PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES El etnocacerismo: el heredero andino de las camisas negras Tesis para obtener el título profesional de Licenciado en Ciencia Política y Gobierno presentado por: Llanos Illescas, Luis Fernando Asesor: Coronel Cuadros, Omar Christian Lima, 2024 Informe de Similitud Yo, Coronel Cuadros, Omar Christian docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú, asesor(a) de la tesis/el trabajo de investigación titulado El etnocacerismo: el heredero andino de las camisas negras del/de la autor (a)/ de los(as) autores(as) Llanos Illescas, Luis Fernando dejo constancia de lo siguiente: - El mencionado documento tiene un índice de puntuación de similitud de 6%. Así lo consigna el reporte de similitud emitido por el software Turnitin el 13/12/2024. - He revisado con detalle dicho reporte y la Tesis o Trabajo de Suficiencia Profesional, y no se advierte indicios de plagio. - Las citas a otros autores y sus respectivas referencias cumplen con las pautas académicas. Lugar y fecha: Lima, 16 de diciembre del 2024 Apellidos y nombres del asesor / de la asesora: Coronel Cuadros, Omar Christian DNI: 43007660 Firma ORCID: 0000-0002-8521-7449 A mis padres por todo el apoyo que me brindaron que nací A mis amigos, ya sean de la infancia, del colegio, de la universidad o de la vida A mis profesores y JP A mi asesor Omar Coronel A mí mismo Resumen El etnocacerismo es un movimiento forjado en los años 80° por el mayor Antauro Humala Tasso, en el contexto de la época del terrorismo. Si bien ya se han realizado diversas investigaciones respecto a esta agrupación ninguna ha abordado las similitudes entre la misma y la Unión Revolucionaria de Sánchez Cerro. Esta investigación lo que propone, a través de una revisión de archivo, es analizar el discurso de ambas agrupaciones para poder detectar el parecido entre ambos discursos y por ende el parecido entre ambas agrupaciones. Solo de ese modo, se podrá detectar si el etnocacerismo es, no solamente un partido político con características fascistas; sino también el heredero ideológico de la Unión Revolucionaria. Palabras clave: etnocacerismo, fascismo, nacionalismo, Unión Revolucionaria, indigenismo Índice de contenido Introducción ................................................................................................................ 1 Pregunta e Hipótesis .................................................................................................. 3 Justificación ................................................................................................................ 5 Metodología ............................................................................................................... 6 Capítulo 1: Etnocacerismo y su investigación ............................................................ 9 1.1. Estado del Arte ............................................................................................. 9 1.1.1. Investigaciones sobre el Etnocacerismo y el Urrismo ........................... 9 1.2. Marco Teórico ............................................................................................ 13 1.2.1. Ideología ............................................................................................. 14 1.2.2. Nación y Nacionalismo ........................................................................ 16 1.2.3. Fascismo ............................................................................................. 18 1.2.4. Populismo ........................................................................................... 20 Capítulo 2: El pasado y el presente del etnocacerismo ........................................... 22 2.1. Historia del Etnocacerismo ......................................................................... 22 2.2. El racismo, la violencia y el alumbramiento del etnocacerismo .................. 25 Capítulo 3: La ideología etnocacerista ..................................................................... 34 3.1. Análisis de la ideología del Etnocacerismo ................................................ 34 3.2. Ideología etnocacerista .............................................................................. 42 3.3. El fascismo y el etnocacerismo .................................................................. 51 3.3.1. El nacionalismo y el indio .................................................................... 51 3.3.2. La juventud: educación y cultura ......................................................... 53 3.3.3. La xenofobia y el etnocacerismo ......................................................... 55 3.3.4. ¿Un Estado totalitario? ........................................................................ 58 3.3.5. La salud, el etnocacerismo y la fuga de talentos................................. 60 3.3.6. ¿Fascismo etnocacerista? .................................................................. 62 Capítulo 4: La Unión Revolucionaria el pasado del etnocacerismo ......................... 66 4.1. La Unión Revolucionaria ............................................................................ 66 4.2. La historia de un partido o de una persona ................................................ 66 4.3. La propaganda y la ideología del partido ................................................... 70 4.3.1. Catolicismo como base ....................................................................... 70 4.3.2. La economía y nacionalismo ............................................................... 72 4.3.3. Xenofobia asiática ............................................................................... 73 4.3.4. Nacionalismo extremo ......................................................................... 75 4.3.5. Sánchez Cerro y su figura ................................................................... 77 Capítulo 5: Etnocacerismo y Urrismo: diferentes pero iguales ................................. 81 5.1. ¿Un heredero o solo meras coincidencias discursivas? ............................. 81 5.2. La economía entre la UR y el etnocacerismo ............................................. 82 5.3. Xenofobia entre el etnocacerismo y la Unión Revolucionaria .................... 83 5.4. El Nacionalismo y el Estado ....................................................................... 85 Conclusiones ............................................................................................................ 90 Referencias bibliográficas ........................................................................................ 94 Anexos ................................................................................................................... 100 Índice de tablas Tabla 1:Tabla de análisis ideológico del etnocacerismo .......................................... 65 Tabla 2: Tabla de análisis ideológico del etnocacerismo ......................................... 80 Tabla 3: Comparación entre el etnocacerismo y el urrismo ..................................... 89 Índice de figuras Figura 1: Antauro y el estandarte etnocacerista con simbología influenciada por el nazismo ...................................................................................................................... 1 1 Introducción El etnocacerismo es un movimiento con simbología e ideas similares al nazismo de Hitler. Ello, a pesar de que Antauro Humala, como líder e ideólogo de esta agrupación ha rechazado, en diversas ocasiones, que esta simbología represente los ideales del etnocacerismo. Esta ideología nació en los años 80° durante el periodo del terrorismo. Supuestamente, buscaba reivindicar el rol de los reservistas del ejército, a la par que promovía ideas de corte nacionalista y militarista. Es por ello, que la presente investigación buscará desligar al etnocacerismo del nazismo, y descubrir cual es la ideología que influenció a Humala para fundar su movimiento. Figura 1: Antauro y el estandarte etnocacerista con simbología influenciada por el nazismo Fuente: Elaboración propia El etnocacerismo, como movimiento o como ideología, es un tema que pocas veces se ha llegado a investigar a nivel nacional. Hasta la fecha solo se conocen algunas investigaciones serias al respecto: en el caso de los libros están el de Mariana Alvarado (2023) y el de Michael Mendieta (2013). Ambos tienen mucho en común, pero se diferencian que: Alvarado entiende el etnocacerismo como un populismo autoritario de carácter radical; Mendieta entiende al movimiento fundado por el mayor Antauro Humala, como un movimiento netamente autoritario. Mientras, en el caso del extranjero, están los textos escritos por Gilberto Aranda (2009; 2010). A través de estos resalta que el etnocacerismo es el ejemplificador de la tradición autoritaria y la búsqueda de un líder mesiánico en el Perú. Existen, 2 también, algunos artículos sobre el caso, como el de Cecilia Méndez (2000, 2009) que critican el movimiento etnocacerista como un movimiento revisionista, o el trabajo de William Zarzaburú (2011) quien resalta su talante segregacionista y autoritario como riesgos para el proyecto democrático del Perú. El etnocacerismo, en general, se puede entender como un cúmulo diversas ideologías. Entre las investigaciones que han abordado el caso han identificado micro- ideologías como el cacerismo, el velasquismo, y el indigenismo. Estas mezclas de ideologías siempre han estado presentes en la historiografía peruana, igual que siempre lo han estado a nivel global. En esa línea, podemos apreciar ciertas similitudes, aunque existan mayores vinculaciones con la izquierda, con lo que plantea hacer el etnocacerismo al movilizar a las masas a través de esta mezcla ideológica que reivindica los derechos de la raza cobriza por sobre los de raza blanca e inclusive por sobre la raza asiática. Hasta la fecha ya existe un debate presente entre autores como Zarzaburu (2011) Mendieta (2022) y Alvarado (2022) quienes han estudiado el etnocacerismo como un movimiento influenciado por el populismo o por fascismo, lo cual enriquece el tema de debate. Lo novedoso de esta investigación es analizar, desde un enfoque morfológico de la ideología, si es que el etnocacerismo comparte conceptos nucleares con el fascismo, y si, históricamente, su caso está conectado con el legado de la Unión Revolucionaria. Este partido político fue fundado por el comandante Luis Miguel Sánchez Cerro para poder tener un vehículo electoral con el cual participar en las elecciones de 1931. Si bien tenía ciertas características fascistas aprendidas por Sánchez Cerro durante su exilio en Italia durante el oncenio, fue recién a la muerte de este que el partido devino en un movimiento fascista bajo la dirección de Luis A. Flores. Además de tener como ideología de referencia principal el fascismo italiano es interesante resaltar los discursos indigenistas y nacionalistas de la Unión Revolucionaria. Ya que, de acuerdo con Pablo Macera en su libro Conversaciones con Basadre (1979), este partido buscaba: “el voto secreto, […], el regionalismo económico, el derecho del estado a nacionalizar las fuentes de riqueza natural, […], las necesidades de preferir a los peruanos en la explotación laboral industrial [y] el pedido para que el Estado renunciara al derecho de patronato y estableciera su derecha de independencia frente a la Iglesia”. Sin duda, podemos ver cómo la Unión Revolucionaria tiene rasgos nacionalistas compatibles con el etnocacerismo Humalista. Además, tanto el etnocacerismo como la Unión Revolucionaria apelan 3 sobre todo a un discurso promotor de la violencia como mecanismo para obtener lo que desean. Mientras que el urrismo propone una un racismo contra los asiáticos, sobre todo los japoneses, el etnocacerismo propone racismo a la inversa. En ese sentido, se encuentran en contra de que cualquier persona de ascendencia europea y blanca asuma puestos de poder. En esa línea Antauro declaro que los blancos: “O colaboran o se van a Miami y, si traicionan, van a ser fusilados” (Salazar y Sáchez, 2003) También ambos grupos pregonan abiertamente la violencia contra sus respectivos opositores. La diferencia es que el etnocacerismo plantea que los opositores son, a su vez, traidores al proyecto nacionalista ya que, supuestamente se alinean con intereses transnacionales contrarios a la defensa del Perú. En cuanto al nacionalismo, argumentamos que existe una clase de nacionalismo en ambos movimientos. Tanto el etnocacerismo como el urrismo apelan más a un movimiento nacionalista xenofóbico. Es decir, apela a la idea de que en el Perú el sistema social se invierta y la clase indígena pase a dirigir el Perú; mientras que la clase criolla asume su rol como minoría étnica. Por otro lado, en el caso del urrismo, siguiendo el mismo sendero de nacionalismo xenofóbico, se muestra en contra de grupos minoritarios como los asiáticos a quienes consideran una amenaza para los valores peruanos (Molinari, 2006). En sí, estos dos tipos de nacionalismos son contrarios a la idea del nacionalismo cívico, el cual implica la unión de un conjunto de ciudadanos, pero, no en base a factores como la etnia o la historia; si no más bien, en base a principios liberales como la igualdad o la democracia (Máiz, s/f: 11). Pregunta e Hipótesis En esta área debemos señalar que la pregunta que guiará esta investigación será: ¿El fascismo de la Unión Revolucionaria puede ser considerado como una ideología referencial dentro del etnocacerismo? Esto es importante, ya que nos ayuda a identificar una influencia no visibilizaba en el movimiento etnocacerista. Esto, puede ayudar a comprender mejor, cuáles son los objetivos de este grupo político. En cuanto a la hipótesis, el argumento de esta investigación es que el fascismo de U.R sí es una ideología referencial para el etnocacerismo a través de 3 conceptos nucleares: (1) El racismo que comparten ambos grupos: mientras el partido de Sánchez Cerro discriminaba a los descendientes de asiáticos, los etnocaceristas atacan a los 4 venezolanos y a los chilenos, culpándolos de todas las desgracias del país. También se ataca a criollos (personas de ascendencia europea), quienes consideran que, como abusadores desde los tiempos de la colonia, y por ende es indispensable deshacerse de ellos o en el mejor de los casos colocarlos en su lugar correspondiente. (2) El nacionalismo de carácter étnico, basado en la defensa de lenguaje, la cultura y el folclor cultural. Mientras que, el nacionalismo cívico se basa en la defensa los derechos humanos, las libertades personales, la ciudadanía compartida, la participación política y los valores cívicos. Podemos observar que, el etnocacerismo reivindica a la raza cobriza y fomenta la estatización de la mayoría de los recursos naturales, el urrismo aprobaba lo segundo, más hasta el momento, no hay evidencia de que reivindicará al peruano indígena en sí. Por lo cual podemos llegar a identificar una idea más compleja de nacionalismo étnico, en ambas partes. Ya que atentan contra la libertad de aquellos grupos que no comparten rasgos racionales y/o culturales con el grupo principal/dirigente. En esa línea también podemos observar que la xenofobia es un aspecto clave, ya que atenta contra la presencia de extranjeros en territorio nacional, por supuestamente ser una amenaza a la sociedad peruana. (3) Por último, la violencia, el urrismo como es sabido al tener como eje de referencia el fascismo italiano, siempre creyó que la violencia era indispensable para llegar a sus metas (Molinari, 2006b). Mientras que, por el otro lado, el etnocacerismo promete, en diversas oportunidades, la pena de muerte y fusilar a los presidelincuentes, en ese sentido podemos ver que, en los discursos de ambos grupos políticos, la violencia es una constante fija. 5 Justificación La justificación de este proyecto es profundizar el conocimiento de las ideologías que influyen uno de los partidos políticos que más abiertamente atacan la democracia liberal en el contexto de crisis en Perú. Asimismo, debemos tomar en consideración que, a pesar del escaso éxito electoral, las ideas forjadas por la familia Humala han tenido impacto en varios otros grupos y/o movimientos radicales1. También, lo que buscamos saber es hasta que grado podemos llamar fascista al movimiento fundado por la familia Humala. Ya que, en diversas ocasiones, este concepto ha sido usado superficialmente por diversos medios de comunicación para etiquetar a los etnocaceristas. Asimismo, para comprender la importancia de este tema, se puede observar el fuerte retroceso de los valores democráticos en el país en los últimos años. La crisis de representación ha generado que un amplio sector de la ciudadanía considere que la política y sus participantes les están fallando2 y, ante esta situación, buscan alternativas. Entre estas soluciones está la aparición de partidos políticos radicales como es el caso del etnocacerismo. Esto en el sentido de que estamos frente a un proceso global de auge tanto de las ideas tanto de la violencia como del nacionalismo (Mendieta, 2022). Por otro lado, es importante resaltar, que este estudio se enfocará en la influencia de la doctrina de la Unión Revolucionaria en el etnocacerismo, algo que hasta la fecha no ha sido investigado. De hecho, las investigaciones, en el área de las ciencias sociales, que existen sobre el movimiento fundado por la familia Humala se enfocan sobre todo la naturaleza del movimiento en el sentido de si nos encontramos frente a un movimiento con tendencias ya sean populistas o autoritarias (Mendieta, 2011; Alvarado, 2022). Además, se ha analizado la influencia mesiánica que tienen la figura de los Humala dentro de su movimiento o la manipulación histórica que realiza el movimiento para obtener apoyo sobre todo en las filas del ejército peruana tal y 1 Para profundizar más en este caso observar el reportaje de Panorama del 2015: Etnonacionalistas en el cual se adentran en este movimiento de características etnocaceristas pero que deslindaron de la figura de Antauro Humala. Para más información revisar el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk&t=330s 2 De acuerdo con una encuesta del IEP a finales del 2022, una amplia mayoría de la población (80%) se encuentran insatisfechos con el modelo democrático que rige en el Perú. Solo un 13% se encontraba satisfecho con el sistema democrático. https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk&t=330s 6 como hicieron con la figura del expresidente Andrés Avelino Cáceres (Mendez, 2009) (Millones, 2009). También, como se mencionó líneas arriba, podemos observar que el si bien ya ha habido análisis en los cuales se ha considerado que el etnocacerismo se ve influenciado por Velasquismo, el Nacionalismo, el Cacerismo, el Indigenismo o el marxismo; nunca se ha observado si las ideas de Unión Revolucionaria han influenciado en el grupo fundado por el mayor Antauro Humala. Lo que buscamos comparar son dos partidos que se han presentado y se suelen estudiar con ideologías distintas Urrismo (derecha) y etnocacerismo (izquierda) e identificar las características que los unen. Por último, se puede observar que contemporáneamente la mayoría de los medios de comunicación en Perú se centran sobre todo en la amenaza que pueden representar los grupos de extrema derecha. No obstante, dejan de lado la amenaza que puede representar las ideas del etnocacerismo, quienes en contraste con las ideas de extrema derecha si tienen aprobación sobre todo en los sectores sur del país. Lo cual hace que la amenaza sea más tangible que las amenazas discursivas de la extrema derecha que no mucha mayor aceptación fuera de Lima. Metodología Ahora, en cuanto a la metodología de investigación se refiere, este proyecto se basará en un extenso trabajo de archivo, el cual resulta beneficioso, dado que estamos frente a evidencia que asegura la transparencia de la realidad, tanto de eventos como de personajes históricos (Carreño Alvarado, s/f). Por ello, en el caso del etnocacerismo nos enfocaremos en analizar los escritos de Antauro Humala, los cuales serían: Etnonacionalismo: Izquierda y globalidad (Visión etnocacerista) (2011), Ejército peruano: Milenarismo, Nacionalismo y Etnocacerismo (2011) y De la guerra Etnosanta a la Iglesia Tawantisuyana (2012), Conversaciones con Antauro (2011). Se seleccionaron todos los libros escritos por Humala Tasso, porque abordan la ideología etnocacerista y los motivos por los cuales se funda este movimiento. Todos estos textos están relacionados con la formación del ejército peruano; las figuras históricas de esta institución y todos aquellos capítulos enfocados en el concepto de raza como un factor determinante para el porvenir histórico-social del “verdadero” peruano. También, resaltar que se escogieron para analizar cuatro 7 conceptos: velasquismo; cacerismo; indigenismo y marxismo. Dado que, estos fueron los conceptos que más se han abordado en las otras investigaciones que se han realizado acerca de este movimiento. Asimismo, se utilizan los tomos del semanario Antauro del 2002 al 2006 encontrados en la Biblioteca Central de la PUCP y en la Biblioteca Nacional del Perú. Finalmente, se trabajará también con 9 números del semanario del período 2004- 2011, ubicados en la BNP y 6 números sueltos encontrados de manera aleatoria en visitas al Centro de Lima, los cuales abarcan años 2014, 2016, 2017, 2018, 2021. De estas revistas se hará un análisis de contenido de las editoriales y algunos artículos escritos por el propio Antauro Humala para identificar cuáles son las ideas que nutren al etnocacerismo, así como la concepción que tienen respecto eventos a nivel tanto nacional como internacional como mundial. Por último, se analizará una entrevista realizada por Modesto Montoya en 2023 y una entrevista realizada por un medio de comunicación cuzqueño en 2023; ambas realizadas a Humala, en la cual se profundizan las ideas educativas del etnocacerismo, se habla también de su ideología y de sus posibles proyectos en caso llegase a la presidencia. De otro lado, en el caso de la Unión Revolucionaria se analizará los diarios disponibles en el repositorio de la Biblioteca Nacional: Acción y La Batalla. Ambos periódicos abarcan el periodo entre 1933-1941. Dentro de estos repositorios se han localizado un total de quince diarios, de los cuales nos enfocaremos en analizar principalmente los artículos y editoriales que abarcan los temas del nacionalismo, en favor de las empresas peruanas y la xenofobia hacia los ciudadanos de origen asiático dentro del partido fundado por Sánchez Cerro. Todo esto con el propósito de comprender cuáles eran las principales ideas de este partido político de inspiración fascista y si las mismas derivaron en una inspiración para el etnocacerismo de los Humala. En el anexo metodológico se lista con detalle todos los insumos del trabajo de archivo: los 4 libros, 15 periódicos y 2 entrevistas analizadas. En los siguientes capítulos se plantearán los conceptos necesarios para analizar el etnocacerismo. Se abordará también la historia de este movimiento, para posteriormente centrarnos en analizar su ideología a través del análisis tanto de los libros como del semanario Antauro. Más adelante, se analizará tanto el programa ideológico como la historia del partido Unión Revolucionaria. Después, se abordarán las ideas de este partido a través de los periódicos Acción y La Batalla. Por último, se comparará ambos movimientos para verificar si es que la hipótesis planteada al inicio 8 de esta investigación resulto correcta o no, y se realizarán algunas recomendaciones para el análisis del etnocacerismo en futuras investigaciones. 9 Capítulo 1: Etnocacerismo y su investigación En el presente capítulo nos enfocaremos en realizar un Estado del Arte revisando la literatura que haya tratado el tema del etnocacerismo en el área de las Ciencias Sociales. Todo esto con el propósito de mapear todas las investigaciones realizadas sobre este movimiento hasta la fecha y, a la par, tener la capacidad de poder realizar un posterior análisis aún más profundo respecto a este movimiento. Asimismo, se hará una revisión de literatura sobre la Unión Revolucionaria enfocándonos en las investigaciones de carácter tanto histórico como social respecto al tema. En segundo lugar, se realizará el marco teórico con el enfoque adoptado y los conceptos más importantes para poder realizar esta investigación dentro de los mismos se encuentran: el nacionalismo, el populismo, el fascismo y la ideología. 1.1. Estado del Arte 1.1.1. Investigaciones sobre el Etnocacerismo y el Urrismo En esta sección analizamos las investigaciones del etnocacerismo desde las ciencias sociales con el propósito de saber cuáles han sido los abordajes y en qué aspectos se pueden amplificar con los hallazgos de esta tesis. La investigación de Michael Mendieta (2011) asegura que el etnocacerismo es un movimiento en extremo autoritario a la par que nacionalista, dado que plantea un proyecto de regreso a la época del Tahuantinsuyo, a la par que requiere del uso de un sector del ejército, en este caso los reservistas, para poder llevar a cabo su proyecto político. En la misma línea Mendieta plantea que el etnocacerismo requiere del uso de una propaganda fuerte para que su proyecto pueda influenciar a un mayor sector la población. Es por ello por lo que, califica al semanario Ollanta, posteriormente llamado Antauro, como un mecanismo eficiente de propaganda. Para Mendieta este movimiento busca captar, a través de la insurgencia, el poder político y poder “redirigir los destinos del país”. Asimismo, el autor hace énfasis en la idea de que al estar frente a un movimiento populista no solo se requiere de ideas que vayan en concordancia con el clamor popular, sino que además busca que la población lo apoye. Dado que, este el método principal para obtener un mayor bolsón de votos en la época de elecciones. Pero, además de presentar al etnocacerismo como un proyecto político Mendieta enfatiza en la amenaza en ciernes que puede acarrear que el etnocacerismo 10 llegue al poder. Ya que muchas de sus propuestas, según el propio autor atentan contra los valores democráticos y representan una amenaza para la mayoría de los ciudadanos del país. Pero, además plantea el hecho de que el etnocacerismo es un movimiento de características fascistas (Mendieta 2022) cuya llegada al poder puede plantear un problema de violencia sempiterna para el Perú y que puede atentar contra los principios políticos económicos, políticos y sociales que han regido el país desde los inicios del siglo XX. En esa línea, también está la investigación planteada por Gilberto Aranda (2010) quien asegura que el etnocacerismo no es más que la continuación de diversos proyectos mesiánicos que aseguran que un retorno al pasado incaico es la manera más eficiente de satisfacer las demandas de una ciudadanía que percibe como el “mundo occidental” les ha fallado y que requieren volver a la utopía andina. Esta idea puede alinearse con la propuesta presenta por Mendieta de que el etnocacerismo es un grupo que tiene ciertos matices nacionalistas con la finalidad de atraer a la mayor cantidad de personas, especialmente en los sectores socioeconómicos más bajos a sus filas. Por otra parte, está la investigación propuesta por Mariana Alvarado (2022), quien además de hacer recuento histórico de la participación del ejército en la construcción de la identidad nacional asegura que el etnocacerismo además de ser considerado un movimiento de talante autoritario también tiene las características de un movimiento populista. Dado que, además de tener un discurso nacionalista busca dividir a la población peruana en dos sectores los verdaderos peruanos frente aquellos que pueden clasificados como enemigos del país entre ellos están los extranjeros, los criollos o los empresarios. En esta línea, también se encuentra la periodista Hildegard Willer quién en sus trabajos de 2006 hace énfasis en los seguidores de Antauro y Ollanta cuando el último era el candidato fijo del etnocacerismo. La periodista asegura que el movimiento en si tiene rasgos bastante discriminatorios contra todos aquellos que no sean cobrizos, lo cual muestra su peligrosidad. Pero a la vez busca entender por qué hay sectores de la población que apoyan a este movimiento. Pero, también es necesario comprender cómo es que movimiento etnocacerista ha obtenido el apoyo de la mayoría de los sectores del ejército. De acuerdo con Granados (2018), esto se ha logrado a través del uso no solo de la indumentaria militar, sino además de la manipulación de la historia. Tal es el caso de la memoria del héroe de la Guerra del Pacífico y expresidente del Perú, Andrés Avelino Cáceres. 11 Según Millones (2009) y Méndez (2009), el movimiento fundado por la familia Humala Tasso se ha asegurado de extraer aquellos eventos de la vida del expresidente que resulten beneficiosos para la construcción del ideal etnocacerista. El evento central es la defensa del país durante la Guerra del Pacífico a través del uso de las montoneras conformadas casi en su totalidad por indígenas de la sierra, quienes resistieron la invasión del ejército chileno. Sin embargo, el etnocacerismo excluye deliberadamente otros eventos de la vida de su personaje principal tales como la firma del contrato Grace3, que cedió la administración de ferrocarriles a empresarios británicos, o el abuso hacia los mismos indígenas que dijo defender una vez Cáceres se convirtió en presidente (Millones, 2009) (Pereyra, 2016). Por último, la historiadora Carla Granados (2023) se enfoca en la participación de los militares en la política. Granados presenta la teoría de que la figura de Antauro Humala representa la oportunidad de satisfacer las demandas de amplios sectores de los militares que sienten que el Estado los ha abandonado. Inclusive, la historiadora va más allá, resaltando la formación militar de Humala para entender el diseño y las propuestas de su partido político. Asimismo, podemos apreciar que esta formación hace énfasis en la eliminación del enemigo como meta principal del militar. Esto es algo que se ha llegado a percibir en los discursos de Antauro, pero también en los discursos de varios militares presentes en la política: el exterminio del enemigo político como medio/meta para llegar al poder. A la par, estos argumentos van en línea con los comentarios de Carlos Rojas (2012), quién en su tesis de magister se enfoca en criticar al movimiento de Humala por usar este mismo enfoque militarizado para no solo para incentivar la violencia, sino, además para promover la idea de que en el Perú es indispensable una inversión de los roles sociales. Esto, bajo la idea de una supuesta superioridad de la raza cobriza. Todo ello con la intención de que solo a través de esta revolución, el país saldrá de su estado de crisis permanente. En paralelo, están las ideas presentadas por Gilberto Aranda Bustamante (2009; 2010) quién en sus libros muestra como el etnocacerismo es un vehículo ideológico que recoge la tradición de la violencia en el Perú. Pero, a la par, resalta 3 El contrato Grace fue firmado durante el gobierno de Andrés Avelino Cáceres, en el mismo se estipulaba ciertas condiciones, a cambio de que al Perú se le condonará su deuda externa. Entre las mismas se encontraban la entrega 1230 km de líneas de ferrocarril por 66 años; derechos 3 millones de toneladas de guano; 500,000 hectáreas para la colonización y libre circulación de vapores por el Lago Titicaca. Por algunos sectores ya sea académicos o de la población civil, este contrato es considerado como un contrato vende patria, que atentó contra la soberanía nacional. 12 como la figura de Antauro Humala es el vivo relato de la idea que se tiene en el Perú de un líder carismático y autoritario que buscará invertir los roles sociales tradicionales que, por tanto, tiempo han sometido al país. Por último, habla acerca de cómo la precarización de los partidos políticos en el país andino labra el terreno perfecto para que personajes que traigan este discurso radical logren su meta de llegar al poder. Por otro lado, en el caso de la Unión Revolucionaria, existe literatura que se concentra en la formación de los cuadros del partido, así como su distribución y la que se enfoca en más en la ideología de la UR en sí. Tirso Molinari tiene el trabajo más completo sobre este partido. su Libro El fascismo en el Perú: la Unión Revolucionaria (2006a), así como su paper de investigación El Partido Unión Revolucionaria y su proyecto totalitario-fascista. Perú 1933-1936 (2006b). Ambos textos abordan de manera bastante eficiente las características de la Unión Revolucionaria, así como sus métodos de propaganda, su ideología y la figuras de algunos de sus lideres. Asimismo, abordan como fue la transición entre la Unión Revolucionaria en sus inicios con Sánchez Cerro hasta su muerte y la selección de Luis A. Flores como sucesor del caudillo. En esa línea, Molinari habla acerca de cómo la ideología de Sánchez Cerro tiene tintes fascistas; ejemplos de esta idea pueden ser el caso de la búsqueda del pasado milenario y la búsqueda de promover medidas nacionalistas en favor de la economía. Asimismo, resalta el discurso xenofóbico presente en la UR, como un medio para atraer a la mayor cantidad de personas a sus filas (2006b:339- 340). En segundo lugar, Manuel Castillo Ochoa también trabaja el tema con un ensayo titulado El Populismo Conservador: Sánchez Cerro y la Unión Revolucionaria (1988). En este texto se abordan las políticas implementadas por Sánchez Cerro y su partido, y que pasó con este último una vez ocurrió su asesinato. Asimismo, se aborda la figura de Luis A. Flores como sucesor de Sánchez Cerro y como encamino la UR hacia la vía fascista. Sobre la ideología de la UR, a diferencia de Molinari, identifica la carencia de una ideología verdadera durante la vida de Sánchez Cerro, enfatizando que solo después de la muerte del caudillo se adoptó la ideología fascista como medio para atraer a sectores conservadores de la sociedad peruana. En tercer lugar, Alfonso Vargas, escribió una investigación acerca del sanchezcerrismo titulada Orígenes del sanchezcerrismo en Tacna (1931-1934) (2017). Esta investigación es importante ya que nos solo no habla de la formación del partido, sino también en sus mecanismos de reclutamiento. Aquí, sobre la ideología, 13 se menciona que el partido es influenciado por el fascismo de Mussolini, pero, a su vez, parece centrarse en la figura de Sánchez Cerro. Lo diferente de este artículo en sí es que se enfoca en los medios que utilizó el partido para poder captar a personas de otras regiones, en este caso Tacna. En la misma línea, el historiador Paulo Drinot, en El comité distrital sanchezcerrista de Magdalena del Mar: Un ensayo de microhistoria política (2001) nos cuenta de la formación de los clubes sanchecerristas, y como llegaron a transformarse en la Unión Revolucionaria para la campaña electoral de 1930. Aquí se enfatiza también la formación de una ideología basada en la figura de Sánchez Cerro y la necesidad de utilizar la misma para segura el afianzamiento de lo que más adelante se conocería en la historiografía peruana como la Unión Revolucionaria. En síntesis, podemos mencionar lo siguiente, en el caso del etnocacerismo se le ha tratado de clasificar como un movimiento populista o como un movimiento nacido de la influencia del velasquismo. No obstante, lo que nunca se ha abordado a profundidad son las bases fascistas que, posiblemente, influencian este movimiento. Sobre todo, nunca se ha llegado a verificar la influencia que ha llegado a tener la Unión Revolucionaria y su ideología fascista en la doctrina del etnocacerismo. Es por ello, que esta investigación buscará responder en la medida de lo posible dicha interrogante. Para lograrlo, a continuación, pasaremos al Marco Teórico en el cual abordaremos las diversas teorías que nos ayudarán a comprender de una mejor manera la ideología y la formación del etnocacerismo. 1.2. Marco Teórico La tesis utiliza el enfoque morfológico del análisis ideológica de Michael Freeden (2003) para poder identificar los conceptos nucleares, adyacentes y periféricos. Luego, para rastrear la conexión entre el fascismo de la UR y el etnocacerismo, se emplea una genealogía de las ideas. Eso significa que nos enfocaremos en las ideas clave que dieron concepción a estas ideas, de cada grupo en particular, para después realizar la respectiva comparación entre ambas. Para empezar este marco teórico es necesario enfatizar que se analizaran diversos conceptos entre los mismos se encuentran los términos de Ideologías, Nación y Nacionalismo, Fascismo y Populismo. Para el primer concepto se abordará el texto de Freeden (2003). Mientras que, en el caso de Nación y Nacionalismo se 14 abordaran los textos de Mykonnas y Tudor (2023), así como los textos de Guibernau (1996); Anderson (1991) y Gellner (1988) para profundizar en la idea entender a profundidad las ideas que rodean este concepto. Mientras que, en el caso de Fascismo se abordaran los conceptos de plantearon Eco (2004) y Molinari (2006a) para entender las ideas detrás de esta ideología que ha tenido un resurgir en los últimos años no solo a través de partidos políticos sino también a través de movimientos sociales. También profundizaremos en el concepto de militarismo en conjunto con el concepto de fascismo, a través de las lecturas de Toche (2008) y Robledo (2023) las cuales nos ayudaran a entender este concepto más ligado a gobiernos dirigidos y/o influenciados por miembros de las FF.AA. Finalmente, se usarían las lecturas de Mudde y Rovira (2019), así como las de Laclau (2004) y Madrid (2011) para entender el concepto de populismo y sus influencias en la política coyuntural. 1.2.1. Ideología Primero, antes de empezar a comprender la ideología del etnocacerismo primero habría que entender a profundidad qué es una ideología. Ya que, se va a analizar el etnocacerismo desde el análisis morfológico de la ideología que propone Freeden. Puesto que esta perspectiva ayudaría a comprender a mayor profundidad qué tipo de ideología sería el etnocacerismo y las consecuencias que podría acarrear el mismo. Ahora bien, de acuerdo con Freeden (2003), la ideología puede llegar a entenderse como: “una organización estructural de gran amplitud que atribuye significado a una serie de conceptos políticos que se defienden mutuamente”. En ese sentido podemos observar que la ideología es un constructo que está conformado, en base a diversas ideas con distinto rango, ello según el marco de Freeden. Asimismo, debemos estar al tanto de qué hay dos tipos de ideologías las macro ideologías y las micro ideologías. Primero, debemos entender cuál es el significado de macro-ideología. Según Freeden este tipo de ideologías han llegado a ser entendidas como: “redes de ideas que han ofrecido soluciones, a todas las cuestiones políticas importantes que enfrentaba la sociedad” (2003). De hecho, según este autor inglés, el siglo pasado fue un combate constante entre todas estas corrientes macro-ideologícas, muchas veces con consecuencias nefastas para la población civil. Por otra parte, es necesario 15 ejemplificar cuales son algunas de estas corrientes macro-ideologicas, están, por ejemplo: el liberalismo, el comunismo, el socialismo, el conservadurismo, etc. También Freeden enfatiza la relación existente entre las distintas macro- ideologías y los partidos políticos. Él, asegura que los partidos si bien no son en sí, creadores de ideologías tienen el deber de presentarlas al público de una manera fácil de comprender. Dado que, su propósito es vender programas ideológicos con miras a ganar las elecciones y obtener de esa manera el poder, no explicar la ideología que conforma sus movimientos, ese más bien sería un rol pertinente a los académicos (Freeden, 2003: 102). En cuanto a las micro-ideologías, estas pueden llegar a entenderse como variantes de las macro-ideologías con la diferencia de que las primeras llegan a sustituir muchos conceptos que de por si debiesen hallarse en una ideología. Aparte, estas micro-ideologías carecen de la ambición de expansión y del campo de interés, que representa a su pariente macro (Freeden, 2003). Asimismo, Freeden asegura que estas micro-ideologías pueden surgir como consecuencia de la fragmentación que actualmente existe en la sociedad. “Se nos dice una y otra vez que el internet representa esa revolución, al permitir […] que grupos dialoguen hasta producir un discurso emergente”. También, se advierte que estas fragmentaciones ideológicas que, en varios casos pueden superar a sus ramas principales, hacen que la población llegue a ser mucho más susceptible al control y a la manipulación (Freeden, 2003). Por otro lado, Freeden asegura que las ideologías pueden brindar a diversos conceptos, un significado distinto al que tenían inicialmente, y que, asimismo estas definiciones pueden llegar a variar en base a la ideología que utilice estas palabras. Nos habla, también, acerca del concepto de bienestar, ya que mientras para los conservadores esta se basaba en un sentido de apoyo a la paz industrial, para los socialistas el bienestar encarnaba la promesa de una mayor solidaridad (Freeden, 2003). En esa línea la idea propuesta por Freeden de que las ideologías y su significado varía en base a donde y por quien son consumidas, tiene un mayor asidero. Asimismo, sabemos que las ideologías tienen como propósito dotar de significado a diversos conceptos que muchas veces carecen del mismo, para que así más adelante puedan ser usados en la construcción de lo que se entiende como una ideología (Freeden, 2003). También, asevera que las ideologías ayudan a conferir significados: otorgándole legitimidad a ciertos conceptos y negándoselo a otros. Dado 16 que, los conceptos en sí son demasiado amplios para poder ser comprendidos por la población en general (Freeden, 2003). Por último, en lo referente al enfoque morfológico propuesto por Freeden, este se puede entender como la observación de los conceptos internos de una ideología como un medio indispensable para su análisis. Dado que, nos brinda la posibilidad de apreciar las tradiciones históricas del discurso, así como pluralismo cultural de los diferentes conceptos sobre los que se basan estas ideologías (2003). En cuanto a lo que conceptos nucleares se refiere, estos se entienden como conceptos obligatorios, sin los cuales la ideología pierde su esencia principal y pierde su capacidad para ser usada en la arena política. Los conceptos adyacentes, se enfocan por su parte, en guiar a las ideologías en un camino más definido. Un ejemplo sería el liberalismo que busca promover ante todo la democracia. Por último, en el caso de los conceptos periféricos, estos se encuentran, en palabras del propio Freeden, entre el pensamiento y la acción. A la par, resaltar que este concepto sigue siendo importante para los conceptos nucleares que contienen las ideologías (Freeden, 2003) 1.2.2. Nación y Nacionalismo Por otro lado, además de enfocarnos en la ideología tenemos que entender el concepto de nación ya que, de acuerdo con Antauro, es necesario reconstruir la misma para que el proyecto etnocacerista pueda materializarse. Pero, en sí podemos observar el concepto de nación propuesto Benedict Anderson en el cual propone que la concepción de nación se basa netamente en características culturales y/o históricas que pueden en un largo plazo producir apegos profundos hacia un país (Anderson, 1991). En sí, también podría decirse que todos los habitantes de esta nación se consideran como una gran familia, a pesar de no conocerse entre ellos, ya que comporten una idea de pertenencia a una comunidad más amplia. Para poder conectar la idea del nacionalismo a la del fascismo es importante resaltar el fascismo tiene una fuerte influencia del nacionalismo, tal y como lo hemos señalado en párrafos anteriores. El nacionalismo puede entenderse como una irrestricta defensa de los valores nacionales (Guibernau, 1996). Asimismo, debemos tener en cuenta que el nacionalismo atrae a grandes mayorías de personas, ya que a través de símbolos, ceremonias, estandartes y conmemoraciones se sienten atraídos por dichos movimientos que, supuestamente, defienden los intereses de sus 17 respectivas naciones. Inclusive, se sabe que los nacionalistas rechazarían tajantemente formar alianzas con aquellas personas que pertenezcan a otra nacionalidad (Gellner, 1988: 15-16). También, es importante resaltar que todo movimiento nacionalista tiene diversas vertientes, ya que existen diversas variaciones en base a las demandas de cada grupo nacional. Por ejemplo, existe el nacionalismo separatista, el mismo pretende crear un nuevo estado-nación en base a las tradiciones de cierto grupo étnico o lingüístico dentro de un territorio ya conformado (Mylonas y Tudor, 2023). También, está el nacionalismo cívico, el cual tiene sus bases no en la tradición o la cultura que comparten diferentes pueblos; sino más bien en principios liberales como son la igualdad y la democracia. Caso contrario es el del nacionalismo étnico que tiene sus bases en la idea de que la formación de una nación tiene sus bases en un destino histórico y que, además, debe basarse en la lengua, la cultura y la raza como pilares de la formación de una futura posible sociedad (Máiz, s/f). Por otro lado, existe el nacionalismo-fascista, es decir el líder debe promover ante todos los valores que supuestamente la nación debe encarnar. Resaltar, además, la expansión de estas ideas nacionales a todos los lugares que sean conquistados por los países fascistas. Por último, enfocarnos en el aprovechamiento de la idea de comunidad enfocada en la etnia proveniente del nacionalismo para así, poder propagar de manera más eficaz las ideas de nacionalismo étnico (Guibernau, 1996).En ese sentido, el nacionalismo étnico es importante, ya que plantea que en un solo estado-nación la etnia mayoritaria sea la que se encargue de dirigir los destinos del país, ya que supuestamente esta tiene las capacidades para poder encargarse de proteger los intereses de la nación (Guibernau, 1996). Sin duda, el nacionalismo es una ideología aprovechada no solo por grupos con intereses personales sino también por fascistas para tratar de promover sus agendas personales en conjunto con la idea de nación. Pero además de las ideas, para lograr la conquista del poder se requiere también la participación del ejército. En cuanto a los tipos de nacionalismo debemos recordar que existen dos ramas principales. El primero puede entenderse como un nacionalismo más inclusivo, el cual apela a la integración de una población en torno a su territorio y que busca que otros sectores se unan a ellos, es decir apela a una mayor integración entre diversos sectores. Mientras que, puede existir el caso del nacionalismo excluyente, este nacionalismo defiende a solo un sector de la población civil dentro del territorio 18 excluyendo al resto aseverando diferencias culturales y/o religiosas (Mylonas y Tudor, 2023). Asimismo, lo que debemos resaltar es que este nacionalismo excluyente es aquel que le da un mayor rol a las FF. AA ya que, estas se aseguran de defender a la nación de cualquier enemigo externo que busque atentar contra ella. 1.2.3. Fascismo De acuerdo con Umberto Eco, el fascismo siempre se ha caracterizado por un culto a la tradición en el sentido de que esta difunde una verdad única. Asimismo, rechaza categóricamente todo tipo de modernismo. Aunque, como resalta Herer, la relación con este concepto puede variar, ya que el fascismo si acepta el capitalismo, pero solo si es producido por el Estado como fue en el caso de la Alemania Nazi en la cual se promovió la privatización de empresas y se aseguró en control de los sindicatos, hechos que sin duda favorecieron al gran capital (2020). Por otro lado, otra de la tesis de Eco (2004) es que el fascismo rechaza tajantemente todo tipo de pacifismo ya que desde su concepción la vida está hecha para luchar. Es decir, el fascismo siempre buscará estar en lucha permanente contra algún enemigo o en caso no exista inventarlo para poder “defenderse” del mismo. Por último, resaltar que fascismo siempre actuara con desdén hacia las mujeres, así como contra cualquier costumbre sexual no conformista: la castidad hasta la homosexualidad (Eco, 2004). Podemos, asimismo, observar a detalle que el fascismo tiene características totalitarias. Eso significa que esta ideología está presente en todos los ámbitos de la vida privada de la ciudadanía ya sea en la escuela, en el trabajo o en el hogar (Molinari, 2006a). Por otra parte, hay autores más contemporáneos como Emilio Gentile (2023) o Farid Kahhat (2019) nos hablan claro del riesgo que puede traer el fascismo para la globalización. De acuerdo con sus respectivos enfoques, esta ideología autoritaria defiende la tesis del nativismo. Eso significa, que se muestra en contra de las grandes migraciones, ya que supuestamente atentan contra las poblaciones autóctonas de los territorios a los que migran. Por otra parte, historiadores como Enzo Traverso aseguran que el fascismo dependiendo del caso puede llegar a tener características totalitarias en ciertos sectores tales como la economía o la educación. Eso significa que debe cumplir con ciertos puntos. El primero sería la supresión de la democracia representativa, un partido único, un fuerte intervencionismo estatal y, por último, el monopolio estatal y 19 la difusión endémica de la violencia como forma de gobierno (2005). Algunas de estas características siempre deben estar presentes para que un gobierno pueda ser clasificado con la etiqueta de fascista. Asimismo, el autor italiano, junto con el especialista Stanley Payne (1985) aseguran que para estar frente a un estado que lleve a cabo un proyecto de características fascistas, este debe tener algunas características. Para empezar, el Estado debe tener un nacionalismo extremo el cual puede basarse en temas culturales, religiosos o lingüísticos. Asimismo, la xenofobia debe estar presente ya que, según ambos autores, el Estado aprovecha el odio hacia lo externo para poder manipular a las masas respecto a un supuesto enemigo al cual hay que enfrentarse. También, el estado fascista debe ser totalitario eso significa que todos los aspectos de la vida pública se encuentran controlados casi en su totalidad por el Estado, por cual no existe posibilidad para poder realizar un proyecto de vida netamente personal. Asimismo, la presencia del ejército es importante no solo por la necesidad de infundir miedo, sino porque este sector del Estado tiene el deber de propagar las ideas nacionalistas y de defensa de la patria a través de participación sobre todo en el sector educativo. Finalmente, es indispensable el culto a la personalidad del líder, ya que es a través de la conexión se puede asegurar la sumisión del individuo a los deseos personales del líder, los cuales, supuestamente, son idénticos a los de la nación. Por otro lado, resaltar que dentro del fascismo existe la existe la idea del militarismo, es decir que la noción de que una nación debe armarse tener a una amplia mayoría de militares dentro del gobierno para poder hacerle frente a los diversos desafíos contra los cuales debe enfrentarse. Por ejemplo, en el Perú siempre ha existido una enorme tradición militar en el sentido de que, en la mayor parte de su historia, se ha visto gobernado por militares, quienes defendían los intereses de la oligarquía (Toche, 2008). También, el fascismo, más tradicional apelaba a que el ejército pudiese hacerles frente a todos aquellos enemigos externos que pudiesen hacerle daño a la nación. También hay que recalcar que el ejército por tradición Por otro lado, el problema contemporáneo es que ahora existe una problemática con respecto a las altas tasas de criminalidad frente a la cual existe un clamor popular, sobre todo en el continente latinoamericano de que es necesario armarse ante una próxima invasión, el enemigo es desconocido: algunos claman que estamos frente a una guerra tradicional o frente a una guerra ideología, pero lo que, 20 supuestamente se sabe es que hay que armarse para poder hacerle frente (Robledo, 2023). En esa línea, el fascismo siempre se ha asegurado de mantener la idea de que hay que enfrentar a un enemigo externo todo con el propósito de salvar a la patria o bien de expandir el proyecto totalitario que aborda el Estado. Todo esto con el propósito de mantener la lealtad de la población al generar que se centren el conflicto externo en lugar de enfocarse en las problemáticas que afectan a sus países como pueden ser las violaciones de derechos humanos. 1.2.4. Populismo Por otra parte, está el concepto de populismo, el cual de acuerdo con Mudde y Rovira (2019), el populismo puede entenderse como una técnica utilizada ya sea por candidatos o políticos con miras a obtener el apoyo de las clases sociales más bajas. En ese sentido, busca dividir a la ciudadanía en dos categorías: la élite corrupta y el pueblo oprimido. También, ambos autores resaltan el uso que, el político les da a los supuestos oprimidos al transformarlos en una fuerza que los “proteja”. Esto en caso algún opositor decida hacer frente a sus propuestas políticas. No obstante, es necesario enfatizar que no muchos consideran que el populismo sea una herramienta negativa para la política. Algunos consideran que este sistema hace que las personas políticas asuman un rol dentro de esta actividad o bien ayuda a reproducir esa pasión que antiguamente generaba esta actividad (Laclau, 2004). Asimismo, debemos comprender que para Mudde y Rovira (2019) y para Madrid (2012) existe la idea de un etnopopulismo, dentro de cual el líder asegura que su etnia lo hace en cierto grado superior [tanto en términos de moralidad como de eficiencia] frente a las elites más tradiciones. Asimismo, estos líderes utilizan su etnia no solo como un medio para reivindicar pasado, sino también para supuestamente poder asociarse con la gente común. Por último, recalcar que este etnopopulismo no es excluyente sino incluso ya que “tiende la mano” a cualquier sector dispuesto a trabajar en la idea de un Estado-Nación para todos. Asimismo, es importante resaltar que el etnopopulismo busca apelar a las características étnicas sobre todo de grupos minoritarios ya sean a través de demandas o de características culturales. Esto con el propósito de buscar el apoyo electoral de los sectores sociales que más se identifiquen con dicho discurso (Madrid, 21 2012). En el caso latinoamericano, se buscará apelar al apoyo de aquellos sectores indígenas con quienes el discurso tiene un mayor vinculo. A la par, este populismo busca fortalecer la imagen que se tiene de los sectores indígenas posicionándolos como una fuerza de cambio capaz de mejorar la situación del país. Por último, se encuentra la derecha radical que si bien al igual que el etnopopulismo busca llegar al poder a través de la vía democrática. Así, una vez dentro del mismo se asegura de erosionarlo capturando instituciones democráticas y legitimando ideas que van en contra la democracia liberal. También, lo que debemos enfatizar es que, la derecha radical busca, sobre todo, generar un conflicto entre sectores más nacionalistas y, los sectores más abiertos y pluriculturales. En síntesis, lo que podemos observar es que si bien se han realizado investigaciones respecto al etnocacerismo. En las mismas se ha detectado, que hasta cierto punto que este grupo es populista radical y/o etnopopulista. No obstante, todavía no se ha determinado a través de una investigación si es que este partido recibió alguna influencia ideología por parte del urrismo en lo que a su ideología se refiere. Es por ello por lo que procederemos a continuación haciendo un repaso respecto al etnocacerismo para posteriormente abordar el urrismo. 22 Capítulo 2: El pasado y el presente del etnocacerismo 2.1. Historia del Etnocacerismo El etnocacerismo fue fundado por Issac Humala, patriarca de la familia Humala, en 1987. Este movimiento ha sido analizado más por el periodismo que por el mundo académico y han llegado a algunas conclusiones interesantes (Alvarado, 2022; Mendieta, 2011). Pero antes es necesario empezar por el propio Antauro, quien haciendo gala de un supuesto mesianismo considera que el etnocacerismo se forjó en el seno de la familia Humala. Para entender este movimiento, debemos regresar a la época de la dictadura militar del general Juan Velasco Alvarado (1968-1975) en la cual se buscó reivindicar el rol del indígena empoderando y cambiando su categoría a la de campesino, a la par que se realizó para la Reforma Agraria para el campesino pueda por fin tener su propia tierra. Este proyecto se realizó como un mecanismo de unificación de todo el país a la par que buscaba evitar propagación del comunismo siguiendo los conceptos aplicados en el actual Centro de Altos Estudios Nacionales (Espinoza et al, 2021). Inclusive, después de golpe de estado realizado por los sectores más conservadores del ejército peruano, quienes colocaron a Francisco Morales Bermúdez como nuevo presidente del Perú, el velasquismo y sus ideas pudieron sobrevivir. Fue de esta revolución que el etnocacerismo encontró la inspiración para surgir, más no para forjar su ideología tal y como la conocemos hoy en día. Por otro lado, podemos resaltar que el etnocacerismo, es un movimiento que reivindica a la raza cobriza y el nacionalismo, dirigido por una familia de ascendencia indígena y europea, aunque en el caso de esta última ascendencia, la misma busca ser rechazada del discurso familiar (Willer, 2011). Esto se debe, a la formación de la familia Humala, así como sus orígenes, los cuales se analizarán a continuación. Dentro de la lógica familiar de los Humala, el patriarca Isaac Humala siempre tuvo la premonición de que uno de sus hijos iba a llegar a ser presidente de la república. Para que ese sueño se llegase a cumplir, el patriarca no escatimo en la educación de sus hijos, sin importar la rigurosidad de dicho régimen (Ostrowska, 2010). Esto se entiende al grado que el propio Ulises Humala describe a su familia de la siguiente manera: “Somos una familia que tiene un padre muy preocupado por la política nacional, por orientar a sus hijos en sus vocaciones profesionales, que siempre nos está aconsejando e invitando a la lectura y a la discusión, inculcándonos 23 de una manera cotidiana, natural, la identificación con el pasado glorioso del imperio incaico (Toche y Sanchez León, s/f). Sin duda podemos observar la visión mesiánica que tienen los propios miembros del clan Humala. El hecho de considerarse herederos del imperio incaico y los protectores de este hace que esta sea una familia particular. Asimismo, es interesante la promoción del aprendizaje y la lectura como un medio formativo para llegar al poder. Sin duda, Issac Humala tenía la idea de transformar a su prole en los futuros lideres que el Perú necesitaba. Además, de las lecturas obligatorias que imponía a sus hijos en las noches durante la sobremesa, el patriarca de los Humala también impuso un destino (Toche y Sánchez León, s/f). Este tenía su base, no solo en la idea de que el principal problema de la nación era que los blancos tenían el poder en detrimento de los cobrizos, sino también en la idea de que era el destino de ellos, los Humala, una supuesta familia de origen aristocrático [según el propio Issac Humala eran descendientes de curacas], de reestructurar los estamentos sociales peruanos y ser los dirigentes de la raza cobriza (Sifuentes, 2018). Por ello, insistió en que su descendencia se educara no solo en colegios de elite de Lima, sino que también formasen parte del ejército peruano, esto último caso de los varones, como parte de su formación como futuros líderes del país (Sifuentes, 2018). Isaac Humala construyo su propia mirada ideológica sobre el pasado y presente del Perú, y sobre el proyecto que se necesitaba para transformar la situación de opresión. El patriarca de los Humala venía de una tradición marxista, durante su juventud formo parte de una agrupación comunista clandestina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos llamada “Cahuide” (Sifuentes, 2018). No obstante, con el pasó de los años, Humala padre se desencanto con la idea de que el marxismo era la vía idónea para subsanar los problemas que aquejaban el país. En su lugar, alumbró la idea de que todos los problemas del país se explicaban en base a un factor netamente étnico (Ostrowska, 2010). A la par, debemos resaltar que, para el patriarca de los Humala, el discurso entonacionalista, el que más adelante devendría a ser el discurso etnocacerista, tenía sus bases principales en sí que un individuo era o no era indio. El termino indio agrupaba a todas aquellas personas por cuyas venas corriese sangre del antiguo imperio de Tawantinsuyo. Incluye no solo a los indígenas per se sino también a los zambos [cobrizo con negro]; los mestizos [cobrizo con blanco] y los injertos [cobrizo con amarillo] (Ostrowska, 2010). Estas ideas también tenían como idea la 24 reconstrucción del Tawantinsuyo y la idea base de deshacerse de toda injerencia extranjera. Dado que, supuestamente esta había atentado contra el porvenir del Perú desde el virreinato (Ostrowska, 2010). Fueron de estas ideas base, que nació el etnonacionalismo, el cual más adelante combinado con la formación castrense de Antauro devendría en el etnocacerismo (Willer, 2006a). Pero, por qué la insistencia del patriarca Humala en el ejercito como vehículo instantáneo para llegar a Palacio. El propio Antauro afirma en el libro Conversaciones con Antauro que su padre consideran que a través del ejército se habían realizado la mayoría de las revoluciones y que por ende el camino al poder era el ejercito (Saldaña, 2011). No obstante, hay otros motivos que, aunque desconocidos para los Humala podrían ayudar a comprender por qué el ejercito vino a la mente de esta familia, como el vehículo para lograr la victoria. En esta línea, esta idea recogida por Toche (2008: 18) de que el ejército siempre considero que solo ellos podían conseguir la modernización, el desarrollo económico y la estabilidad política. Por ende, no es difícil comprender porque Ollanta y Antauro fueron enviados a formarse allí ¿o tal vez no fue tan así, como nos quieren hacer creer el clan Humala? Regresando a la formación de la agrupación del etnocacerismo, podemos observar que este movimiento político aprovecho su tiempo en el ejército para crecer e inspirarse de figuras del ejercito como parte de su movimiento de una manera más directa tales como Cáceres y Velazco (Alvarado, 2022). Asimismo, y un poco en línea con las ideas de Toche (2008), Antauro entendió que si quería lograr el plan de su padre debía finalizar su tiempo en el ejército. Dado que, esta institución trajo los mayores cambios al Perú: “La abolición de la esclavitud negra, la abolición del tributo cobrizo, si quieres la reforma agraria, las 200 millas, la comunidad industrial. Los grandes aportes han salido de los cuarteles” (Pedraglio y Paredes, s/f). También, debe señalarse que toda esta visión de cambio respondía principalmente a una necesidad de revelarse contra el statu quo impuesto en las fuerzas armadas. El mismo puede verse reflejado en la hegemonía de la educación implementada en los cuarteles: la francesa en el siglo XIX y posteriormente la estadounidense en el siglo XX (Toche, 2008). En esa línea lo que podemos observar es que el ejército parece siempre haber sido formado en base a los ideales de potencias externas esto al etnocacerismo de los Humala parecía disgustarles profundamente sobre todo en la época del Conflicto Armado Interno. 25 En este contexto, los miembros del etnocacerismo se percataron que tener una formación más nacionalista muy probablemente los hubiese podido ayudar a hacerle frente a los terroristas. Inclusive podemos observar que la estrategia militar para hacerle frente a los terroristas resultaba más negativa que positiva. “Esta estrategia [la norteamericana] no incluía elementos de desarrollo socioeconómico o inversión pública, sino que era estrictamente militar” (Alvarado, 2022). En ese sentido las diversas denuncias por violaciones, abusos y asesinatos llevaron a que, un sector de la población militar percibiera que el camino que se estaba siguiendo para hacerle frente a la amenaza terrorista resultaba contraria a la visión nacionalista con la que formaba a los miembros del ejército: los etnocaceristas resaltan por sobre todos ellos. Pero, no solo se mostraron en contrarios a como se manejaba el conflicto desde las altas esferas del poder. Para ello, es necesario recordar que en el contexto de del CAI, el Perú se vio gobernado por la dupla Fujimori-Montesinos quienes mantuvieran en los altos mandos del ejército a personas allegadas a su régimen (Gonzales, 2007). Esta realidad hizo que los allegados al etnocacerismo pensaran que realmente no los estaban dirigiendo personas que pensaban en el bienestar del país, mucho menos pensaban en los soldados que peleaban contra Sendero. Más bien, llegaron a considerar que solamente servían a los intereses de un “compatriota postizo” [Fujimori] (Saldaña, 2011). Esto llevó a que los etnocaceristas decidieron que la mejor manera de manifestar su oposición al régimen de Fujimori sobre todo después de su tercera reelección era un levantamiento que se manifestaría en Locumba, Tacna para ser precisos. En esta parte de la investigación lo que buscamos comprender es el etnocacerismo de los Humala. Para ello, se realizará primeramente una narrativa temporal de todos los eventos primordiales en la historia de este movimiento, desde sus inicios hasta su situación contemporánea. Todo esto con el propósito de entender el desenvolvimiento histórico de este movimiento que ha estado presente en la política peruana desde los 90. 2.2. El racismo, la violencia y el alumbramiento del etnocacerismo La sociedad peruana siempre se ha caracterizado por ser extremadamente discriminatoria. Esto se puede ver clasificado desde la colonia, pero más específicamente en el S.XIX. En estos tiempos, se empezaron a clasificar a las 26 distintas “razas” siguiendo las consignas del darwinismo científico en si las mismas tenían la capacidad de sobrevivir para así alcanzar el cenit de la raza humana (Sánchez, 2011). El principal ponente de esta doctrina en el país fue el ensayista y profesor la universidad San Marcos: Clemente Palma. El también hijo de celebre ensayista Ricardo Palma aseguraba que había razas en el Perú que eran superiores unas de otras. Por ese motivo es que decidió clasificarlo en la siguiente escala. En el estrato superior se encontraban los europeos descendientes de los arios, a quienes se consideraban que tenían los mejores genes y que podían mejorar la raza peruana. Después, seguían los europeos de herencia latina, a ellos Palma los consideraba puros, pero con ciertos desperfectos. Esto debido a que supuestamente tenían el vicio de ser amanerados y flojos (Oliart, 1995), Y el problema está en que las ideas aquí presentadas tienden a volverse populares no solo porque se repiten en extenso, sino también porque cuentan con el apoyo de una comunidad científica que permite que estas ideas racistas puedan volverse populares con una mayor rapidez que si es que no tuviese dicho apoyo (Portocarrero, 1995). Por último, si analizamos con profundidad las épocas posteriores podremos observar que el racismo siempre ha sido un elemento vigente en nuestra sociedad que ha traído no solo resentimiento sino una sed por justicia. Y el problema es que estos clamores populares siempre han tenido una mayor vigencia sobre todo en épocas convulsas (Callirgos, s/f; Drinot, 2014). El autoritarismo ha sido otra problemática que siempre ha Estado presente en la historia de la república peruana. Desde su adumbración, el Perú sufrió de golpes de Estado perpetrados mayoritariamente por las Fuerzas Armadas (Flores Galindo, 1999). Este autoritarismo histórico puede responder a la perpetua buscada por parte de los peruanos de un líder carismático y, en algunos casos violento, que ayude a enmendar las diversas problemáticas que afectan al Perú. En paralelo, esta idea se encuentra ligada a la noción de que resulta indispensable la presencia de alguien que apele a la mitología peruana y las glorias del pasado. Todo con el propósito de forjar un discurso que conecte con las demandas de los más necesitados (Aranda et al, 2009). Sin duda, estos elementos muestran que el Perú es un país donde el autoritarismo es el statu quo, mientras que la democracia es la excepción. Es en este escenario de incertidumbre y zozobra que el pensamiento de Antauro Humala podría entrar en el escenario político, Dado que, no solo propone la ruptura del contrato social peruano al buscar invertir los roles sociales, sino que 27 además propone la nacionalización de diversos recursos naturales, así como la creación de empresas nacionales (Saldaña, 2011). Ello, bajo la idea de que estas propuestas resultan beneficiosas para la ciudadanía peruana. El problema es que no nos encontramos frente a una ideología que tiene un discurso fluido y seductor de las masas solamente. Nos encontramos frente a una idea que lo que propone es atacar, de ser necesario por las armas, de manera directa, a todas aquellas instituciones/gobiernos que consideren contrarios a sus ideales; sean estos autoritarios o democráticos. Esto se ve reflejado en los levantamientos de Locumba [contra el régimen autoritario de Alberto Fujimori] y de Andahuaylas [contra el régimen democrático de Alejandro Toledo]. A continuación, detallaremos el proceso que llevó al primer levantamiento en Locumba por parte de los hermanos Humala. Locumba es un distrito situado en la región de Tacna, fue en este lugar donde los hijos de Issac Humala: Ollanta y Antauro, apoyados por su padre decidieron levantase en contra de Alberto Fujimori. De hecho, de acuerdo con el periodista Marco Sifuentes: “La idea venía germinando en la cabeza de Isaac desde el 1995, cuando resultó obvio que la intención de Fujimori era perpetuarse en el poder (2018). Aprovechando que Ollanta fue ascendido en comandante y destacado al grupo de artillería 501 los etnocaceristas vieron una oportunidad. la oportunidad creció cuando en enero del 2000 se le encomendó a Ollanta la organización de los reservistas del Ejercito a nivel nacional (2018). Esta misión le abrió los ojos a los etnocaceristas quienes vieron en los reservistas a los candidatos perfectos para formar parte de este grupo. Ello, debido a que los reservistas son personas que principalmente forman parte de la vida civil pero que, en algún momento, pasaron por alguna fuerza o escuela militar. Una vez son convocados deben responder al llamado en las ocasiones de conflicto armado, sea éste de carácter interno o externo o en caso haya habido desastres naturales (Donayre Montesinos, 2018). Asimismo, debemos recordar que muchos de estos soldados no tenían la educación o recursos suficientes, lo que los convertía en “esponjas” perfectas para la ideología etnocacerista. Ahora bien, regresando a Locumba es importante resaltar que el 29 de octubre del 2000, Ollanta y Antauro y aproximadamente 50 miembros del ejército tomaron las instalaciones de la minera Southern Perú Copper Corporation. Allí, se abastecieron tanto de alimentos como de vehículos y siguieron adelante con su plan para rebelarse contra Fujimori por, supuestamente, ser un presidente que no representaba a la 28 nación. Ya en Moquegua se dieron cuenta de la rapidez con la que la popularidad de su movimiento se había expandido ya que alrededor de 330 reservistas se unieron a los movimientos procedentes de diversas regiones del país (Alvarado, 2022). Este apoyo pudo haber envalentonado a los hermanos a continuar manifestándose. Sin embargo, la situación cambió y después de varios meses Ollanta y Antauro se separaron solo para que después ambos se entregaran en Lima y fuesen encerrados en el Real Felipe; después claro de haber reconocido como legitimo el gobierno de Valentín Paniagua. Gracias a esta acción y por el hecho de haberse manifestado contra Fujimori, el congreso les concedió una amnistía la cual fue revalidada por el propio Paniagua (Alvarado, 2022). Posterior a esta liberación Ollanta, solicito su reincorporación en el ejército, la cual fue aceptada. Parecía que la “locura revolucionaria” se había detenido con Ollanta. No obstante, para Antauro la situación varió ya que vio en el fallido levantamiento, la oportunidad para hacer conocido su movimiento y obtener redito político sin la necesidad de pertenecer al ejército (Ostrowska, 2010) En esa línea, varios periodísticas dijeron indagar acerca de las características del etnocacerismo. Lo hicieron a través de la realización de entrevistas a los Humala, presentando e investigando el Instituto de Estudios Etnoandinos, a los reservistas y sobre todo investigando las características de la publicación quincenal llamada Ollanta que más adelante pasaría a llamarse Antauro (Sifuentes, 2018: 158-159). Todo con la finalidad de tener un mejor panorama de lo que era el etnocacerismo y su fundación. Aparentemente todos consideraron que la aventura revolucionaria cedería y que probablemente los sueños de los Humala se podrían realizar, de ser el caso a través de los votos más que por las botas. No obstante, Antauro tenía otras ideas para los etnocaceristas: “En el movimiento hay dos propuestas, dos formas de acción: la convencional y la no convencional. La primera se rige por las leyes y el Estado de Derecho vigentes [...] a segunda ya no es en función de la legalidad sino de la legitimidad: al estilo de la marcha etnocacerista, la calle [...] o, si es necesario lo digo abiertamente si hay un golpe nacionalista va a ser apoyado; y, es más, yo quisiera que exista.” (Pedraglio y Paredes, s/f: 01) Gracias a esta cita podemos observar que para Antauro la vía electoral carecía de sentido ya que le resultaba mucho más útil hacerlo a través de las armas. Asimismo, parece que el mayor supone que si se realiza a través de la vía armada obtendrá la popularidad de la ciudadanía. Algo que se vería 29 reflejado en un evento que marcaría un antes y un después en la historia del etnocacerismo: el andahuaylazo. Después de Locumba, los hermanos Humala ya estaban en proyectos distintos. Mientras Ollanta regresó al ejército y fue nombrado agregado cultural en París y en Seúl respectivamente, Antauro se decantó por la participación política. Pero como se mencionó líneas arriba, él no aspiraba por la vía legal, sino por la armada. Esta vía armada, que se realizaría el 1 de enero del año 2005 en la ciudad de Andahuaylas en la región de Apurímac. Los motivos para realizar esta insurrección y posterior toma de la comisaria de la ciudad de acuerdo con Ollanta Humala, en una carta enviada desde Seúl donde hasta el 29 de diciembre había sido agregado militar, se podían resumir de la siguiente manera: “Exigir la renuncia del presidente Toledo por presuntos actos de corrupción, desconocer al nuevo comandante general del ejército y rechazar su pase al retiro” (Sifuentes, 2018). Esta nueva estratagema parecía haber sido planeada por Ollanta, pero la ejecución de dicho proyecto estaba bajo el mando de Antauro. Fue él quien aprovechando que en la noche anterior al levantamiento los policías de la comisaria se habían emborrachado decidió que era el momento ideal para tomar dicho local policial en conjunto con 160 miembros etnocaceristas. También, se debe mencionar que con el pasar de los días se unirían a través del llamado del megáfono, unos 100 jóvenes etnocaceristas más, para desconcierto de algunos especialistas (Alvarado, 2022). A pesar de haber entrado en contacto con miembros importantes de la política nacional tales como el Defensor del Pueblo o el director de la policía de época, el general de la PNP Félix Murazzo; los sueños de los Humala otra vez cayeron en desplome. El 4 de enero, Antauro quien se encontraba en negociaciones con las altas esferas del poder fue “traicionado” y arrestado mientras se encontraba en la alcaldía de Andahuaylas donde se llevaban a cabo las negociaciones de paz (Saldaña, 2011: 125). Allí supuestamente se vio rodeado por policías y militares quienes le informaron que se encontraba bajo arresto según ordenes presidenciales. En sí, el plan de Antauro parecía destinado al fallar, ya que si bien tenía las fuerzas para tomar la comisaría de Andahuaylas era poco probable que tuviese la capacidad para: “marchar hacia Abancay con proyección al [Cuzco] y allí proclamar la insurgencia general en pos de la nueva república” (Saldaña, 2011; 126). 30 Aunque es necesario resaltar que a pesar del no logró sus objetivos principales, el levantamiento etnocacerista no fue un fracaso del todo. De acuerdo con Alvarado hubo demostraciones de apoyo en diversas partes del país. Por ejemplo, en Arequipa 200 personas se mostraron a favor del Andahuaylazo, lo mismo en Tacna donde 300 personas también se manifestará a favor y en Llave en Huancayo con esporádicas manifestaciones de aproximadamente algunas decenas de personas (2022). Sin duda es sorprendente este apoyo, sobre todo tomando en cuenta lo irracional del pedido y el hecho de que parecía no tener conexión con demandas de la población civil. No obstante, hay que hacernos la interrogante, qué propició a que sectores de la población que no necesariamente se encontraban en Andahuaylas o qué fuesen siquiera etnocaceristas se manifestaran a favor de un levantamiento armado de características evidentemente antidemocráticas. De acuerdo con Antauro Humala, una de las razones que propiciaron el apoyo al Andahuaylazo fue el hecho de que: “[El Perú es] un país hirviente [...] particularmente en la sierra sur, cualquier chispazo enciende la pradera. Y eso sucedió en Andahuaylas” (Saldaña, 2011;127). Pero, se puede entender que el Perú es un país violento y radical por naturaleza, de acuerdo con el profesor José Luis Rénique la respuesta sería afirmativa. No obstante, puede haber un elemento que haya llevado a que amplios sectores se decantaran por el etnocacerismo. El mismo sería la ya mencionada construcción ideológica que es el etnocacerismo de los Humala. Pero eso, se abordará más adelante, por ahora es necesario continuar narrando la historia del etnocacerismo para entender el grado de expansión de este movimiento político. Posterior los sucesos ocurridos en Andahuaylas, Antauro Humala fue recluido en el penal de Piedras Gordas. Desde allí proclamo en distintos medios su inocencia (Saldaña, 2011). En ese sentido se esperaba que, con su encierro, el movimiento etnocacerista se redujese hasta desparecer como consecuencia del encierro de su líder y principal ideólogo. No obstante, para sorpresa de muchos ocurrió lo opuesto y el movimiento etnocacerista pareció fortalecerse, inclusive el semanario que vendían con fines propagandistas incremento sus ventas asegurando una ganancia fija para el movimiento. ¿Pero por qué ocurrió esto? De acuerdo con el propio Antauro Humala, en el caso del semanario esto se debe principalmente a la manera en la que era vendido, según sus propias palabras: “el primer tiraje […] decidí no venderlo en los quioscos […], sino entregarlo a un grupo de reservistas que me habían acompañado en la insurgencia del Fuerte “Arica” y que 31 se encontraban desempleados o subempleados en Lima” (Saldaña, 2011;90). Asimismo, el mayor del ejército detallo, cuáles eran los deberes que debían cumplir estos repartidores: “concientizar al pueblo y, por supuesto, que les correspondía la mitad, el 50% del total de la venta” (Saldaña, 2011;90). Asimismo, describe la importancia que tuvo el uso del uniforme y la capacidad de labia de los ex-reservistas al momento de cumplir sus diligencias. Al final y de acuerdo con el propio Antauro gracias a esta fórmula pudieron llegar a diversas zonas del país: “marchando por los arenales de los pueblos jóvenes, o en canoas por el Ene, Apurímac y hasta por el Ucayali, Amazonas y el Manu” (Saldaña, 2011;92). Podemos observar que esta fórmula de propagación resultó bastante útil para que el etnocacerismo sobreviviera a pesar del encierro de su líder. Por otra parte, dentro de la cárcel y a través de los medios, el líder etnocacerista se aseguró de hacer una campaña a favor de su libertad buscando que sus partidarios y seguidores lo apoyasen para que pudiese salir de la cárcel (Saldaña, 2011) (Sifuentes, 2018). Una ventana de oportunidad, supuestamente, se abrió cuando el hermano mayor de Antauro, Ollanta llegó a la presidencia y presento un programa progresista. No obstante, la realidad para Antauro resultaría más sombría, su hermano realizó un viraje hacia la derecha y dejó de lado todo plan que podría resultar en una pronta liberación del líder etnocacerista (Adrianzen, 2014). Esto fue percibido como una traición no solo por el propio Antauro, sino también por su padre Isaac Humala, quien aseguró: Él ha traicionado al Perú de donde viene y se ha pasado al otro lado, él se dice nacionalista, pero es fujimorista" (El Comercio, 2016). Este panorama podría haber significado el fin de los sueños de Antauro Humala de salir de prisión. No obstante, habría más oportunidades para lograr esa meta. La primera se abrió en el 2018, año en que se inauguró un nuevo Congreso después de que el anterior fuese disuelto por el anterior presidente Vizcarra. Dentro del mismo entraron 13 parlamentarios de la agrupación etnocacerista Unión por el Perú, quienes una vez instalados incentivaron a través de declaraciones y/o leyes la liberación temprana de Antauro (Castro, 2020). Sin embargo, pese al esfuerzo, el líder etnocacerista siguió purgando prisión, al menos hasta una última ventana de oportunidad. Esta se abrió con la llegada del Pedro Castillo al poder. Este maestro rural prometió en campaña la liberación de Antauro Humala: “Una vez elegido presidente de la República, asumiremos el indulto de nuestro compatriota Antauro Humala, tal 32 como las facultades presidenciales así lo exigen, palabra de maestro” (El Comercio, 2022). Y, aparentemente, cumplió su promesa cuando el 20 de agosto del 2022 Humala Tasso fue liberado del penal Ancón II, después de haberse amparado en el beneficio penitenciario de estudio y trabajo4 (Azurín, 2022). Una vez fuera de la cárcel Humala aseguro no sentirse arrepentido de lo que hizo, y aseguro que continuaría su cruzada para poder lograr la refundación de la república: “[…] esta crisis no es gubernamental, es republicana. Simplemente nos hace visualizar la agonía de la República Criolla. Es necesario refundar una segunda república y eso que dicen en las calles ‘que se vayan todos’ es más cierto que nunca” (El Comercio, 2022). Estas declaraciones nos hacen notar que dentro de planes de Humala no se encuentra la aceptación de los crímenes que cometió y más bien pareciera que su tiempo en prisión solo sirvió para afianzar sus ideas y ahora, aparentemente, tratara de instaurarlas en caso llegase al poder. Muy probablemente, esto último ocurra como consecuencia de la formación militar de Antauro y el hecho de que muy probablemente todavía busca el apoyo de aquellos sectores militares, sobre todo de reservistas que ven en su persona un adalid que en caso llegase al gobierno defienda sus intereses (Granados, 2018). En este punto, debemos recordar que la mayoría de la base militar que apoya el etnocacerismo son soldados que han vivido traumas durante el CAI. Por lo cual, se entiende que tienen demandas históricas con el Estado por el cual dieron su sangre. También, debemos resaltar que Humala al igual que los distintos militares que actualmente participan en la política peruana tienen una idea bastante peculiar respecto al trabajo en Estado. Ellos consideran que están peleando una guerra. Ahora bien, el enemigo puede variar según el militar; no obstante, la lógica sigue siendo la misma: acabar con aquel que pueda ser mi oponente. Lo interesante es que los excombatientes se encuentran representados no solo por sus respectivas personas, sino inclusive por sus familiares (Granados, 2023). 4 Dentro de las actividades que realizó se encontraban talleres de repostería, de combinación de colores y un taller de manualidades cuyo propósito era colorear a Hello Kitty. Una vez estas tareas fueron difundidas por la prensa, Humala Tasso negó haber realizado las mismas amparándose en la frase: “No hago cojudeces”. Para más información sírvase de revisar el siguiente link: https://larepublica.pe/politica/actualidad/2022/09/09/antauro-humala-no-hago-cojudeces-lider- etnocacerista-niega-haber-hecho-recortes-de-hello-kitty-para-reducir-su-pena https://larepublica.pe/politica/actualidad/2022/09/09/antauro-humala-no-hago-cojudeces-lider-etnocacerista-niega-haber-hecho-recortes-de-hello-kitty-para-reducir-su-pena https://larepublica.pe/politica/actualidad/2022/09/09/antauro-humala-no-hago-cojudeces-lider-etnocacerista-niega-haber-hecho-recortes-de-hello-kitty-para-reducir-su-pena 33 Por último, debemos entender que el etnocacerismo no ha caído más bien parece que, con el apoyo no solo del semanario en sí, sino también de sus seguidores, entre ellos los reservistas, el movimiento etnocacerista que ahora ha devenido en un partido político llamado Alianza Nacional de los Trabajadores, Agricultores, Universitarios, Reservistas y Obreros [ANTAURO] (Rodríguez, 2023) y eso parece demostrar que el miembro de la familia Humala está preparado para entrar al ruedo político, junto con el apoyo de los reservistas. Sin embargo, habría que hacernos una interrogante, es suficiente la presencia de Antauro Humala como caudillo para que el etnocacerismo llegue al poder o requiere además la presencia de una ideología fuerte y de ser así, de qué tipo de ideología estaríamos hablando y cuáles serían las características de esta. Eso es lo que abordaremos a continuación. 34 Capítulo 3: La ideología etnocacerista 3.1. Análisis de la ideología del Etnocacerismo En el presente capítulo, nos enfocaremos en realizar un estudio sistemático de los 4 libros escritos por Antauro Humala, los 15 números de la revista Antauro desde el 2006 hasta las 2021 y 2 entrevistas en video. Estas fuentes nos ayudaran a poder comprender con mayor profundidad la ideología del etnocacerismo ya que nos adentraremos en las fuentes primarias del pensamiento de este movimiento de características nacionalistas-autoritarios. Asimismo, nos enfocaremos en el análisis morfológico de la ideología de Freeden para los conceptos centrales, adyacentes y periféricos del etnocacerismo. Esto con el propósito de profundizar en el análisis del discurso del etnocacerimo. Para poder comprender la ideología, se debe empezar señalando que Antauro Humala ha declarado que, una de las razones que propiciaron el apoyo al Andahuaylazo fue el hecho de que: “[El Perú es] un país hirviente [...] particularmente en la sierra sur, cualquier chispazo enciende la pradera. Y eso sucedió en Andahuaylas” (Saldaña, 2011;127). De acuerdo con el profesor José Luis Rénique (2015:13) se puede entender esta idea en la línea del pensamiento de los revolucionados peruanos, que se han caracterizado por pensar que: “La fundación de una verdadera nación en el Perú pasa por una ruptura radical con el pasado, que solamente una revolución de base indígena sería capaz de realizar”. Esta cita va en convergencia con lo propuesto por el etnocacerismo. Pero, por otro lado, puede haber existido un elemento que haya llevado a que amplios sectores se decantaran por el etnocacerismo. Este elemento sería sobre todo la ideología que pregona este grupo, la cual analizaremos a continuación. El movimiento etnocacerista siempre ha sido comprendido como uno de carácter radical sobre todo por la propuesta más conocida de devolverle el poder a las mayorías [de ascendencia indígena] y quitarles poder a las minorías [de ascendencia ya sea europea o asiática] (Willer, 2011). Estas propuestas han resultado bastante atractivas para ciertos sectores que se sienten representados por este discurso polarizante y violento. Pero, habría que preguntarnos, es solo la mera presencia de Antauro Humala lo que ha llevado a la popularidad del etnocacerismo en ciertas zonas del país, o es también a causa de la ideología presente en el discurso del caudillo lo que ha logrado mover a ciertos sectores de personas al sur del Perú. 35 Como hemos podido observar con anterioridad en esta investigación el etnocacerismo bebe de diversas ideologías: cacerismo, indigenismo, velasquismo, nacionalismo de carácter étnico y el marxismo. Por ello, es que en esta parte de la investigación nos dedicaremos a profundizar a detalle en cada una de estas ideologías, para más adelante determinar si es que estas tuvieron una influencia en la ideología etnocacerista. Algunas de las mismas serán más profundas que otras. No obstante, lo que se buscara con esta tarea es poder retratar la corriente etnocacerista identificando las características de las ideologías de las cuales se alimenta. En ese sentido, podemos observar que al analizar el etnocacerismo estamos frente a conceptos nucleares, los cuales pueden ser entendidos como ineludibles y que se encuentran presentes en el espacio político. En ese sentido, los dos conceptos nucleares son el nacionalismo de carácter étnico y el indigenismo. Dado que, sin estas dos ideologías el etnocacerismo no tendría las bases necesarias para captar el apoyo de la población peruana. Aparte es necesario resaltar que un concepto adyacente, el cual puede ser entendido como una manera de restringir las múltiples interpretaciones de una ideología, que se encuentra en el etnocacerismo es el velasquismo. Puesto que, restringe la posibilidad de análisis al presentarse al primero como una mera escisión del segundo. Por último, en el caso de los conceptos periféricos. Estos pueden entenderse como importantes para entender la ideología; no obstante, tienen una posición bastante marginal. En el caso del etnocacerismo los dos conceptos marginales son el cacerismo y el marxismo. Ya que, la interpretación de estos dos conceptos por parte de Antauro y sus huestes tiende a colindar con lo más subjetivo del concepto. Sin duda, podemos observar que no todos los conceptos presentados inicialmente tienen el peso que se le atribuyen dentro de la ideología etnocacerista. Por otro lado, es necesario entender porque se eligieron estas ideologías en detrimento de otras. Pues, en el caso a tratar, después de la revisión tanto de archivo como de trabajos anteriores respecto al tema del etnocacerismo, se pudo observar que estos temas eran los más repetidos en todos los discursos. Es por ello, que se decidió que el cacerismo, el indigenismo, el populismo, el fascismo y el marxismo; fueran los temas que debían analizarse con detenimiento para así poder realizar una investigación más profunda respecto al etnocacerismo. 36 El cacerismo El cacerismo tiene sus raíces en Andrés Avelino Cáceres. El héroe de la Guerra del Pacífico es reconocido por los etnocaceristas por haber comandado un grupo de soldados indígenas en las postrimerías de la guerra del pacifico a la par se alaba la capacidad del militar de poder hablar quechua. Aunque esto se debe a que su familia fue hacendada de la sierra y era el método para comunicarse con sus sirvientes (Millones, 2006). Si bien puede parecer que etnocacerismo rinde pleitesía a esta figura por respeto, el propio Antauro tiene una teoría más simplista de porque eligieron a Cáceres como efigie del grupo: Si hubiéramos sido, con Ollanta, arqueólogos, hubiéramos hecho una revolución nacionalista dentro de la Facultad de Arqueología de San Marcos. No hubiéramos sido etnocaceristas, hubiéramos sido etnojuliocetellistas. Porque Julio C. Tello es el padre de la arqueología nacionalista y quien impugna las teorías extranjerizantes. Sabemos que Cáceres era un terrateniente, un gamonal, un criollo [...] ahí [Cáceres] deja de ser general y se convierte en taita de ejércitos populares andinos, sin patrones ni generales, donde las órdenes de batalla son en quechua y no había ese racismo que hay ahorita. Nosotros rescatamos a ese taita (Pedraglio y Paredes, s/f; 08). Entonces podemos observar como el etnocacerismo como grupo rinde homenaje a Cáceres por el hecho de, supuestamente, ser como un padre para los ejércitos populares andinos. Esto, debido a que, como buen líder populista Antauro manipula la historia para que calce con su narrativa respecto al Brujo de los Andes. A la par, muestra que la ideología cacerista casi no existe o carece de sustento, por lo que suponemos que esta fuerza ideológica proviene de otras corrientes, pero requiere de la manipulación para captar más seguidores, sobre todo aquellos ligados al ejército5. Pero, además, de cacerismo, el etnocacerismo apela a un indigenismo radical, el cual busca reivindicar el rol que asumen los indígenas en la sociedad peruana contemporánea. Por ello, es que analizaremos el indigenismo como teoría y cuáles son las características adoptadas por la familia Humala. Tal y como asegura la 5 Para Humala Tasso, Cáceres fue un héroe que lucho por la libertad del Perú y por el bienestar de la población indígena; evitando, el resto de la biografía de este personaje que resalta los aspectos tanto positivos como negativos de nuestro país. Es indiscutible el uso de este personaje como medio para vender la noción de que el Perú no requiere ayuda foránea para salir adelante. 37 historiadora, Natalia Majluf, el concepto de indio es uno de los más complejos y debatidos a nivel latinoamericano (2022). No obstante, para efectos prácticos trataremos de hacer una revisión historiográfica de este concepto para el presente trabajo, para después presentarlo de manera resumida. El indigenismo Lo que proponían los intelectuales indigenistas como Manuel Gonzales Prada o José Carlos Mariategui, a quienes más adelante se unirían figuras como Dora Mayer o Pedro Zulen era proteger al indígena (Majluf, 2022). En un principio este movimiento fue omitido por las altas esferas del poder hasta que la llegada del presidente Augusto B. Leguía al poder hizo que la situación cambiase radicalmente, al ofrecer protecciones hacia la raza indígena en la Constitución de 1920, más específicamente en los artículos 416 y 587 (Gonza, 2020). En sí, se buscó que el indígena tuviese un rol mucho fuerte en la ciudadanía peruana. Se pasó de ver al indio como un ser que colindaba con el salvaje para pasar a observarlo como alguien que merecía cierta protección por parte del Estado. Pero, además, buscaban que el indígena revertiese el proceso degenerativo, el cual lo había afectado desde los tiempos del virreinato y abrazará los valores y pureza del pre- hispanismo (Rénique, 2015). En general, todo este proceso parecía querer posicionar al indígena en una situación más ventajosa y humanitaria, a la par que buscaba empoderarlo a través de la aceptación de su legado cultural. El etnocacerismo parece buscar esa meta; sin embargo, los métodos que propone son más radicales y sin ningún respeto hacia las tradiciones básicas de los indígenas (Stefanoni, 2005). En paralelo, al igual que la nueva izquierda de los años 60, rechaza el paternalismo del viejo indigenismo criollo de los años 20. La diferencia primaria es que, en el caso del etnocacerismo, se propone que los indígenas cobrizos sean quienes dirijan este proceso de cambio (Pedraglio y Prades, s/f) Para el etnocacerismo dentro de sus escuelas de formación política se ha idealizado el pasado indígena con miras a que los jóvenes que se forman dentro de 6 Art 41: Los bienes de propiedad del Estado, de instituciones públicas y de comunidades de indígenas son imprescriptibles y sólo podrán transferirse mediante título público, en los casos y en la forma que establezca la ley. 7 Art 58: El Estado protegerá a la raza indígena y dictará leyes especiales para su desarrollo y cultura en armonía con sus necesidades. La Nación reconoce la existencia legal de las comunidades de indígenas y la ley declarará los derechos que les correspondan. 38 las mismas estén orgullosos de sus raíces étnicas (Hilder, 2006a). Para lograrlo, vuelvan a realizar otra manipulación En la misma describen al pueblo inca como una utopía en la cual existía paz y orden (Saldaña, 2011). No obstante, una vez los españoles llegaron al poder disolvieron esta utopía y la transformaron en un estado burocrático a la usanza española. Al final este sistema terminó degradando el indígena al punto de convertirlo no en un miembro más del sistema sino en un sirviente o, simplemente, alguien incapaz de realizar trabajos, ya sea por su alcoholismo o por su dependencia a la hoja de coca (Oliart, 1996). Asimismo, tal y como pudimos observar, el mismo sistema se replicó durante la república y generó que el sistema se replicara de nuevo. En este contexto es que surge la ideología indigenista, la cual más allá de las creencias populares lo que busca es empoderar al indio a través de la recuperación de sus tradiciones y promover su rol como miembro de la ciudadanía. Caso contrario o lo que busca el movimiento etnocacerista. Lo que este busca, muchas veces a través de la violencia, es devolverle el lugar que le corresponde al indio dentro de la sociedad peruana frente al blanco europeizado a quien consideran una minoría. De hecho, el propio Antauro hace referencia al tema con las siguientes palabras: Estamos extranjerizados hasta el tuétano, la traición se enquiste en un gobiernucho de pillos, que nuestras riquezas estén en poder de extranjeros […] ¡Todo es “armonioso” porque somos colonia y como tal requiere envilecer a su población! La única manera de revertir esto es devolverle el poder al pueblo, al Perú profundo […] Debemos ser subversivos ante esa republiqueta criolla alérgica al Perú profundo y enseñarle quién manda (Humala, 2016; 02). En general, podemos observar en base a esta declaración del mayor del ejército en retiro, que lo que el etnocacerismo busca no es una reivindicación de lo andino sino más bien una revancha frente a tantos años de abuso por parte del “Perú criollo”. Inclusive, para conseguir un mayor apoyo por parte de la ciudadanía, el etnocacerismo apela a la figura de héroes nacionales. En este caso, sobre todo, apelan a la figura de Tupac Amaru II como el gran libertador aquel que luchó por la libertad de los indígenas. Otra vez, apelan a una manipulación histórica, aunque en cierto grado ya que si bien posterior a la rebelión tupacamarista hubo ataques contra la población indígena tal y como resalta Méndez: “Tras la derrota de la rebelión 39 tupacamarista, en 1781, que fue seguida por la paulatina extinción de la nobleza incaica, y en lo inmediato, su deslegitimación. [Asimismo la rebelión] incidió también en la percepción de los criollos y españoles sobre los indios […] Marcó en ellos un profundo recelo y temor frente a las poblaciones indígenas, ahondando abismos” (2000; 29-30). Sin duda pareciera que el movimiento busca ante todo promover el rol del indígena, así como sus respectivas tradiciones en la sociedad peruana. Pero, a la par, da la percepción de que la prédica va más dirigida a la inversión de roles. Ello en el sentido de que no buscan equiparar al indígena con el blanco, sino que más bien es que el segundo se vuelva minoría, mientras que el primero reasume su rol como clase dirigente del país. En ese sentido, no se busca promover las tradiciones o los valores indígenas, tampoco se busca forjar una verdadera identidad indígena como si se promovía durante los años 20 del siglo pasado (Rénique, 2015) (Majluf, 2022). En su lugar, lo que se busca es incentivar al indígena a la violencia para que logre recuperar su rol como clase dirigente del país y promover, a la par, la reducción del blanco a un segundo plano. Inclusive, como ejemplo, Gonzalo Portocarrero habla acerca del Sueño del pongo de José María Arguedas y enfatiza como este cuento es un claro ejemplo de cómo el pongo despierta del sueño que en el que se ha encontrado sumido durante varios años, tranquilamente podría verse replicado en caso un gobierno de Antauro Humala llegase al poder y buscase imponer su idea de invertir los roles sociales en el Perú. Lo que para tanto Arguedas como Portocarrero podría entenderse como justicia divina, para Antauro y ciertos sectores de la sociedad es solo el esperado deseo de venganza latente, que ha estado dormido durante cientos de años. Asimismo, es interesante notar cómo se promueve un discurso violento influenciado por ideas de izquierda como la marxista, la asegura que la revolución es la única manera de generar cambios estructurales en la sociedad. No obstante, los propios etnocaceristas no saben cómo hacer que esta meta se lleve a cabo, pero parece ser uno de los discursos con los que más seguidores atraen, por lo que no es difícil entender porque lo aplican. Ahora bien, no solo el indigenismo es una ideología que los etnocaceristas dicen defender. También existe la figura del nacionalismo peruano, reflejado a través de la figura del exdictador peruano Juan Velasco Alvarado. Esta es la tercera ideología que se investigaría en este trabajo y que trataremos de diseccionar para ver si realmente representa al etnocacerismo. 40 El Velasquismo Cuando Velasco llegó al poder en 1968 decidió que era el momento necesario para implementar las reformas que el Perú necesitaba para poder progresar a la par que sus pares internacionales. Es por ello, que decidió implementar una Reforma Agraria y una Reforma Educativa. Las mismas buscaran romper con los esquemas que la sociedad peruana había seguido desde los tiempos de virreinato. En lo que a la Reforma Agraria se refiere, se decidió expropiar los terrenos de terratenientes que no eran utilizados (Sánchez, 2002). Este accionar fue aclamado por muchos y criticado por otros. Ello principalmente porque busco a través de distintas reformas invertir la situación de las clases más desfavorecidas de la sociedad peruanas sobre todo de los indios. Esto llevó, especialmente, sectores conectados a la oligarquía. Ellos llegaron a observar a Velasco como un enemigo de la clase socioeconómica más alta. No es de extrañar por qué el etnocacerismo admira fehacientemente a Velasco y su Plan Inca como un mecanismo para poder llevar a cabo sus planes de fundar una nueva república. (Saldaña, 2011). No obstante, de nuevo nos encontramos frente a la manipulación histórica por parte del movimiento etnocacerista. Debemos así mismo enfatizar que Antauro siempre ha sentido una fuerte admiración por Velasco. Evalúa el experimento militar como: “[fue] el más grande proyecto revolucionario que también me impregno de etnicismo del siglo XX” (Saldaña, 2011;193). Entonces se puede conectar la idea de que el etnocacerismo siente que el velasquismo cambio la cara del ´Perú a nivel internacional. A la par, debemos recordar la importancia del nacionalismo en Velasco que para él era recuperar las tierras pertenecientes a la IPC (proyecto también admirado por Antauro). Asimismo, una de sus propuestas nacionalistas fue reivindicar el rol del indígena para con el resto de la ciudadanía. El Marxismo El marxismo de acuerdo con Soto (2021) puede llegar a ser entendido como ideología en la cual se promueve ante todo la lucha de clases como un medio para poder llegar al cenit de la civilización una suerte de utopía en donde el proletariado dirigiese las riendas del país. Pero, además, advierte que el enemigo del marxismo: el capital busca ante todo asegurar que la población prevalezca siempre en una 41 desventaja económica e intelectual permanente. Dado que, solo así se podrá mantener el control completo sobre una población. A la par, Freeden asegura que el marxismo se presentó como una oposición al romanticismo presente en el siglo XIX en Alemania. A través de esta ideología, se incentivaba a que los filósofos analizaran el mundo real ante que centrarse en abordar las expresiones. A par, se promovió la idea de que las ideologías en general eran un instrumento de las clases dominantes para subyugar a la clase trabajadora. A través de estos instrumentos se hizo creer a los trabajadores que las condiciones en las que laboraban en aquella época eran aceptables. Por ello, es que el marxismo buscaría desvanecer las supuestas ilusiones en favor de la realidad. Así es como Marx buscaba como meta principal lograr la emancipación de los trabajadores y la decadencia de la burguesía (2003) Es de estas ideas del conflicto entre clases y de la necesidad de romper con el statu quo propuesto por el capital, que el etnocacerismo formula su discurso. La diferencia es que, en contraste con el marxismo tradicional, el etnocacerismo no se enfoca en la lucha de clases, sino que más bien se enfoca en la lucha de etnias como el único medio para llegar al poder (Alvarado, 2022). Pero, a su vez al igual que el marxismo tradicional ve en la violencia un medio necesario para alcanzar sus metas. Asimismo, al igual que el marxismo, el etnocacerismo entiende que hay una raza (clase social), la cobriza capaz de invertir la situación coyuntural de opresión. Mientras que, para el marxismo es la clase obrera, para el etnocacerismo es la raza cobriza aquella que tiene la posibilidad de realizar los cambios necesarios en la sociedad peruana (Alvarado, 2022). Por otro lado, para Humala Tasso, el marxismo no resultará necesariamente fiable para enmendar la situación precaria por la que pasan los miembros de raza cobriza, mucho menos logrará enmendar su situación social. Esto se debe a que para el fundador del etnocacerismo, el marxismo y los movimientos que se inspiraron de este, buscaron homogenizar la sociedad, para ello realizaron un exterminio cultural de cualquier etnia distinta (Humala, 2011). Por ello, si bien Humala recoge elementos del marxismo, asegura que este debe adecuarse a la realidad de cada país, especialmente a la realidad peruana, con miras a que el proyecto revolucionario pueda realizarse y la raza cobriza recupere su lugar como dirigente del sino del Perú. 42 3.2. Ideología etnocacerista Para entender este capítulo es necesario recalcar que el mismo será un análisis de sistemático de los libros de Antauro, así como de sus entrevistas más recientes reforzadas con alginas declaraciones anteriores al Andahuaylazo. Todo esto con miras a poder comprender de una manera más profunda qué es el etnocacerismo y cuáles son las características ideológicas ocultas en el discurso de este movimiento nacionalista. Se hace un análisis morfológico del etnocacerismo, por lo que podemos llegar a apreciar ciertas características dentro de la ideología de este movimiento como el hecho de que hay una fuerte presencia del nacionalismo étnico, pero que en paralelo está presente ideologías como el marxismo, el indigenismo o el fascismo. En sí, podríamos resaltar que el etnocacerismo siempre se ha caracterizado por ser un crisol de diversas ideas, las cuales supuestamente tendrían una influencia en lo que sería el nuevo Estado-Nación peruano. Pero antes que nada debemos pensar: ¿Cuál es el análisis morfológico del etnocacerismo? Y después de la revisión de los documentos del movimiento podemos observar que el etnocacerismo es una ideología que dejo ya hace algún tiempo de pertenecer únicamente a la familia Humala. Inclusive en algunos casos han llegado a fundarse variantes, como los etnonacionalistas, que muestran su oposición a la figura de Antauro Humala más bien, buscan defender el etnocacerismo, principalmente en el sur del Perú.8 El hecho de que una rama de etnocacerismo busque escindirse de líder del grupo, muestra que la ideología de que conformo la familia Humala ya tiene vertientes nos muestra que el etnocacerismo es una macro-ideología, eso significa que estamos frente a una ideología que tiene la capacidad de explicar la realidad del país, así como brindar soluciones para los problemas que lo aquejan. Y que, a la par no se basa o necesita para existir de otras ideologías, aunque eso no quita que pueda verse influenciado por estas. Pero ¿cuáles serían las características de esta macro- ideología? El etnacacerismo nació como etnonacionalismo de Issac Humala y de su esposa Elena Tasso. De acuerdo con el propio Humala Tasso: “El etnonacionalismo [se ha diseñado] como una ideología de los peruanos de estirpe andino-amazónica, […] ha sido acogida con entusiasmo a lo ancho y largo del territorio patrio, pero 8 Para más información revisar este reportaje de Panorama llamado: “Etnonacionalistas: la otra transformación”: https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk&t=329s https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk&t=329s 43 [además] requiere de fortaleza que propone mi persona para enfrentar los problemas que aquejan al Perú” (2014;04). En ese sentido podemos observar que la autopercepción milenarista es algo que parece encontrarse dentro de todo el ámbito familiar, lo cual demuestra que los Humala han buscado nos solo obtener el poder en el Perú desde hace tiempo, sino que además se consideran los predestinados para dirigir los designios del país. Inclusive podríamos resaltar que estas ideas presentadas por el patriarca de la familia Humala provienen de proyectos distintos tales como el Velasquismo o el indigenismo. Lo novedoso de proyecto de los Humala es que consigue articular y, posteriormente lograr presentar todas estas ideas en un proyecto novedoso, más enfáticamente, neo-indigenista con elementos autoritarios. Esta idea base de la ideología etnocacerista de que el Perú debe ser reconquistado por la raza cobriza en detrimento de sus pares blancos es la columna vertebral del mismo, basándose en ideas de razas y de racismo (Humala, 2006). Pero, además de esta idea base el movimiento fundado por la familia Humala utilizo otras ideologías para nutrir la suya, así como la figura de algunos personajes militares importantes, de la historiografía peruana, para darle mayor sustento a sus demandas, mostrando una inclinación hacia el militarismo. Dentro de este grupo se pueden encontrar figuras como Rumi Maqui, Andrés Avelino Cáceres y, hasta cierto grado el expresidente Luis M. Sánchez Cerro (Humala, 2011: 346-348). Asimismo, tal y como se ha señalado con anterioridad dentro de esta investigación, la facilidad al momento de explicar su ideología ya sea a través de discursos en plazuelas o a través del semanario Antauro ha llevado a que el etnocacerismo tenga una popularidad inmensa, sobre todo en los sectores más pobres de la sociedad Esto puede deberse principalmente a las reivindicaciones al indígena y su figura como miembro rechazado de la sociedad peruana ta presento en su momento Humala Tasso (2018; 07): “ [El soldado de la Guerra del Pacífico] debió de ser quechúa-hablante […] un campesino de la raza cobriza, un adolescente levado de la puna ayacuchana que a pie sufrió las injusticias del Perú criollo que, como hoy en día se niega a reconocer su valía y lo trata como un marginado” Por otra parte, el etnocacerismo tiene la tendencia de reivindicar el rol de las fuerzas armadas en el Perú lo cual, lo distingue de los otros proyectos propuestos por las izquierdas más tradicionales. En esa línea, lo que podemos observar que para ellos el ejército es clave importante en la formación de un país. Ya lo mencionaba el 44 propio Antauro Humala en una entrevista con Modesto Montoya (2023): “De los cuarteles plebeyos han salido las grandes conquistas del pueblo peruano, no han salido de asambleas constituyentes: la abolición de la esclavitud, la abolición del tributo indígena, la Reforma Agraria, el voto a la mujer, el voto a los analfabetos […] tenemos un ejército potencialmente revolucionario.” Asimismo, siguiendo con la tesis etnocacerista que reivindica el ejército y su rol en la formación de la nación peruano, Humala Tasso se centra en la importancia del Plan Inka de Velasco y como pueden adaptar dicho plan al Perú contemporáneo: [Es necesario aplicar] un plan de gobierno etnonacional cuya referencia histórica, sin duda, resulta el Plan Inka velasquista que rigió entre 1968 y 1975. […] el plan Inka viene a ser la versión castrense de la predica humanista del Apro-socialismo de los años 30 conjugada con el nacionalismo instintivo de Velasco, se puede aplicar a la realidad de hoy en día, pero realizando ajustes que ayudaran a que el Perú crezca y se fortalezca (Humala, 2008, p.03). Aquí lo que podemos ver es la importancia que tiene para el mayor Humala la necesidad de reutilizar los planes de Velasco para que el Perú pueda crecer. A la par, Humala asegura la necesidad de un gobierno de características militares para que la ciencia y la tecnología puedan progresar (Humala, 2006). Él asegura que es necesario que el Perú replique el modelo educativo que se aplicó en el CAEM, actual CAEN, en todas las universidades nacionales para que así todas las personas pueden tener trabajo como lo mencionó en una entrevista a Modesto Montoya: [Los militares] tienen trabajo asegurado, no entiendo porque los jóvenes educados en las mejores universidades peruanas tienen que salir a “taxear”, no sabemos cuántos médicos, ingenieros de minas necesitamos, si solucionamos este problema podremos dejar de ser colonia y crecer como nación (Montoya, 2023). En el extracto de esta entrevista podemos observar que para Antauro el militarismo conectado con el sistema educativo son sinónimos de un mayor progreso para con la ciudadanía. Asimismo, a través de estas declaraciones podemos observar que el etnocacerismo lo que busca es que el Perú progrese a través un modelo educativo con características militares, ya que supuestamente este sistema trajo más progreso científico y tecnológico que los sistemas posteriores provenientes del modelo virreinal y estadounidense (Humala, 2011). Por otra parte, además de un modelo educativo con características militares, el militarismo de Antauro también busca aplicar el sistema militar al día al día de la sociedad civil. Aplicando lo que se entendería como un conservadurismo moral, es decir negar todo tipo de pluralismo y/o tolerancia contra cualquier sector de la 45 sociedad. En el caso de las poblaciones de las minorías sexuales, esto significa que, para Antauro, replicando modelo heteronormativo del fascismo, los hombres deben ser especímenes masculinos dispuestos a defender su patria y los sectores más endebles de la sociedad (Humala, 2011). En ese sentido para este miembro retirado del ejército peruano, toda desviación sexual fuera del área heterosexual representa o bien una amenaza o un asunto que no debe abordarse más allá del ámbito personal. Por lo que podemos observar que para el líder etnocacerista es necesario Declaraciones como las mostradas a continuación nos muestran el desprecio del movimiento LGTBIQ+. Estas declaraciones que pueden resultar en extremo ofensivas para comunidad LGTBIQ+ nos muestran el pensamiento etnocacerista, el cual está ligado en ciertos puntos al propio Antauro, como uno con características excluyentes el cual aspira que solo formen parte de este grupo, ciertos sectores de la sociedad civil que compartan ciertas afinidades como una masculinidad a prueba de fisuras. Ahora, si bien el mayor Antauro trata de justificar dichas declaraciones aseverando que: “El homosexualismo es un problema de las sábanas, no me meto con los maricones; con tal de qué no se metan conmigo o mi familia; deben respetar al resto de peruanos que a los que no les gusta la mariconada” (Montoya, 2023). A pesar de ello, estas declaraciones sumamente ofensivas contra la comunidad nos muestran que el militarismo de Humala está lejos de ser utópico y más bien podrían plantear un problema para algunos conciudadanos que no formen parte del pensamiento y de la mirada utópica del líder etnocacerista. Pero, además, del militarismo el líder etnocacerista apela sobre todo a la violencia, como un todo buen sistema militarizado para poder llegar al poder y mantenerlo Por otro lado, el etnocacerismo, apela a la reivindicación del indigenismo. Ello, como eje central para atraer el apoyo de los sectores socioeconómicos más pobres del país. En este punto es esencial recordar que indigenismo busca reivindicar el rol de los indígenas dentro de la sociedad peruana y su importancia en la formación del Estado-Nación peruano (La diferencia entre el indigenismo tradicional y el planteado por el etnocacerismo de Antauro Humala es que este busca invertir los roles de la sociedad. En una entrevista con Salazar y Sánchez (2003) Humala Tasso aclara que su movimiento no es racista pero que, en caso llegase al poder, los sectores criollos 46 tendrían tres opciones: “o colaboran, o se van a Miami, y si traicionan van a ser fusilados […] En el Perú no hay problema del indio, el problema es del blanco”. Estas declaraciones bien podrían mostrar que el etnocacerismo está apelando a un indigenismo radical en el cual solo los indígenas puedan llegar a gobernar el país, es decir estamos frente a nacionalismo étnico de carácter excluyente. Inclusive, Esta es una manera de apelar a la virilidad del pasado incaico, es decir retro-utopías, asumiendo que desde tiempos remotos los incas se preparaban para defender a su patria, y todo esto reivindicar el rol de los incas dentro de la formación de la sociedad peruana. No obstante, eso no es todo, Humala Tasso también busca reivindicar la importancia que tuvo para el antiguo imperio incaico apelando a la tecnología que tenían en antaño y se perdió posterior a la etapa de conquista en declaraciones dentro de su libro etnonacionalismo, izquierda y globalidad, el líder etnocacerista nos habla acerca de cómo sus profesores tanto en la Universidad Nacional de Ingeniería como en la Escuela Militar de Chorrillos carecieron de la capacidad de explicar con qué materiales se realizó el estudio topográfico para crear Macchu Picchu (2011: 35-40). Ante esta carencia de información, el líder etnocacerista ensayo una respuesta: “Toda esa creatividad […] quedó truncada en Andinoamérica a partir de 1532, en que pasamos a ser “usuarios” de la invención, moda y novedad extranjera. Las neuronas andinas dejaron de elucubrar ciencia” (2011:40). Lo que, en líneas generales, buscaría un futuro gobierno etnocacerista es asegurar que el progreso tecnológico y científico que estaba presente en la época incaica, se regeneré en el Perú criollo. Pero, cuales serían otras maneras de no solo traer progreso económico sino también asegurar la fidelidad de la ciudadanía peruana en que sería un posible gobierno de la mano de Antauro Humala, pues apelando a una figura histórica que pueda ayudarlo a conectar con el pueblo. Y, es que la principal figura a la que apela el etnocacerismo para conectar no solo con los reservistas sino también con el campesinado peruano es el mariscal Andrés Avelino Cáceres. Ya, en otras partes de esta presente investigación se ha señalado que, para Antauro Humala, el ejercito es el forjador principal de la nación peruana. Y, para el líder etnocacerista no hay nadie más importante que el Brujo de la Breña. Pero por qué, de acuerdo con el propio Antauro en una entrevista con Hildebrandt (2001): “Yo prefiero al Cáceres tayta que, al Cáceres general, porque [el primero] realizó la campaña de Breña es la campaña sin calco ni copia de todas las campañas militares 47 que ha tenido el ejército peruano y la única gloriosa, de los ejércitos campesinos y populares”. Podemos observar que el para Humala el Cáceres es la figura que reivindica el valor de los indígenas al haber formado las montoneras que hicieron frente a la invasión del ejército chileno durante lo que se conoció como la batalla de la Breña. Pero, tal y como resalta el propio Antauro hubo “2 Cáceres”. Mientras que el primero fue un reivindicador del rol de los indígenas al haberlos comandado en la campaña de Breña contra la invasión del ejército chileno (Hildebrandt, 2001). Un claro ejemplo de lo que supuestamente, en la teoría, representa el etnocacerismo. Mientras que, el segundo Cáceres (ya en su etapa como presidente) se encuentra en las antípodas de la ideología etnocacerista. Ya que, en esta etapa el expresidente realizó acciones tales como ofrecer la venta del país a través del contrato Grace y o atentar contra los indígenas que en antaño lo apoyaron durante la Guerra del Pacífico, simplemente por el hecho de solicitar el reconocimiento de sus respectivos derechos en detrimentos de los hacendados de la sierra (Millones, 2006: 50-51). Freeden ya enfatizaba que la ideología debía funcionar como una herramienta para ayudarnos a entender el mundo que nos rodea. Y, que, en muchos casos, si bien los partidos políticos y/o movimientos no son forjadores de ideologías, las manipulan con el propósito de poder formar sus respectivas doctrinas políticas, la cuales evidentemente servir a los intereses del partido y de su líder. En este caso, lo que el etnocacerismo propone a través de una evidente manipulación histórica adaptar la realidad del país a su discurso nacionalista. Pero, volviendo al tema del análisis debemos enfatizar que Humala Tasso no solo buscaba el apoyo de la ciudadanía, ya que el propio mayor del ejército hace énfasis en distintas entrevistas (Hildebrandt, 2001); (Salazar y Sánchez, 2003); (Rodríguez, 2023); (Montoya, 2023) o en su propios libros y columnas, de que el uso de la figura de Avelino Cáceres tiene como propósito principal atraer a los reservistas a su causa ya que estos últimos podrían percibir como el etnocacerismo reivindica su rol dentro de la sociedad, tal y como en su momento lo hizo el propio Cáceres. También, lo que podemos observar después de haber visto retazos de la ideología etnocacerista es que la misión de crear una nueva idea de nación que vaya más acorde con sus principios. Siguiendo las ideas de Anderson (2018) y, de Mykonnas y Tudor (2023) de que la nación es una comunidad imaginaria conformada por diversos factores tales como la reza, la cultura, el idioma, la etnia o la religión; 48 pareciera que Humala busca seguir este concepto en su proyecto refundacionista del Perú. Ello, en el sentido de que promueve que la nueva nación peruana se base en los conceptos de la otora poderoso imperio incaico. Asimismo, para darle un matiz de orgullo nacionalista el líder etnocacerista reivindica no solo héroes nacionales como es el caso de Avelino Cáceres, sino que también se apoya en figuras muchas veces desconocidas por la ciudadanía en general como es el caso de Rumi Maqui. Con este último, personaje busca conectarse con el espíritu reivindicador de los indígenas, y sus supuestas demandas por regresar al pasado glorioso de los incas. Sin duda Humala Tasso rescato a este personaje del olvido histórico para poder continuar reproduciendo su concepto de Estado-Nación. Esta práctica suele ser replicada por movimientos fascistas que apelan a un supuesto pasado milenario, todo con el propósito de captar el orgullo nacionalista de sus seguidores y así poder afianzar su voluntad presentándose como una suerte de nuevo “héroe” (Eco, 2004). Pero, inclusive, debemos entender que para el etnocacerismo este retorno glorioso siempre estuvo planteado en el proyecto político ya que, como se ha podido observar, la ideología etnocacerista demanda una refundación de la nación, ello en base del imperio del Tawantinsuyo. También, hasta cierto grado, tiene sus bases en la idea de la confederación peruano-boliviana [Proyecto de Santa Cruz] enfocándose en una supuesta armonía entre peruanos de origen indígena (Aranda, 2010; Aranda y Salinas, 2018). Sin duda este proyecto nacionalista que no busca la escisión de un sector la población peruana sino más bien una revalorización de lo antiguo con miras a una refundación podría parecer algo novedoso, pero no lo es y a continuación me gustaría explicar el porqué. Anderson (2018) ya lo menciona en su libro Comunidades Imaginarias y es que el nacionalismo requería sobre todo la presencia un pasado, muchas veces milenario para que pueda llegar a afianzarse el sentimiento nacionalista dentro de un Estado. Humala Tasso aprovecha esta idea, pero por qué solo recurrir al pasado incaico, no es solo porque el movimiento etnocacerista proclama que los 200 años de historia republicana sin agregar la época virreinal fueron un “rotundo fracaso”, sino porque el pasado tawantinsuyano representa el retorno a una etapa gloriosa donde se mantenía el orden y la paz, así como el trabajo en comunidad y el respeto por el prójimo (Humala, 2008:05). Algo que según Humala Tasso se perdió después de la caída del imperio a manos de los españoles 49 En ese sentido el pasado andino debe entenderse como una utopía dentro de cual coexistía el orden y la paz. Ya lo mencionaba Aranda y Salinas: “[Algunos movimientos] tenían la esperanza en el regreso a una sociedad mejor, más justa y solidaria, cuyo ideal reposaba en el imperio incásico (2010: 07).” Sin duda podemos observar que el movimiento etnocacerista busca a través de cualquier medio convencer a la ciudadanía de que, en un eventual gobierno suyo, la situación de las poblaciones más maltratadas durante todo el periodo virreinal y colonial se invertirá y por fin los “verdaderos peruanos” podrán gobernar su territorio. Esta mirada utópica no solo requiere de un pasado glorioso sino también como lo mencionaran Mykonnas y Tudor (2023) requiere de un enemigo para que el nacionalismo pueda afianzarse y este enemigo no serían otros que los chilenos y los venezolanos para ser exactos. Siguiendo las consignas no solo nacionalistas sino también populistas como la propuesta por Mudde y Rovira (2019) de que, como buen líder populista, el propósito de este líder o caudillo, como se les conoce en América Latina, es de dividir a la población ya sea a través del discurso o de la acción en dos bandos: los buenos y los malos. Los primeros son representados por el populista, quien a su vez afirma representar al pueblo que gobierna. Mientras que, los segundos son, supuestamente, los enemigos del pueblo, en este caso pueden estar representados por diversos sectores de la sociedad civil como los oligarcas, los tecnócratas o los extranjeros. Para el etnocacerismo de los Humala toda interferencia extranjera debe ser clasificada como un atentado contra la soberanía nacional, así como como un ataque contra la cultura peruana. Un ejemplo es cuando el mayor del ejército asevera que durante la conquista lo que hubo fue una extirpación cultural comenzando con el retiro e imposición de los apellidos de los conquistadores: “La medida más efectiva para esclavizar a un pueblo es descerebrarlo borrarle su memoria. Y nada mejor que empezar por su propio apelativo falsificándoselos por los del amo… y entonces, en el caso andinoamericano, surgieron además de los Pérez por millares, surgieron los Juanes por decenas de millar” (Humala, 2016; 10). Asimismo, el líder etnocacerista muestra su oposición a la actual presencial de extranjeros en el Perú a los que considera una amenaza para la seguridad del país: Sin duda esta medida radical podría resultar incomprensible para cierto sector de la sociedad que considera que todo ciudadano sin importar su nacionalidad si se encuentra en situación de riesgo debería ser receptor de ayuda por parte de un país vecino, tal y como lo hizo el Perú con Venezuela. 50 Sin embargo, dentro del imaginario social de los etnocaceristas esta noción de apoyo al prójimo resulta incomprensible ya que frente al extranjero debe primar sobre todo la ayuda al peruano primero, tal y como lo haría un líder nacionalista. Es más, de acuerdo con el propio Antauro Humala en un eventual gobierno etnocacerista: “El extranjero debe ser abandonado para darle prioridad a las necesidades del peruano, ya basta de comprarle a chilenos que tanto daño a través de la historia han hecho a nuestra Patria” (Humala, 2009; 05) Estas declaraciones muestran que, para los etnocaceristas, los foráneos son una amenaza para la estabilidad laboral y social del peruano. El problema con esta afirmación es que además de ignorar los conceptos del libre mercado y la carencia de mano de obra preparada en el mercado laboral peruano, atenta contra los derechos de libertad que supuestamente tienen todas aquellas personas que habitan el territorio nacional. Por último, resaltar el orgullo que tiene Humala de estas declaraciones: “No tengo problema en ser xenófobo, soy xenófobo y a mucha honra” (Quezada, 2023). Sin duda, estas palabras muestran el nacionalismo extremista que fluye dentro del etnocacerismo, un movimiento que encontró un enemigo, tanto económico como social, en la figura de los venezolanos. Pero, además de los venezolanos, el etnocacerismo en base a una cuestión histórica han mostrado su oposición a mantener relaciones con Chile. Ello, debido sobre todo al hecho de que, para este movimiento nacionalista, los chilenos tienen una deuda con el Perú no solo por la derrota durante la Guerra del Pacífico sino también por la pérdida de los territorios de Arica y Tarapacá. Por ello, es que una solución que propone Humala Tasso en caso llegase al poder es plantear una invasión al vecino sureño: “Debemos invadir Chile […]para ello hay que prepararnos militarmente como en época de Velasco y recuperar los territorios que antes fueron nuestros” (Humala, 2011; 144). Para el etnocacerismo recuperar los territorios perdido durante la guerra con Chile no es solo una cuestión limítrofe es también un motivo de orgullo nacional ya que después de varios años se recuperaría el honor que supuestamente el Perú perdió ni bien la guerra termino. Lo que hasta el momento podemos observar es que el etnocacerismo tiene todas las características para ser considerado como un movimiento tanto nacionalista como populista en sus respectivas vertientes más radicales. Ya que promueve no solo el respeto por las antiguas tradiciones de los incas a la par que defiende la soberanía del territorio peruano, sino que además se muestra en contra de cualquier extranjero 51 que puede violentar la estabilidad y la soberanía del Perú. En este caso, los ataques hacían la ciudadanía tanto chilena como venezolana son un claro ejemplo del desprecio que puede tener este grupo contra aquellos grupos que atentan contra el Perú. ¿Pero, solamente es xenofóbico y ultranacionalista el etnocacerismo o también tiene un talante más alineado al fascismo y a la violencia que esta ideología pregona? 3.3. El fascismo y el etnocacerismo El etnocacerismo, desde sus inicios, ha presentado no solo características nacionalistas y autoritarias, sino que además ha mostrado tener en su haber características propias de un grupo fascista. Entre las mismas se encuentran su nacionalismo, su xenofobia, su búsqueda de un estado totalitario y su aceptación de la violencia como recurso legítimo para llegar al poder. Pero dentro de todo podemos observar que el grupo formado por Antauro Humala, hasta la fecha, ha propagado estas ideas a través no solo de entrevistas en diversos medios de comunicación, sino también a través del semanario Antauro. El problema en sí no radica en que se propaguen esas ideas, sino la aceptación que las mismas tienen alrededor del territorio nacional, lo cual puede acarrear un problema. 3.3.1. El nacionalismo y el indio En esta ocasión nos encargaremos de analizar el discurso etnocacerista para observar cómo estas ideas fascistas siguen vigentes. Para empezar, está la idea de un nacionalismo fuerte. Para ello, el etnocacerismo propone la idea de reivindicar a la raza cobriza y de reestructurar la nación la cual se ha visto: Pero, no solo eso afirma también el miembro de la familia Humala que es necesario reestructurar el pensamiento de los cholos puesto que muchos años de influencia occidental los han transformado en personas serviles al imperialismo y para ello utiliza como ejemplo al expresidente Toledo, a quien clasifica como: “un indio que habla mejor el inglés que el español [y que desconoce el Kechua], admirador del modus vivendi norteamericano […] se cree un redivivo Pachacútec siendo solamente el doméstico Felipillo” (Ollanta, 2008; 04). Lo que podemos observar de estas declaraciones es que el etnocacerismo si bien se muestra a favor de reivindicar los derechos de las poblaciones indígenas, no se muestra muy a gusto con aquellos sectores que se han aculturizado siguiendo el paradigma occidental. Pero por qué perseguir inclusive a aquellos que han adoptado 52 la cultura, supuestamente opresora del indio, por qué para Humala Tasso (2006;66): “estos individuos buscarían continuar propagando el pensamiento occidental que los autodenigra: “En esta globocolonización […] simplemente se les controla [a los indios] “democráticamente” como “hombres de corral.” Asimismo, para reformular el concepto de nación es necesario asegurar que los ciudadanos peruanos se sientan orgullosos de su origen y anden “mendigando” rezagos de otras etnias bajo el supuesto de que las mismas ayudarán a su progreso social. En palabras del propio Humala “En efecto, no solo las chicas de etno clases bajas tienen la óptica de lo extranjero es lo mejor […], también las clases medias esperan que su norteamericano las levante y las chicas “in” Monterrico o La Molina también buscan más selectivamente, a un gringo de preferencia europeo” (2011: 122). Ante esta supuesta amenaza de las etnias extranjeras que promueven la desaparición de las etnias nacionales, el movimiento etnocacerista incentiva lo que se conoce como las “patriotic chicas”. Ellas serían chicas que, supuestamente cuidan sus respectivos cuerpos a través del deporte, así como su espíritu consumiendo lecturas como las de Huamán Poma de Ayala. Asimismo, el etnocacerismo promueve la autoestima nacionalista como el ingrediente definitivo para que las mujeres puedan tener más hijos que pueden, en el largo plazo, aportar a la nación peruana en lo que sería su reconstrucción como un Estado soberano libre todo tipo de “invasiones extranjeras” (Humala, 2012:16). En paralelo, el movimiento político ha buscado forjar nuevas alianzas las cuales se encuentran diseñadas para defender los intereses nacionalistas de dicho grupo: [El frente etnocacerista] tiene nuevos aliados […] los frentes cocaleros ya no en defensa de la coca como materia prima de estupefaciente sino por su industrialización; las universidades nacionales […] en salvaguarda de sus fueros en la inteligencia y la cultura nacional; y finalmente el etnocacerismo como doctrina milenaria actualizada para cancelar el vergonzoso pasado inaugurado por Pizarro en 1532 (Humala, 2006;132) Lo que se puede observar en esta cita es que el etnocacerismo no deja de buscar apoyo en diversos frentes. Todo ello con el propósito de motivar a sus seguidores bajo el estandarte de que el proyecto etnocacerista será capaz de llegar al poder y así sus aspiraciones [la de los seguidores] se transformarán en una realidad. Lo interesante en sí es que este movimiento ha encontrado la forma a través del 53 discurso de canalizar la voz de los sectores más relegados promoviendo un discurso de índole nacionalista. Pero, además de promover la autoestima nacional ya sea a través del consumo de “belleza nacional” o la autopercepción indígena de cada peruano, e inclusive a través del supuesto apoyo de sectores cocaleros; el etnocacerismo también considera, como buen discurso fascista, que la juventud es el sector más importante ya que representa el futuro de la nación. 3.3.2. La juventud: educación y cultura El problema, según los etnocaceristas, es que la juventud del Perú se encuentra en un estado paupérrimo. Ello debido a diversas consecuencias entre las mismas se encuentra la diferenciación en lo que respecta a la calidad educativa presente entre los colegios públicos y privados. Ya que, los últimos tienen acceso a mejores profesores y tecnología que promueve una mejor calidad de aprendizaje (Humala, 2016: 08). Además, se hace énfasis en la diferencia entre la educación rural y la educación urbana asegurando que mientras la segunda recibe más apoyo por parte del Estado, la segunda se encuentra en un estado completo de abandono tanto por parte del Estado como por parte de los profesores, quienes debido a sus bajas remuneraciones muchas veces tienden a simplemente no asistir a las clases (Humala, 2016). Pero, también, el etnocacerismo asegura que la educación peruana se ve en riesgo por una falta de acceso a una alimentación saludable lo cual acarrea problemas médicos como la anemia. Esta enfermedad evita que los jóvenes puedan desarrollarse de manera correcta al carecer de los nutrientes necesarios para que sus cuerpos puedan soportar las extensas jornadas escolares. Asimismo, la pésima calidad alimentaria a la que se han visto expuestos varios compatriotas por alrededor de “25 generaciones” ha conllevado a que tanto el peso como la altura de los peruanos disminuya significativamente (Humala, 2014). Inclusive reafirma esta afirmación más recientemente, en una entrevista: Lo que Humala propone con esta idea es fortalecer a la nación desde la infancia para así poder tener una ciudadanía preparada para poder hacerle frente a los desafíos que enfrentará, sobre todo en este mundo que él cataloga de neo globalizado. Pero, además, a través del semanario Antauro se han propuesto ideas 54 que para varios sectores de la población podrían resultar algo descabelladas como interferir en los canales de televisión, así como algunos productos culturales como los mangas, comics y videojuegos por considerarlos nocivos para la formación de una cultura nacionalista Sobre los mangas; asegura que en el Japón estos productos “transformaron el seso de las generaciones más jóvenes para así evitar el ánimo de resistencia armada contra los ocupantes [los Estados Unidos]” (Humala, 2014;06). Mientras que, en el caso de los videojuegos son calificados como una amenaza para la juventud no solo porque promueven imágenes violentas que simulan la violencia y que al ser iguales a aparatos de entrenamiento militar pueden convertir a las personas en “seres infernales” (Humala, 2017). Por otra parte, en cuento al cine, el etnocacerismo promueve el uso del séptimo arte como una herramienta para promover las ideas nacionalistas ya que es un medio dirigido a las masas, a la par que ayuda a que la memoria colectiva no se pierda, y que los referentes culturales prevalezcan (Humala, 2006). Lo que en general se puede observar es que el etnocacerismo busca que la ciudadanía tenga una formación acorde a los valores y objetivos nacionalistas y que sobre todo defiende la cultura peruana frente a cualquier injerencia foránea. Todo ello, con el propósito de asegurar la lealtad de la ciudadanía en cuanto al proyecto etnonacionalista se refiere. Pero, además de fortalecer el concepto de nación a la imagen que el etnocacerismo tiene de la misma; este proyecto político también tiene otras ideas que pueden apreciarse dentro de lo que se entiende como un partido clasificado como fascista. En paralelo, es necesario resaltar que, para el hijo de Issac Humala, estos daños de carácter cultural son ocasionados no solo por la supuesta influencia cultural de occidente [Estados Unidos], sino por también por la precariedad económica a la que se ven sometidos sus conciudadanos peruanos: “Es innegable que, con los ingresos actuales, los ciudadanos que deseen adquirir material original solo podrán acceder a escritorzuelos como Coelho o Bayly y en música a esperpentos similares como Daddy Yankee. Si el padre pudiese comprar estas porquerías solo lograría que su hijo termine leyendo y creyendo basuras y, para colmo perreando” (Humala, 2011;08) En esta cita extraída de uno de los libros del mayor Humala, lo que podemos notar es un desprecio hacia todo aspecto de la cultura occidental, aunque pareciera 55 que dicha visión de la susodicha “basura” ha cambiado con el tiempo ya que en la actualidad diversos medios han mostrado al líder etnocacerista disfrutando al ritmo de la música que en antaño despreciaba9. Aunque si existe una mirada sobre la cual la visión del líder etnocaerista no ha cambiado su opinión y es respecto a la homosexualidad. Para Humala Tasso y, por coincidente, para el etnocacerismo la homosexualidad es una desviación del ser humano que puede ser considerada aberrante. Esto último bajo el supuesto de que, al ser una unión entre hombre y hombre, no se podría concretar en una procreación, lo cual atentaría contra los valores nacionalistas (Montoya, 2023). En paralelo en escritos anteriores, el líder etnocacerista habló acerca de la homosexualidad y aclaró que inclusive era posible “fusilar” a las personas homosexuales: “Realicé un resumen [sobre los homosexuales] ¿Y qué expuse? En resumen, los artículos de la legislación de Moisés en las que, además de los trillados 10 Mandamientos consigna que la homosexualidad (Sodomía) debe sancionarse, por su naturaleza “abominable”, con la pena de muerte; así como la coincidencia de que el respecto contemplaba la ley incaica” (Humala, 2011b) Sin duda podemos observar el desprecio por parte del etnocacerismo a todas aquellas influencias consideradas foráneas. Pero además de las ideas hay otro aspecto que los etnocaceristas odian del extranjero y es su gente. A continuación, podremos observar la xenofobia presente en la ideología del movimiento. 3.3.3. La xenofobia y el etnocacerismo En el caso de la xenofobia, la cual puede entenderse como el rechazo a cualquier persona que tenga una cultura distinta a la de un territorio en particular, esta es una bandera defendida por el partido fundado por la familia Humala. Esta declaración muestra que para el etnocacerismo es necesario preocuparnos primero por las necesidades de los peruanos, antes que darles prioridad a las demandas de personas foráneas. Ya que supuestamente al aplicar este enfoque, se mejorará la calidad de vida de los ciudadanos peruanos. 9 Noticia de Antauro Humala bailando al ritmo de reggaeton: https://www.youtube.com/watch?v=px7neYwxl50 https://www.youtube.com/watch?v=px7neYwxl50 56 Pero ¿hay algún enemigo en particular para los etnocaceristas dentro de todo el crisol que representan los extranjeros? Pues la verdad es que sí, desde su fundación este grupo ha mostrado su desprecio por los chilenos aduciendo que ellos son los causantes de las desgracias por las cuales han atravesado el país. En el semanario Antauro (2014; 2016) llegan a aparecer titulares tendenciosos que afirman que el gobierno chileno planea recuperar las millas perdidas por el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Por otra parte, en este mismo medio promueven una campaña para que los “verdaderos peruanos” dejen de comprar productos vendidos por empresas chilenas tales como: Latam, Solgas, Falabella, o Ripley” (Humala, 2006c:11). Todo esto se realiza bajo el supuesto de que los productos peruanos son de mejor calidad y que, además, brindarán mayor capacidad de trabajo a los peruanos. Lamentablemente pareciera que el etnocacerismo olvida que la industria peruana en su mayoría no cumple con estándares necesarios para poder competir contra productos foráneos que ya cuentan con, no solo, una mayor presencia en el mercado, sino que además son clasificados como insumos de una mayor calidad frente al peruano. Pero, además, además de las campañas anti consumistas de productos chilenos, el etnocacerismo también tiene revanchismos históricos con el país sureño. Esto haciendo énfasis en la necesidad del etnocacerismo de recuperar los territorios que fueron perdidos durante la Guerra del Pacifico. Esto, haciendo referencia a las actuales regiones chilenas de Arica y Tarapacá, que fueron anexionadas al final de la contienda con el país sureño. De hecho, de acuerdo con Humala: “Esto sin duda demuestra que, a pesar del tiempo transcurrido y del hecho de que los territorios de Arica y Tarapacá ya se encuentren anexados a Chile tanto geográfica como culturalmente, para el etnocacerismo resulta indispensable su recuperación” (Humala, 2004ª). Ya que, a través de esta se estaría recuperando el orgullo de la nación, supuestamente perdido después de la Guerra del Pacífico. Pero, cómo haría Antauro Humala para lograr susodicha meta de reconquista, una vez llegase al poder. Pues para ello, buscaría fortalecer el ejército y para que ese plan lograse concretarse requiere de dos ejes principales (Rodríguez, 2023). El primero es la mejora en lo referente al armamento de las FFAA. En esta línea, Humala propone no solo equipar al Perú con armamento de Rusia o China en detrimento de los vendedores usuales de armas como puede ser el caso de EE. UU. O Israel. Esto bajo el supuesto de que el armamento peruano está en: “Un Estado de decadencia 57 […] hasta la fecha seguimos usando armas y tanques de la Guerra Fría cuando deberíamos estar usando armamento de última generación para proteger nuestras fronteras” (Humala, 2021). A la par afirma que para lograr dicha meta de reconquista de los territorios perdidos a raíz de la Guerra del Pacífico requiere de una reestructuración completa del ejército peruano, pero sobre todo de las escuelas militares, por ser estos los centros de formación de las tropas castrenses que deberían defender la patria a la vez que representan a todos los estratos o “razas” que conforman el país: “Las escuelas militares exigen tallas para ingresar a las academias no acordes la realidad peruana […] vemos que se consolida ese racista y anticolonial planteamiento de captación de oficiales para las FFAA de la patria. Supuestamente representantes de la Nación […] Es evidente que, del punto de vista político y étnico de las élites extranjeras impuestas por Pizarro, el objetivo es captar a los elementos “más confiables”. Así cuentan con oficiales “Distintos al Pueblo” (Humala, 2018) Por otro lado, en lo referente al otro eje para lograr la conquista de Chile, como ya se ha mencionado con anterioridad es que el etnocacerismo propone mejorar la nutrición de los jóvenes a lo largo del territorio nacional. Esto, bajo el supuesto de que este modelo ayudará a que los jóvenes puedan no solo ser más inteligentes, sino que además puedan alcanzar las capacidades físicas necesarias para poder hacerle frente a una guerra. Algo que en el imaginario etnocacerista está más cerca que nunca. Pero, además, de los chilenos es sabido que para los etnocaceristas existe actualmente otro enemigo foráneo que atenta no solo solo contra la empleabilidad de los peruanos, sino que también atenta contra su seguridad: los venezolanos. Según el discurso de Antauro Humala: “con la llegada de este grupo de extranjeros el crimen ha aumentado sustancialmente, nuestros hermanos ya no están protegidos y se ven todos los días afectados por homicidios, robos o extorsiones” (Humala, 2021). Lo irónico, es que en antaño Humala no se refería a los venezolanos de una manera tan despectiva y xenofóbica, de hecho, mostraba su admiración tanto hacia dicho pueblo como su antiguo líder Hugo Chávez. Dado que, fue en este país del continente que se implementaron las añoradas políticas de nacionalización empresarial que el etnocacerismo plantea para el Perú, tal y como profundizaremos más adelante en esta investigación: 58 “Lo cierto es que Chávez se ha limitado a reivindicar la forma vertical de patria de la que el espacio aéreo es, al igual que el suelo (agro) y subsuelo (petróleo, gas y minerales) conformante. De esa manera, mientras que por el espacio aéreo peruano el tráfico internacional está en poder chileno y las ondas de TV de amplitud son oligopolio criollo extranjero, pues en Venezuela son propiedad del Pueblo. Qué orgullo debe tener dicho pueblo (Humala, 2004b)” Este cambio de discurso puede responder principalmente a la coyuntura que, en estos tiempos, está afectando al Perú; con la oleada de migrantes venezolanos y el incremento de la delincuencia, en paralelo con la crisis económica. Todos estos factores han llevado a que Antauro aproveche el rechazo existente hacia migrantes para fortalecer y cambiar su discurso xenofóbico reemplazando a los chilenos con los venezolanos. Clasificando a estos últimos de ser los causantes de todos los males que acarrea al país. La clasificación del extranjero como enemigo para el pleno desarrollo de la ciudadanía es una idea que siempre ha estado presente dentro de la ideología etnocacerista. Empezando con los chilenos y terminando con los venezolanos, todo aquel que sea un foráneo buscando una mejor calidad de vida en territorio peruano representa una amenaza para el peruano de a pie. Ahora, si bien esta idea puede resultar escabrosa para algunos peruanos, para otros sectores resulta, hasta cierto grado, sensata. No obstante, esta no es la única idea presente dentro del imaginario etnocacerista que colinda con el fascismo. También está la necesidad de un Estado que esté siempre presente en los diversos ámbitos de la vida pública. 3.3.4. ¿Un Estado totalitario? Para el etnocacerismo, al igual que los fascistas, el Estado siempre debe encontrarse presente en todos los aspectos de la vida de la ciudadanía. Ello con el fin de que esta pueda internalizar la ideología, en este caso, etnocacerista y así aplicarla en su día a día. ¿Pero cómo se realizaría este plan? Para empezar, se buscaría intervenir en la economía. Es sabido que para los etnocaceristas es necesario interferir en la producción nacional, tomando como ejemplo el Plan Inca implementado durante la época de Velasco. La fase inicial de este plan es primero nacionalizar todas aquellas empresas que se dedican a la extracción de los recursos naturales presentes en suelo peruano. 59 En palabras del propio Antauro Humala: “Es necesaria la nacionalización de estas empresas, no podemos permitir que un solo sol peruano caiga en manos extranjeras” (Humala, 2014). En ese sentido, la propuesta de que tener empresas nacionales representará una mayor ganancia para el Estado peruano y logrará concentrar todos los recursos obtenidos en ayudar aquellos ciudadanos que requieren apoyo, puede llegar a ser percibida como algo bastante interesante. Asimismo, demostraría que el Estado peruano es capaz de administrar sus recursos de manera eficiente lo cual podría atraer riqueza y sustento para el país. Pero, por otra parte, el etnocacerismo más recientemente propone que el empresariado peruano crezca y se fortalezca por ello es por lo que busca invertir, ya sea en las pequeñas como en las medianas empresas: “Es necesario que las empresas crezcan para que así puedan brindar sustento y trabajo a los peruanos” (Humala, 2023). Hasta aquí, el panorama planteado por la propaganda etnocacerista parece, hasta cierto grado, idóneo para ciertos sectores de la sociedad. Pero, qué ocurre en el caso de los sectores socioeconómicos más altos. Aquellos contra los que el etnocacerismo ha mostrado siempre su oposición férrea. Pues en este caso, la propuesta planteada por Antauro Humala de la siguiente manera: “Estas personas [los empresarios] deben dejar de servir al capital internacional y empezar a buscar darle trabajo a los peruanos […] basta ya de abusos a los sindicatos y a las personas de bien que desean tener un pan en la boca” (Montoya, 2023). En otras palabras, el proyecto etnocacerista propone que una vez se logre llegar al poder a través de la vía electoral, las grandes empresas sigan trabajando, pero claro está siempre y cuando sirvan a los intereses de la nación. El resto del mundo para el etnocacerismo es en palabras de Humala Tasso: “[El mundo] no es nuestro problema, tenemos casos como Cuba, Venezuela e inclusive Corea del Norte que, a pesar de los bloqueos impuestos por el imperio Yankee han llegado a sobrevivir; el Perú no puede regir su política en base a las demandas de afuera” (Humala, 2023b). Esta idea de que el Perú puede aislarse del resto del mundo bajo el supuesto de que se puede sobrevivir con los recursos producidos en territorio nacional suena idealista; no obstante, tiene algo de que ha llegado a cautivar a diversos sectores de la ciudadanía. Ese algo puede entenderse como la idea de que el Estado puede hacerlo todo. No solo hacerles frente a los problemas económicos sino también en el ámbito tanto 60 de educación como de salud. En el primer punto, el etnocacerismo propone la enseñanza de ideas nacionalistas (recogiendo la experiencia del gobierno de Velazco): “La enseñanza del quechua es primordial, así como recuperar los valores nacionales y mostrar que el ejército fue el constructor de las grandes obras e ideas que están presentes en el Perú de ahora” (Humala, 2011; 243). Pero es necesario detenernos en la idea de que son los valores nacionales como sabemos el etnocacerismo se basa principalmente en el pasado indígena tratando de rechazar la cultura hispana y cualquier cultura externa a la nacional. El Ama Sua (No seas mentiroso); Ama Llulla (No seas ladrón) y Ama Quella (No seas flojo) son principios que, de acuerdo con el propio Humala Tasso, deberían estar presentes dentro del día a día del peruano de a pie (Humala, 2011; 2023). Pero, además, el líder etnocacerista propone una idea bastante particular para recuperar el orgullo nacional y es la idea de fusilar a expresidentes. “Esta extraña propuesta de que, fusilando a exmandatarios acusados de corrupción, sin siquiera someterlos a un juicio justo, repondrá los valores en el peruano es una idea, por decirlo menos, errada” (Montoya, 2023). Dado que, no hay evidencia o siquiera una noción planteada por el etnocacerismo de que esta propuesta se llegue a traducir en una disminución de los actos de corrupción. Más bien, pareciera responder netamente a un capricho sin sustento por parte Antauro Humala para supuestamente traer progreso al país. 3.3.5. La salud, el etnocacerismo y la fuga de talentos En lo que respecta al ámbito de la salud, el etnocacerismo ya tiene una propuesta para mejorar la calidad de esta. Como ya se mencionó en este mismo capítulo se propone dejar de lado las exportaciones de alimentos para enfocarnos en nutrir a los ciudadanos que carecen de ingresos necesarios para poder hacerle frente a la desnutrición (Humala, 2006ª). Pero también en cuanto a la necesidad de tener más personal médico que pueda ayudar a las personas que tengan algún tipo de enfermedad, el etnocacerismo propone fortalecer la educación de educación superior, pero agregando un enfoque nacionalista particular. Este hace referencia a la necesidad de enseñar no solo lo conocido por la medicina occidental, sino además la necesidad de aplicar al curriculum de medicina autóctona. Ahora bien, es necesario enfatizar que Humala Tasso no desprecia la medicina occidental, es más, reconoce sus ventajas y el hecho de que puede ayudar 61 a curar enfermedades. No obstante, también considera sumamente necesario recuperar los saberes médicos ancestrales “tahuantinsuyanos” no solo como un deber del peruano, sino también como un medio para poder hacerle frente a males endémicos en el país como puede ser la desnutrición y otras enfermedades. Por último, una propuesta para mejorar la calidad en todas las áreas profesionales tales como las que se han abordado en párrafos anteriores es evitar, lo que tanto Antauro como especialistas han planteado: la fuga de cerebros. Esta práctica puede llegar a ser entendida como la fuga de profesionales al exterior con miras a buscar una mejor calidad de vida ya sea para ellos y/o para sus familias. El problema, según el líder del etnocacerismo, es que al realizar esta actividad se está perdiendo conocimientos e inversiones que estos futuros profesionales podrían aportar al país si es que no hubiesen decidido buscar nuevos horizontes (Humala, 2016) (Montoya, 2023). Para enmendar esta problemática que, desde la visión etnocacerista, afecta el porvenir de la nación se ha propuesto una solución planteada En principio, las ideas propuestas por el candidato del partido A.N.T.A.U.R.O parecen tener cierto sentido en lo referente a proponer soluciones prácticas a un problema público. No obstante, si se analizan con detenimiento podemos percatarnos de que las mismas si bien pueden tener buenas intenciones, parecieran carecer de un sustento que las avale. Por ejemplo, respecto a los incentivos para asegurar la permanencia de los jóvenes en Perú, el líder etnocacerista no menciona cuales serían los mismos o que criterios de clasificación se usarían para ofrecer estos incentivos, los cuales supuestamente aseguraban la permanencia de los jóvenes con capacidad para laborar en el Perú. En paralelo, asegura que es necesario fortalecer la industria nacional en el Perú, ello a sabiendas de que la misma industria que dice querer fortalecer, ha demostrado en anteriores ocasiones no tener la capacidad para poder brindar servicios de calidad. Al ser planteado en una ocasión sobre esta realidad Humala aseguró: “La industria nacional fracasó porque fue traicionado [Velasco] por Morales Bermudez, si se le hubiese dado más tiempo el proyecto de industrialización y la Reforma Agraria hubiesen sido exitosos” (Montoya, 2023). Entonces podemos observar que para el líder etnocacerista la cuestión de la industrialización y por consiguiente la, supuesta, creación de empleo para profesionales peruanos se materializa únicamente con el pasar del tiempo. No importa que se haya demostrado que la industrialización debe hacerse en paralelo con un 62 proceso de formación profesional y que, en la actualidad los servicios son el servicio económico que más aportes brinda a la economía, para el etnocacerismo es indispensable ejecutar un modelo de corte velasquista que “ayudará” a que la población en el Perú pueda obtener un empleo. En general, podemos observar que la necesidad del etnocacerismo de estar presente en los diversos ámbitos del Estado como pueden ser tanto la salud como la educación. Ya que, esto es un medio para poder implementar sus ideas en el día a día de la ciudadanía peruana. Sin duda, la necesidad de que la ciudadanía peruana abrace el fervor nacionalista que pregona el etnocacerismo es algo ideal para este partido político. Pero, en caso no lo hiciera, hay algún otro mecanismo a través del cual el etnocacerismo buscará implementar sus ideas a la ciudadanía peruana. Pues si existe uno y es: la violencia como medio no solo para llegar al poder sino también para implementar ideales es la herramienta predilecta de los etnocaceristas. 3.3.6. ¿Fascismo etnocacerista? Humala Tasso, como ya se ha mencionado, ha mostrado en diversas ocasiones que él no se arrepiente de sus acciones ya sea los de Locumba o las de Andahuaylas. De hecho, ya en antaño ha resaltado siempre mostrarse a favor del golpe de estado: “Si ser golpista significa rectificar lo malo, entonces yo amo el golpe de Estado. No me asusta” (Humala 2006b). Esta declaración podría ser tomada como una frase del pasado, si es que actualmente Humala no hubiese hablado acerca de su orgullo de haber participado en el levantamiento de Andahuaylas que tuvo como saldo 6 muertos entre ellos 2 reservistas y 4 miembros de la Policía Nacional. Actualmente, como se ha mencionado, Humala ha creado dos partidos políticos: la Alianza Nacional de Trabajadores, Agricultores, Universitarios, Reservistas y Obreros [A.N.T.A.U.R.O] y el Partido Etnocacerista Revolucionario Unido [PERU]; aunque el único legalmente inscrito según el Jurado Nacional de Elecciones es ANTAURO (Fowks, 2022). Pero por qué crear un partido político cuando anteriormente el líder etnocacerista había defenestrado contra lo que él llamaba el sistema electoral burgués. Pues esa respuesta la da el propio Antauro quien a su vez explica por qué decidió crear el semanario Antauro, anteriormente llamado Ollanta: “Cuando salimos del Real Felipe [2000] nos lo recomendaron [tener un partido] meditando llegamos a la conclusión de que para tener un partido primero hay que tener una ideología pues sino terminas como otros partidos que no son más que barras 63 bravas. Por eso, decidimos sacar la prensa “Ollanta” ahora “Antauro” (Humala, 2014;08). Se nota que desde un primer momento después del levantamiento en Locumba, Antauro Humala se le planteó la idea de formar un partido político para poder capturar el poder. No obstante, pareciera que dichas ideas no calaron en el líder etnocacerista porque 5 años después decidió levantarse en contra del gobierno democrático de aquel entonces en el Andahuaylazo. No obstante, en la actualidad, parece querer llegar al poder a través del medio por el cual se mostraba algo contrariado en el pasado. ¿Pero cabría preguntarnos con todo lo analizado en las anteriores páginas Antauro Humala en el poder sería sinónimo de un gobierno con características fascistas? La investigación aquí presentada pareciera demostrar que sí; sin embargo, Humala en el pasado ha rechazado esta etiqueta asegurando que la misma solo ha sido creado que un grupo de intelectualoides que buscaban atentar contra el poder nativo que supuestamente representa el etnocacerismo: “Los intelectualoides criollos, cada vez más desesperados ante el huaico (etno)nacionalista, incrementan su delirio. Y es que entre toda la gama de epítetos esgrimidos contra el grupo uno de los más “sofisticados” es el fascismo que, supuestamente constituye nuestra principal característica. Esta ridícula declaración tiene fallas desde el inicio […] mientras que el fascismo es la fuerza de choque del gran capital, el etnocacerismo es la fuerza de choque nativa contra ese gran capital extranjero (Humala, 2014b) Sin duda, Humala quiere busca desligarse de estas etiquetas que lo persiguen, al menos en parte de las aplicadas por el mundo intelectual. Asimismo, es interesante resaltar el hecho de que para Humala el fascismo es una fuerza de choque del capital, entiéndase en defensa del modelo económico neoliberal. Mientras que, el etnocacerismo representa una violencia, pero más al servicio del pueblo, más popular. No obstante, más allá del tipo de violencia que puede representar el etnocacerismo, es que existe una problemática mayor y es que el discurso que lo caracterizado desde que se hizo conocido por el levantamiento en Locumba tiene cierta afinidad con un partido de antaño. Este partido sería la Unión Revolucionaria [PUR], un partido con evidente influencia fascista, que si bien el mismo tuvo poca duración, que generó un impactó en la coyuntura política de la década de 1930. 64 Inclusive, para cerrar este capítulo, en alguna ocasión el líder etnocacerista defendió en uno de sus libros a la figura histórica de UR, el comandante Luis Miguel Sánchez Cerro, asegurando que en su época hubo lo que, actualmente, se puede entender como una campaña de desprestigio en su contra: “Tenemos un cargamontón contra el Cmdte. Sánchez Cerro, a quién se le (des)califica de dictador […]. Y, en cuanto a lo de sanguinario pues en todo caso muchas pues en todo caso muchas más víctimas tuvieron García [1er gobierno], Belaunde y Fujimori” (Humala, 2006;03) En general, como ya hemos visto el etnocacerismo ha remarcado la importancia del ejército en la construcción de la nación y, podría entenderse que por ese motivo Humala defendiese a Sánchez Cerro en uno de sus escritos. Sin embargo, es necesario considerar que estos motivos pueden ser más profundos. Podría más bien este apoyo deberse a que la UR ha sido la verdadera fuente de influencia para el etnocacerismo en lugar del indigenismo, el marxismo o el velasquismo. De ser así, ¿tendrían los críticos de Antauro Humala y de los etnocaceristas razón al clasificarlos de fascistas? Pues para ello, es necesario analizar a la PUR como partido y los ideales que defendía en su época; para posteriormente hacer el contraste con el etnocacerismo 65 Tabla 1:Tabla de análisis ideológico del etnocacerismo Conceptos clave Conceptos adyacentes Conceptos periféricos Ejemplos Capitalismo de Estado Restricción Económica; Desarrollismo; Interés social e Intercambio limitado Industria Nacional; Proteccionismo de bienes; Minería Informal; Agricultura Nacional; Nacionalización de empresas y emprendedurismo “Estas personas [los empresarios] deben dejar de servir al capital internacional y empezar a buscar darle trabajo a los peruanos […] basta ya de abusos a los sindicatos y a las personas de bien que desean tener un pan en la boca” (Humala entrevistado en Montoya, 2023) Estatismo Orden; Conducta y Restricciones Promoción empresas nacionales y Nacionalización de empresas dirigidas por peruanos “Mientras llega el momento de poner en su sitio Chile, empezando con liquidar la actual “Gobernabilidad Criollo- Extranjera” el pueblo peruano debe boicotear los productos y nacionalizar las empresas de ese país que abundan en el Perú” (Humala, 2004). Nacionalismo Xenofóbico Fuerza; Responsabilidad grupal; Intereses grupales y Autonomía Nacional Educación nacional; Trabajos nacionales; Expulsión de migrantes; Enseñanza del Quechua y Salud “ancestral” “Con la llegada de este grupo de extranjeros el crimen ha aumentado sustancialmente, nuestros hermanos ya no están protegidos y se ven todos los días afectados por homicidios, robos o extorsiones” (Humala, 2021) Conservadurismo Valores tradicionales y oposición al progresismo Defensa de los roles tradicionales en la sociedad y oposición de la ideología de género por ser una moda importada “Realicé un resumen [sobre los homosexuales] ¿Y qué expuse? en resumen, los artículos de la legislación de Moisés en las que, además de los trillados 10 Mandamientos consigna que la homosexualidad (Sodomía) debe sancionarse, por su naturaleza abominable, con la pena de muerte; así como la coincidencia de que el respecto contemplaba la ley incaica” (Humala, 2011b) Militarismo Violencia; Autoritarismo; Totalitarismo y Orden Restricción de derechos; Violencia estatal y presencia en todos los ámbitos de la vida personal “Un Estado de decadencia […] hasta la fecha seguimos usando armas y tanques de la Guerra Fría cuando deberíamos estar usando armamento de última generación para proteger nuestras fronteras” (Humala, 2021) Fuente: Elaboración propia 66 Capítulo 4: La Unión Revolucionaria el pasado del etnocacerismo 4.1. La Unión Revolucionaria La Unión Revolucionaria [UR] puede llegar a ser entendido como el único partido político de ideología abiertamente fascista que ha tenido importancia real en la política del país. Esto, al grado de haber participado en dos elecciones y ganado en una de ellas en la década de 1930. No obstante, tanto su historia como sus características van más allá de sus victorias electorales. En este capítulo nos proponemos analizar no solo la historia de la UR, sino también su ideología para analizar las particularidades del primer fascismo peruano. 4.2. La historia de un partido o de una persona La Unión Revolucionaria no nació como un partido, de hecho, sus orígenes son bien interesantes. Nacieron como los conocidos clubes departamentales Sánchez Cerro diseñados para apoyar la figura de Sánchez Cerro a una posible candidatura presidencial, a la par que se le rendía homenaje a aquel comandante que derrocó al presidente Leguía10. Una vez que empezó la campaña presidencial, los clubes departamentales se unificaron para crear el Partido Unión Revolucionaria, y pasaron a formar parte de la estructura del partido (Vargas, 2017). De ahí que se transformarán en comités distritales cuyo trabajo era conseguir más adeptos para la campaña de Sanchez Cerro, a la par que promovían la ideología del partido, la cual se enfocaba en promover el nacionalismo peruano y la defensa del catolicismo, a través de actividades (Drinot, 2001: 335-338). 10 Augusto B. Leguía fue presidente del Perú en dos periodos. El primero abarcó de 1908-1912; mientras que el segundo (y el más largo) abarcó de 1919-1930, siendo este periodo conocido por como el Oncenio. Este último periodo estuvo plagado de diversos actos de corrupción, así como de la reticencia del mandatario de dejar el poder e intentos de golpes de estado y de magnicidios. Es por estas razones que en 1930 cansados de los intentos de permanencia en el poder por parte del mandatario, el comandante Luis Sánchez Cerro, junto con sectores de la oligarquía se revelaron en un evento que más adelante se conocería como el arequipazo. Poniendo fin a 11 años de un gobierno considerados por muchos como autoritario. Para más información sobre Leguía y sus gobiernos revisar: -La República Autocrática de Pedro Planas (1994). Fundación Friedrich Ebert -Augusto B. Leguía, 1903-1908: Un político visión empresarial de María Delfina Alvarez (2006). Tesis de Licenciatura PUCP. https://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/20.500.12404/445/ALVAREZ_CALDERON_AYULO_MARI A_AUGUSTO_B_LEGUIA.pdf?sequence=1 -Centenario. Las celebraciones de la Independencia 1921-1924 de Carlota Casalino. (2018). MML. https://publicacioneslima.pe/munilibro-10-centenario-las-celebraciones-de-la-independencia-1921-1924/ https://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/20.500.12404/445/ALVAREZ_CALDERON_AYULO_MARIA_AUGUSTO_B_LEGUIA.pdf?sequence=1 https://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/20.500.12404/445/ALVAREZ_CALDERON_AYULO_MARIA_AUGUSTO_B_LEGUIA.pdf?sequence=1 https://publicacioneslima.pe/munilibro-10-centenario-las-celebraciones-de-la-independencia-1921-1924/ 67 A pesar de que, en apariencia estamos frente a un partido político con bases y una ideología sumamente fuerte, se está dejando de lado la influencia que tuvo el comandante Sánchez Cerro dentro mismo, algo estrechamente ligado a la tradición fascista en la cual se espera que el líder asume un rol protagónico en el partido extremadamente fuerte. Esto al grado de que inclusive algunos de sus acólitos transformen este fervor en un culto a la personalidad (Eco, 2004). Es por ello que es preferible comenzar con una pequeña radiografía del líder emblemático del urrismo, para después continuar profundizando en el partido que tanto él como sus correligionarios fundaron. Luis Miguel Sánchez Cerro es descrito como alguien pequeño, “mal trajeado” y mestizo [se presume que sus ancestros provenían de Madagascar], no muy amable en el mejor sentido de la palabra (Rojas, 2020). De acuerdo con Castillo (1988) Sánchez Cerro era un personaje que representaba la figura de un militar de la época, alguien que se encuentra a medio camino entre la herencia caudillista militarista de la post-guerra con Chile y la aparición de los partidos de masas. Inclusive, hay fuentes de una línea más sensacionalista, como la del periodista Guillermo Thorndike (1973:65), que clasifican a quien sería presidente del Perú como: “Violento, sanguinario, obsesivo, casi paranoico, etc.” Pero ¿por qué Sánchez Cerro pasó de ser un miembro del ejército a convertirse en el primer y presidente que abrazo la ideología fascista en el Perú? Pues, la respuesta puede estar en el mismo ejército. Sánchez Cerro egresó de la Escuela Militar de Chorrillos en 1910, de ahí en 1914 participó en los levantamientos que derrocaron al expresidente Guillermo Billinghurst. De acuerdo con Rojas (2020) fue en este contexto que nació su talante conspiranoico. No obstante, decidió continuar ascendiendo en su carrera militar, la única que permitiría ascender a alguien de su condición socioeconómica. Al hacerlo consiguió grandes logros, como aquel de expulsar a las tropas del Ecuador en 1918, lo que le valió el renacimiento por parte no solo de sus tropas, sino también de ciertos sectores del gobierno que empezaron a apreciar su valor (Rojas, 2020:127). No obstante, en 1922 decidió levantarse contra el presidente Leguía lo que le valió un tiempo en prisión. Más adelante, supuestamente, habiendo recuperado la confianza del presidente, fue enviado a una misión de estudios en Italia después de rechazar un puesto de jefe provincial en Cajatambo en 1925. Entre 1926-1929 estuvo 68 en misión en Francia. Fue durante su estancia en Europa, sobre todo en Italia, que entró en contacto con el fascismo de Mussolini. Este contacto con el fascismo hizo que en Sánchez Cerro surgieran ideas que, mezcladas con su formación militar, concebirían el proyecto de la Unión Revolucionaria. En 1930 Sánchez Cerro llegó al grado de comandante y aprovechó la debilidad del régimen de Leguía para lanzar el Manifiesto de Arequipa, en el cual acusaba al Leguiísmo de ser el causante de todos los males que aquejaban al país (Castillo, 1988:58-59); posteriormente se sublevo en Arequipa y juntó con el apoyo de la región militar sur y de la población, consiguió la renuncia de Leguía a quién posteriormente arrestaría y enviaría al Penal El Frontón, para posteriormente ser trasladado a la penitenciaría de Lima donde fallecería en 1932 (Rojas, 2020) . Formó parte de una junta de gobierno en 1930 pero renunció posteriormente, al recibir acusaciones de querer prevalecer en el poder. Ya en 1931 decidió aprovechar su popularidad y los comités que se habían conformado en su nombre para poder postularse a la presidencia. Las elecciones fueron ganadas legítimamente, a pesar de las acusaciones provenientes del APRA. En general, esto se debió al apoyo tanto de los sectores populares como los sectores de élite, pero también a la personalidad del propio Sánchez Cerro: La presencia personal de Sánchez Cerro constituye el eje de la actividad política de aquel heterogéneo sanchezcerrismo, desde el cual la proyección del carisma deviene en fundamental y junto a la paulatina ligazón con determinados intereses oligárquicos, principalmente agroexportadores, que, desde la autonomía y recelo inicial de Sánchez Cerro, logran construir vínculos recíprocos de poder […] (Molinari, 2006b: 323) Pero, a su vez debemos profundizar en los apoyos ofrecidos al sanchezcerrismo por parte de los diversos sectores de la ciudadanía. Según Castillo (1988), estos apoyos se basaban no solo en el color de piel del caudillo, lo cual derivó en un apoyo subconsciente por parte de las masas populares, sino que además se basaban en la confianza que, percibida por parte de los sectores emergentes, especialmente la clase media, quienes veían en Sánchez Cerro a un líder capaz de mantenerlos en este nuevo sistema al que recién habían ingresado. Mientras que, por parte de los sectores más adinerados de la sociedad, estos basaban su apoyo a Sánchez Cerro en su fortaleza. Esto, debido al contexto 69 sociopolítico de la época, el cual se encontraba convulsionado y representaba una amenaza al orden establecido. Es por ello, que veían al líder de la UR como un mecanismo de contención contra dichas amenazas, entre las mismas se encontraban el APRA (Castillo, 1988; Molinari, 2006b). El partido de Haya de la Torre fue un enemigo acérrimo de la UR, en sí la competencia entre ambos fue ideológica, dado que ambos partidos partido aseguraban representar al pueblo peruano. Solo que, mientras que, el APRA tenía sus bases en la clase media o los seobreros sindicalizados; el urrismo tenía sus bases en los sectores populares (Castillo, 1988). Esta confrontación ideológica llegó a su cúspide al final de las elecciones de 31° en las cuales el APRA acusó al partido sanchezcerrista de fraude electoral, aunque sin ningún fundamento. Al final, las tensiones llegaron a su punto más crudo con dos acontecimientos: el levantamiento en Trujillo de 1932 que llevó a la muerte tanto de militantes apristas como miembros del ejército y el posterior asesinato de Sánchez Cerro en 1933 por parte del militante aprista Abelardo Mendoza Leyva (Rojas, 2020). Posterior al asesinato de Sánchez Cerro y la toma de mando de Oscar R. Benavides, algunos esperaban la disolución de la UR a consecuencia de haber perdido a su figura principal a consecuencia del magnicidio. Sin embargo, la realidad no fue esa. El partido renació gracias al trabajo del exministro de policía y gobierno [actual Ministerio del interior] de Sánchez Cerro, Luis A. Flores. Fue él quien radicalizó el partido sanchezcerrista hasta convertirlo en un partido de ideología completamente fascista a la usanza italiana, en esa línea Flores trajo de sus viajes por Europa, especialmente Italia, elementos fascistas, promoviendo sobre todo su figura como aquella que sería capaz de hacerle frente a los enemigos del país. Dentro de este grupo se encontraban no solo los apristas y los comunistas sino también los partidarios del entonces presidentes Oscar R. Benavides (Castillo, 1988; Molinari, 2006; Molinari, 2017). Posteriormente, Flores utilizará su ahora partido para presentarse a las elecciones de 1936. Estas elecciones fueron anuladas o desconocidas por la dictadura de Benavides, pero, terminaron ofreciéndole al candidato del urrismo un, nada desdeñable, segundo lugar frente al candidato socialdemócrata: Luis Eguiguren. A partir de ese entonces, la UR entró en conflicto con el presidente Benavides a quién intentó derrocar a través de un golpe de Estado, el cual falló y por ello fue expulsado a Chile. Debido a ello, el partido quedó acéfalo lo que conllevó a su desmembramiento, 70 pérdida de presencia electoral y posterior desaparición de la arena política (Castillo, 1988). No obstante, otra teoría es que el partido también terminó desapareciendo a consecuencia de la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, lo que representó el rechazo a todo tipo de ideología que tuviese semejanza con el fascismo dentro del mundo occidental (Molinari, 2006b). Lo que podemos observar es que estamos frente a un partido que si bien nació como un mero vehículo electoral para un candidato populista [Sánchez Cerro], logró sobreponerse a la desaparición de este último a consecuencia de su magnicidio, para más adelante reconstruirse. De la mano de Luis A. Flores el partido se radicalizó y asumió una identidad completamente fascista, pero en lo referente a su discurso, ¿podemos encontrar estas características fascistas? Para ese propósito se analizarán los diarios pertenecientes al PUR. En este caso Acción y La Batalla. 4.3. La propaganda y la ideología del partido Cuando Luis A. Flores asumió el poder de la UR en 1933, decidió reconfigurar el partido en base a la ideología fascista. Para que calara en la mayoría de la ciudadanía peruana se requería de diversa propaganda política. Es por ello, que se crearon diversos periódicos para difundir mensajes respecto a los planes del sanchezcerrismo para el rediseño de la patria y de la ciudadanía, a la par que se aseguró de tener un propio órgano institucional, junto con sus medios de comunicación. Acción y La Batalla fueron solo un par de los diversos medios de la UR presentes dentro de la década de los 30° 4.3.1. Catolicismo como base Ambos medios de comunicación presentaban diversas posturas de la Unión Revolucionaria respecto a temas de diversa índole tanto sociales como económicos. Pero, a su vez es interesante cómo se reprodujeron, en los diversos números revisados, la imagen de Sánchez Cerro en conjunto con muchos discursos o fragmentos de frases supuestamente pertenecientes a este personaje, ¿pero por qué? La idea puede encontrarse en la idealización que sus correligionarios tuvieron acerca de este personaje posterior a su asesinato. De hecho, según Tirso Molinari (2008; 309): “Sánchez Cerro fue percibido por la multitud de sus seguidores como un arquetipo heroico, hacia el cual (en términos políticos-religiosos) va dirigida una veneración sustentada en el catolicismo popular”. 71 En ese sentido es interesante percibir cómo la imagen del ahora mártir de la Unión Revolucionaria se fusionó con la imagen de Jesús para darle mayor legitimidad, así como una suerte de mesianismo político a la figura de Luis A. Flores como sucesor de Sánchez Cerro. Inclusive, en el diario Acción (1933) aparece un extracto titulado el credo sanchezcerrista. Este es un claro ejemplo de cómo se llegó a fusionar la imagen del caudillo muerto con la de Jesucristo en lo que se entiende como la creación de un proto mesías salvador del Perú: Creo en el Cerrismo Todopoderoso, creador de las libertas y de las reivindicaciones [de] todas las masas populares, en Luis M. Sánchez Cerro, héroe e invicto paladín nuestro, que fue concebido por obra y gracia del civismo, padeció bajo el poder abyecto del oncenio, juzgará a los vivos internacionalistas y a los muertos apristas, creo en la resurrección de un Perú Nuevo” (Acción, 1940). Esta extraña cita muestra la manipulación del credo del Padre Nuestro de la religión católica en beneficio de la figura del caudillo urrista. Pero, cuál es el propósito de esta afrenta a la fe católica la cual supuestamente es defendida por el sanchezcerrismo; muy probablemente atraer a las masas de los sectores socioeconómicos más medios y bajos, los cuales eran las bases principales de apoyo del urrismo. Pero a la par muestra como el partido ahora dirigido por Luis A. Flores tiene una fuerte conexión con el catolicismo al punto de utilizarlo como eje de propaganda combinándolo con la figura de su líder fallecido. Este accionar, de hecho, fue rechazado en su momento por la Iglesia Católica porque lo consideraban una afrenta a la Iglesia y porque además tenían dudas de las personas que rodeaban a Sánchez Cerro, quienes eran catalogados de anticlericales y masones (Cubas, 2018). Un claro ejemplo de esta característica se puede percibir en la siguiente cita del diario Acción, en el cual se advierte respecto al riesgo que representa el aprismo para la religión católica: El aprismo en un afán desbordado por obtener el poder [...] y de propagar la justicia social que tanto predican buscan ahora deshacerse de la iglesia y de los valores que predica. [...] Un claro ejemplo es cuando en el 1931 durante la campaña electoral, el congreso aprista mostró su oposición de entronizar en el Perú, la imagen del Sagrado Corazón de Jesús [...] por ello marchó hasta la catedral de Lima y se pronunció por la laicización del Estado. El APRA con Haya de la Torre son los enemigos jurados de la fé, 72 debemos evitar que atenten contra los valores de las personas de a pie (Acción, 1939) Inclusive, es necesario enfatizar en el trabajo que realizaron los medios escritos del urrismo para resaltar la figura de Sánchez Cerro. Al grado de no solo citar frases supuestamente dichas en vida por el expresidente: “Mi ambición más ferviente fue un Perú grande y respetado” o “He fundado el PUR no para satisfacer la vanidad de un grupo de hombres, sino para organizar el anhelo de redención de las masas” (Acción, 1934). Sino de promover los valores del partido sobre los cuales en la época contemporánea podemos no encontrarnos de acuerdo, pero que; no obstante, en aquellos tiempos eran defendidos a cabalidad por amplios sectores de la sociedad peruana. 4.3.2. La economía y nacionalismo Regresando temporalmente a las frases citadas por Sánchez Cerro, podemos observar que el propósito del caudillo al fundar la Unión Revolucionaria fue principalmente para fortalecer la imagen del Perú. Dado que, esta supuestamente se había visto afectada por dos factores: la corrupción del oncenio en paralelo con la influencia personalista del expresidente Leguía. Asimismo, Sánchez Cerro buscaba supuestamente satisfacer las demandas de la ciudadanía, las cuales habían sido omitidas por el gobierno de Leguía en beneficio de sus supuestas políticas personalistas. Pero adentrándonos en este concepto de satisfacer las demandas de la ciudadanía podemos encontrar, sobre todo, la búsqueda de empleo. Recordemos que la crisis de la bolsa de valores Wall Street de 1929 generó que en el Perú la economía se desacelerará y que miles de personas perdieran sus empleos. Ello llevó a que un sector de la población buscará un culpable para entender por qué no se podía obtener un empleo y encontraron al culpable perfecto en los sectores migrantes de la época, específicamente, los japoneses: Ciertas pequeñas industrias y el comercio a detalle están absorbidos en la actualidad por elementos extranjeros, en especial por japoneses y judíos. Y cada día que pasa vemos con asombro cómo los peruanos son desplazados o cómo tienen estos que actuar en plano inferior como simples auxiliares. (Acción, 1939) 73 La protección que vosotros peruanos hacéis a la inmigración japonesa ha traído por consecuencia a la desocupación y el hambre en la República Peruana. Existen, actualmente alrededor de 60,000 japonese[s] adultos y una cantidad no menor de 50,000 pequeños retoños de esa raza que paulatinamente van ocupando todas nuestras industrias, nuestras profesiones y absorbiendo por completo toda la riqueza de nuestra nación. (Acción, 1940) Peruanos obreros, campesinos y trabajadores en general que sois víctimas del dolor, de la indiferencia, de la miseria y desastre de tu hogar, no dejéis que las consecuencias las paguen vuestros pobres hijos, al permitir que estos miles de inmigrantes formen pueblos de habitantes de su raza y sus hijos sean sus sirvientes [...]. Es por ello que hay que exterminar a esta telaraña japonesa donde se enmarañan todos los centavos del pueblo [...]. Si queremos que no existan desocupados y hambre en el país y deseemos la grandeza del pueblo y de nuestros semejantes cumplamos con el deber nacionalista y boycoteemos a esos inmigrantes que nos han usurpado todos nuestros trabajos y nuestras industrias, dejándonos en la miseria y en la desocupación [...]. (Acción, 1940) Estas dos citas extraídas del periódico Acción nos muestran el odio que existía respecto a la colonia japonesa instalada en el Perú. Todo ello bajo el supuesto de que ciudadanos del país asiático iban a destruir a la población peruana instalando colonias para posteriormente reemplazar a la ciudadanía peruana. Asimismo, se presumía que este sector de la población paulatinamente iba a robar empleo a los “verdaderos” peruanos. Por otro lado, es interesante observar que en el tercer extracto del periódico Acción de 1940 se utiliza el termino exterminar. Este un claro ejemplo de la influencia militar en el urrismo, ya que, como sabemos los militares se forman con la noción de exterminar a sus enemigos sin importar el riesgo que ello representa (Granados, 2023). Aunque, también podría basarse en la influencia fascista la cual pregona que la violencia es el único medio a través del cual se pueden deshacer de sus rivales ya sean políticos o sociales (Traverso, 2018). 4.3.3. Xenofobia asiática Sin duda este discurso xenofóbico fue bastante popular en esta época de crisis ya que el urrismo también lanzaba advertencias a la ciudadanía peruana alegando el riesgo que generaba comprar productos asiáticos y/o participar en actividades dentro 74 de establecimientos dirigidos por japoneses. Algunos ejemplos pueden resultar irrisorios si se leen como comentarios de manera individual. Sin embargo, si se leen en conjunto podemos observar una campaña sistemática en contra de un sector que no tiene la culpa, más que de ser exitosos en su rubro. “Cada japonés que ingresa al país en un peruano que ingresa a las filas de los desocupados” (Acción, 1940) “La leche que expenden los establecimientos peruanos es pura y nutritiva; comprala y hace que viva una familia peruana” (Acción, 1940). “Ocupe usted un peluquero peruano. Sea patriota que de lo que le da de ganar, vive una familia peruana (Acción, 1940)” “Compre su calzado en establecimientos que empleen operarios peruanos. Su calidad es inmejorable” (Acción, 1940) “NO luzca en el forro de sus vestidos el nombre de una marca asiática, hace ver su falta de patriotismo y su falta de apoyo a la Industria Nacional (Acción, 1940)” “Obreros: Las camisas que usen deben ser cosidas por obreras peruanas y vendidas por casas peruanas. Prefiera usted lo que es peruano” (Acción, 1940)” Pero, a la par, se advierte de la peligrosidad que trae la presencia de los japoneses en territorio peruano. Ya que, supuestamente, no respetan las leyes del país que los adopto o bien porque atentan contra la salud al proveer el opio: La inmigración asiática nos ha traído con ella todos los males legendarios, como los que se está envenenando el alma de la juventud peruana que tiene tremenda desdicha de caer en la garra de sus vicios. Opio sinónimo de decrepitud, de vejez prematura, de miseria, de sueños que hunden en la anulación total de la personalidad y el carácter. Opio sinónimo de ocaso y oculta tragedia. (Acción, 1934) “La impudicia de los amarillos sigue en aumento. Nos proponemos luchar resueltamente contra la invasión amarilla (Acción, 1940)”. “La colonia asiática residente en el Perú ha dado nueva prueba de impudencia, de su absoluto desconocimiento a las leyes del país” (Acción, 1939) Como se puede observar el desprecio por la colonia japonesa instalada en Perú era obvio, el grado de desprecio llegó al punto de no solo proferir amenazas o de 75 difamarlos, sino además de crear grupos para atentar contra la integridad física de estas personas y sus respectivos negocios. Estos grupos llegaron a denominarse las camisas negras en alusión a las camisas negras de Mussolini en Italia, lo cual demuestra otra vez la inspiración del régimen fascistas que recibió el PUR (Melgar, 2020:166-168). Inclusive, podemos observar en estos mensajes, la intención por parte de la Unión Revolucionaria de promover la industria nacional frente a la supuesta industria foránea [japoneses] que estaba atentando contra la productividad del Perú, esto al grado promover campañas antijaponesas a través de sus medios de comunicación aseverando que para proteger la industria nacional era necesario deshacerse de los migrantes. Muy probablemente, este discurso se abordó buscando la manera de obtener popularidad de los sectores industriales de clase media-baja; no obstante, parece que en paralelo si buscaron promover ciertas industrias nacionales al menos en el área de producción de ropa como se puede observar en el diario Acción. 4.3.4. Nacionalismo extremo Aparte de la xenofobia e incentivar la producción nacional, cómo promovía el urrismo el “amor” por el Perú. Pues a través de campañas nacionalistas donde aseguraban defender los valores tradicionales en base a la religión católica y donde atacaba a aquellos sectores ajenos al Perú como eran los migrantes asiáticos. Todo esto, a la par que promovía el rol de la mujer dentro del partido junto con lo que ellos, (los urristas) consideraban personas de bien. Ya que, supuestamente esta, al tener el rol protector en la sociedad protegerían a sus seres queridos de cualquier amenaza externa que pudiese atentar contra la integridad de estos. El partido lo integran antes que personajes gentes humildes, sanas de espíritu; gentes de campo; gentes de trabajo de la ciudad y el campo que jamás supieron de las galas, intrigas y ventajas de las altas esferas; gentes a quienes animaba obtener para el Perú una nueva época de paz (Acción, 1933) Las mujeres sanchezcerristas no tememos al peligro y ante todo no sabemos claudicar. No vendemos nuestra conciencia. Tenemos el alto honor de haber dado ejemplo de abnegación y de fe de los grandes destinos de nuestro partido. (La Batalla, 1937) 76 Estas características son aquellas que los urristas consideraban las más idóneas para que el Perú se vea defendido de las amenazas que podrían atentar contra la estabilidad del país. Pero, a su vez, se debe enfatizar el rol de la mujer en el urrismo, ya que al igual que en todos los casos de agrupaciones fascistas se observa a la mujer como un baluarte de la tradición y promotora de los valores que representan a cada país en donde el fascismo ha llegado al poder (Molinari, 2006; Traverso, 2018). Esto se ve ejemplificado en las frases no tememos al peligro y no sabemos claudicar ejemplos claros que la mujer sanchezcerrista defenderá a cabalidad los destinos del Perú en caso exista una amenaza externa. Vale la pena resaltar que fue durante el gobierno de Sánchez Cerro que se promovió en la Constitución de 1933 el artículo 5311 que vetaba de la participación política a todos aquellos partidos políticos que tuviesen origen extranjero. Esa, fue una evidente jugada política por parte del urrismo para deshacerse de sus principales adversarios políticos y evitar que fungisen como contrapesos en una futura contienda electoral: el APRA y el Partido Comunista Peruano (Molinari, 2006b). En lo referente a estas amenazas externas como fueron catalogados los judíos o los japoneses podemos encontrar otro grupo no étnico que, para la UR y sus partidarios atenta contra la estabilidad y la integridad tanto del Perú como de sus ciudadanos. Estos, no son otros que los comunistas, ya que, según los urristas buscan atentar contra los valores occidentales. Ello tal y como se menciona en estos extractos de Acción, en unos dos artículos titulados de la misma manera Revelaciones sobre la tragedia social que representa el comunismo: La agitación política y social fomentada por Rusia en los 4 ámbitos de la Tierra, tiene como fin sovietizar al mundo y establecer el comunismo como base de organización de los pueblos. Para llevar a cabo esta obra destructora de la civilización cuenta en todos los países con el apoyo de partidos extremistas, las izquierdas rojas abiertamente revolucionarias y violentas (Acción, 1933) Frente a la lucha por la supremacía entre el comunismo y el capitalismo, a pesar de nuestra consciencia nacionalista debemos apoyar al segundo. El primero tiene una propuesta que va en contra del orden social, político y económico establecido. Mientras que el capitalismo conserva y renueva; la izquierda innova desquiciando. (Acción, 1934) 11 Artículo 53 de la Constitución de 1933.- El Estado no reconoce la existencia legal de los partidos políticos de organización internacional. Los que pertenecen a ellos no pueden desempeñar ninguna función política. 77 Asimismo, es necesario resaltar que se promovió un mecanismo para evitar que el comunismo influyera en las mentes de la ciudadanía peruana; se debía crear un cerco que promoviera los valores democráticos y nacionalistas del Perú: “Frente al comunismo bolchevique hay que erigir una doctrina de la democracia nacionalista que proclama la igualdad de todos los hombres sin distingos de clase ni de condiciones sociales, y preconízala sagrada necesidad de la patria” (Acción, 1933). Sin duda, es un mecanismo adecuado para luchar contra una ideología dañina, según el urrismo. Pero, también, es claro reflejo del corporativismo dentro del fascismo el cual busca aglutinar a diversos sectores en corporaciones cuyo único propósito sea la defensa del régimen; tal y como lo hicieron incentivando a que dentro del urrismo se dividieran en sectores en base a sus profesiones y/o utilidad para con el partido (Molinari, 2006a). 4.3.5. Sánchez Cerro y su figura Pero además el PUR y sus allegados buscaban promover un nuevo arquetipo de hombre (basándose probablemente en la ideología Nazi) el cual aseguraría la prevalencia de los valores tradicionales y aseguraría aparentemente el porvenir del Perú. Este extracto que puede parecer irrisorio apareció en diario La Batalla bajo el título; Mentes cultas en cuerpos sanos: “La UR revivirá el antiguo ideal griego de mentes cultas en cuerpos sanos; desarrollará la instrucción, controlará el comercio de alimentos, estimulará la práctica del deporte y el ejercicio de sistemas para un mayor desarrollo de los organismos para para uniformar una raza de seres inteligentes y fuertes” (La Batalla, 1936). Esta idea de raza es una característica inherente dentro de una agrupación fascista, la cual considera que los ciudadanos de sus nacionales poseen atribuciones que los hacen diferentes a otros sectores, algo que vio reflejado sobre todo en el nazismo (Payne, 1985; Eco, 2004; Traverso, 2005) Como puede observarse se debía promover el prototipo de un nuevo peruano que estuviese a la vanguardia en lo referente a salud física como emocional. este nuevo ciudadano peruano ayudaría a combatir a los enemigos del urrismo: los comunistas, los apristas y los leguiístas desde dos tipos de trincheras diferentes: la cultural y la física. Para Luis A. Flores estos nuevos ciudadanos además de tener estas características debían ante todo tal y como se mencionó al inicio de este subcapítulo 78 promover los valores del urrismo siguiendo el ejemplo de su creador Luis M. Sánchez Cerro. Es por ello, que en los diversos medios de propaganda de la Unión Revolucionaria se promovió no sólo la imagen del caudillo a través de fotos o caricaturas. Sino que, además se mostraba a Flores como el verdadero heredero del PUR, al tomarse fotos inclusive con los familiares del propio Sánchez Cerro en un intento de darle legitimidad entre los correligionarios del partido. A continuación, mostraremos algunos fragmentos de artículos que hacían alegoría a la figura del caudillo y se lo presentaba como un mártir defensor de la democracia y, a su vez, resaltan sus logros cuando estuvo en el gobierno: Hay una misión sagrada que cumplir: Regenerar al Perú Un enemigo que combatir: a los traidores a la patria y un ejemplo a seguir: la vida pura y limpia del general Luis M. Sánchez Cerro, asesinado cuando defendía las instituciones democráticas del país. (Acción, 1933) La obra de Sánchez Cerro Leyes sociales: Jornal extra del primero de mayo. Horario de verano para empleados y obreros. Vacaciones obreras. Restaurantes Populares. Supresión de la Conscripción Vial [...] Compra de armamentos equipados, caballos, fusiles, ametralladoras, cañones. Política regionalista. Saneamiento del crédito del país. (Acción, 1940). Los hijos del pueblo, los desheredados de la fortuna que luchamos por conseguir el pan nuestro de cada día, no olvidaremos nunca. Fué en las horas amargas cuando no teníamos trabajo y sentíamos la angustia del tormento y del hambre, la miseria y la desesperación llegó un gran peruano [...] Y ese gran peruano que las madres de los hijos del pueblo lo han bendecido, fué el presidente SÁNCHEZ CERRO. Su obra de bienestar social sobrevivió a su muerte; Pro-desocupados y los Restaurantes Populares. (Acción, 1941) Estos extractos resaltan los logros sociales y nos muestran que el urrismo que deseaba replicar Luis A. Flores era uno que defendiera los intereses de aquellos peruanos que en su momento apoyaron a Sánchez Cerro. Es muy probable que por ello repitiera todos los logros que tuvo el expresidente. Ya que buscaba presentarse a sí mismo como alguien que sería capaz de igualar e inclusive superar su legado. Y hasta cierto grado lo logró el urrismo bajo el mando de Flores logró un sólido segundo lugar en las elecciones del 36, probablemente hubiese sido una fuerza política para 79 tomar en consideración. Aunque muy probablemente el sino de la Unión Revolucionaria hubiese sido desaparecer, dado que con la caída del fascismo este movimiento empezó a ser visto con recelo en los diversos países de occidente. Aunque en la actualidad este panorama parece haberse revertido. En líneas generales, hemos podido observar que el urrismo en su época dorada tuvo mucho apoyo por parte de diversos sectores políticos y sociales. No es de extrañar que algunos expertos hayan clasificado a este movimiento como parte del fascismo popular (referencia). Esta popularidad definitivamente se debió a su discurso nacionalista con tintes xenofóbicos el cual conectó bastante bien con una ciudadanía que se encontraba decepcionada del provenir a consecuencia de la crisis económica y social que afectaba al país desde el crack de 1929. Ante ello, la aparición de un candidato y posterior presidente, con el que podían identificar al menos en el aspecto racial fue algo que pocos habían visto desde el nacimiento de la República peruana. Otro factor que fue aprovechado por el urrismo posterior a la muerte de Sánchez Cerro en 1933, fue aprovecharse de la imagen del caudillo recientemente fallecido. Ello apelando a su supuesto mesianismo, llegando así a fundir su imagen de militar con características provenientes de la religión católica, algo solo visto en el caso de Francisco Franco en España. Gracias a esta estrategia Luis A. Flores pudo transformar al partido en uno con características fascistas en uno completamente fascista. En el cual se apelaba a la superioridad peruana frente a presencia de extranjeros que solo se dedicaban a afectar a los peruanos de bien tales como: los judíos o los japoneses. Sin lugar a duda, el partido de las camisas negras tiene características que, en la actualidad, se pueden localizar en partidos políticos de diversos espectros dentro del Perú. Entre ellos el recientemente inscrito en el JNE, Alianza Nacional de Trabajadores, Agricultores, Universitarios, Reservistas y Obreros [A.N.T.A.U.R.O]. Pero, cómo se podría demostrar que el partido de Antauro Humala se inspiró de las ideas sanchezcerristas cuando estas estuvieron vigentes hace más de 90 años. Pues a continuación lo que se realizará es una comparación entre las ideologías de ambos grupos para poder detectar similitudes y diferencias. Todo esto para observar que, si es que el etnocacerismo, que busca presentarse en las elecciones del 2026 a través de un discurso revanchista y nacionalista, es el heredero andino del urrismo. 80 Tabla 2: Tabla de análisis ideológico del etnocacerismo Conceptos clave Conceptos adyacentes Conceptos periféricos Ejemplos Producción Nacional Desarrollismo e Interés Nacional Industria Nacional; Proteccionismo de bienes y Nacionalización de empresas “Ciertas pequeñas industrias y el comercio a detalle están absorbidos en la actualidad por elementos extranjeros, en especial por japoneses y judíos. Y cada día que pasa vemos con asombro cómo los peruanos son desplazados o cómo tienen estos que actuar en plano inferior como simples auxiliares”. (Acción, 1939) Estatismo Orden; Conducta y Restricciones Promoción de Empresas nacionales y Nacionalización de empresas “Aunque el extranjero que arriba a nuestras playas es siempre un elemento que pone sus energías al servicio de nuestro progreso, es un elemento pricipio de defensa de lo nuestro, el que las industrias se encuentren en manos de los nacionales” (Acción, 1939) Nacionalismo Xenofóbico Fuerza; Responsabilidad grupal; Intereses grupales y Autonomía Educación nacional; Expulsión de migrantes; empoderamiento de la raza indígena “Cada japonés que ingresa al país en un peruano que ingresa a las filas de los desocupados” (Acción, 1940) Conservadurismo Valores tradicionales y Defensa de la religión Defensa del catolicismo y Defensa de los roles tradicionales de género “El APRA con Haya de la Torre son los enemigos jurados de la fé [católica], debemos evitar que atenten contra los valores de las personas de a pie”. (Acción, 1939) Militarismo Violencia; Autoritarismo y Orden Restricción de derechos y Violencia estatal “La impudicia de los amarillos sigue en aumento. Nos proponemos luchar resueltamente contra la invasión amarilla” (Acción, 1940). Fuente: Elaboración propia 81 Capítulo 5: Etnocacerismo y Urrismo: diferentes pero iguales 5.1. ¿Un heredero o solo meras coincidencias discursivas? En esta última parte de la tesis se tiene como meta comparar las distintas propuestas políticas presentadas tanto por el urrismo como por el etnocacerismo. Ello para determinar si es que, este último es heredero ideológico del partido de Sánchez Cerro o si simplemente tienen ciertas coincidencias a raíz de la formación militar de ambos líderes. También, buscamos observar si es que Antauro se vio influenciado por figuras como Sánchez Cerro y/o por Luis A. Flores. En lo referente a los partidos en sí, ambos tienen una estructuración de corte personalista. Aunque, esta característica es algo inherente en los partidos políticos peruanos en la actualidad, los cuales carecen de ideología y se centran más en la popularidad del líder. Mientras que, en el caso del etnocacerismo podemos observar que Antauro Humala es quién dirige y ordena en dicha organización política, al grado de llamarla como su propio nombre [A.N.T.A.U.R.O]; en el caso del PUR la situación se torna más interesante. Ya que, si bien en este partido el líder si bien el líder falleció, víctima de un magnicidio, no ocurrió lo mismo con su figura. La cual, fue recuperada en lo que se puede entender como una suerte de ritual necrofílico. Se le empezó a rendir pleitesía e inclusive se llegó a mencionar que el espíritu del caudillo fallecido había elegido a Luis A. Flores como su sucesor. Algo objetivamente falso, pero que formo parte sin lugar a duda, de una campaña de marketing político bastante inusual, al menos en el Perú. Entonces podemos decir que ambos partidos comparten un personalismo bastante fuerte. No obstante, es necesario hacer las distinciones necesarias. Primero, en el caso de Antauro Humala este personalismo se basa principalmente en una supuesta representación del soldado de a pie, a través de la cual logró comandar sectores de reservistas, en favor de sus causas políticas. Mientras que, en el caso de Sánchez Cerro, él fue un comandante del ejército quién lidero a tropas en contra del gobierno de Leguía. La diferencia entre ambos personajes además de las tropas que dirigían fue el modo en el que se transmitieron sus órdenes. Humala se basaba más en un lenguaje achorado y violento que incentivaba el levantamiento. Caso opuesto es el de 82 Sánchez Cerro quién más bien promovía un lenguaje si bien severo respetuoso y, supuestamente, promotor del orden democrático. 5.2. La economía entre la UR y el etnocacerismo En lo referente al aspecto económico, tanto el urrismo como el etnocacerismo tienen posturas nacionalistas en las cuales defienden los intereses del Perú sobre todo tratando de promover la industria nacional, esto claro en detrimento de las industrias foráneas lo cual lleva a un enfrentamiento con países vecinos y con migrantes. Solo que, mientras el etnocacerismo avalándose en Plan Inca de Velasco propone la nacionalización de las empresas en manos de extranjeros, el sanchezcerrismo se enfoca más en promover la tecnología de las fábricas ya existentes en el Perú y, además, promueve que estas sean dirigidas únicamente por peruanos y que su personal de planta sea únicamente conformado por nacionales. Algo también interesante en el área económica es que ambos grupos políticos apuntan hacia un mismo culpable en lo referente a la crisis, en sus respectivos tiempos, de la economía: los inmigrantes. Aunque parezca algo bastante peculiar los dos acusan a los migrantes de robar el trabajo de los peruanos, quienes se encuentran en un estado de precarización. En el caso de urrismo la crisis que afecto a los trabajadores peruanos fue el crack del 29°. Mientras que, en el caso del etnocacerismo, la crisis se vio plasmada en dos eventos los cuales han ayudado a que su discurso tenga mayor recepción en la ciudadanía peruana. El primero fue el libre pase que se dio a los migrantes venezolanos en el 2017, lo cual, supuestamente precarizó aún más el mercado laboral para el peruano. El segundo evento, por otra parte, fue la pandemia del COVID-19, la cual mostró la precariedad del estado peruano y ayudó a desmitificar el mito del progreso vendido por ciertos sectores de la sociedad. Eso sí, en lo que ambos grupos difieren es en a que extranjero culpar del desempleo. La UR eligió a los asiáticos, pero sobre todo a los japoneses. Por su parte, etnocacerismo eligió en un primer momento a los chilenos, para luego elegir variar de enemigo hacia los venezolanos. Sin duda, la economía es un área de concordancia en su amplia mayoría para ambos partidos políticos. Ambos comparten la promoción del nacionalismo, aunque con características diferentes. Podemos observar a su vez que los dos buscan culpabilizar a distintos grupos de migrantes de la decadencia de la economía en el 83 Perú, muy probablemente como una excusa para obtener la mayor cantidad de apoyo en las diferentes elecciones en las que participaron o participarán. Dado que, en las elecciones siempre es mejor buscar un culpable que asumir planteamientos estratégicos que ayuden a solucionar las problemáticas que azotan a un Estado. Aunque, si es importante resaltar otras diferencias en los programas económicos. Mientras que, el etnocacerismo apunta a la nacionalización de empresas en asuntos económicos clave. El urrismo propone algo parecido, aunque enfocándose en promover la creación de las empresas nacionales sin la necesidad de buscar expropiar negocios a personas sin importar la nacionalidad de sus dueños. Sin duda, el nacionalismo es el enfoque de ambas agrupaciones en la economía, aunque con diversos matices. Pero, algo que ambas agrupaciones comparten es el desprecio por ciertos grupos foráneos causantes de la “degradación” del país. 5.3. Xenofobia entre el etnocacerismo y la Unión Revolucionaria Como se señaló con anterioridad, la xenofobia también es una característica que han llegado a compartir ambos grupos políticos como medio para poder captar una mayor cantidad de votantes. La diferencia principal es hacia quienes se dirige este odio. Mientras que, en el caso del etnocacerismo este se enfoca en los chilenos y, más recientemente, en los venezolanos como los principales enemigos foráneos de la sociedad peruana, en el caso de la Unión Revolucionaria la situación resulta diferente. Dado que, para el partido de Sánchez Cerro, el principal enemigo foráneo del peruano eran los migrantes de origen asiático. Esto sin importar si eran chinos o japoneses. Respecto al discurso xenofóbico pregonado por el etnocacerismo de Humala, este aduce que los migrantes chilenos a través de sus grandes inversiones se aprovechan de la mano de obra peruana la cual es maltratada para que trabajen en sus empresas transnacionales y no les brinda las garantías laborales necesarias como puede ser el caso de Fallabella. Pero, también aduce que los ciudadanos del país sureño al instalarse en territorio peruano para hacer negocio desincentivan la participación del empresario peruano. Ante este panorama Antauro propone realizar un boicot a todas las empresas chilenas para poder de desestabilizar sus negocios y a la par promover la industria nacional. 84 Mientras que, en el caso de los migrantes venezolanos, el etnocacerismo tiene una respuesta más radical para hacerle frente a esta problemática. Para este grupo todo inmigrante proveniente del país caribeño es una amenaza porque básicamente le quita empleos al peruano. Esto se debe a que, al ser el Perú una economía informal, los migrantes han copado los puestos trabajo dentro de los cuales anteriormente trabajaban peruanos. Para Humala y sus seguidores esto es inaceptable. Por ello han propuesto una solución radical para enmendar esta “problemática” y es la de vetar el acceso a un puesto laboral, ya sea en el sector público o privado, a cualquier extranjero sin importar su nacionalidad. Pero, además, propone enviar a los migrantes venezolanos a campos de “refugiados” con el propósito de que ya no sean más problema del gobierno peruano y su cuidado sea realizado por la ONU. La Unión Revolucionaria, por su parte, al igual que el etnocacerismo, consideraba que los migrantes, en el caso de los asiáticos atentaban contra la estabilidad laboral del peruano. Esto debido que, supuestamente mantenían una suerte de monopolio en el sector manufacturero, pero también en el sector de servicios como es el caos de peluquerías. Ante este panorama el partido sanchezcerrista promovió campañas en las que incentivaba a sus connacionales a consumir productos peruanos e, inclusive, en algunos casos promovía la violencia contra estos sectores. Pero, también el partido fascista consideraba que los asiáticos, sobre todo los chinos, eran los causantes de la debacle social en el país. Esto al incentivar vicios como fuesen el consumo de opio o el juego de naipes, los cuales eran mal vistos por sectores conservadores de la sociedad peruana. Por otro lado, es necesario enfatizar que el medio que utilizaron ambos grupos políticos para promover sus respectivas campañas xenofóbicas fue, principalmente, sus medios de propaganda. En el caso del etnocacerismo, se valió de sus semanarios Antauro y Ollanta. Mientras que, en el caso de la Unión Revolucionaria se valió de la ayuda de sus diversos medios de propaganda como fueron el caso de Acción y La Batalla. Sin duda, el uso de estos este medio de comunicación tuvo como propósito principal lograr transmitir sus respectivos mensajes a aquellos sectores indispensables. En el caso del urrismo buscaban llegar a los sectores de clase media. Mientras que, en el caso del etnocacerismo buscan llegar a los sectores más populares aquellos que carecen de redes sociales. La xenofobia dirigida contra grupos de migrantes continúa siendo una práctica utilizada por muchos políticos con miras a encontrar un culpable para todos los males 85 que afectan al Perú. Tanto el urrismo como el etnocacerismo se centraron en encontrar culpables con miras a satisfacer a sus respectivos electorados y, también, con el propósito de lograr que sus ideales sean más aceptables para estos sectores de la ciudadanía. También, es indispensable hacer énfasis como ambas agrupaciones apelan a la violencia como un medio para poder hacerle frente a la “problemática” de la migración. El urrismo apela al uso de fuerzas de choque, las camisas negras para herir a los migrantes e incentivar su retorno a sus lugares de origen. El etnocacerismo, por su parte, busca vetar a cualquier migrante del derecho a trabajar y promueve su encierro en campos de refugiados, algo que puede tener cierto parentesco con el nazismo, el cual mando a encerrar a judíos en ghetos para posteriormente exterminarlos. En cuanto la violencia desmedida en el etnocacerismo tenemos el caso del Andahuaylazo donde fallecieron 4 policías, supuestamente a manos de reservistas. Mientras que, en el caso del urrismo, esta agrupación ya en el poder, asesino a 42 personas con un pelotón de fusilamiento de fusilamiento un 27 de Julio de 1932. Pero, además de xenofobia y la violencia con la que viene incluida, ¿qué otra característica une a ambos grupos? Pues, el nacionalismo y el Estado como veremos a continuación. 5.4. El Nacionalismo y el Estado La idea de cómo debe estar conformado el Estado y cuáles son las características que influyen en el mismo, es una problemática que siempre ha preocupado a diversos sectores de la política. En el caso del etnocacerismo y del urrismo la situación tampoco resulta muy diferente. Esto debido a que, para ambas agrupaciones políticas, era indispensable reformar el Estado peruano para que, de ese modo sus ideales pudiesen verse plasmados en la conformación de este. Aún más específicamente, se esperaba que sus ideales de nacionalismo fuesen el eje principal sobre el cual se forjara estos nuevos Estados. Tal y como veremos a continuación. En el caso del etnocacerismo, este considera que el Estado peruano desde su nacimiento en los albores de la independencia ha constituido un rotundo fracaso. Esto se debe a que, para agrupación política, este Estado forma parte de la “republiqueta criolla”; cuyo único logró ha sido servir a los intereses de sectores socioeconómicos 86 más pudientes. En claro detrimento de los sectores indígenas y/o populares. Ante este panorama, Humala Tasso como ideólogo y candidato del etnocacerismo propone la refundación del Estado peruano. Como ya hemos visto, en el sector económico propone la nacionalización de recursos claves como pueden ser el caso de la minería o la pesquería. Con el propósito de que los ingresos generados por estas actividades beneficien “realmente” a la ciudadanía. En cuanto a la política, ha propuesto la convocatoria a una Asamblea Constituyente con miras a derogar la constitución de 1993. Esto bajo el supuesto que es una carta magna ilegitima nacida de un golpe de Estado y sin aval del ciudadano. Aunque, irónicamente Humala omite decir que se realizó una constituyente conformada por diversos partidos políticos quienes se encargaron de la redacción de la Constitución que tanto desprecia. En cuanto, a la educación, propone traer de regreso la idea implementada durante el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas de la enseñanza obligatoria del quechua. En paralelo, en esta área, Humala propone el fortalecimiento de los valores nacionales a través de la enseñanza de figuras históricas sobre todo aquellas enfocadas en el ámbito militar. También busca el crecimiento de la educación técnica la cual considera extremadamente útil para alcanzar sus objetivos de industrialización. Asimismo, busca traer de regreso los saberes andinos en detrimento de los saberes occidentales, una medida con características intolerantes y algo violentas Un claro ejemplo de esta propuesta se puede observar en la medicina. En esta área, Humala propone rescatar los saberes andinos. Puesto que consideran que tendrán mejores beneficios que aquellos obtenidos por la medicina occidental. Es necesario resaltar que esto no significa un rechazo total a la medicina occidental, en beneficio de la andina. Más bien representa una preferencia por esta última antes que rechazo. No obstante, es interesante observar como la ideología prima antes que el pragmatismo en el proyecto etnocacerista. Finalmente, Humala propone fortalecer y crear más universidades nacionales buscando competir con las universidades privadas. Todo esto con el propósito de incentivar la educación y formación profesional de jóvenes con bajos recursos económicos, bajo el supuesto de que este modelo reivindica al indio a ayuda a invertir el modelo social que sigue vigente en el Perú desde el virreinato. ¿Pero, en el caso de la Unión Revolucionaria? En el caso del partido sanchezcerrista. Su enfoque de nacionalismo se basa más en un proteccionismo de 87 las tradiciones católicas no en las andinas. Recordemos que este partido nació en los años 30 durante el auge del comunismo de la mano con la Revolución Rusa. Este panorama cargado de despreció a todo tipo de fe derivó en que surgieran corrientes proteccionistas y en el caso peruano el partido que logró representar estas demandas fue el urrismo. En esa línea se buscó promover la defensa del catolicismo. Dado que, este representaba un estilo de vida para el ciudadano peruano. Asimismo, el urrismo promovía bastante el rol de lo que actualmente se entiende como la familia tradicional, incentivando sobre todo a que las mujeres defendieran a sus familias de los enemigos externos que buscaban atentar contra ese modelo de vida. También, es necesario resaltar que para el partido era indispensable que la nación que buscaban reformar a través de la ideología fascista estuviese conformada por personas de bien. Esta idea se puede entender como el fortalecimiento y crecimiento de las personas, tal y como menciona el urrismo a través de sus medios, que sean fuertes tanto en cuerpo como en espíritu. Pero, además, busca promover la participación de aquellos sectores de la población peruana que muchas veces habían quedado relegados a roles secundarios como podrían ser los campesinos o las lavanderas. Todo esto con el propósito de poder captar un mayor apoyo por parte de estos grupos en favor del partido. Lo interesante es que estas propuestas, en su tiempo, recibieron el apoyo de la ciudadanía peruana lo cual muestra la aceptación de estas. Entonces, podemos observar que en la propuesta del nacionalismo ambos grupos tienen distintos enfoques. Aunque ciertas similitudes. Para empezar con lo último, podemos observar que tanto el urrismo como el etnocacerismo se enfocan la defensa de la nación peruana por sobre las demandas de grupos externos. En paralelo, las dos agrupaciones proponen el fortalecimiento de los peruanos con miras a tener una nación más fuerte. Sin embargo, cada uno tienen sus diferencias. Mientras que el urrismo basa esta idea en la defensa del catolicismo y las ideas católicas tradicionales; el etnocacerismo tiene sus bases en la promoción de ideas más enfocadas en el sector indígena, la tradición militar y el desarrollismo. Ambas agrupaciones buscan lo mejor para el Perú, pero desde sus respectivos enfoques y similitudes de ideas. Podríamos decir que el urrismo logró influenciar en el etnocacerismo a través de la tradición fascista popular. Promoviendo, sobre todo, la violencia como un medio para lograr sus objetivos, pero a la par, asegurando la presencia de un líder fuerte, 88 cuya figura más adelante bien podría devenir en un ser mesiánico dotado de un aura supuestamente todopoderosa capaz de hacerle frente a las problemáticas de la nación. Pero, a su vez, podemos decir que el etnocacerismo bebe de la tradición nacionalista presente no solo en el urrismo, sino en las diversas ramas de las Fuerzas Armadas. La idea principal presente en tanto en el antiguo partido fascista como las diversas instituciones castrenses, es que se debe defender la soberanía del Perú, así como sus respectivos intereses de sus enemigos sin importar el origen de estos últimos (Granados, 2018; Castillo, 1988; Molinari, 2006a) 89 Tabla 3: Comparación entre el etnocacerismo y el urrismo Etnocacerismo Unión Revolucionaria Economía Incentivar la nacionalización de empresas, bajo el supuesto de que de esa forma el capital regresará a manos peruanas. Culpa a los migrantes por la pérdida de empleo a nivel nacional. Incentivar la industrialización como el único medio posible para reactivar la economía del país. Culpa a los migrantes por la pérdida de empleo a nivel nacional. Estado Promueve una mayor profesionalización en el estado con el propósito de tener profesionales con la particularidad de que estos deben ser peruanos de raza cobriza. Exige una completa restructuración del Estado peruano: fracaso de la “Republiqueta Criolla” Promueve un estado fuerte que esté administrado en su mayoría por personas de la élite peruana en conjunto con sectores militares. Considera que el Estado debe promover los valores tradicionales, enfocándose en la tradición católica. Xenofobia Culpa a los migrantes de la pérdida de empleo y las altas tasas de criminalidad. Incentiva a los peruanos a consumir productos únicamente hechos por peruanos Propone vetar la contratación de migrantes sin importar su condición migratoria, bajo el supuesto de beneficiar a todos los peruanos. Propone trasladar a todos los migrantes, sobre todo venezolanos a campos de concentración. Culpa a los migrantes de la pérdida de empleo. Incentiva a los peruanos a consumir productos únicamente hechos por peruanos. Culpa a los migrantes por denigrar la sociedad peruana través de vicios como el opio o el juego de naipes. Políticas Considera necesarias las políticas que debe promuevan los valores tradicionales, enfocándose en la tradición incaica. Promueve la enseñanza del quechua y de los conocimientos de la medicina tradicional en detrimento de la occidental. Incentiva la creación y fortalecimiento de universidades nacionales con el propósito de promover la educación y reducir la desigualdad entre peruanos. Promueve la creación de nuevo peruano que sea fuerte en cuerpo y en espíritu. Incentiva la participación de sectores relegados como lavanderas o campesinos en la política. Incentiva el veto contra los rivales políticos como fueron los caos del APRA y del Partido Comunista Peruano. Personalismo Promueven la imagen de Antauro Humala como líder fuerte y preparado con la capacidad de salvar al Perú. Promueven la imagen de Sánchez Cerro equiparándolo con un mesías e inclusive con Jesucristo. Esto bajo la aseveración de que su persona es indispensable para seguir con la misión de salvar al Perú. Conservadurismo Promueve la defensa de la familia tradicional. Considera al movimiento LGTBIQ+ o el aborto como practicas importadas y que atentan contra el deber patriota de tener hijos. Promueve la importancia de la familia tradicional y el rol de la mujer como defensora de esta. Promueve la importancia de la Iglesia y advierte sobre el riesgo del comunismo. Fuente: Elaboración propia 90 Conclusiones El etnocacerismo ha sido una corriente disruptiva en la política peruana. Sus propuestas, muchas veces clasificadas de “disparatadas” por los medios de comunicación tradicionales, han hecho que a esta agrupación no se le haya tomado la debida importancia. En esa línea, esta tesis buscó analizar la ideología de esta agrupación política, para detectar si es que las ideas del partido político de los años 30, la Unión Revolucionaria de Sánchez Cerro, había tenido algún grado de influencia en esta última. También, lo interesante, de la presente investigación, fue el uso de diversas fuentes primarías para poder entender las ideas de ambas agrupaciones, tanto del etnocacerismo como del urrismo. Mientras que, en último caso se usaron únicamente los diarios de propaganda entre los que se encontraban Acción y La Batalla; en el caso del etnocacerismo se usó no solo sus medios de comunicación como el semanario Antauro y los libros escritos por el mayor del ejército, sino también entrevistas realizadas hasta el año pasado. Al final los hallazgos en estos medios ayudaron a enriquecer la investigación al mostrar los paralelismos entre el urrrismo y el etnocacerismo. En cuanto a hallazgos principales, estos demostraron que el etnocacerismo, más que un heredero es la continuidad ideológica del urrismo, en diversas áreas de interés. Entre las mismas se pueden encontrar la economía, la política, el Estado y la sociedad. Pero, además, de observar que ideológicamente el etnocacerismo es el heredero ideológico de la Unión Revolucionaria, se ha hallado que el movimiento fundado por Antauro Humala ha bebido de otras tradiciones como el marxismo o el velasquismo. Lo particular de esta tesis es que nos ha mostrado que, a pesar del paso del tiempo, varios elementos de la ideología fascista, en especial la de la UR, ha conseguido sobrevivir en un partido de distinta orilla política. Ya que, si recordamos, la Unión Revolucionaria pertenece a la derecha; mientras, que el etnocacerismo se posiciona en la orilla izquierda. En esa misma línea, es interesante notar como los elementos nacionalistas y, por ende, xenofóbicos han prevalecido en ambas agrupaciones, aunque con sus respectivas variantes. Dado que, por un lado, el etnocacerismo se enfoca en promover el desprecio hacia los chilenos y, últimamente, hacia los venezolanos culpándolos de la desaparición del empleo para los peruanos. Mientras que, el urrismo se enfocaba 91 en promover el desprecio hacia los ciudadanos de origen asiático culpándolos del mismo crimen que cometieron los chilenos o venezolanos a ojos de los etnocaceristas. También es interesante notar como ambas agrupaciones apelan a la violencia con miras a deshacerse de aquellos que consideran enemigos de sus respectivos proyectos políticos. El etnocacerismo busca deshacerse de todos los migrantes, especialmente venezolanos, a ser estos relocalizados en campos de concentración y llama a la expulsión de todas aquellas personas criollas para que sean enviadas a Estados Unidos. Esto bajó el supuesto de que no son verdaderos peruanos, étnicamente hablando. Mientras que, en el caso del urrismo a través de su fuerza de choque de las camisas negras; atacó a migrantes asiáticos y destruyeron sus negocios en evidentes ataques xenofóbicos. Finalmente, ambas agrupaciones comparten el deseo de fortalecer el Estado, aunque en el caso del etnocacerismo su posición se radicaliza aún más, ya que promete un renacimiento completo del Estado peruano, el cual abrace ante todo las tradiciones incaicas en detrimento de las hispano-occidentales. Caso contrario fue el de Unión Revolucionaria. Dado que, este partido promovía ante todo defender las tradiciones culturales y sociales más enfocadas en el pasado hispánico. Aunque, sobre todo, defendían la tradición católica asegurando que el seguir este camino, era el medio correcto de vida, ya que, aseguraba el bienestar espiritual de la ciudadanía. Sin duda, ambas agrupaciones buscan la reestructuración del Perú a través de diversos caminos. La investigación sobre el etnocacerismo como agrupación política, como ese mencionó al inicio de esta tesis, es bastante limitada. En ese sentido, la presente investigación ayudará a comprender si la hipótesis presentada por algunos medios de comunicación de que el etnocacerismo es un partido fascista se condice o no con la realidad, al ser este influenciado por la ideología de la Unión Revolucionaria. La tesis, a su vez, aporta a las investigaciones sobre el etnocacerismo ya realizadas por Zarzaburu (2004), Mendieta (2011), Rojas (2012) Alvarado (2023). Dado que, brinda análisis profundos respecto a la herencia ideológica del etnocacerismo basándose no solo en data recolectada de los semanarios y libros escritos por el propia Antauro Humala, sino también en base a entrevistas actuales realizadas en diversos medios de comunicación. Por otra parte, la tesis dialoga con literatura sobre nacionalismos (Gellner, 1988; Guibernau, 1996; Anderson, 2004; Mylonas y Tudor, 2023) ayudando a entender como 92 esta ideología puede plasmarse y radicalizarse en un partido que tiene sus bases en la etnicidad y cultura de una nación. También, la investigación dialoga con literatura sobre fascismos (Payne, 1988; Eco, 2004; Traverso, 2005; Kahhat, 2018; Here, 2020; Gentile, 2023) mostrando la influencia que esta ideología puede tener en la construcción de un partido con ínfulas autoritarias. Es interesante notar que también se buscó dialogar con literatura que se enfoca en la presencia de militares en la política (Toche, 2008; Granados, 2018; Granados, 2023). Esto último para entender cuáles eran los factores que incentivaron a que un sector del ejercito conocido como los reservistas decidieran seguir las ideas del etnocacerismo. En cuanto a lo que hemos podido teorizar podemos ver que Antauro Humala recoge elementos del nacionalismo y del fascismo; todo esto con el propósito de continuar alimentando la tradición autoritaria que siempre ha estado presente en el imaginario peruano. A la par, observamos que a través de las narrativas como la velasquista, la cacerista o la indigenista lo que propone, el etnocacerismo es buscar captar el mayor apoyo posible a través de narrativas falsas junto con la tergiversación de datos históricos. Un nacionalismo andino con características fascistas es ante lo que nos encontramos, una ideología conformada por diversos extractos de ideologías más robustas que solo tiene como proposito llegar al poder, pero que sin buscarlo, necesariamente, ha encontrado un modo, según la percepción de algunos, de hacer entender la realidad que afecta al Perú. Aparte, debemos hacer énfasis en que fue necesario también buscar literatura respecto a los partidos políticos que tienen sus bases ideológicas en sus identidades étnicas (Madrid, 2011; Espinoza et al, 2021), todo ello con el propósito de entender cuáles eran las narrativas aplicadas para poder conseguir el apoyo de sus respectivos votantes. Todo para después compararlo con el etnocacerismo. Finalmente, para poder analizar la influencia de la Unión Revolucionaria en el etnocacerismo se tuvo que revisar toda la literatura que se pudo hallar sobre este partido político y su principal figura el comandante Luis M. Sánchez Cerro (Castillo, 1988; Molinari, 2006; Molinari, 2008; Vargas, 2017; Rojas, 2020), Todo con el propósito de poder entender cuáles fueron las características de este partido, su líder y si su vez se hallaba alguna similitud con el etnocacerismo a través de dichas investigaciones. En lo referente a las limitaciones de la investigación podría decirse que se encontraron dos principales. La primera fue la dificultad de obtener declaraciones del propio Antauro Humala sobre la influencia del urrismo en su partido. Esto se debió a 93 la apretada agenda del político. Mientras que, la segunda limitación fue la carencia de revistas actuales del semanario Antauro para así poder saber la opinión del líder político respecto a diversos temas de carácter coyuntural, lo cual podría haber enriquecido aún más la investigación. Sería necesario que la PUCP pudiese recolectar algunos números del semanario con el propósito de tener mapeadas las ideas de uno de los políticos peruanos más disruptivos y polémicos de los últimos tiempos. En base a esta tesis deben nacer tres nuevos temas de investigación sobre el etnocacerismo, Esto considerando que es un movimiento que, al menos en apariencia, goza de una amplia aceptación sobre todo en el sur país. El primero es investigar respecto al rol de la mujer en el etnocacerismo. Sobre todo, si se toma en consideración que Humala siempre está protegido por mujeres en sus entrevistas, cabría preguntarse si asumirían estas un rol protagónico o tendrían solo que aceptar los roles tradicionales de amas de casa. En cuanto al segundo, este se enfocaría en analizar el perfil del votante promedio del etnocacerismo. Con miras a entender cuáles son las características de la persona que suele escoger al movimiento de Antauro Humala como opción electoral. Para estas investigaciones pueden aplicarse la metodología cuantitativa y/o cualitativa. Dado que, así podríamos tener mapeados no solo la cantidad de votantes de esta agrupación política y sus características, sino que a través de entrevistas podríamos entender cuáles fueron los motivos personales o como su historia de vida derivó en un posterior apoyo al partido de Humala. Por último, en cuanto al tercero se podría analizar, la importancia de la figura de Antauro Humala y como su toma de decisiones ha ayudado a fortalecer o bien a debilitar el etnocacerismo proyecto político o bien como ideología. 94 Referencias bibliográficas Adrianzén, C. (2014). Una obra para varios elencos. Apuntes sobre la estabilidad del neoliberalismo en el Perú. Nueva Sociedad | Democracia y política en América Latina. https://nuso.org/articulo/una-obra-para-varios-elencos-apuntes-sobre-la- estabilidad-del-neoliberalismo-en-el-peru/ Anderson, B. (2018). Comunidades imaginadas. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo (4.a ed., Vol. 1). FCE. Alvarado, M. (2022). El etnocacerismo como populismo radical. (1.a ed.) PUCP Aranda Bustamante, G., López, M. Á., & Salinas Cañas, S. (2009). Del regreso del Inca a Sendero Luminoso: Violencia y política mesiánica en Perú (1. ed). RIL Editores. Aranda Bustamante, G., & Salinas Cañas, S. (2010). Cronotopos y parusía: Las identidades míticas como proyecto político. Polis. Revista Latinoamericana, 27, Article 27. https://journals.openedition.org/polis/7092?lang=pt Aranda Bustamante, G. (2010). Mesías andinos: Continuidad y discontinuidad entre Velasco Alvarado, Fujimori y Ollanta Humala (1.ed.). Universitaria Azurín, A. (2022). Hello Kitty y la Navidad liberaron a Antauro https://sudaca.pe/noticia/informes/hello-kitty-y-la-navidad-liberaron-a-antauro/ Callirgos, J. C. (s. f.). El racismo en el Perú. En El racismo peruano Debate a partir del conversatorio: “Racismo y desigualdad en la historia del Perú”, del Ministerio de Cultura. Ministerio de Cultura. https://centroderecursos.cultura.pe/sites/default/files/rb/pdf/el-racismo-peruano.pdf Carreño Alvarado, G. (s. f.). La importancia de la conservación de los archivos para estudios de la historia de empresas, organizaciones de la sociedad civil, y de instituciones privadas en México. https://itaipue.org.mx/cia/docs/viernes14/mesa7/1250%201310%20La%20importanci a%20de%20la%20conservaci%C3%B3n%20de%20los%20archivos%20Gloria%20C arre%C3%B1o.pdf Castillo, M. (1988). El populismo conservador: Sánchez Cerro y la Unión Revolucionaria. En Pensamiento Político (1930-1968) (1.a ed., pp. 45-77). Desco. Cubas, R. (2018). La Iglesia frente a la crisis de la década de 1930 en Perú: Catolicismo social, movimientos revolucionarios y cambio constitucional. Estudios Interdisciplinarios de América Latina y el Caribe, 29(2), 15-39. https://investigadores.uandes.cl/es/publications/la-iglesia-frente-a-la-crisis-de-la- d%C3%A9cada-de-1930-en-per%C3%BA-catoli Donayre Montesinos, C. (2018). Fuerzas Armadas y Policía Nacional (1.a ed., Vol. 31). PUCP. https://repositorio.pucp.edu.pe/index/bitstream/handle/123456789/170688/31%20Fu https://nuso.org/articulo/una-obra-para-varios-elencos-apuntes-sobre-la-estabilidad-del-neoliberalismo-en-el-peru/ https://nuso.org/articulo/una-obra-para-varios-elencos-apuntes-sobre-la-estabilidad-del-neoliberalismo-en-el-peru/ https://journals.openedition.org/polis/7092?lang=pt https://sudaca.pe/noticia/informes/hello-kitty-y-la-navidad-liberaron-a-antauro/ https://centroderecursos.cultura.pe/sites/default/files/rb/pdf/el-racismo-peruano.pdf https://itaipue.org.mx/cia/docs/viernes14/mesa7/1250%201310%20La%20importancia%20de%20la%20conservaci%C3%B3n%20de%20los%20archivos%20Gloria%20Carre%C3%B1o.pdf https://itaipue.org.mx/cia/docs/viernes14/mesa7/1250%201310%20La%20importancia%20de%20la%20conservaci%C3%B3n%20de%20los%20archivos%20Gloria%20Carre%C3%B1o.pdf https://itaipue.org.mx/cia/docs/viernes14/mesa7/1250%201310%20La%20importancia%20de%20la%20conservaci%C3%B3n%20de%20los%20archivos%20Gloria%20Carre%C3%B1o.pdf https://investigadores.uandes.cl/es/publications/la-iglesia-frente-a-la-crisis-de-la-d%C3%A9cada-de-1930-en-per%C3%BA-catoli https://investigadores.uandes.cl/es/publications/la-iglesia-frente-a-la-crisis-de-la-d%C3%A9cada-de-1930-en-per%C3%BA-catoli https://repositorio.pucp.edu.pe/index/bitstream/handle/123456789/170688/31%20Fuerzas%20Armadas%20y%20Polic%C3%ADa%20Nacional%20con%20sello.pdf?sequence=1&isAllowed= 95 erzas%20Armadas%20y%20Polic%C3%ADa%20Nacional%20con%20sello.pdf?seq uence=1&isAllowed= Drinot, P. (2001). El comite distrital sanchezcerrista de Magdalena del Mar: Un ensayo de microhistoria política. 23(1). https://revista.agn.gob.pe/ojs/index.php/ragn/issue/view/15/25 Drinot, P. (2014). Una vana pretensión: Negar el racismo en el Perú. En Racismo, ¿solo un juego de palabras? Debate a partir del conversatorio: “Racismo y desigualdad en la historia del Perú”, del Ministerio de Cultura (1.a ed., pp. 30-49). IEP. https://repositorio.cultura.gob.pe/bitstream/handle/CULTURA/32/publication1.pdf?seq uence=1&isAllowed=y Eco, U. (2004). Cinco escritos morales (5.a ed.). Debolsillo. El comercio. (2016). Isaac Humala: "Ollanta traicionó al Perú y es fujimorista” https://elcomercio.pe/politica/elecciones/isaac-humala-ollanta-traiciono-peru- fujimorista-391228-noticia/?ref=ecr#google_vignette El comercio. (2022). Antauro Humala: Pedro Castillo y las veces que habló sobre otorgarle un indulto o liberarlo https://elcomercio.pe/politica/antauro-humala-pedro-castillo-y-las-veces-que-hablo- sobre-otorgarle-un-indulto-o-libertad-al-etnocacerista-inpe-felix-chero-rmmn- noticia/?ref=ecr Flores Galindo, A. (1999). La tradición autoritaria: Violencia y democracia en el Perú. https://www.verdadyreconciliacionperu.com/admin/files/articulos/1693_digitalizacion. pdf Espinoza, A., János, E., & Kay, M. M. (2021). Participación política indígena en el Perú: Una historia de racismo, exclusión y violencia. Pie de Página, 006, Article 006. https://revistas.ulima.edu.pe/index.php/piedepagina/article/view/5611/5297 Freeden, M. (2003). Ideology: A very short introduction. Oxford University Press. Gonza, A. (2020). Discurso y política indígena en el Oncenio de Leguía. Espiral, revista de geografías y ciencias sociales, 2(3), Article 3. https://doi.org/10.15381/espiral.v2i3.17731 Gentile, E. (2023). ¿Quiénes son los fascistas? Nueva Sociedad https://nuso.org/articulo/entrevista-emilio-gentile-fascismo/ Gellner, E. (1988). Naciones y nacionalismo (1er ed.). Alianza. Granados, C. (2018). Militarization and political culture in Peru. Indigenous Military Nationalism in the Post” Counterterrorist War https://hal.science/hal- 04167712v1/document Granados, C. (2023). De la “guerra contraterrorista” al Congreso: El activismo político de los militares excombatientes en el Perú posconflicto. En La violencia que no cesa https://repositorio.pucp.edu.pe/index/bitstream/handle/123456789/170688/31%20Fuerzas%20Armadas%20y%20Polic%C3%ADa%20Nacional%20con%20sello.pdf?sequence=1&isAllowed= https://repositorio.pucp.edu.pe/index/bitstream/handle/123456789/170688/31%20Fuerzas%20Armadas%20y%20Polic%C3%ADa%20Nacional%20con%20sello.pdf?sequence=1&isAllowed= https://revista.agn.gob.pe/ojs/index.php/ragn/issue/view/15/25 https://repositorio.cultura.gob.pe/bitstream/handle/CULTURA/32/publication1.pdf?sequence=1&isAllowed=y https://repositorio.cultura.gob.pe/bitstream/handle/CULTURA/32/publication1.pdf?sequence=1&isAllowed=y https://elcomercio.pe/politica/elecciones/isaac-humala-ollanta-traiciono-peru-fujimorista-391228-noticia/?ref=ecr#google_vignette https://elcomercio.pe/politica/elecciones/isaac-humala-ollanta-traiciono-peru-fujimorista-391228-noticia/?ref=ecr#google_vignette https://elcomercio.pe/politica/antauro-humala-pedro-castillo-y-las-veces-que-hablo-sobre-otorgarle-un-indulto-o-libertad-al-etnocacerista-inpe-felix-chero-rmmn-noticia/?ref=ecr https://elcomercio.pe/politica/antauro-humala-pedro-castillo-y-las-veces-que-hablo-sobre-otorgarle-un-indulto-o-libertad-al-etnocacerista-inpe-felix-chero-rmmn-noticia/?ref=ecr https://elcomercio.pe/politica/antauro-humala-pedro-castillo-y-las-veces-que-hablo-sobre-otorgarle-un-indulto-o-libertad-al-etnocacerista-inpe-felix-chero-rmmn-noticia/?ref=ecr https://www.verdadyreconciliacionperu.com/admin/files/articulos/1693_digitalizacion.pdf https://www.verdadyreconciliacionperu.com/admin/files/articulos/1693_digitalizacion.pdf https://revistas.ulima.edu.pe/index.php/piedepagina/article/view/5611/5297 https://doi.org/10.15381/espiral.v2i3.17731 https://nuso.org/articulo/entrevista-emilio-gentile-fascismo/ https://hal.science/hal-04167712v1/document https://hal.science/hal-04167712v1/document 96 Huellas y persistencias del conflicto armado en el Perú contemporáneo (1.a ed., pp. 202-218). Éditions de l’IHEAL. Guibernau, M. (1996). Los nacionalismos (1.a ed.). Ariel. Herer, M. (2020). On Fascism and Capitalism. New Proposals: Journal of Marxism and Interdisciplinary Inquiry, 11(1), Article 1. https://ojs.library.ubc.ca/index.php/newproposals/article/view/193459 Hildebrandt, C. (2001). Entrevista de César Hildebrandt a Antauro Humala. https://www.youtube.com/watch?v=2KvPmHCQ3lo&t=189s Kahhat, F. (2019). El eterno retorno. La derecha radical en el mundo contemporáneo (1.a ed.). Planeta. Laclau, E. (2004). La razón populista (1. ed). Fondo de Cultura Económica. La República. (2022). ¿A qué se debe que el 80% de los peruanos se encuentren insatisfechos con la democracia en el país? https://larepublica.pe/politica/actualidad/2022/12/18/a-que-se-debe-que-el-80-de-los- peruanos-se-encuentren-insatisfechos-con-la-democracia-en-el-pais-congreso- ejecutivo-encuesta-iep León, R. (2021). Antauro Humala y las rutas de salida: los planes y obstáculos del etnocacerismo. https://elcomercio.pe/politica/antauro-humala-y-las-rutas-de-salida-los-planes-y- obstaculos-del-etnocacerismo-pedro-castillo-indulto-anibal-torres-dina-boluarte- andahuaylazo-poder-judicial-peru-libre-noticia/?ref=ecr Macera, P. (1979). Conversaciones con Jorge Basadre. Editorial Mosca Azul Madrid, R. (2012). The rise of ethnic politics in Latin America. Cambridge University Press Máiz, R. (s. f.). Nacionalismo y Multiculturalismo. https://red.pucp.edu.pe/ridei/wp-content/uploads/biblioteca/081116.pdf Majluf, N. (2022). La invención del indio: Francisco Laso y la imagen del Perú moderno (1.a ed.). IEP. Melgar, D. (2020). Amarillos, blancos y chinos. Discursos y prácticas de racialización y xenofobia sobre población de origen japonés en Perú. Boletín de Antropología, 35(59), Article 59. https://doi.org/10.17533/udea.boan.v35n59a09 Méndez, C. (2000). Incas sí, indios no: Apuntes para el estudio del nacionalismo criollo en el Perú. Instituto de Estudios Peruanos. https://repositorio.iep.org.pe/handle/IEP/865 Méndez, C. (2009). Populismo militar y etnicidad en los Andes. 26, 13-16. http://repositorio.flacsoandes.edu.ec/handle/10469/635 https://ojs.library.ubc.ca/index.php/newproposals/article/view/193459 https://larepublica.pe/politica/actualidad/2022/12/18/a-que-se-debe-que-el-80-de-los-peruanos-se-encuentren-insatisfechos-con-la-democracia-en-el-pais-congreso-ejecutivo-encuesta-iep https://larepublica.pe/politica/actualidad/2022/12/18/a-que-se-debe-que-el-80-de-los-peruanos-se-encuentren-insatisfechos-con-la-democracia-en-el-pais-congreso-ejecutivo-encuesta-iep https://larepublica.pe/politica/actualidad/2022/12/18/a-que-se-debe-que-el-80-de-los-peruanos-se-encuentren-insatisfechos-con-la-democracia-en-el-pais-congreso-ejecutivo-encuesta-iep https://elcomercio.pe/politica/antauro-humala-y-las-rutas-de-salida-los-planes-y-obstaculos-del-etnocacerismo-pedro-castillo-indulto-anibal-torres-dina-boluarte-andahuaylazo-poder-judicial-peru-libre-noticia/?ref=ecr https://elcomercio.pe/politica/antauro-humala-y-las-rutas-de-salida-los-planes-y-obstaculos-del-etnocacerismo-pedro-castillo-indulto-anibal-torres-dina-boluarte-andahuaylazo-poder-judicial-peru-libre-noticia/?ref=ecr https://elcomercio.pe/politica/antauro-humala-y-las-rutas-de-salida-los-planes-y-obstaculos-del-etnocacerismo-pedro-castillo-indulto-anibal-torres-dina-boluarte-andahuaylazo-poder-judicial-peru-libre-noticia/?ref=ecr https://red.pucp.edu.pe/ridei/wp-content/uploads/biblioteca/081116.pdf https://red.pucp.edu.pe/ridei/wp-content/uploads/biblioteca/081116.pdf https://doi.org/10.17533/udea.boan.v35n59a09 https://repositorio.iep.org.pe/handle/IEP/865 https://repositorio.iep.org.pe/handle/IEP/865 https://repositorio.iep.org.pe/handle/IEP/865 https://repositorio.iep.org.pe/handle/IEP/865 http://repositorio.flacsoandes.edu.ec/handle/10469/635 97 Mendieta, M. (2011). Camisas verdes en el Perú: El proyecto de Estado del etnocacerismo, modernidad y nacionalismo [Doctorado, PUCP]. https://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/20.500.12404/4659/MENDIETA _P%C3%89REZ_MICHAEL_IVAN_CAMISAS%20VERDES.pdf?sequence=1&isAllo wed=y Mendieta, M. (2022). ¿Emulando a Robespierre? Antauro Humala y el etnocacerismo. Instituto de Estudios Peruanos. https://iep.org.pe/noticias/critica-y- debates-emulando-a-robespierre-antauro-humala-y-el-etnocacerismo-por-michael- mendieta/ Millones, I. (2009). El mariscal Cáceres: ¿un héroe militar o popular? Reflexiones sobre un héroe patrio peruano. 10(26), 47-57. https://www.redalyc.org/pdf/509/50926004.pdf Molinari, T. (2006a). El fascismo en el Perú. La Unión Revolucionaria 1931-1936 (1.a ed.). UNMSM. Molinari, T. (2006b). El Partido Unión Revolucionaria y su proyecto totalitario— Fascista. Perú 1933—1936. Investigaciones Sociales, 10(16), Article 16. https://doi.org/10.15381/is.v10i16.7029 Molinari, T. (2008). Carisma, mesianismo político y religiosidad popular en la década de 1930: Del sancherrismo al liderazgo fascista de Luis A. Flores. En Políticas divinas: Religión, diversidad y poĺıtica en el Perú contemporáneo (2.a ed.). PUCP. Molinari, T. (2017). Dictadura, cultura autoritaria y conflicto político en el Perú (1936- 1939) (Primera edición). UNMSM. Mudde, C., & Rovira, C. (2019). Populism: A Very Short Introduction (2.a ed.). Oxford Editorial. Mylonas, H., & Tudor, M. (2023). Varieties of nationalism: Communities, narratives, identities. Cambridge University Press. Oliart, P. (1995). Poniendo a cada quien en su lugar: Estereotipos raciales y sexuales en la Lima del siglo XIX. En Mundos Interiores: Lima 1850-1950 (2.a ed., Vol. 2, pp. 261-289). UP. https://repositorio.up.edu.pe/bitstream/handle/11354/2053/PortocarreroFelipe2004.pd f?sequence=1&isAllow Ostrowska, J. (2010). Hombre andino contra hombre occidentalizado: El etnocacerismo de los Humala. Itinerarios: revista de estudios lingüisticos, literarios, históricos y antropológicos, 11, 85-101. https://itinerarios.uw.edu.pl/resources/html/article/details?id=224307&language=es Panorama. (2015). Etnonacionalistas: La otra transformación. https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk https://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/20.500.12404/4659/MENDIETA_P%C3%89REZ_MICHAEL_IVAN_CAMISAS%20VERDES.pdf?sequence=1&isAllowed=y https://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/20.500.12404/4659/MENDIETA_P%C3%89REZ_MICHAEL_IVAN_CAMISAS%20VERDES.pdf?sequence=1&isAllowed=y https://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/20.500.12404/4659/MENDIETA_P%C3%89REZ_MICHAEL_IVAN_CAMISAS%20VERDES.pdf?sequence=1&isAllowed=y https://iep.org.pe/noticias/critica-y-debates-emulando-a-robespierre-antauro-humala-y-el-etnocacerismo-por-michael-mendieta/ https://iep.org.pe/noticias/critica-y-debates-emulando-a-robespierre-antauro-humala-y-el-etnocacerismo-por-michael-mendieta/ https://iep.org.pe/noticias/critica-y-debates-emulando-a-robespierre-antauro-humala-y-el-etnocacerismo-por-michael-mendieta/ https://iep.org.pe/noticias/critica-y-debates-emulando-a-robespierre-antauro-humala-y-el-etnocacerismo-por-michael-mendieta/ https://www.redalyc.org/pdf/509/50926004.pdf https://www.redalyc.org/pdf/509/50926004.pdf https://doi.org/10.15381/is.v10i16.7029 https://doi.org/10.15381/is.v10i16.7029 https://repositorio.up.edu.pe/bitstream/handle/11354/2053/PortocarreroFelipe2004.pdf?sequence=1&isAllow https://repositorio.up.edu.pe/bitstream/handle/11354/2053/PortocarreroFelipe2004.pdf?sequence=1&isAllow https://itinerarios.uw.edu.pl/resources/html/article/details?id=224307&language=es https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk%20%20Payne,%20S.%20(1985).%20Falange.%20Historia%20del%20Fascimo%20Español%20(5.a%20ed.).%20Ruedo%20Iberico. https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk%20%20Payne,%20S.%20(1985).%20Falange.%20Historia%20del%20Fascimo%20Español%20(5.a%20ed.).%20Ruedo%20Iberico. https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk%20%20Payne,%20S.%20(1985).%20Falange.%20Historia%20del%20Fascimo%20Español%20(5.a%20ed.).%20Ruedo%20Iberico. 98 Payne, S. (1985). Falange. Historia del Fascimo Español (5.a ed.). Ruedo Iberico. Pedraglio, S., & Paredes, M. (s. f.). Entrevista con Antauro Humala., 1-9. https://www.desco.org.pe/recursos/sites/indice/58/261.pdf Pereyra, H. (2016). Cáceres y el Contrato Grace: Sus motivaciones. Revista del Instituto Riva-Agüero, 1(1), 165-196. https://revistas.pucp.edu.pe/index.php/revistaira/article/view/14551 Pérez Soto, O. (2021). Los marxistas pensando el marxismo: Entre la teoría y la práctica. Economía y Desarrollo, 165(1). http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&pid=S0252- 85842021000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es Portocarrero, G. (1995). El fundamento invisible: Función y lugar de las ideas racistas en la República Aristocrática. En Mundos Interiores: Lima 1850-1950 (2.a ed., Vol. 2, pp.219-259). UP. https://repositorio.up.edu.pe/bitstream/handle/11354/2053/PortocarreroFelipe2004.pd f?sequence=1&isAllow Portocarrero, G. (2015). Profetas del odio: Raíces culturales y líderes de Sendero Luminoso (3era ed). PUCP. Quesada, J. D. (2023). El advenimiento de Antauro Humala para refundar Perú. El País. https://elpais.com/internacional/2023-02-26/el-advenimiento-de-antauro- humala-para-refundar-peru.html Rénique, J. L. (2015). Incendiar la pradera: Un ensayo sobre la revolución en el Perú (2.a ed.). La Siniestra. Robledo, M. (2023). Militarización, militarismo y democracia: ¿nuevas tendencias en América Latina? Recuperado 10 de mayo de 2024, de https://www.fundacioncarolina.es/catalogo/militarizacion-militarismo-y-democracia- nuevas-tendencias-en-america-latina/ Rodríguez, V. (2023). Antauro Humala crea partido y se lanza a la carrera presidencial. https://sudaca.pe/noticia/entrevistas/viviana-rodriguez-antauro-humala- crea-partido-y-se-lanza-a-la-carrera-presidencial/ Rojas, C. (2012). La estructura ideológica de los partidos nacionalista y etnocacerista en el Perú [Magister, UNAP]. https://tesis.unap.edu.pe/bitstream/handle/20.500.14082/320/EPG642-00642- 01.pdf?sequence=1&isAllowed=y Rojas, R. (2020). Cómo matar a un presidente: Los asesinatos de Bernardo Monteagudo, Manuel Pardo y Luis M. Sánchez Cerro (2a ed). IEP, Instituto de Estudios Peruanos. Salazar, J., & Sánchez, F. (2003). Humala: ¿La inundación de los barbaros o el diluvio de la justicia? Impresión, 11, 7-11. https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk%20%20Payne,%20S.%20(1985).%20Falange.%20Historia%20del%20Fascimo%20Español%20(5.a%20ed.).%20Ruedo%20Iberico. https://www.youtube.com/watch?v=t6ltU_mStTk%20%20Payne,%20S.%20(1985).%20Falange.%20Historia%20del%20Fascimo%20Español%20(5.a%20ed.).%20Ruedo%20Iberico. https://www.desco.org.pe/recursos/sites/indice/58/261.pdf https://www.desco.org.pe/recursos/sites/indice/58/261.pdf https://www.desco.org.pe/recursos/sites/indice/58/261.pdf https://www.desco.org.pe/recursos/sites/indice/58/261.pdf https://revistas.pucp.edu.pe/index.php/revistaira/article/view/14551 http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&pid=S0252-85842021000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&pid=S0252-85842021000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es https://repositorio.up.edu.pe/bitstream/handle/11354/2053/PortocarreroFelipe2004.pdf?sequence=1&isAllow https://repositorio.up.edu.pe/bitstream/handle/11354/2053/PortocarreroFelipe2004.pdf?sequence=1&isAllow https://elpais.com/internacional/2023-02-26/el-advenimiento-de-antauro-humala-para-refundar-peru.html https://elpais.com/internacional/2023-02-26/el-advenimiento-de-antauro-humala-para-refundar-peru.html https://www.fundacioncarolina.es/catalogo/militarizacion-militarismo-y-democracia-nuevas-tendencias-en-america-latina/ https://www.fundacioncarolina.es/catalogo/militarizacion-militarismo-y-democracia-nuevas-tendencias-en-america-latina/ https://sudaca.pe/noticia/entrevistas/viviana-rodriguez-antauro-humala-crea-partido-y-se-lanza-a-la-carrera-presidencial/ https://sudaca.pe/noticia/entrevistas/viviana-rodriguez-antauro-humala-crea-partido-y-se-lanza-a-la-carrera-presidencial/ https://tesis.unap.edu.pe/bitstream/handle/20.500.14082/320/EPG642-00642-01.pdf?sequence=1&isAllowed=y https://tesis.unap.edu.pe/bitstream/handle/20.500.14082/320/EPG642-00642-01.pdf?sequence=1&isAllowed=y 99 https://files.pucp.education/facultad/comunicaciones/2018/07/04214409/impresion_1 2-nov2003.pdf Sánchez, J. M. (2002). La revolución peruana: Ideología y práctica política de un gobierno militar, 1968-1975. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Escuela de Estudios Hispano-Americanos: Universidad de Sevilla: Diputación de Sevilla. https://digital.csic.es/bitstream/10261/31674/1/Martin%20Sanchez- Revolucion%20Peruana.pdf Sifuentes, M. (2018). H&H. (3.a ed.). Planeta Stefanoni, P. (2005). ¿Qué son y que quieren los etnocaceristas? Entrevista con la historiadora peruana Cecilia Mendez. El viejo topo, 205-206, 25-31. Willer, H. (2006a). Etnocaceristas entre Ollanta y Antauro. Ideele, 177, 16-19. Willer, H. (2006b). ¿Índigenismo o fascismo andino? Buscando un Humala. Ideele, 62-67. Vargas, A. (2017). Los orígenes de Sanchecerrismo en Tacna (1931-1934). La Vida & la Historia, 6, Article 6. https://doi.org/10.33326/26176041.2017.6.405 Thorndike, G. (1971). El año de la barbarie. Perú 1932 (3.a ed.). Mosca Azul. Traverso, E. (2005). El totalitarismo: Usos y abusos de un concepto. Las escalas del pasado : IV Congreso de Historia Local de Aragón (Barbastro, 3-5 de julio de 2003), 2005, ISBN 84-8127-163-2, págs. 99-110, 99-110. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1215785 Toche, E. (2008). Guerra y Democracia. Los militares peruanos y la construcción nacional. (1a ed.). DESCO. Zarzaburú, W. (2004). El etnocacerismo: ¿Un Leviatán en los andes? Red Internacional de Estudios Inteculturales, 1-13.https://red.pucp.edu.pe/wp- content/uploads/biblioteca/Villiam%20Zabarbur%C3%BA%20Go%C3%B1%C3%A1z .pdf https://files.pucp.education/facultad/comunicaciones/2018/07/04214409/impresion_12-nov2003.pdf https://files.pucp.education/facultad/comunicaciones/2018/07/04214409/impresion_12-nov2003.pdf https://digital.csic.es/bitstream/10261/31674/1/Martin%20Sanchez-Revolucion%20Peruana.pdf https://digital.csic.es/bitstream/10261/31674/1/Martin%20Sanchez-Revolucion%20Peruana.pdf https://doi.org/10.33326/26176041.2017.6.405 https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1215785 https://red.pucp.edu.pe/wp-content/uploads/biblioteca/Villiam%20Zabarbur%C3%BA%20Go%C3%B1%C3%A1z.pdf https://red.pucp.edu.pe/wp-content/uploads/biblioteca/Villiam%20Zabarbur%C3%BA%20Go%C3%B1%C3%A1z.pdf https://red.pucp.edu.pe/wp-content/uploads/biblioteca/Villiam%20Zabarbur%C3%BA%20Go%C3%B1%C3%A1z.pdf 100 Anexos Fuentes primarias de la Unión Revolucionaria Periódico Acción Acción. (1933). Credo sanchezcerrista. - . (1934). Visiones macabras se ven a diario en el Barrio Chino - . (1936). Apoya nuestra campaña antiasiática - . (1939). Las industrias deben estar en manos de nacionales - . (1940). El gravísimo escandalo: La inmigración clandestina de chinos y la casa de juego - . (1941). Ejemplo de Bienestar Social Periódico La Batalla La Batalla. (1936). Sangrientos preliminares de la campaña electoral. - . (1937). El doctor José de la Riva Agüero no es candidato a la presidencia del Perú. Fuentes primarias del etnocacerismo Libros de Antauro Humala Humala, A. (2011). Ejército Peruano: Militarismo, nacionalismo y etnocacerismo. (2.a ed.). Antaurpi. Humala, A. (2011). Etnonacionalismo. Izquierda y globalidad (Visión Etnocacerista) (3.a ed.). Antaurpi. Humala, A. (2012). De la guerra etnosanta a la Iglesia Tawantinsuyana. (1.a ed.). Antaurpi. Saldaña, P. (2011). Conversaciones con Antauro Humala. (3a ed.). Anturpi. Entrevistas a Antauro Humala Humala, A. (2023). Entrevista en Ronda Política de CTC.PE. https://www.youtube.com/watch?v=Gf33-6Fw_4Q Montoya, M. (2023). Ciencia y política: la ideología de Antauro Humala, militar y político. https://www.youtube.com/watch?v=OVWKByCZamI&t=2382s https://www.youtube.com/watch?v=Gf33-6Fw_4Q https://www.youtube.com/watch?v=OVWKByCZamI&t=2382s 101 Artículos de Antauro Humala Humala, A. (2004a) Nuevo escenario nacional. Horizonte etnonacionalista. Ollanta Humala, A. (2004b). Etnonacionalizando la TV Pro-Extranjera. Ollanta Humala, A. (2006a) ¿El nacionalismo es subversivo? Claro que sí, y a mucha honra. Ollanta Humala, A. (2006b). Demoler la granja y degollar al granero. Ollanta Humala, A. (2006c). Si eres patriota, no compres productos chilenos. Ollanta Humala, A. (2008). ¿Pachacutec o Felipillo? Ollanta Humala, A. (2009). Peruano, haz patria: no compres productos chilenos. Ollanta Humala, A. (2011a). Candy y Barbie desculturizan tanto como el libre mercado. Antauro Humala, A. (2011b) ¿Estaría Ud. orgulloso de tener un “yerno” pareja de su hijo? Antauro Humala, A. (2014a).TV, videojuegos y criminalización globo-occidental. Antauro Humala, A. (2014b). Último eructo criollo: ¡Ahora somos fascistas! Antauro Humala, A. (2016). Etno-economía, independencia y nacionalismo. Tecnología ancestral y oportunidad de negocio. Antauro Humala, A. (2017). Por un cine (etno)nacional sin calco ni copia. Antauro Humala, A. (2018). El soldado desconocido es etnocacerista. Antauro Humala, A. (2021). Hay que hacerle frente al lumpen venezolano. Antauro