PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ ESCUELA DE POSGRADO Causatividad en amawaka (Pano, Perú): aspectos semánticos y morfosintácticos TESIS PARA OPTAR EL GRADO ACADÉMICO DE MAGÍSTER EN LINGÜÍSTICA AUTOR Candy Milagros Angulo Pando ASESOR: Dr. Roberto Daniel Zariquiey Biondi Lima, 2020 i Resumen En la presente tesis ofrecemos un estudio de la causación en la lengua amawaka (pano) dentro del marco teórico tipológico-funcional. Se entiende por “tipológico” una perspectiva que asume que el lenguaje debe estudiarse de forma comparativa con el objetivo de proponer generalizaciones deductivas sobre su naturaleza. Por otro lado, se entiende por “funcional” una aproximación al lenguaje en la que se asume que la estructura gramatical interactúa de formas no triviales con la comunicación y con la cognición. Esta interacción da forma y explica a la estructura gramatical de las lenguas del mundo (van Valin y LaPolla, 1997; Givón, 2001). Los estudios más influyentes sobre la causación desde esta perspectiva teórica son Dixon y Aikhenvald (2000); Shibatani (2002); y Shibatani y Pardeshi (2002), entre otros. Consideramos que esta tesis es relevante, ya que hasta ahora no se había realizado un análisis detallado y desde esta perspectiva de la causación en la lengua amawaka. Los datos de este estudio provienen de textos naturales y de elicitación, y fueron recogidos entre enero de 2019 y febrero de 2020. Las lenguas pano presentan varias estrategias de causación (ver Valenzuela, 2002, para shipibo-konibo; Fleck, 2002, para matsés; y Zariquiey, 2012, para kakataibo), siendo la más extendida un sufijo causativizador que se realiza como -ma en la mayoría de lenguas, pero como -mi en kakataibo y -me en matsés (Valenzuela y Zariquiey, 2015). En el amawaka, el causativizador general es -ma (ver Hyde, 1980; Sparing-Chávez 2012) y puede expresar causación indirecta y directa. Además, la lengua muestra causativos supletivos totales o léxicos como otras lenguas de la familia. Adicionalmente, la lengua tiene otro marcador con semántica causativa: el transitivizador -n, también presente en otras lenguas de la familia. Sin embargo, resulta interesante que varias estrategias morfológicas presentes en otras lenguas pano, en esta lengua hayan cambiado drásticamente por procesos morfofonológicos inusuales, dando lugar a causativos supletivos parciales y tonales, los cuales no se encuentran en otras lenguas. ii Estudios en lenguas de la misma familia han mostrado que, a diferencia del causativizador general, los sufijos cognados de -n suelen codificar única y exclusivamente causación directa. Este también parece ser el caso en amawaka, como lo ilustran kupii- ‘apoyarse’ en contraste de kupin- ‘apoyar’. Los causativos supletivos totales, parciales y tonales también expresan causación directa. Finalmente, la lengua presenta predicados causativos que se derivan de sustantivos sin ninguna morfología adicional (lo que se conoce también como derivación cero): chaho ‘negro’> chaho ‘volver negro algo’, kaxkú ‘mitad, pieza’ > kaxku- ‘romper algo’. Este mecanismo también codifica causación directa. iii Agradecimientos Esta tesis, producto de dos años de estudio en la Maestría en Lingüística, no debería considerarse el punto de culminación de mi esfuerzo y formación como lingüista, sino como un estímulo para seguir aprendiendo cada día un poco más. La elaboración de esta tesis no hubiera sido posible sin el apoyo de varias personas, a quienes expreso mis más sinceros agradecimientos y, sobre todo, mi cariño. Seguramente, lo que escriba no refleje cuán agradecida estoy con ustedes. Agradezco a Roberto Zariquiey por haberme introducido en el estudio de las lenguas pano. Gracias a ello, descubrí otra área de estudio que me fascina tanto como la lingüística andina. En particular, le agradezco la oportunidad de participar en el Proyecto Amawaka (y también en el Proyecto Chana) y por su apoyo como asesor en la elaboración de esta tesis. Muchas gracias por permitirme descubrir cuán bonitas e interesantes son las lenguas pano. Asimismo, debo agradecer a National Science Foundation, entidad que financia el trabajo de documentación de la lengua amawaka. Dentro del marco de este proyecto, la realización de esta investigación fue posible. Mi participación en este proyecto hizo posible que pudiera conocer a grandes personas, a quienes les agradezco no solo su paciencia en el trabajo, sino permitirme saber más sobre su lengua. Muchas gracias, profe Carlos, Rosa, Marina y Wilson por los días de trabajo y por los paseos en mi querido Callao. También agradezco a las demás personas que he ido conociendo a lo largo de los trabajos de campo por su colaboración. Quiero expresar también mi más sincero agradecimiento a Pilar Valenzuela por su orientación y apoyo en el desarrollo de esta tesis, así como su influencia y guía para seguir aprendiendo en la Lingüística. Muchas gracias por todo. La guía de cada uno de mis profesores durante mi paso por la Maestría en Lingüística fue muy importante en mi formación como investigadora. Agradezco a cada uno de ellos. En particular, iv quiero extender mi gratitud a Jorge Pérez. Desde el pregrado, su minuciosidad en las clases y en los comentarios a los trabajos del curso me sirvieron como modelo de investigación y de enseñanza. En el curso de la Maestría, pude seguir aprendiendo más sobre fonología y, en general, cómo se debe proceder en el análisis lingüístico. Gracias por estar siempre dispuesto a contestar mis preguntas y a señalar mis errores. Asimismo, debo manifestar mi gratitud a Jaime Peña, de quien aprendí mucho sobre lingüística amazónica y tipología, y, en especial, sobre el wampis. Gracias a sus clases tan interesantes pude aprender un poco más del área de mi interés. De igual forma, agradezco a Héctor Velásquez. Si bien no fue mi profesor en la Maestría, siempre estuvo ahí para brindarme orientación y apoyo desde el pregrado. Muchas gracias por todo, amigo. Igual de importante en este proceso han sido los amigos que he conocido a lo largo de estos años de mi formación académica. Agradezco a Annie Apaza, amiga que me regaló el pregrado en Lingüística. Gracias a ella pude comenzar la Maestría antes de lo planeado: me avisó de la beca a la que podía acceder para poder realizar los estudios en el programa. ¡Muchas gracias por tu amistad y por brindarme tu apoyo, Anniechay! También, extiendo mi gratitud a Renzo Ego Aguirre por su amistad, sus consejos, y su ayuda en la tesis y en la vida. No puedo dejar de agradecer a mis amigos de la Maestría: Pamela Jiménez, Angel Reyes y Mariana Carlin. En particular, a ustedes dos, Pame y Angelito, les agradezco por su amistad, por hacer que la vida sea más sencilla y por escucharme siempre; y a ti, Marianita, por ser mi compañera de clases, por las risas, y por tu ayuda en lo académico y personal. Por último, le doy gracias a Mary Carmen Licuona por brindarme su amistad de tantos años. Finalmente, no puedo concluir esta parte sin agradecer el apoyo de mi familia. Agradezco a mis padres, en especial, a mi mamá Isabel por haberme enseñado que no hay excusas ni obstáculos posibles para quien deja el alma en (intentar) alcanzar sus objetivos. Para ti, esta v tesis y todo lo bonito de este mundo. También quiero agradecer a mis hermanos, Francis y Peggy, y a mis tres sobrinos, así como a mis dos pequeños peludos, por motivarme -cada uno a su manera- a perseverar en mis estudios. Gracias por estar siempre. vi Lista de abreviaturas Abreviatura Glosa Abreviatura Glosa > ‘cambio de referencia’ PSD ‘pasado’ 1 ‘primera persona’ PSD.1 ‘pasado cercano’ 2 ‘segunda persona’ PSD.2 ‘pasado medio’ 3 ‘tercera persona’ PSD.3 ‘pasado lejano’ A ‘sujeto de verbo transitivo’ S ‘sujeto de verbo intransitivo’ ACT ‘aspecto de acto’ SG ‘singular’ CAUS ‘causativo’ SI ‘sujetos idénticos’ DECL ‘declarativo’ SUBS.INM ‘subsecuencia inmediata’ DES ‘desiderativo’ SIM ‘simultáneo’ ENF ‘enfático’ TRANS ‘transitivizador’ EP ‘epéntesis’ FOC ‘foco’ HAB ‘habitual’ HABIL ‘habilidad’ INST ‘instrumental’ IPF ‘imperfectivo’ LOC ‘locativo’ MAL ‘malefactivo’ NEG ‘negativo’ NMLZ ‘nominalizador’ O ‘objeto de verbo transitivo’ OBL ‘oblicuo’ PERF ‘perfecto’ PFTV ‘perfectivo’ PL ‘plural’ POS ‘posesivo’ PRES ‘presente’ PRET ‘pretérito’ PROG ‘progresivo’ PROS ‘prospectivo’ vii ÍNDICE Resumen .................................................................................................................................. i Agradecimientos ...................................................................................................................... iii Lista de abreviaturas ................................................................................................................ vi CAPÍTULO 1 ........................................................................................................................... 1 Introducción ............................................................................................................................. 1 1.1 Propósito de la tesis ............................................................................................................ 1 1.2 El amawaka, una lengua amenazada ............................................................................... 1 1.3 El proyecto de documentación lingüística de la lengua amawaka ................................ 5 1.4 Métodos ............................................................................................................................... 8 1.4.1 Descripción de los hablantes .......................................................................... 8 1.4.2 Componentes de la investigación ................................................................. 11 1.4.2.1 Taller de formación lingüística ............................................................... 11 1.4.2.2 Recolección de datos .............................................................................. 12 1.4.2.3 Procesamiento de datos ........................................................................... 13 1.5 Organización de la tesis ................................................................................................... 15 CAPÍTULO 2 ......................................................................................................................... 16 El pueblo amawaka ................................................................................................................ 16 2.1 Introducción ..................................................................................................................... 16 2.2 Datos generales del pueblo amawaka ............................................................................. 17 2.2.1 Sobre el etnónimo amawaka ......................................................................... 17 2.2.2 Ubicación geográfica y número de habitantes .............................................. 17 2.2.3 Sobre las comunidades amawaka ................................................................. 20 2.3 Historia del pueblo amawaka ......................................................................................... 25 2.4 Cultura y sociedad del pueblo amawaka ....................................................................... 30 CAPÍTULO 3 ......................................................................................................................... 34 La lengua amawaka: generalidades ..................................................................................... 34 3.1 Posición del amawaka en la familia lingüística pano .................................................... 34 3.2 Estudios sobre la lengua amawaka ................................................................................. 36 3.3 Caracterización de la lengua amawaka ......................................................................... 41 3.3.1 Aspectos fonológicos .................................................................................... 42 3.3.2 Aspectos morfosintácticos ............................................................................ 47 3.3.2.1 Tipología morfológica ............................................................................ 47 3.3.2.2 Relaciones gramaticales .......................................................................... 48 3.3.2.3 Verbos y morfología flexiva ................................................................... 53 viii CAPÍTULO 4 ......................................................................................................................... 60 Causación: forma y función .................................................................................................. 60 4.1 La causación como categoría gramatical ....................................................................... 61 4.1.1 Definición de causación como operación de cambio de valencia ................ 61 4.1.2 Mecanismos formales de la causación .......................................................... 65 4.1.3 La semántica de la causación ........................................................................ 66 4.1.4 Correlación entre forma y función ................................................................ 71 CAPÍTULO 5 ......................................................................................................................... 75 Causación en la lengua amawaka ......................................................................................... 75 5.1 Estrategias causativas de la lengua amawaka: forma y función ................................. 75 5.1.1 Causativos supletivos totales ........................................................................ 75 5.1.2 Causativos supletivos parciales .................................................................... 77 5.1.3 Causativos tonales ........................................................................................ 81 5.1.4 Causativos morfológicos .............................................................................. 83 5.1.4.1 Causativo general -ma ........................................................................... 84 5.1.4.2 Transitivizador -n .................................................................................. 87 5.1.5 Causación por derivación cero ...................................................................... 89 5.2 Correlaciones forma y función en el dominio de la causación ..................................... 91 5.2.1 Dos o más estrategias causativas para la misma raíz .................................... 91 5.2.1.1 Causativos supletivos totales y causativos con -ma ............................... 91 5.2.1.2 Causativos supletivos parciales y causativos con -ma............................ 94 5.2.1.3 Causativos tonales y causativos con -ma ................................................ 96 5.2.1.4 Transitivizador -n y causativos con -ma ................................................. 97 5.2.1.5 Causación por derivación cero y causativos con -ma ............................. 99 5.3 Continuum causativo en la lengua amawaka .............................................................. 100 Conclusiones ......................................................................................................................... 104 Anexo 1 ............................................................................................................................. 108 Anexo 2 ............................................................................................................................. 111 Bibliografía............................................................................................................................ 113 ix ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1. Información sobre el pueblo amawaka. Adaptado de la BDPI (Ministerio de Cultura del Perú, 2020) ........................................................................................................... 2 Tabla 2. Participantes de la investigación.............................................................................. 9 Tabla 3. Clanes del pueblo amawaka ................................................................................... 26 Tabla 4. Investigaciones lingüísticas sobre la lengua amawaka ........................................ 38 Tabla 5. Libros educativos elaborados por el ILV ............................................................. 40 Tabla 6. Inventario consonántico de la lengua .................................................................... 43 Tabla 7. Inventario vocálico de la lengua ............................................................................ 43 Tabla 8. Grafías de la lengua amawaka ............................................................................... 44 Tabla 9. Tipos de sílabas en la lengua .................................................................................. 45 Tabla 10. Marcación de caso en pronombres personales ................................................... 49 Tabla 11. Marcación de caso en nombres ............................................................................ 51 Tabla 12. Predicados monovalentes y bivalentes ................................................................ 53 Tabla 13. Formas no verbales derivadas ............................................................................. 57 Tabla 14. Marcadores verbales ............................................................................................. 57 Tabla 15. Marcadores aspectuales y de tiempo métrico ..................................................... 58 Tabla 16. Formas supletivas totales ..................................................................................... 76 Tabla 17. Formas supletivas parciales ................................................................................. 78 Tabla 18. Causativos tonales ................................................................................................. 81 Tabla 19. Formas derivadas con el transitivizador -n ........................................................ 88 Tabla 20. Predicados no causativos y causativos derivados de nombres y adjetivos ...... 89 Tabla 21. Causativos supletivos totales y causativos con -ma ............................................ 92 Tabla 22. Causativos supletivos parciales y causativos con -ma ........................................ 95 Tabla 23. Causativos tonales y causativos con -ma ............................................................. 96 Tabla 24. Causativos con -n y causativos con -ma .............................................................. 97 Tabla 25. Causativos por derivación cero y causativos con -ma........................................ 99 ÍNDICE DE MAPAS Mapa 1. Ubicación geográfica del pueblo amawaka........................................................... 18 Mapa 3. Comunidades Nuevo San Martín y San Juan ubicadas en el río Inuya ............. 23 Mapa 2. Comunidades del distrito de Raymondi (Ucayali) ............................................... 23 Mapa 4. Asentamiento Alto Esperanza ubicado en el Alto Inuya y vivienda de la familia del amawaka Jorge ubicada en el Alto Mapuya ................................................................. 24 Mapa 5. Comunidad Laureano ubicada en el río Purús .................................................... 24 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807266 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807267 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807268 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807269 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807269 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807270 x ÍNDICE DE IMÁGENES Imagen 1. Taller de formación lingüística de los hablantes ............................................... 11 Imagen 2. Transcripción y traducción en el programa ELAN .......................................... 14 Imagen 3. Entradas del diccionario amawaka .................................................................... 14 Imagen 4. Recolección de datos en C.N Nuevo San Martín ............................................. 108 Imagen 5. Recolección de datos en C.N San Juan de Inuya ............................................. 108 Imagen 6. Recolección de datos en Atalaya ....................................................................... 109 Imagen 7. Recolección de datos en Sepahua ...................................................................... 109 Imagen 8. Transcripción con los hablantes ....................................................................... 110 ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1. Configuración espacio- temporal de los causativos directos e indirectos......... 71 Figura 2. Escala de compactibilidad según Dixon (2000) ................................................... 72 Figura 3. Productividad y tipos de mecanismos según Shibatani y Pardeshi (2002) ....... 73 Figura 4. Kóvin 'hervirse' ..................................................................................................... 82 Figura 5. Kovín- 'hervir' ....................................................................................................... 82 Figura 6. Correlación forma- función de las estrategias causativas de la lengua amawaka ................................................................................................................................................ 102 Figura 7. Configuración espacio- temporal de la causación directa e indirecta de la lengua amawaka ............................................................................................................................... 103 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807366 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807367 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807368 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807369 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807370 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807371 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807372 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807373 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807411 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807412 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807413 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807414 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807415 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807416 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807416 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807417 file:///E:/causativos%20amc/Causatividad%20en%20amawaka%20(Pano,%20Perú)(concomentariosresueltos).docx%23_Toc45807417 1 CAPÍTULO 1 Introducción 1.1 Propósito de la tesis En esta tesis ofrecemos una descripción de las estrategias causativas presentes en la lengua amawaka (pano), dentro de un marco teórico tipológico-funcional (Dixon & Aikhenvald, 2000; Shibatani, 2002; Shibatani & Pardeshi, 2002). En específico, indagaremos qué tipos de construcciones tienen una función causativa, cuáles son sus características formales y con qué significados se asocian. Además, buscamos entablar un diálogo sobre el fenómeno de causación a partir de las generalizaciones disponibles en la tipología lingüística y a partir de la información disponible en la literatura para otras lenguas pano. En línea con lo anterior, planteamos los siguientes objetivos: • Identificar las construcciones causativas de la lengua, dando cuenta de sus propiedades morfosintácticas y semánticas. • Revisar de qué manera las correspondencias entre forma y contenido de las construcciones causativas del amawaka dialogan con las generalizaciones de la teoría tipológico-funcional • Examinar cómo se relacionan los hallazgos relativos a la causación del amawaka con los hallazgos de otras lenguas de la familia lingüística pano. 1.2 El amawaka, una lengua amenazada Por un momento, imagina que eres el último hablante de tu lengua. Las generaciones más jóvenes nunca la aprendieron. En todos los lugares públicos, medios de comunicación audiovisuales y escritos, se usa la lengua hegemónica. No hay posibilidad de hablar tu lengua en ningún contexto. Hay palabras que solías emplear/conocías, pero que ya no puedes recordar, 2 y no hay a quién preguntar. Además, es muy probable que solo tú recuerdes las formas tradicionales de tu cultura y cómo se vivía en tu comunidad: tus coetáneos han fallecido o han migrado a las ciudades para vivir más “modernamente”. La situación que has imaginado es una realidad para muchas personas que hablan una lengua minoritaria como el amawaka, idioma de la familia lingüística pano que, según información del Estado peruano, tiene aproximadamente 300 hablantes y que se encuentra en peligro de desaparecer. Esta lengua es hablada en el territorio amazónico peruano; específicamente, en las provincias de Atalaya y Purús (Ucayali), y Tampopata (Madre de Dios). Tal como ilustra la Tabla 1, el pueblo está conformado tanto por comunidades nativas y por pueblos en contacto inicial (PICI)1. Tabla 1. Información sobre el pueblo amawaka. Adaptado de la BDPI (Ministerio de Cultura del Perú, 2020) Nombre Tipo de localidad de pueblos indígenas2 Departa- mento Provin- cia Distrito # de hablan tes # de habitantes Alto Esperanza PICI Ucayali Atalaya Raymondi 35 35 Huanpaya-1 PICI Ucayali Atalaya Raymondi 11 11 Huanpaya-2 PICI Ucayali Atalaya Raymondi 4 4 Huanpaya-3 PICI Ucayali Atalaya Raymondi 13 13 Laureano CN Ucayali Purús Purus 22 24 Mapuya-1 PICI Ucayali Atalaya Raymondi 17 17 Mapuya-2 PICI Ucayali Atalaya Raymondi 10 10 Nuevo San Martín CN Ucayali Atalaya Raymondi 49 58 Santa Rosa CN Ucayali Atalaya Yurua 46 73 1 Según el Ministerio de Cultura del Perú, los PICI “son pueblos indígenas, o parte de ellos, que, si bien anteriormente fueron pueblos en aislamiento, por alguna razón, voluntaria o no, han comenzado un proceso de interrelación con los demás integrantes de la sociedad nacional” (Ipince, 2016, pág. 14). Así, el calificativo “inicial” hace referencia al poco contacto que tienen con la sociedad no indígena. Por otro lado, las comunidades nativas son organizaciones constituidas por grupos familiares de ascendencia, que forman parte de etnias amazónicas vinculadas por la lengua, elementos culturales y sociales, y/u ocupación del mismo territorio (Reglamento de la Ley de Comunidades Nativas y de Desarrollo Agrario de las Regiones de Selva y Ceja de Selva Decreto de Ley N° 22175 , pág. Artículo N°8). Una gran diferencia política entre un PICI y una comunidad nativa es que la segunda cuenta con un territorio que es decretado por el Estado peruano como perteneciente a esta. De esa manera, el Gobierno brinda a la comunidad nativa un título de propiedad legal del territorio que ocupa. 2 Usamos “PICI” para referirnos a asentamiento PICI y “CN” para comunidad nativa. 3 Nombre Tipo de localidad de pueblos indígenas2 Departa- mento Provin- cia Distrito # de hablan tes # de habitantes San Juan de Inuya CN Ucayali Atalaya Raymondi 34 66 Sepahua CN Ucayali Atalaya Raymondi 658 3088 Barraca (Puerto Azul) CN Madre de Dios Manu Fitzcarrald 45 100 Boca Pariamanu CN Madre de Dios Tambopata Las Piedras 121 477 Total (sin contar Sepahua, Barraca y Boca Pariamanu) 241 311 En la Tabla 1 no estamos considerando la cantidad de hablantes y de habitantes de las comunidades nativas Sepahua, Barraca y Boca Pariamanu, ya que estas albergan a habitantes de distintos pueblos indígenas, uno de los cuales es el pueblo amawaka. Desafortunadamente, los datos del Ministerio de Cultura consign00an, de manera general, la cantidad de habitantes y de hablantes de lenguas indígenas por cada comunidad3, sin establecer ninguna distinción étnica o idiomática adicional. Por ello, no nos es posible estimar el tamaño de la población amawaka ni el número de hablantes de la lengua en las comunidades mencionadas (ver §2.2.2 para una discusión más amplia). Por otra parte, es importante establecer una distinción entre los amawaka que se encuentran en situación de contacto inicial y aquellos que residen en las comunidades nativas, ya que representan realidades sociolingüísticas completamente diferentes. Con respecto a las comunidades nativas, podemos afirmar que el amawaka se encuentra en peligro de desaparecer (definitely endangered). En contraste, los asentamientos PICI están ubicados muy lejos de las ciudades y, como observamos en la Tabla 1, su población es monolingüe en amawaka. Este grupo está conformado por aproximadamente 90 personas, es decir, el 22,7% del total de la población estimada por nosotros y, en ese contexto, todas las generaciones hablan el idioma. 3 Tengamos en cuenta que no todas las personas que conforman los pueblos indígenas son necesariamente hablantes de la lengua. 4 Debemos señalar, pues, que para comprender en su totalidad la realidad de la lengua, este reducto de 90 personas es importante y debe ser considerado para investigaciones futuras. Para tener una visión más amplia de la situación de la lengua amawaka y de sus hablantes de las comunidades nativas, hemos realizado la prueba de vitalidad propuesta por la UNESCO (2003). Esta prueba considera nueve factores. El primero de ellos es la transmisión intergeneracional de la lengua (pág. 8): la lengua amawaka está en peligro (definitely endangered), ya que es usada mayormente por la generación parental y personas mayores. El segundo factor es el número de hablantes de la lengua (pág. 8): el amawaka cuenta con 396 hablantes. El tercer factor señala que el número de hablantes de la lengua en relación con la población total es un indicador importante de vitalidad lingüística (pág. 9): en el caso del amawaka, solo una minoría habla la lengua. El cuarto factor señala que el uso de la lengua en ciertos contextos y con ciertas personas es relevante para determinar si la lengua se transmitirá o no a la próxima generación (pág. 9): el hablante usa la lengua amawaka en el ámbito privado si su interlocutor es hablante de la lengua. Asimismo, esta prueba considera que, a medida que cambian las condiciones de vida de la comunidad, el idioma puede ser usado en nuevas áreas como la escuela, nuevas formas de trabajos, medios de comunicación, redes sociales de internet (pág. 11). Así, el grado de peligro del factor 5 en el amawaka es inactivo: no se usa en las nuevas áreas. El factor 6, por otro lado, considera que la educación es relevante en la vitalidad de la lengua, por lo que contar con escritura y materiales escritos es importante: el amawaka solo cuenta con materiales educativos preparados por el ILV en la década del 80’, y la literacidad en el idioma no es parte del currículo escolar. El factor 7 está relacionado con las políticas explícitas y/ o actitudes implícitas que tienen los gobiernos e instituciones hacia las lenguas dominantes y minorizadas. En el caso del amawaka, esta lengua se encuentra en una 5 asimilación pasiva4, ya que el español, lengua dominante, es el único idioma oficial del Perú en la práctica y, en el caso del amawaka, no hay materiales y prácticamente no hay docentes. La situación de diglosia de la lengua dominante frente a las lenguas indígenas, incluido el amawaka, ha ocasionado que solo la primera sea considerada prestigiosa en todos los ámbitos sociales. Por esa razón, la mayoría de amawaka-hablantes ha optado por comunicarse con sus hijos solo en español y no enseñarles su lengua originaria. Esto último se relaciona con el factor 8: las actitudes lingüísticas de los hablantes y miembros del pueblo sobre su lengua (pág. 14). En el caso del amawaka, algunos miembros apoyan el mantenimiento de la lengua; otros parecen ser indiferentes ante el peligro de muerte que amenaza a su lengua. Finalmente, el último factor es el tipo y calidad de la documentación de las lenguas (pág. 16). El amawaka cuenta con un material fragmentario: hay trabajos sobre algunos aspectos gramaticales, un diccionario bilingüe, listas de palabras y unos pocos textos útiles para investigación lingüística. Como veremos en el Capítulo 2, la falta de trasmisión intergeneracional de la lengua amawaka viene acompañada de la pérdida de las costumbres tradicionales, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. 1.3 El proyecto de documentación lingüística de la lengua amawaka Ante la pérdida inminente de una gran cantidad de lenguas del mundo, distintos grupos sociales han respondido de diversas formas. Por un lado, diversos lingüistas están documentando lenguas en peligro. Los corpus de materiales lingüísticos producidos en el marco del programa de documentación de lenguas en peligro corpus permiten la realización de estudios de carácter lingüístico (especialmente, fonético, fonológico, léxico y morfosintáctico), a partir de los cuales es posible producir diccionarios, descripciones gramaticales, artículos académicos, 4 Según la UNESCO (2003), la asimilación pasiva es un tipo de actitud/ política explícita que los gobiernos y las instituciones tienen hacia las lenguas dominantes y subordinadas: El grupo dominante es indiferente respecto al uso de las lenguas minoritarias, siempre que la suya sea la lengua de interacción. Aunque esto no constituye una política lingüística explícita, la lengua del grupo dominante es de facto la lengua oficial. La mayoría de los ámbitos de uso de la lengua dominante no gozan de especial prestigio (UNESCO, 2003, pág. 12). 6 materiales educativos y culturales, los cuales están disponibles para la comunidad en general. En el caso peruano, se ha realizado un estudio sobre la relación entre obsolescencia, documentación y descripción de las lenguas peruanas (Zariquiey, y otros, 2019). Dicho trabajo identifica las interacciones entre grado de descripción y estatus de vitalidad de las lenguas peruana, qué lenguas en peligro de extinción carecen de descripción y/o documentación adecuadas y, además, ofrece un balance general de las gramáticas disponibles para estas lenguas (pág. 273). Este trabajo resulta importante porque brinda un panorama real sobre el estado de las lenguas peruanas: solo 9 pueden ser consideradas vitales, las demás exhiben algún grado de peligro o están extintas (Zariquiey, y otros, 2019, pág. 284). Por otra parte, gracias a los avances tecnológicos, ahora contamos con archivos lingüísticos en línea; de ese modo, los hablantes, investigadores y personas interesadas en general tienen acceso a las grabaciones y otros materiales producidos por los lingüistas. Algunos de estos sitios web son manejados por universidades; por ejemplo, el Archivo Digital de Lenguas Peruanas de la PUCP es una plataforma comprometida con la conservación, difusión y estudio de todas las manifestaciones lingüísticas presentes en el Perú. A través de este medio se dispone de colecciones en audio y video de diferentes lenguas peruanas, depositadas por distintos investigadores (Departamento de Humanidades PUCP, s.f.). En este punto, es importante destacar que el uso de la tecnología y los materiales de documentación elaborados por los lingüistas son herramientas claves para el registro y estudio de lenguas amenazadas (Austin & Sallabank, 2011). El trabajo de documentación y archivo de lenguas amenazadas es posible gracias al financiamiento que proporcionan algunas instituciones gubernamentales y privadas. Entre estas, destaca la National Science Foundation (Estados Unidos), que brinda apoyo a través de su programa Documenting Endangered Languages (DEL) (Austin y Sallabank, 2011). En el Perú, no se cuenta hasta hoy con ninguna institución gubernamental o privada que otorgue 7 financiamiento para documentar lenguas amenazadas. Considerando que en el Perú solo hay 9 lenguas vitales, como mencionamos anteriormente, es imperativo contar con instituciones que coadyuven no solo a la documentación, sino también a la revitalización lingüística. De no ser así, es probable que, dentro de un periodo de tiempo corto, las lenguas extintas peruanas aumenten. En el caso del amawaka, “Computational Tool and Corpora Development in a Language with Complex Clause-marking” (en adelante “Proyecto Amawaka”) (NSF Award Number 1761475) es un proyecto financiado por la National Science Foundation que tiene como fin documentar la lengua. Con respecto al ámbito lingüístico, este proyecto tiene como objetivo estudiar y, así, proporcionar mayor conocimiento sobre sistemas complejos y de relevancia tipológica; entre estos, tenemos: un sistema de cambio de referencia (switch- reference system) altamente sofisticado; marcación de caso ergativo-escindido que incluye un alineamiento tripartito y prosodia que involucra tono y glotalización. Estas y otras características que hacen del amawaka una lengua sumamente interesante han sido poco estudiadas o, simplemente, no han sido estudiadas anteriormente. Por otro lado, con respecto a la documentación, el proyecto se propone almacenar permanentemente el corpus y otros productos elaborados por el equipo de investigación en archivos para lenguas en peligro de extinción, de modo que estos estén siempre al alcance de investigadores, miembros del pueblo amawaka y público en general. Por último, es importante mencionar que el proyecto brinda capacitación lingüística y experiencia en investigación no solo a estudiantes universitarios, sino, además, a miembros de la comunidad amawaka. De este modo, se busca que los hablantes y sus descendientes trabajen estrechamente con los investigadores. Asimismo, el proyecto está trabajando en un libro de cuentos, un diccionario bilingüe y otros materiales de corte pedagógico que servirán para las escuelas y la comunidad amawaka en general. 8 Cabe resaltar que esta investigación fue realizada en el marco del Proyecto Amawaka (NSF Award Number 1761475). 1.4 Métodos A continuación, ofrecemos los métodos que utilizamos en esta investigación. En §1.4.1 describimos a los hablantes que colaboraron en la investigación. Luego, en §1.4.2 mencionamos los dos métodos que utilizamos en la recolección de datos: grabación de textos y elicitación directa a partir de un cuestionario. Finalmente, en §1.4.3 explicamos cuáles son los componentes de la investigación, las cuales contemplaron recolección, análisis y procesamiento de los datos. 1.4.1 Descripción de los hablantes Es necesario indicar que los hablantes que participan en esta investigación son colaboradores del Proyecto Amawaka, ya que esta tesis es un producto de dicho proyecto. Asimismo, debemos mencionar que todos los colaboradores han autorizado su participación en el Proyecto y en los trabajos de carácter lingüístico que se lleven a cabo con los datos recogidos dentro de ese marco. La autorización fue brindada mediante la firma en el consentimiento informado, donde se les solicita participar en grabaciones en audio y video, las cuales también involucran sesiones de elicitación. En el consentimiento informado se les indicó que dichas grabaciones forman parte del corpus del proyecto; además, se les especificó que su participación es anónima, es decir, en la versión terminada de la investigación no aparecen sus nombres, por lo que las grabaciones de cada participante tienen un código. De esta manera, se asegura la confidencialidad en la investigación. Los colaboradores de esta tesis son hablantes nativos de la lengua amawaka. Muchos de ellos provienen de las comunidades del río Inuya y otros de Sepahua, todos de la provincia de 9 Atalaya, Ucayali. Además, son hablantes de español regional como segunda lengua. Esto facilitó la comunicación entre la investigadora que habla español y los hablantes de amawaka. A continuación, presentamos una tabla donde indicamos la edad, el lugar de residencia, el lugar de nacimiento y el nivel de escolarización de los colaboradores. Los participantes están divididos en dos grupos: el primero está constituido por aquellos que participaron en el recojo de textos; el segundo está compuesto por cuatro colaboradores que participaron en el recojo y transcripción de textos, así como en sesiones de elicitación. Los que están en color amarillo son hombres, mientras los de color naranja son mujeres. Tabla 2. Participantes de la investigación Colaborador Edad Lugar de residencia Lugar de Nacimiento Escolarización Participaron en el recojo de textos APR 63 Sepahua Purús Primaria LPR 62 Sepahua Río Sepahua 4to primaria RFL 55 Sepahua Sepahua 5to primaria MVF 57 Nuevo San Martín Purús Primaria MFM 82 Nuevo San Martín Purús No TPI 85 Nuevo San Martín Cerca de Contamana No LRC 70 Nuevo San Martín Purús No DFP 70 Nuevo San Martín Breu No SVA 20 Nuevo San Martín Río Inuya Primaria MFM 70 Nuevo San Martín Río Inuya No RCF 60 San Juan de Inuya Río Purús No ERM 32 San Juan de Inuya San Juan de Inuya No MAM 36 San Juan de Inuya Sepahua 4to primaria RAR 69 Nuevo San Martín Purús 1ro primaria RFR 60 Alto Esperanza Purús No 10 Colaborador Edad Lugar de residencia Lugar de Nacimiento Escolarización Participaron en el recojo de textos EAP 34 Atalaya Nuevo San Martín Primaria IMP 30 Atalaya Sepahua Secundaria EAP 38 Atalaya Pucallpa 2do secundaria OAP 37 Nuevo San Martín/ Atalaya Alto Esperanza Primaria GCZ 65 Atalaya Purús No Participaron en el recojo de textos y transcripción de textos y en sesiones de elicitación RRF 40 Nuevo San Martín/ Atalaya Río Inuya 1ro primaria WCZ 48 Atalaya Río Inuya Primaria MCZ 49 Atalaya Río Inuya Primaria CMP 53 Nuevo San Martín Sepahua Superior En total, contamos con 24 colaboradores: 17 mujeres y 7 hombres. Con respecto a la edad, en su mayoría son personas de más de 40 años. En relación al nivel de escolarización tenemos lo siguiente: 7 personas tienen como grado de instrucción el nivel primario; 5 tienen primaria incompleta; 1 tiene secundaria incompleta; 1 tiene secundaria completa; y los demás no han estudiado. Por último, debemos señalar que, a diferencia de los hablantes del primer grupo, los hablantes del segundo grupo viajaron a Lima para trabajar en el procesamiento de los datos y en las sesiones de elicitación. 11 1.4.2 Componentes de la investigación Los componentes de esta investigación son los siguientes: recolección de datos (trabajo de campo para el recojo de textos y la elicitación gramatical), taller de formación lingüística a los hablantes, procesamiento de datos (transcripción y elaboración del diccionario de la lengua). 1.4.2.1 Taller de formación lingüística Un componente importante, tanto en esta investigación como en el Proyecto Amawaka, es la realización de talleres de formación lingüística dirigidos a hablantes de la lengua amawaka5. . El primero de ellos se llevó a cabo del 7 al 11 de enero de 2019 en la ciudad de Atalaya. El objetivo de este taller fue presentar a los hablantes las tareas importantes que realizamos los lingüistas en la documentación de lenguas. Por ello, en el taller, los hablantes fueron agrupados y con el apoyo de los integrantes del Proyecto Amawaka desarrollaron las siguientes tareas: 1) grabaciones en audio y video; 2) establecimiento del sistema de escritura; 3) transcripción de los datos en el programa ELAN; y 4) elaboración del diccionario en los programas Toolbox y Lexique Pro. De esta manera, los hablantes fueron entrenados y listos para comenzar con el apoyo en la transcripción de datos y en la elaboración del diccionario. 5 A este taller también asistieron hablantes de yaminawa, kashinawa y sharanawa, otras lenguas de la familia pano. Imagen 1. Taller de formación lingüística de los hablantes 12 1.4.2.2 Recolección de datos6 Siguiendo lo propuesto por Bowern (2008) respecto a los métodos recomendados para realizar trabajo de campo, el primer método que usamos para recolectar datos primarios es grabar la producción más cercana a lo natural de los hablantes en audio y video. En otras palabras, se graba lo que la autora mencionada denomina como textos, los cuales pueden ser narraciones y conversaciones en la lengua originaria. Este tipo de material es considerado como la producción más natural, dado que el hablante lo realiza sin la necesidad de ser guiado por algún estímulo visual o por alguna pregunta (2008, págs. 115- 124). En esta tesis, los textos provienen del corpus del Proyecto Amawaka, los cuales fueron recogidos en dos trabajos de campos. El primero tuvo lugar en la ciudad de Atalaya, las comunidades Nuevo San Martín y San Juan de Inuya (enero 2019); el segundo, en la ciudad de Atalaya y Sepahua (febrero 2020). Aquí básicamente un hablante, quien cumplía la función de entrevistadora, le preguntaba al otro hablante sobre su historia de vida, las costumbres amawaka y algunos relatos tradicionales. Esto fue grabado en audio y video. Por otra parte, el segundo método utilizado fue la elicitación. Bowern (2008) señala que hay varios tipos de elicitación, como la traducción de oraciones en la lengua meta o las sesiones guiada por cuestionarios. La elicitación es útil para obtener datos específicos rápidamente (pág. 73). Asimismo, la autora indica que algunos aspectos de las lenguas solo pueden descubrirse a través de la elicitación. A pesar de que el fenómeno pueda aparecer en los textos, es casi imposible obtener información suficiente en contextos espontáneos, por lo que es necesario hacer sesiones de elicitación (2008, pág. 73). En esta investigación, adicionalmente a los trabajos de campo, cuatro hablantes viajaron a Lima para trabajar principalmente transcribiendo y traduciendo textos en el Proyecto Amawaka. La 6 En el Anexo 1 se encuentran algunas fotos de la recolección de datos. 13 primera visita la hicieron dos hablantes y se llevó a cabo en marzo de 2019. Es aquí donde se llevó a cabo la primera sesión de elicitación con el primer cuestionario. Este cuestionario es una lista de oraciones causativas elaborada por el Proyecto. La dinámica de esta primera sesión fue la siguiente: se les pidió a los hablantes que tradujeran las oraciones en español de ese material al amawaka. Los dos cuestionarios se encuentran en el Anexo 2. La segunda visita la hicieron otros dos hablantes durante el mes de octubre de 2019, y aquí se llevó a cabo la segunda elicitación con el segundo cuestionario, el cual es una adaptación de Lexical Valence Typology project: Instructions for elicitation of causative-noncausative verb pairs (Nichols, 2003). Al igual que la primera sesión, la dinámica consistió en pedirles a los hablantes que tradujeran oraciones causativas de español a amawaka. En este segundo método, la producción de los hablantes sí está orientada por un estímulo (los cuestionarios), debido a que buscamos confirmar la gramaticalidad de las construcciones causativas, así como los contextos de aparición y restricciones gramaticales de este tipo de construcciones. Por último, cabe mencionar que las herramientas utilizadas en el recojo de datos son las siguientes: una grabadora Zoom H6, una videograbadora SONY HXR-NX100, una computadora portátil y los dos cuestionarios de construcciones causativas. 1.4.2.3 Procesamiento de datos El siguiente componente es el procesamiento de datos. Para ello, en primer lugar, se crearon archivos de audio en formato WAV y videos de baja resolución a partir de los videos originales. En segundo lugar, la segmentación y el alineamiento temporal fueron realizados en el programa ELAN, así como la transcripción y traducción. Este trabajo fue realizado junto a cuatro hablantes en los dos trabajos de campo, y en las dos visitas a Lima que estos realizaron. 14 Por último, debemos mencionar la elaboración del diccionario de la lengua en el programa FieldWorks Language Explorer (FLEX). Primero, ingresamos las entradas léxicas del diccionario de Hyde (1980). Luego, chequeamos con los hablantes dichas entradas y les pedimos a los colaboradores que brinden oraciones para cada entrada. Las oraciones que conforman el corpus de la presente investigación han sido segmentadas morfológicamente en este programa. Imagen 2. Transcripción y traducción en el programa ELAN Imagen 3. Entradas del diccionario amawaka 15 1.5 Organización de la tesis La tesis está dividida en cinco capítulos. En el Capítulo 2 presentamos información sobre el pueblo y la lengua amawaka. Específicamente, en §2.2 brindaremos información general del pueblo amawaka (ubicación geográfica, número de hablantes y comunidades amawaka); en §2.3 ofreceremos un breve resumen de la historia del pueblo amawaka basándonos principalmente en Dole (1998); y en §2.4 señalaremos algunos de los aspectos culturales de este pueblo. Por otro lado, en el Capítulo 3 expondremos los aspectos lingüísticos relevantes del amawaka: la posición de la lengua en la familia lingüística pano (§3.1); los estudios de carácter lingüístico disponibles (§3.2) y una caracterización de la lengua (aspectos fonológicos, morfológicos y sintácticos) (§3.3). El Capítulo 4 constituye el marco teórico que utilizaremos en el análisis de las estrategias causativas de la lengua amawaka: a partir de los planteamientos de Shibatani (2002) y Shibatani y Pardeshi (2002), señalaremos los aspectos teóricos de los mecanismos formales y semánticos de los causativos, así como la correlación forma y función de estos. En el Capítulo 5 describiremos las estrategias causativas encontradas en la lengua: supletivos totales (§5.1.1); supletivos parciales (§5.1.2); causativos tonales (§5.1.3); causativos morfológicos (causativizador general -ma y el transitivizador -n) (§5.1.4); y causación cero (§5.1.5). Asimismo, en ese capítulo, ofreceremos las correlaciones forma y función en el dominio funcional de la causación del amawaka (§5.2) y el continuum causativo de las estrategias descritas (§5.3). Al final de la tesis, señalaremos las conclusiones de la presente investigación. 16 CAPÍTULO 2 El pueblo amawaka 2.1 Introducción Como resultado de las guerras con otros pueblos indígenas, de matanzas inter e intragrupales, de procesos de explotación por parte de caucheros y de madereros, y del contacto con el Instituto Lingüístico de Verano (ILV) (Dole, 1998), los amawaka son un pueblo diezmado que ha perdido muchas de sus costumbres y tradiciones lingüísticas. Sin embargo, también, algunos grupos amawaka se encuentran en contacto inicial y sabemos muy poco sobre su historia y su vida actual. En este capítulo tenemos como objetivo presentar el contexto sociohistórico del pueblo amawaka, un pueblo que, gradualmente, fue perdiendo sus miembros, sus costumbres y su lengua, pero que, a la vez, se ha ido adaptando a los nuevos contextos. Debemos señalar una limitación: no hay bibliografía especializada que brinde una historia detallada del movimiento migratorio de este pueblo pano, ni tampoco hemos encontrado información precisa sobre las comunidades en contacto inicial. Por ello, esta sección se centra en las comunidades amawaka de los ríos Inuya, Sepahua y Purús. No obstante, en la medida de lo posible, brindamos información sobre las otras comunidades como la comunidad ubicada en la región de Madre de Dios. En §2.2 damos cuenta de la ubicación del pueblo amawaka y su situación sociolingüística, basándonos en información recopilada por el Estado peruano, Hewlett (2014) y Melvy (2009). Luego, en §2.3 presentamos una síntesis socio-histórica siguiendo, principalmente, la etnografía de Dole (1998): desde las primeras menciones del grupo étnico en las crónicas coloniales hasta la segunda mitad del siglo XX. La principal fuente de datos para dicho trabajo proviene de la información recolectada en el campo por dicha autora en colaboración con Robert Carneiro, entre julio de 1960 y abril de 1961. Dichos investigadores se concentraron en 17 dos grupos amawaka con características muy diferentes: el primer grupo vivía en Varadero, cerca del río Inuya, y todavía practicaba muchas de las costumbres tradicionales; el segundo grupo vivía en Chumichinía, en la parte alta del río Ucayali, y se trataba de un grupo aculturado. Asimismo, Dole consultó diferentes fuentes para complementar sus datos de campo. Por último, en § 2.4 ofrecemos una breve caracterización del pueblo amawaka en la actualidad, como resultado de su contacto con la sociedad urbano-amazónica. 2.2 Datos generales del pueblo amawaka 2.2.1 Sobre el etnónimo amawaka En crónicas, documentos y trabajos de distinta índole, los amawaka ha recibido diferentes denominaciones: amajuaca, amawaka, amaguaco, amehuaque, ipitinere, sayaco y yora (Steward & Métraux, 1948, pág. 565; Ribeiro & Wise S., 1978, pág. 55). Sin embargo, actualmente, “amawaka” (o “amahuaca”) es el nombre que los investigadores, el Estado peruano y otros pueblos indígenas vecinos le dan a este pueblo pano. Si bien el pueblo originario que nos ocupa no se autodenominó amawaka originalmente, ha llegado a aceptar dicho etnónimo y lo lleva con orgullo. En su idioma propio esta denominación corresponde a amun vaku ‘hijos del ronsoco’ (Valenzuela, 2008). No obstante, debemos notar que al hablar en su lengua los integrantes de este pueblo se refieren a sí mismos como yora, que en español significa ‘gente’. En contraposición, quienes no pertenecen a un grupo indígena son llamados naa ‘mestizos o foráneos’. 2.2.2 Ubicación geográfica y número de habitantes De acuerdo con la Base de Datos Oficial de Pueblos Indígenas u Originarios (en adelante BDPI) (Ministerio de Cultura de Perú, 2020), las comunidades y asentamientos amawaka se distribuyen en las regiones peruanas de Ucayali y Madre de Dios; principalmente, a orillas de los ríos Inuya, Sepahua, Purus, Curiuja, Curanja, Yurua, Alto Ucayali y Piedras. Cabe aclarar 18 que en este trabajo utilizamos el término “comunidad” para referirnos a comunidades nativas y el término “asentamiento” para lugares donde viven los pueblos indígenas en contacto inicial (PICI). En el año 1986, se consignaba 220 habitantes del pueblo amawaka en los estados brasileños de Acre y Amazonas; específicamente, en el río Libertade, afluente derecho (sur) del Juruá, al sur de la ciudad de Ipixuna (Rodrigues, 1986). Sin embargo, debemos señalar que, actualmente, en Brasil ya no se consignan hablantes de la lengua amawaka (Povos Indigenas no Brasil, s.f.). A continuación, presentamos un mapa que ilustra de manera general los lugares donde se habla la lengua amawaka en las regiones de Ucayali y Madre Dios. En ese sentido, no se trata de un mapa que ilustra la ubicación exacta de todas las comunidades y asentamientos amawaka. Mapa 1. Ubicación geográfica del pueblo amawaka. Adaptado de la página web de BDPI 19 La BDPI señala que este pueblo pano está conformado por 411 personas, de las cuales 328 son hablantes de la lengua amawaka. Esta población está distribuida en 13 comunidades y asentamientos7: 11 ubicados en Ucayali y 2 en Madre de Dios. 6 de estos lugares son considerados por el Estado peruano como pueblos indígenas en contacto inicial o PICI, mientras que el resto son comunidades nativas (Ministerio de Cultura de Perú, 2020, pág. Amahuaca). Por las razones que señalamos a continuación, es probable que la población amawaka sea significativamente mayor; así pues, es necesario replantear el número de integrantes de este pueblo pano, así como el número de hablantes de su lengua originaria: En primer lugar, como indicamos en §1.2, Sepahua, Barraca y Boca Pariamanu son comunidades nativas que albergan a habitantes de distintos pueblos indígenas, entre ellos el pueblo amawaka. Los datos consignados por el Ministerio de Cultura muestran la cantidad de habitantes y de hablantes de lenguas indígenas en cada comunidad, sin establecer alguna distinción étnica o idiomática. Por esa razón, no nos es posible estimar el tamaño de la población amawaka ni el número de hablantes de la lengua en las comunidades mencionadas. En segundo lugar, la comunidad San Juan de Inuya es erróneamente consignada como parte del pueblo asháninka en la BDPI, a pesar de estar conformada mayoritariamente por familias amawaka, tal como lo constatamos durante una estadía de campo. En esta tesis incluimos a la comunidad de San Juan de Inuya como parte del pueblo amawaka. 7 Los resultados del III Censo de Comunidades Nativas 2017 consignan cuatro comunidades amawaka: una comunidad en el distrito de Tampopata (Tambopata, Madre de Dios), dos comunidades en el distrito de Raymondi (Atalaya, Ucayali) y una en el distrito de Yurúa (Atalaya, Ucayali) (INEI, 2017, p. 97). Empero, los datos brindados por esta fuente son inexactos, razón por la que preferimos basarnos en la BDPI (INEI, 2018). 20 En tercer lugar, el Proyecto Amawaka tuvo contacto con dos hablantes amawaka provenientes de la quebrada Piyuya, cerca de Boca Mapuya (Ucayali). No obstante, la BDPI no ha consignado información de población amawaka en esa zona. Por último, debemos considerar que, debido al proceso de migración, varias familias amawaka habitan actualmente en zonas urbanas, principalmente, en la ciudad de Atalaya. Empero, no disponemos de datos al respecto. También es probable que varios amawaka se encuentren trabajando en otras ciudades del Perú, como la ciudad de Lima. Este tipo de información tampoco está disponible en la BDPI. 2.2.3 Sobre las comunidades amawaka Dole (1998) señala que “cuando los Amahuaca fueron contactados por misioneros por vez primera, se encontraban agrupados en aldeas dispersas a lo largo de los cursos inferiores de los tributarios orientales del río Ucayali” (pág. 153). En 1890 formaron por primera vez una comunidad: Mai Chahoya. Luego de varios años, algunos clanes (veáse § 2.1.2) se reunían y formaban asentamientos; sin embargo, estos eran abandonados al poco tiempo. Por ejemplo, alrededor del año 1900, algunos amawaka que vivieron en la comunidad Mai Chahoya se dirigieron río abajo y se establecieron en otra comunidad a orillas de un afluente izquierdo del río Caballani: Vazaya. En este lugar, entraron en conflicto con los kashinawa y yaminawa del grupo pano y con los kulina del grupo arawá. En poco tiempo, esta comunidad fue abandonada. Algunas familias del clan ronovo navegaron río abajo a lo largo del Purús, mientras que otro grupo regresó río arriba, estableciéndose en las nacientes del río Sepahua. Con respecto a las localidades que albergan población amawaka hoy en día, contamos con información sobre algunas de ellas: barrios amawaka de Sepahua, comunidad nativa de Nuevo San Martín, comunidad nativa San Juan de Inuya y el asentamiento Alto Esperanza. A continuación, presentamos una breve descripción de los lugares mencionados. 21 El distrito de Sepahua está compuesto por 15 barrios, algunos de ellos con población exclusiva de un grupo étnico y otros con población multiétnica que incluye migrantes de diferentes lugares del Perú. Según lo reportado por nuestros colaboradores, en los barrios Nuevo Rosario, San Francisco y Dos de Mayo podemos encontrar población amawaka (hablantes o no de la lengua). En el primer barrio mencionado vive José Piño Bonangué, o Vonanku (su nombre en amawaka), quien fue el primer profesor bilingüe amawaka y un importante colaborador del Instituto Lingüístico de Verano (ILV). La comunidad de Nuevo San Martín, ubicada en el río Inuya, cerca del tributario llamado Pacheco, fue reconocida oficialmente en el año 1984. Este fue el centro de trabajo del ILV hasta su partida del territorio peruano en 1994 (Hewlett, 2014, pág. 121). A inicios de la década de 1990, dicha comunidad era habitada aproximadamente por 200 personas; sin embargo, con la llegada del grupo terrorista Sendero Luminoso en 1991, la mitad de la población huyó a la comunidad amawaka de San Juan de Inuya y a la comunidad asheninka de San Luis (Atalaya, Raymondi) para salvaguardar su integridad (Hewlett, 2014, pág. 121). Actualmente, el Estado estima que el número total de habitantes es 58 (BDPI, 2019). Asimismo, Nuevo San Martín tiene una escuela primaria, que hasta el año 2019 contaba con un profesor hablante de la lengua. Debemos señalar que el pueblo amawaka no dispone de materiales educativos actualizados8 en su lengua originaria. La comunidad de San Juan de Inuya, ubicada cerca de la boca del río Mapuya, fue reconocida en 1993 (Hewlett, 2014, pág. 122). Según el Estado, su población es de 66 personas (BDPI, 2019). A diferencia de Nuevo San Martín, no cuenta con un profesor amawaka, pero sí con una escuela. Ambas comunidades carecen de electricidad y de un sistema de agua y desagüe. El jefe es elegido en una asamblea comunal. 8 Como señalaremos más adelante, el ILV preparó materiales educativos. Sin embargo, estos tienen una ortografía distinta a la actual y, además, no siguen el currículo educativo peruano actual. 22 Por último, el asentamiento denominado Alto Esperanza está ubicado en las cabeceras del río Inuya, cubriendo el territorio de Varadero. Según el Estado, está conformado actualmente por apenas 35 habitantes (BDPI, 2019). Hewlett señala que en 2010 había tres comunidades amawaka en el Inuya, un pequeño asentamiento de familias amawaka en las cabeceras del Mapuya, así como múltiples familias dispersas a lo largo del río Inuya (2014, pág. 124)9. Ahora presentamos cuatro mapas que ilustran la ubicación de las comunidades y asentamientos amawaka: el primero muestra las comunidades que se encuentran en el distrito de Raymondi (Atalaya, Ucayali); el segundo es un mapa que brinda la ubicación de las comunidades Nuevo San Martín en el río Inuya y San Juan cerca de las bocas de los ríos Inuya y Mapuya; el tercero es un mapa que muestra la ubicación de Alto Esperanza en el Alto Inuya y un asentamiento en el Alto Mapuya; el último brinda la ubicación de la comunidad Laureano del distrito de Purús (Purús, Ucayali). Las comunidades y asentamientos amawaka están indicadas con triángulos en los mapas. 9 Ver Hewlett (2014) para mayor información sociohistórica y cultural de las comunidades y sus habitantes. 23 Mapa 2. Comunidades del distrito de Raymondi (Ucayali). Adaptado de Hewlett (2014; pág. 118) Mapa 3. Comunidades Nuevo San Martín y San Juan ubicadas en el río Inuya. Adaptado de Hewlett (2014; pág. 123) 24 Mapa 4. Asentamiento Alto Esperanza ubicado en el Alto Inuya y vivienda de la familia del amawaka Jorge ubicada en el Alto Mapuya. Adaptado de Hewlett (2014; pág. 154) Mapa 5. Comunidad Laureano ubicada en el río Purús. Adaptado de Melvy (2009, pág. 71) 25 2.3 Historia del pueblo amawaka Donald Lathrap (2010), excavó diversos sitios arqueológicos en la cuenca del Ucayali. Gracias a sus investigaciones, establece una larga secuencia de culturas de alfareros, desde los 2000 años a.C hasta la época del contacto con los europeos. El arqueólogo asocia el estilo Cumancaya a los pueblos pano, quienes habrían invadido la cuenca y desplazado a los antiguos pobladores hablantes de arawak. Incluso indica que el complejo Cumancaya puede ser considerado como representante de la cultura proto-pano (2010, pág. 220). Debemos señalar que solo contamos con dos referencias de la historia temprana de los amawaka. Por un lado, Lathrap (2010) señala que “los grupos pano de la cuenca del Ucayali y de los ríos Jurúa y Purús son inmigrantes relativamente recientes del sur” (pág. 115). Los grupos pano del interior habrían tenido que migrar debido a que el bosque no ofrecía condiciones óptimas. Así, los amawaka, al igual que los kashibo, remo y mayoruna, se vieron obligados a adoptar un estilo de vida más nómada (pág. 121). Ello conllevó a que el estilo Cumancaya se perdiera en esos grupos, incluido el amawaka: Mientras que la cultura de los Shipibo-Conibo modernos se tornó aún más compleja gracias a la inclusión de elementos de sus vecinos Cocama, la cultura de los Pano del interior del bosque se simplificó cada vez más, de modo que casi todas las características más complejas de la decoración y de la tecnología Cumancaya se perdieron (Lathrap, 2010, pág. 220). Otra información sobre la historia temprana del pueblo amawaka es brindada por Dole (1998). La autora señala que las primeras referencias al pueblo amawaka lo ubican entre los numerosos grupos que ocupaban la región comprendida entre los Andes y el río Ucayali (pág. 138). Además, estas referencias señalan que los amawaka formaban un conjunto lingüísticamente homogéneo y que se habrían desplazado desde el norte de la actual frontera peruano- ecuatoriana hacia el Huallaga. Luego, debido a conflictos con los xebero y los asháninka, el 26 pueblo migró por la cuenca del Ucayali, en dirección este. Esto habría ocurrido hacia el año 300 d.C. Históricamente, el pueblo amawaka estuvo conformado por diversos clanes patrilineales (Dole, 1998, pág. 133; Woodside, 1981; Hewlett, 2014, pág. 40). Sin embargo, este sistema no es practicado hoy en día. Solo algunos adultos recuerdan el clan al que pertenecieron sus antepasados. A continuación, reproducimos los clanes que presenta Hewlett en su tesis sobre el pueblo amawaka (2014, pág. 41). Tabla 3. Clanes del pueblo amawaka Clanes Lugar inovo o gente tigre Cabeceras de los ríos Yurúa y Purús, y el tributario Curiuja punchavo (posible rama de inovo) Río Alto Sepahua ronovo o gente culebra Originalmente del rio Purús, cerca de Esperanza, pero migraron hacia el río Purús y Madera shavo Cabeceras de los ríos Inuya y Caballani, cerca de la boca del río Curiuja izavo o gente pájaro Cabeceras de los ríos Yurúa y Caballani shavanava Río Yurúa kutinava Maxaxya, tributario del río Curiuja kapii xochi En los ríos Alto Yurúa, Mapuya y Sheshea chayavo ~ kapuu xochivo o gente con pecho de caimán En los ríos Piedras y Manu xaanvo o gente guacamayo rojo Río Purús 27 A continuación, brevemente señalamos algunos sucesos importantes en la historia del pueblo amawaka entre el siglo XVII y el siglo XX. Nos estamos basando, fundamentalmente, en la etnografía de Dole (1998). Según registros, en el siglo XVII los amawaka eran aún un pueblo numeroso que habitaba cerca de los cursos bajos de los tributarios orientales del Ucayali (Dole, 1998). En esta zona se producían incursiones constantes de los kokama. Es así que los amawaka fueron atacados por este pueblo, pero, también, por los konibo y otros grupos pano del este del Ucayali. “Capturaban hombres [amawaka] como esclavos a fin de intercambiarlos con los Cocama [sic] por utensilios de hierro, y tomaban a las mujeres y niños a fin de incrementar su propio número [poblacional]” (Dole, 1998, pág. 141). Esa situación hizo que el pueblo amawaka se encuentre en constante desplazamiento. A mediados del mismo siglo, los franciscanos organizaron una campaña para evangelizar a los indígenas belicosos del alto Huallaga y alto Ucayali. Con el objetivo de lograr que los konibo evangelizados les sirvieran de puente con los otros grupos no evangelizados, estos misioneros les dieron abalorios, armas de fuego e implementos de hierro. Sin embargo, esto ocasionó que los konibo se vuelvan más belicosos todavía, atacando a distintos grupos étnicos vecinos, entre ellos los amawaka. Como consecuencia, los misioneros no pudieron contactar a los amawaka. Cuando se da inicio a las expediciones esclavistas provenientes de Brasil, los grupos indígenas multiplicaron sus incursiones en territorios de otros pueblos. Tanto los kokama como los konibo acostumbraban asaltar por la noche a los otros grupos indígenas en busca de un botín, cabezas trofeos y esclavos. Los amawaka sufrían estos asaltos constantemente. Esto hizo que desarrollen una actitud hostil y desconfiada de los otros grupos y, por extensión, de los misioneros. Como consecuencia, se mantuvieron sin contacto hasta entrado el siglo XIX. En 1900 los amawaka siguieron avanzando "hacia las nacientes de los ríos que bajan de la cadena de cerros que constituye la zona divisoria entre la cuenca del Ucayali y las del Yurúa y 28 el Purús" (Dole, 1998, pág. 143). Así, pasaron de ser grupo ribereño a ser un grupo interfluvial. En ese año, se estima que el pueblo amawaka estaba conformado por entre 6000 y 9000 personas (Carneiro, 1970, pág. 331). Sin embargo, durante la época del caucho, la población fue diezmada considerablemente por los abusos y las persecuciones de los caucheros. Ante estos hechos, los amawaka pasan de ser un pueblo inofensivo a uno confrontacional: comenzaron a saquear los campamentos de los patrones para obtener herramientas. Inclusive, se le atribuye la muerte de los caucheros Delfín Fitzcarrald, en el alto Inuya, y Baldomero Rodríguez, en las cabeceras del río Piedras (Dole, 1998). En 1910 la población amawaka sufrió otra caída: murieron por la epidemia de sarampión y fueron asesinados por los shipibo, los konibo y soldados. “Para 1925 aún se estimaba que la población Amahuaca [sic] ascendía a 3,000, muchos de ellos en las cabeceras de los ríos Inuya, Purús, Yurúa, Sepahua, el río Las Piedras y en territorio brasileño, otros viviendo en fundos a lo largo del Urubamba y Ucayali” (Melvy, 2009, pág. 72). Diez años después, finalizado el boom del caucho, los amawaka dejan de extraer látex y pasan a talar árboles para los madereros. Lejos de mejorar las condiciones de explotación impuesta por los caucheros, los amawaka siguen sufriendo los abusos y matanzas de estos nuevos patrones. En 1953 el grupo misionero del ILV llegó a Varadero, un asentamiento amawaka ubicado en la unión de los ríos Amahuaquilla e Inuya (Huxley & Capa, 1964 , pág. 21). A partir de ese año, el ILV asume el control educativo, social y religioso de los grupos amawaka del Inuya y sus tributarios. El ILV consideraba que pueblos como el amawaka carecían de cultura y, por extensión, no eran sociedades avanzadas10 (Huxley & Capa, 1964, pág. 52). De hecho, algunas de las 10 Esa era una idea generalizada sobre los pueblos amazónicos del siglo XX, la cual proviene de Meggers (1971). 29 producciones académicas del ILV sostienen dicha idea, tal como observamos en el siguiente fragmento: “Esto también es cierto para la organización social primitiva de los amawaka, y en comparación con algunas de las otras tribus de la Montaña, los amawaka son socialmente muy primitivos” (Huxley & Capa, 1964, pág. Introduction). Asimismo, el ILV creía pertinente que los indígenas aprendieran a leer y escribir en su propia lengua, y a vivir en asentamientos permanentes. Es así que asumen el reto de convertirlos en “buenos ciudadanos”: instalaron escuelas, les enseñaron a escribir y leer en su idioma, a partir de materiales educativos preparados por los mismos misioneros-lingüistas. No olvidemos que el ILV firmó un contrato con el Estado peruano en 1946, con el fin de manejar todo lo relacionado con la educación indígena en la Amazonía peruana. Eventualmente, los amawaka aprenderían a hablar español y, por tanto, se volverían “buenos peruanos” (Hewlett, 2014, pág. 52). Otra actividad que emprendió el ILV fue la investigación de la lengua amawaka. Aquí debemos señalar que el objetivo principal de esta institución era traducir el Nuevo Testamento a todas las lenguas, por lo que un estudio lingüístico profundo del amawaka era necesario. Tres hechos relevantes tuvieron lugar posteriormente a la llegada del ILV: tres peleas con el pueblo yaminawa. La primera se dio en 1964. Según Rusell, algunos amawaka mataron a un grupo de personas yaminawa. En este conflicto, un amawaka raptó a una niña yaminawa (Dole, 1998). La segunda pelea sucedió en 1970. Los amawaka que se encontraban en la misión dominicana de Sepahua salieron hacia el Purús, debido a las peleas que tenían con otro pueblo pano: los yaminawa. “Se asentaron sucesivamente en 6 distintas localidades […] hasta establecerse en la actual ubicación de la comunidad nativa Laureano que cuenta con reconocimiento y título comunal” (Melvy, 2009, pág. 72). Entre 1975 y 1976 una disputa con los yaminawa termina en la matanza de un niño de ese pueblo. Como consecuencia de ello, varios amawaka migraron hacia el río Inuya. 30 Finalmente, en 1991 llega el grupo terrorista Sendero Luminoso a territorio amawaka. En el contexto del conflicto interno de esos años, el contrato que tenía el ILV con el Estado peruano se vence y no es renovado. El ILV abandona el territorio peruano y, por tanto, el Inuya. 2.4 Cultura y sociedad del pueblo amawaka En el año 1999, Jorge y Margarette Chávez señalaban que “[…] la juventud [amawaka] tiende a dejar sus comunidades atraída por las ventajas económicas que los pueblos más grandes parecen ofrecerles” (Chávez & Sparing-Chávez, 1999). Ahora, en el siglo XXI, muchas de las normas que regulaban la sociedad amawaka han perdido vigencia, especialmente, entre quienes viven en las comunidades y en las ciudades. En general, la pérdida progresiva de las costumbres tradicionales se ve impulsada por la disminución demográfica, la dispersión de la población sobreviviente en los tributarios del río Ucayali y la migración a las ciudades. En lo que sigue, señalamos algunas costumbres documentadas por diversos antropólogos que trabajaron con el pueblo amawaka y, a la vez, las contrastamos con las costumbres practicadas actualmente, según la descripción de Hewlett. Carneiro (1970) menciona que anteriormente los amawaka no vivían en comunidades, sino que solían ocupar una zona donde las viviendas estaban alejadas una de otra; muchas veces una casa se ubicaba a horas de la otra. En cuanto al matrimonio, los hombres amawaka solían tener varias esposas, usualmente hermanas entre sí. Esta costumbre ya no se practica en la actualidad (pág. 331). Los amawaka tampoco residen hoy en grandes casas multifamiliares, de capacidad para entre 15 y 20 personas, como solían hacerlo en el pasado (Hewlett, 2014). Con respecto de la caza, basándose en Russell, Carneiro (1970) indica que los amawaka solían comer carne de sachavaca (Tapirus terrestris), sajino (Tayassu tajacu), venado (Mazama americana), majás (Agouti paca), paujil (Crax salvini), pucacunga (Penelope jacquacu) y 31 ciertos tipos de monos (pág. 332). También señala que los amawaka fabricaban sus armas para cazar de manera simple y con los siguientes materiales: pijuayo (Bactris gasipaes), cetico (Cecropia membranacea) y bambú (Guadua angustifolia). En la estación seca, cuando estaban ocupados en sus chacras, los hombres cazaban con menos frecuencia, mientras que en la época de lluvia solían cazar cada dos o tres días. Cazaban solos o en parejas con algún familiar. Es raro que una mujer fuera de caza con su esposo. Esto último aún se mantiene entre los amawaka. Carneiro (1970) describe que algunas plantas “piripiri” servían para lograr que un hombre sea buen cazador: beber té de chiric sanango para domar a los animales; aplicar la esencia del piripiri en sus brazos y muñecas para aumentar sus habilidades. También se bebía el excremento de la boa y una infusión a base de garras de halcón, y se vertían en el cuerpo una sustancia tóxica extraída de un pequeño sapo llamado kamó en amawaka (págs. 338-340). Sin embargo, actualmente, el conocimiento sobre las plantas mencionadas se ha perdido, al menos entre los amawaka que viven en las comunidades. No existe información detallada con respecto a la medicina tradicional amawaka. Solo tenemos disponible lo que Lamb (1971) presenta sobre los saberes tradicionales del pueblo amawaka de principios del siglo XX: el uso de plantas medicinales y alucinógenas, así como el uso del ayahuasca por parte de los curanderos del pueblo. Dole (1998), por otro lado, reporta que, en 1960, los shamanes, curanderos o brujos eran muy pocos. Las enfermedades comunes eran curadas por ellos mismos (pág. 223). En este siglo, tenemos la información que brinda Melvy (2009) sobre algunas plantas y tratamientos usados en la comunidad amawaka de Laureano, alto Purús. Debemos señalar que, según lo reportado por nuestros colaboradores amawaka, no hay curanderos o brujos entre ellos. Según Dole (1998), “las ideas amahuaca acerca del mundo son una mezcla de mitos muy antiguos, reminiscencias culturales de eventos prehistóricos, y leyendas que incorporan acontecimientos documentados de su historia” (pág. 216). Dichas tradiciones orales son 32 transmitidas de generación en generación en el ámbito familiar. Así, “la gente aprende los hechos heroicos escuchando al jefe de familia, quien repite las historias en la quietud de la tarde con el claro propósito de enseñar a los niños las normas culturales o entretenerlos con historias de acontecimientos imaginarios para introducirlos a los misterios de su mundo” (Dole, 1998, pág. 216). No obstante, actualmente, estas tradiciones ya no son transmitidas a las generaciones más jóvenes. Incluso, las personas adultas con las que trabajamos, jefes de familias, apenas recuerdan estas historias. Tal como señala Dole (1998), el pueblo amawaka tenía pocos rituales que marcan los momentos críticos de la vida aparte de la perforación de la cara y las orejas para insertar adornos. Casi ningún ritual acompaña la primera menstruación de una muchacha y los ritos de pubertad de un muchacho se limitan a la experiencia de picaduras de avispas y a aprender a usar el ayahuasca. Sin embargo, la cosecha de cada uno de los tres productos alimenticios básicos: maíz, plátanos y yuca se celebra con una ceremonia uma [sic] (pág. 228). Cuando los cultivos anuales comenzaban a madurar, los amawaka organizaban el oma. Un aspecto importante de esta fiesta eran los cantos. Basándonos en la información de nuestros colaboradores que viven en comunidades y en la ciudad, solo los ancianos recuerdan las letras de estas canciones. Ellos no adquirieron este conocimiento, ni mucho menos sus hijos. Hewlett (2014), reporta que, según todos los que describieron aspectos de la fiesta, el objetivo de esta era “hacer que los niños crecieran”, pero también implicaba celebrar el cultivo de la cosecha. De manera que, la fiesta puede ser analizada a partir de una estética de crecimiento más abarcadora como la "ceremonia de incremento" realizada por el pueblo kashinawa y que es bastante similar al oma amawaka (pág. 74). Asimismo, Hewlett (2014) destaca que esta fiesta requería de un esfuerzo intenso, por lo que su celebración era posible gracias a una serie de preparativos que tomaban un mes de duración y eran realizados por una pareja anfitriona. Los preparativos culminaban con la reunión de un gran grupo de mujeres, hombres y niños amawaka por un día. En esta fiesta, consumían la bebida ceremonial, cantaban, balanceaban a los niños sobre el humo y vomitaban sobre ellos. El balanceo y el vómito eran las prácticas 33 específicas de esta fiesta y se creía que tenían efecto en el crecimiento de los niños. Una vez que la fiesta había terminado, los invitados regresaban a sus hogares, que, a veces, se encontraban a varios días de distancia (págs. 73-87). La gran fiesta de la cosecha, oma, ya no se celebra. Más bien, ahora, los amawaka llevan a cabo celebraciones típicas de la sociedad amazónica citadina tales como quinceañeros (fiesta que celebra el onomástico número quince de una adolescente y que sirve para presentarla en la sociedad como mujer) y campeonatos de fútbol (Hewlett, 2014, págs. 171-205). Asimismo, en las comunidades se organizan faenas y mingas. La primera consiste en la realización de trabajos colectivos para el arreglo de la comunidad y es organizada por el jefe. En contraste, las mingas son organizadas por los dueños de una casa, quienes brindan comida y bebida a cambio de obtener ayuda en tareas como la construcción de una casa, la limpieza de una chacra, etc. (Hewlett, 2014, pág. 196). 34 CAPÍTULO 3 La lengua amawaka: generalidades Esta sección tiene como objetivo presentar los aspectos lingüísticos relevantes de la lengua que nos son útiles para el análisis que presentaremos posteriormente. Por ello, en §3.1 presentamos cuál es la posición de la lengua amawaka al interior de la familia lingüística pano; en §3.2 señalamos los estudios lingüísticos disponibles para esta lengua; y, finalmente, en §3.3 brindamos una caracterización del amawaka, centrada en algunos aspectos fonológicos y morfosintácticos relevantes. 3.1 Posición del amawaka en la familia lingüística pano En la literatura, se usa el término pano para designar a una familia lingüística de la Amazonia occidental, la cual está conformada por aproximadamente treinta lenguas vivas y extintas del oriente peruano (departamentos de Loreto, Ucayali, Huánuco y Madre de Dios), el occidente de Brasil (estados de Acre, Amazonas y Rondônia) y el norte boliviano (departamentos de Beni y Pando) (Valenzuela, 2003; Fleck, 2013; Guillaume & Valenzuela, 2017). Guillaume y Valenzuela (2017) señalan que la familia lingüística pano presenta ciertos rasgos tipológicos, los cuales listamos a continuación: (a) orden básico de constituyentes AOV / SV; (b) morfología mayormente aglutinante con cierta tendencia a la polisíntesis en el verbo; (c) uso exclusivo de sufijos (con la excepción de los prefijos de partes del cuerpo) y posposiciones; (d) ausencia de cognados pronominales correferenciales que se marquen en el verbo o auxiliar; (e) ausencia de concordancia adnominal; (f) alineamiento ergativo con algunas variaciones de distinto tipo; (g) polifuncionalidad en el sistema de caso; (h) tendencia a que los marcadores de caso ocurran una sola vez, al final del último elemento de la FN; y, por último, (i) sistemas relativamente complejos de cambio de referencia. La ausencia de clasificadores y un sistema de evidenciales son otras de las características de esta familia. 35 Sin embargo, debemos señalar que los rasgos gramaticales mencionados suelen ser comunes en la mayoría de lenguas amazónicas (Derbyshire, 1987; Payne, 1990; Epps & Salanova, 2013), excepto los prefijos de partes del cuerpo, la complejidad de los sistemas de cambio de referencia y la armonía transitiva. Estos últimos tres rasgos sí son característicos de las lenguas pano. A continuación, presentamos brevemente algunas de las clasificaciones disponibles para la lengua que es objeto de este estudio. En esas propuestas, el amawaka es considerado como una lengua pano de las Cabeceras, con excepción de la clasificación de Loos (1999) que llama al grupo “yaminawa”. En primer lugar, a partir de un análisis léxico-estadístico de diez lenguas pano (amawaka, chakobo, iskonawa, kakataibo, kapanawa, kashinawa, pano, sharanawa, shipibo-konibo y yaminawa), D’Ans (1973) propone cinco ramas: el pano de Ucayali, el pano pre-Andino, el pano de las Cabeceras, el pano de Beni y el pano Norteño. Para el lingüista, la lengua amawaka, junto con las lenguas iskonawa, kashinawa y yaminawa-sharanawa, pertenece a la rama pano de las Cabeceras. Por otro lado, basándose en datos léxicos y morfológicos, Loos (1999) propone que la familia se divide en el subgrupo yaminawa, chacobo y kapanawa, y, además, propone que hay 8 lenguas no agrupadas. En esta propuesta, la lengua amawaka forma parte del subgrupo yaminawa, junto con las lenguas chitonawa, kashinawa, mastanawa, moronawa, sharanawa, yaminawa, yawanawa y yoranawa. Fleck (2013) ofrece una clasificación basándose en el estudio de fuentes disponibles de 32 lenguas pano. Esta clasificación consiste en dos ramas principales: la mayoruna y la principal. Cabe indicar que el autor postula grupos y subgrupos que conforman dichas ramas. El amawaka 36 se sitúa dentro grupo nawa, específicamente en el subgrupo de las Cabeceras (junto a las lenguas extintas nishinawa y yumanawa) dentro de la rama principal. De acuerdo con la clasificación de Valenzuela y Guillaume (2017), las lenguas pano están agrupadas en cuatro ramas principales: rama norteña, rama centro-sureña, rama sudoriental y rama occidental. La rama centro sureña se divide en cinco subgrupos, dentro de los cuales se encuentra el amawaka (junto con el kashinawa y el complejo dialectal yaminawa), en específico en el subgrupo 2 (pano de las Cabeceras). Zariquiey et al. (2017) brindan una propuesta de clasificación de las variedades lingüísticas pertenecientes a la familia lingüística pano habladas en la provincia del Purús (Ucayali, Perú) (pág. 83). En su estudio considera las lenguas amawaka, kashinawa y el continuo dialectal yaminawa que agrupa a las variedades sharanawa, chaninawa, mastanawa, nawa y marinawa. De acuerdo con la propuesta, la lengua amawaka es la lengua más divergente de este grupo. Los autores llegan a esta conclusión a partir del estudio de rasgos léxicos y gramaticales. 3.2 Estudios sobre la lengua amawaka El primer estudio donde se consigna información sobre la lengua y el pueblo es Indian Tribes of Eastern Peru de William Farabee (1922). El autor señala que la información que brinda no fue recogida por él, sino por Mathias Scharff, quien vivió y trabajó con los amawaka durante años y por Katseime, una joven amawaka, quien vivió en Lima. Por un lado, ofrece una caracterización de la sociedad amawaka de la época: vestimenta, matrimonios, guerras y el carácter del pueblo. Por otro lado, brinda una lista de palabras sobre los términos de familia, partes del cuerpo, animales, aves y plantas; colores; verbos y otras palabras. Finalmente, presenta una lista de 30 frases. En Les dialectos Pano du Haut Juruá et du Haut Purus (1927), Paul Rivet y Constant Tastevin ofrecen un estudio comparativo de siete lenguas pano del Alto Yurúa y del Alto Purús: 37 kapanawa, yaminawa, kashinawa, katukina, nawa, kanawari y amawaka. En dicho estudio utilizan materiales sobre las lenguas recogidas por otros estudiosos y por ellos. Incluyen algunos documentos inéditos, entre ellos un pequeño vocabulario del amawaka, cuyo autor es Félix Stegelmann. Die Indianer Nordost-Perus: grundlegende Forschungen für eine systematische Kulturkunde de Günter Tessmann (1930) es el resultado de “un ambicioso proyecto de investigación emprendido algunos años antes (entre 1921 y 1926), que tenía por objetivo ofrecer una visión etnográfica de conjunto de una de las regiones menos conocidas del mundo en ese entonces: la Amazonía peruana” (Zariquiey, 2018, p. 160). En ese trabajo se encuentran listas léxicas de varias lenguas, entre ellas del amawaka. En 1948, con el trabajo de Henry Osborn sobre los fonemas del amawaka, se inicia la serie de publicaciones de miembros del Instituto Lingüístico de Verano. Entre ellos, contamos con materiales no solo descriptivos, sino también educativos, como cuentos y materiales de lectoescritura. El primer grupo de trabajos pertenece a una etapa de publicaciones lingüísticas, mayoritariamente del ILV. Tenemos publicaciones de vocabularios generales de la lengua, así como vocabularios de términos botánicos y zoológicos: Amahuaca Vocabulary (1959) de Henry Osborn; Vocabulario, textos, antropología amahuaca (1960-1962) de Richard Hyde, Eugene Loos, Delores Russell y Ricardo Pérez; Repertorio etnobotánjco y etnozoológico Amahuaca (1972) de André-Marcel d’Ans; y el Diccionario amahuaca (1960) de Sylvia Hyde. 38 El segundo grupo de trabajos está conformado por descripciones de algunas características gramaticales de la lengua, las cuales listamos a continuación11. Tabla 4. Investigaciones lingüísticas sobre la lengua amawaka Título del trabajo Año Autor Algunos morfemas de amahuaca (pano) que equivalen a la entonación del castellano 1958 Robert Russell Syntactotonemics in Amahuaca (Pano) 1959 Dolores y Robert Russell El verbo reflexivo del amahuaca 1973 Sylvia Hyde Algunas implicaciones de la reconstrucción de un fragmento de la gramática del proto-pano 1973 Eugene Loos Una gramática transformacional del Amahuaca 1975 Robert Russell Una explicación de la variación dialectal debido a la pérdida de una regla transformacional de la gramática amahuaca 1976 Robert Russell Analysis of Amahuaca tone as applied to practical orthography 1975 Eugene Loos y Richard Hyde A few thoughts regarding high tone in Amahuaca 1975 Eugene Loos y Richard Hyde Interclausal reference in Amahuaca 1998 Margarethe Sparing- Chávez I want but I can’t: the frustrative in Amahuaca 2003 Margarethe Sparing- Chávez 11 En esta tesis no consideramos la tesis doctoral The Phonetics, Phonology and Morphology of Amawaka, an endangered Panoan Language of the Amazon Basin (2018) de Charitini Karadamou, ya que fue anulada por un caso de plagio. 39 Título del trabajo Año Autor La referencia entre cláusulas en el amahuaca 2005 Margarethe Sparing- Chávez Aspects of Amahuaca Grammar: An Endangered Language of the Amazon Basin 2012 Margarethe Sparing- Chávez Interesting Features Of The Amahuaca Language 2014 Robert Russell Agreement, case, and switch-reference in Amahuaca 2019 Emily Clem Las investigaciones sobre la lengua amawaka abordan los siguientes temas: 1) sistema tonal; 2) cambio de referencia; y (3) aspectos gramaticales de la lengua. Por ejemplo, en Interclausal reference in Amahuaca, Sparing-Chávez (1998) describe los operadores interclausales de referencia del amawaka. Este trabajo es importante, ya que el sistema de cambio de referencia es un aspecto complejo y particular de esta lengua pano. Aspects of Amahuaca Grammar: An Endangered Language of the Amazon Basin, de la misma autora (2012) es una descripción gramatical de la lengua, que aborda los siguientes puntos: el sistema de marcación de caso, el sistema de tiempo/aspecto, los marcadores de seguimiento de la referencia interclausal, las frases nominales, los tipos de oraciones, el sistema de evidencialidad y de frustrativos de la lengua y, por último, la descripción de algunos morfemas. Finalmente, Interesting Features Of The Amahuaca Language de Robert Russell (2014) constituye un conjunto de trabajos sobre aspectos particulares de la lengua: la ortografía y los sonidos del amawaka, los tipos de oraciones, el sistema tonal de la lengua, la distinción transitivo/ intransitivo, la marcación de caso, el sistema temporal y aspectual, las conjunciones de la lengua, descripción silábica y algunas notas sobre el vocabulario de la lengua. Con respecto a los materiales educativos, el ILV publicó distintos tipos de series. La primera de ellas es Quirica, la cual está conformada por siete libros para distintos años escolares. 40 Además, hay 9 manuales en amawaka sobre cómo asearse, cómo vivir, cómo cazar, entre otros aspectos sociales. También publicaron una serie de 7 libros de lectura, así como libros de áreas escolares como Mariquita, que es un libro de ciencias naturales. A continuación, listamos dichos materiales, muchos de los cuales contienen material que puede ser aprovechado para estudios lingüísticos. Tabla 5. Libros educativos elaborados por el ILV Título Año Autor Caahax jahax hizinyamati 1992 Margarethe Sparing- Chávez Cuuzha jahara ja mai tohastipan jahax jonivo qui. Ja sharaahi jahaxra caniquinu 1973 Mariquita 1986 Mucaxanhquin yovanti quirica 1995 Nan jahaahaxmun janox nonhcanu 1993 Nocun yovaa vuaxonti vua 1987 Non jau cuzahairazi jovi hicha 1981 Quiricá 1 1960 Quiricá 2 1961 Quirica 3 1985 Quirica 4 1984 41 Título Año Autor Quirica 5 1986 Quirica 6 1988 Quirica 7 - Animales del mundo 1989 Quiricá yovantí 2 1968 Quirica yovanqui (Vamos a leer: Libro de aprestamiento para la lectura y escritura no. 2) 1982 Xunivaun jau yohipahonni jovi 1995 Xunivaun jau yohipahonni = Cuentos de nuestros antepasados 1999 Vizmarazi hun canhairazi hun jovi 1981 Robert Russell Vutza Razi Jau Yohihamunhnu 1983 Ja mai tohaztipan jahaa yohinna 1992 Jau yohiquin Esopon cunuuni 1992 3.3 Caracterización de la lengua amawaka En esta subsección ofrecemos una descripción de algunos aspectos importantes de la lengua amawaka, la cual nos sirve para sentar las bases de nuestro análisis posterior sobre los causativos de la lengua. Por un lado, en §3.3.1, abordamos los aspectos fonológicos de la lengua: su inventario fonológico y las convenciones ortográficas asociadas, su estructura 42 silábica, y su sistema tonal. Por otro lado, en §3.3.2, abordamos los aspectos morfosintácticos: la tipología morfológica del amawaka, las relaciones gramaticales, y morfología verbal. 3.3.1 Aspectos fonológicos En la literatura sobre el amawaka, existen descripciones breves de la fonología segmental de la lengua. Entre los más antiguos, están los trabajos de Osborn (1948), de Robert y Dolores Russell (1959); y el más reciente, el artículo de Russell (2014). Sin embargo, estos trabajos no describen de manera completa la fonología segmental de la lengua; por ello, los inventarios fonológicos que se dispone para la lengua son parciales y, además, no coinciden en su totalidad. Por ejemplo, Osborn (1948) propone que la lengua está conformada por los siguientes fonemas “consonánticos”12: las oclusivas /p/, /t/, /k/y /ʔ/; las fricativas /θ/, /ʃ/, /x/ y /h/; las nasales /m/ y /n/; las glides /w/ y /j/; la vibrante simple /ɾ/; y la africada / t͡ ʃ /. Por otra parte, las vocales13 que propone son de naturaleza oral y nasal: por un lado, /i/, /ɨ/, /a/, /o/ y, por otro lado, /�/, /ɨ/̃, /�/, /�/. El autor menciona que su informante es un joven de aproximadamente 19 años, sin embargo, no menciona el lugar de origen del colaborador. Esto no permite tener en claro que variedad de amawaka describe. Si se considera el hecho de que el ILV se asentó en el río Inuya para estudiar esta lengua, lo más probable es que el informante del autor sea de ese lugar, dado que el autor manifiesta que recogió sus datos en un trabajo de campo bajo el auspicio del ILV (1948, pág. 188). Así pues, consideramos conveniente trabajar con el inventario fonológico del Proyecto Amawaka (Zariquiey, 2020, manuscrito en preparación). El inventario consonántico se encuentra en la Tabla 6 y el vocálico en la Tabla 7. 12 “The fourteen consonants of Amahuaca are: p; t; k; ʔ; č; θ; s; x; m; n; r; w; y; h” (Osborn, 1948, pág. 188) 13 “The eight vowels of Amahuaca are: four oral, i, a, o, �; and four nasal” (Osborn, 1948, pág. 188) 43 Tabla 6. Inventario consonántico de la lengua Tabla 7. Inventario vocálico de la lengua Con respecto a los sonidos vocálicos, debemos decir que, a nivel subyacente, las vocales son solamente orales. En los datos que tenemos, la aparición de vocales nasales ocurre exclusivamente en presencia de consonantes nasales, es decir, las vocales nasalizadas son resultados de un proceso de asimilación de la nasalidad. Por otra parte, las vocales largas también son fonéticas y provienen de procesos de efecto tonal, es decir, son realizaciones contextuales en interacción con algún proceso tonal. Desde luego es necesario realizar una investigación sobre los procesos fonológicos de la lengua. Bilabial Alveolar Postalveolar Palatal Velar Glotal Oclusivo p t k ʔ Nasal m n Vibrante ɾ Africado t͡ s t͡ ʃ Fricativo s ʃ ç h Aproximante w j Anterior Central Posterior Alto i [�, iː] ɨ [ɨ,̃ ɨː] ɯ [ɯ̃, ɯː] Bajo a [�, aː] 44 Luego de haber presentado el inventario fonológico de la lengua, presentamos las grafías usadas en la tesis y su correlato fonético. Debemos indicar que en esta tesis usamos una ortografía práctica en la que no indicamos los tonos bajo y alto de la lengua. Solo cuando es necesario utilizamos la tilde ortográfica para marcar tono alto. Tabla 8. Grafías de la lengua amawaka Consonantes p t k z sh x j m n v y r tz ch [p] [t] [k] [s] [ʃ] [ç] [h] [m] [mb] [n] [nd] [w] [j] [r] [t͡ s] [t͡ ʃ] Vocales a i o u [a] [�] [a:] [i] [�] [i:] [ɯ] [ɯ̃] [ɯ:] [ɨ] [ɨ]̃ [ɨ:] Por otro lado, con respecto a la fonología suprasegmental, se encuentran distintas propuestas sobre cómo funciona el sistema tonal en amawaka, dado que es un aspecto interesante en la lengua. Cabe señalar que solo lenguas pano chakobo, kapanawa y amawaka han sido descritas con tonos alto y bajo contrastivos (Fleck D. W., 2013, pág. 43). Para Loos (1999) y Fleck (2013), el tono pano parece ser una innovación específica de estas lenguas y no un rasgo protopano. Sin embargo, Shell (1975) señala que se trata de un rasgo protopano. 45 Russell (2014) señala que la lengua amawaka presenta dos tonos fonológicos: alto y bajo. Además, el autor indica que las palabras pueden dividirse en dos clases según el tono. La característica de la Clase 1 es que el tono es alto en la primera sílaba, como en ízo ‘mono araña’, xúni ‘viejo’ y xáno ‘mujer’. En contraste, en la Clase 2, el tono alto está en la segunda sílaba, como en vakú ‘niño’, ‘xuní’ ‘grasa’ y joní ‘hombre’. Estamos marcando el tono alto ortográficamente con una tilde. Para terminar, debemos señalar que existen algunos pares mínimos tonales, tal como se observa en (1) y (2). (1) a. izá ‘erizo’ b. íza ‘pajarito’ (2) a. kaná ‘guacamayo amarillo’ b. kána ‘trueno’ Por otro lado, la estructura silábica de la lengua es (C)V(C). Todos los fonemas consonánticos aparecen en ataque silábico, mientras que solamente los fonemas /s/, / ʃ /, /ç/, / t͡ s/ y /n/ aparecen en coda silábica. Asimismo, debemos indicar que la mayoría de las raíces en la lengua son disilábicas (Sparing-Chávez, 2012; Russell, 2014). No obstante, podemos encontrar raíces trisilábicas ([t͡ ʃi.ka.rɯ] ‘arpón’) y tetrasilábicas ([jɨ.nɨ.sɨ.ri] ‘tanrilla’). Tabla 9. Tipos de sílabas en la lengua Tipo de sílaba Ejemplo V abierta [aa] ‘sachavaca’ CV abierta [ma.ka] ‘rata’ CVC cerrada [ma.nan] ‘cerro’ 46 VC cerrada [iʃ.pi] ‘espina de pez’ Como hemos visto, la lengua amawaka distingue subyacentemente segmentos oclusivos sordos (/t/ y /p/) de segmentos nasales (/n/ y /m/) y no cuenta con oclusivas sonoras (/d/ y /b/) en su inventario consonántico. Entonces, los segmentos coarticulados [nd] y [mb], presentados en (3) y (4) respectivamente, son realizaciones contextuales de /n/ y /m/. (3) [j�.ndo] C�.CV ‘sajino’ [ɾ�.ndo] C�.CV ‘un árbol de madera blanca’ [p�.ndo] C�.CV ‘culebra’ [k�.ndo] C�.CV ‘tendón’ (4) [ʧ�.mbi] C�.CV ‘hermano menor’ [n�.mbi] C�.CV ‘carne’ [j�.mbi] C�.CV ‘hacha de metal’ [ɾ�.mbi] C�.CV ‘diferente’ En específico, estamos frente a un proceso fonológico llamado postoralización: los sonidos nasales se vuelven parcialmente orales en ciertos contextos14. Este fenómeno ocurre en otras familias lingüísticas como tupí y macro-je (Storto & Demolin, 2012). De acuerdo con los datos que tenemos disponibles, la postoralización de los segmentos nasales tiene los siguientes requisitos: (i) la consonante nasal es el arranque de una sílaba par y (ii) la vocal de dicha sílaba no está seguida por /n/. En (3) y (4), las consonantes nasales se encuentran en posición de arranque de una sílaba par y, además, las vocales de las silabas no terminan en /n/. Por tanto, los segmentos nasales se realizan como [nd] y [mb]. 14 Wetzels y Nevins (2018) ofrecen una discusión amplia sobre las consonantes prenasalizadas y post- oralizadas. 47 No hay postoralización cuando la vocal de la sílaba par es nasalizada (o tiene como coda /n/) como se observa en (5a) y cuando el segmento nasal es arranque de una sílaba impar como se observa en (5b) y (5c). (5) a. [kɯ.man] CV.CVC ‘perdiz’ b. [jo.pa.ma.ti] CV.CV.CV.CV ‘brujo’ c. [na:] CV ‘extranjero’ Este proceso se aplica tanto a raíces sin derivación como a raíces con derivación. Como veremos en §5.1.4.1, el sufijo causativizador -ma presenta un alomorfo [mba], cuya aparición sigue los requisitos expuestos líneas arriba. 3.3.2 Aspectos morfosintácticos 3.3.2.1 Tipología morfológica Al igual que otras lenguas pano (véase Valenzuela 2003 para shipibo-konibo; Zariquiey, 2011 para kakataibo; Fleck, 2003 para matsés), la lengua se caracteriza por ser posposicional y sufijante; así mismo, cuenta con un grupo cerrado de prefijos de partes de cuerpo. El amawaka es una lengua con tendencia a las construcciones polisintéticas, dado que puede tener una gran cantidad de morfemas por palabra. Ello quiere decir que las palabras incluyen una raíz y algunos morfemas derivativos o flexionales adicionales. Consideramos importante señalar que encontramos morfemas que tienen una sola relación forma-significado (sufijos aglutinantes)15 y morfemas que tienen más de una relación entre forma- significado (sufijos fusionales)16. Veamos los siguientes ejemplos17: 15 Las lenguas aglutinantes son aquellas en las que las palabras se componen de una secuencia lineal de morfemas distintivos y cada componente del significado está representado por su propio morfema. Se entiende por morfema a la unidad mínima de significado. Este no puede dividirse en unidades significativas menores. 16 Una lengua fusionante emplea menos morfemas para las inflexiones o tiene como tendencia fundir muchos morfemas de tal forma que es muy difícil diferenciar unos de otros. 17 Ver Lista de abreviaturas 48 (6) Inaha inaha jaguar:S kaxohnu. ka -xo -h -nu ir.SG -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El jaguar se fue’. (7) Marinanmun tapaz kohaxohnu. Marina=n=mun tapaz koha -xo -h -nu Marina=A=FOC casa:O quemar-3:PSD:PFTV -EP - DECL ‘Marina quemó la casa’. En (6) y (7), el morfema -nu expresa información de modo declarativo, y se trata de un sufijo aglutinante, ya que solo tiene una función en la raíz verbal. Por otro lado, en los mismos ejemplos podemos observar que el morfema -xo tiene diferentes significados en el mismo contexo, es decir, es un sufijo portmanteau: expresa tiempo pasado, aspecto perfectivo y tercera persona. Los morfemas de cambio de referencia de la lengua codifican tanto información referencial como lógico/ temporal, de modo que, también, son sufijos portmanteu. 3.3.2.2 Relaciones gramaticales Los pronombres personales siguen un alineamiento tripartito: A se marca con el clítico =n, S se marca con =x y O no tiene marca morfológica. Ello se puede comprobar en los siguientes ejemplos: (8) Piyanmun jaton jono tzakakin nokamakanxohnu. piya =n=mun jato=n jono tzaka-kin noka-ma -kan flecha=INST=FOC 3PL.PRO=A sajino:O disparar- SIM:S/A>A matar-CAUS-PL -xo -h-nu 3:PSD:PFTV-EP-DECL ‘Disparando con flecha mataron al sajino’. (9) Iyaxmun un nihi muran jonukuhnu. Iya =x=mun un nihi muran jonu-ku-h-nu 49 1SG=S=FOC 1SG monte LOC esconderse-1/2:PSD:PFTV-EP-DECL ‘Yo me escondí en el monte’. En (8) el sujeto de la construcción transitiva jato está marcado por =n, mientras que el objeto de esa construcción jono no presenta marca morfológica. En (9) el sujeto de la construcción intransitiva iya presenta la marca =x. En la siguiente tabla indicamos los pronombres personales y sus respectivas marcas para cada función gramatical. Tabla 10. Marcación de caso en pronombres personales En contraste, los nombres siguen un alineamiento ergativo-absolutivo: hay construcciones donde S y O no tienen marca morfológica, mientras que A sí tiene, tal como se observa en las oraciones (10) y (11). De acuerdo con Valenzuela (2017) (ver también Valenzuela 2003, pág. 882), esta familia exhibe una serie de rasgos gramaticales; uno de ellos es el alineamiento ergativo con algunas variaciones de distinto tipo. (10) Josepamun piyan jono tzakakin rutuxohnu Jose =pa=mun piya =n jono tzaka -kin rutu-xo-h Jose=A=FOC flecha=INST sajino:O disparar- SIM:S/A>A matar-3:PSD:PFTV-EP -nu DECL ‘José mató sajino con la flecha’. Persona A S O 1 SG u=n / iya=n iya=x iya 2 SG mi=n miya=x miya 3 SG jaa=n jaa=x jaa 1 PL no=n ∼ noku=n noku=x noku 2 PL ma=n ∼ mato=n mato=x mato 3 PL jato=n jato=x jato 50 (11) Uvujaha joxomun. uvujaha jo-xo=mun amante:S ir-3:PSD:PFTV= FOC ‘Mi amante vino’. Debemos señalar que el clítico =n, que marca sujeto A (o caso ergativo), tiene diversos alomorfos (=kan, =tan, =pan, =nin y =un), tal como sucede en otras lenguas pano (Valenzuela, 2003 para shipibo- konibo). Adicionalmente a la alomorfia de =n, algunos nombres y adjetivos de la lengua tienen dos formas: una corta y una larga (12). La forma larga coincide con los alomorfos de la marca de A en pronombres. (12) ino ~ inan ‘perro’ itziz ~ itzinin ‘caliente’ oni ~ onipan ‘ayahuasca’ Las formas largas se usan no solo para marcar sujeto transitivo A, como en shipibo- konibo, sino, además, para el sujeto intransitivo S que está marcado con =x. El nombre chikuu ‘cerco’ tiene una forma larga: chikuupan. En la oración (13), ‘cerco’ cumple la función S, presenta la forma larga y la marca =x. (13) Chikuupaxmun pakuukihnu. chikuupa=x=mun pakuu-ki-h-nu cerco=S=FOC caer-PRET-EP-DECL ‘El cerco se cayó’. (Hyde S. , 1980, pág. 29) De acuerdo con lo señalado, la lengua amawaka tiene un sistema de caso que combina un alineamiento tripartito en los pronombres personales y uno ergativo en los nombres. Así, estamos frente a un sistema de ergatividad escindida18 (ver Valenzuela, 2003 y 2017 para 18 Véase Silverstein (1976) para la teoría de sistema de ergatividad escindida. 51 shipibo- konibo; Zariquiey, 2011 para kashibo-kakataibo). Ahora, la indexación pronominal en el verbo es claramente nominativa. En (10) y (11) la concordancia en el verbo es con el sujeto A y S respectivamente, mientras que O no se marca. Hemos observado que el sistema tripartito no es exclusivo de las formas pronominales, ya que algunas frases nominales pueden tener marcación tripartita, como observamos en (14). Zariquiey (2013) reporta que, en kakataibo, la marcación de las frases nominales puede estar sujeta a efectos pragmáticos: bajo ciertas condiciones del discurso, cuando cumplen una función anafórica, estas frases siguen una alineación tripartita (Zariquiey, 2011, pág. 724). Consideramos que, en el amawaka, las frases nominales también pueden ser susceptibles a efectos pragmáticos, por lo que el alineamiento tripartito en determinados casos debería explicarse por una función anafórica. (14) Rosaxmun nichintini kupiixohnu Rosa =x=mun nichintini kupii -xo-h-nu Rosa=S=FOC horcón.de.casa arrimarse-3:PSD:PFTV-EP-DECL ‘Rosa se arrimó contra el horcón de la casa’. La Tabla 11 brinda los morfemas de marcación de caso de los nombres y frases nominales tanto en singular como en plural. Tabla 11. Marcación de caso en nombres Argumento marcado Forma singular Forma plural S =x / Ø =vaux A =n y sus alomorfos =vaun O Ø =vo 52 La lengua amawaka tiene un orden básico de constituyentes SOV, pero que es sensible a la pragmática. De hecho, Sparing-Chávez (2012) reporta construcciones con orden OVS y SVO. En esos casos, la autora señala que, cuando el sujeto, ya sea este A o S, está en última posición, la marcación de caso se pierde (pág. 4). Sería necesario explorar este aspecto y describir cómo se relaciona el orden de constituyentes con la marcación de caso. Pasamos a presentar los ejemplos que brinda la autora. Hemos preferido cambiar la ortografía y el glosado usados por Sparing-Chávez; ello para mantener la uniformidad. (15) a. Mishitomun pihi inohkinu. OVS mishito =mun pi-hi ino-h-ki-nu gato:O=FOC morder-PRES:PROG perro:A-EP-ACT-DECL ‘El perro está mordiendo al gato’. b. Mishitomun pihax inohkihnu. OVS mishito=mun pi-hax ino-h-ki-h-nu gato:O=FOC morder-PSD:PERF perro:A-EP-ACT-EP-DECL ‘El perro ha mordido al gato.’ c. Inanmun mishito pihaxkihnu. SOV Ina =n=mun mishito pi-hax-ki-h-nu perro=A=FOC gato:O morder-PSD.PERF-ACT-EP-DECL ‘Fue el perro el que mordió al gato’. d. Inanmun mishito pixohnu. SOV Ina=n=mun mishito pi-xo-h-nu perro=A=FOC gato:O morder-3:PSD:PFTV-EP-DECL ‘El perro mordió al gato’. (Sparing-Chávez, 2012, págs. 32-33) Para perro se tiene dos formas: ina cuando lleva -n y ino cuando no tiene marca morfológica. Como se observa en (15a), cuando el sujeto A aparece al final de la oración, no presenta marca morfológica. Incluso, ahí es más transparente, ya que la forma léxica cambia de ina (el que corresponde a A) a ino (el que corresponde a O). En cambio, en (15d), se está frente a una 53 construcción SOV, la preferida por la lengua. Es necesario explorar qué es lo que sucede en las construcciones OVS. Por último, tenemos que señalar que la lengua presenta doblados de pronombres como en kashinawa, shipibo- konibo, chácobo y dëmushbo, lenguas donde este fenómeno tiene principalmente una función de foco (Valle, 2017). Por el contrario, en el caso del kashibo- kakataibo, el doblado de pronombre ha atravesado un proceso de gramaticalización, ya que los pronombres se han convertido en marcadores de persona sujeto (Valle, 2017, pág. 372). En el caso del amawaka, parece que, también, se encuentra en un proceso de gramaticalización, ya que en algunos casos parece marcar foco, mientras que en textos parece ser obligatoria. Es necesario realizar una investigación a futuro sobre esta característica. 3.3.2.3 Verbos y morfología flexiva La lengua distingue entre verbos intransitivos y transitivos. Así se pueden encontrar raíces verbales como iniihi ‘subir’-que mapea un participante- y ovikin ‘quemar’ -que mapea dos participantes. Estas raíces, además de mostrar diferencias en la valencia, también se distinguen en sus formas de citación: los verbos intransitivos terminan en -hi, mientras que los verbos transitivos en -kin. Las bases ambitransitivas pueden ser derivadas con -hi y –kin para crear sus formas de citación. Las bases trivalentes son derivadas con -kin en su forma de citación. Las nomenclaturas son usadas para indicar los argumentos. Tabla 12. Predicados monovalentes y bivalentes Monovalentes Bivalentes Ambivalentes / Trivalentes koshmanahi ‘tener hambre’ kamakin ‘tumbar (árbol)’ kayahi 'sanarse' kayakin 'sanar' umankin ‘dar’ 54 Monovalentes Bivalentes Ambivalentes / Trivalentes inaahi ‘subir (sg)’ kataxkin ‘amarrar’ kovinhi 'estar hirviendo' kovinkin 'hervir' chishkoohi ‘madurarse el fruto’ chakaakin ‘lavar la ropa’ kuruxhi 'hacerse fuerte' kuruxkin 'hacer fuerte algo' oxahi ‘dormir’ chinpokin ‘doblar el cuerpo’ ontzahi 'mentir' ontzakin engañar' ozanhi ‘sonreír’ chitukin ‘cuidar’ jahi ‘estar, ser, vivir’ jonukin ‘esconder’ mukahi ‘reír’ jovakin ‘cocinar’ namaahi ‘soñar’ moxakin ‘romper’ kiztoohi ‘sentarse en cuclillas’ kinchikin ‘amontonar’ 55 Monovalentes Bivalentes Ambivalentes / Trivalentes tanpazkin ‘dar bofetadas’ Como observamos en la Tabla 12, los predicados monovalentes presentados incluyen verbos estativos (ser, vivir) y de movimiento (subir, sentarse), así como cambio de estado (madurarse). Por su parte, los predicados bivalentes que presentamos agrupan verbos de acción física (romper, esconder, cocinar). Sintácticamente “la transitividad, la transferencia de actividad de un agente a un paciente, consiste en relaciones que se obtienen a nivel de cláusula […] y se define por una serie de parámetros de realización morfosintáctica o semántica” (Nercesian & Vidal, 2014, pág. 334). Así, la lengua distingue básicamente entre dos tipos de verbos (intransitivo y transitivo) no solo en términos semánticos, sino también sintácticamente a través de marcación morfológica de cada función gramatical (A, S y O). Los ejemplos (16) y (17) ilustran el patrón básico de las cláusulas intransitivas de la lengua: los sujetos de ambas construcciones presentan la marca correspondiente a S. (16) Kanon jii tushparakan manitan ja ravuuvi kuokanixohki. kanon jii tushpara=n mani-tan ja ravuu=vi luego árbol horquilla=LOC sentarse-SUBS.INM:SI ese dos:S=ENF kuo-kan-ni-xo-h-nu hacer.ruido.animal-PL-PSD:REM-3:PSD:PFTV-EP-DECL ‘Luego, sentándose en la horquilla del palo, los dos empezaron a cantar’. 56 (17) Iyax iya=x 1SG=S paxakanikuku paxahika -ni -ku -ku escapar -PSD:REM -1/2:PSD:PFTV -DECL ‘Me escapé’. En (18) podemos observar un ejemplo con orden AVO, el cual ilustra la marcación obligatoria de caso ergativo -n en el argumento A y el argumento O no presenta marca. (18) Kamoxonmun un ino iya tuuxanha naxohnu. kamox=n=mun u=n ino iya tuuxa-an-h-a shushupe=A=FOC 1SG=A perro:O 1SG morder.una.culebra-MAL-EP-PREV:O>S na-xo-h-nu morir-3:PSD:PFTV-EP-DECL ‘La shushupe mordió a mi perro y este se murió’. También, algunas bases nominales y adjetivales pueden presentar morfología flexiva como en (19). (19) a. varox ‘granizo’ varoxhi ‘enfriarse’ b. yoho ‘caliente’ yohohi ‘calentarse’ yohokin ‘calentar’ En realidad, se trata de una estrategia de derivación cero o verbalización cero y parece ser bastante productiva en la lengua. Tras un proceso de derivación cero, las bases no verbales pueden volverse intransitivas como en (19a) y tanto transitivas como intransitivas como en 57 (19b). A continuación, presentamos otras formas nominales y adjetivales que han sido verbalizadas sin morfología: Tabla 13. Formas no verbales derivadas Formas no verbales Formas verbales chikuu ‘cerco’ chikuu ‘hacer un cerco’ chiaraxti ‘pantalón’ chiaraxti ‘hacer pantalón’ iroma ‘malo’ iroma ‘hacer mal algo’ xapo ‘algodón’ xapo ‘hilar’ En general, todas las raíces verbales pueden recibir los mismos marcadores (sufijos, clíticos y prefijos de partes del cuerpo), ya sean temporales, aspectuales y de otro tipo como los de cambio de valencia. El orden de aparición de los marcadores verbales es el siguiente: (PREFIJO)- RAÍZ -(VALENCIA) -ASPECTO -TIEMPO -MODO En el amawaka hay clíticos que indican la persona del sujeto mediante concordancia verbal con los marcadores de tiempo. En específico, encontramos dos tipos de marcadores, los cuales indican tiempo presente y pasado (c.f Sparing-Chávez, 2012, págs. 4-10). Se usa la misma forma para segunda y tercera persona del tiempo presente (-ki), mientras que la forma para la primera persona es distinta (-ka). En el caso del tiempo pasado, la forma para la primera y segunda persona es la misma (-ku), mientras que la forma de la tercera persona es otra (-xo). El paradigma de dichos sufijos está en la siguiente tabla: Tabla 14. Marcadores verbales Tiempo 1ra 2da 3ra 58 Presente -ka -ki -ki Pasado -ku -ku -xo Además de los marcadores temporales, el amawaka tiene marcadores aspectuales. Se tratan de sufijos verbales e indican aspecto habitual, imperfectivo, perfecto y prospectivo Adicionalmente, hay otra clase de marcadores, los cuales codifican tiempo métrico (Tabla 15). Tabla 15. Marcadores aspectuales y de tiempo métrico Marcadores aspectuales Marcadores de tiempo métrico Habitual -nox Pasado cercano -shin Imperfectivo -hi Pasado medio -yan Perfecto -hax Pasado lejano -ni Perfectivo -Ø Prospectivo -non La oración (20a) tiene el morfema -hi, que marca aspecto imperfectivo. Por ello, la acción se entiende como en progreso. Al contrario, la oración (20c) tiene una interpretación perfectiva, es decir, de acción culminada. Como señalamos en la Tabla 15, el aspecto perfectivo no tiene marca morfológica. (20b), (20d) y (20e) ilustran los aspectos habitual, perfecto y prospectivo respectivamente. (20) a. Inanmun nami pihikihnu. ina=n=mun nami pi-hi-ki-h-nu perro=A=FOC carne:O comer-IMPF-PRES-EP-DECL 59 ‘El perro está comiendo carne’. b. Inanmun nami pinoxkihnu. ina=n=mun nami pi-nox-ki-h-nu perro=A=FOC carne:O comer-HAB-PRES-EP-DECL ‘El perro come carne diariamente’. c. Inanmun nami pixohnu. ina=n=mun nami pi-xo-h-nu perro=A=FOC carne:O comer-3:PSD:PFTV-EP-DECL ‘El perro comió’. d. Inanmun nami pihaxkihnu. ina=n=mun nami pi-hax-ki-h-nu perro=A=FOC carne:O comer-PSD:PERF-3:ACT-EP-DECL ‘El perro ha comido’. e. Inamun jirinonhnu. ina=mun jiri-non-h-nu perro:S=FOC comer-PROSP-EP-DECL ‘El perro está intentando comer’. Ahora, en relación a los marcadores de tiempo métrico, estos permiten hacer una distinción fina del tiempo pasado, es decir, permite diferenciar las acciones terminadas el día anterior (21a), en un periodo corto de tiempo (21b) y en periodo de tiempo mayor (21c). (21) a. Inomun nashinxohnu. ino=mun na=shin=xo=h=nu perro:S=FOC morir-PSD.1-3:PSD:PFTV -EP-DECL ‘El perro murió ayer’. 60 b. Inomun vutza oxun nayanxohnu. ino =mun vutza oxu=n na=yan=xo-h=nu perro:S=FOC otro mes= LOC morir-PSD.2-3:PSD:PFTV -EP-DECL ‘El perro murió hace días’. c. Inomun nanixohnu. ino=mun na-ni-xo-h-nu perro:S=FOC morir-PSD.3-3:PSD:PFTV-EP-DECL ‘El perro murió hace años’. Los marcadores aspectuales y temporales coexisten entre ellos y pueden aparecer en todos los tipos de cláusulas: cláusulas de matriz, cláusulas relativas y cláusulas de cambio de referencia. Para una discusión más amplia sobre la información temporal y aspectual de la lengua, véase Sparing- Chávez (1988) y (2012). CAPÍTULO 4 Causación: forma y función La causación ha recibido bastante atención por parte de la lingüística tipológico-funcional, la cual asume que “toda lengua parece poseer un medio para expresar la noción de causalidad, y esta universalidad, a su vez, indica la naturaleza fundamental de esta categoría cognitiva” (Shibatani, 2002, pág. 1). Así pues, es importante estudiar tanto las estructuras gramaticales 61 asociadas a este fenómeno como su contenido cognitivo y funcional. La idea principal es que la semántica causativa se plasma estructuralmente de manera distinta en cada lengua, aunque hay algunas asociaciones entre forma y función que parecen relativamente estables interlingüísticamente y podrían considerarse universales. Los objetivos de este capítulo son: (1) ofrecer una descripción de las estrategias causativas en amawaka y (2) brindar la correlación forma-función de las estrategias descritas siguiendo el marco teórico propuesto por Shibatani (2002) y Shibatani y Pardeshi (2002). Por ello, en §4.1 brindamos la definición de causación y algunas de sus características; en §4.2 abordamos con mayor profundidad la descripción formal de este; en §4.3 señalamos la semántica de la causación; y, por último, en §4.4 la relación entre la forma y la función de las construcciones causativa. 4.1 La causación como categoría gramatical 4.1.1 Definición de causación como operación de cambio de valencia La valencia describe el número de participantes en un evento descrito en una cláusula y la relación semántica y gramatical de los participantes de la cláusula. De esta manera, la valencia puede ser considerada tanto una noción semántica y sintáctica (Payne, 1997, pág. 169). La valencia sintáctica o gramatical se refiere al número de argumentos especificados en la estructura argumental de un predicado (Payne, 2006, pág. 237). El predicado es "el componente estructural central y obligatorio de una cláusula, generalmente realizado por una frase verbal, con el verbo como núcleo. […] [Además] determina el número y tipo de argumentos centrales requeridos en la cláusula" (Aikhenvald, 2015, pág. 328). Para establecer la estructura argumental de los predicados, debemos tener en cuenta la transitividad de la cláusula verbal. De manera general, encontramos cláusulas transitivas e intransitivas. En el primer caso, se requiere los argumentos A (sujeto de predicado transitivo) 62 y O (objeto de predicado transitivo) como centrales, mientras que en el segundo caso solo se requiere el argumento S, que es el sujeto del predicado intransitivo (Dixon, 2000, pág. 2). Debemos señalar que, en las lenguas, solo ciertos participantes se mapean como argumentos centrales del predicado. Por ejemplo, en el evento dormir se tiene los siguientes participantes: la superficie, el periodo de tiempo y la persona que duerme. En el verbo que denota ese evento en muchas lenguas del mundo (cf. oxa en amawaka), solo la persona que duerme es mapeada como argumento central, los demás son presentados como adjuntos. Por otro lado, la valencia semántica se refiere a los roles de los participantes que están presentes en el evento señalado por el verbo. Por ejemplo, en español, se tiene el verbo donar, el cual tiene tres participantes obligatorios/argumentos que son los siguientes: un agente (el que dona), un tema (lo que se dona) y un recipiente (a quien se le dona), como se observa en (22). (22) Juan donó un libro a la biblioteca. agente tema recipiente En general, las lenguas muestran diferentes mecanismos morfosintácticos para realizar ajustes en la estructura argumental de un verbo, de manera que se puede disminuir o aumentar el número de argumentos centrales. En el caso específico del aumento de valencia, podemos encontrar las siguientes operaciones: la primera permite la adición de un participante controlador del evento (causación); y la segunda permite que un argumento periférico sea promovido a argumento central (aplicativización y promoción del poseedor) (Payne, 1997, pág. 172). En esta tesis, analizamos las estrategias causativas de la lengua amawaka. Por ello, en lo que sigue nos ocuparemos de las características de esta estrategia de aumento de valencia. Los causativos añaden un nuevo argumento A: prototípicamente una cláusula intransitiva pasa a ser transitiva, es decir el S inicial se convierte en O; (Dixon, 2000, pág. 31); Entonces, la 63 causación implica la adición de un argumento, el causante (introducido como argumento A), en una cláusula básica. El causante es alguien o algo que inicia o controla la actividad y es mapeado como argumento A: Una construcción causativa supone la presencia de un argumento causante que, sintácticamente, se codifica como el argumento A de la construcción causativa (por definición, transitiva). Semánticamente, el argumento causante es “alguien o algo (puede ser un evento o un estado) que inicia o controla la actividad” (Dixon, 2000, pág. 30) En la causación de una cláusula intransitiva, el argumento S original (el causado, el argumento que realiza el evento en el enunciado causativo) casi siempre estará en función O en la nueva cláusula transitiva (siendo el causante el argumento A): (23) El hombre murió. (S) (24) El tigre hizo morir al hombre. (A) (O) Por otro lado, en la causación de una cláusula transitiva, el causante siempre se mapea como A; de modo que a los argumentos originales A (que pasa a ser el causado) y/o O generalmente se les reasigna una función sintáctica. Como se observa en (25) y (26), oraciones de la lengua iskonawa, cuando a la raíz verbal pi se le añade el sufijo causativo -ma, se añade un argumento, el cual es Gemanin ‘Gema’. Este nuevo argumento es el sujeto y recibe marca ergativa =n, mientras que bake pasa a ser el objeto de la oración causativa y no recibe marca morfológica (caso absolutivo). (25) Ewen baken paranti piwana. ewen bake-n paranti pi-wana 1:POS hijo-A plátano: O comer-PSD.1 ‘Mi hijo comió plátano (el mismo día).’ (26) Ewen bake Gemanin paranti pimawana 64 ewen bake Gema=nin paranti pi-ma-wana 1:POS hijo:O Gema=A plátano:O comer-CAUS-PSD.1 ‘Gema hizo comer plátano a mi hijo.’ De manera general, los causativos pueden dividirse en tres tipos: léxicos, morfológicos y perifrásticos o analíticos. En los causativos léxicos, la causalidad es parte de la semántica del verbo mismo (Payne, 1977, pág. 177). Por ejemplo, en (27) observamos el contraste entre el verbo no causativo comió y el verbo causativo alimentó. En el último verbo, el sujeto Isabel hace comer al objeto bebé que no tiene control. De esa manera, (27) es interpretado causalmente. (27) No causativo: Vanesa comió pescado. Causativo: Isabel alimentó a Vanesa. Por otro lado, un causativo es de tipo morfológico cuando se añade a la raíz verbal un afijo, de modo que la forma del verbo cambia (Payne, 1977, pág. 178) y se obtiene una lectura causativa. Por ejemplo, en el caso del quechua, se tiene el sufijo –chi, el cual se añade a la raíz verbal para que esta sea causativa como en (28b). (28) a. Ninam puñun. Nina-m puñu-n Nina:S-FOC dormir-3 ‘Nina duerme’ b. Ninam wawata puñuchin. Nina-m wawa-ta puñu-chi-n Nina:A-FOC bebé-O dormir-CAUS-3 65 ‘Nina hace dormir al bebé’. Por último, los causativos analíticos normalmente no son considerados como estrategias de aumento de valencia, aunque semánticamente pueden ser interpretadas como tales. Cuando son interpretadas como causativas, por lo general, están compuestas por un verbo matriz que expresa el evento causante y un verbo subordinado que expresa el evento causado (Payne, 1997, pág. 181). (29a) ejemplifica una construcción causativa analítica: el verbo matriz es hizo y expresa el evento causante, mientras que devuelva es el verbo subordinado y expresa el verbo causado. (29) a. Diego hizo que el bibliotecario devuelva la llave. 4.1.2 Mecanismos formales de la causación Dixon (2000) propone una tipología formal de esta estrategia de aumento de valencia: (a) causativos morfológicos, (b) perífrasis, (c) causativos analíticos, (d) causativos léxicos y (e) auxiliares alternantes. Pasamos a presentar brevemente los causativos (a) y (d), ya que son los únicos relevantes en la esta tesis. En primer lugar, en cuanto a los causativos morfológicos, se puede decir que este tipo de causación se desarrolla con diversos procesos morfológicos y/o morfofonológicos: (a) cambio interno, (b) repetición de una consonante de la raíz, (c) alargamiento de una vocal, (d) cambio de tono, (e) reduplicación, (f) prefijación, (g) sufijación y (h) circunfijación (Dixon, 2000, pág. 34). Los procesos (c), (d) y (g) son relevantes en esta investigación, ya que la causación en amawaka exhibe dichos procesos, como veremos más adelante. En segundo lugar, en cuanto a los causativos léxicos, según Dixon (2000), estos se pueden manifestar de dos maneras: (1) a través de un solo lexema que manifiesta al mismo tiempo significados causativos y no causativos, como el verbo inglés walk ‘caminar’ y (2) mediante dos lexemas no relacionados formalmente que tienen una relación causativa entre sí, como 66 morir y matar del español (pág. 39-40). Aquí preferimos utilizar los términos supleción total y supleción parcial (Radford, Atkinson, Britain, Clahsen, & Spencer, 2016), ya que en el amawaka encontramos dos lexemas que tienen una relación causativa que se diferencian en el tono o en algún segmento. Así pues, consideramos causativos supletivos totales a dos lexemas completamente distintos que tienen una relación causativa (lexemas no relacionados en términos de Dixon) y causativos supletivos parciales a dos lexemas que se diferencian en algún segmento y que guardan relación causativa (ver §5.1.2). Ahora, bien, debemos señalar que la noción de causativo léxico que manejan Shibatani y Pardeshi (2002) difiere de la que brinda Dixon (2000). Para los primeros, los causativos léxicos abarcan tanto lo que llamamos causativos léxicos puros (formas morfológicamente no analizables) como formas irregulares, que pueden ser morfológicamente analizables: “El término "causativos léxicos" ha sido utilizado por Shibatani (1973/1975, 1976a) en el sentido funcional y en referencia a aquellas formas que deben ser aprendidas individualmente (debido a la irregularidad en la forma) y que deben incluirse en el léxico” (Shibatani & Pardeshi, 2002, pág. 111). Lo importante aquí es la productividad de las formas morfológicas. Por otro lado, Dixon (2000) considera que los causativos léxicos son formas que no se pueden analizar morfológicamente: “Ahora podemos considerar un tipo de causalidad que no implica procesos morfológicos ni la separación de verbos causales” (pág. 38). En esta tesis seguimos la noción de Shibatani y Pardeshi (2002). 4.1.3 La semántica de la causación Un aspecto crucial en la causación es su semántica. Consideramos que la propuesta del continuum causativo de Shibatani y Pardeshi explica de mejor manera el campo semántico de este fenómeno. Antes de presentar esta propuesta, exponemos las ideas de Dixon (2000) con respecto a los mecanismos semánticos de los causativos. 67 Este autor plantea que, si en la lengua existe más de una manifestación de la causación, debe hacerse distinciones semánticas. Dichas distinciones semánticas pueden resumirse en nueve parámetros. A continuación, pasamos a presentarlos, agrupándolos según el tipo de verbo, el argumento causado y argumento causante: Con respecto al verbo: (1) Estado /Acción: ¿La causación se aplica solo para verbos estativos o también para verbos que describen acciones? (2) Valencia: ¿La causación es aplicada a todos los tipos de verbos, sean estos intransitivos, transitivos o ditransitivos? Con respecto al causado (S o A originales): (3) Control: ¿Tiene el causado control o no de la actividad? (4) Volición: ¿El causado realiza el evento voluntariamente o involuntariamente? (5) Afectación: ¿El causado es afectado total o parcialmente afectado por la acción? En relación al causante: (6) Directividad: ¿El causante actúa directa o indirectamente? (7) Intención: ¿El causante logra el resultado accidental o intencionalmente? (8) Naturalidad: ¿El causante realizó la acción con algún esfuerzo particular o esta sucedió naturalmente? (9) Involucramiento: ¿El causante está involucrado en la acción o no lo está? (Dixon, 2000, págs. 60-74) Según Shibatani y Pardeshi (2002), lo importante para entender las distinciones semánticas en el dominio funcional de la causación no es la actuación del agente, sino cómo se conceptualiza el evento. Los autores mencionados manifiestan que si bien los parámetros brindados por Dixon (2000) resultan útiles para el trabajo descriptivo, estos no se relacionan directamente 68 con la forma en la que los hablantes conceptualizan el evento causativo (ya sea como uno que se superpone con el evento causante o como uno que no se superpone con el evento causante). Por otro lado, un primer cuestionamiento que realizan Shibatani y Pardeshi (2002) a la propuesta de Dixon (2000) es la siguiente: la distinción entre causación directa e indirecta tiene como eje la actuación del agente, al igual que la propuesta de Masica (1976). Dicho de otra manera, que el agente actúe directa o indirectamente es lo que distingue los dos tipos de causación mencionados. El punto es que no queda claro qué significa que el agente actúe directa o indirectamente. Un segundo cuestionamiento es que Dixon asume que una construcción causativa constituye una sola unidad sintáctica, lo que “tiene consecuencias semánticas en el sentido de que las construcciones causativas constituyen un solo evento” (Zariquiey, 2012, pág. 77). Entonces, la sintaxis es lo primordial en la propuesta de Dixon (2000), por lo que la semántica es un aspecto secundario (Shibatani & Pardeshi, 2002). Shibatani y Pardeshi (2002) proponen entender las distinciones semánticas en la causación como un continuum. Este continuum constituye un espacio semántico continúo limitado por la causalidad directa en un extremo y la causalidad indirecta en el otro (Shibatani & Pardeshi, 2002, pág. 96). La oposición directa/indirecta es fundamental en la descripción de las construcciones causativas, porque en la mayoría de lenguas los verbos transitivos que expresan la causalidad directa existen como unidades léxicas, y a menudo hay un medio adicional para expresar la causalidad indirecta. Sin embargo, el entender las distinciones semánticas como un continuum, permite a los autores incluir una categoría intermedia: los causativos sociativos19. Seguidamente, abordamos la distinción entre causativo directo e indirecto. Veremos que estas explicaciones apuntan a una semántica causativa asociada a la conceptualización del evento y no como algo exclusivamente asociado al agente. 19 No desarrollamos los causativos sociativos, ya que no son relevantes para la tesis. Por lo general, los causativos sociativos se relacionan con los aplicativos en las lenguas pano. 69 Shibatani y Pardeshi (2002) manifiestan que no todas las construcciones causativas tienen la misma probabilidad de ser conceptualizadas como un solo evento, sino que se pueden encontrar casos en los que dos subeventos conformen cognitivamente un evento causativo. Identificar dichos subeventos es importante, debido a que esto puede ayudar para comprender mejor la distinción entre causación directa e indirecta. Por un lado, si un evento causativo es cognitivamente un solo evento, es probable que el evento se realice lingüísticamente como un lexema verbal no derivado como en el español matar, es decir, sin la derivación de un afijo causativo, esta forma es menos productiva. Si un evento causativo es conceptualizado como compuesto de dos subeventos, es esperable que se exprese mediante medios morfológicos o construcciones analíticas como en el español hacer barrer, siendo una estrategia productiva. Lo anterior es importante para la distinción entre causación directa e indirecta: “los causativos léxicos expresan lo primero, y la formación causal productiva se asocia con lo segundo” (Shibatani & Pardeshi, 2002, pág. 88). Es natural preguntarse por los factores que conducen a conceptualizar un evento causativo como la suma de dos subeventos. En primer lugar, con respecto a los roles semánticos, los autores plantean que, si el participante causado tiene un rol agentivo, la división del evento causativo en dos subeventos es bastante probable. Esto se debe a que habría dos participantes agentivos distintos: el participante causante y el participante causado. Por ejemplo, en la construcción causativa analítica Juan hace que ella barra, el participante causante Juan es agente de hacer barrer, así como el participante causado ella es agente de barrer, ya que ella tiene agencia y control sobre ese evento. Shibatani señala la siguiente restricción: Lo que normalmente no encontramos lexicalizado como causativo son eventos que involucran a dos protagonistas agentivos [...] Esta restricción representa la limitación de una unidad cognitiva que puede ser lexicalizada. Es decir, la estructura de eventos máxima lexicalizable como una unidad atómica puede incluir como máximo un agente (2002, pág. 3). 70 Teniendo en cuenta lo anterior, Shibatani y Pardeshi sostienen lo siguiente: “Por lo tanto, es una buena primera aproximación definir la causalidad directa como una situación que involucra un causante agentivo y un causado pacientivo, y la causalidad indirecta como una que involucra a dos participantes agentes: un causante agentivo y un causado agentivo” (2002, pág. 89). En otras palabras, la causación es entendida como indirecta en el sentido de que el causante no está físicamente envuelto en la ejecución del evento causado. Cuando el causado es una entidad autónoma, solo basta con una indicación oral para que este pueda realizar dicha actividad por sí mismo. En segundo lugar, una característica de la distinción entre causación directa e indirecta es la configuración espacio-temporal de los subeventos causantes y causados que conforman la estructura total del evento causativo. Los autores tienen en cuenta la presencia/ausencia de superposición espacio-temporal entre el subevento causante y el subevento causado. Cuando el participante causado es paciente, el evento causado depende exclusivamente del participante causante y “esta dependencia implica una superposición espacio-temporal de la actividad del causante y el evento causado, en la medida en que los dos eventos relevantes no son claramente distinguibles” (Shibatani & Pardeshi, 2002, pág. 89). Por el contrario, cuando el participante causado es un agente que actúa bajo su propia volición: el evento causado tiene su propio agente, puede tener sus propios perfiles espaciales y temporales distintos de los del evento causante. Esta separabilidad del evento causado del evento causante, capturado por el término "causalidad distante", resiste la integración de los dos, rechazando la interpretación de la situación causal como un evento único (Shibatani & Pardeshi, 2002 , pág. 89). Ahora, finalmente, presentamos gráficamente la configuración espacio-temporal de un evento causativo (Shibatani & Pardeshi, 2002, pág. 90). 71 4.1.4 Correlación entre forma y función Para Dixon la escala de compactibilidad (compactness) es una noción crucial para explicar la correlación formal y semántica de los mecanismos causativos (2000, pág. 74). El autor asume que, si una lengua tiene causativos, la distancia conceptual entre el evento causante y el evento resultante va a corresponder directamente con la distancia formal entre ambos eventos (2000, pág. 74). De esta manera, los causativos léxicos son más compactos que los causativos morfológicos, relacionando así al primero con la causación directa y al segundo, con la indirecta. Dicho de otro modo, los mecanismos más compactos son aquellos en los que el causante actúa directamente, mientras que los menos compactos son aquellos en los que el causante actúa indirectamente. Causación indirecta Causación directa A → O L1/T1 A → A’ L1/T1 A’ → O L1/T1 Figura 1. Configuración espacio- temporal de los causativos directos e indirectos 72 A continuación, presentamos la escala de compactibilidad de las construcciones causativas según Dixon (2000): Nuevamente, Shibatani y Pardeshi (2002) realizan críticas al planteamiento de Dixon (2000): Una clasificación puramente formal como la que Dixon (2000) propone no solo falla en hacer predicciones correctas sobre la correlación de significado de formas de ciertas causas morfológicas, sino que también falla en hacer predicciones interlingüísticas de una manera directa (2002, pág. 111). Para los autores el continuum no es problema, sino la falta explicativa con respecto a lo siguiente: muchas lenguas tienen un morfema de causación directa y otro morfema de causación indirecta; entonces, ¿cómo se manejarían los casos en los que a una distinción semántica le corresponden elementos idénticos en términos de compatibilidad? La respuesta que brindan Shibatani y Pardeshi (2002) es la noción de productividad. Así, la correlación forma-función debe señalar qué patrones son más productivos que otros: “la productividad es algo gradual: algunos patrones son más productivos que otros” (Shibatani & Pardeshi, 2002, pág. 112). Desde el punto de vista semántico, los causativos léxicos se encuentran más relacionados al dominio de la causación directa, al ser sus agentes poseedores de mayor control y sus causados Más compacto Menos compacto Tipos de Mecanismo L Léxico M Morfológico PC Dos verbos en un predicado P Construcciones perifrásticas Figura 2. Escala de compactibilidad según Dixon (2000) 73 más pacientivos. Los causativos perifrásticos, en cambio, estarían más relacionados con la causación indirecta, al ser sus causados más agentivos. El causado es, además, una entidad con voluntad propia que lleva a cabo el evento causativo. Esto, por supuesto, daría lugar a dos eventos distintos, a diferencia del primer tipo de causación. Con respecto al plano formal, la correlación se da entre formas causativas no productivas (morfológicamente simples o no) y causación directa; y, por otro lado, entre formas causativas productivas (morfológicas o sintácticas) y causación indirecta. Entonces, el criterio para entender las relaciones entre forma y función en el dominio de la causación es la productividad. El punto crucial es la relación icónica entre el contenido semántico y la forma. Lo que es más integrado o menos productivo siempre termina asociado a lo que es cognitivamente un solo evento y, por el contrario, lo más productivo termina asociado cognitivamente a dos subeventos. En primer lugar, podemos concluir que los eventos más directos se manifiestan con formas causativas léxicas o morfológicamente poco productivas, mientras que los más indirectos lo hacen con formas morfológicamente productivas o mediante perífrasis. Por último, mientras que los eventos causativos directos son conceptualizados como eventos simples en los que un agente (A) ejerce su fuerza para inducir a un paciente (O) a un estado determinado, los eventos Más productivo Menos productivo Tipos de Mecanismo Construcciones perifrásticas Morfemas más y menos productivos Puramente léxico Figura 3. Productividad y tipos de mecanismos según Shibatani y Pardeshi (2002) 74 causativos indirectos son conceptualizados como eventos complejos, que incluyen dos partes relativamente autónomas: un subevento causante y un subevento causado, donde ambos subeventos tienen un participante agentivo y controlador. 75 CAPÍTULO 5 Causación en la lengua amawaka La lengua amawaka presenta cinco estrategias para expresar la causación. Respaldando la propuesta de Shibatani y Pardeshi (2002), las estrategias menos productivas, las mismas que incluyen causativos supletivos totales; causativos supletivos parciales (ver §4.1.2); causativos tonales; el transitivizador -n20 y la derivación cero expresan causativos directos. En contraste, el causativizador general -ma, además de expresar causación directa, permite la conceptualización del evento como dos subeventos, por lo que constituyen causativos indirectos. Siguiendo las propuestas de Shibatani (2002) y Shibatani y Pardeshi (2002), en §5.1 brindamos la descripción de los distintos mecanismos empleados en la lengua para expresar la causación: causativos supletivos totales (§5.1.1), causativos supletivos parciales (§5.1.2), causativos morfológicos (§5.1.3) y causación cero (§5.1.4). Al final del capítulo, en §5.2, discutimos la correlación entre forma y función en el dominio funcional de la causación en la lengua amawaka. 5.1 Estrategias causativas de la lengua amawaka: forma y función 5.1.1 Causativos supletivos totales Análogamente a otras lenguas pano, en el amawaka encontramos pares de verbos que están semánticamente relacionados o son más o menos equivalentes, pero difieren completamente en su forma, tal como se observa en la Tabla 16. Las formas transitivas expresan causación directa, ya que el participante causante ejerce control sobre la acción del participante causado, por lo que conceptualmente estamos frente a un solo evento espacio-temporal. Con respecto a las funciones sintácticas, el sujeto S se convierte en el sujeto A, por lo que recibe la marca =n. 20 Debemos indicar que este sufijo no es productivo. 76 Tabla 16. Formas supletivas totales Formas intransitivas Formas transitivas na (sg) ~ noka (pl) ‘morir’ rutu ‘matar’ jo ‘venir’ vu ‘traer’ kain ‘salir’ vikin ‘sacar’ rakuu ‘asustarse’ ratu ‘asustar’ tukuu ‘romperse’ moxa ‘romper’ Por ejemplo, en (30), el verbo intransitivo na ‘morir’ mapea un solo argumento (xunivo ‘anciano’), que tiene marca cero. Léxicamente, rutu ‘matar’ expresa su contraparte causativa: hacer morir, por lo que el verbo exige un argumento causante (xunivaun ‘anciano’) que tiene marca =n y un argumento causado (ano ‘majás’) que tiene marca cero, como se observa en (31). (30) Mohamun xunivo moha =mun ya =FOC naxohnu. ano majás:S na -xo -h -nu morir -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El majás murió’. (31) Xunivaunmun ano rutuxohnu. xunivo =n =mun anciano =A =FOC ano majás:O rutu -xo -h -nu matar -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El anciano mató al majás’. Por otro lado, como se observa en (32), la raíz verbal intransitiva rakuu- ‘tener miedo’ presenta un sujeto S con marcación =x y un oblicuo kamox que tiene el rol semántico de fuente, lo que ocasiona el miedo. Ahora, la oración (33) presenta la raíz causativizada21. En este caso, también, la construcción tiene una lectura directa, ya que el participante causante jan controla totalmente el evento, siendo más agentivo y, en cambio, el causado iya es más pacientivo. Así, 21 Sobre el cambio de la consonante de la segunda sílaba en la forma transitiva realizaremos un comentario en la siguiente subsección. 77 el evento causante y causado se superponen en espacio y tiempo, por lo que son conceptualizados como uno: el hecho de asustar. (32)Iyaxmun un kamoxki iya =x =mun 1SG =S =FOC rakuukuhnu. un 1SG kamox -ki shushupe -OBL rakuu -ku -h -nu tener.miedo -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Yo tuve miedo de la shushupe’. (33) Janmun jan iya ja=n =mun 3SG=A =FOC ratuxohnu. jan 3SG iya 1SG:O ratu -xo -h -nu asustar -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Él me asustó’. 5.1.2 Causativos supletivos parciales Sincrónicamente, en amawaka encontramos también causativos supletivos parciales. Es decir, encontramos dos formas semánticamente relacionadas –una intransitiva y otra transitiva con semántica causativa- que se diferencian por un segmento. Estas formas expresan causación directa: causante agentivo y con control; causado pacientivo y sin control; y la interpretación de dos eventos superpuestos en espacio y tiempo. Con respecto a las funciones sintácticas, el sujeto S pasa a ser A en la forma transitiva causativa; y el sujeto A mantiene su función, O sigue presente y se añade otro argumento O. Como observamos en la Tabla 17, las formas intransitivas exhiben lo siguiente: (1) solo alternancia vocálica /a/ con /i/, (2) alternancia vocálica /a/ con /i/ + alargamiento vocálico, (3) armonía vocálica + alargamiento vocálico y (4) solo alargamiento vocálico. Nótese que casi todas las formas transitivas causativas terminan en /a/. Tal como explicaremos a continuación, en otras lenguas existe la alternancia de predicados que terminan en /a/ (transitivo) e /i/ 78 (intransitivo). Asimismo, dos de los pares intransitivos terminan en /i/. Entonces, no se trataría de cambiar /a/ por /i/. Tabla 17. Formas supletivas parciales Formas transitivas causativas Formas intransitivas mosha ‘romper’ moshi ‘romperse’ choka ‘lavar’ chokii ‘lavarse’ koha ‘quemar’ kohoo ‘quemarse’ xuka ‘mover’ xukuu ‘moverse’ xara ‘arrastrar’ xaraa ‘arrastrarse’ paku ‘botar’ pakuu ‘caerse’ En relación con la alternancia /a/ e /i/, debemos indicar que otras lenguas pano “poseen un par de verbos semánticamente genéricos, transitivo versus intransitivo, que pueden funcionar como pro-verbos y como verbos auxiliares en predicados complejos” (Valenzuela, 2017, pág. 417). Para predicados transitivos, en kakataibo y yaminawa se usa a; en chacobo, a(a); y en shipibo- konibo y yaminawa, ak. Para predicados intransitivos, por otro lado, en kakataibo y yaminawa se usa i; en chacobo, i(i); y en shipibo-konibo y yaminawa, ik (Shell, 1975, pág. 15). Por ejemplo, en el shipibo-konibo, las bases nominales y adjetivales junto con el auxiliar ak forman compuestos de carácter factitivo y causativo como xobo “casa” > xobo ak- “hacer una casa” (Valenzuela, 2003, pág. 156). En el amawaka no encontramos construcciones con el auxiliar ak ‘hacer (transitivo)’, sino la alternancia /a/ (transitivo) con /i/ (intransitivo). Diacrónicamente, dicha alternancia puede corresponder a los auxiliares ak (transitivo) e ik (intransitivo). Por otra parte, debemos notar que las formas que presentan alargamiento vocálico provienen de una antigua distinción por derivación alternativa22: un grupo de formas verbales era neutro con respecto de la transitividad, por lo que necesitaban la marca -n para ser verbos transitivos 22 La derivación alternativa es “un conjunto de raíces verbales que denotan la postura o movimiento del cuerpo (para entrar en una postura) que son neutrales en términos de transitividad y requieren los sufijos -t o -n para funcionar como verbos intransitivos o transitivos, respectivamente" (Valenzuela, 2003, pág. 149). 79 y -t para ser intransitivos (Valenzuela, 2017). De hecho, este proceso es sincrónico en varias lenguas pano como el kashibo-kakataibo y el shipibo-konibo. Este punto será retomado en §5.1.4.2. Por lo pronto, aquí nos basta notar que las formas intransitivas manifiestan un alargamiento vocálico, el cual compensa la pérdida de acento/tono en amawaka como sucede en shipibo-konibo. Por último, “[e]n las lenguas Pano shipibo-konibo, kashibo-kakataibo y kashinawa el reflexivo se caracteriza por una riqueza alomórfica que involucra procesos tales como la armonía y el alargamiento vocálicos, la nasalización y la elisión con compensación acentual” (Valenzuela, 2017, pág. 415). La lengua amawaka difiere de las lenguas pano anteriores, ya que la armonía vocálica es una estrategia de algunas formas supletivas parciales señaladas en la Tabla 17. Las formas supletivas parciales tienen una lectura directa. En el ejemplo (34), vai es el sujeto S. En contraposición, en el ejemplo con semántica causativa (35), vai es el objeto O y al ser inanimado es claramente pacientivo y no tiene control en el evento. Rosa, sujeto A, por el contrario, es agentivo y ejerce el control físico de la acción: prender la chacra. (34) Vaimun kohooxohnu. vai =mun chacra:S =FOC kohoo -xo -h -nu quemarse -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘La chacra se quemó’. (35) Rosanmun vai kohaxohnu. Rosa =n =mun Rosa =A =FOC vai chacra:O koha -xo -h -nu quemar -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Rosa prendió la chacra’. El contraste entre el par (36) y (37) muestra la lectura directa del evento causativo. En (36) el sujeto S es rato y claramente no es agente. Es claro que en (37) el argumento causante Rosa es totalmente agentivo, animado y humano, mientras que el argumento causado rato es pacientivo 80 e inanimado. De este modo, hay una dependencia que implica una superposición espacio- temporal de la actividad del causante y el evento causado, por lo que se conceptualiza como un solo evento que tiene consecuencias físicas en el causado: el acto de romper el plato. (36) Ratomun moshi rato =mun plato:S =FOC xohnu moshi -xo -h -nu romperse -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El plato se rompió’. (37) Rosanmun rato moshaxohnu. Rosa =n =mun Rosa =A =FOC rato plato mosha -xo -h -nu romper -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Rosa rompió el plato’. (38) ilustra un evento, donde el sujeto S es partícipe de un hecho: caerse. En este caso, Manzunyama es el experimentador. En contraste, (39) es una construcción donde el participante causante realiza una acción que tiene como resultado que el participante causado se cayera, por lo que el control total del evento es del causante. Así Rosa es el agente y Manzunyama, sujeto de (38) es ahora objeto con rol paciente. Nótese que tanto el causante y el causado son animados y humanos. (38) Manzunyamamun pakuuxohnu. Manzunyama =mun Manzunyama:S =FOC pakuu -xo -h -nu caer -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Manzunyama se cayó’. (39) Rosanmun Manzunyama Rosa =n =mun Rosa = A = FOC pakuxohnu. Manzunyama Manzunyama:O paku -xo -h -nu caer -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Rosa hizo caer a Manzunyama’. 81 Contexto: Rosa hizo que Manzunyama se cayera empujándolo. Siguiendo el modelo de Shibatani y Pardeshi (2002), podemos concluir que las formas supletivas parciales expresan causación directa, ya que los eventos causado y causante son conceptualizados como uno: ambos son cognitivamente relevantes, por lo que no son distinguibles uno del otro. Asimismo, el causante es más agentivo (y controlador) y el causado más pacientivo. 5.1.3 Causativos tonales Hemos encontrado cinco bases verbales causativas que se diferencian con su contraparte no causativa por el tono. En este caso, las formas causativas muestran tono alto en la segunda sílaba. Marcamos ortográficamente el tono alto con una tilde. Debemos resaltar que esta estrategia no ha sido reportada en otra lengua pano. Tabla 18. Causativos tonales Formas no causativas Formas causativas kóvin ‘hervirse’ kovín ‘hervir’ jóva ‘cocinarse’ jová ‘cocinar’ shína ‘secarse’ shiná ‘secar’ múztun ‘enderezarse’ muztún ‘enderezar’ jíri ‘comer’ jirí ‘hacer comer’ En los siguientes espectogramas apreciamos la diferencia en el tono de las bases kóvin- ‘hervirse’ y kovín ‘hervir’. Efectivamente, en la base intransitiva, el lexema comienza con tono alto y termina en tono bajo (Figura 4). Al contrario, kovín ‘hervir’ -forma transitiva- termina con un tono más alto (Figura 5). 82 Figura 4. Kóvin 'hervirse' Figura 5. Kovín- 'hervir' 83 (40) ejemplifica una oración con un verbo intransitivo: vakonhma es el sujeto y es inanimado. Por su parte, en (41) la construcción con la forma causativa muestra una lectura directa: El sujeto A y participante causante un chahyaan tiene el control del evento (hacer que el agua hierva), mientras que el participante causado vakonhma no tiene control del evento, ya que es inanimado. (40) Vakonhma vakonhma:O agua kóvinxohnu. kovin -xo -h -nu hervir -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El agua hirvió’. (41) Un un 1SG chahyaanmun vakonhma kovínxohnu chahyaa =n =mun cuñada.de.mujer =A =FOC vakonhma agua kovin -xo -h -nu hervir -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Mi cuñada hirvió el agua’. Al igual que las formas supletivas parciales, esta estrategia, en términos de Shibatani y Pardeshi (2002), expresa causación directa: el agente causante es agentivo, tiene control del evento, en contraste del participante causado que es pacientivo y no tiene control. Asimismo, los eventos (causante y causado) son conceptualizados como uno, ya que se superponen en tiempo y espacio. 5.1.4 Causativos morfológicos El sufijo causativo reconstruido para el protopano es *-m[a] (Shell, 1975, pág. 145). Sincrónicamente, las lenguas pano shipibo-konibo, yaminawa, kashinawa y chákobo, entre otras, tienen como causativo general -ma. La lengua matsés exhibe la marca causativa general -me y el kakataibo, la marca -mi (Valenzuela, 2017, pág. 413). Adicionalmente a esa estrategia, 84 las lenguas pano pueden presentar otros morfemas causativizadores o transitivizadores: el transitivizador -n presente en todas las lenguas pano y el factitivo -wa (o -fa en las variedades del complejo dialectal yaminawa) presente solamente en algunas lenguas. Seguidamente, describimos los causativos morfológicos en amawaka: causativo general -ma y transitivizador -n. 5.1.4.1 Causativo general -ma Al igual que sus lenguas hermanas, el amawaka tiene un sufijo causativo general. En este caso, la marca correspondiente es -ma. Los ejemplos en (42) y (43) forman un par no causativo – causativo con -ma. Este par ejemplifica una lectura directa del sufijo: En (42) el sujeto S es vaku y tiene control sobre la acción de pararse. Su contraparte causativa (43) tiene como sujeto A, siendo el participante causante que tiene control sobre el evento y es más agentivo. Al contrario, el participante causado vaku es más pacientivo y no tiene control alguno en el evento. Los colaboradores indicaron que una lectura indirecta no es posible, es decir el evento causado de (43) no puede ser interpretado de la siguiente manera: el niño se paró por sí mismo en la cama. Por otro lado, con respecto a las funciones sintácticas, estas son reasignadas de la siguiente manera: el sujeto S pasar a ser O y se añade el sujeto A con marcación =n en la construcción causativa. (42) Vakumun kakan vaku =mun niño:S =FOC nixohnu. kaka =n cama =LOC ni -xo -h -nu pararse.SG -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El niño se paró sobre la cama’. (43) Iyanmun vaku nima iya =n =mun 1SG =A =FOC kuhnu vaku niño kakan. ni -ma -ku -h -nu pararse.SG -CAUS -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL kaka =n cama =LOC 85 ‘Yo paré al niño sobre la cama’. El siguiente par (44) y (45) ejemplifica que -ma puede tener, también, una lectura indirecta. La semántica del kirika ‘libro/escribir’ exige que el rol del participante que realiza esta acción sea más agentivo, es decir, debe tener control en el evento. Por ello, (45) está conformado por dos subeventos: (1) la acción del participante causante de enseñar y (2) la acción del participante causado de escribir. Así, estamos frente a una causación de tipo indirecta. (44) Iyanmun kirika ona iya =n =mun 1SG =A =FOC nkuhnu. kirika libro onan -ku -h -nu conocer -DECL -EP -DECL ‘Yo aprendí a escribir’. (45) Iyanmun un vakuvo kirika iya =n =mun 1SG =A =FOC onanmakuhnu. un 1SG vaku =vo niño =PL:o kirika libro onan -ma -ku -h -nu conocer -CAUS -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Yo le enseñé a los niños a escribir’. Como causativo general, -ma funciona con un amplio rango semántico en relación a las propiedades del argumento causante. En (46) vaku es el sujeto, agente animado y tiene volición, ya que está haciendo las cosquillas. En (47) el sujeto ino es animado, no humano y no es claro si puede o no tener control, mientras que en (48) el sujeto A es claramente inanimado y carente de cualquier control. En todos estos casos, -ma es posible. (46) Iyamun vakun iya =mun 1SG:S =FOC mukaamaxohnu vaku =n niño =A pochikirikin mukaa -ma -xo -h -nu reír -CAUS -3:PSD:PFTV -EP -DECL pochikiri -kin cosquillar -SIM:S/A>A 86 ‘El niño me hizo reír haciéndome cosquillas’. (47) Iyamun inan mu iya =mun 1SG:S =FOC kaamaxohnu. ino =n perro =A mukaa -ma -xo -h -nu reír -CAUS -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El perro me hizo reír’. (48) Iyamun kunupan iya =mun 1SG:S =FOC mukaamaxohnu. kunuu =pan dibujar =A mukaa -ma -xo -h -nu reír -CAUS -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El cartel me hizo reír’. En los ejemplos anteriores, la raíz es intransitiva y fue posible su derivación a una base causativa mediante el sufijo -ma. Ahora, en (49) mostramos que el causativo morfológico general -ma se puede usar también con predicados transitivos. En estos casos, la forma derivada resulta ser ditransitiva, como en (49), cuyos argumentos son xunivo, vaku y atapa. Así sus funciones sintácticas son reorganizadas de la siguiente manera: en el ejemplo (31) presentado en §5.1.1, aparece el sujeto A y el objeto O, mientras que en (49) tanto A y O se mantienen, pero se añade un nuevo argumento O, dado que la oración se interpreta de manera indirecta: (1) el anciano indica al niño que realice la acción y (2) el niño realiza la acción. (49) Xunivaun vaku xunivo =n anciano =A atapa vaku niño rutumaxohnu. atapa gallina rutu -ma -xo -h -nu matar -CAUS -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El anciano hizo que el niño mate al pollo’. Por último, tal como señalamos en §3.3.1, el sufijo causativizador general presenta un alomorfo: -mba. Esto se debe al proceso fonológico de post-oralización, por el cual los sonidos nasales se vuelven parcialmente orales cuando la consonante nasal es ataque de la sílaba par y la sílaba en cuestión no tiene una coda nasal que propicie la nasalización de la vocal. 87 5.1.4.2 Transitivizador -n Como señalamos en §5.1.2, otras lenguas pano presentan derivación alternativa, donde la marca -n está en competencia con una partícula intransivizadora -t. Sobre este asunto, Valenzuela (2017) señala que “en shipibo-konibo unas pocas raíces verbales son neutrales en cuanto a transitividad y requieren de los sufijos -t o -n para funcionar como predicados intransitivos o transitivos respectivamente” (pág. 414). En otras palabras, es “un tipo de alternancia de la transitividad no dirigida del tipo equipolente, ya que ambos miembros son igualmente marcados (Malchukov, ms)” (Valenzuela, 2017, pág. 414). En shipibo-konibo, la gran mayoría de las raíces que exhiben estas marcas son verbos de postura, como raka-t- ‘echarse’ vs raka-n- ‘echar algo/a alguien’. En el caso del kakataibo, se da el mismo proceso con los mismos sufijos reportados en la lengua anterior; sin embargo, la derivación alternativa no solo se restringe a los verbos de postura (Zariquiey, 2011, pág. 373). Así se tiene distinciones como tsó-t ‘sentarse, vivir’ vs tsó-n ‘sentar’ y ɨrɨ-t ‘quemarse’ vs ɨrɨ-n ‘encender, alumbrar’. La lengua matsés emplea la derivación alternativa con los sufijos -d para predicados intranstivos y -n para transitivos (Fleck, 2003, pág. 333- 334). Al igual que en kakataibo, este proceso tampoco está restringido a verbos de postura: ishku-d ‘balancearse’ vs ishku-n ‘balancear algo’ y kuɨ-d ‘llamar (intr.)’ vs kuɨ-n ‘llamar a alguien’. En amawaka no encontramos el intransitivizador -t, pero sí notamos que existe una posible correspondencia entre -t en otras lenguas pano y alargamiento vocálico en amawaka. Es probable que este alargamiento sea una compensación por la pérdida de acento. En shipibo, la -t se realiza como acento cuando sigue una consonante. Así, por ejemplo, se tiene pake-ke ‘botó’ versus paké-ke ‘se cayó’. Por tanto, es más plausible que el alargamiento de la última vocal en amawaka compense un acento/tono antes que la elisión de -t (P. Valenzuela, comunicación personal, 06 de junio de 2020). 88 Por otro lado, en amawaka sí encontramos el transitivizador -n, al igual que en otras lenguas pano. De hecho, algunos predicados al ser derivados con -n sufren un cambio de valencia y de semántica: pasan a ser causativos. En la siguiente tabla presentamos las formas derivadas con el transitivizador -n. Hay que resaltar que dos formas intransitivas presentan alargamiento vocálico. Diacrónicamente este alargamiento puede corresponder a una intransitivización de la raíz, pero sincrónicamente no hay evidencia que dicho alargamiento sea una estrategia de intransitivización. Finalmente, las raíces intransitivas son las formas básicas, ya que se les añade -n. Tabla 19. Formas derivadas con el transitivizador -n Intransitivos Causativos derivados con -n oxa ‘dormir’ oxa-n ‘hacer dormir’ vuzo ‘despertarse’ vuzo-n ‘despertar a alguien’ tzahoo ‘sentarse’ tzaho-n ‘sentar a alguien’ zutuu ‘colocarse en fila’ zutu-n ‘colocar en fila’ kupii ‘apoyarse’ kupi-n ‘apoyar’ En (50) tenemos un predicado intransitivo oxa, el cual mapea el argumento vakumaxko. En contraste, en (51) ese predicado ha sido derivado con el transitivizador -n. La lectura de la causación expresada en esa construcción es directa, ya que el participante causante tiene el control del evento y el participante causado es más pacientivo. El bebé no tiene control cuando la persona lo hace dormir. De esa manera, los eventos se superponen en espacio y tiempo, conceptualizándose como uno solo. (50) Vakumaxkomun oxa vakumaxko =mun bebé:A =FOC hikihnu. oxa -hi -ku -h -nu dormir PRES:PROG -ACT -EP -DECL ‘El bebé está durmiendo’. 89 (51) Mohamun un moha =mun ya =FOC vakumaxko oxankuhnu. 𝑢 = 𝑛 vakumaxko 1SG=A bebé:O oxa -n -ku -h -nu dormir -TRANS-1/2:PSD:PFTV-EP-DECL ‘Ya hice dormir al bebé’. Contexto: La persona está arrullando al bebé. 5.1.5 Causación por derivación cero Por último, como señalamos en §3.3.2.3, la lengua amawaka presenta la estrategia de derivación cero en la obtención de predicados transitivos y/o intransitivos a partir de nombres y adjetivos. Algunas de estas bases verbales que no necesitan derivación morfológica expresan una función causativa. Estas bases y sus correspondientes causativos son presentados en la siguiente tabla: Tabla 20. Predicados no causativos y causativos derivados de nombres y adjetivos Base no verbal Base intransitiva Base con función causativa tukuu ‘pedazo’ tukuu ‘romperse’ tukuu ‘romper’ kaxku ‘mitad, pedazo’ kaxku ‘partirse’ kaxku ‘partir por la mitad’ chaho ‘negro’ chaho ‘ennegrecerse’ chaho ‘ennegrecer’ Base no verbal + posposición Base intransitiva Base con función causativa junumuran ‘en el río’ junumuran ‘meterse dentro del río/ahogarse’ junumuran ‘meter dentro del río/ahogar’ En (52) chaho es una base adjetival que modifica al nombre voo, mientras que en el par (53) y (54) la misma base es un predicado. En (53) la base chaho- intransitiva solamente exige un argumento S, dado que aparece ‘jamun’ por sí mismo: la ropa se ennegreció por sí sola. En cambio, (54) tiene una lectura causativa, debido a que la base exige dos argumentos: el primero de ellos con función A es el participante causante animado del evento (iya), mientras que el otro participante con función O es el participante causado, inanimado y sin control (chopa). Asimismo, el evento causativo y el evento causado son conceptualizados como uno solo y, 90 además, hay una consecuencia física en el causado (cambio de color). En términos de Shibatani y Pardeshi (2002), el evento de (54) expresa causación directa. (52) Voo chaho voo chaho cabello negro ‘cabello negro’ (53) Jamun chopa chahoxohnu. jamun chopa chaho -xo -h- un por.sí.mismo ropa:S negro -3:PSD:PFTV -EP-DECL ‘La ropa se ennegreció sola’ (54) Iyanmun un chopa chahokuhnu. Iya =n =mun un chopa chaho -ku -h- nu 1SG =A =FOC 1SG ropa:O negro-1/2:PSD:PFTV -EP-DECL ‘Yo ennegrecí la ropa’. En (55), kaxku funciona como verbo intransitivo ‘partirse’, ya que nonti es el sujeto S (sin marca morfológica). En contraste, en (56) dicha base funciona como verbo transitivo, porque hay un sujeto A (Rosa) con marca =n y un objeto O (nonti). Esta oración expresa causación de tipo directa: Rosa tiene control y ha ejercido fuerza sobre nonti que es inanimado y sin control del evento causado. De esta manera, la acción del causante y el evento causado se superponen en espacio y tiempo, constituyendo cognitivamente un solo evento. ‘Mi canoa se partió. (55) Un nontimun kaxkuxohnu. un nonti=mun kaxku -xo -h-nu 1POS canoa:O =FOC partirse-3:PSD:PFTV -EP-DECL (56) Rosanmun iya nonti kaxkuxohnu. Rosa=n =mun iya nonti kaxku -xo -h-nu 91 ‘Rosa partió mi canoa’. 5.2 Correlaciones forma y función en el dominio de la causación Para terminar, en §5.2.1 comparamos las diferentes estrategias descritas con el causativizador general -ma. Luego, en §5.2.2 señalamos el continuum causativo de la lengua aplicando la teoría de Shibatani (2002) y Shibatani y Pardeshi (2002). 5.2.1 Dos o más estrategias causativas para la misma raíz 5.2.1.1 Causativos supletivos totales y causativos con -ma Como hemos señalado anteriormente, los causativos supletivos totales conceptualizan los eventos superpuestos en tiempo y espacio, es decir son directos. Por su parte, los causativos derivados con el morfema general -ma pueden mostrar lectura directa e indirecta. En la siguiente tabla se puede observar las formas intransitivas no causativas y sus correspondientes causativos: supleción total y derivados con -ma. Aquellas formas causativizadas con -ma son interpretadas como indirectas (con excepción de na-ma), ya que no hay una superposición espacio-temporal obligatoria de los eventos causante y causado: dos subeventos distinguibles cognitivamente. Por el contrario, esto no es el caso de las formas supletivas totales que son conceptualizadas cognitivamente como un solo evento, constituyendo causación directa. Rosa=A =FOC 1POS canoa:O partir-3:PSD:PFTV -EP-DECL 92 Tabla 21. Causativos supletivos totales y causativos con -ma Formas no causativas Formas causativas Formas no causativas con -ma na (sg) ~ noka (pl) ‘morir’ rutu ‘matar’ na-ma ‘hacer morir’ jo ‘venir’ vu ‘traer’ jo-ma ‘pedirle a alguien que venga’ kain ‘salir’ vikin ‘sacar a alguien de un lugar’ kain-ma ‘ayudar a alguien a salir de un lugar’ rakuu ‘asustarse’ ratu ‘asustar’ rakuu-ma ‘hacer que alguien tenga miedo (p. ej. al hablar de un tema)’ tukuu ‘romperse’ moxa ‘romper un objeto’ tukuu-ma ‘hacer que alguien rompa un objeto’ Tal como se muestra en (58), la forma intransitiva rakuu- ‘asustar’ admite derivación con -ma. La lectura de esa construcción es indirecta: la fuente del miedo es el yoshin y el causado iya tiene cierto control del evento sentir miedo. Es así que este puede conceptualizarse como dos subeventos que no se superponen en el tiempo: (1) hablar sobre el tunche y (2) sentir miedo. (57) Iyaxmun un kamoxki iya =x =mun 1SG =S =FOC rakuukuhnu. un 1SG kamox =ki shushupe =OBL rakuu -ku -h -nu tener.miedo -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Yo tuve miedo de la shushupe’. (58) Felipen yoshin Felipe =n Felipe =A yohikin yoshin tunche iya rakuumaxohnu. yohi -kin decir -SIM:S/A>A iya 1SG:O rakuu -ma -xo -h -nu tener.miedo -CAUS -3:PSD:PFTV -EP -DECL 93 ‘Hablando del tunche, Felipe me hizo sentir miedo’. Por otro lado, en (59) se ilustra un causativo léxico de tipo directo (rutu), dado que un chahyaanmun es claramente agentivo y jan vunu es pacientivo: solo el sujeto A tiene control en el evento. De ese modo, este ejemplo se conceptualiza como un solo evento. (59) Un un 1SG chahyaanmun jan vunu rutuxohnu. chahyaa =n =mun cuñada.de.mujer =A =FOC jan 3SG:POS vunu esposo rutu -xo -h -nu matar -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Mi cuñada mató a su esposo’. Es necesario comentar el par mínimo conformado por rutu y na-ma. La interpretación del primer verbo causativo es que la acción descrita implica inmediatez o, en términos de Shibatani, conceptualización de los eventos como uno solo. En (60), el anciano flechó al sajino y su muerte se dio en una sola instancia. Ahora, con respecto del causativo con -ma, la interpretación de (61) es que entre el momento del flechazo y el momento de la muerte del sajino no hay un periodo de tiempo. Esto sugiere ambos ejemplos son conceptualizados como directos en términos de Shibatani y Pardeshi (2002): el evento causante y el evento causado se superponen en tiempo y espacio, permitiendo que sea interpretado como un solo evento. De esta manera, rutu y na-ma expresan la misma semántica causativa, por lo que pueden ser usados en el mismo contexto. (60) Xunivaun piyan xunivo =n anciano =A jono rutuxohnu. piya =n flecha =INST jono sajino:O rutu -xo -h -nu matar -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El anciano mató al sajino con una flecha’. Interpretación: El sajino murió instantáneamente. 94 (61) Xunivaunmun piyan jono xunivo =n =mun anciano =A =FOC namaxohnu. piya =n flecha =INST jono sajino:O na -ma -xo -h -nu morir -CAUS -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El anciano hizo morir al sajino con una flecha’. Interpretación: El sajino murió instantáneamente. Ahora, hemos encontrado que na-ma también puede tener una lectura indirecta (62). Los dos subeventos que componen la conceptualización de este ejemplo son los siguientes: (1) Dora no le da los remedios a su esposo y como consecuencia (2) su esposo muere. (62) Doranmun ja vunu ra Dora =n =mun Dora =A =FOC honyamakin ja vunu ese esposo namaxohnu. raho -n -yama -kin medicina -TRANS -NEG -SIM.S/A>A na -ma -xo -h -nu morir -CAUS -3:PSD:PFTV -EP -DECL . ‘No dándole los remedios, Dora dejó morir a su esposo’. Contexto: Dora se olvidó de darle los remedios a tiempo a su esposo. Según lo expuesto anteriormente, la diferencia semántica de las formas intransitivas que están derivadas morfológicamente con -ma con los causativos supletivos totales es la siguiente: las primeras pueden tener una lectura directa (61) e indirecta (62), mientras que los causativos supletivos totales expresan causación directa. 5.2.1.2 Causativos supletivos parciales y causativos con -ma Por otro lado, los causativos supletivos parciales son susceptibles a tener una interpretación directa, tal como presentamos en §5.1.2. Adicionalmente, en la lengua existe otra manera de obtener una forma causativa: se añade -ma a las formas no causativas presentadas en la Tabla 22. 95 Tabla 22. Causativos supletivos parciales y causativos con -ma Formas transitivas causativas Formas intransitivas Formas intransitivas con - ma mosha ‘romper’ moshi ‘romperse’ moshi-ma ‘hacer que alguien rompa un objeto’ choka ‘lavar’ chokii ‘lavarse’ chokii-ma ‘lavarle algo a alguien’ koha ‘quemar’ kohoo ‘quemarse’ kohoo-ma ‘dejar que alguien o algo se queme’ xuka ‘mover’ xukuu ‘moverse’ xukuu-ma ‘pedirle a alguien que se mueva’ xara ‘arrastrar’ xaraa ‘arrastrarse’ xaraa-ma ‘hacer o dejar que alguien se arrastre’ paku ‘botar’ pakuu ‘caerse’ pakuu-ma ‘hacer que alguien se caiga’ (con o sin intención) En la oración (63) que tiene la raíz intransitiva pakuu causativizada con -ma, A tiene agencia en el evento, mas no es completamente agentivo. Los hablantes señalaron que el evento descrito en esta oración hace referencia a una acción realizada sin intención. Por ejemplo, A no se percató que O estaba caminando y sin querer lo empujó, ocasionando que se cayera. Entonces, estamos frente a una causación indirecta, dado que los eventos causante y causado se conceptualizan como dos subeventos. Esto contrasta con el ejemplo (39) que presentamos en §5.1.2, donde A sí tiene la intención de que Manzunyama se vea afectado al caerse, por lo que hay una superposición espacio temporal de los eventos causante y causado. De esta manera, (39) es interpretado cognitivamente como un solo evento, respaldando la caracterización de causación directa de Shibatani y Pardeshi (2002). (63) Un un 1SG chahyaanmun vaku pakuumaxohnu. chahyaa =n =mun cuñada.de.mujer =A =FOC vaku niño pakuu -ma -xo -h -nu aterrizar -CAUS -3:PSD:PFTV -EP -DECL . ‘Mi cuñada hizo caer al niño’. 96 Contexto: Alguien empujó a la mujer, esta se tropezó e hizo caer al niño. 5.2.1.3 Causativos tonales y -ma Los causativos tonales muestran una interpretación directa (§5.1.3). Como se observa en la Tabla 23, la lengua permite que se añada -ma a las formas no causativas, obteniéndose formas causativas que pueden expresar causación directa e indirecta. Tabla 23. Causativos tonales y causativos con -ma Formas no causativas Formas causativas Formas no causativas con -ma kóvin ‘hervirse’ kovín ‘hervir’ kóvin-ma ‘hacer hervir algo’ jóva ‘cocinarse’ jová ‘cocinar’ jóva-ma ‘hacer cocinar algo’ shína ‘secarse’ shiná ‘secar’ shína-ma ‘hacer secar algo (p. ej. con un objeto)’ múztun ‘enderezarse’ muztún ‘enderezar’ múztun-ma ‘hacer enderezar’ jíri ‘comer’ jirí ‘hacer comer’ jíri-ma ‘hacer comer a alguien’/‘servirle comida a alguien’ (65) ilustra que al añadirse -ma a la base jíri se obtiene un evento conceptualizado como dos sub- eventos: (1) A sirve la comida y (2) O come, ya que tiene control y es menos pacientivo. Tanto A y O tienen control en el evento, lo que nos remite a una causación de tipo indirecta. La construcción (64) se diferencia de (65), dado que O es más pacientivo y, por tanto, tiene menos control en el evento: iya es quien le da de comer al niño. Así, (62) tiene una interpretación directa, ya que el evento causante y causado están superpuestos en tiempo y espacio. (64) Moha moha ya iyanmun un vakuxovo iya =n =mun 1SG =A =FOC jírimakuhnu. un 1SG vakuxovo bebé:O 97 jíri -ma -ku -h -nu dar.de.comer -CAUS -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Ya le hice comer al bebé’. Contexto: Le di de comer al niño. (65) Iyanmun un joni konxan iya =n =mun 1SG =A =FOC yonohai un 1SG jirimakuhnu. joni hombre konxan cedro:O yono -hai trabajar -NMLZ jíri -ma -ku -h -nu dar.de.comer -CAUS -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Yo le serví de comer al maderero’. Contexto: Le serví la comida al maderero y este comió por sí mismo. Debemos señalar que la versión causativa tonal jirí parece ser más frecuente que la forma derivada con -ma (jíri-ma), ya que, según lo señalado por los hablantes, el uso de la segunda forma es menos común. 5.2.1.4 Transitivizador -n y causativos con -ma Con respecto al transitivizador -n, hay que indicar que los predicados que pueden ser derivados con esta estrategia, también pueden ser derivados con el causativo general. Cuando ello ocurre, el predicado con -ma expresa causación indirecta, es decir, los eventos causante y causado son conceptualizados como dos subeventos. (Tabla 24) Tabla 24. Causativos con -n y causativos con -ma Formas no causativas Formas derivadas con -n Formas no causativas con -ma oxa ‘dormir’ oxa-n ‘hacer dormir’ oxa-ma ‘hacer o decirle a alguien que duerma’ vuzo ‘despertarse’ vuzo-n ‘despertar a alguien’ vuzo-ma ‘hacer bulla produciendo que alguien se despierte’ / ‘decirle a alguien que se despierte’ 98 tzahoo ‘sentarse’ tzaho-n ‘sentar a alguien’ tzaho-ma ‘pedirle a alguien que se siente’. zutuu ‘colocarse en fila’ zutu-n ‘colocar en fila’ zutu-ma ‘hacer poner en fila’ kupii ‘apoyarse’ kupi-n ‘apoyar’ kupi-ma ‘apoyar ejerciendo cierta fuerza’ En (66) la base es intransitiva y no causativa; en (67) la base es transitiva causativizada con - n; y en (68) la base es derivada con -ma. El hecho de que tzaho sea derivado con -n o -ma sí cambia la manera en la que los eventos son conceptualizados: (67) expresa causación directa, ya que hay una superposición espacio-temporal de la actividad del causante controlador y el evento causado; (68), por el contrario, expresa causación indirecta, ya que es conceptualizado como dos subeventos. (66) Vaku vaku niño tzahooxohnu. tzahoo -xo -h -nu sentarse -3:PSD:PFTV -EP -DECL ‘El niño se sentó’. (67) Iyanmun un vaku iya =n =mun 1SG =A =FOC tzahonkuhnu un vaku 1SG niño:O tzahootinin. tzaho -n -ku -h -nu sentarse -TRANS -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL tzahootinin asiento ‘Yo senté al niño en el asiento’. Contexto: La persona coloca al niño en el asiento. (68) Iyanmun un Gino vaku iya =n =mun 1SG =A =FOC tzahotinin un 1SG tzahomakuhnu. Gino vaku Gino vaku tzahoti=nin asiento=OBL tzahoo -ma -ku -h -nu sentarse -CAUS -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Yo hice que Gino siente al niño en el asiento’. 99 Contexto: Gino coloca al niño en el asiento siguiendo indicaciones. Específicamente, (67) presenta un sujeto A (iya) que tiene control de la acción y un objeto O (vaku) que no tiene control y es más pacientivo. En (68), hay un sujeto A que le indica a Gino que coloque al niño en el asiento. Nuevamente vaku no tiene control y es más pacientivo. La base en (69), por otra parte, es derivada con -n y -ma, presenta tres argumentos (A, O y oblicuo) y, además, expresa causación indirecta: (1) la acción de indicarle a Gino que se ubique al lado del asiento del asiento de Rosa y (2) cuando Gino se sienta en el lugar. Es decir, el evento es conceptualizado como dos distintos en el espacio y tiempo. En este caso, Gino tiene control sobre el evento causado. (69) Iyanmun Rosavutan Gino tzahonmakuhnu. iya =n =mun Rosa=vutan Gino 1SG =A =FOC Rosa=CONM Gino tzahoo -n -ma -ku -h -nu sentarse -TRANS -CAUS -1/2:PSD:PFTV -EP -DECL ‘Yo invite a Gino a sentarse con Rosa’. Contexto: Le dije a Gino que se siente al lado de Rosa. 5.2.1.5 Causación por derivación cero y causativos con -ma Por último, con respecto a la estrategia derivación cero, también es posible añadir -ma, como se ilustra en la Tabla 25. Las bases no verbales derivadas con -ma pueden expresar causación directa (tukuu-ma) e indirecta (kaxku-ma). Tabla 25. Causativos por derivación cero y causativos con -ma Base no verbal Base intransitiva Base con -ma tukuu ‘pedazo’ tukuu ‘romperse’ tukuu-ma ‘hacer que alguien rompa algo’ kaxku ‘mitad, pedazo’ kaxku ‘partirse’ kaxku-ma ‘pedirle a alguien que parta un objeto por la mitad’ 100 chaho ‘negro’ chaho ‘ennegrecerse’ chaho-ma ‘pintar algo produciendo que se vuelva negro’ Base no verbal + posposición Base intransitiva Base con función causativa junumuran ‘en el río’ junumuran ‘meterse dentro del río/ ahogarse’ junumuran-ma ‘hacer que alguien se ahogue (con y sin intención)’ En (70) kaxku ha sido derivado con el sufjo -ma, de modo que el resultado es un evento con semántica causativa. En este caso, el sujeto A (iya) y un objeto O (Rosa) tienen control del evento, ya que ambos son agentivos. No hay una dependencia que implique una superposición espacio-temporal de la actividad del causante (decirle que parta la canoa) y el evento causado (Rosa partiendo la canoa). En esa medida, los dos eventos relevantes son claramente distinguibles cognitivamente, constituyendo una interpretación indirecta. El ejemplo presentado en (56), por el contrario, expresa causación directa, porque los eventos causado y causante se superponen en espacio y tiempo. ‘Yo hice que Rosa parta la canoa’. Contexto: Le dije a Rosa que parta la canoa. 5.3 Continuum causativo en la lengua amawaka En las subsecciones anteriores, hemos descrito y ejemplificado las estrategias causativas del amawaka. Hemos visto que, además del causativizador general -ma, la lengua presenta otros mecanismos para realizar este tipo de aumento de valencia: causativos supletivos totales, causativos supletivos parciales, causativos tonales, transitivizador -n y derivación cero. (70) Iyanmun un Rosa nonti kaxkumakuhnu. iya=n =mun Rosa nonti kaxku – ma-xo -h-nu 1SG=A =FOC Rosa canoa pedazo-CAUS-1/2:PSD:PFTV -EP-DECL 101 La propuesta de Shibatani (2002) y Shibatani y Pardeshi (2002) resulta conveniente para explicar qué estrategias muestran causación directa o indirecta, ya que si solamente consideramos sus características formales no podríamos establecer la correlación entre forma y tipo de causación. Hemos señalado que cuando -ma es el único mecanismo disponible exhibe un campo semántico amplio: causación directa e indirecta. Sin embargo, cuando se encuentra en competencia con causativos léxicos suele expresar causación indirecta. Las otras estrategias, por el contrario, son directas y permiten que se les añada -ma a las bases intransitivas y transitivas causativas expresando, en estos casos, causación indirecta: tanto el sujeto A como uno de los objetos O son agentivos y tienen control de los eventos, mientras que un objeto O es más pacientivo. Como ya señalamos, Shibatani y Pardeshi (2002) llaman la atención sobre lo que se entiende por el término “léxico”. A diferencia de Dixon (2000), los autores consideran que lo “léxico” no se limita a los casos de formas causativas no segmentables, más bien a aquellas formas causativas no productivas, por lo que no se debe prestar atención a si la forma puede ser segmentada morfológicamente. Es decir, una forma “léxica” puede ser no segmentable o segmentable, siempre y cuando sea poco productiva. Así pues, teniendo en cuenta la noción explicada, es evidente que las estrategias supletivas parciales, tonales, morfológica -n y de derivación cero muestran un comportamiento funcional parecido a los causativos supletivos totales. En otras palabras, a excepción de -ma, todas las estrategias son pocos productivas en términos de Shibatani y Pardeshi (2002). Por tanto, ahora resulta claro que, en realidad, el único causativo productivo de la lengua es el general -ma. A continuación, presentamos un gráfico que esquematiza la correlación forma y contenido de las estrategias causativas que presenta la lengua. Es importante señalar que la diferencia es entre -ma y las otras estrategias. 102 Por último, presentamos las estrategias causativas y su conceptualización espacio temporal. En los siguientes gráficos incluimos los dos tipos de conceptualización de los eventos causativos: (1) se trata de causación directa si tanto la acción del causante con control y el evento causado sin control son conceptualizados como un evento que coincide en espacio y tiempo y (2) se trata de causación indirecta si la acción del causante y el evento causado (ambos con control) son conceptualizados como dos subeventos. Volvemos a indicar que el campo semántico del causativo general -ma- que expresa causación directa e indirecta- se reduce solamente a causación indirecta cuando se encuentra en competencia o aparece derivando otra estrategia causativa. Tipos de mecanismos Directo Indirecto Causativos con -ma sí sí Causativos con -n sí no Causativos tonales sí no Causativos supletivos parciales sí no Causativos supletivos totales sí no Causación por derivación cero sí no Más productivo Menos productivo Productividad Tipos de causación Figura 6. Correlación forma- función de las estrategias causativas de la lengua amawaka 103 Tal como se observa en la figura anterior y en los ejemplos presentados a lo largo de este capítulo, el causativizador general -ma puede recibir una interpretación directa, por lo que es susceptible de una conceptualización basada en la coincidencia espacio-temporal entre el evento causante y el evento causado como en chokii-ma: el causante (el que lava) ejerce control sobre el causado (lo que se lava). Cuando el evento causante no ejerce control total y ha sido sin intención, -ma también puede recibir una interpretación indirecta como en na-ma: el causante (el que ocasiona la muerte) no le dio las pastillas al causado (el que muere), pero la acción del causante fue sin intención, por lo que no hay un control total de la muerte del causado. Ahora, con respecto a las otras estrategias causativas, siempre expresan causación directa, dado que el evento causante tiene control del evento causado, conceptualizándose como un solo evento como en tzaho-n: el causante tiene control de la acción y ejerce fuerza para que ocurra el evento causado (que el niño se siente). Causación indirecta Causación directa A → P L1/T1 A → A’ L1/T1 A’ → P L1/T1 Supleción total Supleción parcial Causación tonal Causación por derivación cero Causación morfológica -n Causación morfológica -ma Figura 7. Configuración espacio- temporal de la causación directa e indirecta de la lengua amawaka 104 Conclusiones Esta investigación ha examinado las propiedades morfológicas, semánticas y sintácticas de las construcciones causativas de la lengua amawaka. Hemos propuesto que esta lengua presenta causativos supletivos totales, causativos supletivos parciales, causativos morfológico con -ma y -n, causativos tonales y causativos por derivación cero. En relación con la semántica de los mecanismos señalados, en primer lugar, debemos indicar que las construcciones derivadas con el causativo general -ma pueden ser conceptualizadas cognitivamente como causativos directos cuando los eventos causantes y los eventos causados se superponen en espacio y tiempo: los causantes son controladores, por lo que los eventos son propicios a conceptualizarse como más integrados. Asimismo, también -ma puede ser conceptualizado como causativos indirectos: los eventos causantes y los eventos causados no se superponen en espacio y tiempo: al ser causantes y causados controladores, los eventos se conceptualizan como menos integrados. Ahora, debemos indicar que el causativizador -ma expresa causación indirecta siempre que esté en competencia con otras estrategias. Asimismo, este sufijo puede añadirse tanto a bases transitivas como intransitivas. Por otro lado, todas las demás estrategias expresan causación directa. En el caso de los pares causativo-no causativo basados en supleción parcial, las formas intransitivas muestran lo siguiente: (1) solo alternancia vocálica /a/ con /i/, (2) alternancia vocálica /a/ con /i/ + alargamiento vocálico, (3) armonía vocálica + alargamiento vocálico y (4) solo alargamiento vocálico. En el caso de los pares causativo-no causativo basados en el tono, las formas causativas muestran tono alto en la última sílaba, mientras que las no causativas tienen el tono alto en la primera sílaba. Debemos destacar que solo hemos encontrado bases bisilábicas en los causativos tonales. 105 Con respecto al transitivizador -n, solo las bases intransitivas presentan derivación con dicha estrategia. Debemos llamar la atención sobre el hecho de que la forma intransitiva sea raka ‘acostarse’ y la forma transitiva rata-n ‘acostar a alguien’: la consonante de la segunda sílaba de la raíz se realiza como una consonante oclusiva dental y no como una oclusiva velar. Esto es parecido a lo que sucede con el verbo de postura sentar(se) en shipibo-konibo, el cual exhibe derivación alternativa: yaka-t ‘sentarse’ y yasa-n ‘sentar’. Nótese que la consonante de la segunda sílaba de la base verbal se realiza como una consonante fricativa y no como una oclusiva. Sin embargo, en shipibo-konibo este cambio no tiene ninguna motivación sincrónica transparente, al igual que en el amawaka. Por otra parte, como hemos visto, las funciones gramaticales son reorganizadas dependiendo si la forma causativa resultante es transitiva o ditransitiva. Así, cuando la forma causativa es transitiva, el sujeto original S puede volverse A (con la marca =n o algún alomorfo de este) u O (sin marca morfológica). En contraste, cuando la forma causativa resultante es ditransitiva, el sujeto original A puede mantenerse como A (con la marca =n o algún alomorfo de este) o volverse objeto causado O, añadiéndose otro objeto O (ambos objetos no presentan marca morfológica). Ahora, debemos resaltar que el amawaka es una lengua que ha experimentado cambios en la forma de sus marcadores causativos, pero no en su función. Las formas de los causativos supletivos parciales, tonales y por derivación cero presentadas en esta tesis son el resultado de procesos morfofonológicos inusuales en otras lenguas de la familia pano. De ese modo, en términos sincrónicos, el amawaka no presenta algunos procesos causativos descritos para otras lenguas de la familia: (1) kashibo-kakatabibo: pares de formas causativas y no causativas con -ka/ki, con -n/-t y el factitivo -o ~ -a; (2) matsés: pares de formas causativas y no causativas con ‑ka/‑ke, con -n/-d, el sufijo -ua (similar al factitivo -o ~ -a del kashibo- 106 kakataibo) y nominalizadores con valores causativos; y (3) shipibo-konibo: pares de formas causativas y no causativas con ak/ik, con -n/-t, con ak- y doble auxiliarización. Sin embargo, es interesante el hecho de que su morfosintaxis causativa remite a la morfosintaxis de los causativos en otras lenguas pano. Hemos encontrado el causativizador general -ma y causativos supletivos totales (o llamados léxicos en otras lenguas pano). Sincrónicamente, la lengua no muestra derivación alternativa -n ‘transitivo’ y -t ‘intransitivo’. Esta ausencia diferencia al amawaka de lenguas de otras ramas que sí muestran formas con -n y -t. Sin embargo, el transitivizador -n puede ser segmentado morfológicamente en algunos casos. Además, podemos rastrear una posible correspondencia entre -t en otras lenguas pano y alargamiento vocálico en amawaka. Finalmente, hemos registrado causación cero, es decir, formas que no son derivadas y que pueden expresar semántica causativa. Al parecer, esta es una estrategia exclusiva del amawaka. Es importante señalar que, en general, la descripción sobre causación directa e indirecta ofrecida en esta investigación se condice con las descripciones causativas de otras lenguas. En el kashibo-kakataibo (Zariquiey, 2012), se encuentra el sufijo -mi, el cual expresa causación directa e indirecta. Análogamente, en el matsés (Fleck D. W., 2002), también ha sido descrito un sufijo causativizador general -me, ya que puede manifestar causación directa e indirecta. También, para shipibo-konibo (Valenzuela, 2002), ha sido descrito un causativo con semántica amplia -ma. Asimismo, en las lenguas mencionadas también hay causativos léxicos (o supletivos totales, siguiendo nuestra terminología), los cuales expresan causación directa. Los otros mecanismos causativos expresan causación directa, al igual que las estrategias causativas supletivas parciales, tonales, morfológicas con el transitivizador -n y mediante derivación cero. En ese sentido, los mecanismos causativos del amawaka y de las lenguas pano mencionadas son similares semánticamente: el causativizador general puede expresar causación directa e indirecta, mientras que los otros causativos expresan causación directa. 107 Finalmente, es importante señalar que esta investigación es relevante para la literatura pano, ya que es el primer estudio detallado de la causación de una lengua de las Cabeceras23. De esta manera, el aporte contribuye al conocimiento de las lenguas pano y hace posible la realización de estudios comparativos sobre este fenómeno. Un ejemplo de ese tipo de estudios es la tesis de dos Santos (2018), cuyo corpus está conformado por datos de investigaciones (artículos, tesis y diccionarios) de diferentes lenguas pano24, pero que no incluye la lengua amawaka. 23 Neely (2019) ofrece una descripción de la lengua pano yaminawa. En ese trabajo, menciona brevemente las funciones gramaticales del sufijo general -bda. 24 En específico, su estudio realiza una comparación de las siguientes lenguas: shawadawa, chácobo, kapanawa, kashibo- kakataibo, kashinawa, matis, matses, saynawa, shanenawa, shipibo- konibo, yaminawa y yawanawa. 108 Anexo 1 Imagen 4. Recolección de datos en C.N Nuevo San Martín Imagen 5. Recolección de datos en C.N San Juan de Inuya 109 Imagen 6. Recolección de datos en Atalaya Imagen 7. Recolección de datos en Sepahua 110 Imagen 8. Transcripción con los hablantes 111 Anexo 2 Primer cuestionario 1. Él/ella disparando con flecha mató al sajino 2. Ellos disparando con flecha mataron al sajino. 3. José murió. 4. José ha muerto sajino con flecha. 5. Dora con veneno lo mató a su esposo. 6. Dora con escopeta lo mató a su esposo. 7. Dora no le dio remedio y le mato a su marido. 8. Yo me escondí en el monte 9. Rosa agarrándome y llevándome al monte me escondió. 10. Rosa haciéndose que no lo ha visto al hombre, le dejó que se esconda en el monte. 11. Rosa dejó esconder en el monte. 12. ¿Por qué has dejado que se esconda? 13. ¿Por qué has escondido a Pilar? 14. Yo le dejé a Diego que se vaya a la fiesta (yo le di permiso) 15. Yo le hice bailar a Roberto (le saqué a bailar) 16. Yo le hice bailar a Roberto con Candy. 17. El bebé está durmiendo. 18. El niño está sangrando. 19. ¿Por qué has dejado que sangre el niño? 20. Rosa arrimó el contra el horcón de la casa. 21. Rosa se arrimó contra el horcón (de la casa). 22. Yo junté a muchos hombres. 23. Muchos hombres se juntaron 24. Rosa se despertó. 25. Rosa levantó a los niños. 26. La casa se ha quemado. 27. Marina quemó la casa. 28. Yo lavé la olla 29. Yo me lavé las manos. 30. Yo moví la silla 31. Yo me moví 32. Yo ennegrecí la ropa. 33. La ropa se ennegreció. 34. Me ennegrecí el diente. 35. Yo me arrastré. 36. Yo arrastré al perro. 37. Yo les hice sentar a ellos 38. Yo herví el agua. 39. El agua hirvió. 40. Ya hirvió el agua. 41. Ya hice hervir el agua. 42. El niño sangró. 112 Segundo cuestionario Reírse Hacer reír Llorar Yo me estoy riendo El niño me hace reír El pato me hace reír. Morir Matar El anciano murió. El anciano mató al majás. Él disparando con flecha mató al sajino. / Ellos flecheando le han hecho morir al sajino. Dora ha muerto con escopeta a su marido Dora haciéndole comer veneno le ha muerto Los ancianos murieron. El anciano mató al niño. Dora no le ha curado a su marido y le ha hecho morir. El tigre mató al majás. Sentarse Sentar acostarse; ir a la cama El niño se sentò Yo siento al niño. Yo me echo en la cama Comer Alimentar Beber, dar de beber Yo como patarashca. Yo alimento/ dar de comer al niño. Aprender, saber Enseñar Entender, buscar Yo aprendo a escribir. Yo enseño a escribir a los niños. Mirar Mostrar Yo miro al niño. Yo le muestro una foto al niño. Molestarse Hacer enojar Yo me moleste. Yo hice enojar al niño. Sentir miedo Asustar Yo siento miedo. Él me asustó. Él me hizo sentir miedo. Esconderse Ocultar Yo me escondí. Yo oculté a Rosa. Hervirse Hervir Cocinar El agua hierve. Yo hiervo el agua. Yo cocino. Incendiarse Incendiar La chacra se incendia. Yo incendio la chacra. Romperse Romper La rama se rompió. Yo rompí la rama. El plato se rompió. Yo rompí el plato. El brazo se rompió. Yo rompí el brazo del niño. Abrirse Abrir La puerta se abrió. Yo abrí la puerta. Secarse Secar La ropa se seca. Yo seco la ropa. Enderezarse Enderezar La pita se endereza. Yo enderezo la pita. Colgarse Colgar El coto se cuelga en el árbol. Yo cuelgo la ropa. Caerse Dejar caer Me caí. Yo hice caer al niño. 113 Bibliografía Aikhenvald, A. Y. (2015). The Art of Grammar: a practical guide. Oxford: Oxford University Press. Austin, P. K., & Sallabank, J. (2011). The Cambridge Handbook of Endangered Languages. New York: Cambridge University Press. BDPI, (. d. (2019). 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