal y no pagado gracias a las tecnologías de información y comunicación han transformado absolutamente la experiencia de las familias transnacionales, siendo este intercambio una especie de goma que mantiene las relaciones (Baldassar, 2014). 98 Algo parecido le pasó a Jose cuando invitó a su madre para ir de viaje de vacaciones a Medellín. La parte previa al viaje se convirtió transformó la comunicación hijo-madre mucho más fluida. Él intentaba no tener muchas videollamadas con ella en general, pero ahora se esforzaba por llamarla siempre. “Este año fue constante la comunicación porque le regalé un viaje a Medellón. Me alegraba verla en actitud de vivaz, de que algo nuevo viene. Así no viniera algo, yo la llamaba para ver que estaba feliz. Esas semanas todos los días videollamada porque me gustaba escuchar esa versión de ella.” Jose – Así sea para que su madre le enseñe la ropa que llevaría, para Jose el poder ver en tiempo real a su madre feliz y entusiasmada no solo lo llenaba de alegría, sino que lo llevó a transformar totalmente su dinámica de comunicación con ella, aunque al volver del viaje ésta volvió a la normalidad. La fecha en que alguien cumple años es muy especial para las personas en Venezuela. Cuando es cumpleaños de Jose o de su madre, la comunicación y la búsqueda de que ésta sea sincrónica se vuelve muy importante. “En mi cumpleaños, ella me escribe a la hora que yo nací, que fue a las 4 de la mañana… para acá las 3 de la mañana. Me escribe para decirme 99 ‘tú naciste, tú me despertaste y yo te voy a despertar para que veas qué se siente’. ‘Me llamó tal persona, tal persona me dijo que te felicitara’. Le cuento si hay alguna torta, si salí foto de donde estoy, foto de cómo me vestí, de cómo se vistió ella como para hacernos presentes en esas reuniones o comiendo esas tortas… por eso yo veo el valor de las fotos como que estamos ahí, a través de una pantalla, pero estamos.” – Jose En los eventos especiales para las personas que han migrado se siente la ausencia y la distancia. Por eso, se buscan diferentes estrategias para sentir que se está presente, ya sea a través del intercambio de obsequios digitales como imágenes, estados de WhatsApp, o de actividades que facilitan la co- presencia como llamadas, videollamadas, o de asegurar el cuidado a distancia a través del envío especial de algún regalo o remesa para que puedan adquirir cosas especiales en Venezuela. En el día del cumpleaños de alguien muy querido, como un padre, un hijo o una esposa, se siente la distancia física especialmente aunque se busca acortar de diferentes maneras. La hija de Armando cumplió 21 años poco antes de una de nuestras entrevistas y, semanas antes, le hizo recordar a través de un mensaje por WhatsApp que ya venía su día de celebración. La comunicación uno a uno entre ellos es fluida, pero igual él es capaz de detectar cuando ella quiere algo especial. Así, Armando le hizo un envío especial por su cumpleaños. 100 Imagen del estado de WhatsApp de Armando donde le dedica un saludo de cumpleaños a su hija. A pesar de no estar físicamente cerca de su hija durante su cumpleaños, Armando encontró en la sección de “estados” de WhatsApp –donde los usuarios de esta aplicación pueden subir contenido para todos sus contactos por 24 horas– el espacio ideal para homenajearla por su día. Subió una foto de él, con su esposa y con su hija. La imagen iba acompañada de un texto que dice “Hoy de cumpleaños mi tutti frutti, te amo hija que Dios te bendiga y te llene de vida y salud, que los cumplas feliz te mega amo.”. En la imagen y en el texto puede evidenciarse la nostalgia que le genera a un padre el pasar a la distancia el cumpleaños de su hija, con quien no comparte un espacio físico hace varios años. Esta imagen y este texto, por sí mismos, pueden ser considerados un regalo digital. Los días y los eventos especiales se sienten y se viven con nostalgia a la distancia; sin embargo, los migrantes 101 logran encontrar formas de hacerse presentes y de acompañar desde la distancia. Son estos “digital gifts”, como el estado de WhatsApp de Armando, los que ayudan a hacer más estrecho el vínculo y la sensación de separación física. La constante circulación de imágenes, gifs, videos y demás ayudan en la construcción de lugar a distancia que se da a partir de las experiencias e interacciones humanas. Para Andreina poder ser parte de la organización del quinceañero de su sobrina ha sido cumplir un sueño que no hubiera podido darse sin el uso concreto como “produser” que ella le da a su smartphone. 102 Podcast “Celulares migrantes: historias de personas y objetos” Dada la naturaleza digital de este proyecto de investigación, hace sentido que el producto audiovisual a desarrollar que acompaña esta tesis sea también digital. Durante los últimos años, el podcast ha ido adquiriendo mucho favoritismo por usuarios alrededor del mundo. Una de las principales ventajas es que puede consumirse contenidos de diferentes tipos, habiendo formatos de ficción, otros de no ficción e incluso algunos de entrevistas. Tomando ventaja del vínculo que se ha ido generando con las personas que han sido parte de esta tesis, se desarrollarán diferentes episodios donde cada uno de ellos cuenta parte de la trayectoria que han tenido ellos y sus celulares en el proceso de migración, tanto al momento de llegar como para el mantenimiento de vínculos. En estos episodios se hablará sobre los diferentes usos que se realizan de los celulares a través de historias muy particulares que los invitados contarán. Así, la audiencia podrá inspirarse de las maneras en que las personas han ido resolviendo los desafíos que podrían generar el encontrarse a una distancia física del lugar de origen y de las personas que se quiere. Así, con este espíritu es que nace el Podcast “Celulares migrantes: historias de personas y objetos”. Particularmente, como comunicador y realizador de no ficción, siempre he buscado las maneras de accionar las reflexiones 103 antropológicas para poder llevarlas a un público más allá de la academia y, por tanto, el proyecto del Podcast me entusiasma mucho. Por lo pronto se han realizado 2 episodios, pero la intención es que este sea el inicio de un proyecto más grande donde no solamente se hable con migrantes venezolanos en el Perú, sino que se pueda tomar ventaja del internet para lograr tener invitados que no solo sean venezolanos y que no solo hayan migrado al Perú. Los primeros 2 episodios del Podcast “Celulares migrantes: historias de personas y objetos” pueden escucharse en el siguiente enlace: https:// drive.google.com/drive/folders/1ToDAUYDeEXuKMQlBnTHvrHiGrpXsg-ff? usp=sharing 104 Conclusiones La tecnología digital y el internet han permitido que hoy en día las personas migrantes puedan mantenerse conectadas de manera diaria en el lugar de origen, pudiendo incluso llegar a ser partícipes de una serie de eventos que les ayuda a mantenerse en contacto dentro de la cotidianeidad. Yendo más allá del mantenimiento del vínculo, es importante resaltar las maneras en que la tecnología facilita y potencia el cuidado entre los miembros familiares, desde la facilidad de hacer una remesa prácticamente de manera inmediata hasta acompañar a alguien de manera presente sin tener que pensar en cuánto costará la llamada, cosa que sucedía hasta hace pocos años. Las fronteras quedan de lado y, gracias a la virtualidad, el otro pasa a estar más cerca. La capacidad de transportarse de lugar y de crear un lugar en que ambas partes interactúan y crean sentido ayuda a que el flujo de comunicación se potencie. Es la creación de ese lugar, a través de una suerte de portal, lo que facilita la conexión entre personas. A su vez, el smartphone y WhatsApp no solo median, sino que transforman radicalmente la experiencia de los migrantes. Esta transformación ocurre desde el momento en que los migrantes van a dejar el lugar de origen, donde el haber tenido acceso a la tecnología o no condiciona cómo será el acceso a la conectividad durante el trayecto hasta el lugar de destino. Ahí comienzan a crearse brechas y quienes no cuentan con dicha tecnología comienzan a 105 desarrollar nuevas estrategias de generación de redes para poder llegar a hacer uso de la tecnología durante el trayecto. Me parece muy interesante notar las diferentes estrategias que generan las personas para encontrar las maneras de transitar nuevos espacios gracias al uso de la tecnología y, sobre todo, para asegurarse de sentirse como parte de algo más grande, pueda ser un grupo o una comunidad familiar, de amigos reales o de gente que no se conoce con quienes se comparten experiencias y necesidades similares. Aún a pesar de que se sientan los avances de la tecnología para sentirse en otro lugar y sentir que uno es parte de diversas dinámicas gracias a la mediación de los smartphones y a todas las prestaciones (affordances) que podrían darse, hay cuestiones como el calor corporal que aún no se logran reemplazar, generando en los migrantes una sensación de añoranza por lo que la tecnología no puede dar. Las personas utilizan las redes sociales para expresarse y para estar al tanto de información. Frente a estas redes, las personas suelen estar performando ya sea para cumplir con un rol o para ajustarse a una idea de cómo debieran ser. La tecnología de los smartphones da la posibilidad de estar también en diferentes aplicaciones a la vez. Todo esto, como comunicador, me resulta inspirador para poder encontrar las maneras de reflexionar sobre cómo la tecnología ha transformado la cercanía 106 entre quienes se encuentran próximos físicamente y quienes se encuentran a la distancia. La velocidad y simultaneidad que se consigue hace que la gestión del cuidado doméstico a distancia pueda ser sumamente efectivo, promoviendo y ejerciendo nuevas formas de control, a la vez que reconfigura los vínculos familiares. En el mundo que vivimos, como hemos visto a lo largo de esta tesis, el tipo de infraestructura digital que se tenga también es capaz de generar brechas en el uso de la tecnología. Un corte repentino de luz, por ejemplo, hace que la prestación de uso de WhatsApp que propone el smartphone se limite y pueda generar una desventaja y frustraciones. Sin lugar a dudas, la tecnología digital acerca a las personas, pero como bien dice Armando en la cita que aparece en la página 2 y con la que arranca esta tesis:“Hay cosas que la tecnología no va a sustituir… un abrazo de mi padre”. Y, probablemente, esto siga siendo así. 107 Referencias bibliográficas Appadurari, Arjun (1991). La vida social de las cosas: Perspectiva cultural de las mercancías. México DF, México: Editorial Grijalbo S.A. Appadurari, Arjun (2001). La modernidad desbordada. Montevideo, Uruguay: Ediciones Trilce S.A. Baldassar, Loretta (2007). Transnational Families and Aged Care: The Mobility of Care and the Migrancy of Ageing. Journal of Ethnic and Migration Studies, pp. 275 - 297 Baldassar, Loretta (2014). 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