PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DEL PERU ESCUELA DE GRADUADOS SOCIEDAD INDIGENA, TIERRA Y CURACAZGOS YUNGAS EN LA REGION DE PIURA, SIGLOS XVI-XVIII. CATACAOS Y LOS DESAFIOS DE LA NATURALEZA, 1532-1732. TOMO II Tesis para optar el grado de MAGISTER EN HISTORIA PRESENTADO POR CESAR AUGUSTO, ESPINOZA CLAUDIO LIMA- PERU 1999 TERCERA PARTE LA CONSTRUCCION DE LA REPUBLICA DE INDIOS 290 SOCIEDAD, ECONOMIA Y PODER INDIGENA EN CATACAOS, SIGLOS XVI-XVII. "Los pueblos de indios representan el complemento al fenómeno de la.urbanización de. las Indias de Castilla, el dibujo rural complementario de las ciudades, ya que la ciudad no es únicamente un mecanismo fisico, sino que envuelve, además el proceso vital de las intercomunicaciones humanas que la componen y la zona de influencia de la que se beneficia y sobre la que se proyecta. Alrededor del núcleo urbano en la América española se va a componer la agrupación de la población indigena dispersa en pueblos, más o menos grandes, sobre las bases comunalistas de unos bienes de propios, ejidos, pastos y aguas y una caja de comunidad. Esta población aborigen regida por sus propias autoridades, se canalizará bajo la normativa y la dirección municipales, aunque enrarecida por el antiguo derecho prehispánico de la dirección por los "señores naturales" o caciques, admitido por la legislación indiana. La municipalización de la población aborigen es uno de los logros más notables de la politica española, y cuyo alcance permanece vivo en el tiempo presente, fenómeno sin embargo e~casamente analizado en profundidad". 1 Francisco de Solano, 1990, Ciudades hispanoamericanas y pueblos de indios. Consejo Superior de Investigaciones Cientificas, Madrid, p. 379. 291 I. LOS ANDES, SOCIEDADES Y CURACAZGOS YUNGAS. "El traje delos indios de los Llanos es ya todo españolado, y las indias se visten un saco grande de algodón negro,·y las graves o cacicas les arrastra una vara de cola como canonigos de Sevilla o Toledo, y cuanto más grave más cola porque tienen puesta en aquello su autoridad, son en general muy sucias, aunque toda buena gente y que a abrazado bien las cosas de nuestra santa fé". 2 2 Antonio Vásques de Espinosa, 1621, p. 372. 292 1. 1. LOS CURACAS ENTRE DOS MUNDOS: ADMINISTRADORES ETNICOS Y FUNCIONARIOS COLONIALES. Los curacas en los Andes son dirigentes étnicos designados mediante tradicionales prácticas rituales entre los miembros del grupo étnico. Estas élites dirigenciales no fueron "nombrados" por el Tahuantinsuyo y quizá si solo "ratificados". Un curaca, una vez entronizado ritualmente en su grupo, era luego reconocido por la autoridad cuzqueña. ¿ Cómo logró establecer el Inca sus relaciones con los curacas ? A través de los matrimonios. El curaca no es sólo un jefe hereditario sino también un hombre que llegó a ocupar este cargo por medio de un proceso de selección ritual y que en consecuencia podia ser despojado del mismo modo mediante procedimientos similares. Un curaca es un "mediador oficial con el mundo sagrado .. un sacerdote ... (es) una· waq'a". 3 Un curaca debia solicitar ritualmente variados servicios a los pobladores, pero esto no es automático. Sino se cumplia con este principio o restablecimiento de la reciprocidad establecida por las normas tradicionales podian dejar o simplemente negarse los subordinados a prestarles los servicios. En un principio varios cronistas y redactores de documentos administrativos identificaron como curacas (señores étnicos) a toda autoridad andina en sus diversos niveles o formas. Por tanto, se impuso paulatinamente una visión politica de "l.as autoridades étnicas como subordinadas al Inca". Franklin Pease critica esta versión y plantea por el contrario que "solo determinados curacas fueron nombrados 3 Franklin Pease G. Y.: 1992, Curaca, reciprocidad y riqueza, Pucp, América 500 años, Lima, p. 21. 293 por el Inca ... La mayoria tiene un claro origen étnico y fueron nominados a través de rituales de iniciación manejados por y en cada unidad étnica". 4 En otras palabras, el Inca nombró autoridades excepcionalmente. La mayoria de los curacas accedió al poder por medio de complicados rituales de iniciación. En general, las unidades étnicas gozaron de una independencia en el Tahuantinsuyo (los cronistas buscaron minimizar este hecho). Los Incas impondrán permanentes visitas que "actualizaban las relaciones, se definia las pautas de entrega de mano de obra al nuevo Inca, y se establecían -se negociaban- las normas redistributivas". 5 Entonces asi cada Inca estableció su propio Tahuantinsuyo, su propio conjunto de·relaciones con las unidades étnicas. De lo expuesto Franklin Pease propone una tésis polémica que se contrapone a los estudios realizados por Waldemar / Espinoza por ej empl~. Peas e postula que no -sóio hubo ·¡expansión militar en el Tahuantinsuyo. Revisando a los 1 1 cronistas del siglo XVI agrega que también presentan otra imagen que ha sido subestimada: la negociación, el convenio. Asi, según Guaman Poma y Francisco de Avila se postula que las Guacas ayudaron al Inca en su conquista. 6 4o F. Pease: 1992, p. 23. 5 F. Pease: 1992, p. 30. 6 Pease, F.: 1992, p. 31. Sobre esta temática puede consultarse otros textos de F. Pease: 1990, Los Incas en la Colonia. En: Aurelio Miró Quesada, El Mundo andino en la época del descubrimiento; Concytec, Lima, pp. 191-206; 1986, Notas sobre/ Wiracocha y sus itinerarios. En: Histórica, vol. X. NQ 2, diciembre, pp. 227-235. Waldemar Espinoza Soriano, 1981, La destrucción del imperio de los Incas. 3ra. edición, Amaru editores, Perú. 294 Franklin Pease recoge los planteamientos de John Murra para responder a dos preguntas puntuales sobre la experiencia histórica en los Andes y sus élites dirigenciales: a) Cómo funcionó la economia y la sociedad andina durante la Colonia ?, b) Constituyeron los curacas elementos de cambio ó de continuidad en la nueva economia colonial ?7 Murra habia sugerido en 1950 que los principios que normaron la economia andina colonial estuvieron representados por las nociones de reciprocidad y redistribución. Siguiendo las proposiciones de Karl Polanyi propuso que el Tahuantinsuyo "es una organización con capacidad de llevar a extremos una organización basada en la reciprocidad (simétrica o asimétrica) y en la redistribución ejercida en diversos niveles del poder". 8 Los Incas organizar9n una redistribución de bienes y servicios a cambio de la entrega de energia humana por la población indigena (energia suplementaria y sin afectar el acceso directo a los recursos por las unidades étnicas). Para el funcionamiento de esta economia los curacas son los elementos reguladores de las funciones del grupo étnico o del grupo de parentesco (ayllu) que formaba parte de aquel. 9 Pease insiste en la necesidad de desideologizar la información proporcionada por los cronistas del siglo XVI. Reitera, por ejemplo, que la visión europea construyó una imagen de curacas explotadores de la población andina. Este es el caso de la visita a Chucuito (1567), aqui se 7 F. Pease: 1992, p. 168. 8 F. Pease: 1992, p. 19. 9 F. Pease: 1992, p. 19. 295 empadronaron a 1, 000 "indios ricos" según el número de camélidos. Los funcionarios españoles calificaron a los curacas como sujetos ricos por la cantidad de bienes que concentraban. Pero el criterio andino de riqueza fue otro: mayores relaciones sociales, el parentesco. Pease señala que falta estudiar el grado de riqueza, el modo de obtenerlo y la forma de administración en relación con la población. Finalmente, Pease distingue las funciones y las actividades asumidas por los curacas antes y después de 1532. En general, ésta tipologia contiene los siguientes elementos: a) Curacas prehispánicos: es una por estar integrado dentro de redistribución.. su autoridad no superior" . 10 autoridad "privilegiado la reciprocidad y la provenia de un poder b) Curacas Coloniales: es un funcionario designado por merced o delegación del propio régimen colonial o del rey. Es un funcionario colonial que depende del corregidor y del virrey. La población andina le reconoció al curaca una autoridad diferente a la que le otorgaba el Estado colonial; ésto le permitirá lograr el mantenimiento del prestigio étnico de los curacas a lo largo de la colonia. 11 En los inicios de la Conquista a los jefes étnicos se los llamó: a) caciques (nombre en las Antillas y Mesoamérica); y, b) el Señor. Más adelante bajo el sistema de las encomiendas, los curacas aparecieron en las cédulas de encomienda, pero ésta:; 1° F. Pease: 1992, p. 49. 11 F. Pease: 1992, p. 149. 296 no individualizaron a los pobladores. Posteriormente se distinguieron las categorias y las jerarquias existentes. Los cronistas se esforzaron en construir un esquema de jerarquización global y burocrático extendido para todo el Tahuantinsuyo, de los cuales dependieron las autoridades coloniales. 12 Entonces, un sector de cronistas llamaron a los curacas "se:ñ.ores naturales" y a los Incas "tiranos". De esta forma buscaba justificarse la invasión española. Y, asi lo hizo Guaman Poma en su proyecto de querer demostrar que los curacas aún conservaban sólidos derechos politicos en los Andes. Aun más, los· cronistas toledanos levantaron una imagen negativa de los curacas: los describieron como agentes sociales abusivos y explotadores que no pagaban los salarios a los indigenas y que permanentemente estaban coludidos con los corregidores. El gobierno de Toledo destacó por la promu~gación de Ordenanzas especificas que se plantearon normar las funciones de los curacas. A estos lideres étnicos se les asignó un salario por su cargo de funcionario menor en la administración burocrática colonial. Numerosas normas juridicas fueron dictadas con el propósito de quebrar la autoridad tradicional de lo& curacas andinos 1 y rearticularlos al nuevo sistema colonial. 13 De igual forma encontramos que numerosos sacerdotes y funcionarios lascasianos reconocieron a los curacas como sefiores naturales. Al final, éstos a su vez pidieron la anulación de las encomiendas y manifestaron su deseo de cancelar el tributo directamente a la Corona como simbolo de vasallaje !, 12 F. Pease: 1992, p. 150. 13 F. Pease: 1992, p.152. 297 y cristiandad. Aun más, a comienzos del siglo XVII, Guaman Poma propondrá rescatar la tradición de los curacas andinos "sefíores principales de casta y de sangre" (comparando a los curacas con los nobles europeos) y envió memoriales al rey para que los curacas fueran reconocidos como encomenderos, con Tahuantinsuyo.H derechos más antiguos que el En resumen, para Franklin Pease los curacas cumplieron dos funciones complementarias; en calidad de: a) Administradores étnicos: trabajaron con el sistema tradicional de la administración de la mano de obra andina (que suponia redistribución), 15 y también como, b) Funcionarios coloniales: recaudaron la tasa tributaria, administraron la mita, etc. Los curacas se ubicaron entre dos mundos y lograron conservar su prestigio étnico. En la práctica social realizaron una actividad dual. De un lado serán administradores de la producción andina clásica. Es un personaje que participa en la economia y la organización tradicional andina; son gestores y defensores de su grupo étnico y también de sublevaciones. Más en el otro extremo, tambien está presente en el mercado colonial y administra los recursos derivados de la sociedad colonia1. 16 Un curaca cumple una "función simultánea y complementaria (son simultáneas y complementarias las actividades del 14 F. Pease: 1992, p. 153. 15 F. Pease: 1992, p. 166. 16 F. Pease: 1992, p. 167. 298 intercambio andino (restringido) con el ingreso al mercado espaftol .. no se excluyen las ganancias comerciales con la redistribución (en la primera ingresa en la producción de mano de obra indigena regida por pautas tradicionales)" . 17 17 F. Pease: 1992, p. 168. 299 1 • 2 • LA SOCIEDAD ANDINA DEL TAHUANTINSUYO Y EL SERORIO ETNICO TALLAN. Las sociedades prehispánicas, desde Chavin a los Incas, construyeron variados sistemas agropecuarios para explotar las zonas serranas, los valles interandinos y las regiones yungas. Estos complejos agrarios y ganaderos fueron la respuesta tecnológica a las necesidades sociales, y a las orientaciones políticas de los señoríos étnicos regionales o imperiales, en la búsqueda de una determinada organización y explotación de espacios y ecologías en los Andes. Según John Murra, coexistieron dos sistemas agropecuarios fundamentales representados por los tubérculos-ganadería de camélidos y el sistema del maiz. 18 El maíz representa a una planta de civilización y constituyó el símbolo de la organización imperial·cuzqueña. Anne M. Hocquenghem plantea que la región de Piura no constituyó una unidad cultural, todo lo contrario,"es un territorio atravesado por fronteras culturales, que se desplazan a lo largo de la historia".19 Para el periodo Intermedio Temprano (200 a.c. 600 d. e) los valles costefíos se intei¡elacionaron con la cultura de la costa norte y con las culturas andinas de la sierra central y sur peruana. Una frontera cultural separaba la sierra de la Costa. Durante el periodo Intermedio Tardío (1000 d.c. a la conquista Inca), éstos 18 John Murra, 1978, La Organización Económica del Estado Inca, Edic. Siglo XXI, México; 1975, Formaciones económicas y políticas del mundo andino, IEP, Lima. 19 Anne-Marie Hocquenghem, 1991, Frontera entre "areas culturales" nor y centroandinas en los valles y la costa del extremo norte peruano; en: BIFEA, NQ 20(2), pp. 309- 348, Lima. 300 valles costefios constituyeron la frontera norte del territorio de la teocracia Chimú. La sierra de Huancabamba fue un territorio de grupos con estructuras socio-politicas poco consolidadas, relacionados con grupos amazónicos de las cercanias de Jaén y Bagua. La sierra de Caxas y Ayabaca era el territorio de los Guayacondos de filiación jivara. 20 Gran parte de la producción se organiza para el autoconsumo. Se impuso un complejo agrario andino del maiz tubérculos (papas, ollucos, ocas, yucas) y granos (frejoles y quinua), complementando con carne de camélidos y cuyes. Los intercambios se intensificaron con la vertiente amazónica y las zonas yungas (sal, pescado, mariscos). El transporte se realiz~ con recuas de llamas que recorrian los valles interandinos y los despoblados costeños.21 Con la llegada de los Incas, la región piurana sufrió grandes cambios en el sistema de producción. Se impuso la chaqui tac~la, los andenes, el uso del guano animal y se mejoraron los sistemas de irrigación y de drenaje, ampliándose las redes de comunicación terrestre y maritimob Se estrecharon los intercambios entre Guayacondos y costeños. Mucho tiempo atrás, aproximadamente en el año 1000 d.f., se produjo el derrumbe de Huari con la consiguiente emergencia de numerosos sefiorios regionales en el vasto espacio andino. En el norte surgió el reino Chimor (valle de Moche) y el sefiorio de los Tallanes. Este último aglutinó a diversos grupos étnicos con dialectos y costumbres 20 Anne-Marie Hocquenghem, s/J.J Los Guayacundos de Caxas y la sierra piurana. Siglos AV y XVI, Edic. Cipca-Bifea, Perú. 21 Alfredo Al tamirano E. , 1987, Restos de Camélidos p~ehispánicos.en.la Babia de Bayoyar, Piura; en: Boletin de L1ma, NQ 52, JU11o, pp. 37-46, L1ma. 301 diversos, los cuales se especializaron en actividades productivas especificas y conformándose a su vez una estructura social jerarquizada para el gobierno de los valles del Chira-Piura. Oswaldo Fernández Villegas postula, sobre la base de una inspección arqueológica preliminar, que Narigualá fue uno de los centros poli tices- administrativos más importantes del Bajo Piura; en sus alrededores se organizaron otros núcleos poblacionales indigenas que buscaron aprovechar al máximo los recursos humanos y naturales disponibles: "Las evidencias arqueológicas sugieren que Piura fue un área transicional donde confluyen tradiciones tanto del norte como del sur, pero también donde terminan unas y comienzan otras ... Hay una continuidad socio politica desde hace muchos milenios". 22 "Probablemente esta interacción socio-económica del valle Bajo del rio Piura babia estado controlado desde Narigualá, importante centro politico-administrativo, donde se construyó un comp~ejo arquitéctonico de adobes unidos con argamasa de barro en un área aproximada de 5 mil metros cuadrados, teniendo varios ambientes con acceso a través de rampas" . 23 El señorio Tallán se consolidó aproximadamente entre los años 1200- 1470 d.C. Después, a finales del siglo XIV, sus pobladores serán conquistados por los ejércitos del reino Chimor y luego anexados a los Incas por Pachac¿tec, T~pac Yupanqui y Huayna CÁpac. Durante el gobierno de los Incas se registró la construcción de varios centros administrativos en Huancabamba, Aypate, Poechos y Caxas. Caminos, tambos y puentes se dispersaron uniendo los valles 22 Oswaldo Fernández Villegas, 1989, Las Capullanas: mujeres curacas de Piura: siglos XVI-XVII; en: Boletin de Lima, NQ 66, noviembre, Lima, p. 44. 23 Oswaldo Fernández V. : 1989, p. 45. 302 y las zonas altoandinas para orientarse en dirección de Laja-Quito. / Se calcula que Huayna Capac arribó a Piura en 1510 aproximadamente. Curiosamente con la presencia de este gobernante cuzqueño empezaria la crisis demográfica en esta región ya que la guerra contra los Cayambes-Carangues24 demandaria brazos y bienes de consumo de estas vastas sociedades y economias norteñas. Posteriormente, la guerra entre los gobernantes del Tahuantinsuyo desencadenó una feroz y sangrienta represión armada sobre los grupos étnicos establecidos en el valle de la Chira, éstos inicialmente habian apostado a favor de Huáscar. Posteriormente y una vez designado Marcahuilca hatun- curaca, se trasladarán al Bajo Piura. Al llegar Francisco Pizarra a este valle, los curacas tallanes establecieron una rápida alianza con los espafíoles para combatir al gobierno de los Inca~. 25 La lucha por la autonomia tuvo un alto costo social, la muerte en la hoguera de una parte de los curacas tallanes. 26 24 Waldemar Espinoza Soriano, 1988, Los mitmas Huayacunto en Quito o guarniciones para la represión armada, siglos XV y XVI; 1988, El curaca de los Cayambes y su sometimiento al imperio español, siglos XV y XVI. En: Etnohistoria ecuatoriana. Estudios y documentos. Ediciones Abya-Yala, Quito, Ecuador, pp. 7-64 y 193-244. 25 Oswaldo Fernández V. : 1989. p. 45. 26 Marco Martas, 1982, De tallanes a piuranos. En: El Diario de Marka, 15 de julio, p. 12. Rudy Mendoza Palacios, 1993, Los Incas y el quechua en Piura. Universidad Nacional de Piura. 303 1. 3. ORGANIZACION SOCIAL Y CURACAZGOS YUNGAS EN LA COSTA NORTE: SECHURA-COLAN-CATACAOS. En el examen de la organización social de los grupos étnicos de Piura encontramos las investigaciones realizadas por el antropólogo Alejandro Diez Hurtado. 27 Para este autor los curacazgos costeños, en el siglo XVI, son unidades especializadas en diferentes actividades productivas: agricultura, pesca, artesania y comercio. Cada parcialidad explota los recursos naturales que dispone en su entorno espacial para ofertar bienes de consumo a pueblos circunvecinos. Para garantizar los intercambios entre los diferentes grupos étnicos . se organiza una red de redistribución en la que el curaca cumple una función central. As i, cada parcialidad esta gobernada por ~~ curaca. Pero no siempre fue asi, durante el reino Chimú varios curacas estaban subordinados a un señor principal. Los curacas de la costa norte controlan los recursos de tierra y agua; la actividad productiva se orienta a su beneficio personal. El régimen laboral esta normado por los principios de 1;2¡eciprocidad. Existió un sistema social jerárquico en ~que por ejemplo, el curaca de Chicama, aliado principal de los Incas contra los curacas de Moche, mantenia un rango superior sobre otros curacazgos como Licapa, Chicama, Pichan (Malabrigo), Caop. 28 27 Alejandro Diez Hurtado, 1988, Pueblos y caciques de Piura: siglos XVI- XVII, Edic. Cipca, Biblioteca Regional NQ 5, Perú. 28 Véase: Ruth Shady, 1994, Sociedades andinas prehispánicas: Organización socioeconómica, comercio y moneda. En: Alma Mater, NQ 7, pp. 67-78, UNMSM, Lima. En la región de Piura las asentaron en las orillas de 304 poblaciones indigenas se los rios La Chira-Piura. Numerosos pueblos dispersos en el desierto organizan la vida agricola explotando las tierras húmedas y los campos de pastizales; estos grupos étnicos orientan parte de su producción al intercambio local e interregional (sal y pescado seco). Cuando Pizarra conquistó esta región encontró que sus habitantes estaban organizados en la etnia Tallán y que sus pueblos manejaban tres lenguas diferentes. ¿ Existió en este espacio territorial un tipo de organización politico- social centralizado semejante a Chimú ? No hay todavia suficientes evidencias arqueológicas y documentales que pudieran ayudarnos a construir una primera respuesta. Sechura, pueblo de pescadores y agricultores fue reduci~ por el visitador Bern~rdino Loayza en 1572. Sus habitantes, luego de ser nucleados en un pueblo indigena por la fuerza de corregidores y curas, diversificaron sus actividades económicas. Los habitantes explotan los pastizales con la crianza de ganado cabrio y comercializan la sal y el pescado seco con las ciudades de Paita, San Miguel de Piura y Lima. Para esta fecha encontramos que Isabel Capullana (Temoche), curaca y gobernadora de la parcialidad de Sechura, estaba unida matrimonialmente con un heredero de una etnia costefia vecina: don Luis de Colán. 29 29 Guillermo Lohmann V. ubicó un expediente en el AGI (Probanza del P. Melchor de Morales, Lima 317) con fecha de 1578, esta vez el alcalde de Paita don Ruy Lopez Calderón insiste a dofia Isabel Capullana, curaca de Catacaos, para que reconozca al R.P Melchor de Morales, como cura de este pueblo costefio; 1979, Personajes y estampas de Piura virreina!, colee. Algarrobo, NQ 23, p.10. 305 / Para esta fecha, la parcialidad de Sechura s~lo enumera 49 indios tributarios, los mismos que se encuentran bajo la jurisdicción de la encomienda de don Gaspar Troche de Buitrago. Más tarde, en 1592, don Juan Chunga, es nombrado curaca gobernador. Para la cobranza de los tributos se organizan en dos parcialidades que están representadas por dos curacas: La Punta (Juan de Nonura) y Sechura. 30 La estructura jerárquica de estos pueblos indios estaba liderad~por los curacas; estos lideres étnicos "eran muy temidos y obedecidos ... que tenian por subditos y asilos servían de todas las cosas que tenian y alcanzaban y con sus personas· ·en lo que les mandaban, aunque era de suerte que se tenia cuenta y razón, para que el tal servicio que hacian se repartiese entre todos. En algunos valles de Yungas tenian por propias las tierras y heredades que babia los caciques, y las daban a los indios por manera de arrendamientos, para gue les acudiesen con cierta parte de lo que en las dichas tierras cogiesen, y no habria indio particular que tuviese propiedad de la tierra, esto en los llanos y yungas, como está dicho ... Después de visitado cada repartimiento y pueblo de indios que esta encomendado y vista la cantidad de indios que hoy y las cosas que crian y cogen en sus tierras, y si hay minas de oro y plata, conforme al posible se tasan los tributos que han de dar en cada un año a su encomendero y lo mismo lo que estan en la Corona real; y esto tales tributos los caciques los reparten entre todos sus indios conforme al posible de cada uno, y si están muy cargados o van en disminución y acrecentamento, piden retasa y nueva visita los dichos 30 Alejandro Diez H.: 1988, p. 28. Ref. Vásques de Espinoza (1964: 460-461), señala Sechura y Muñeli, Sechura y Punta. Total cuatro parcialidades, Sechura-Mufiuela, La Punta y Muñiquilá. 306 caciques y encomenderos". 31 La posesión de la tierra y la cobranza de los tributos en dinero metálico y en especies, reforzarán el poder de los curacazgos yungas reproduciéndose la sociedad jerárquica previa a la llegada de Pizarra a este valle en 1532. En efecto, cada una de las parcialidades mantiene una estructura de poder representado por un curaca y un principal (véase cuadro NQ 72). Esta vez encontramos dos pueblos autónomos, con dos curacas gobernadores reunidos en un solo espacio territorial. La legislación colonial sanciona las jerarquias internas: curacas gobernadores de un valle, curaca principal de una parcialidad, indios principales y mandoncillos. Para el caso de Sechura se encuentra la siguiente organización administrativa: CUADRO NQ 72. DISTRIBUCION DE PUEB.LOS, CURACAS E INDIOS TRIBUTARIOS, SECHURA. CATEGORIA Pueblo Parcialidad Pueblo Parcialidad REPARTI MIENTO Sechura Muñuela Punta Muñiquila NOMBRE DE CARGO CURACAS. Juan Cura ca Chunga Miguel Principal Muñiquilan Juan de Cura ca Nonura Alonso Principal Pesura NUMERO TRIBTS. 29 06 21 11 ----------------------------------------------------------- 31 M. Jiménez de la Espada,: 1881, t.II, pp. 240-241. 307 Sobre los derechos de sucesión practicados en estos pueblos yungas los datos encontrados son muy dispersos. En las Relaciones Geográficas del siglo XVI (publicadas por Jiménez de la Espada), se sefíala que: "cuando morian los caciques, casi generalmente subcedian hermanos y sobrino; pero ya van pervertiendo esta orden y van como acá en Espafía, subcediendo los hijos". 32 Es decir, el sistema de sucesión prehispánico se "heredaba por sucesión de sangre ... era generacional ... es decir, la herencia al cargo de curaca se realizaba de preferencia dentro de una misma generación, hasta agotar a los candidatos, solo entonces pasaba el curacazgo a la siguiente generación. De esta manera heredaba primero el hermano del curaca e incluso pareceria que los hijos de éste tenian prioridad sobre los propios hijos para heredar, aun más, según Maria Rostworowski, las hermanas mujeres tenian prioridad de derechos sobre sus propias hijas ... la voz hermano no solamente se entiende.para los hermanos de un mismo padre o madre sino en un sentido más amplio". 33 En Piura, Maria Rostworowski encuentra el caso especial de las Capullanas, 34 es decir el mando y gobierno de mujeres en los pueblos de Colán, Sechura, Catacaos, Narigualá, Nonura y Menón. En efecto, en 1601, en Colán encuentra a la capullana dofía Luisa y dofía Latacina como segunda persona. Esta es una prueba del funcionamiento del sistema de 32 M. Jiménez de La Espada,: 1881, t.II, p. 240. 33 Eugenia Núfíez, ·1991, p. 38. 34 La autora precisa que esta voz no está relacionado al vestido que usaban sino que en lengua Catacaos, recogido por el obispo Jaime Martinez de Compafíon en 1780 se deduce que el vocablo capuz (icuchim capuc =hija) significa mujer hembra, raiz a la cual afiad en los sufijos Lla y Na, indicativos del poder y cargo como curacas. En: 1983, Estructuras Andinas del Poder, IEP, p. 119. 308 autoridades y de la dualidad femenina. Sin embargo, avanzando el siglo XVII, se impone un nuevo ordenamiento social predominantemente masculino, 35 sancionado por el derecho indiano. En el pueblo de Sechura del siglo XVII se encuentran cuatro parcialidades. En 1649 los libros parroquiales solo numeraban a tres; ocurre que el curaca Gaspar Sanchez tiene bajo su mando a dos y una parte de la parcialidad de la Muñuela habia sido reducido en el repartimiento de Catacaos. Los sechuras, desde su fundación a orillas del mar, son grupos endogámicos, "sujetos a reglas de exogamia prescriptiva entre el pueblo y su parcialidad ... son conjuntos de linajes". 36 Con la llegada de los encomenderos y sacerdotes se impone el sistema de parentesco español, aqui, los hijos y las hijas se registraron en la parcialidad del padre. De esta forma, si en el siglo XVI coexistian apelativos indigenas con apellidos españoles ya para el siglo XVII se institucionaliza lo español y se conserva mucho más el patronimico paterno en hijos e hijas, principalmente en los varones. En general, los apellidos españoles son adoptados por varones mientras las mujeres conservan más los apelativos nativos (Cherre, Sumlluchur). Estamos frente a un proceso histórico en ,JkÍ que la organización social transita de linajes matr:1:neales a patrilineales, sucediendo los hijos a sus padres y heredando sus apellidos. Precisa Diez Hurtado, que en 35 M. Rostworoski, 1983, pp. 119-120. 36 Alejandro Diez Hurtado, 1994, Fiestas y Cofradias, CIPCA, pp. 61-62. 309 algunos casos, los hijos reciben el apellido del padre o del abuelo, y las hijas el apellido materno u otro diferente. De esta forma, para el siglo XVIII, los indigenas se autoclasifican por parcialidades o conjuntos de linajes patrilineales; los apellidos se transmiten por hijos e hijas y cada apellido pertenece a una parcialidad. En buena cuenta, las parcialidades son conjuntos de linajes patrilineales, no necesariamente emparentados entre si.37 Para el caso de Punta Aguja, en el siglo XVI, se menciona la siguiente evolución curacal: Cutmassa - Juan de Nonura- Martin de Nonura - Juan Nonura - Maria Pancatil ( 1692), Gaspar Sanchez - Miguel Marcos - Martin Marcos Sanchez. En lineas generales, el movimiento de la genealogía curacal es diversificada ya que se colocan en el mando a funcionarios étnicos afines y sometidos a la voluntad del gobierno colonial español. Los últimos, de la lista, incluso ya no pertenecen a la casta indigena y son representantes de un mestizaje biológico y cultural que avanzaba inconteniblemente en toda la región de Piura. Diez Hurtado explora otros temas como la relación curacas servidumbre indigena, obligaciones administrativas (cobranzas y control de la producción) y volumen de la riqueza acumulada. Diez no maneja mucha documentación sobre los Sechura pero le llama la atención sobre la escasez de bienes acumulados y heredados por el curaca Martin de Nonura. Esta vez no se trata stlo de un funcionario indigena sino de un personaje articulado al intercambio de bienes intra e intervalles: Jayanca-Mórrope, Mochumi. Un curaca vecino, llamado don Juan Temoche le adeuda el costo de mil sardinas. En su testamento (1691) anota su legado 37 Alejandro Diez Hurtado, 1994, p. 63. 310 póstumo: manadas de ganado cabrío. 38 ¿ Curacazgos en crisis ? ¿ O muestra palpable de que aquí en Sechura la riqueza no estaba medida en cantidades de bienes sino en la organización de una tupida red social con grupos parentales que practicaban la reciprocidad y la redistribución andina?39 Las parcialidades indígenas estructuran sus relaciones sociales a través de la endogamia; sin embargo, a nivel de los curacas sucede todo lo contrario, aquí, se practican alianzas matrimoniales y son generalmente exogárnicos, buscan unirse con representantes de la nobleza de otros curacazgos y parcialidades yungas de la costa norte. Las Ordenanzas del Lic. Gonzales de Cuenca revelan que los matrimonio de los indígenas estaban controlados por los curacas, éstos se responsabilizaban de la exogarnia femenina a cambio de "plata y otras cosas". 40 La documentación sobre este asunto de las relaciones de parentesco y los matrimonios es muy escasa. No sabernos todavía si en estos pueblos predominan las tendencias hacia la continuidad o el cambio. A modo de ejemplo presentarnos las uniones rnatrirnonial~s de los curacas Colán - Ternoche, en la parcialidad de Sechura a medianos del siglo XVII. 38 A. Diez Hurtado: 1988, p. 30. 39 Véase los trabajos de Teresa Cañedo-Arguelles, 1998, Supervivencia de la comunidad andina y claves para su identidad. En: Histórica, vol. XXII, Pucp, NQ 1, julio, pp. 1-23. Arnalia Castelli, 1998, Una aproximación al estudio de los incas desde un documento editado en 1547. En: Histórica, vol. XXII, Pucp, NQ 1, julio, pp. 81-91, Perú. 40 A. Diez Hurtado, 1988, p. 31. CUADRO DE UNIONES MATRIMONIALES ENTRE LOS LINAJES DE COLAN Y TEMOCHE EN EL SIGLO XVII. LUIS DE COLAN CATALINA PAICATIL JUAN DE COLAN ISABEL TEMOCHE 11 PHELIS TEMOCHE ESTEFANIA COLAN/ MARIA COSCOCHUMBI 11 ISABEL TEMOCHE (1651) FRANCISCO SIVAR Curaca de La Muñuela. 11 LUISA TEMOCHE JUAN DE NONURA Curaca de Sechura FLORA TEMOCHE 11 MARTIN MARCOS SANCHEZ (1662) Curaca de La Punta PEDRO TEMOCHE FRANCISCO CHERRE (1652) 311 Los territorios del curacazgo de San Lucas de Colán se ubican a casi 6 km. del puerto de Paita en dirección a la margen izquierda de la desembocadura del rio La Chira. En 1549, los curacas estaban distribuidos en cuatro 312 encomiendas (Paita, Andres Durán [pescadores], Pedro Gutierrez de los Rios, repartimiento de Llasy y valle de Colán). Más tarde, en 1561 el repartimiento de Colán es asignado a tres encomenderos. En 1572, don Bernardino de Loayza organizó la "reducción" de Colán con 51 indios tributarios. Esta parcialidad indigena realiza varias actividades productivas: la pesca, el comercio de la sal y la crianza de ganado menor. Para 1622, se encuentran organizadas las parcialidades de Colán, Malacas, Vitonexa, Nizama, Camacho y Guaura. 41 Las autoridades-- étnicas yungas administran territorios discontinuos a orillas del rio La Chira. Practican una cultura agraria prehispánica para servicio de la economia colonial; en general, estos pueblos norteños se caracterizan por: "que todos generalmente sabian hacer lo que era necesario para sustentar las vidas humanas, asi en labranzas como en hilar y tejer y hacer ropa y calzados. Y que la cuenta que tenian era por unos nudos en unas cuerdas, por donde conservaban en la memoria todo lo que querían y se entendian particularmente en todas las cosas de que. podian tener cuenta y razón; y esto los serranos mucho más que los yungas de los Llanos .... Las casas de los serranos son diferentes de los yungas, por causa de llover y hacer invierno y verano, y asi son recias y abrigadas, y de mejor cobija que no las de los yungas, que como no llueve y es tierra calurosa, cualquier cercado y defensa les basta. Sóbrales madera a los unos y los otros, y demás materiales necesarios en sus propias poblaciones... El mismo hábito que usaron antiguamente usan agora, y les está mejor y se hallan con el más bien que el de España, que algunos han usado, de lo que generalmente se aprovechan es 41 César Espinoza Claudia, 1981 y 1982. 313 de alpargatas, zapatos y sombrero. Las camas son colchones de algodón y ropa asimismo de algodón ... Usan de pocas alhajas en sus casa, sino es de ropa en que duermen y de que visten, y muchas vasijas de ollas y cántaros para sus brebajes y comidas ... que los mantenimientos casi generalmente los tienen de su cosecha y crias ... tienen herramientas y telares y producen ropa para su uso ... Que en cada uno de los pueblos de indios tienen su orden de congregación para sus contrataciones en todos tiempos, trocando unas cosas o otras, u con oro y plata, para lo cual tenian sus pesos y medidas, generalmente diferente de las nuestras, las cuales han dejado y usan ya de las nuestras de España". 42 Colán es un pueblo que administra un territorio discontinuo separado por colinas y pampas desérticas 1 mantiene como frontera territorial pequeños sectores de un delta fluvial formado por el rio La.Chiral playas e islas, y el mar. Es un grupo humano que lucha permanentemente contra el desierto y contra la escasez del agua. L~ diversificación económica los empuja hacia la pesca 1 ,/~/ salazón 1 la explotación de las salinas y el comerci~ maritimo. Todo esto es acompañado de la agricultura en las llanuras aluviales del rio La Chira, la crianza del ganado menor en las mesetas y bosques de algarrobo. Es un pueblo móvil por mar y tierra 1 sus hombres y sus productos se movilizan hasta Lima y Guayaquil. ~ J El sistema de sucesión, en ~que heredaban los curacazgos los hermanos y sobrinos, se extendió hasta el siglo XVII cuando los españoles impusieron el mayorazgo y el cristianismo como requisitos para heredar el cargo de 42 M. Jiménez de la Espada: 1881 1 tomo II1 pp. 239-241. 314 curaca. Asi, en 1622, don Luis de Colán, a pesar de tener varios hijos, nombró como su heredero y sucesor a su hermano Domingo de Colán. 43 En Colán también gobernaron las capullanas; un encomendero llamado don Bartolomé Carreña declara que "vió a doña Luisa Capullana cacica del pueblo de Colán gobernar y mandar en el por ser cacica y subcedió lo mismo con su marido que con la dicha Leonor (capullana y cacica de la parcialidad de Menón en Catacaos, casada con un indio que no era cacique sino tributario) y ansimismo conoció este testigo ser cacica y segunda persona del repartimiento de Colán a doña Latacina por ser hija de don Francisco Lachauyobra y subcedió en el siendo hija y ... aunque son mujeres por no tener hermanos barones que le puedan preferir y subceder en los cacicazgos desde el tiempo inmemorial en esta provincia".u En Colán, la tasa toledana asignó la cantidad de ocho pesos anuales como salario a los curacas. De la masa monetaria tributaria total recolectada le correspondía por concepto de salario cuatro pesos en plata ensayada y lo restante en tollos y aves de castilla. En su testamento don Luis de Colán (1622), se descubre como curaca, y a la vez como un próspero comerciante articulado a la economia colonial. Entre los principales bienes de consumo comercializados por este funcionario indigena encontramos al pescado y la sal. Revisando la lista de acreedores y deudores encontramos que este jefe étnico entabló múltiples contra tos con otros curacas, encomenderos y comerciantes locales. Sus ganancias 43 Maria Rostworowski, 1982, Testamento de don Luis de Colán: curaca en 1622. En: Revista del Museo Nacional, tomo XLVI, pp. 507-547, Lima. 44 Eugenia Núñez, 1991, p. 42. 315 le permitieron invertir en la compra de casas y solares en el puerto de Pai ta y practicar la poliginia (tuvo siete hijos en mujeres distintas) y curiosamente, en su listado final no figura la posesión de ningún pedazo o tipo de tierras. 45 Sobre la sociedad indigena colonial de San Juan Bautista de Catacaos tampoco existen muchos estudios. 46 En 1541 es un pequeño repartimiento adjudicado a la corona española. Para 1572, encontramos el testimonio del capitán Alonso Forero de Ureña quien declara que una de sus obras fue reconstruir el tajamar de "El Chilcal", y asi "hizo subir el agua muy alto, con lo cual se a regado y riega el valle de San Juan de Catacaos .. lo cual fue ocasión para que se redujesen al dicho pueblo ocho pueblos de indios que estaban mandados reducir a el, los cuales indios andaban derramados por otros valles a ocho y diez leguas" . 47 Para esta fecha se registr~ un aproximado de 300 tributarios. 45 Alejandro Diez Hurtado: 1988, p. 38. 46 Alejandro Diez Hurtado, 1992, Las Comunidades Indígenas del Bajo Piura: Catacaos y Sechura, siglo XIX, Piura, Cipca, Biblioteca Regional, NQ 10, 69 pp.; 1988, Pueblos y caciques de Piura, siglos XVI- XVII, Cipca, Biblioteca Regional, NQ 5, 64 pp. César Espinoza Claudia, 1985, Piura frente al desafio de la Naturaleza: Catacaos, 175Q-1830, UNMSM, Lima, 29 pp. Jacobo Cruz Villegas, 1982, Catac Ccaos: origen y evolución histórica de Catacaos, Piura, Cipca, 632 pp. María Rostworowski, 1961, Curacas y sucesiones, costa norte, Lima, Librería Impta. Minerva, 136 pp. Oswaldo Fernández Vi llegas, 1989, Las capullanas, •ujeres curacas de Piura, siglos XVI-XVIII; en BIFEA, Año 11 (66), noviembre, pp. 43-50; 1989, Curacazgos de la costa norte: Piura, Boletín de Lima, año 10 (60), noviembre, pp. 45-47.; 1990, La huaca Narigualá: un documento para la etnohistoria de la costa norte, Bifea, tomo 19 (1), pp. 103-127; 1992, Unión étnica en el curacazgo de Narigualá, costa norte del Perú, siglo XVIII; en: Boletin de Lima, año 14 (81), mayo, pp. 43-48. 47 A. Diez Hurtado: 1988, p. 39. Cita a asma, 1906: 26. 316 Las reformas de Toledo permitiran la reconcentración de indios tributarios originarios y forasteros alrededor del antiguo tambo de Catacaos. Para el funcionamiento del gobierno local se le imponen instituciones y ordenanzas españolas que reorientan la organización de estos pueblos indigenas y garantizan el funcionamiento de la economia colonial. Una de las instituciones impuestas y que ha sido poco estudiada es el Cabildo de Indios: "La orden y razón que tenían en su gobierno era muy bueno, y gran cuenta y razón para que nadie recibiese agravio asi por los caciques como por los gobernadores que tenían puestos en las provincias los señores naturales de aquel reino. Y agora se va imprimiendo que haya república en cada un pueblo de los mayores y policia conforme a lo de acá en España, habiendo alcaldes en los propios pueblos ... que agora se comienza a dar orden en que haya Cajas de Comunidad en cada un pueblo de indios y repartimiento. . . Que cada un pueblo de los dichos naturales ten~a conocidos sus términos y limites, asi por arroyos de aguas que los dividían o por sierras o despoblados, de manera que pocas veces hay diferencias entre ellos ... Que de gran antiguedad tienen su heredades, tierras y aguas propias todos en general ... Que ya está dicho que se comienza ya a imprimir que haya orden de república en los pueblos de naturales, y alcaldes y consejos por la orden y elección que se hace acá en España ... Que en todos los pueblos de los naturales hay Iglesias". 48 El visitador don Bernardino de Loayza es el encargado de institucionalizar el nuevo sistema de gobierno indigena que se expresa en el funcionamiento del curacazgo, del cabildo de indios, de las parcialidades étnicas y el acatamiento a 48 M. Jiménez de la Espada: 1881, tomo II, pp. 240-241. 317 las ordenanzas de Matienzo y Francisco de Toledo. Estas reducciones impuestas por Francisco de Toledo,49 permitirán la organización de ocho repartimientos. En efecto, la centralización de estas parcialidades yungas se realizará con poblaciones provenientes de los valles de Catacaos y de la Chira (Pariñas, Marcavelica, la Chira, Tangarará y Motape). De otro lado, la Muñuela es un pueblo indigena ubicado entre Catacaos y Sechura. Más tarde, en el siglo XVIII se unen e integran a los territorios .de Sechura ya qued~te último se mudó tierra adentro por efectos del maremoto y el desborde aluvional del rio Piura en 1728. Estamos frente a una sociedad indigena que se organiza bajo los principios de la unidad y de la diversidad, adoptando principios, normas y prácticas sociales europeas. Los pueblos indigenas se articulan a la arqui.tectura juridica formulada por los Habsburgos; la "República de Indias", es un juego sustantivo de alianzas y conflictos, que les permitirá recuperarse como estructura y memoria histórica, sobre la base del trabajo y la victoria sobre las fuerzas de la naturaleza. 49 R. Garcia Rossell, 1903, p. 334. 318 A. LA REDUCCION INDIGENA DE CATACAOS. Uno de los elementos que destaca en un paisaje cultura150 es el asentamiento. Los grupos humanos construyen casas, edificios públicos, caminos, chacras comunales, parcelas comuneras, camellones, sistemas de riego, etc. y de esta forma ocupan y dominan, transformando un espacio regional. El principal asentamiento costeño del siglo XVI impuesto por Toledo desde 1570 es el pueblo-reducción. Este gobernante español impone la reducción como instrumento politico-administrativo para garantizar la recaudación de los tributos, catequizar a los indigenas y lograr el control social sobre ayllus y parcialidades étnicas que se encontraban dispersas entre cerros y arenales. Derrotados los encomenderos, el Estado español logra imponer como instrumento de civilización europea la obligación de vivir en agrupaciones compactas, aglomerados en aldeas y pueblos a los indios del corregimiento de Piura. Para la región de Piura conocemos que el licenciado La Gasea ordena la visita de estos pueblos a don Sebastián de la Gama en 1540, y en 1572 don Francisco de Toledo comisiona a Bernardino de Loayza, en 1572, la visita de los pueblos costeños de Chimor, Piura y Guayaquil para construir la tasa tributaria anual. 50 El paisaje cultural es una zona moldeada por los grupos humanos sucesivos, cada uno portador de una cultura distinta. 319 Con la refundación de la ciudad de San Miguel de Piura en 1588, las ordenanzas del virrey conde del Villar registran la vigencia y el funcionamiento del pueblo indigena de Catacaos a una distancia de dos leguas. Catacaos ha sido fundado casi a orillas de un rio y con depósitos de agua en manantiales y extensas superficies de tierra de humedad. Ocupa un espacio territorial atravesado en ambas márgenes por diversos sistemas de canales de riego y bosques de algarrobo. Catacaos es elevado de la categoria de tambo a la de un emplazamiento poblacional subordinado a Narigualá. Esta última es una parcialidad indigena en cuyos territorios se han ubicado importantes edificios públicos con alto contenido y significado religioso prehispánico. Para unir y comunicar la ciudad española de San Miguel de Piura con el puerto de Paita, Toledo funda las comunidades indigenas de Catacaos, Sechura, Paita y Colán. Son cuatro pueblos indigenas estacionados en ambas márgenes de dos rios costeños y en . la desembocadura hacia el Oceáno Pacifico. Corregidores, encomenderos y funcionarios del cabildo de San Miguel de Piura obligan a los indios de las parcialidades integrantes del repartimiento de Catacaos a construir una aldea urbana con una plaza central que tiene una forma cuadricular y con calles tiradas a cordel. Estas ordenanzas españolas obligan a que cada familia reciba un solar y construyan una casa con puerta a la calle, un local del cabildo, un hospital, una cárcel, y una iglesia. En la reducción de Catacaos se concentran las diferentes parcialidades étnicas o ayllus, divididos a veces en barrios yfo cofradias. El ayllu o parcialidad étnica goza de tierras comunales y parcelarias, cuotas de agua, terrenos de humedad y campos 320 de pastoreo con bosques de algarrobo y zapote. En algunos casos estos terrenos se ubican cerca a la reducción indigena y en otros a lo largo del rio, lagunas, canales de riego y despoblados desérticos. Para organizar y distribuir estos recursos se mantiene una organización poli ti ca y religiosa (los cabildos y las cofradias). 51 No tenemos evidencias de la existencia del sistema de mitades (ichoc-allauca, hanan-urin) en la organización social de Catacaos. Lo que si hemos comprobado en este microvalle es la mudanza y explotación temporal de tierras (en periodos de largas sequias y destrucción de los sistemas de riego) hacia el Alto Piura, en el sitio de Zapañar (hoy conocido como Campanas, vecina a las tierras de Chapica). Este uso de tierras, en otro espacio ecológico, se mantendrá vigente hasta finales del siglo XVI, periodo en la que se realiza la primera composición de tierras (1596) y se pr_oduce la consolidación del sistema de estancias ganaderas y una fuerte contracción demográfica indigena. Para 1628, la politica de colonización española habia logrado algunos txitos, avanz~dose en el adoctrinamiento de los indfos, regularizÍndose la recaudación tributaria y revitalizándose el trabajo de los mitayos en la ciudad de San Miguel de Piura y las estancias ganaderas. Sin embargo, la presencia de un largo ciclo de sequia a comienzos del siglo XVII, la presencia de fuertes lluvias y el desencadenamiento de un grave movimiento sismico en 1619 (que azota a toda la costa centro-norte) provocan una 51 Alejandro Diez Hurtado, 1992, El poder de las varas. Los cabildos en Piura a fines de la colonia. En: Apuntes, NQ 30, primer semestre, pp. 81-90. 321 drástica desaceleración en la politica de reordenamiento y construcción de un nuevo ordenamiento social indigena. Entre 1570 y 1610 se registra una drástica contracción poblacional indigena (altas tasas de contagio de epidemias), las relaciones económicas con pueblos de otros pisos ecológicos se ha reducido, los calendarios festivos y las actividades rituales a los dioses locales han sido casi suprimidos y eliminados los sacerdotes y destruidos los templos y adoratorios. En este proceso el bachiller Juan de Mori describirá en 1626, el fracaso y la frustración de reunir a los indios en un nuevo patrón de asentamiento rural; uno de los principales simbolos de la civilización cristiana, la Iglesia, se babia derrumbado y hasta 1630 permanece sin recursos para su reconstrucción: "En el pueblo de San Juan de Catacaos en veinte y seis días de el mes de junio de mil y seiscientos y treinta años el maestre de campo don. Hernando Bravo de Lagunas justicia mayor de la ciudad de San Miguel de Piura y su partido dixo que por quanto el excelentisimo señor conde de Chinchón virrey de estos reynos por una su Provissión dada en la ciudad de los reyes en veinte y dos de abril de este presente año de pedimento de el Protector General de los Yndios le tiene ordenado y mandado en la vissita que huviere de azer de este Partido aga diligente y exacta aberiguación de el estado de las Yglesias de pueblos de yndios y su necessidad en su fábrica y reparos ornamentos y demás cossas necessarias para la celebración de los oficios divinos con la dezencia que combiene y para su execusion y cumplimiento a venido su merced a este dicho pueblo y con assistencia de el Bachiller Juan de Mori Albarado cura y vicario de el dicho pueblo y de el Gobernador don Juan de la Chira y demás caciques de el a visto por vista deojos que la yglessia está cayda y 322 totalmente destruida desde el temblor passado de el año de diez y nuebe y que los oficios divinos se celebran en una ramada que esta en la plaza con mucha yndecencia por ser de carrizo corto mal aliñado y dessecho por haber mas de ocho años que sirve con poca seguridad sin guarda ni custodia alguna y para tratar de su remedio y reparo y ynformar de todo a su excelencia es necessario azer las diligencias combenientes". "Por ser este pueblo muy numerossos de gente pues conforme a los padrones de este año se aliaban en el mill y quatrocientos almas de confession de todas edades y assi mesmo ser el dicho pueblo de los principales de este obispado y reino y el que primero esta a vista de los que vienen de España, México y otras partes y en que se allan ocho caciques tan entendidos y españolados y de tanta razón que gobiernan doce parcialidades que están reducidas en el y que los yndios de el acuden más que otros ningunos en todas ocassiones al servicio de su magestad porque en el tiempo de armadas y e~ erogas pende de ellos la provission y servicio de el puerto de Payta a que siempre an acudido con gran puntualidad yendo personalmente sus caciques con ellos y en las venidas de los señores virreyes con el mismo cuidado haciendo las ramadas de los despoblados acudiendo con sus requas y muchas mulas que tienen en las dichas ocasiones y en el habio de los pliegos y abissos de su magestad con toda puntualidad a propia costa y sin paga alguna caminando quarenta leguas de el despoblado de morrope sin otro ynteres que los malos tatamientos de las personas que vienen con los dicho pliegos y con riesgo propio y de sus cabalgaduras y en abio y despacho de los pasajeros y mercaderes por el dicho despoblado y el de Olmos". 52 52 ADP: 1705, Corregimiento, Causas eclesiásticas, legajo s/n. 323 Para enfrentar esta crisis social, los indios pertenecientes a las diferentes parcialidades optaron por construir sus viviendas y levantar sus chacras y dispersarse a lo largo y ancho del valle de Catacaos. Para esta fecha, Catacaos concentra 12 parcialidades y una población aproximada de 1,400 habitantes; la mayoria opta por radicarse en terrenos alejados del núcleo urbano central, buscando asi tener acceso a tierras húmedas y recursos forestales para la crianza de ganado caprino y porcino. Si los curacas se convierten en comerciantes y negociantes de la producción agropecuaria indigena y se centralizan al interior del pueblo, todo lo contrario ocurrirá con los comuneros parcelarios, éstos prácticamente para huir de los abusos y de la violencia y la explotación optarán por retirarse a zonas alejadas en calidad de yanaconas o colonos de las estancias ganaderas, en no pocos casos se convirtieron en colonizadores del desierto. De esta forma, si las reducciones provocan el abandono de tierras de cultivo por su ubicación a grandes distancias, esta vez, las mismas serán reocupadas y recuperadas en un esfuerzo por ampliar la frontera agraria indigena. Se impone un complejo poblacional diseminado en los tablazos desérticos y antiguos cauces del rio Piura. En suma, se mantiene una tendenGia a reocupar los parajes lejanos ya sea por ayllus nativos o forasteros. Podemos decir que desde 1620 triunfará la tendencia hacia la dispersión de las viviendas. Padres, hijos y abuelos conforma¡} un hoga,r rural, la célula básica de la actividad productiva que lucha contra el desierto y las fuerzas de la naturaleza. Al interior del repartimiento se fortalece la Comunidad, institución rural indigena que ha recibido del rey de Espafia no la propiedad sino la posesión de una 324 determinada extensión de tierras; aqui, la familia no es duefia sino usufructuaria temporal de un pedazo de tierras fértiles {húmedas) y montuosas (con recursos forestales). El comunero de Catacaos diversifica sus actividades productivas, con el arrieraje, la cerámica, el tejido, la pesca y el peonaje asalariado. En rigor, en Catacaos se atraviesa el siguiente esquema: de residencia dispersa yunga a la de nucleación toledana para a mediados del siglo XVII pasar a otro momento de dispersión rural. La vivienda se traslada a la chacra de tierra húmeda y a los corrales de ganado caprino y ovejuno; las unidades domésticas familiares buscan alcanzar una autonomia social y económica. Si los curacazgos y la comunidad pugnan por concentrar a la población en Catacaos, la familia comunera optará por mudarse fuera del pueblo- reducción, en consecuencia, esta energia humana se transformará en un vigoroso colonizador del desierto. Jacobo Cruz Villegas, 53 postula la existencia de dos dinastias que ofrecen continuidad al manejo de las tierras y también a la religiosidad andina: "la adoración que tuvieron fue el sol, y muchas guacas y adoratorios en que ofrecian y hacian sus sacrificios y ceremonias, lo que al presente, sino es oculto y secreto, no lo usan, por miedo del castigo ... Que usan de sus vallas (asi, por bailes) y fiestas y regocijos, comiendo y bebiendo juntos y emborrachándose, pero que las demás cosas no las hacen de suerte que se les entiende ... Los bienes que más tienen en estima son oro y plata, ganados y ropa y heredades; subceden en ellos hijos, hermanos o sobrinos ... Que casi en todas las provincias principales tenian tierras sefialadas 53 Jacobo Cruz Villegas, 1982, pp. 488-489. 325 para el sol y ganado de ovejas y guacas y adoratorios donde ofrecían plata y oro y de lo que tenían, de los cual ellos propios se han tornado a aprovechar, y también españoles, en las guacas y adoratorios". 54 Linajes y tierra est(n unidos en las dinastías que daban forma al núcleo de parcialidades étnicas concentradas alrededor del pueblo de Catacaos; una primera división hipotética sería la siguiente: MENO N NARIGUALA MENON-MOTAPE, PARIÑAS, MECHATO, MECAMO. NARIGUALA, MARCAVEL. MUÑUELA, MECACHE, MELEN, Todas estas parcialidades indígenas estan dispersas en ambas orillas del río Piura y al interior de un amplio espacio territorial semidesértico. En 1575 se otorga al curaca de la Chi ra los terrenos denominados "Cucumer y Orotilán". Estas tierras son regadas por medio de una acequia llamada Cuñuz. La ubicación geográfica de los espacios territoriales pertenecientes a cada una de estas parcialidades es todavía un problema no resuelto. Sobre este asunto, Alejandro Diez Hurtado postula provisionalmente el siguiente esquema en la ubicación geográfica de los pueblos: BANDA DERECHA BANDA IZQUIERDA: MOTAPE-PARIÑAS MARCAVELICA-LA CHIRA- COSIO NARIGUALA-MENON (SAL) MECACHE-MECHATO- MECAMO. 54 M. Jiménez de la Espada: 1881, tomo II, pp. 238-241. 326 En general, los territorios de cada una de estas parcialidades están articulados a una tupida red de canales y acequias de riego ¿ Gozan estas parcialidades de tierras de cultivo y de pastoreo en ambas márgenes del rio Piura? Todavía no hay datos suficientes para elaborar una respuesta. Lo que sí hemos registrado es la modificación constante de las fronteras de parcelas y chacras, solares y "tierras de humedad", agudizándose este problema con la presencia de las crecientes del río, las lluvias torrenciales, los desbordes imprevistos de lagunas naturales o en caso contrario, la prolongación de las sequías. 55 55 A. Diez Hurtado: 1988, p. 39. 327 II.-ORGANIZACION SOCIAL DEL TRABAJO: CURACAZGOS,COMUNEROS, MITAYOS,YANACONAS Y FORASTEROS. "A los indios agregados a las haciendas se les pague el mismo jornal de tres reales, y de comer cada dia de los que trabajaren para los dueños dellas, sin embargo de que les den tierras y aperos, pues esto se compensa con tenerlos seguros a ellos, y a sus hijos para todo lo que se les ofrece, lo cual sea sin perjuicio de las ordenes dadas, y que en adelante se dieren por el gobierno para que se forme reducción como manda S.M, o vivan en el pueblo del distrito de las haciendas, por averse reconocido que de agregarse a ellas se sigue graves perjuicios, y el principal es el no tener doctrina, y quedar 1 1os pueblos desiertos, y sin gente". 1 Silvio Zavala, 1978, El serv1c1o personal de los indios en el Perú (extractos del siglo XVI) . Tomo I I , p. X, México. 328 2 .1. EL PROCESO DE TRAHSICION A UN NUEVO ORDEN SOCIAL: CURACAZGOS Y COMUNEROS YUNGAS. Los curacazgos de la costa norte no han merecido todavia estudios detallados en la historiografia nacional. 2 Susan Ramirez examina la región de Lambayeque y estudia en particular el proceso judicial seguido a don Juan, un curaca de la comunidad indigena de Collique. En este ensayo la autora busca precisar los roles desempefiados por un lider étnico yunga durante los primeros cuarenta años de la conquista española para comparar 11 al curaca de estilo antiguo y su función en la economia politica local con el nuevo estilo de curaca y su función de agente del sistema colonial español 11 • 3 En este proyecto de reconstruir los patrones de asentamiento indigenas ("territorialidad salpicada") y de estudiar la interdependencia entre la organización politica de la costa y los Andes, 4 plantea que para el caso de Lambayeque lo que predomina no son los procesos de continuidad sino la rapidez del cambio institucional. En efecto, durante la dominación inca los curacas de la costa norte controlan miles de súbditos indigenas, administran unidades extensas de tierras y vastos recursos naturales para lograr la autoreproducción social. Los curacas son mandatarios de cientos y miles de hombres e 2 Bruno Revesz y otros, 1996, Piura, región y sociedad. Derrotero bibliográfico para el desarrollo. Edic. Cipca, Centro de Estudios Regionales Bartolomé de las Casas, Cusco, pp. 202-240. 3 susan Ramirez: 1987, El "dueño de Indios" reflexiones sobre la consecuencias de cambios en las bases de poder del "curaca de los viejos antiguos" bajo los españoles en el Perú del siglo XVI; en: revista HISLA, vol. X, Segundo Semestre, p. 39, Perú. 4 S. Ramirez: 1987, p. 39. 329 intervienen con su poder sobre la vida y la muerte de los habitantes costefios. Aun más, mantienen el control de la justicia en sus manos mucho después de la llegada de los espafioles. Por este motivo, entre 1566-1567, el visitador Gonzales de Cuenca mandó ejecutar a un curaca llamado don Juan de Collique quien habia ordenado la muerte de dos indios que habian establecido relaciones sexuales con sus concubinas favoritas ("que los iba a matar porque eran suyos y habian sido súbditos de sus antepasados"). La autoridad española en el propósito de organizar un nuevo ordenamiento social, reprime esta práctica curacal de quitar la vida a ~us súbditos ya que contrariaba las leyes hispanas, la autoridad real y la doctrina cristiana. Sin embargo, existen evidencias de que no era la primera vez que ocurrian estos hechos de sangre. 5 Otro de los principios que regulaban la organización social indigena son las cate~orias sociales de rango y status. Un lider nativo administra estas normas en correlación con el tamaño de la población. Este principio está asociado a la definición de riqueza en los Andes. En sus crónicas Bernabé Cobo reconoció la práctica social de este principio andino: "un hombre rico es el individuo con una numerosa familia que podia ayudarlo a completar mas rápido su pago de tributos que el hombre con una pequefia familia". Este principio se aplicaba a un comunero ó a una élite nativa. 6 En la costa norte, rango y posición social están asociados directamente con el número de subordinados a un señor. En Jayanca, un curaca, en 1540, todavia podia contar mil familias. 7 Aqui los jefes étnicos secundarios y menores recibian la denominación de Conozeque (sefior de un millar 5 S. Ramirez: 1987, p.40. 6 Bernabé Cobo: 1956, t. 2, p. 121; citado en: S. Ramirez, 1987, p. 40. 7 S. Ramirez: 1987, p. 40. 330 de indios), principales, mandones y mandoncillos. Estas categorías sociales se distinguen al interior de un señorio, parcialidad (parte de un todo es decir, de un grupo o de una comunidad indigena) o principalazgo, y tierras. El cargo de curaca conserva una dimensión demográfica, una dimensión fisica, de recursos naturales.8 Para lograr una mayor comprensión, Susan Ramirez propone separar el señorio y mando del curaca, su posición y hegemonia sobre los recursos humanos de lo que es la base territorial. Este último, la extensión territorial que domina un señor antiguo todavia no está perfectamente entendida. A menudo se confunde con la relación esencial de gobernante y señor con súbditos. ¿ Cuál fué el área especifico controlado por un curaca ? John Rowe plantea una primera respuesta, postula que "el Inca o sus agentes e inspectores dividieron y delimitaron el dominio de un señor cuando la costa fue incorporada al Imperio entre 1462 y 1470. Guaman Poma de Ayala dice que el Inca dividió la Sierra de la Costa". 9 Creado el virreinato del Perú (1541), derrotados los encomenderos y realizada la.fundación de ciudades y villas urbanas en la costa, los curacas de Moro ( Pacasmayo), Jequetepeque, Chérrepe y Chepén solicitan la confirmación de las tierras que administraban al visitador Gonzales de Cuenca. Esta vez, los argumentos que presentan en sus memoriales y escritos recuerdan que las fronteras que delimitaban sus propiedades rurales habia sido demarcada por los Incas. Una situación particular se registra en la fundación del pueblo de Santiago de Miraflores en el valle de Saña. Aqui, el licenciado Lope de Castro (6 de diciembre 8 S. Ramirez: 1987, p. 40-41. 9 S. Ramirez: 1987, p. 41. 331 de 1557) ubica la frontera entre dos valles a los señores étnicos de Pacasmayo y Saña. Asi, este funcionario real establece: "sobre las arenosas llanuras que existen entre los valles de Safia y Pacasmayo ... de acuerdo a como los antiguos indígenas los habían dividido" .1° Susan Horton sostiene que la dimensión territorial conducida por un jefe étnico no es sobre una unidad espacial compacta, sino que su mando se extiende a veces a porciones de tierras dispersas a lo largo de un valle y en diferentes zonas ecológicas. En este caso precisa que el uso directo o indirecto de microespacios territoriales parece un mejor criterio para determinar la "propiedad" que no es lo mismo que el concepto de "propiedad privada" occidental.ll Para los indigenas, las tierras, bosques, pastos naturales y aguas de regadio "pertenecía" a los curacas, ya que las mismas se encontraban bajo su dominio. Tierras y cosechas pertenecen a los curacas. Los derechos al agua y a la tierra dependen del curaca. En Jayanca (1540) un curaca dispone y distribuye el agua como lo considera conveniente . 12 Controlando el recurso agua dominaban las tierras agrícolas irrigadas. Las actas de sesiones del cabildo de indigenas de Lambayeque registran a estas tierras como "pertenencia" de los curacas, y que en algunos casos su posesión se extendia hasta por un lapso de diez generaciones. Durante su gobierno, los curacas confiaron estas tierras ~ los señores secundarios quienes a su vez los encargaban a subordinados suyos y asi hasta llegar a los comuneros parcelarios. A cambio de este acceso a los recursos territoriales los curacas recibian un "tributo o 10 Archivo Regional de Trujillo (ART), 1576, Corregimiento, Residencia, 36, 6; citado en S. Ramirez: 1987, p. 41. 11 S. Ramirez: 1987, p. 41. 12 S. Ramirez: 1987, P. 42. 332 renta", generalmente en servicios de mano de obra individual, familiar o colectivo. En rigor, con la entrega de estas cuotas de fuerza de trabajo se establecieron las obligaciones tributarias, su asignación y cálculo original, en lo que despues se llamó la tasa tributaria. Según Maria Rostworowski, el padre de Efquen Zula (quien se convirtió en el señor principal de la comunidad de Reque) habia sido un subordinado (feudatario) al curaca de Ca llanca ( Jayanca) "y que era su obligación traer a su gente a trabajar en las tradicionales tierras del curaca de Callanca" . 13 En Jayanca ( 1540), un señor secundario distribuye las tierras para el cultivo y beneficio del curaca: "en todos los principalazgos ellos daban en esa época (antes de la conquista española) una porción pequeña de terreno al señor principal y que el mencionado Neptur babia asignado un pedazo de tierra al cacique de Jayanca como a su señor y que este testigo ha visto que en la jurisdicción de Neptur, el mencionado don Francisco, señor de Jayanca, posee un pedazo de tierra que hace sembrar".H Pero un curaca no controla tierras en un solo ámbito territorial; todo lo contrario, un curaca de Jayanca, antes de 1532, podia mantener a sus súbditos trabajando a dos dias de distancia en tierras pertenecientes al señor y a la comunidad de Túcume. En consecuencia, por lo expuesto si "señorio" es definido como la relación entre gobernante y subordinado, esto no implica necesariamente que tenga que guardar correspondencia con la jurisdicción territorial de un señor como fue establecido por el Inca para fines administrativos. Asi las fronteras sociales de un curacazgo 13 Maria Rostworowski, 1961, Curacas y sucesiones, Costa norte; edit. Minerva, Perú. 14 s. Ramirez: 1987, p. 43. 333 no necesariamente serán coincidentes con los limites y el control terri torial.lS De otro lado, el asunto de las obligaciones de los comuneros hacia sus señores étnicos no estaban circunscritas solo al cultivo de un pedazo de tierra para su beneficio. Los comuneros yungas también tuvieron que desplegar inmensas cantidades de energia humana para el cumplimiento de sus responsabilidades con el Inca y la comunidad. Entre las tareas permanentes destacan el mantenimiento de los sistemas de riego, los tambos y los caminos, el almacenamiento de las cosechas de las tierras del Estado y de los dioses. Y para el reclutamiento de los trabajadores, el curaca tuvo que visitar a los señores secundarios y a sus subordinados. Asi ocurrió por ejemplo para el caso de Jayanca (1540), un microvalle en la que sus pobladores estaban diseminados en 250 centros poblados y en un radio territorié¡ll de dos leguas de su centro administrativo. Estas visitas curacales se realizan acompañadas de numerosas funciones rituales adornadas con mucha pompa y ceremonias, descontando el consumo masivo de chicha y toda clase de banquetes. En los puntos de estacionamiento el curaca y su cortejo consumen chicha de maiz en grandes cantidades. Con la realización de tales actos festivos se reafirman las relaciones de subordinación, el acceso a la tierra, a las cuotas de agua de riego y a otros recursos naturales. Se trata de rituales que ayudaban a corroborar los trabajos públicos y comunitarios, la obediencia y la justicia del señor. Son fiestas rituales que confirmaban el uso de los recursos, (y que demandaban un alto consumo de bebidas, banquetes y otras ceremonias y festividades e intercambios) y para lo cual, los comuneros estaban obligados a trabajar y producir un excedente agro-textil de 15 Waldemar Espinoza Soriano: 1975, p. 270; citado en S. Ramirez: 1987, p. 43. 334 los cuales el curaca podia utilizar para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones, reforzar las relaciones y construir su propia reputación. Los curacas yungas desplegaron y multiplicaron sus habilidades organizativas, motivacionales y administrativas para lograr reforzar y elevar su prestigio como hombre y lider étnico. Su generosidad fue una medida de su éxito y de la fuerza, y también una muestra de la productividad y prosperidad de su gente. Cuanto mejor destacaba la organización, coordinación y dirección del curaca, mayor fue la productividad, más grande el excedente económico obtenido y más abundante la obtención de cosechas, y más frecuentes y valiosos los regalos. Por consiguiente, más alto los niveles de vida de la población y la comunidad podia crecer más . 16 Curacas y señores secundarios organizaron la fuerza laboral y redistribuyeron los productos anualmenteA asegurando la renta tributaria para entregarla al corregidor local. Para lograr mantener el liderazgo politico en la comunidad indigena de la costa norte no bastaba solo la categoría del nacimiento, rango o status y asi poder confirmar la sucesión al puesto de curaca. En este caso es el curaca saliente ó un concejo de ancianos quien elije a uno entre muchos postulantes, ya que se buscaba que fueran hombres y lideres "hábiles y competentes, capaces y amables". Si un curaca fracasaba en llenar las expectativas de su gente es retirado inmediatamente de su cargo por rebelión y muerte. Los curacas redistribuyeron los bienes, tanto para el beneficio material de su gente como para su propio interés. No atesoran sino que buscan invertir sus excedentes para lograr conservar y mantener buenas relaciones, haciendo regalos. Los testamentos de los curacas del siglo XVI demuestran que estos murieron generalmente pobres. Casi 16 S. Ramirez: 1987, p. 45. 335 todos los jefes étnicos compartieron sus recursos para lograr reforzar su legitimidad y ser recordados por su propia gente. Entre 1532 y 1570, los curacas, que funcionaban como la garantía del bienestar de su gente, se transformaron en cómplices y funcionarios del Estado colonial españo1. 17 Los factores explicativos de esta transición son múltiples, veamos algunos: a) El colapso demográfico, que comienza antes de la llegada de los españoles, se agudiza a todo lo largo del siglo XVI, sumándose a todo esto la presencia y ataque de las epidemias y la guerra contra los Incas. b) El establecimiento de las encomiendas. Francisco Pizarra distribuye arbitrariamente a las familias indígenas sin tomar en cuenta las jqrisdicciones administrativas andinas. Divide frecuentemente a los subordinados de un curaca entre dos o más españoles:"esta atomización de la unidad demográfica del curaca redujo su base económica" . 18 Así ocurrió en Pacasmayo, que fue dividido en cuatro encomiendas: Chérrepe, Moro, Chepén y Jequetepeque. Los viejos linajes curacales son desplazados por otros "curacas" elegidos por los funcionarios españoles. e) A partir de 1560, numerosos españoles se asentaron en los valles costeños del norte. Después, se funda un pueblo español en el valle de Saña en 1563. En consecuencia, un extremo del valle será ocupado por indios y el otro por españoles. Cada vecino español recibe 40 fanegadas ( c/f mide aprox. 2. 89 hectáreas) de tierras para empezar su actividad agropecuaria: "el establecimiento de Saña coincidió con una marcada expansión de la agricultura y 17 s. Ramírez: 1987, p. 47. 18 S. Ramírez: 1987, p. 51. 336 crianza de ganado en los valles aledaños" . 19 Por tanto, la población termina subordinada a los curacas en un determinado espacio territorial y se dispersaron y relajaron los mecanismos sociales de autoreproducción y legitimación de los señores étnicos. A todo esto se suma el "establecimiento de las Reducciones (concentración de muchas aldeas dispersas en un solo poblado centralizado) que alteró grandemente el patrón de asentamientos indigenas y asi facilitó la expansión del sector agricola español". 20 En buena cuenta, la economia curacal y comunitaria quedará finalmente subordinada a la nueva economia colonial. Toledo no es el primero en implementar las Reducciones sino don Gregorio Gonzales de Cuenca. Este proceso de concentración poblacional beneficia mucho más a los españoles que a los indigenas. En general, las Reducciones facilitarán la tarea evangelizadora, la recolección de los tributos y el control social. Particularmente, las comunidades indigenas serán reubicadas en las zonas bajas de los valles asignándoles tierras cercanas a sus centros poblados. Desde un principio, la mayor parte de estos territorios son dificiles de explotar por múltiples problemas en el mantenimiento de los sistemas de riego, salinidad, drenaje, etc. que posibilitaran cuotas productivas menores a las tierras concentradas por los españoles. Estas parcelas "tendian a ser contiguas, en una sola o unas pocas parcelas. Esto a menudo significó la pérdida de acceso a una gama de pisos ecológicos anteriormente garantizados por su dispersa ubicación y a la variedad de productos que esos recursos proveian al curaca y su gente".21 De este modo, las Reducciones permitieron y facilitaron una ampliación de los espacios territoriales que rápidamente son apropiados y controlados por los 19 S. Ramirez: 1987, p. 51. 20 S. Ramirez: 1987, p. 51. 21 S. Ramirez: 1987, p. 53. 337 españoles para luego organizarse las" estancias", y cultivar, posteriormente, el trigo y la caña de azúcar.22 d) Los curacas sufren una reducción de su autoridad no sólo por el accionar de las encomiendas y las reducciones indigenas. También la corona española usando los servicios del Doctor Cuenca legisla e implementa nuevas normas prohibiendo a los curacas montar un caballo e invitar chicha a sus subordinados por ejemplo. Es decir, se construye y educa a estos lideres étnicos para garantizar el control social y lograr un mayor proceso de cristianización sobre los cientos y miles de comuneros tributarios. Frente a las múltiples restricciones impuestas se incrementarán los reclamos a los cuales muchos son atendidos a cambio de una mayor fidelidad a la burocracia colonial. e) El doctor Cuenca aumenta las cargas tributarias a los indios comuneros; en su afán de incrementar las rentas reales incorpora a los padrones tributarios a jóvenes y viejos, a los muertos y a todos los que habian huido de su comarca. Esta politica fiscal buscará asegurar un mayor número de individuos en condiciones de entregar su energia humana para la provisión de bienes y servJ.cJ.os de la República de españoles. 23 Asi ocurrió en Lambayeque, aqui se incrementarán los tributos a favor del encomendero: mayores piezas de ropa ·: " "' o • -4 .. o .. o .. -l. 1 fl - '·1 • ( 1 '· -·" 1 i 1 1 ·1 ._, -1 ' ' ' \ '\ ·., ~ 1 ! 1 1 " ~ . o ~ ~ b 1---- .. ! ¡ 1 -1 + + + t 441 4.1 LOS TALLANES Y LA HISTORIA DE LAS PARCIALIDADES YUNGAS Se calcula que en 1, 000 años d. e. , despues de la ca ida Huari, emergieron en la costa norte los Tallanes y más al sur, en el valle de Moche, el reino Chimor. Este señorio costeño (1,200-1470 d.C) aglutinará una diversidad de grupos étnicos con lenguas y costumbres propias. Casi todos explotan y construyen vastos sistemas de riego para conquistar el desierto y construir una sociedad jerárquica liderada por una pequeña élite indígena local. Antes y después de los Incas la sede de gobierno estaba en Narigualá, centro administrativo y politice que supervisaba a otros pueblos especializados en la explotación de la sal, la artesania, el tejido textil, la pesca y el mantenimiento de tambos y caminos. Estos pueblos agricolas-artesanales no estaban conformes con los recursos que disponian en su territorio; generalmente se movilizaban hacian otros valles para complementar su economía en periodos de duras sequias; multiplican sus actvidades de intercambio y consumen altos volúmenes de chicha por razones climáticas y festivo- religiosas. 2 En general, estas poblaciones yungas consumen alimentos variados, pescado seco y fresco, algarrobo y carnes de camélidos. Practican intercambios periódicos con los pueblos serranos para lograr la autosuficiencia vi a el trueque de productos agricolas-artesanales. Cruzan el desierto de Paita-Sechura-Olmos para traficar con pescado salado, algas marinas y mariscos, asi como intercambiar algodón en rama y una variedad múltiple de tejidos de lana y algodón. A finales del siglo XIV los Tallanes son conquistados por 2 Oswaldo Fernández Vi llegas, 1989, Las capullanas, mujeres curacas de Piura, siglos XVI-XVII; en: Boletin de Lima, NQ 66, noviembre, pp. 42-44, Lima. 442 el reino Chimor para luego ser anexados al Tahuantinsuyo por los Incas, liderados por Pachacutec, Tupac Yupanqui y Huayna Capac. Con el objetivo de consolidar el control de la zona yunga se construye un nuevo centro politico urbano en Poechos. Los Incas trasladan hacia este punto a los mitimaes serranos y costeños para garantizar la articulación de este espacio costeño con Huancabamba, Aypate y caxas. Caminos, tambos, puentes y el runasimi son las novedades del siglo XV para este espacio costeño; una variedad de instrumentos tecnológicos será perfeccionados y asimilados para satisfacer las necesidades locales de dos valles con agroecologias diferenciados. Durante la guerra entre Huáscar y Atahualpa, los Tallanes apuestan por el primero; muerto Huáscar los seguidores de esta opción politica son castigados sangrientamente por Atahualpa, aniquilando a casi toda la población del valle de La Chira y destruyendo los principales núcleos urbanos, los sistemas de riego, campos d~ cultivo y palacios residenciales ubicados entre Po echos y Tangarará. En su propósito de lograr restablecer el equilibrio social designa como gobernador politico a Marcahuilca e intentó reconcentrar a la población nativa hacia el Bajo Piura cohabitando este espacio con otros grupos de mitimaes multiétnicos. En 1532 Pizarra llega a Poechos y recorre el valle hasta Tangarará. Esto es posible porque los lideres Tallanes optaron por apoyar la empresa española y resistir a las fuerzas militares de Atahualpa. Acto seguido, Pizarra buscará deshacerse de estos aliados étnicos rebeldes para luego reconcentrar nuevamente la población sobreviviente en el Bajo Piura. Aqui, la población sobreviviente estaba supeditada a un jefe de la etnia Mecache, un grupo étnico anteriormente asentado en Poechos. Por tanto, los españoles reconcentran en el "valle de Catacaos" a poblaciones nativas y forasteras y fundan asi una nueva sociedad regional indigena fragmentada en repartimientos, doctrinas, parcialidades y comunidades indigenas. 443 4.2 SOCIEDAD YUNGA Y SISTEMA DE PARCIALIDADES EN UN VALLE DESERTICO. La compleja vida interior de la sociedad yunga está todavia por departamento estudiarse. En lo que de Piura se ha logrado ahora llamamos identificar la organización de dos grupos étnicos separados por una frontera geográfica, los Tallanes3 y los Guayacondos, 4 sin embargo falta estudiar a sus partes integrantes. Cuando Pizarra llegó a Tumbes y al valle de la Chira, casi todos los cronistas coincidieron en distinguir un centro urbano gobernante sobre numerosas aldeas o pueblos existentes. En efecto, despues de recorrer y reconocer la importancia politica y militar de Poechos, Pizarra y su hueste decide estacionarse mucho mcis cerca del mar y fundar aqui la primera ciudad española del Pacifico sur, San Miguel de Tangarará, apoyandose esta vez en los grupos étnicos tallanes. La organización socio-politica indigena tallán 3 Véase los trabajos de Maria Rostworowski, 1961, Curacas y Suceciones. Costa Norte. Editorial Minerva, Perú; 1989, Etnia y sociedad. Costa peruana prehispánica. IEP, Lima. Jorge Zevallos Quiñones, 1992, Los fundadores de San Miguel de Tangarará en 1532, en: Revista Histórica, tomo XXXVII, Academia Nacional de la Historia, pp. 59-68, Perú. Josefina Ramos de Cox, 1950, La cultura Tallán o Tallanca (3,000 a.C a 1,532 d.C). Tesis de bachiller en Humanidades, Pucp, Perú; Juan José Vega Bello, 1993, Pizarra en Piura. Instituto Cedys, Perú. 4 Véase los trabajos de Waldemar Espinoza Soriano, 1970, Los mitmas Huayacuntos en Cajabamba, siglos XV y XVI. En: revista Historia y Cultura, NQ 4, revista del Museo Nacional de Historia, pp. 77-96, Lima; 1975a, Los mitmas Huayacuntus en Quito o guarniciones para la represión armada, siglos XV y XVI. En: Revista del Museo Nacional, Instituto Nacional de Cultura, tomo XLI, pp. 353-394, Lima. Anne Marie Hocquenghem, 1990, Los Guayacondos de Caxas y la sierra piurana, siglos XV y XVI. Centro de investigación y promoción del campesinado -Instituto Francés de Estudios Andinos, Perú. 444 estaba organizado y jefaturado por los Incas asentados en Poechos. Pizarro llega en un momento histórico crucial, los Incas agrupaban y centralizaban a los tallanes, pero era muy débil la unidad organizacional con el Estado del Tahuantinsuyo, esto se evidencia en el trato de los costeños y en la no resistencia a las acciones militares de los capitanes de Pizarro. Más que una respuesta violenta prima la negociación y la apertura de compromisos entre los curacas y los españoles. No sabemos todavia si existió una cohesión social entre los grupos étnicos instalados en el valle de La Chira y el Bajo Piura ante la presencia Inca y con la llegada de Pizarro. ¿ Se produjeron nuevos fraccionamientos sociales y una mayor atomización social ? Lo cierto es que las visitas administrativas de La Gasea y Toledo muestran algunas evidencias de un cambio politice- administrativo: las parcialidades étnicas abandonan la categoria sociopolitica que los agrupaba, los tallanes, y empiezan a asumir una nueva conciencia e identidad étnica (en la que destaca la memoria inca), y se asientan y concentran en nuevos territorios agricolas para producir sobre principios económicos y sociales europeos, es decir, para la corona española. Los primeros cincuenta años de presencia europea provocan la casi desaparición de la población indigena. En los sitios en que se funda y asienta la ciudad de San Miguel (valle de La Chira y el alto Piura) ocurre un hecho contundente: la despoblación inmediata. Para 1588, la refundación de acompafiada del la ciudad de San Miguel de Piura está reasentamiento de parcialidades étnicas sobrevivientes del valle de La Chira y su concentración con otras colectividades indigenas nativas. 445 En rigor, Catacaos es una entidad colectiva y un producto social que genera la centralización de ayllus forasteros y nativos. El grupo étnico más antiguo y de mayor peso poblacional, Narigualá, está subordinado ahora a una nueva colectividad humana, comunidad indígena de San Juan Bautista de Catacaos, institución colonial impuesta por los españoles, y cuyo centro político territorial es un pequeño tambo que forma parte del camino real preincaico. La fundación española de la comunidad de Catacaos no significó solo fijar un reasentamiento poblacional sino también la imposición de una nueva conciencia histórica a estas colectividades yungas. Con el argumento de crear y organizar bienestar y autonomía indígena se impone una nueva cultura y religión, una nueva organización social e institucional a los pueblos vencidos. Se empezó reemplazandp no sólo el territorio sino también la lengua, los dioses, las costumbres, los sistemas de sucesión de los curacazgos y se impulsó una amplia solidaridad étnica sobre la base de cofradías y la apertura de negocios mercantiles. Cuando revisamos los expedientes de manuscritos del siglo XVII encontramos la presencia de una fuerza unificadora que se expresa en la vigencia de una lengua común (el tallán) y de una cultura agraria que ha conquistado el despoblado desértico. Esta vez las parcialidades étnicas nativas y forasteras tienen su propio territorio, una organización social, una nobleza curacal y participan del gobierno del cabildo de indios. Temporalmente, un sector poblacional tributario migra hacia otros valles como mitayos o peones agrícolas de estancias y haciendas; otro sector se movilizará fuera de la región para estar al servicio de encomenderos, hacendados y comerciantes. Terminado sus compromisos de trabajo, 446 retornan a sus hogares, aqui ya gozan de territorios fijos y con fronteras definidas. Los miembros de estas colectividades humanas se casan y dejan a veces sus parcialidades originarias; se bautizan con nombres europeos pero reteniendo sus apellidos nativos; los testamentos de los curacas registran las negociaciones, tenencia de tierras y las donaciones para las misas en recuerdo de sus ancestros y el mantenimiento de sus tumbas. Cada una de las parcialidades indigenas desarrolla y conserva una memoria histórica; la revisión de los expedientes judiciales nos muestran la existencia de una conciencia étnica y politica, la administración de un territorio comunal, de las parcelas comuneras y también de las tierras de las noblezas curacal. Catacaos, como entidad colectiva conserva un orden social y una rotación de sus parcialidades en el gobierno del cabildo. La parcialidad étnica más antigua es Narigualá, el principio de antiguedad.es muy importante ya que permitirá la construcción de una colectividad ordenada en antiguos y nuevos, originarios y forasteros. Para el sistema de gobierno de esta colectividad indigena de Catacaos, los españoles imponen al linaje de La Chira {clan parental hégemómico), al que están subordinados los Narigualá (Mesocoñera) y los Menón. La categoria de curaca gobernador siempre lo desempeña el linaje de La Chira; este clan parental reside al interior del pueblo de Catacaos. Las otras parcialidades étnicas también consolidan un sistema politice curacal y en la designación de un lider étnico y el sistema de sucesión intervienen las autoridades españolas y criollas. Ahora bien, los cambios al interior de la sociedad indigena no solo provienen de afuera, sino también desde adentro. Asi, los grupos familiares que defienden a los curacas en 447 los pleitos judiciales, olvidan su historia y lo reemplazan por las acciones desplegadas por los Incas. Se borra asi de la memoria la historia prehispánica de los Tallanes, de las parcialidades yungas y se recurre a las categorias y ordenamientos históricos de naturaleza hispana y cristiana. Los españoles están interesados en que estos pueblos yungas se identifiquen con la estructura imperial indigena para construir un nuevo orden social legalizado por el derecho español e indiano. Es dificil encontrar un texto o documento que registre la expresión del orgullo Tallán, éste ha desaparecido y por el contrario se fortalece la conciencia de pequeña etnia·, de la administración de un espacio territorial y de gozar derechos politicos autónomos que enfrentan a Narigualás contra Mecaches, por ejemplo. Hay un desarrollo de la conciencia colectiva a nivel de la parcialidad étnica más no de la entidad global, Catacaos, que los centraliza p~ra efectos de la tributación, de la evangelización y del control social. No existen pruebas de la existencia de una conciencia corporativa global sino a partir del siglo XVIII, cuando se lucha por la tierra contra otras comunidades, la hacienda, la ciudad, asi como los interminables juicios que enfrentan a las familias de las diversas parcialidades yungas que han visto alteradas sus fronteras territoriales por efecto de las alteraciones climáticas (Fen), los vientos del desierto y largas temporadas de sequias. Nariguala cura ca Tangarará cura ca Cucio curaca CUADRO NQ 89 DISTINCIONES DE RANGO SOCIAL La Chira {curaca gobernador) Menón Mecache Mechato cura ca curaca cura ca Me len Amo tape Parifla cura ca cura ca curaca La Muñuela cura ca Me como curaca Marcavelica curaca .. 448 Los integrantes de la nobleza indigena ocupan puestos de alto rango en el gobierno de la comunidad de Catacaos, en el cabildo de indios y en la parcialidad étnica; son cargos politicos y religiosos, la legislación española les otorga importantes privilegios (acceso a la educación, no pago de tributos, mayor disponibilidad de tierras, etc.). 5 Los miembros de estos linajes nobles se diferencian de los indios comuneros; aquellos generalmente monopolizan los cargos municipales y defienden sus intereses corporativos. Fue una nobleza indigena ligada por vinculas de parentesco y compadrazgo, gozaban también de la provisión de tierras y mitayos; custodian celosamente los titulas señoriales y presionan a su favor en los procesos de sucesión curacal. Ocupan las mayordomias y administran los bienes de las cofradias; a través de sus acciones al interior de la sociedades indigenas y de las hermandades religiosas refuerzan las distinciones y jerarquias sociales. Usan los titulas de don y doña para definir su rango social (véase cuadro NQ 89). La conciencia étnica registra estas distinciones y rangos sociales para otorgar los cargos municipales y religiosos por ejemplo. ¿ Cuáles son · las categorias sociales, en lengua tallán, utilizados para definir a nobles e indios comunes antes y después de 1532 ? Los expedientes que hemos consultado para el siglo XVII solo nos demuestran la vigencia de un orgullo curacal en la conciencia y la memoria indigena; este es el caso de los Narigualá por ejemplo ¿ Resistencia consciente o adaptación milenaria ? 5 Maria Rostworowski, 1975, Algunos comentarios hechos a las Ordenanzas del doctor Cuenca. En: Historia y Cultura, NQ 9, revista del Museo Nacional de Historia, pp. 119-154, Perú. 4.3 PARCIALIDADES ETNICAS NATIVAS Y FORANEAS EN EL VALLE DE CATACAOS. 449 El 8 de diciembre de 1655 una masa humana multiétnica se concentró en la plaza central de la ciudad de San Miguel de Piura para reclamar y denunciar los abusos cometidos por el cura y vicario de Catacaos. Esta movilización del cabildo de indios y de las cofradias reclamaban una solución a la ruptura del orden social provocado por un funcionario religioso amparado por el corregidor de Piura. La lucha por el poder asociaba a un grupo indigena (que acumula poder económico y participación religiosa) para plantear la reformulación de la antigua alianza politica liderada por don Pablo de La Chira, un curaca foráneo, legitimado en tiempos del virrey don Francisco de Toledo. Pero esta vez los tiempos habian cambiado y la antigua asociación de indios nativos y foráneos estaba diluyendose cada dia con la migración o desaparición de los habitantes de las parcialidades provenientes del valle de La Chira y del Alto Piura. Este movimiento poblacional provocará el fortalecimiento de los pueblos nativos, y en particular, los lideres étnicos de la parcialidad de Narigualá recuperan su prestigio originario e histórico en el Bajo Piura. De igual modo, otros repartimientos de indios que habian sido creados con el sistema de las reducciones y de las encomiendas se han rearticulado y reforzado mutuamente, produciéndose subdivisiones y reagrupamientos, organizandose el patrón rural poblacional de las parcialidades étnicas yungas. Entre 1572 y 1670 crece el número de las parcialidades, su número pasa de 8 a 12, otros pueblos como La Muñuela se encuentran en proceso de extinción, asi como Me len y Cucio. De igual forma, las parcialidades con indios foráneos se encuentran casi deshabitados, este es el caso de Tangarará, Marcavelica, Pariñas, Amotape, La Chira. Sus habitantes encuentran mejores oportunidades de empleo e ingresos, tierras y 450 libertad al interior del valle de La Chira, un espacio territorial que en el transcurso del siglo XVII es reocupado por hacendados estancieros y colonos yungas dedicados a la crianza y engorde masivo de ganado mayor y menor para luego beneficiarlos en las tinas de jabón y de cordobanes de Piura, Saña y Lambayeque. 6 CUADRO NQ 90. DISTRIBUCION DE LA POBLACION INDIGENA TRIBUTARIA SEGUN LAS PARCIALIDADES DE ORIGEN ENTRE 1573 Y 1671 PARCIALID/AiíOS 1573 1602 1671 NATIVAS l. CUSIO 20 2. NARIGUALA 212 145 79 3. ME CHATO 56 40 4. ME COMO 19 5. MENO N 74 40 61 . 6. MELEN lsUBTOTAL 1286 1241 1219 FORANEAS l. ME CACHE 48 31 37 2. PARI&A 63 48 20 3. MARICAVELICA 33 16 14 4. LA CHIRA 61 17 10 5. TANGARARA 25 9 3 6. AMOTAPE 34 9 3 SUB TOTAL 264 130 87 TOTAL 550 371 306 ,..... .. .., Este movimiento de retracción poblacional de las parcialidades foráneas puede examinarse en el cuadro NQ 90 Alejandro Diez Hurtado, parcialidades. Ensayo sobre cataquense, Cipca (Ms). 1996, El laberinto de las el origen de la identidad 1 451 para el periodo 1573-1671. El subtotal registra un descenso que va de 264 a 87 tributarios, para un periodo que abarca casi un siglo. 452 4. 4 LA PARCIALIDAD YUNGA DE LOS MECHATO Mechato es una parcialidad integrante de la comunidad indigena de San Juan Bautista Catacaos. Es un pueblo de agricultores que se ha organizado dispersadamente a lo largo de la orilla izquierda del rio Lengash {hoy Piura), explotando al máximo las tierras de humedad. En 20 de setiembre de 1675, varios lideres étnicos firman un contrato singular a favor de don Gregoario Morales: la venta de una casa-solar que poseen en la ciudad de San Miguel de Piura. Para cerrar este negocio cuentan con la asistencia legal de Antonio Velasquez y Tineo, juez y protector de naturales de Piura, quien revisa un documento escrito que autorizaba "el común de indios de dichas parcialidades en virtud de licencia de la Real Justicia concedida a nuestro pedimento para realizar esta transacción por el bien comun y utilidad de los indios de las parcialidades de Mechato, Mecomo y Mecache". 7 Para esta ocasión los firmantes de la escritura son, Alonso Metal, curaca de la parcialidad de Mechato y Mecomo, y Juan Mecache de la parcialidad de Mecache. Esta propiedad urbana genera una renta anual que posibilita a los indios de Mechato y Mecache cancelar puntualmente su tasa tributaria. Fue un acto de solidaridad póstuma que realizó un encomendero bajo la forma de limosna y donación a cambio de la salvación de su alma. No se conocen las circunstancias de porqué en 1675 esta propiedad inmueble se encuentra casi en ruinas y sin generar pensión alguna; los informes señalan que solo quedaban "unas casas de adobes viejas con el servicio de tierra perteneciente en la trasa 7 ADP: 1675, Escribano Fernando Gomez, PNQ 32, f. 140 y 148. 453 de esta ciudad linde con las herederas de Benito de Riveras difunto, calle en medio". Para esta fecha sólo queda un corral de 27 por 9 varas y, otro espacio semiedificado de 5 por 8 varas. No se fija el precio ni tampoco se explica porque se pasa del sistema de alquiler a su venta. Lo que si se constata es que los curacas se encuentran apremiados para cancelar los tributos y para este efecto obtienen una provisión del corregidor de Piura, don Juan de Silva y Mendoza en 17 de setiembre de 1675~ mediante el cual autoriza la realización del remate del predio urbano en un plazo muy breve. A todo esto se agrega la venta (05/05/1678) de otra casa que poseen en Piura. Alonso Metal y Juan Mecache, rematan esta propiedad urbana a un alferez conocido, don Nicolas Antonio de Rivera. 9 Don Joseph de Távara Orejón declara haber comprado esta casa en 03/05/1685 a Rivera, la misma que estaba ubicada en "la trasa dicha en la parte con los linderos y de la salida que se refiere en la escriptura de venta real" . 10 Esta vez su precio asciende a 400 pesos y está incluido un "censo a favor de las comunidades de Mechato, Mecomo y Mecache". Ahora bien, es una regla común que la nobleza cataquense no solo se reprodusca a través de alianzas matrimoniales sino que también buscan autoayudarse en la cancelación de sus 8 Benito de Rivera compró en 10 de noviembre de 1627 a doña Maria de Velasco viuda de Diego de Torres unas tierras y estancia en el sitio de Chapica (Alto Piura). Esta propiedad rural ha sido valorizado sumandose varios negros esclavos en 2,800 pesos; Chapica y Zapañar contienen tierras, casas y molinos "que por otro nombre se le llama Zapana (Zapaftar) con todas las tierras de pan sembrar que son viftas, platanares, molino, huertas ... 100 fanegadas de tierras de pan sembrar" (ADP: 1626-1628, Escribano SC, PNQ 23, f. 39-40). 9 ADP: 1678, Escribano Fernando Gómez, PNQ 32, f. 52. 10 ADP: 1681, Escribano Joseph de Céspedes, PNQ 24, f. 58. 454 deudas contraidas con criollos y españoles. Este es el caso que registra doña Ana Mechato, viuda del curaca don Sebastián de Colán, quien se obliga a pagar en 27/09/1695 una deuda de 232 pesos (por su yerno don Joseph de la Cruz Temocha, curaca de Narigualá) y que exige su cancelación, don Francisco López de Ochoa, alcalde ordinario de San Miguel de Piura.ll Otro evento que se multiplica es el proceso de privatización de las tierras del valle de Catacaos. Este proceso se profundiza con las composiciones y ventas de tierras de 1594 y 1645. Grandes extensiones de tierras indigenas y del Estado pasan a manos y propiedad no sólo de laicos sino también de los curacas y miembros integrantes de las diversas órdenes religiosas y de la Santa Inquisición. En efecto, en 24/10/1694, el presbitero Juan A. de Neira, designa como albacea y tenedor de sus bienes a su hermano Joseph d~ Neira. Este, en cumplimiento de las disposiciones testamentarias vende cinco fanegadas de tierras (que incluye una huerta con árboles de parras, caña fistolas, tamarindo etc.), más una casa y las herramientas agricolas. La propiedad rural esta ubicada en el paraje de Villacara, en el valle de Catacaos, "que por una parte linda con los arenales y por la otra. con la acequia de Guarinapera que están compuestas con su majestad" . 12 11 ADP: 1695, Escribano Domingo de Valencia, PNQ 132, f. 319. 12 ADP: 1695-1697, Escribano Domingo Valencia, PNQ 132, f. 27-27v. Anteriormente, esta propiedad habia pertenecido a Francisco Montero de Espinosa (16/08/1681); además, advierte que sobre estas tierras y otra hacienda que posee en Ayabaca ha fundado un censo por valor de 800 pesos. 455 4.5 UN CURACA YUNGA ES ASESINADO EN TIERRAS DE LOS MECHATO. En 26 de octubre de 1699 se encuentra el cadáver de un curaca yunga al sur del despoblado de Catacaos. El muerto se llamaba Carlos Terán, un lider étnico de la parcialidad de los Mecomo, las circunstancias de su deceso son desconocidas. Para averiguarlo su cuerpo es examinado por las autoridades locales y se señala como principal sospechoso de este homicidio a Salvador Pizarro, un indio dueño de la chacra en la que habia ocurrido este hecho de sangre. Terán no es un indio cualquiera, estaba casado con doña Juana Barragán, "segunda persona" de la parcialidad de Narigualá. El acusado es un indio tributario adscrito a la parcialidad del curaca don Diego de Mechato. Con la finalidad de aclarar este homicidio, don Juan de Sandoval, protector de naturales de Piura, ordena la apertura de un proceso judicial y traslado, en calidad de detenidos a la cárcel de Piura, a los indios Salvador Pizarro (Mechato), Francisco Carlos de La Chira (La Chira) y a Miguel Changanaqué (La Chira). Pizarro declara que entre el 21 y 25 de octubre se habia trasladado hacia la hacienda Malingas, lugar en el entregó varias manadas de cabras por encargo de Bernardino de Saavedra, cura y vicario del pueblo de Catacaos. Fue a su retorno que encontró el cadáver de Terán al interior de su chacra. Carlos La Chira declaró que al retornar de la venta de yerba que hizo en Piura recibió la solicitud de ayuda de Juana Albina para transportar el cádaver de Terán. La Chira vivia en las inmediaciones de la chacra de Pizarro. 456 Por su parte, don Miguel Changanaqué es calificado de sospechoso porque porque adeudaba el pago de los tributos a su curaca y no asistia a la misa del pueblo. Es un hombre discolo y de malas costumbres. Declara que no tuvo nada que hacer en el homicidio de Terán y que fue apresado en su chacra en 27 de octubre. Como se observa ante la falta de pruebas contundentes, los tres indios son liberados. En el ftmbiente de la ciudad y de la población indigena queda flotando la pregunta acerca de la causa que provocó el homicidio de Terán ¿ bandoleros y delincuentes ? ¿, Pugnas radicales por pedazos de tierra de humedad ? ¿ odio-~ y envidias personales ? 13 El expediente consultado lamentablemente se encuentra incompleto para plantear una primera respuesta. 13 Oswaldo Fernández Villegas, 1996, La muerte del curaca de Mecamo, Bajo Piura; en: revista Epoca, NQ 282, marzo, Piura, pp. 21-22. En este proceso judicial interviene una masa indigena mul tiétnica y con diferentes edades que presentamos a continuación: Testigos (Edad) Curacazgo Diego Mechato 50 Mechato Antonio Sanchez 37 español Francisco Guamán 55 Tangarará Gonzalo Chaylo 54 Cata caos Agustin Sanchez 50 Mecamo Diego Sisnaqué 14 Sivar (declara en lengua tallán). Diego Yobera sd Mecamo (?) Juana Albina sd Mecamo (?) 457 4. 6 EL TESTAMENTO DE UNA INDIA DE LA PARCIALIDAD DE AMOTAPE. Las noticias sobre los habitantes de esta parcialidad foránea son muy escasas para el siglo XVII. Un registro notarial fechado en 26 de julio de 1632 nos permite adentrarnos en el examen de la composición de los bienes que administraba una familia yunga en el valle de Catacaos. Se trata de un testamento de Luisa de Prado, india de la parcialidad de Motape, quien declara ser hija de Juan Capatero y de Maria Suan. No tiene herederos directos y designa como su albacea y tenedor de bienes a don Pedro de Ortega . 14 Ordena la realización de tres misas por las "animas del purgatorio" y para la cofradia de las Benditas Animas del Purgatorio regala un anaco negro y colorado. Luisa de Prado no es una india pobre, en el trayecto de su vida ha concentrado una variedad de bienes de uso que la distinguen de cualquier otro habitante indigena de este valle costeño. Asi, en el inventario de sus bienes se encuentra una caja de cedro con sus tres llaves y cuatro piezas de ropa de pincel de color azul, negra, morada y anaranjada. La revisión del listado de su vestimenta nos permite distinguirla de otras indias, ya que posee una pieza de ropa de Cajamarca con su lliclla morada incluida un anaco colorado de Cajamarca sin lliclla y abundante ropa blanca. Su vestuario es diverso y variado; posee cuatro llicllas de seda de color negro y tornasol, otra naranja y encarnada. Estas últimos las dona para el servicio y el adorno de la virgen de la Limpia Concepción. También sobresale el uso de una lliclla blanca de Holanda y otra de perpetuan negro. A todo esto se suman seis camisas de vestir de ruan usadas. 14 ADP: 1631-1636, Escribano PMC 1 PNQ 57 1 f. 234-236. 458 Entre los objetos de su dormí torio destaca un colchón viejo, dos sábanas de ruan, y frazadas, dos almohadas de color blanco y colorada, un toldo de manta blanca, dos sábanas de mantas, un paño de manos de ruan labrado colorado; a todo lo cual se incluyen 15 varas de ruan. Pero lo más impresionante de sus bienes es el registro de sus joyas personales. Aquí destacan dos pares de sarcillos de oro (uno de braquetes y perlas y otra de piedras coloradas con sus broqueles); un conjunto de sarcillos de esmeraldas, de cristal, de piedras azules con sus aritos de oro, de frijolitos engastados en oro con sus aritos. Para ·. - el cuello tiene una gargantilla de cuentas de oro con 29 unidades; otras son de oro y piedras coloradas, doradas, de perlas y granate. En una cajita se cuentan más de 100 perlas y cien granates de castilla. Los brazaletes contienen canutillos de plata y granates celestes con diez vueltas cada una; otrps brazaletes contienen canutillos de plata pero con chaquiras negras con once vueltas cada una. A todo esto se suman tres anillos de oro, la primera con una esmeralda verde, la segunda con una piedra blanca y la tercera es un anillo de oro sin piedra. Entre sus objetos varios registra un faldellín de jergueta azul, una cajuela de costura con sus llaves, un poco de seda de colores, una cuchara pequeña de plata, una lliclla de ruan raída, una limeta y un platón grande. En el depósito se encuentran tres anacos negros de manta viejos, una lliclla vieja y doce gallinas. A todo esto se agrega una lista de bienes que deja a sus parientes más cercanos. Así una casa "que tengo detrás de la de don Jacinto de Neyra mandose venda"; ordena que una caja de cedro que le encargó su hermano Hernando le sea devuelta. A su hermana Francisca le dona dos anacos negros de manta. A su tia Maria Catapay un anaco y una lliclla negra. A su sobrina Clarita unos sarcillos azules 459 engastados en oro; y a una sobrina y nieta varios aritos de oro. De igual forma pide que a la cofradia de nuestro señor de San Sebastián se le entregue un anaco de Cajamarca colorada sin lliclla. A su hermano ciego declara que se le haga llegar un toldo de tucuy(?}. Domingo Colán encarga la fabricación de dos pares de calzones blancos de ruan. Luisa de Prado pide que previa cancelación de tres patacones se le entregue conjuntamente con una manta y una camiseta morada. Al final de su testamento registra una lista de acreedores a quienes pide se les cobre en dinero y en especies. Este es el caso de Pedro Rodriguez quien le adeuda 53 patacones; Andres, indio del pueblo de Colán a quien prestó 12 reales y que le dejó en prenda, por ser su compadre una camiseta y una manta de ruan. Miguel Sanchez Bohorques le debe 4 patacones, Ines india otros tres patacones, Teresa Valera 3/4 de seda de noguera, la mujer de Martin Salvador cuatro reales, platos Andres Sanchez dos reales de barro y Vicente Gomez patacones. por el valor de dos la cantidad de dos No existen mayores evidencias documentales para conocer su trayectoria familiar. No menciona estar casada pero si tiene hermanos; sobre estos familiares no tenemos mayores datos, tampoco de sus propiedades o relaciones laborales. Es probable que esta india de Amotape se haya dedicado a la confección de toda clase de ropa (manufactura textil de algodón}, una especialización laboral que le permite alcanzar una pequeña fortuna, el cual al momento de su muerte buscará compartirlo con quienes ha vivido una buena parte de su vida. Estamos pues frente a un caso singular de una indigena que usando su habilidad textil y mercantil logra acumular una pequeña fortuna que la diferencia de otros indios yungas que sólo dependian del arrieraje, el cultivo de la tierra, la crianza de cabras y ovejas y el 460 alquiler de su fuerza de trabajo por salarios en moneda y en especies. En verdad la historia de las mujeres yungas está todavia por escribirse. Existe el caso de Isabel Capullana una mujer curaca de Sechura en los siglos XVI-XVII. "Las capullanas (cacica y seftora principal) gobernaron alternadamente, en tiempos coloniales, los curacazgos". Para el sistema de sucesión del mando étnico estaba descartado la primogenitura, podian heredar estos cargos los hermanos maternos, los sobrinos y parientes.15 En Catacaos se encuentran los casos de Temoche, los Mesocoñera, Leonor capullana (1612), Paula Maria (Paita, 1622), Luisa Melchora (Colán, 1674), etc. indicadores sociales que grafican el funcionamiento de una sociedad jerárquica y con rangos étnicos diferenciados. Las parcialidades étnicas.se diferenciaban por una identidad de linaje y lazos de parentesco. Generalmente son pueblos endógamos, y buscan diferenciarse las parcialidades yungas en sus lenguas, vestimentas, danzas y creencias religiosas. Para los siglos XVI-XVII se practica el principio de la dualidad en el mando y la jefatura regional bajo un lider étnico forastero: La Chira. 15 Oswaldo Fernández V. , 1989, p. 45. 461 4.7 LA PARCIALIDAD DE LOS MECACHE: TIERRAS Y TRIBUTOS. En 7 de mayo de 1638, un grupo de indios yungas del pueblo de Catacaos llamados Alonso Ninucha, Andres Zabache, Domingo Anucha, y Alonso Nanucha presentaron una denuncia escrita contra don Francisco Mecache, curaca de la parcialidad de Mecache. Este escrito señala que la autoridad indígena no cumplía con la función de realizar la cobranza y la cancelación de los tributos y que por el contrario Mecache había optado por nombrar a don Juan Menón como su cobrador, y a quien se señalaban como el responsable principal de los agravios que denunciaban. El protector de naturales atiende esta queja y propone que éste último sea reemplazado por don Alonso Ninucha, "que es de aquella parcialidad yndio de toda razón por gobernador y mandan de los dichos yndios" . 16 Aparentemente se llegaba a una conciliación. En 23 de noviembre de 1639, don Garcia de Valladolid Angula, encomendero de los indios Mecache, firma una carta poder a favor de don Juan de Arriola Peñarrieta, residente en Lima, por el cual autoriza la prosecución de un juicio abierto contra Diego de Silva, encomendero de la parcialidad de Narigualá, y para que los indios que están viviendo en ésta última, paguen sus tributos en la parcialidad de Mecache .17 Posteriormente, en 23 de agosto de 1648 se firma un documento por el cual se registra un "trueque y cambio de tierras de Yupita con las de Punucate en términos de Catacaos" entre don Miguel Ruiz Calderón y los indios del repartimiento de Mecache. Este acto es legalizado con la 16 ADP: 1637-1639, Escribano PMC, PNQ 58, f. 137. 17 ADP: 1637-1639, Escribano PMC, PNQ 58, f. 75. 462 presencia del protector de naturales don Isidro Céspedes. En efecto, don Francisco Mecache sostiene que en el reparto y venta de tierras que realizó años atrás don Juan Davalos Cuba Maldonado se les habia otorgado las tierras "que llaman de Yupita que por la parte de abajo lindan con las chacras y huertas de la dicha parcialidad y por la de arriba con las que fueron del licenciado Luis Lopez de Ayala, cura y vicario que fue del dicho pueblo de Sechura (difunto) y oy son de don Fernando Troche de Buitrago y divide las unas de las otras un alto en que Miguel Ruiz Calderón vecino de esta ciudad hizo una casa aora 30 años parece que las dichas tierras an salido inciertas a sus partes por causa de que el año de 95 siendo corregidor Garcia de Paredes Ulloa por orden que tuvo del gobierno, el capitán Joan Losada de Quiroga compuso las dichas tierras de Yupita y abiendo entrado en ellas algunos de los indios de la dicha parcialidad, el dicho Miguel Ruiz Calderón que subcedió al dicho Quiroga, en todas las tierras que compuso en el dicho paraje de Yupita y presentó la dicha composición y pidió se le amojonasen y lanzasen a sus partes y se le diese posesión y por el dicho corregidor se mandó asi y estando en dicha posesión los dichos sus partes avian tratado con el bachiller Joan de Mori Alvarado su cura de que acabase con eldicho Miguel Ruiz les diese otras tierras por estar circunvecinas a estos, que ellos se retiraban y serles más a propósito y que el dicho Miguel Ruiz les debia otras en trueque y cambio llamadas de Punucate en que avia 30 años avia sembrado doña Maria Calderón (madre del dicho Miguel Ruiz y Alonso Ruiz.() ... que lindan por la parte de abajo con la acequia de los indios de Motape y por la de arriba con una talanquera y por la parte que sale ... con la acequia de Guar ina ... en el camino que va a las chacaras que fue de Diego Suarez y que abran cinco fanegadas de sembradura ... conforme a la calidad de la tierra ... requiere en trocar y cambiar las unas tierras por las otras en 463 Yupita con Apunucate conque sus partes hablan quedado contentos y los unos y los otros comenzado a labrar, desmontar, rocar y sembrar de que no se abia echo escritura por lo aver habido escribano" .18 Las declaraciones testimoniales de don Miguel Ruiz Calderón, 19 edad 66 años, confirman y amplian con mayores detalles este trato entre indigenas y encomenderos a comienzos del siglo XVII. En efecto, declara "que es verdad el trato ... que se refiere ... y que en esa conformidad dejó sus tierras de Yupita y se pasó a las de Punicate y el estorbarle no prosigan los yndios con sus labranzas en ellas a sido porque con la muerte del bachiller Juan de Morí cura y vicario del pueblo de Catacaos que fue que lo trato no se le a echo echo escritura ni dado seguro para que con justo titulo las posea y sus erederos y succesores trayendo aprobación del real gobierno ... para que este declarante les entregue sus títulos que tiene de las suyas confirmado ... Y poniendo en efecto el otorgar el dicho trueque y cambio .. trataban y cambiaban sus tierras de Punucate con el dicho Miguel Ruiz Calderón por las suyas de Yupi ta" . 20 Los trueques de tierra no parecen haber sido temporales sino permanentes. La irrupción violenta del rio en los meses de verano provocará la aparición inmediata de múltiples brazos fluviales y de lagunas en ambas márgenes 18 ADP: Escribano Alonso Sanchez de Figueroa, PNQ 148, f. 64-64v. 19 Miguel Ruiz Calderón compró a su hermano Juan de Torres Calderón, en 22 de abril de 1626 "la parte de las tierras de pan sembrar que entre ambos ubimos y heredamos .. del tesorero Rui Lopez Calderón nuestro tio ... que es en el valle de Piura La Bieja en el sitio llamado Santa Ana por el precio y cuantía de 50 pesos" (ADP: 1626-1628, Escribano se, PNQ 2, f. 67). 20 ADP: 1617-1662, Escribano Alonso Sanchez de Figueroa, PNQ 148, f. 65. 464 del rio Piura. Estas inundaciones modifican las fronteras comunales generando pleitos entre Catacaos y Sechura, entre las fronteras y ejidos municipales de la ciudad de Piura y los territorios de Catacaos, y de igual forma la multiplicación de juicios entre curacas e indios de las parcialidades nativas y foráneas de Catacaos. Una modalidad de encontrar soluciones a estos conflictos es la de establecer acuerdos orales y temporales sin registro documental alguno tal como lo hemos comprobado para el caso de los Mecache y Narigualá, todo esto en un territorio que se disputaban curas y encomenderos, criollos colonizadores y curacas yungas. 465 4. 8 LOS MECACHE ENTRE HACENDADOS QUE EXPLOTAN DOS PAISAJES NATURALES. En 25 de mayo de 1662, un español llamado don Pablo Muñoz de Urdiales, natural de la villa de Baldepeñas, la Mancha, declara estar casado con doña Francisca de Rivera. La dote matrimonial de ésta última consiste en una estancia llamada Samanga (Ayabaca) con el servicio de tres mitayos, un molino de pan, 90 vacas y 100 ovejas. Tienen nueve hijos y compraron otras tierras en· Macará para la crianza de ganado. En su testamento Muñoz declara "unas tierras de pan en el sitio de Yupita que compré a censo al capitán Juan de la Herrera y Gomucio por 600 pesos" cuyos réditos se pagan al bachiller Alonso de Bustamante. Esta propiedad goza del servicio de dos indios mitayos. Son tierras en la que laboran dos negros esclavos y se mantiene la crianza de 500 cabezas de cabras y ovejas. Para el laboreo de las parcelas se utilizan lampas, hachas y machetes. Se dedica al comercio de jabón; declara Muñoz disponer de la posesión de 117 quintales en 64 petacas, los cuales se encuentran en la tina del sargento mayor don Juan Cortes Carrasco. 21 Una de sus hijas llamada Isabel se habia casado con don Pedro Valdivieso, y la dote matrimonial entregada fue una estancia llamada Guala (Ayabaca), con algunos cientos de cabezas de ganado mayor y menor valorizados en dos mil pesos. A Juana, casada con Francisco Delgado también se le entregó ganado por valor de 600 pesos. Y, finalmente a Maria, casada con Tomás de la Calles se le entrega en dinero 2 mil pesos. En este caso encontramos a una familia que explota tierras y ganado en dos ámbitos ecológicos, la costa yunga de Catacaos (Yupita) y la sierra de Ayabaca (Samanga). Los indios Mecaches se movilizan al interior de estos microclimas para conseguir, trabajo, alimentos y dinero. 21 ADP: 1617-1662, Escribano JLB, PNQ 148, f. 127. 466 V. COMERCIO INDIGENA, CONTRATOS, MERCANCIAS Y PRECIOS. "Al frente del cabildo indigena, el alcalde, que administraba justicia, se ocupaba del repartimiento de indios, regulaba el mercado, atendia la distribución del agua y a la vigilancia de las tierras y bienes comunales. El alguacil se ocupaba, por su lado, en convocar y reunir a los vecinos, a la buena aplicación de las clases diarias de doctrina cristina entre la población infantil; el mayordomo controlaba las cajas de de comunidad y los regidores ayudaban al alcalde en sus funciones de configuración de censos, visita a las cárceles, aprehensión de vagabundos. El alcalde de mesón, que atendia el mesón, y el escribano, indigena alfabeto como la mayor parte de la nobleza indigena, que contabilizaba los tributos y colaboraba ~pn el misionero y servia de intérprete". 22 Francisco de Solano, 1975, p. 584. 467 5.1. EL COMERCIO DE LOS INDIOS YUNGAS EN PIURA-CATACAOS Con la llegada de Pizarro y el asentamiento de los colonos hispanos se reanudaron los conflictos entre los curacazgos y los españoles por la posesión y el control de los recursos de mano de obra, agua, tierra, bosques, huacas, tambos, ganado caprino, canales de riego,etc. El régimen de las encomiendas y de los repartimientos de indios modificaron los patrones de asentamiento poblacional produciéndose una veloz contracción demográfica indigena y la llegada permanente de españoles por el puerto de Paita y la ruta de Quito, Loja y Cuenca. La corona busca a partir de 1550 imponer un nuevo orden económico y social, impulsando las visitas administrativas para regular el pago de los tributos y la producción agraria indigena. De esta forma, alrededor de la ciudad de San Miguel de Piura y a partir de 1572 y 1588, se obliga a un conjunto de parcialidades étnicas a la especialización productiva. En ambos extremos de la ciudad-puerto de Paita, pequeños núcleos indigenas (Colán-Sechura) se especializan en la captura y el procesamiento del tollo, la sardina y el transporte de bloques de sal y una variedad mútiple de comestibles. Amotape se especializa en la producción de alimentos vegetales y frutales, y Catacaos amplia sus fronteras agrarias para ofertar trigo, maiz, frijoles, algodón y ganado caprino y ovino, para consumo de navegantes y marineros de galeones y toda clase de embarcaciones marinas provienentes de Panamá y Acapulco. 23 23 Luis Miguel Glave, 1993, La puerta del Perú: Paita y el extremo norte costefto; 1600-1615; en: Boletin del Instituto Francés de Estudios Andinos, NQ 22 (2), pp. 497-519. Sobre las relaciones comerciales entre Quito y Lima puede consultarse: Guillermo Lohmann Villena, 1981, Historia Maritima del Perú. Siglos XVII-XVIII, tomo IV, Instituto de Estudios Histórico Marítimos del Perú. Javier Ortiz de la Tabla Ducasse y otros, 1991, Cartas de Cabildos hispanoamericanos. Audiencia de Quito (siglos XVI-XIX), 468 Es a partir de la imposición del pago de los tributos y del trabajo en las mitas rurales y urbanas que los encomenderos encuentran los mecanismos que le permi tarán articular y satisfacer sus demandas con las cosechas semestrales y anuales de las parcialidades yungas. Sin embargo, en esta empresa económica que impulsa la corona española y los encomenderos se registra una limitación muy grave: la escasez de mano de obra. La ciudad y los pueblos, los caminos y los puentes, los tambos y los hospitales, as i como las iglesias y las capillas no solo son construidas con la energia humana indigena, sino también con el trabajo que despliegan los negros esclavos provenientes de Panamá, los mismos que posteriormente se asientan al interior de las haciendas, en las estancias y las tinas de jabón y de cordobanes, trapiches y en el trabajo del transporte de carga hacia otros valles y ciudades de la costa norte. 24 Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla. 24 César Espinoza Claudio, 1989, Tierra, población y comercio en Piura, siglo XVIII. UNMSM, Perú. 469 5.2. EL TRABAJO DE LOS YUNGAS EN EL MAR DEL SUR: PAITA- GUAYAQUIL. Si Piura es la residencia y el núcleo urbano y comercial de los encomenderos españoles, a orillas del mar San Francisco de la Buena Esperanza de Paita es el principal escenario de llegada de casi toda la producción agropecuaria yunga. El arribo temporal de galeones y de la armada naval desde Guayaquil-Panamá es prácticamente el momento propicio para ofertar no solo agua y alimentos, sino también, un conjunto de servicios en balsas para la descarga y carga de los alimentos desde Colán, Sechura y Malacas (hoy Talara) (véase cuadro NQ 91). Los indios de estos pueblos yungas participan transportando y procesando la madera en los astilleros de Guayaquil; otro grupo se ocupa en el traslado de pequeñas embarcaciones y palos de balsa para asegurar el mantenimiento de las naves que permitan el desembarco y el embarque de mercancias de toda clase y volúmen. La ruta Paita-Guayaquil y viceversa es recorrida permanentemente por los pescadores y comerciantes locales para asegurar la venta de la sal, los tollos y la madera. A comienzos del siglo XVII se tiene noticias del arribo hacia Paita de una armada naval integrada por los galeones Nuestra Señora de la Visitación, Nuestra Señora de la Concepción (pataje), procedentes del reino de Nueva España. Para su recepción el virrey Marques de Salinas ordena la finalización de la construcción de dos navios, el Jesús Maria y la fragata Guadalupe, en los astilleros de Guayaquil. Para este efecto, los funcionarios recurren a los fondos de la Caja Real de Piura. Aqui, don Ruiz López Calderón (tesorero) y Alonso Figueroa de Estupiñán (contador), deciden contratar los servicios de dos carpinteros, Anton 470 Castillo y Luis Gomez, por la suma de cien pesos de a nueve reales. Por otro lado, contratan 12 indios y cuatro balsas para transportar desde la isla de la Puná, 24 palos de balsa en los galeones que se dirigen hacia el Callao. La actividad maritima es intensa y aumenta en el siglo XVII. Los pueblos indigenas ofertan servicios directos a las embarcaciones que circulan en la ruta Panamá-Lima. Los indios están ocupados en el transporte de insumas y herramientas para el funcionamiento de los astilleros de Guayaquil. A todo esto se agrega otra actividad complementaria como es la búsqueda y extracción de maderas, poleas, anclas, pernos, etc. de una serie de embarcaciones hundidas al norte de la ciudad de Paita. 25 Los libros contables de la Caja Real de Piura registran un intenso movimiento de entrada y salida de bienes y servicios que articulan la economia indigena y española. Este es el caso de la. fragata Nuestra Señora de Guadalupe, que en el año de 1,600 cubre la ruta Callao-Paita- Guayaquil, transportando grandes cantidades de madera. En Paita, se cancela 26.2 pesos por 150 botijas de agua (un real por cada tres botijas) y el consumo de 5 arrobas y 8 libras de pescado (1 arroba por 8 reales). Años después, en 1604, el corregidor de Paita don Bartolomé Carreña informa que desde la caja de comunidad de Catacaos se enviarán 110 fanegas de maiz y 10 fanegas de habas, utilizando para su transporte 80 caballos contratados por 25 Ver, AGN: 1581, Real Audiencia, Causas Civiles, legajo NQ 20, cuaderno NQ 98, fs. 80: Autos seguidos por Francisco Ruiz Farfán, en grado de apelación de la sentencia dictada por el capitán Pedro de Sianca, corregidor de la ciudad de San Francisco de la Buena Esperanza y del puerto de Payta, en el pleito con Luis Sánchez Rojas, maestre del navio llamado "San Bartolomé". AGN: 1571, Real Audiencia, Causas Civiles, legajo NQ 11, Cuaderno 58, fs. 186: Autos seguidos por Gregario Sánchez y demás marineros del navio llamado "Miguel Angel" que se hundió en la playa Malacas (Colán), en Payta. 471 don Juan de la Chira. Los costos del servicio de fletes suma 53.3 pesos (a 6 reales por caballo en la ruta Catacaos-Paita). El destino final de los alimentos es el puerto de Guayaquil, aqui se concentran numerosos trabajadores indigenas yungas quienes terminan la construcción de un galeón que será bautizado mas tarde con el nombre de Jesús Maria. Para esta misma fecha arriban al puerto de Paita dos navios, Nuestra Señora del Carmen y San Luis (véase cuadro NQ 92). La tripulación de estas embarcaciones recibirán alimentos y combustibles provenientes de los valles circunvecinos; en este caso, el valor de la misma ascendió a 2,314.1 pesos de a nueve reales. En 8 de mayo de 1601 se cancela en la Caja Real de Piura un recibo de 2,904.6 pesos por concepto de "bastimentas para provisión de Armada ~el General Hernando de Lugones, que vino de Nueva España". Esta vez, en la ciudad-puerto de Pai ta se compra bis cocho (a Catalina Al varez 5 qq. y 1 arroba y a varios proveedores otros 133 qq. 3 arrobas y 8 libras; y el corregidor de Trujillo envió 49 quintales y 17 libras), todo sumará la cantidad 183 quintales con precios diferentes (una arroba oscila entre los 9 1/2 a 11 1/2 pesos el quintal). Por tanto, el valor total del biscocho ascendió a 1,130.1 pesos. A este producto se agregan otros ofertados por las poblaciones indigenas los cuales serán comercializados por criollos y españoles con sobreprecios que le permitan acumular rápidamente. Entre agosto y octubre de 1601, se estacionan un grupo de embarcaciones procedentes de Panamá, son naves que están bajo el comando del general Hernando Lamero. En este caso los gastos cancelados ascienden a 1,310.7 pesos. El biscocho es transportado, utilizando balsas, desde la villa 472 de Saña. 26 Al año siguiente, otra Armada naval, liderada por Gabriel de Castilla, sale del puerto de Paita, en 9 de julio de 1602, con barras de plata de la corona y de propietarios particulares. Esta vez, aparte de los comestibles se consume brea de castilla, huesos y costilla de cerdos ( 1 arroba por 10 reales), pescado (atún a 12 reales la botija), tollos, sardinas, pescado blanco, etc. Un caso extraordinario, es la llegada del virrey del Perú, Conde de Monterrey, procedente de Acapulco (Nueva España) en el navio de San Ildefondo en 26 de mayo de 1604. Las cuentas de las Cajas Reales suman un gasto en provisiones y servicios (carne de vaca, botijuelas de manteca, pescado fresco, azúcar, 3,500 unidades de sardinas, ollas, porongos, lonas, hilos de algodón, tablones, etc) por un valor de 2,605.2 pesos (véase cuadro NQ 93). En suma, entre los años de 1600 y 1604 se realizan 10 partidas cuyos gastQs ascendieron a un valor total de 13,259.5 pesos. Evaluando estos pagos, Luis Miguel Glave postula la idea de que estos egresos monetarios son cancelados por los funcionarios de la Caja Real de Piura a través de los ingresos recolectados en el rubro de los Almojarifazgos de salida y de entrada. En verdad, esta idea está incompleta ya que revisando las cuentas de la Caja Real de Piura del último tercio del siglo XVII, se ha registrado el traslado de gruesas cantidades de dinero metálico de las Cajas de Loja y de Trujillo hacia Piura, por ordenes directas de los virreyes, quienes coordinan y sufragan los crecidos gastos que demanda el mantenimiento y abastecimiento de los galeones y otras embarcaciones que se movilizan permanentemente en la ruta Acapulco-Panamá- Guayaquil-Pai ta-Truj illo-Lima. 27 26 Luis Miguel Glave: 1993, p. 507. 27 Archivo General de la Nación, Real Hacienda, Caja Real de Piura, 1690-1699. 473 CUADRO NQ 91. NAVIOS ESPAROLES ENTRE PANAMA, NICARAGUA, PUERTO VIEJO, PAITA Y EL CALLAO: 1531-1544. --------------------------------------------------------- FECHA NOMBRE PROCEDENCIA DESTINO --------------------------------------------------------- 15/11/1531 Santiago Nicaragua Puerto Viejo. 15/11/1531 San Pedro Nicaragua Puerto Viejo. 01/12/1531 La Concepción Tierra F. Puerto Viejo. 01/12/1531 La Concepción Panamá Puerto Viejo. 01/08/1532 Sta. Catalina Panamá P. San Miguel. 01/08/1532 Sto. Domingo Panamá P. San Miguel. 21/04/1539 San Andres Nicaragua P. Los Reyes. 04/05/1539 Sn. Cristobal. Panamá P. Los Reyes. 16/07/1539 Santiago Panamá P. Los Reyes. 17/06/1539 Sn. Cristobal. Panamá P. Los Reyes. 04/06/1539 Sn. Vicente Panamá P. Los Reyes. 11/10/1539 San Juan Panamá P. Los Reyes. 10/10/1540 San Pedrillo Panamá P. Los Reyes. 10/10/1540 San Juan Panamá P. Los Reyes. 02/09/1540 San Vicente N. España P. Los Reyes. 28/01/1541 Todos Santos Nicaragua P. Los Reyes. 08/04/1541 Santa Cruz N. España P. Los Reyes. 28/07/1542 San Miguel Panamá P. Los Reyes. 03/08/1542 San Jorge Panamá P. Los Reyes. 20/04/1542 La Concepción T. Firme P. Los Reyes. 15/09/1542 San V:i:cente N. España P. Los Reyes. 10/05/1542 La Concepción Panamá P. Los Reyes. 15/04/1542 San Pedro Panamá P. Los Reyes. 15/05/1542 Santa Cruz T. Firme P. Los Reyes. 15/05/1542 San Jorge T. Firme P. Los Reyes. 23/04/1542 San Juan Panamá P. Los Reyes. 13/10/1542 Santiago Panamá P. Los Reyes. 30/04/1542 N.S Guadalupe T. Firme P. Los Reyes. 15/05/1542 San Juan Panamá P. Los Reyes. 26/11/1542 San Gerónimo T. Firme P. Los Reyes. 17/03/1543 San Nicolás T. Firme P. Los Reyes. 06/04/1543 Santiago T. Firme P. Los Reyes. 08/04/1543 San Cristobal T. Firme P. Los Reyes. 02/04/1543 Santiago T. Firme P. Los Reyes. 26/03/1543 San Miguel T. Firme P. Los Reyes. 11/05/1543 N.S. del CaminoT. Firme P. Los Reyes. 11/06/1543 San Nicolás Panamá P. Los Reyes. 07/07/1543 San Joan T. Firme P. Los Reyes. 05/07/1543 San Joan T. Firme P. Los Reyes. 27/08/1543 San ti Spiritus T. Firme P. Los Reyes. 05/10/1543 San Josephe Panamá P. Los Reyes. 24/10/1543 San Pedrillo Panamá P. Los Reyes. 26/12/1543 La Concepción T. Firme P. Los Reyes. 20/01/1544 San Jorge T. Firme P. Los Reyes. 30/01/1544 San Andres Panamá P. Los Reyes. 22/01/1544 N.S. Guadalupe Panamá P. Los Reyes. 28/02/1544 Santa Cruz Panamá P. Los Reyes. 03/04/1544 N.S. de la Luz Nicaragua P. Los Reyes. 17/03/1544 Sant Salvador Panamá P. Los Reyes. 21/01/1544 San Joan Panamá P. Los Reyes. 27/05/1544 20/04/1544 23/05/1544 16/06/1544 24/04/1544 28/06/1544 16/06/1544 21/07/1544 San Josephe Sant Vicente La Concepción San Nicolás San Agustin Santiago San Joan San Gabriel Panamá Panamá Panamá Panamá Panamá Panamá Panamá Panamá P. Los Reyes. P. Los Reyes. P. Los Reyes. P. Los Reyes. P. Los Reyes. P. Los Reyes. P. Los Reyes. P. Los Reyes. 474 Fuente: 1994, Miguel Maticorena, Fundación de Piura y navios españoles en Paita: 1532-1544. En: Jorge Barrantes A. 1994, pp. 9-14, Perú. CUADRO NQ 92. RELACION DE COMESTIBLES Y PRECIOS ENTREGADOS PARA EL CONSUMO A LAS EMBARCACIONES DE NUESTRA SKIORA DEL CARMEN Y SAN LUIS QUE CUBREN LA RUTA PANAMA-PAITA, ARO DE 1600. 1 TIPOPRODU 1 CANTIDA 1 PRECT 1 PROVEEDOR 1 PRECIO 1 VATOL BISCOCH01 132 .1. 5 9.4 BISCOCH02 4.5 12.0 Crispin Sillero 333.6 Diego de 48.4 Bustamante Francisco de 131.0 Morales Alonso Hordoñez 34.2 Francisco Sanchez 154.6 Francisco Lo pez 356.7 Taboada Maria Calderón 245.4 SUB TOTAL 1,304.5 carne 369.14 0.10 Crispin Sillero 83.6 Juan de Quiroga 250.0 Francisco Morales 66.6 Alonso Ordoñez 61.4 SUB TOTAL 462.0 1 475 Tocinos 24 Crispin Sillero 68.4 Jamones 48 0.12 64.0 Carneros 118 0.10 131.1 Gallinas 80 0.4 35.5 Pescado 103.10 0.8 91.8 Vino 26 9.0 208.0 Sebo 9 2.0 18.0 Velas 4 5.0 17.7 Leña 6 3.0 16.0 Agua 2,051 3x0.1 76.0 " Maiz 7 0.20 16.6 1 TOTAL 1 1 1 1 12,314.1 Bis cocho 1 ( co11ún), Biscocho 2 (blanco), en quintales, arrobas y libras; carne salada de vaca · (1 arroba por 10 reales). Tocino medido en unidades (19 a 3 pesos y 5 a 4 pesos), Jalones aedido en unidades; Carneros a 10 y 12 reales cada cabeza; Gallinas a 4 reales la unidad; Pescado 1edido en arrobas y libras, una arroba por 8 reales; Vino, una botija a 9 pesos; Sebo a 2 pesos la arroba; Velas a 5 pesos la arroba; Leña a 3 pesos cada balsada; Agua a un real cada tres botijas; Maiz a 20 reales cada fanega. Son pesos de a nueve reales. (Prect= precio unitario}. Fuente: L.M.Glave, 1993, p. 506. CUADRO NQ 93. RELACION DE MERCANCIAS Y SERVICIOS ENTREGADOS A UNA EMBARCACION EN EL PUERTO DE PAITA, ARO DE 1600. TIPO DE CANTIDAD VALOR TOTAL PRODUCTO Tocino 142.2 Carne 251.0 Salada Pescado 285.6 Vinagre (en botijas) 149.2 Vino 284.4 Gallinas 66.6 Quesos 56.6 Carneros 145.3 Leña 4 balsadas 12.0 1 476 Agua ( 3,820 141.5 botijas ) Botijas 137.3 vacias de Castilla Maiz 13.3 Sal 1.7 Lastre 1 balsada 1.7 Flete de 26.6 balsa ( 1) Flete de 4.4 balsa ( 2) 1) Para llevar biscocho a Colan, (2) para servicio de la Armada. 477 5.3 RUTAS DE COMERCIO Y MOVIMIENTO DE LAS EMBARCACIONES MARITIMAS. Las investigaciones realizadas por Lawrence Clayton estiman que en el año de 1590 se han movilizado hacia el puerto de Paita entre 35-40 embarcaciones. A comienzos del siglo XVII este número se elevó a 72. De otro lado, Luis M. Glave (cuadro NQ 94) ha encontrado en el Archivo General de Indias otras cifras para el periodo 1604-1606, y en la que solo se registran un movimiento anual de 20 a 30 embarcaciones. CUADRO NQ 94. EMBARCACIONES MERCANTILES EN PAITA: 1600-1606 LLEGADA 1600 1601 1602 1603 1604 1605 1606 Callao 4 4 6 5 6 8 4 Valles 1 1 1 1 Paita 1 1 1 1 Guayaquil 1 2 2 Realejo 1 1 1 1 1 1 1 2 Sonsonate2 1 Nicaragua 1 Panamá 3 7 17 4 9 1 16 Guatulco 1 Acapulco 3 1 3 4 3 2 Mexico 1 2 1 s/d 1 4 2 2 2 2 TOTAL 14 19 30 20 26 14 28 Generalmente las embarcaciones que vienen desde Lima transportan y desembarcan botijas de vino en el puerto de Pai ta para luego seguir su ruta hacia Panamá. Y por el contrario, los que vienen de Tierra Firma recogen en Paita, tollo seco y fresco y, desembarcan negros esclavos y 478 mercadería europea. Esta última es la ruta mayor que recorren galeones y embarcaciones integrantes de la Armada del sur. Para estos tiempos, don Juan de la cueva es uno de los mercaderes más importantes del Perú y sus negocios utilizan con frecuencia la ruta de Panamá y México. Sin embargo la mala suerte lo ataca ya que su navío San Juan naufragó en México en el siglo XVII. Paralelamente, en esta ruta se movilizan otra clase de embarcaciones y con recorridos marítimos mucho más cortos. Este es el caso de ias balsas conducidas por grupos de indios yungas; éstas embarcaciones transportan 250 sacos de harina de trigo entre Truj illo y Panamá. Al interior de esta ruta internacional existen otras menores (Paita- Guayaquil), (Paita- Panamá), (Trujillo- Paita), en la que las embarcaciones utilizan la fuerza de las corrientes marinas y los vientos alisios. Esta última ruta registra el movimiento de numerosas pequeñas flotillas de balsas que transportan grandes cantidades de madera, pescado, cacao, sal, agua, paja toquilla, aceite, azúcar y harina de trigo. El Almojarifazgo de entrada ( 5% del precio total de la mercancía) es un impuesto que está obligado pagar todo comerciante que trafica en el mar. Glave estima que por Paita se internaron una cantidad de bienes valorizados en 120 mil pesos ( 73 mil pesos ensayados). Una tipología jerárquica de los bienes introducidos en esta región costeña, muestra que las mercancías de mayor valor y volúmen son los textiles europeos y los negros esclavos (cuadro NQ 95). Un mercader llamado Manuel Gonzales transporta, en 1602, hacia el mercado limeño y a las haciendas de la costa sur, en el navío San Juan Bautista, un total de 57 negros esclavos. En 1605, conduce otra remesa de 61 negros esclavos en el navío de San Luis con la finalidad de revenderlos en la plaza de Lima. Los cargamentos de vino 479 provienen generalmente de las haciendas de lea y de los valles de Arequipa. CUADRO NQ 95. RELACION DE MERCADERIAS INTRODUCIDAS POR EL PUERTO DE PAITA. TIPO DE PRODUCTO ALMOJARIFAZGO (%) (5%) Mercaderías 3,650 48.0 Ropa 627 8.0 Esclavos 1,555 20.0 Vino 901 12.0 Tinta 200 3.0 Cacao 203 3.0 Tollas 178 2.0 Tablas 93 1.0 Harina 39 1.0 Jabón 24 0.0 Otros 155 2.0 11 TOTAL 7,625 100.0 Otro hecho singular en la vida marítima es el extravío y naufragio de los transportes marinos como el ocurrido en 1617. Justamente, este año salió un barco, con varias cargas de vino desde Pisco en dirección de Arica, y arribó, casi al otro extremo del virreinato, en el puerto de Paita. En 1619 se produce un fuerte terremoto que azota casi toda la costa peruana. En la casa del curaca don Domingo Colán, las autoridades locales habían depositado 2,300 botijas de vino, valorizadas cada una a 7-8 patacones. 28 Este movimiento sísmico destruye la ciudad-puerto, la iglesia y los almacenes reales; sus habitantes recuperan alimentos y licores y los guardan en las casas de los curacas y de los cabildos de indios de los pueblos de Catacaos, Pai ta y 28 Luis Miguel Glave, 1993, pp. 510-514. 480 Sechura. Don Gonzalo de Saravia, registra en su testamento, fechado en 8 de agosto de 1616, una larga lista de deudores y acreedores cuando siente que la salud de su cuerpo lo abandona y siente morirse. Aprovechando su nombramiento como Escribano Público entabla una serie de contratos mercantiles con diversas categorías de comerciantes y vecinos de Piura, Quito, Lima y España. En su listado "deudas por cobrar", se encuentran Diego Rodríguez, Francisco Quintero, Luis de Morales (regidor), Juan de Ribera y los herederos de Inés Garcia. En Piura, Saravia comercia con bienes europeos y locales. Los compromisos de pago son variados, así declara adeudar a Diego López (vecino de Brasil) 200 patacones, a Leonor de Burgos (Puerto Viejo) 8 patacones, a Fray Diego de Angulo 6 patacones, "debo .a la comunidad de los yndios de Catacaos" de 18 a 20 patacones, a los herederos de Hernán Garcia 3 patacones, a Maria Salazar 225 patacones, a Miguel de Rube 4 patacones y a Juan de Espinosa 3 patacones. Esta lista incluye pequeños saldos de una variedad de créditos que ha solicitado para mantener su giro mercantil; lo que no sabemos ni se registra son las tasas de interés aplicados mensual y anualmente. Pero no todo es lucro y ganancia, su religiosad y espíritu caritativo se expresa en el reconocimiento de los servicios que le prestó su esclavo Pedro Angolo; su mandato testamentario es que este negro no sea vendido fuera de San Miguel de Piura y, que a su mujer, llamada Teresa se le entregue como obsequio, un caballo de camino y un carnero de la tierra. Finalmente, ordena un encargo especial, que "una silla de la brida que me está haciendo Francisco Dávila mando que acabada se le pague". 29 El comercio no es una actividad aislada entre criollos y españoles, todo lo contrario estos grupos dependen de la 29 ADP: 1616, Escribano FM, PNQ 40, f. 182-182v. 481 oferta que realiza la parcela comunera, la artesania, la textileria y la ganaderia indigena. La ciudad-puerto de Paita es un lugar privilegiado para las transacciones mercantiles. Aqui, en 3 de julio de 1618, don Andrés de Ojeda, indio yunga de Paita, declara en su testamento que goza de la posesión de una variedad de bienes materiales, dinero y ornamentos varios (cuadro NQ 96). En efecto, entre sus bienes se encuentran "las casas en que vivo, una balsa de pescar tallos toda entera con su vela nueva, aparejos y redes e todo lo demás necesario y las alhajas y demás bienes que tengo". 30 Estamos pues frente a un pescador yunga que orienta su actividad económica para satisfacer sus necesidades familiares y religiosas y que cumple la función de mayordomo de la cofradia del Santisimo Sacramento de la Limpia Concepción. Pero cuando siente que su vida se apaga lentamente declara en su testamento que tiene su conciencia limpia y que todo lo deja en orden, que "los bienes de la dicha cofradia e libros y demas cosas están en la Caxa que están en mi casa". Andres Ojeda desea que su alma descanse en paz y por tanto ordena que todo lo que corresponda a la cofradia sea devuelta para que incluso no se estorbe el camino a sus familiares. La pesca y el servicio de transporte de sal, tollas, madera y una diversidad de mercancias en rutas largas y chicas le permitió disponer de un pequeño capital monetario que espera recoger antes de morir. Trafica con el vino y los préstamos de dinero metálico entre los comuneros indios y comerciantes criollos. Estos créditos son pequeños, generalmente en moneda, un mecanismo que le permite tejer una vasta red social para lograr reproducir su economia familiar que se altera con las celebraciones festivas y religiosas durante todo el año. JO ADP: 1618, Escribano AEO, PNQ 28, f. 114. 482 CUADRO NQ 96. RELACION DE LAS DEUDAS Y COBRANZAS A FAVOR DE DON ANDRES DE OJEDA, INDIO YUNGA DE PAITA, 1618. PARA COBRAR VALOR TOTAL TIPO DE PRODUCTO DEUDOR 13.0 Vino, dos botijas Francisco Yaracha, indio ( 2) de Narigualá. 3.0 dinero ( 3 ) Francisco Yaracha 1 ptc. dinero Ines, mujer de don Juan Payta. 0.12 reales dinero Pablo Papilupu, indio de la parcialidad de Pariñas 0.12 reales dinero Francisco Chasucha, parcialidad de Sechura 2 ptc. dinero Juan Zuachame 0.4 reales dinero Bartolomé Yamparre vino, 1 botija Lorenzo del Castillo 0.6 reales dinero Juan Capatero 0.2 dinero Bernabe Sinucho 4 ptc. dinero Juan Trujillo, indio 0.12 reales dinero Andres, El Mozo. y 2 ptc. 0.8 reales dinero Pedro Ns. 5 ptc. dinero Pedro Sanchez, El Mozo 0.4 reales dinero Miguel, "indio serrano que está en el rio" 13 ptc. dinero Francisco Charucha, indio Sechura {4) !PARA PAGAR 1 1 10.2 dinero Andres del Castillo, El Mozo. 0.8 reales dinero Juan Ongoyo 0.10 reales dinero Diego Paz vino, 1 botija Juan Gutierrez { 1) 1) que quede de a pagalle por unos indios serranos" (f.113). (2) le debe hace cuatro años. {3) "que le dí para que me los trujase en maíz y no me a pagado desto" {f. 113). {4) Es el resto de tres botijas de vino. Fuente: ADP: 1618, Escribano AEO, PNQ 28, f. 114. 1 483 5. 4 TRATOS Y CONTRATOS ENTRE INDIOS, CRIOLLOS Y ESPAROLES. Doña Beatriz Vasquez firma su testamento en 6 de agosto de 1592 en la ciudad de San Miguel de Piura. Para esta fecha habían muerto ya sus dos primeros maridos, don Pedro de los Ríos y Alonso Rangel. Un tercer matrimonio lo había unido a don Gonzalo Prieto Dávila, un hombre poderoso en la ciudad y el campo, ya que gozaba de las calidades de vecino encomendero y alcalde ordinario. La vida de esta mujer está profundamente·vinculada a las actividades económicas de los ' - -·~- -. ~ ·~- habitan tes· de Cát'acaos. En efecto, en este documento destaca un mandato-especial, "que en la iglesia de San Juan de Catacaos se digan en el altar de Nuestra Señora de los Reyes cien misas resadas por las ánimas de los yndios del dicho pueblo y por la conversion dellos". 31 No es ninguna sorpresa encontrar que su última voluntad sea la de designar como albacea y tenedora de sus bienes al cura del pueblo de Catacaos, don Francisco de Mendoza, con el mandato expreso de fundar una capellanía, a favor de Pedro de Noguera Villal va (español), por un valor de dos mil pesos. Además, considera una obligación personal asegurar la realización permanente de misas a favor de San Juan, San Miguel y Santiago. Tampoco olvida apuntar que trajo a su matrimonio con Gonzalo Prieto una qote valorizada en 4,500 pesos. Su declaración testamentaria registra la confesión de no tener parientes cercanos y designa como heredero a Prieto Dávila, con el mandato de no olvidar de cancelar los servicios prestados por los indios de Catacaos: "E otro si digo que mandaba e mando que a los yndios del pueblo de Catacaos encomendado en el dicho Gonzalo Prieto Davila su marido le den de limosna 50 pesos para ayuda a su tributo e a doña Ysabel Capullana del dicho valle de Catacaos mujer de don Fernando Socola se le den de más de los dichos 30 31 ADP: 1592, Escribano PMB, Legajo NQ 37, f. 16. 484 pesos todo de a nueve reales por el tiempo que le sirvió lo que mando se pague de mis bienes e lo otorgo segun va inserto" . 32 Otro caso se presenta en San Miguel de Piura, en 13 de agosto de 1613, cuando el capitán don Juan Lozada de Quiroga, registra en su testamento un mandato que expresa un cargo de conciencia religiosa: "Ytem mando que el dia de mi entierro se bistan seis indios pobres, 3 del repartimiento de Mecache y los 3 de Menón, dandoles una manta y camiseta a cada uno, blanca y de Camacho ... y una candela de a cuarta de cera para que acompafien mi cuerpo". 33 Lozada es un personaje singular, a lo largo de su permanencia en Piura, asienta una variedad de contratos mercantiles con indios, criollos y es pafio les (cuadro NQ 97). Revisando su testamento encontramos entre sus mandatos la cobranza al regidor don Pedro Blasco (quien fue Procurador de los Propios de San Miguel de Piura en 1600) por la cantidad de 40 patacones y al indio de Sechura, don Francisco Panta, la cancelación del valor de dos recuas de mulas. En la sección "deudas para pagar", se apunta una a favor de Cristobal Fernández por el valor de 300 robles y 6 baquetas de algarrobo. Otra a don Gómez Rapelo de Moscoso por la suma de 50 patacones y también a Bartolomé Carrefio, quien le proporcionó ropa de castilla y moneda plata, por la cantidad de 270 patacones. Para lograr la salvación de su alma y estar tranquilo con su conciencia religiosa registra la donación de 100 32 ADP: 1592, Escribano PMB, Legajo NQ 37, f. 16. 33 ADP: 1613, Escribano FM, PNQ 40, f.22. Declara que sus padres fueron naturales de Galicia: Gonzalo de Quiroga y Ana López de tozada. 485 patacones para la "fábrica de la iglesia mayor de Piura"; de igual forma, para los hospitales de Paita, Colán, Catacaos, Motupe, Jayanca, Pacora, otorga a cada una 10 patacones. Manifiesta la voluntad de que entre los indios del repartimiento de Mecache se distribuyan 30 ovejas; y de otro lado, entre los indios del pueblo de Ayabaca se repartan 20 patacones. Los negocios y las actividades agricolas y mercantiles de Lazada de Quiroga le permiten adquirir una "chacra de sembrar e tierras de ella en el valle de Yupit"; en este espacio se dedica a la crianza y al engorde de 4 manadas de ganado ovejuno y caprino, los mismos que están bajo el control de cuatro mitayos pastores. En un corto plazo alcanza una fortuna que le permite comprar tierras y solares, y construir también varias casas y tiendas en San Miguel de Piura. Para el sostenimiento de su familia y simbolizar su status· social frente a los parientes ha comprado una variedad de objetos de plata labrada usados en la cocina, el dormitorio, la sala de espera y el comedor. Su casa cuenta con los servicios de un negro esclavo llamado Juan Angola y otras dos esclavas, Maria (de Cabo Verde) con tres hijos y Gracia. Su vestuario familiar proviene de Europa y Castilla, de igual forma el mobiliario y una corta lista ·de aperos y herramientas que sirven para el trabajo en la propiedad rural y la huerta urbana. Para el transporte de los comestibles y de las cosechas mantiene varias recuas de mulas. Sin embargo, tiene conciencia de que la vida es corta y temiendo que su vida se apagara en cualquier momento ordena que: "la una se dé a Gaspar yndio de la parcialidad de don Juan Chunga, que me sirvió de anacona y la otra se de a Juan Anucha de la parcialidad de Menón, que tambien me sirvió".H 34 ADP: 1613, Escribano FM, PNQ 40, f. 23. 486 A esta lista de bienes Lozada agrega otros que declara poseer en el reino de Castilla, en la villa de Monforte de Lemos (Galicia). Declara que en España posee "una vifia con su palomar en el sitio de Rreigera y alrededor de ésta cantidad de colmenas ... otro sitio y pedaco de vifia llamado La comba ..• y dos pares de casas". Finalmente, Lozada señala haber fundado una capellania con 500 pesos (18 misas anuales) en la Iglesia Mayor de Piura, actuando en calidad de capellán don Alonso Ruiz Calderón (véase cuadro NQ 97). CUADRO NQ 97. REGISTRO DE CUENTA PARA CANCELAR Y COBRAR EN LA PROVINCIA DE PIURA, POR LOS HEREDEROS DE JUAN LOZADA DE QUIROGA. CUENTAS PARA COBRANZAS VALOR TOTAL TIPO DE PRODUCTO DEUDOR ? 20 ptc. 4 ptc. 0.14 reales 0.14 reales 4-5 ptc. ? 13-14 ptc. 50-60 ptc. 18-20 ptc. vino, 3 botijas dinero 1 sombrero dinero dinero dinero 1 mula dinero dinero dinero indio CUENTAS PARA CANCELAR 400 ptc. dinero 10 ptc. dinero 1 macho ? 1 macho chúcaro ? 1 macho chúcaro ? 1 macho chúcaro 8-10 ptc. 1 macho chúcaro 12-16 ptc. dinero pueblo de Catacaos. Francisco Mecache. Francisco Pariña, (el viejo). Juan Mecomo. Felipe Mecomo Miguel Socola, curaca de Catacaos Gerónimo Castañeda (Lima) Diego de la sal. (Cajamarca). Gabriel Diaz (Zaruma) Fernando Silar indio de Catacaos. Francisco Mendoza Pedro Rodríguez Albújar.? Fernando Silar, indio de Catacaos. Martin, indio de Narigualá Andres Chocope, indio mayordomo de mi estancia Andrés, indio yanacona de la ciudad. Domingo Changanaqui indio difunto Pedro Panacha (?) principal de Catacaos. 487 Don Juan Moreno Calzado, natural de Alrnodonar del Campo (Toledo} es un viejo mercader español que tiene la costumbre de recorrer todos los años la ruta Lirna-Piura- Quito. En 11 de febrero de 1618, registra en su testamento, la posesión de una estancia ubicada en el rio de La Chira, con un capital compuesto de 500 cabezas de ganado cabrio y ovejuno, además de 30 puercos. Sus propiedades rurales han sido capitalizados con la compra de herramientas de hierro, muebles de madera y el cultivo de numerosas variedades de árboles frutales, los cuales supervisa un negro esclavo llamado Miguel Cazanga . .. Moreno Calzado es un mercader cuyas cuentas de egresos e ingresos muestran una dinámica articulación con pueblos e individuos yungas al interior y fuera del corregimiento de Piura. Este agente mercantil dispone de una masa monetaria metálica para realizar pequeños préstamos y para el negocio de vinos y vestuario-europeo. Sus contratos registran las transacciones de una variedad de animales mayores y menores, los cuales distribuye entre las parcialidades indigenas via el sistema de créditos y el intercambio con excedentes agricolas. Para el engorde del ganado vacuno y caprino cultiva 100 fanegadas de rnaiz en el valle de La Chira (véase cuadro NQ 98}. Estos contratos mercantiles no se limitan a los indios del Bajo Piura sino también con grupos familiares asentados en Quito y Ayabaca.35 Podernos decir que Moreno Calzado es un representante tipico del mercader que vincula las econornias yungas y serranas con bastante éxito a comienzos del siglo XVII. Don Juan Moreno Calzado, (España}, declara y firma su testamento en la ciudad de Paita un 27 de setiembre de 1640. Un asunto singular marca la vida de este hombre casado en 1622 con Micaela de Soria pero que no pudo 35 ADP: 1618, Escribano AEO, PNQ 28, f. 30v-33. 488 procrear ningún hijo. Por el contrario, al participar en el tráfico comercial, maritimo y terrestre logra acumular una gran fortuna que a la hora de la muerte deseaba compartir y restituirlo entre los amigos y sirvientes que lo acompañaron durante su existencia. En efecto, declara ser cófrade y miembro de todas las cofradias de Paita (excepto la de San Sebastián). Uno de los capitulas de su testamento ordena la realización permanente de misas por las Animas del Purgatorio. Posee tres esclavas negras y numerosos objetos de plata. 36 Entre sus actos de caridad declara, que por la bondad y cariño muy grande con que le mantuvieron sus sirvientes, ordena que "a un muchacho llamado Juan Moreno que está en el reino de Chile por obra pia le dejo 100 pesos" y que a otra muchacha de un año y medio de edad, que se encuentra en su casa, se le entreguen 100 pesos para su casamiento. Afirma, que su riqueza no sólo los obtuvo del comercio sino también del trabajo en la tierra. Asi, posee 3 esclavos negros en unas tierras ubicadas en el rio de La Chira y que "están trabajando en una chacra que tengo en el dicho sitio de La Chira de trigo, maiz y legumbres" (f. 449v). En la relación de las cuentas que ordena cobrar y pagar destacan los indios de Catacaos, con los cuales negocia el vino y otros productos europeos, tal como puede observarse en el cuadro siguiente (vease cuadro NQ 99): Otro caso singular es la actividad mercantil desplegada por don Bartolomé Hernández, de oficio arriero y negociante, natural de Torres Milano (Córdova), (véase cuadro NQ 100) quien al encontrarse enfermo dicta su testamento en 6 de febrero de 1621 en la ciudad de San Miguel de Piura. Es un hombre soltero que posee "40 mulas e machos e 5 caballos de carga 30 con aparejos ... Los 36 mulares y 3 caballos están en el rio de La Chira y asiento de Puyapalá a cargo de los 36 ADP: 1640-1642, Escribano PMC, PNQ 59, f. 448-448v. 489 indios anaconas y arrieros, y las 4 mulas e 2 caballos tengo en la jurisdicción de Loxa e Latacunga". 37 CUADRO NQ 99. RELACION DE CUENTAS PARA COBRAR Y PAGAR DE DON JUAN MORENO CALZADO, SAN MIGUEL DE PIURA, 1640. NOMBRE DEL PAGADOR/COBRADOR TIPO DE VALOR PRODUCTO TOTAL CUENTAS A PAGAR Romualdo Palacios harina 60 pat Br. Juan de Mori harina 40 pat Lic. Francisco Ruiz(*) '!'AS A COBRAR Capitán Granados dinero 200 pesos Juan Menón vino, 4 botj 15 pesos Don Pablo, sacristán de Catacaos vino, 4 botj 15 pesos Diego, el Tuerto vino, 1 botj 3 pesos Juan de Medina, Paita dinero 9 pesos el hijo del ropero de Catacaos, dinero 20 pesos Narigualá. Don Carlos, hijo de don Juan de vino, 1 botj 5 patac La Chira *) Presbítero en Paita "lo que pareciera en una cedula que le tengo puesta descontando 250 patacones que cobr6 de Juan Torres, el piloto y 12 patacones de 1i china Juanote y el alquiler de un negro que trabajo en su chacra a raz6n de 3 reales cada dia"(f. 448v}. Hernández es un viajero permanente ya que recorre numerosos pueblos de la costa y sierra norte; en particular, ha buscado estacionarse temporalmente en Loja, aqui tiene una casa con tejas, corrales y depósitos de sillas de montar. Una revisión preliminar de las cobranzas que ordena ejecutar en su testamento nos muestra el complejo mundo mercantil en la que participan indios y españoles, mercancias nativas y europeas. 37 ADP: 1621, Escribano AE, PNQ 29, f. s/n. 490 CUADRO NQ 98. REGISTRO DE CUENTAS POR COBRAR Y PAGAR QUE ORDENA REALIZAR MORENO CALZADO EN LA CIUDAD DE DE PIORA, 1618. TIPO DE MBRCANCIA CANTIDAD DEUDOR/COBRADOR CUENTAS PARA COBRAR vino 3 botijas pueblo de Catacaos dinero 20 patacones Francisco Mecache un sombrero 4 patacones Francisco Pariña El Viejo dinero 0.14 reales Juan Mecomo dinero o.14 reales Phelipe Mecomo dinero 4-5 patacones Miguel Socola (cacique de Catacaos) dinero 1 mula Gerónimo Castañeda (Lima) dinero 13-14 patacones Diego de la Sal (Cajamarca) dinero 50-60 patacones Gabriel Diaz (Zaruma) . dinero 18-20 patacones Fernando Silar, indio de Catacaos CUENTAS PARA CANCELAR dinero 400 patacones Francisco Mendoza dinero 10 patacones Pedro Rodríguez Albujar un macho Fernando Silar, indio de Catacaos un macho chúcaro Martín, indios de Narigualá un macho chúcaro Andres Chocope, indio mayordomo de mi estancia un macho chúcaro Andrés, indio yanacona de la ciudad un macho chúcaro 8-10 patacones Domingo Changanaqué, indio difunto. dinero 12-16 patacones Pedro Panacha(?), principal de Catacaos 491 CUADRO NQ 100. LISTADO DE CUENTAS POR COBRAR A FAVOR DE BARTOLOME HERNANDEZ, EN SAN MIGUEL DE PIORA, 1621. NOMBRE DE LOS PAGADORES TIPO DE PRODUCTO VALOR TOTAL CUENTAS PARA COBRAR Francisco N. Vernal sardinas 13 pat Domingo Mondragón, arriero jerga 15 pat Rodríguez El Capón (Loja) cachemas 1 cesto Juan Elpin, mercader en Quito cordobanes 72 und Hernando de Espino.za · -.. ~- tortas 1 qql. - . Bartolo, indio arriero dinero 5 pat Compadre Malacas 1 frazada y plata 6 pat Compadre Alonso Malacas cosas 6 pat In es de Buitrago harina 8 pat Juan Moreno Calzado dinero 10 pat Francisco, indio Motape · dinero 2 pat pat- patacones, qql.= qu1ntales, und.- un1dades. La actividad comercial es un rubro seguro de ganancia entre las poblaciones indigenas. Esto puede comprobarse revisando los testamentos y contratos notariales; en este tipo de documentos se registra una sección con los nombres, tipo de mercancías y valores de préstamos y compra ventas que cuidadosamente los futuros herederos deben cobrar y cancelar para poder lograr estabilizar el movimiento económica de la empresa familiar. Este es por ejemplo, el caso de don Blas Diaz Guerra, un habitante criollo residente en la ciudad de San Miguel de Piura, quien a través del comercio logra acumular una pequeña fortuna representada en varias casas-tiendas, cinco manadas de ganado caprino que negros esclavos y engordaba en las orillas del rio Piura. Uno de los sectores sociales que le brinda mayores ganancias es el indigena. Un ejemplo sus contratos, es el consumo de vino procedente de la costa sur. Asi, ordena la cobranza a "un indio Menón yerno de 492 Martin de Mechato", de 5 1/2 patacones que le resta por la compra que le hizo de varias botijas de vino. 38 Otro caso singular es la de don Miguel Sanchez Bohorquez, criollo piurano, amante del dinero metálico y de la escopeta, de las espadas y de las guitarras. Un primer inventario de sus bienes destaca la "ropa de algodón (calzones, capotillos de pafio azul, medias de seda parda, colchones de manta, sombreros de vicufia y de color negro y jubones". Su actividad principal es el comercio de larga distancia, el cual lo realiza en compafiia de varios grupos de indios yungas entre Quito y Lima. Revisando su testamento encontramos una estrecha asociación mercantil entre productores y mercaderes indigenas representantes del mercado urbano de Piura. con los El cuadro NQ 101, muestra esta diversidad de agentes y de productos que circulan entre Piura y los indios de las parcialidades de Catacaos y Colán por ejemplo. 39 Durante el primer tercio del siglo XVII se asociaron los comerciantes y los indigenas de las parcialidades yungas sobrevivientes. En efecto, don Blas Diaz Guerra, en 24 de setiembre de 1628, declara en su última voluntad testamentaria tener la posesión de un solar, varias casas, dos tiendas, numerosos esclavos negros y cinco manadas de ganado cabrio. Estamos frente a un tipico mercader criollo que ha expandido sus negocios via los contratos con indios y españoles a lo largo de los pueblos asentados en valles y desiertos del corregimiento de Piura y Truj illo. Entre sus peticiones encontramos la atención particular que manifiesta sobre la población indigena: "que me debe un yndio de Menón, yerno de Martin de Mechato cinco patacones y medio por una botija de vino, mando se cobre". (0 38 ADP: 1626-1628, Escribano SC, PNQ 23, f. 284. 39 ADP: 1631-1636, Escribano PMC, PNQ 57, f. 249. 40 ADP: 1626-1628, Escribano SC, PNQ 23, f. 284. 493 CUADRO NQ 101. REGISTRO DE COBRANZAS Y PAGOS QUE DEBE REALIZAR DON MIGUEL SANCHEZ BOHORQUEZ, 1631-1636. COBRANZAS PENDIENTES A: Pablo, el sacristán de 1 mula, en 10 patacones. Catacaos Indio del pueblo de Catacaos 10 patacones. Felipe de Vi llegas 1 enjalme y un freno mexicano Miguel Prieto, indio de 1 yegua castaña oscura Catacaos Pablo Pamache 1 caballo, 12 pesos. Juan Juarez 1 patacón· Miguel Pmtilla 1 silla, 10 patacones. Juan Menón, curaca de 15 pesos, por servicio de Catacaos arrieraje a Lima. Domingo Napa, indio de 4 1/2 patacones. Maricabelica PAGOS PENDIENTES A: Bartolo Meyanro, indio de 1 pieza de ropa blanca (de Payta mujer) Diego Patacha, indio de Menón 10 patacones Juan de Catacaos, indio 3 1/2 patacones. Mechato Juan Nico, indio de Copis 5 patacones Indio de Colán, repartimiento 9 reales de Guaura (tabernero Felipe) Francisco Ancajiina, indio de 12 reales Colán Francisco Ojeda 1 freno Diego López Calderón 3 1/2 pesos India Constansa, de Mechato 2 reales Diego Anux(?), indio de 1 patacón Narigualá Martin Niquiche 5 reales. a mujer de Francisco 1 patacón. Puatacha, india de Menón. 494 El puerto del Paita se encuentra en un lugar intermedio y entre dos valles cuyas desembocaduras están pobladas por pueblos yungas como Colán (valle de La Chira) y Catacaos (valle de Piura). En esta ciudad maritima, don Luis Sanchez Peña acumuló una gran fortuna conjuntamente con su esposa doña Leonor de Contreras (cuadro NQ 102). Su declaración testamentaria, fechada en julio de 1645, manifiesta la posesión de cuatro piezas de esclavos negros, 50 vacas y ganado de cerda en el asiento de Quiroz. En la ciudad de San Miguel de Piura compra un rancho al costado de la parroquia de indios de San Sebastián; aqui, conserva cuatro mulas con sus aparejos completos. Tiene una escopeta, una capa negra y ropilla de seda, además de una capa vieja de paño de Quito de color morada. A la iglesia de Colán le deja una limosna de 12 patacones. De los registros de su testamento podemos deducir que una gran parte de su fortuna la obtuvo de numerosos negocios que realizó con los caciques e indios de'los pueblos yungas del Bajo Piura y Chira. 41 Numerosos estudiosos destacan la ubicación estratégica de la ciudad-puerto de Pai ta para el comercio de la costa norte; se trata de un espacio geográfico unido por caminos y tambos que sirven para transportar toda clase de mercancias que demandan los viajeros y habitantes de una urbe que después ingresará a un ciclo de decadencia económica y despoblación casi total: "casi frente a Colán está la punta de Paita y en el centro del gran recodo con que el mar se introduce en el continente hállase resguardado el tranquilo puerto del mismo nombre, algunos navegantes lo denominan la pequeña Jamaica. Esta abrigado de los vientos del sur, y aunque carece de agua dulce, compensa esta calamidad con la ventaja de tener fondo para navio a 14 cuadras de tierra. La punta en que concluye su ensenada es el vértice de un ángulo agudo cuyo lado más 41 ADP: 1645, Escribano PMC, PNQ 61, f. 203. 495 largo se refunde con la árida montañuela de la Silla, un poco más arriba de la pequeña isla de Lobos, que el común de los viajeros denomina también isla de Paita". 42 CUADRO NQ 102. CUENTAS PARA COBRAR Y PAGAR DE PARTE DE DON MIGUEL SANCHEZ PERA EN LA CIUDAD DE SAN MIGUEL DE PIURA, 1645. PAGADOR/COBRADOR TIPO DE MERCANCIA VALOR TOTAL CUENTAS A PAGAR Pedro de Porras dinero 140 pat Miguel Yango, indio Menan 1 macho chúcaro Gerónimo Sotomayor (cap.) dinero 119 pat Pueblo de Colán ( *) dinero Pueblo de Catacaos (**) dinero CUENTAS PARA COBRAR Juan de la Herrera Gomucio dinero(***) 150 pat Pedro sastre, indio · dinero 30 pat Catacaos Juan de Cacha dinero 10 pat Parcialidad de Menón(****) * ) ' mando que si en dicho pueblo de Colan estuviese algunos indios que dijeren les alguna plata co•o no pase de cuatro reales se le pague". (**) "item declaro que si en el pueblo de Catacaos los que an sido aitayos en el tieapo que fui aayordoao de Texela y de Lengas dijeren les debo de fletes o aedias u otra cosa que ae avian dado coao no pasen de cuatro reales aando se les paguen"(f. 203). (***)·incluye 170 cabezas de ganado vacuno. (****) · "que a un indio Martín de la parcialidad de Menón le llevo un negro aío ciaarrón un aacho de carga y del balle de Piura La Bieja lo ubo Antonio Raaírez y aunque he echo la diligencia para cobrarlo no he podido" (f. 203). Al interior de este escenario territorial los comerciantes criollos e indigenas unirán sus producciones agricolas y artesanales para satisfacer la demanda que temporalmente exigen los pasajeros y trabajadores de las embarcaciones 42 Próspero Pereira Gamba, 1862, Memoria Geográfica sobre el departamento de Piura. En: Revista de Lima, 1862, tomo VI, Tipografia Nacional, p. 168. 496 procedentes del sur y norte del virreinato peruano. Aqui los curas combinan exitosamente sus ejercicios espirituales con los contratos mercantiles. Este es el caso del bachiller Antonio de Barrios Santillán, un criollo limeño que en 1651 oficia de cura y vicario en el pueblo de Santo Domingo de Olmos. Sintiendo llegar a la muerte registra en su testamento la propiedad de tres negras esclavas, una huerta, numerosa vajilla de plata, abundante vestimenta europea y deudas acumuladas para cobrar a indios y españoles. De manera especial, afirma que los indios de Olmos le adeudan mas de dos mil patacones por concepto de "entierros y funerales de sus difuntos", asi como de dinero metálico que les ha prestado para cancelar otras deudas. Ordena a sus albaceas que se cobre a Joan Gonzales (Jayanca), mercader de la villa de Saña (ruta de Tierra Firme), por el valor de una cadena de oro de 22 kilates. No olvida apuntar que su heredero, el capitán don Diego de Aguero (Lima) debia cobrar el monto que se le adeudaba por concepto de pago de Sinodos que por el tiempo de dos tercios no se le canceló. 43 Otra modalidad, en las transacciones mercantiles realizadas por indios comuneros o jefes étnicos yungas, son las cartas-poder extendidas a vecinos-comerciantes, oficiales reales, encomenderos, etc. En Pai ta, el alferez Alonso Tolosano y Morales, otorgó una carta-poder en 1660, a Diego Pablo, un indio de Colán, para realizar la cobranza de los fletes de su barco Nuestra Señora del Rosario, que recorria las rutas de Paita-Lima y Paita-Guayaquil-Perico (Panamá). 44 Meses atrás, este mismo Tolosano habia comprado a don Bartolomé de Colán, indio del pueblo de Colán, un barco (Nuestra Señora del Rosario) de 18 varas de quilla, con velas y ancla por un valor de 4 mil pesos. Habiendo 43 ADP: 1617-1662, Escribano Alfonso Flores de Valdes, PNQ 23, f. 32. 44 ADP: 1660, Escribano Juan de Morales, PNQ 55, f. 309. 497 entregado 3,400 pesos en efectivo, se comprometió a entregar la cantidad restante a don Carlos de Paita o al capitán Lorenzo Aguado, para asi cancelar definitivamente una antigua hipoteca. 45 Otro caso ilustrativo es la que registra don Carlos de Paita y Colán (1675), curaca y gobernador de Paita, quien otorga una carta-poder al capitán don Gabriel de Escalante, para la cobranza a Sebastián de Velasco, Oidor de la Real Audiencia de Panamá, de 130 pesos. 46 Finalmente, encontramos en 1678, que don Francisco Gabriel, indio de Paita, otorga un poder escrito a don Pedro de los Reyes para recibir en Guayaquil, de manos de Gonzalo Paderma, maestro carpintero, un barco de 12 varas de quilla, valorizados en 1, 600 pesos. 47 45 ADP: 1660, Escribano Juan de Morales, PNQ 55, f. 309. 46 ADP: 1675, Escribano Fernando Gómez, PNQ 32, f. 241. 47 ADP: 1678, Escribano Fernando Gómez, PNQ 32, f.14. VI. 498 HISTORIA AGRARIA Y POLITICA DE LOS CURACAZGOS DE LA PARCIALIDAD DE NARIGUALA. "Iten porque los dichos caciques sin tener poder para ello venden por su autoridad las tierras del Repartimiento por suyas siendo de la Comunidad de lo cual los yndi os a ellos sujetos son dani ficados y carecen de tierras y viniendo los yndios en aumento abia falta dellas se ordena y manda que ningun cacique ni principal p~eda vender tierras del repartimiento a españoles ni a otra persona sino fuere con urgente necesidad de la Comunidad e ebidente utilidad della". 1 1 Ordenanzas del Dr. Gregorio Gonzales de Cuenca, 1566; ART/ Mata: 1562-1586; en: Susan Ramírez, 1991, p. 68. 534,000 1 534,000 Simbilá 18 /t.; <:<;-J . o LOS VEGAS 1-J ------------+--- 9'414,CX)() o 1/2 1 Km. ESCALA ~ SITIO AROUEOLOGICO ~CAMINO ANTIGUO ~----rc::._C_A_RR_ET_E_R_A _ 537,000 LA PARCtALIDAD DE NARIHUALA EN EL VALLE DE CATACAOS 499 6.1 NARIGUALA: GEOGRAFIA Y CIVILIZACION YUNGA. El Bajo Piura constituye un hábitat de vida peculiar que a la llegada de los españoles había alcanzado un nivel de sociedad organizada y con dimensiones tecnológicas que recién empiezan a estudiarse. 2 Los antiguos habitantes se asentaron progresivamente en las desembocaduras de los valles desarrollando la agricultura con la captación del agua de lluvias temporales y la organización de un sistema de irrigación que llegó a unir los valles del Chira-Piura. Es una experiencia social que está relacionada con las culturas centroandinas y los pueblos de la zona sur del Ecuador. Desde el siglo XII, los chimús controlaban la región norte y costeña de los Andes. A partir del siglo XV se producirá la incorporación de los tallanes al Tahuantinsuyo y los Catacaos son conquistados tras una cruenta guerra. A la ·dominación Chimor e Inca se organiza la de España a través de encomiendas y el corregimiento de Piura y la comunidad indígena de San Juan Bautista de Catacaos. Entre la ciudad de Piura y las orillas del mar se ha conformado un valle a lo largo de un río que explotan los indios de Catacaos, Sechura y la Muñuela. Si en 1572, la comunidad de Catacaos representa una reducción urbana ubicada a una distancia de dos leguas de la ciudad de españoles de San Miguel de Piura, mucho tiempo atrás, el principal centro político-religioso de este valle estuvo representado por la parcialidad de Narigualá. 2 Anne-Marie Hocquenghem, 1991, Frontera entre "areas culturales" nor y centro andinos en los valles y la costa del extremo norte peruano; en: Bifea, tomo NQ 20 (2), pp. 309-348, Perú. 500 Narigualá, anexo y pueblo yunga, se ubica a 3 km. al suroeste del distrito de Catacaos y a 11 km. de la ciudad de Piura. 3 Desde 1550 se tienen noticias de la encomienda y pueblo de Narigualá, el cual se organiza, más adelante, en una parcialidad integrante de la comunidad indígena de Catacaos. A comienzos del siglo XVII Narigualá registra un total de 145 indios tributarios, Menón 40 y los Mecache de Poechos 31. Durante la colonia es un pueblo yunga cuyas autoridades étnicas están subordinadas al nuevo poder central asentado en el núcleo urbano de Catacaos y liderado por un jefe étnico forastero pero legalizado por el poder español: el curaca y gobernador La Chira. 4 En la faja costera se extiende un antiguo camino real prehispánico que todavía es conocido por los indígenas como "camino de los Sechuras" (trecho del camino prehispánico que va hacia Sechura paralelo a la carretera a la altura de Shaz). Para 1656, la ·~huaca" Narigualá está ubicada a media 3 En la actualidad sus habitantes todavía conservan algunas habilidades artesanales pero ya no la especialización de la manufactura textil sino la de la confección de sombreros como actividad complementaria a la agricultura. Estos hombres son cultivadores permanentes de la tierra que se movilizan temporalmente a laborar en las parcelas de las empresas agrarias del bajo Piura, San Lorenzo y Alto Piura, para después retornar a sus parcelas empujados no sólo por la conquista o gasto del dinero sino también por un apretado calendario festivo-religioso. En Narigualá, los comuneros se concentran en la "Bajada de Reyes" que se realiza el 6 de enero de cada año. Ver, Anne Marie Hocquenghem, 1989, Bajada de Reyes en Narigualá. Edic. Cipca, Biblioteca Regional NQ 6, Piura. 4 Sin mayores pruebas documentales Oswaldo Fernández Villegas (1989, p. 13), postula la vigencia en Catacaos del funcionamiento de los principios andinos de la dualidad, la tripartición y cuatripartición para los siglo XVII-XVIII. Aun más, sugiere el funcionamiento de la subdivisiones étnicas por sayas de cuatro parcialidades: Menón - Mechato -- HANAN SAYA, Narigualá - Mecache -- HURIN SAYA. 501 legua del pueblo de Catacaos "junto al camino real que va a Sechura, por el lado izquierdo y frente a otra guaca grande localizada en la otra parte del mismo camino, cerca al rio Piura. Posiblemente se refieren a la huaca Mocará o el Canchal" . S Los territorios administrados por los jefes de Narigualá están ubicados entre las cordenadas 5Q 17' 05'' latitud sur y 80Q 40' 45" longitud oeste. En sus alrededores todavia quedan, al norte la Huaca Simache (a 3 km.); a 600 metros la huaca Shaz; hacia el suroeste la huaca Ardilla, de los Vegas y Alto de los Zorros. En general, son construcciones que contienen adobes amarradas en hileras. Esta arquitectura diferenciada de los edificios plantea la existencia de una sociedad clasista con grupos humanos especializados en la alfareria, los tejidos, el arrieraje, la chicheria y la explotación de la sal. Los informes arqueológicos señalan que el pueblo de Catacaos esta rodeado por otras huacas como Mocará, El Cajero, Simache, el Gallinazo (en el caserio de San Pablo), Huaca Blanca, Cucungará, Shaz, la Ardilla, de las Vegas y Alto de los Zorros. En verdad, son los res tos de un complejo arquitectónico articulado a varios caminos que corren paralelamente al rio y a otras vias transversales, uniendo por ejemplo, Catacaos con Pedregal Grande. En sus alrededores se ha registrado la existencia de una laguna denominada "Huaringa", el mismo que es utilizada eventualmente como una reserva acuifera por las poblaciones circundantes frente a los ciclos climáticos anormales (sequias). De igual forma, en la otra margen del rio Piura, en el valle de Letirá y Guamará que se extiende en S Oswaldo Fernández Villegas, 1990; en: Bifea NQ 19(1), p. 109, Perú. 502 dirección al tablazo de Paita, existen restos y evidencias de un complejo sistema de riego y de abastecimiento de agua para el sostenimiento de una agricultura en permanente lucha contra el desierto. Asociando esta vasta infraestructura de caminos y sistemas de riego, Oswaldo Fernández Villegas postula la organización y el desarrollo de un tipo de alfareria local que utiliza la "técnica del paleteado y modelado, cocción oxidante en hornos abiertos, temperantes gruesos y finos. La utilización de engobes sobre la superficie, decoración impresa "piel de ganso" y diseños reticulados. La tipología de los fragmentos corresponde a ollas que alcanzan dimensiones de 1.50 metros de altura, de paredes gruesas y pasta naranja oscuro, utilizados para almacenar gran cantidad de liquidas, ollitas de cuello corto, cuencos, cántaros y otras casijas de uso doméstico". 6 Evaluando estos restos materiales postula una evolución cronológica para Narigualá dividida en tres periodos (véase cuadro NQ 103). Otro de los planteamientos de este investigador es que con los incas se organizó una sociedad multiétnica en la que se encuentran presentes los habitantes serranos de los Cañaris (Laja) en calidad de mitimáes, reasentados forzadamente por los quechuas a una distancia de 4 kilómetros al norte de Narigualá y-que hoy lleva el nombre de Simbilá. 7 6 Oswaldo Fernández Villegas, 1990, p. 113. 7 Fernández Villegas, O.: 1990, p. 114. AROS d. C. 1000-1200 1350 1480 503 CUADRO NQ 103. EVOLUCION HISTORICA DE LOS TALLANES PERIODO Intermedio Expansión Chimor Horizonte Tardío TIPO DE ALFARERIA Manufactura tosca, estilo tallán y Chimú "tardío". Los Chimú controlan Catacaos en 1,350 d. C. Cerámica estilo Tallán-Chimú. Cerámica del estilo inca provincial y del estilo Chimú-Inca. Grupos de mitimaés serán trasladados a Narigualá. Fernández Villegas ha realizado varios trabajos de excavación arqueológica. En 1990, ubica la acequia prehispánica de Narigualá, con una antiguedad de 1,200 años d.C. (Intermedio Tardio). Es un canal que corre de norte a sur y alcanza una longitud de más de 30 km. Cruza los yacimientos arqueológicos mencionados y un ramal se desplaza de oeste a este, irrigando los campos agricolas vecinos a los asentamientos yungas de Cucungará, La Bruja, La Hipoteca, Yupita y los Conchales. 8 8 Oswaldo Fernández Villegas, 1992, p. 47. 504 6.2 NARIGOALA.EN LA HISTORIA DE PIURA. Las excavaciones e informes arqueológicos sobre el Bajo P iura coinciden en señalar que Narigualá fue el centro politice-administrativo más importante del área étnica Tallán en el Bajo Piura. 9 En efecto, Narigualá se ubica a 3 km. al suroeste del distrito de Catacaos y a 11 km. de la ciudad de Piura. Es un pueblo indigena asentado en la margen izquierda del rio, al que se puede llegar por un camino afirmado que se dirige hacia Cucungará. 10 En general, existen pocas evidencias documentales sobre este pueblo yunga para el siglo XVII. Con el asentamiento definitivo de San Miguel de Piura y la organización de las estancias ganaderas, los pueblos indios son mencionados en 9 Veáse los informes· realizados por el INC-Región Grau, 1992, Inventario de monumentos arqueológicos Región Grau. Universidad Nacional de Piura 1 Instituto Regional de Cultura, pp. 159-182, Piura. 10 Según Vásquez de Espinosa, Narigualá, en 1625 concentra una población tributaria de 145 indios, Menón 40 y Mecache 31. En 1623, Narigualá es una encomienda que ha sido otorgada a doña Maria de Villegas. Veáse: BNL: B994. Luis Chaparro Frias (1989), retoma la información publicadad por Germán Leguia y Martinez (Diccionario de Piura, 1914). Luego de presentar a un conjunto de autores que mencionan a Narigualá consigna los datos de un expediente ubicado en el Archivo Departamental de Piura fechado en 1854 y en la que se registra datos sobre la plaza principal de Catacaos y sus cuatro esquinas: Narigualá, Menón, Mecache y Mechato. Narigualá ha sido estudiado por Josefina Ramos de Cox y Jacobo Cruz Villegas. En 1989 se publicó pequeños informes de la arqueóloga Rosa Palacios Rodriguez. Ella luego de dos meses de trabajo ha podido encontrar pasajes angostos con enlucidos finos, grandes muros de 1.60 metros de ancho etc. Narigualá es un conjunto monumental que muestra particulares plataformas, muros, rampas de 15 metros de largo por tres metros de ancho, escalinatas, etc. En: "Narigualá: un conjunto monumental arquitectónico", revista Epoca, NQ 231, agosto-setiembre, Piura, p. 34. 505 numerosos expedientes judiciales. Asi a comienzos del siglo XVII, el corregidor de Piura, don Juan de Chávez presenta una denuncia contra los indios de Catacaos por realizar excavaciones ilegales en la huaca de Narigualá. Esta vez, don Carlos La Chira, curaca principal de Catacaos, con 52 anos de edad, y los miembros integrantes del cabildo de indios de San Juan Bautista de Catacaos, liderados por los alcaldes don Felipe Lingo y Juan Sabana, 11 son acusados y denunciados de practicar actos contrarios a la corona y a la religión cristiana. Con la finalidad de profundizar las investigaciones la autoridad real encarga al escribano don Juan de Morales, recorrer la zona y entregar un informe. Este comisionado describe que Narigualá "es una guaca grande que tiene muchas paredes que esta a un lado del camino real yendo para el pueblo de Sechura a mano izquierda a la mano derecha y en los bordes de la dicha guaca entre la tierra que habian sacado estaban una calavera de persona y otra de un animal ... y unos trapos viejos ya podridos" .12 La reconstrucción de los hechos demuestra que estas excavaciones fueron realizadas por Francisca Yuncatil (quien nació aproximadamente en 1606), acompafiada de su hija Maria Rosa y de su compadre Francisco Yamunaqué. Estas tres personas mencionadas son indigenas originarias de la parcialidad de Narigualá. En general, casi todas las declaraciones concuerdan en 11 Oswaldo Fernández Villegas, 1990, La Huaca Narigualá: un documento para la Etnohistoria de la costa norte del Perú (1,000-1,200 d.C); en: Bifea, NQ 19 (1), pp. 103-127, Perú. 12 ADP: 1656, Corregimiento, Causas Criminales, Leg. 52, Expediente 1012, f. 107. 506 sefialar que para realizar la excavación no estuvieron solas, sino que estuvieron acompafiadas por un espafiol llamado don Andres de León, quien a su vez estaba acompafiado de un ayudante mulato llamado Sebastián. De las declaraciones de los testigos se puede extraer una variable explicativa: las excavaciones son motivadas por el rumor de la existencia de varios entierros con oro y plata. Sin embargo, esto pareciera ser solo una verdad parcial ya que otros asuntos se asocian al accionar de estos huaqueros indigenas. De las declaraciones de Francisca Yuncatil se confirma que ella habia recibido un mensaje de su abuela sobre la existencia, objetos de en ese lugar, oro y plata. de un entierro con valiosos Lamentablemente el expediente consultado se encuentra incompleto y no conocemos la sentencia final. Un hecho singular como es la búsqueda de tesoros o quizá una señal de la persistencia de prácticas religiosas indigenas a comienzos del siglo XVII, nos permitirán ubicar y examinar a los actores y a las instituciones sociales existentes en este valle costefio. En efecto, este expediente nos permitió conocer, por ejemplo, el funcionamiento de una institución europea impuesta a los indios: el cabildo municipal. Esta vez, sus funcionarios llevan apellidos indios y espafioles. Otra de las instituciones que funcionan son los curacazgos representados en este caso por don Francisco Mesocofiera y don Carlos La Chira (52 afios). Estos hombres yungas representan a las parcialidades étnicas menores e integrantes de la comunidad indigena de San Juan Bautista de Catacaos. AUTORIDADES DEL CABILDO DE INDIOS DE CATACAOS (1656) FUNCIONARIOS Felipe Lingo Juan Sabana Diego Zapata Lorenzo de La Chira Lorenzo Mauricio Actores sociales e CARGOS alcalde alcalde (ausente) regidor procurador alguacil mayor instituciones indigenas 507 están articuladas al poder colonial español representados por un encomendero, un corregidor, un cabildo de españoles asentado en la ciudad de San Miguel de Piura y los funcionarios de Real hacienda y de las órdenes religiosas. El mundo de los indigenas cohabita con la sociedad y el Estado español Por tanto, las excavaciones realizadas en Narigualá no solo buscaba beneficiar a los indios sino también a los españoles. En un segundo momento del proceso descrito encontramos que el español don Andrés de León consiguió del corregidor un permiso temporal para poder continuar con las excavaciones, pero esta vez bajo la supervisión del capitán Francisco Suárez de Solis. Excavar huacas no fue sólo practicado por los indigenas sino también por los encomenderos previa licencia del corregidor local o de la corona española. Asi lo practica don Gonzalo Farfán de los Godos en Marcavelica y Poechos. Para esta época, mediados del siglo XVII, ya habia terminado la fiebre de la búsqueda de oro con el huaqueo de tumbas y palacios, templos y ciudades, y por el contrario se vive un periodo histórico de persecusión de las idolatrias y del paganismo de los pueblos indigenas por la iglesia Católica. Acerca de este tema, la documentación es 508 casi inexistente en Piura y Lima.13 13 Sobre el tema de la represión ideológica y la Inquisión puede consultarse: Teodoro Hampe M., 1998, Santo Oficio e Historia colonial. Aproximaciones al Tribunal de la Inquisición de Lima (1570-1820). Ediciones del Congreso del Perú. Maria Emma Mannarelli, 1985, Inquisición y mujeres: las hechiceras en el Perú durante el siglo XVII; en: Revista Andina, III (1), pp. 141-155, Cusco. 509 6. 3 LOS HEREDEROS DE LOS CURACAZGOS YUNGAS DE NARIGUALA. U Los cronistas tempranos retratan una sociedad dividida entre una nobleza y la población general. Usando patrones occidentales de división social identifican al interior de la nobleza indigena una subdivisión: nobleza de sangre y de privilegio. No encontramos investigaciones que examinen la historia social de los yungas tallanes y el examen de los mecanismos de incorporación de estas élites al aparato burocrático que administra el gobierno del Tahuantinsuyo. 14 Para el examen de la parcialidad de Narigualá tenemos varios documentos manuscritos. En 1961, María Rostworowski publicó, su libro titulado CUracas y Sucesiones. Costa Norte (Librería Imprenta Minerva). En el capitulo titulado El Curacazco de Narigualá (pp.25-42) menciona y reproduce diferentes testimonios de un manuscrito correspondiente al siglo XVII. Al verificar en el Archivo General de la Nación las siglas de este expediente, encontramos que el legajo señalado en la nota registrada en la página ~8 no corresponde al párrafo y a las citas transcritas. A pesar de todo superamos esta dificultad y ha podido ubicarse este expediente en el Archivo General de la Nación con la siguiente numeración: AGN: 1610, Derecho Indígena y encomiendas, Legajo 31, Cuaderno 627, folios 120. La revisión y examen de este manuscrito nos ha permitido introducirnos al estudio de las parcialidades indígenas yungas de la costa norte. Ahora bien, contrastando las declaraciones de los testigos registrados en el libro (véase página 32) con las del expediente citado, encontramos que casi son las mismas salvo algunos errores en la transcripción paleográfica. Son citas que corresponden a las declaraciones de testigos presentados por doña Francisca Mesocoñera (quinta pregunta, testigos que declaran en la ciudad de Piura en el año de 1612: Pablo Mixeran, Cristobal Mecomo, Cristobal Hernandez Vival, Julian de la Cana, Pedro Mechato, Alonso Capatero, Bartolomé Carreño). Por tanto, los datos registrados en la nota 36 (página 33) y la ficha bibliográfica de la página 130 no son exactos. Se registra BNL: 1625, B903, y en la Biblioteca Nacional solo se encuentra la ficha siguiente, BNL: 1625, B903 "Caciques de Moche, Guanchaco y Mansiche. Censo poblacional y de tierras". De igual forma se presenta la ficha BNL: 1625, B994, "Francisco Carlos Melipis, indio principal contra don Juan Teaoche, sobre ocho capítulos por excesos y delitos, parcialidad de Narigualá, Catacaos", 121 folios. Finalmente, en la Biblioteca Nacional solo se ha podido ubicar la ficha siguiente: BNL, 1626, B994," Francisco Carlos Melipis indio contra don Juan Teaoche, sobre los capítulos que le puso. Los Reyes, Septieabre 1 de 1626", 121 folios. 510 En su expansión militar los Incas reorganizaron cada región e impusieron un particular sistemas de control politice y tributario. Al llegar Pizarro a Tumbes aumentan las noticias sobre el gobierno y la guerra entre Huáscar y Atahualpa. Los españoles cautelosamente ingresan al valle de los tallanes y se asientan en las cercanias de Poechos, una base administrativa-urbana inca que dominaba el valle y a las parcialidades nativas de Narigualá-Menón en la desembocadura del rio Lengash. A través de estos movimientos militares Pizarro estaba buscando conectarse con uno de los grupos sociales que pugnaba y luchaba por el poder politice del Tahuantinsuyo. Los capitanes de Pizarro no se mueven a ciegas, éstos procesan la información reciente y buscan acercarse primero a Huáscar y después a Atahualpa. En este intento negocian o masacran a lideres étnicos, tal como ocurrió en la isla de La Puná y en Amotape-La Chira. Estos pequeños combates le sirven a Pizarro para reconocer a lideres Incas y verificar la existencia de una organización social yunga que mantiene conflictos y alianzas con el poder cuzqueño. Perdonar la vida al curaca La Chira y masacrar a otros lideres étnicos es la prueba de esta búsqueda por comprender la sociedad y la politica que practicaban los Incas y los pueblos yungas. Pizarro ingresa a un territorio cuya organización social atravesaba un ciclo de crisis politica. En efecto, uno de los elementos básicos de la organización de la sociedad en los Andes es el principio de la dualidad: alto-bajo, derecho-izquierda, delante-detrás, dentro-fuera, cerca- lejos. Estos conceptos representan las oposiciones y complementaciones que permiten diferenciar dos sectores de 511 parentesco y a su vez manejar un principio básico del matrimonio andino que otorgaba la primacia de la residencia de la madre y obligaba al padre a cambiar de residencia (y de grupo) al casarse .15 Pero la dualidad no sugiere necesariamente una división fisica o territorial, tampoco es necesariamente numérica. Es una categoria social simbólica que permite organizar las jerarquías al interior de un grupo social. Un problema todavia no resuelto es el tema de los cambios ocurridos al interior de la la sociedad indigena y el principio de la dualidad con las reducciones indígenas toledanas. El examen de las visitas administrativas del último tercio del siglo XVII registran una relación entre el principio de la dualidad, las relaciones de parentesco y las relaciones de reciprocidad. Este es el caso del grupo étnico Lupaqa asentaqa al suroeste del Lago Titicaca; aqui existen siete parcialidades lideradas por dos curacas con funciones complementarias (hanan-hurin) los cuales aseguran el funcionamiento y la reproducción de la sociedad andina. Si de un lado, cada parcialidad administra su gente y recursos en un territorio común, los lideres étnicos - malku- de Chucui to controlan el conglomerado mayor, es decir, administran el grupo étnico a mayor escala. Con la implantación del sistema de encomiendas se frangmentan las etnias provinciales y /o regionales que estaban controladas por los hatuncuracas. La organización social étnica es modificada apareciendo los pueblos indios y las comunidades indígenas coloniales. En general, los cronistas distinguen una nobleza subordinada en a) 15 Franklin Pease, 1992, Perú. Hombre e Historia entre el siglo XVI y el XVIII. Tomo II, Edubanco, pp. 57-58, Perú. 512 nobleza de sangre (parientes de los incas y miembros de las panacas cuzqueñas), b) nobleza de "privilegio" (premiados por servicios distinguidos). En este proceso histórico, las élites territoriales asocian a señores .étnicos andinos con las noblezas locales. Las reformas administrativas Toledo permitirán que muchos ( camayos) sean elevados a impuestas por jefes étnicos la calidad La Gasea y provisionales de curacas gobernantes. Esto explica la profusión de juicios y conflictos por la sucesión en el mando de los curacazgos a lo largo de la dominación española. Graves y largas batallas judiciales enfrentan a linajes nativos y forasteros, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, etc. luchan intensamente por reconquistar la dirección y la historia de ayllus, parcialidades y curacazgos yungas y serranos . 16 Los curacas provinciales, antes de 1532, no son nombrados por el Inca, "los curacas eran seleccionados dentro de sus propios sectores étnicos mediante pautas rituales aun no bien conocidos pero sugeridas en recientes investigaciones. . . Los curacas debian ser seleccionados mediante rituales de iniciación ... que los transformaban en waq'a, personas sagradas ... Por ello los curacas eran transportados en andas y con un ritual de desplazamiento" . 17 Los cronistas europeos deformaron la historia andina: señalaron que los curacas eran designados por los incas del Cusco, que fueron calificados como señores de vasallos y uniformizaron con la categoria de curaca una diversidad de 16 Franklin Pease, 1992, pp. 62-63. 17 Franklin Peas e, 1992, pp. 75-76. 513 autoridades existentes en el sistema administrativo inca y en la que destacaba el curaca andino. Las funciones centrales de los curacas al interior de su etnia regional son, la de administrar los bienes comunales (sapsi), organizar y ejecutar la diversidad de formas de la mita. Esta autoridad étnica es el funcionario mediador entre los componentes de su grupo y el que administra las relaciones interétnicas, negocia las relaciones con las autoridades cusqueñas. Administra las obras comunes y el control de los depósitos y el reparto de los bienes de consumo. El curaca era una waq'a, mántiene una condición sagrada, se relaciona con el mundo de lo sagrado. Preside los rituales agricolas, ganaderos, del agua, es el mediador directo con las divinidades. 18 Uno de los temas singulares en la historia social de Piura es la presencia de las mujeres en el liderazgo curacal de las parcialidades costeñas. En efecto, a comienzos del siglo XVII doña Francisca Mesocoñera o Canapaynina, mujer capullana y curaca, hija legitima de don Diego Mesocoñera El Mozo, sostiene un largo JUlcio para recuperar el mando y gobierno del curacazgo del repartimiento de Narigualá. 19 Para este propósito, presenta un conjunto de memoriales y testimonios de numerosos indios yungas, españoles y criollos con la finalidad de sustentar su ascendencia con la nobleza indigena desde la década de 1570, fecha en que se realizó la visita del Bajo Piura por don Bernardino Loayza, funcionario real enviado por el virrey don Francisco de Toledo. Este mando curacal será 18 Franklin Peas e, 1992, pp. 76-77. 19 Archivo General de la Nación: 1610, Derecho Indigena, Cuaderno 627, 170 folios. 514 despues asumido por Juan Temoche y herederos durante casi toda la mitad del siglo XVII. CUADRO NQ 104. SISTEMA DE HERENCIA FEMENINA: CURACAS Y CAPULLANAS ( I). DIEGO ELUPJANGAR ( TUMEPAC ) 20 FRANCISCA PUCLUPAY JUYEPAY 1 FRANCISCA PUCLUPAY (PUCLUPA) NIQUEN (PUCHUPAC) CRISTOBAL MENALOXA (Curaca Segunda persona). FRANCISCA YUNCATIL (ELVIRA) DIEGO MESOCORERA EL MOZO . FRANCISCA MESOCORERA JUAN TEMOCHE Reconstruir el sistema de herencia yunga es todavia muy complicado por la escasez de testimonios escritos y la parquedad testimonial de los cronistas tempranos. Revisando los manuscritos del siglo XVII y analizando los testimonios de las partes en disputa, Maria Rostworowski propone que don Diego Mesocoñera El Viejo asumió el curacazgo de Narigualá en 15 de Noviembre de 1575 por muerte de don Diego Eduptangar, un viejo y lider fundador de un linaje de 20 Los· datos pueden encontrarse en el libro citado de Maria Rostworowski: 1961, 27-29. Se transcribe entre paréntesis. 515 origen prehispánico. En este caso, el argumento de peso es la mención de ser el pariente más cercano. 21 El cuadro NQ 104, reconstruye las relaciones parentales de Francisca Mesocofiera con Diego Mesocofiera El Mozo y el fundador de la dinastia curacal, don Diego Elupjangar. El cuadro NQ 105, muestra a los hijos de Diego Mesocoñera El Viejo, Diego y Francisco y las vinculaciones parentales de Francisca Mesocofiera. En rigor, se trata de un pleito judicial que enfrenta a sobrina y tio por la posesión del gobierno del curacazgo de Narigualá. En efecto, don Diego Mesocoñera El Viejo tuvo dos hijos. El primero, llamado don Francisco Mesocoñera se habia casado con una hija del curaca y gobernador de Catacaos don Juan de la Chira. El segundo será bautizado como Diego Mesocoñera El Mozo y se casó con doña Francisca Yuncatil. Esta pareja solo procreó una hija, bautizada con el nombre de Francisca Mesocoñera (Anapay). Los testimonios señalan que su padre don Diego murió muy joven y que por tanto, su tio (hermano de su padre) don Francisco Mesocoñera fue designado curaca principal del repartimiento de Narigualá. 21 En este ca~o se registra a Narigualá como una encomienda asignada a don Antonio Vaca de Castro. Raúl Adanaqué (1989, Curacazgo de la costa norte Piura-Catacaos. En: revista Epoca, NQ 231, agosto-setiembre, p. 30), examina el tema de las sucesiones. Critica las posiciones de Oswaldo Fernández Villegas (Boletin de Lima, 1988, NQ 60, noviembre) y se refiere a un expediente del archivo departamental de Piura, Corregimiento NQ 7, cuaderno 88. Aqui registra la lucha por la posesión de las tierras de Cucungará entre don Juan de Salinas y Jacinto Temoche, curaca · principal del repartimiento de Narigualá. Ambas partes presentan sus argumentos sobre la ascendencia y descendencia yunga de los Narigualá. 516 CUADRO NQ 105. SISTEMA DE HERENCIA FEMENINA: CURACAS Y CAPULLANAS ( II) DIEGO MESOCORERA EL VIEJO MARIA QUEPUPAC {QUEYUPAY)22 11 DIEGO MESOCOÑERA EL MOZO ¡' RANCISCA YUNCATIL ·¡ 1 1 FRANCISCO MESOhOÑERA 1 ? LA CHIRA 1 FRANCISCA MESOCOÑERA {ANAPAY)H {PUCHUCAY)2S Ahora bien, muerto ·don Diego Mesocoñera El Viejo, la pariente más cercana a este curaca es doña Francisca Mesocoñera. Sin embargo, por minoria de edad estaba incapacitada legalmente de asumir el gobierno del curacazgo. Frente a los reclamos, la Real Audiencia de Lima encuentra una solución y decreta el virrey marques de Montesclaros (1610) el nombramiento de curaca principal a don Francisco Mesocoñera, segundo hijo varón de Diego 22 AGN: 1610, Derecho Indigena, Cuaderno 627, folio 4. 23 El nombre exacto no ha sido posible ubicarlo, sin embargo si se tiene referencia de que es una de las hijas del curaca don Juan de la Chira. 24 Idem, folio 151. 25 Idem, folio 36v-37. 517 Mesocofiera El Viejo y tia de la reclamante. 26 Las fuentes documentales para estudiar la estructura y el funcionamiento de las sociedades indigenas y los linajes yungas de Catacaos son muy escasas. En esta dirección sobresalen las hipótesis de Maria Rostworowski quien está particularmente interesada en demostrar la existencia de un sistema de herencia y de gobierno femenino bajo el nombre de capullanas en Catacaos, Colán y Sechura. Una primera revisión y lectura de este expediente muestra una evidencia singular: un linaje nativo, los Mesocoñera de Narigualá están unidos a un linaje forastero ·y dominante en todo el valle de Catacaos. La mujer y esposa de Francisco 26 Relación de testigos presentados por doña Francisca Mesocoñera: Testigos Repartiaiento Edad Oficio Pablo Mixeran Catacaos 88 sd Pedro Mechato Mechato 60 Curaca Cristobal Mecomo Me como 38 it Alonso Capatero Mecache 52 it Cristobal Hernandez 45 v,a Vi val Bartolomé Carreña 48 encomendero Pablo Xixeran Narigualá 80 it Pedro Guanca Catacaos 80 it Francisco Metal Naupayca (*) Maricavelica sd sd Diego Yuacatibo Mecomo sd sd Diego Yupula Cucio sd sd ---------------------------------------------------------(sd) sin datos; (it) indio tributario; (v,a) vecino de Piura, alcalde ordinario; (*) este testigo declara en 1603, que el pueblo se encuentra "llás de doce leguas apartado de el pueblo de Catacaos y Narigualá y así no pudo saber el caso de este pleito por no conocer a los caciques antiguos (f. 150) .. Porque gobierna los indios de aetal y no sabe que edad puede tener porque ahora 37 o 40 años que los yndios del otro valle se redujeron a este de Catacaos (f. 152) ... Que sabe porque lo vido cuando se redujeron los indios de Motape a este pueblo de Catacaos que el dicho don Francisco Canapay ••• fue nacido y criado ••• 14 leguas de Narigualá y Catacaos, que auri6 viejo (f. 152). 518 Mesocofiera, es una de las hijas del curaca y gobernador de Catacaos, don Juan de la Chira. Este funcionario indigena forastero apoyandose mutuamente con otro curaca llamado don Francisco Parifia El Viejo, presionan a las autoridades locales para conseguir una resolución favorable y que permita proseguir el goce de diversos privilegios en servicios de mano de obra, tierras curacales y mando politice local. Revisando otros expedientes de la época encontramos una resistencia legal planteada por los lideres étnicos de las parcialidades de Narigualá, Catacaos, La Chira y Parifias, quienes se oponen al mando de dofia Francisca Mesocofiera. Esta es una evidencia singular de protesta y rechazo a su matrimonio con don Juan Temoche, 27 un indio rico pero de casta forastera, sin origenes sociales y parentales en el valle de Catacaos. Una hipótesis de trabajo que genera este capitulo es que los pleitos por las sucesiones en el mando y gobierno de los curacazgos no son sino la expresión de la resistencia yunga al sistema de gobierno curacal impuesto finalmente por los españoles. En este caso las parcialidades nativas, realizando alianzas y negociaciones conflictivas manifiestan su rechazo al gobierno y mando regional de los representantes de ayllus forasteros como es el caso de los La Chira, Mecache, Temoche y otros más. 27 Consúltese el libro de Maria Rostworowski: 1961, p. 33. También puede revisarse el capitulo titulado Tierras y Curacazgos en Cucungurá, redactado con la información encontrada en un expediente del Archivo Departamental de Piura, (1649, Corregimiento, Legajo NQ 7, cuaderno 88). 519 6. 3 .1¿ SISTEMAS DE SUCESION Y HERENCIA ANDINO O EUROPEO PARA EL SIGLO XVII EN LA REGION DE PIURA ? A comienzos del siglo XVII se enfrentan judicialmente los herederos de la nobleza indigena del curacazgo de Narigualá. En este caso luchan por controlar el mando curacal doña Francisca Mesocoñera (sobrina) y Francisco Mesocoñera (tia paterno). Después de fracasar los acuerdos internos y locales recurrieron a un largo expediente judicial en la que ambas partes intentan demostrar los derechos de uno y otro al curacazgo principal de la parcialidad de Narigualá. De un lado, Francisca Mesocoñera, sustenta la tesis de la descendencia por linea recta del hijo mayor. La parte contraria, Francisco Mesocoñera, sustenta los derechos de sucesión por descendencia del hijo menor. En este último caso (curaca varón) serán denunciados por haber logrado el titulo de curaca gracias al apoyo interesado del corregidor de Piura y sus influencias ante el virrey en Lima. La defensa legal de Francisca Mesocoñera la asume don Francisco de Montalvo, quien fundamenta su posición con el argumento de que "por fin y muerte del dicho su padre quedó representando su persona por aver sucedido en sus derechos y acciones y habiendo de ser Capullana y cacica ... por aver quedado y ser niña pues ahora tiene siete años". 28 Este escrito es un memorial de comienzos del siglo XVII y describe la genealogia de los Mesocoñeras remontándose a comienzos del siglo XVI. El argumento central de esta tesis es de que la condición de hembra no es un impedimento para asumir el mando del 28 Idem, folio 170. 520 curacazgo y por el contrario recuerda el caso de las capullanas cumpliendo este rol al interior de la parcialidad de Narigualá: "desde su antigüedad y corre la sucesión por ellas de la misma manera que por los varones ... que el último cacique principal del dicho repartimiento de Narigualá que con justo y derecho titulo poseyó el dicho cacicazgo fue Don Diego Elup (Edup?) Tangar el cual por tal fue visitado en la visita que hizo Bernardino de Loayza por orden del virrey don Francisco de Toledo y este fue casado con doña Francisca Tuyepay y durante el matrimonio hubieron por su hija legitima a doña Francisca· Puchupai con la cual se casó don Cristóbal Menaloxa segunda persona del dicho repartimiento y tuvieron por su hija legitima a la dicha doña Elvira Yuncatil ... se casó con Diego Mesocoñera, El Moco, hijo mayor del dicho don Diego Mesocoñera El Viejo". 29 Este juicio en la que.pugnan por legitimar el derecho a la sucesión del mando curacal recuerda al fundador de la dinastia, Diego Edup Tangor; no se conoce todavia casi nada sobre el linaje de don Diego Mesocoñero El Viejo, lo que si se registra es su enfrentamiento con un indio llamado Pascual para asumir el liderazgo étnico, un pleito que será llevado hasta la Real Audiencia de Lima. No existen evidencias o testimonios orales para probar su parentesco cercano con don Diego Edup y su esposa Francisca Puchupai, lideres étnicos cristianizados. Estamos examinando un conflicto por el poder curacal que no sólo reune muchos papeles, sino también el recuerdo histórico de la eliminación fisica de los pretendientes. Esto será confirmado por la declaración que realiza don Cristóbal Fernández Bibas, vecino de la ciudad de San Miguel de 29 Idem, folio sin numeración. 521 Piura, en 20-IX-1610: "que entre los indios de aquella tierra asi por sucesión de cacicazgos como por cualquier apesadumbre que tengan se matan unos a otros con yerbas y otras cosas que los tienen lo cual es muy público y notorio". 30 Conservar los sistemas hereditarios yungas por consenso y el uso de la violencia para imponer sus normas sociales parecieran ser los mecanismos que posibilitaron la reproducción de estas sociedades estamentales durante mucho tiempo. Don Francisco Mesocoñera, curaca principal de la parcialidad de Narigualá "reducidos en Catacaos", tiene en don Lucas Ximenez, Procurador General de los Naturales, a su principal defensor legal. Este funcionario agrega un nuevo elemento en la descripción de los sistemas de herencia yunga, sobre la ascendencia y el recorrido histórico curacal. Como abogado, sostiene que don Diego Mesocoñera, El Mozo, habia muerto antes que don Diego Mesocoñera El Viejo. Y que este último habia apoyado a don Francisco Mesocoñera para que asumiera el mando. La sentencia confirmatoria habia sido dictaminada por la Real Audiencia: "que el dicho cacicazgo le pertenece legitimamente por ser hijo legitimo y mayor de don Diego Mesocoñera El viejo que en la Visita General que hizo Bernardino de Loayza por orden del Vxo. virrey don Francisco de Toledo y por las averiguaciones que hizo Francisco de Grado, corregidor que fue de San Miguel de Piura .•. por ser descendiente del que lo fue al tiempo que los españoles entraron en este reino y asi se le dió titulo 30 Idem, folio 4. 522 del por el dicho vxo. virrey" . 31 Por tanto, la tesis central del abogado Ximenez niega el derecho al mando y gobierno curacal de una hembra, ya que la costumbre practicada entre los indigenas fue la de preferir a los varones. El argumento sustantivo de su defensa plantea que hay "una costumbre muy antigua en los Llanos desde el tiempo de los Yngas", que las mujeres no heredan a los padres en los curacazgos sino "que ordinariamente suceden los parientes más cercanos". En consecuencia, Ximenez rechaza el argumento planteado por dofia Francisca Mesocofiera. Esta última sostiene que por ser hija del hermano mayor gozaba de mayores derechos para asumir el curacazgo: "y dejando hijo varón como dexo en el dicho mi parte debia·de suceder y preferirse a la contraria por ser mujer e incapaz del dicho gobierno pues si fuera hija y mayor del dicho don Diego habiendo hijos varones claro está se debian preferir y asi lo a de ser el dicho mi parte pues no por suceder la contraria en el derecho del dicho su padre se hizo mejor su condición y mudo la naturaleza que tiene de mujer las cuales es costumbre muy antigua en la dicha provincia no suceder a sus padres en los dichos cacicazgos a una falta de hijos sino que ordinariamente suceden los parientes más cercanos cuya costumbre es muy antigua en los Llanos desde el tiempo de los Ynqas y cuando caso no confesado no la hubiera, sino que fueran capaces de gobierno y que hubiera habido cacicas y capullanas en el dicho repartimiento como de contrario se alega y tuviese derecho a este cacicazgo. Le debia conforme a el perder y no ser oida en esta causa, por la parte del derecho que intente de su padre y abuelo que le impugna e 31 Idem, folio 4. 523 imprueba y siendo tan llano por las razones que tengo preferidas de que el verdadero señor y cacique era el padre de mi parte y abuelo de la contraria". 32 Pero hay un hecho contundente en la historia politica de Narigualá (27-XII-1609), el virrey marques de Montesclaros habia otorgado el titulo de curaca principal y gobernador del pueblo de Catacaos a don Francisco de Mesocoñera. El poder virreina! lo habia confirmado en el liderazgo curacal indigena y autorizaba la cobranza de sus salarios que le adeudaba la Caja Real de Piura. La sesión realizada en 18-IV-1610, en el pueblo de San Juan del valle de Catacaos, refrendada por el escribano del pueblo y de cabildo don Pedro Márquez Botello nos permite conocer algunos detalles sobre la ceremonia en la toma de mando por un curaca yunga en Catacaos. En efecto, en este acto de posesión primero se escucha una misa para luego desarrollar otra sesión pública en la casa de los Cabredo. Estando reunidos los curacas e indios principales "e indios parques", el alguacil mayor don Lucas Guaca Mej ia hizo sentarse en una tiana a don Francisco Mesocoñera, a quien "luego le entregó por la mano a los dichos indios principales parques". La lista de los indios presentes y pertenecientes a la parcialidad de Narigualá son los siguientes: Martin Melen, segunda persona Cristobal Megualoxa, Joana Pucha, Goncalo Mevise Puma Palto, Francisco Carache, Anton Pablo (?), Francisco Zapacha, Diego Bifpura, Domingo Anucha Pedro Cucache. 33 32 Idem, folios 19-119v, Lucas Ximenez, en 6 de diciembre de 1611. 33 Idem, folios 20-20v. 524 De aqui ·en adelante, el expediente consultado reúne sucesivas declaraciones de testigos presentados por ambos pretendientes.34 Cada una de las partes interesadas presenta primero un cuestionario o listado de preguntas que posteriormente deberán ser respondidas por los testigos. Aqui encontramos que la mayoria de las preguntas son contestadas y en general, casi todos repiten el contenido del cuestionario con algunas excepciones. Veamos entonces, primero los testimonios que apoyan a doña Francisca Mesocoñera. 34 Véase los anexos documentales del siglo XVII. 6.3.2 PARENTESCO Y MESOCORERA. PODER 525 POLITICO: FRANCISCA Frente a las disposiciones legales sobre la sucesión entre los indios nobles (hijos mayores y hábiles, parientes más cercanos, etc.) se plantea la necesidad de reasumir una antigua costumbre vigente durante el gobierno de los Incas: el sistema de mando de las capullanas, es decir, mujeres que asumen el mando politico de representación y gobierno de un grupo social. Esta es la ecuación planteada en la pregunta 5, que dice: "si saben que a sido del costumbre usada y guardada en el dicho repartimiento de Narigualá y en todas las provincias de los halles desde su antigüedad desde antes que los españoles entrasen en este reino que después que las capullanas subcederen los cacicazgos como si fueran varones y sirven y gobiernan dichos cacicazgos por lo cual saben los testigos que de la misma manera que si el dicho don Diego·Mesocoñera El Mozo dejara hijo varón avia de subceder en el cacicazgo del dicho don Diego Mesocoñera El Viejo en la misma manera la dicha doña Francisca Mesocoñera repreguntando la persona en dicho don Diego Mesocoñera El Mozo su padre lo cual saben los testigos por haber visto la antigua costumbre que se a guardado en los repartimientos y provincias de los Llanos y por lo que an entendido y sabido de sus mayores y mas ancianos y averse guardado y guardarse la costumbre". 35 En la ciudad de San Miguel de Piura, en 24-III-1612, Pablo Mixeran, indio del pueblo de Catacaos y de la parcialidad de Narigualá declara: "que cuando entraron en este reino los españoles seria de edad de siete u ocho años ... y según su razón y aspecto parece ser de hedad de siete u ocho 35 Idem, folios 37-37v. 526 aftos ... y según su razón y aspecto paresce ser de hedad mas de ochenta aftos". Estamos frente a un indio que no habla castellano y que su testimonio ha sido traducido por varios "lenguas" o intérpretes locales. Lo central de su testimonio es que a doña Francisca Mesocoñera le corresponde el curacazgo y que las mujeres si podian acceder al poder indigena ya que es una costumbre que practicaban antes de la llegada de Pizarra en todos los pueblos yungas. 36 Otro testimonio a esta pregunta 5 señala: "Que sabe que a sido y es uso y costumbre e usada y guardada en dicho repartimiento de Narigualá y en las demás partes de estos llanos desde el tiempo de los Yngas e antes que los españoles entraren en este reino y después que las capullanas subceden en los cacicazgos como si fueran varones y sirven y gobiernan los dichos cacicazgos por lo cual save este testigo que la misma manera que si el dicho don Diego Mesocoñera El Mozo dejara un hijo varón y oviera de subceder en el cacicazgo del dicho Diego Mesocoñera El Viejo de la misma forma la dicha doña Francisca Mesocoñera representando la persona del dicho Diego Mesocoñera El Mozo su padre a de subceder lo cual este testigo sabe por aver visto de ojos la antigua costumbre que se ha guardado en el dicho repartimiento y provincias de los Llanos y por lo cual a entendido y savido de sus mayores y más antiguos" . 37 Despues encontramos el testimonio de don Pedro Mechato, curaca principal de la parcialidad de Mechato, indio ladino perteneciente a la encomienda de don Bartolomé Carreña, quien nació aproximadamente en 1550. Este funcionario 36 Idem, folios 46-48. 37 Idem, folios 48-48v. Respuesta 5. 527 indigena declara que "conoció muy bien al dicho don Diego Heduc Tangar cacique mayor de todo el valle y repartimiento de Narigualá, cacique principal". 38 Que también conoció a Diego Mesocoñera El Viejo, curaca principal del repartimiento de Narigualá, jefe étnico que murió después de haber enterrado mucho antes a su hijo don Diego Mesocoñera El Mozo. La declaración de Mechato coincide con la anterior: las hiias muieres pueden heredar y suceder a sus padres pues es costumbre muy antigua, "que por averse usado esto ansi que es el mismo modo que el dicho don Diego Mesocoñera El Mozo dejara un hijo varón a de subceder en el dicho cacicazgo la dicha doña Francisca Mesocoñera Puchupay su ija representando la propia persona del dicho don Diego Mesocoñera El Mozo su padre lo cual este testigo save por averlo visto como dicho tiene y que esta costumbre antigua se a guardado en el dicho repartimiento de Narigualá y los que tiene dichos y otros de estos Llanos y que ansi lo a entendido este testigo y sabido de sus mayores y más ancianos y esto responde". 39 38 Idem, folio 52. 39 Idem, folio 52. 528 6.3.3 PARENTESCO Y PODER YUNGA: FRANCISCO MESOCO&ERA. Los cargos de curacazgos coloniales se heredan por sucesión de sangre. La sucesión era generacional, "es decir, la herencia al cargo de curaca se realizaba de preferencia dentro de una misma generación, hasta agotar a los candidatos, solo entonces pasaba el curacazgo por la siguiente generación. De esta manera heredaba primero el hermano del curaca e incluso pareceria que los hijos de éste tenian prioridad sobre los propios hijos para heredar, aun más, según Rostworowski ... las hermanas mujeres tenian prioridad de derechos sobre sus propias hijas ... la voz hermano no solamente se entiende para los hermanos de un mismo padre o madre sino en un sentido más amplio". 40 Rostworowski (1961) y Netherley41 plantean para el siglo XVI, la vigencia e11 la costa norte de un sistema de sucesión en la que primero el poder pasa de un hermano a otro, y en segundo lugar, al hijo del curaca. Es un régimen sucesorio que estaba sujeto al consenso de los miembros de la parcialidad, quienes ratificaban la designación del sucesor que habia señalado el curaca. También podian escogerse de otra parcialidad ya que los curacas procreaban hijos en varias mujeres. Por tanto "trataban de observar los requisitos de habilidad para gobernar y lograr la descendencia por linaje". Para finales del siglo XVI, "cuando morian los caciques, casi generalmente subcedian 40 Eugenia Núñez, 1991, pp. 37-38. Maria Rostworowski, 1989, Costa peruana prehispánica; IEP, Lima p. 187. 41 Patricia Netherley, 1988, Los sefiores tardios en la costa y sierra norte; en: Revista Alternativa, NQ 9, pp. 59-75, Ces, Chiclayo. 529 hermanos y sobrinos, pero ya van pervertiendo esta orden y van, como acá en España, subcediendo (los) hijos". 42 En suma, a todo esto, los españoles impusieron el mayorazgo y el cristianismo como requisitos para heredar el cargo de curaca. Este es el caso de un pueblo cercano a Paita: a don Luis de Colán lo sucedió su hermano Domingo de Colán, en 1622. Pero no todo está dominado por el gobierno masculino. En la costa norte se presentó el gobierno de los curacazgos por mujeres nobles hasta comienzos del siglo XVII. Esta costumbre fue llamada el gobierno de las Capullanas o Sayapullas, 43 y ocurrió en los pueblos de Colán, Sechura y Catacaos. Aqui gobernaron las mujeres por no existir hermanos varones que asumieran el mando étnico. En efecto, un testimonio de 1610 señala que "vió a doña Luisa capullana cacica del pueblo de Colán gobernar y mandar en el por ser cacica y subcedió lo mismo con su marido que con la dicha Leonor (capullana y cacica de la parcialidad de Menón) en Catacaos, casada con un indio que no era cacique sino tributario y ansimismo conoció este testigo ser cacica y segunda persona del repartimiento de Colán a doña Latacina por ·ser hija de don Francisco 42 Eugenia Núñez, 1991, pp. 37-38; Jiménez de la Espada, (1965), 1881-1897, tomo II, p. 43. 43 De igual forma se registra para el curacazgo de Reque. En Piura, Maria Rostworowski examina el caso especial de las capullanas. Numerosas fuentes registran el mando y gobierno de mujeres en Colán, Sechura, Catacaos, Narigualá, Nonura y Menón. En 1601, en Colán se encuentra a la capullana doña Luisa y a doña Latacina como segunda persona. Esta es una prueba del funcionamiento del sistema de autoridades y de la dualidad femenina. Avanzando el siglo XVII predomina un nuevo ordenamiento social predominantemente masculino. Maria Rostworowski, Estructuras andinas del poder. Ideologia y Politica, IEP, Lima, pp. 119-120. 530 Lachayobra y subcedió en el siendo hija y ... aunque son mujeres por no tener hermanos barones que le puedan preferir, subceden en los cacicazgos desde tiempo inmemorial en esta provincia".H Posteriormente, la sociedad colonial indigena impondrá las normas con las cuales los curacazgos serán conducidos por los varones: estos heredan los cargos y conducirán el mando yunga. Sobre los sistemas de sucesión, los cronistas y funcionarios reales plantean el funcionamiento de dos tipos: a) la europea (de padres a hijos) y, b) la andina ("de la elección del más hábil"). 45 Para Maria Rostworowski, la historia del Tahuantinsuyo muestra que "las sucesiones no eran generacionales, sino dentro de un grupo de "hermanos"; que en el "mundo andino los puestos no eran necesariamente trans~itidos de padres a hijos, sino al más competente, es decir, al que conseguia mayor influencia y poder". 46 (véase cuadro NQ 106). H Declaración de Bartolomé Carreña, encomendero; AGN, 1610, legajo 23, cuaderno 627, f. 65. Ricardo Garcia Roseel, 1903, Monografia histórica del departamento de Piura; en: Boletin de la Sociedad Geográfica de. Lima, tomo XIII, pp. 193-242. 45 Maria Rostworowski, 1983, p. 160. 46 Maria Rostworowski, 1983, pp. 173-177. Véase el cuadro resumen de varios casos de valles costeños. 531 CUADRO NQ 106. LA HERENCIA DEL PODER INDIGENA EN LOS VALLES DE LA COSTA CENTRO-SUR. 47 ARO NOMBRE DEL VALLE 1571 Chillón 1535 Rimac 1561 Lurín-Ica 1553 Chincha 1572 SISTEMA DE HERENCIA CURACAL Juan Martinez de Rengifo, "la noticia de la herencia al hermano" y solo más tarde al agotarse su número pasaban a la siguiente generación. Muere el viejo curaca Taulichusco y lo sucede su hijo Francisco Guachinamo, por ser ca-regente de su padre. Muerte éste último, es elegido su hermano Gonzalo. El curaca Hernando Anicama, lega su sefiorio a su "hermano" Alonso Guaman Aquixe (p. 156). "que escogian por jefe al que estuviese más apropiado para el cargo y no miraban si era el hijo, tia o hermano o primo del gobernante" (Relación de Chinacha de Castro- Ortega Morejón). Toledo. Carta al rey "en la sucesión del Imperio no se elegia al primogénito sino al hijo que mostraba capacidad para gobernar" (Levillier, 1940, tomo II) ( pp. 158-159). En la costa norte el sistema de sucesiones prefiere al "hermano" en lugar del hijo. Maria Rostworowski lo comprueba también para la costa y la sierra. Precisa que no 47 Maria Rostworowski, 1983, cap. 6, La diarquia entre los Incas, pp. 156-159. 532 sólo el "hermano" era un "candidato, sino igualmente el hijo de la hermana" . 48 Postula que antes de 1532, la transmición del poder curacal no se efectuaba forzosamente de padres a hijos. El criterio predominante era escoger al "más hábil" entre los posibles candidatos ya fuesen "hermanos" del difunto cacique, el hijo de la hermana o también un hijo. En 15 de noviembre de 1576, el virrey don Francisco de Toledo otorgó el titulo de curaca del repartimiento de Catacaos a don Diego Mesocoñera El Viejo. Desde entonces un largo juicio enfrentará a los miembros integrantes de este clan familiar de los Mesocoñera hasta 1610, en la que se confrontan dos grupos con sistemas de sucesión diferentes: la europea y la incaica. Sin embargo, en el siglo XVII triunfa el modelo europeo de la primogenitura y la herencia directa, es decir, la implantación del fuero castellano en las sucesiones de los curacazgos. Veamos ahora las pruebas y los argumentos presentados por don Francisco Mesocoñera. Los testimonios recogidos contradicen los argumentos planteados por Francisca Mesocoñera: "los hijos varones se prefieren a las hembras en la subcesión de cacicazgos aunque sean las hijas o mayores ... en uso y costUmbre muy antigua de el tiempo de los Yngas" . 49 En la ciudad de San Miguel de Piura, en 27-II-1612, declara esta vez don Francisco Pariñas El Viejo, principal del pueblo de Catacaos, 48 Maria Rostworowski, 1983, p. 155. 49 Idem, folio 85. indio ladino, quien nació 533 aproximadamente en 1552. El testimonio oral de Parifias confirma las acciones realizadas por los funcionarios reales en Piura y las operaciones ejecutadas por el visitador Bernardino de Loayza en 1573; asi, en la respuesta tres dice: "Y en la averiguaciones que hizo Francisco de Grado, Corregidor que fue de la ciudad de Sant Miguel de Piura fue sefialado por legitimo e verdadero sucesor en el dicho cacicazgo del cacique que lo fue a el tiempo e cuando los espafioles entraron en este reino". 50 Sobre el sistema de sucesiones de los curacas sostiene en su respuesta seis: "Que en el dicho repartimiento de Narigualá y en otros de los reducidos en dicho pueblo de Catacaos siempre a estado en costumbre de muchos afios a esta parte de que los hijos varones se preferian a las hembras en la subcesión de los cacicazgos aunque las hijas fuesen mayores que los hijos varones y la misma borden a oydo decir este test~go a algunos indios antiguos que se guardava en el tiempo de los Yngas sin que se ayan ussado en esta racon cosa e contrario ... (firmado) Parifias" . 51 Otro testimonio presentado por don Pedro de Ojeda, quien nació aproximadamente en 1561, confirma este dato importante para el estudio de la estructuras familiares de la élite yunga cataquense; afirma que los ascendientes directos de don Diego Mesocofiera El Viejo, "siempre a estado en uso y costumbre muy antigua desde el tiempo de los Yngas de que los hijos varones se prefieren a las hembras en la subcesión de cacicazgo aunque sean hijos mayores" . 52 50 Idem, folio 87v. 51 Idem, folio 88v-89. 52 Idem, folio 127v. 534 Sobre los ascendientes familiares del curacazgo presenta un esquema de parentesco en la que probablemente los abuelos sean hermanos de sangre pero que registran nombres diferentes (de madres, abuelos, etc.). Asi, Francisco Mesocoñera (el abuelo) tiene un hermano llamado Diego Nariguela (Narigualá?), el mismo que será recordado por Francisca Mesocoñera con el nombre de Diego Elup Tangar (véase cuadro NQ 107). Pareciera que este último gobernó Narigualá hasta 1573, fecha en la que un comisionado de Francisco de Toledo revocó su mandato y entregó el mando a don Francisco Mesocoñera El Viejo. A partir de esta fecha prosigue el juicio que se prolongará hasta el primer tercio del siglo XVII y en la que s.e enfrentan sobrina y tío como representantes del linaje de los Mesocoñeras. Esta particular situación histórica se expresa en el testimonio de respuesta a la pregunta tres: "que por fin y muerte de don Francisco cacique principal padre del dicho Diego Mesocoñera El Viejo, .e por ser mochacho de poca edad, el dicho don Diego entró a gobernar el dicho cacicazgo de Narigualá don Diego Nariquela hermano del dicho don Francisco padre del dicho Diego e abuelo del dicho don Francisco Mesocoñera que le presenta por testigo, hasta que el dicho don Diego Mesocoñera tuvo edad cumplida para poder gobernar el dicho cacicazgo de Narigualá e vido este testigo que después que tuvo hedad cumplida gobernó el dicho don Diego Mesocoñera el dicho cacicazgo por titulo que del le dio el dicho don Francisco de Toledo ... que el verdadero subcesor del dicho cacicazgo de Narigualá del que lo era al tiempo e cuando los españoles entraron en esta tierra y esto sabe por haberlo visto y entendido siendo beneficiado del pueblo de Catacaos e oydo a los mas viejos antiguos naturales del dicho pueblo de Catacaos". 53 53 Idem, folio 126-126v. Los subrayados y resaltados son mios. En este espacio regional representantes étnicos de costeño la élite 535 los diferentes yunga buscaron consolidar y reforzar sus derechos sucesorios y fortalecer sus privilegios políticos y económicos. Paralelamente se registra otra tendencia orientada por la masa indígena tributaria: la migración temporal, y en otros casos definitiva, hacia otros valles en busca de tierras, empleo e ingresos económicos que le permitieran la reproducción y la autosubsistencia económica en una región articulada a un mercado colonial norteño. 54 Finalmente, Francisca Mesocoñera logra conseguir una sentencia favorable de la Real Audiencia de Lima en 15-VII-1614. Con esta resolución judicial, en el fondo los funcionarios locales buscaban "normalizar" y reforzar la sociedad colonial en Piura. Los costos del juicio serán deducidos de los salarios adeudados a este funcionario indígena que privileg~aba sus relaciones económicas con los representantes de la "República de Españoles". Generalmente los jefes étnicos se encontraban endeudados a encomenderos y estancieros-comerciantes, fracción social dominante interesada en disponer de un agente administrativo favorable a sus negociaciones y que les permitiera la cobranza puntual de los tributos, la cancelación de los repartos y préstamos monetarios, la seguridad interna y la evangelización cristiana. En fin, se busca disponer de un curaca legalizado a fin de controlar a la población indígena y asignarse el pago del tributo. En el extremo opuesto de la pirámide social se encontraban sobreviviendo los indios tributarios atados a 54 Susan Ramírez, 1991, Patriarcas provinciales: la tenencia de la tierra y la economía del poder en el Perú colonial. Madrid, Alianza América. 536 la coerción extraeconómica, tal como lo declara, por ejemplo, don Antonio Escalante en 6-III-1613: los indios "que estaban todos divididos por sus chacaras excepto el indio enfermo estuve en el dicho pueblo de Catacaos hasta después de la oración aguardando que viniesen Marcos Coachillora y Payapos de la parcialidad de Mecomo y no vinieron por que dijeron los indios alcaldes alguaciles del dicho pueblo que no parescian y que el Patapus estaba en Iecalá doce lenguas desde dicho pueblo que avia ido a ver a un hijo suyo que estaba sirviendo su mita y enfermo y por ser ya tarde mando a don Juan Yumiche alcalde del dicho pueblo se viniese preso a la cárcel pública de Piura". 55 En el siguiente gráfico presentamos un esquema general que incorpora a los dos linajes fundadores de la parcialidad de Narigualá. El primero tiene como fundador a Diego Edup Tangar y termina en Francisca Mesocoñera, quien finalmente recuperó el curacazgo.en 1614. El segundo, tiene como punto de partida a don Francisco (Nariguela); 56 muerto este lider étnico, quien asume el mando será su hermano Diego Nariguela, ya que su hijo don Diego Mesocoñera (El Viejo), no contaba, por entonces, con la edad suficiente para recibir y ejercer el curacazgo. Será recién, aproximadamente en 1573, que este último recuperó el mando luego de proseguir un largo juicio ante la Real Audiencia de Lima. Este curaca procreará tres hijos varones: Diego Mesocoñera El Mozo, Francisco Mesocoñera y Francisco Puil. Su hijo mayor, llamado Diego Mesocoñera El Mozo, se casó 55 Idem, folio 153v. 56 Sólo se menciona su nombre y no su apellido o toponimia, por tanto, también podria llamarse Francisco (Mesocoñera), quien será el abuelo de un pretendiente al cacicazgo en el siglo XVII, bautizado también como Francisco Mesocoñera. 537 con Elvira Yuncatil (nieta de Diego Edup Tangar) y de este matrimonio nació Francisca Mesocoñera. Muerto su padre y después su abuelo, ella reclama la posesión del curacazgo. Sin embargo, por minoria de edad, las autoridades coloniales entregaron el mando político a su tio Francisco Mesocoñera. En resumen, a lo largo de este expediente judicial encontramos el sustento de dos argumentos sobre el sistema de sucesión curacal: Francisca · Mesocoñera: que las hembras pueden heredar y asumir el curacazgo .. por ser costumbre inmemorial, siempre y cuando sean parientes directos de un curaca. Francisco Mesocoñera: que las hembras no pueden asumir el curacazgo, ya que desde el tiempo de los Yngas se estableció que el mando se prefiera a los hijos varones y que ordinariamente los suceden los parientes más cercanos. 57 57 Idem, folios 126-126v. Declaración de don Pedro de Ojeda. También se registra que Diego Mesocoñera El Mozo "fue casado en primera vez con una hija de un cacique del pueblo de Sechura de la encomienda des te testigo" ( Ruiz López Calderón), folio 123. CUADRO NQ 107. LINAJES Y CURACAZGOS DE LOS MESOCORERA EN LA PARCIALIDAD DE NARIGUALA (CATACAOS, PIURA) DIEGO ELUP TANGAR(*) 538 FRANCISCA TUYEPAY J 1 FRANCISCO(MESOCORERA?) 1 1 EL VIEJO (1) 1 ~r ---------------,,-------~ 1 FRANCISCA PUCHUPAY ~ DIEGO MESOCORERA, CRISTOBAL MENALOXA ·· EL VIEJO (2) 1 ELVIRA YUNCATIL 1 ljl ? .. LA CHIRA(**) 1 DIEGO MESOCORERA 1 FRANCISCO MESOCORERA ~r ___ E_L __ M_o _ z_o ______________ ~l 1 FRANCISCA MESOCORERA JUAN TEMOCHA (*) cacique en 1572; (**) hija del curaca y gobernador de Catacaos, don Juan de La Chira. (1) Diego Edup Tangar también es llamado Diego Nariguela, hermano ~e Francisco Nariguela o Mesocoñera (?); (2) Toledo en 1576 confirma el mando del curacazgo de Narigualá; en el caso de Diego Mesocoñera, el Mozo se recoge el testimonio de que su primer matrimonio lo unió con una hija del curaca del pueblo de Sechura, pero no se registra su nombre (véase nota 53). 6.4 MECACHES Y HARIGUALAS TRIGO. 539 LA LUCHA POR LA TIERRA Y EL A comienzos de siglo XVII se inicia un largo juicio para conseguir la posesión de unas tierras adyacentes al tajamar de "El Tacalá", ubicado en la margen izquierda del rio Piura y con fronteras territoriales de la parcialidad de Narigualá. Esta vez, la denuncia es realizada por don Diego de Mendieta, a nombre de doña Luisa de Calderón, adjuntando una lista de preguntas, que en resumen persigue demostrar lo siguiente: 58 a) Que Francisco Ypulupú, curaca principal de Mecache, de linaje indigena "desde el tiempo de los Yngas", representa el ascendiente principal de los señores que gobernaron la parcialidad de Mecache. Por tanto, el sucesor legitimo es don Alonso de Mecache. Estando en vida, este indio noble procreó dos hijos:· una hija natural, llamada Luisa Calderón, y otro varón bautizado como Francisco Mecache. Ambos se procrearon en madres y parcialidades diferentes (cuadro NQ 108). b) Cuando falleció Alonso Mecache, y por minoria de edad de sus hijos, tomó el mando del curacazgo doña Luisa Ypacatil (capullana), mujer de don Cristóbal Miccsaloxa (también se registra como Menaloxa). e) Que Alonso Mecache heredó "de sus padres y abuelos desde el tiempo de los Yngas unas tierras llamadas Pudintilá que están en el valle de Catacaos". 58 Archivo Departamental de Piura: 1613-1614, Corregimiento, Legajo 2, Expediente 20. 540 d) Posteriormente, Cristobal Miccsaloxa y Luisa Ypacatil vendieron estas tierras (Putintilá y Ximpilá) a Juan Vásquez, sin oposición de los curacas e indios tributarios de Narigualá. e) Sin embargo, mucho antes, cuando, estaba vivo el curaca don Francisco Ypulupú, éste acordó un "convenio" con Miguel Puxilla, para cederle temporalmente, a este último, un pedazo de tierras en Pudintilá. Doña Elvira Haquiscatil {capullana) le cedió estas tierras de Pudintilá a Miguel Puxilla, quien inmediatamente lo habilitó y sembró. Posteriormente realiza varias gestiones para conservarlo como propiedad privada y señorio. Esta vez, las tierras curacales son presentadas como tierras realengas y se trata de comprarlas a las autoridades locales y virreinales. En sus escritos y memoriales, Miguel Puxilla sostiene que.las tierras reclamadas por Francisco Mecache y Diego Mendieta no son las de Pudintilá sino otras: "que están muy distantes y apartadas, de ellas que caen pegado al rio de está ciudad media legua o poco mas de ella a la mano derecha del camino real ... al dicho pueblo de Catacaos pasados los corrales donde tuvo estancia Gonzalo Prieto Dávila... y ha tenido... y cuenta Joan de Torres Calderón ... alcalde ordinario de esta ciudad". Otro testigo, llamado don Fernando Sócola, informa que estas tierras no se llaman Pudintilá sino que su verdadero nombre es Nunichala, y que las que están en sus alrededores y contornos son las del curaca e indios de la parcialidad de Mecache. Las declaraciones de don Francisco Mesocoñera, curaca del repartimiento de Narigualá, confirma esta posición, agregando algunas particularidades: que "fueron repartidas antiguamente por el mojón y mojones antiguos del 541 dicho pueblo y repartimiento y nombrase Muyusala aunque las llaman Puyuntala que son las referidas tengo sin que los Mecaches ni otra ninguna persona tengan ni hayan tenido en todo ni en parte cosa alguna de ellos por que las tierras de Puyuntalá que dicen son otras, están muy distantes y apartadas media legua poco más de desta ciudad pasado los corrales donde tubo estancia y sembró Gonzalo Prieto Dávila y dio las que el dicho Joan Vásquez posee que esta como referido tengo fueron de la dicha Capullana y después del dicho Miguel Puxilla pues las tuvo y poseyó hasta que murió lo cual todo asi declaran Pablo Antón, Don Francisco Sócola, Tomas Quacacha, Diego Yeguarén, Andres Payach". 59 Este juicio por tierras se prolonga y alcanza una primera sentencia favorable decretada por el visitador don Diego de Arce, quien ordena la restitución de las tierras de Pudintilá a los indios del repartimiento de Narigualá, previa valorización .Y cancelación de las inversiones y mejoras realizadas por don Juan Vásquez Espinoza.60 ¿ Cuáles fueron las verdaderas razones de la lucha por la tierra en este sector ? Una respuesta preliminar la encontrariamos en las declaraciones hechas por don Juan Vásquez : son tierras con acceso al agua y dedicadas al cultivo del maiz, trigo y vifias. Paralelamente se disputan, la hegemonia y legitimidad de estas posesiones territoriales, las parcialidades de Narigualá y Mecache: "que por ser chacara tan buena en que ha coxido tanto maiz, trigo y fruta que a vendido y el trigo amasado por dinero". 61 59 Idem, folio 229. 60 Idem, folio 242. 61 Idem, folio 131. 542 CUADRO NQ 108 LINAJES YUNGAS: LOS MECACHES (SIGLO XVII) ~ FRANCISCO YPULUPU 1 ALONSO ME CACHE (1M) (2M) 11 LUISA CALDERON FRANCISCO YPACATIL ME CACHE (capullana) 6.4.1 543 LA LUCHA POR LA TIERRA ENTRE MECACHES Y NARIGUALAS. A comienzos del siglo XVII se produce una mayor valorización de las tierras del desierto de Catacaos. La lucha por el control de la tierra enfrenta, esta vez, a dos parcialidades indigenas integrantes de la comunidad indigena de San Juan Bautista de Catacaos. Desde un principio, ambas partes recurren a las autoridades coloniales para conservar diferentes porciones de tierras agricolas. Para conseguirlo, sus dirigentes no vacilan en utilizar las .Ordenanzas legales que sancionan los privilegios que gozan aquellos que reciben el mando del curacazgo. Mecaches y narigualás recurren a los testimonios orales y documentales para argumentar sus derechos legitimas y recuperar y conservar un pedazo de tierra que explota un vecino foráneo en Catacaos: don Juan Vasquez de Espinoza. Para este propósito, don Francisco de Mesocoñera (curaca de Narigualá) y don Francisco Mechache (curaca de Mecache), ambos autoridades indigenas, reconstruyen sus árboles genealógicos y recuerdan las acciones realizadas por sus antecesores para asegurar el acceso y derecho de posesión de tierras para sus clanes familiares. Francisco Mecache reconoce que Luisa Capullana de Mecache (llamada también Luisa Calderón Ypacatil) vendió las tierras de Pudintilá a don Juan Vasques de Espinoza. Este, una vez abastecido de capitales y de mano de obra empezó a cultivarla: "que por ser chacara tan buena e que a coxido tanto maiz, trigo e fruta que a vendido y el trigo amasado 544 por dinero" . 62 Tiempo atrás, cuando vivia don Francisco Ypulupú, éste otorga en calidad de préstamo a Miguel Puxilla (indio de la parcialidad de Narigualá) una porción de tierras "por estar empapadas y rrosadas para sembrar en ellos y el susodicho las prestó para que sembrase como sembró en ellas un año sin que fuesen suyas". 63 Sin embargo, Ypulupú murió imprevistamente y los Mecaches nombraron curaca a don Alonso Mecache. Este, a su muerte, no tiene hijos mayores para heredar el mando, y al encontrarse en minoria de edad don Francisco Mecache, asumirá el gobierno del curacazgo doña Luisa Capullana "como nieta y hija de caciques principales por una y otra linea de abolengos y subseción legitima del dicho cacicazgo desde el tiempo de los Yngas". 64 En consecuencia, queda anulado todo tipo de acuerdo realizado con cualquier indio de la parcialidad de Narigualá: "que las dhf!S. tierras de Pudintilá son heredadas de padres e abuelos por subcesión de los Yngas". 65 En 1610, em.pieza a cultivar estas tierras don Juan Vasques de Espinoza, es el momento en que se produce la visita por don Diego de Arce, funcionario real quien verificó que "estava la dha. doña Luisa con su marido (Cristobal Micsaloxa) en el valle de Piura La Vieja 13 ó 14 leguas desta ciudad". 66 62 Idem, folio 131. 63 Idem, folio 131v. 64 Idem, folio 126. 65 Idem, folio 132v. 66 Idem, folio 133. 545 De otra lado, los Narigualá, presentan otra versión sobre la historia de la tenencia de esta tierra. Ellos plantean como dueño inicial de estos terrenos a Elvira Haquiscatil Capullana, quien a su vez la traspasa a Diego Puxilla. Aun más, los Mecaches han conferido los nombres y lugares de estas tierras: "Si saben que las tierras ( .. roto .. ) intala que los dichos don Francisco Mecache y Diego de Mendieta pidió por sus demandas no son las de suso referidas sino otras questan muy distantes y apartadas, dellas que caen pegado al rio desta ciudad media legua o poco mas della a la mano derecha del camino real Pucual (?) al dicho pueblo de Catacaos pasados los corrales donde tuvo estancia Gonzalo Prieto Davila y a tenido ..•. y quenta Joan Torres Calderón .... alcalde ordinario desta ciudad". 6? Por consiguiente, los Narigualá reclaman como suya las tierras de Pudintilá. Los Mecaches vendieron ilegalmente a don Juan vasques de Espinoza. Estas tierras son valorizadas con el trabajo y la inversión en semillas, la construcción de acequias y de numerosos camellones. En efecto, entre 1608 y 1609, se construyen varias sementeras produciéndose ligeras cosechas. En 1610, la producción agricola mejora mucho más, asi se "hizo la tercera sementera y se cogió el año de (1)611 asta 60 anegas de trigo e veinte de maiz". Habilitar tierras agricolas demanda una inversión inicial de más de tres mil pesos a don Juan Vasques. Este accionar no es aislado sino que forma parte de un amplio movimiento agrario en la que los indios de Catacaos y vecinos no encomenderos se habian trazado la meta de ampliar la frontera agricola gracias a la abundancia de agua y a una alta demanda de los mercados locales y provinciales: "traer 67 Idem, folio sin numeración. 546 el agua ... cortar y desmontar el monte y poner y criar ... las dichas casas cerca y talanqueras ... y en los jornales de los negros e yndios que en ello y en las sementeras beneficio y cosecha dellas se an ocupado asta el dia de oy y a gastado el dho Juan Vasques de Espinoza tres mil pesos corrientes antes más que menos .... de semejantes obras labores y travajo y pagas de jornales ... Si saben que los caciques e yndios de los repartimientos de Mecache y Narigualá del pueblo de Catacaos y todos los yndios del dho pueblo tienen abundancia de tierras sobradas y podidas hechas montana que ay en ellas ya otras muchas poblaciones demas de las que cultiban y an vendido y que para venderlas y darlas no hazen sus escrituras sino de palabra y si algunos saben más que esto es una cedula simple, y esto se acostumbra asi y loan visto". Las dificultades para extender la frontera agraria provienen generalme~te de la escasez de agua y la inexistencia de canales de riego y sistemas de pozos que aseguren un crecimiento normal de plantas alimenticias, árboles frutales y pequefios bosques, asi como la crianza de toda clase de ganado mayor y menor. En este caso, en un lapso de tres afias, se transforma la tierra desértica en tierra agricola: "que las tierras de Pudintilá ... las vendió dofí.a Luisa,Capullana que fue del repartimiento de Mecache a Juan Basques de Espinoza que no se acuerda el tiempo ... que esta ... un poco desmontada que era dificultosa llebar a ella el agua sino fuese con Tacalá el por ser la tierra muy alta ... porque le costó su plata el abrir las acequias y hacer Tacalá en las quebraduras que avia para ... No tenia acequias abiertas ninguna y el agua baja y lejos y las tierras muy altas y que tenian necesidad de ahondar mucho la acequia principal conque se riegan y las acequias de dentro de las dhas tierras para aberse de regar 547 y que pudiesen dar fruto y esto responde". 68 Sobre este punto coinciden numerosas declaraciones: "Dixo que sabe por aberlo bisto muchas veces que el dicho Juan Basques Espinossa se ocupó tiempo de tres afias poco más o menos con sus esclabos y anaconas y el con su persona en abrir la acequia principal con que se riegan las dhas tierras". "Abierto de las dhas tierras puede caber asta cantidad de nueve almudes de trigo y tres de maiz y que todo será una hanega de trigo" .. "que el Juan Vasques de Espinossa ... a puesto en las dhas tierras un pedazo de vifia de hasta 300 sepas y un parral de ubas ... árboles sidras, ciruelos". 69 "que este testigo sabe como Juan Basques de Espinossa hubo hacer e abrir la acequia y alzar camellones y los dos primeros que sembró no coxió nada de lo que sembró y que no sabe la cantidad de pesos que le puede aber balido de aprovechar de las dhas tierras y arboledas". 70 El expediente que hemos consultado lamentablemente está incompleto y deteriorado en su parte final. Asi, para enero de 1614, se comunica a la autoridades locales que este documento judicial será enviado a la villa de Saña para su examen por el licenciado don Francisco de los Olivos. 71 Esbozar· el problema de la tenencia de la tierra de Pudintilá, 72 nos permitió conocer varios aspectos de la realidad económica y social de las parcialidades de 68 Idem, folio 194. 69 Idem, folio 194v. 70 Idem, folio 195. 71 Idem, folio 274. 72 Llamado Puyuntulá en el siglo XX. 548 Narigualá y Mecache: a) destacan los datos referidos al proceso de colonización del desierto. Curacas, indios y criollos extienden la frontera agricola y pugnan por controlar pedazos estratégicos de tierras y las cuotas de agua y mitayos; b) las genealogias presentadas por doña Elvira Capullana {Narigualá) y doña Luisa Capullana {Mecache), con una antiguedad "e subcesión legitima desde el tiempo de los Yngas", y un listado de los testigos presentados por ambas partes. Son la prueba contundente de la existencia de una vida social dinámica y en pugna contra los mecanismos de sujeción colonial. En suma, disponemos de una abundante Jnformación que será examinado en otro estudio mucho más exhaustivo y especializado. 73 En un registro notarial, fechado en San Miguel de Piura en 23 de mayo de 1615, se anota que don Francisco Mecache Ypalupú, curaca principal de la parcialidad de Mecache, encomendado a la corona real, es hijo de don Alonso Mecache (cuadro NQ 109). Este testimonio escrito lleva la firma del 73 Otro tema son las toponimias locales; algunos testigos declaran Pundichala, otros Pudintilá, Nunichala y Nunixala. Idem, folio 259. De igual forma, tenemos un registro detallado de los testigos por parcialidades: HARIGUALA Pedro Mechato Alonso Mechato Luis Biocha Alonso Chucti Pedro Palacha Baltazar Calderón Hernando Savadon Diego Yopolan Alonso Loanan Diego Zapucha Pedro Balzero Andres Puyuhitiayay MECHA CHE Pablo Antón Tomás Guacha ? Ayachipay Pablo Lexeran Gonzalo Nicho Francisco Pariña Gonzalo Meguele Francisco Socola Felipe Naupayca Juan Utuha Fernando Socola (folios 259-269}. 549 corregidor don Juan de Andrade Colmenero y del protector de naturales don Pedro de Vivar y Guzmán. Esta vez, Mecache, reitera su triunfo en el juicio contra don Juan Vasques de Espinosa. No deja de mencionar la existencia de un tercer litigante, el cual está representado en la persona del curaca de Narigualá y de don Diego Puxilla, a quienes también derrotó en la Real Audiencia de Lima. Y para lograr la confirmación de lo actuado reafirma, a través de este nuevo escrito la donación de las tierras y chacras de Puyintala a doña Luisa Calderón quien a su vez se habia casado con don Diego Mendieta, 74 su defensor legal. 74 Archivo Departamental de Piura: 1615, Escribano Francisco Morales, Protocolo NQ 40, folio 18; "sobre la chacara e tierras de Puyintila ... a que salieron por terceros opositores don Francisco Mesocoñera, cacique del repartiaiento de Narigualá y don Diego Puxilla principal del dicho repartimiento". Siguió un juicio hasta la sentencia definitiva en la Ciudad de los Reyes, fue su asesor don Pardo del Castillo. CUADRO NQ 109. SUCESION GENEALOGICA DE LOS CURACAZGOS DE LA PARCIALIDAD DE LOS MECACHES, SIGLOS XVI-XVII. PEDRO QUERECHE 1 FRANCISCO YPULUPU 1 ~~ ALONSO FRANCISCO JUAN ME CACHE ME CACHE YPULUPU . FRANCISCO MECACHE YPULUPU (1615) 550 551 6.5 NARIGUALA TIERRAS Y CURACAZGOS EN CUCUNGURA. A mediados del siglo XVII se produce otro largo juicio entre don Jacinto Temoche, curaca principal de Narigualá, y un indio tributario de la misma parcialidad. Ambos litigan por el control y la posesión de unas tierras llamadas Cucungurá. 75 Entre los argumentos presentados por Temoche hay una en la que sostiene que estas tierras las habia recibido en calidad de herencia. Para probarlo, presenta numerosos testimonios orales y escritos sobre la legitimidad y legalidad de su posesión. Estos afirman que las de ·cucungará son tierras curacales, "mediante haber sucedido en ellas por muerte de don Juan Temoche, mi padre, que en su vida las poseyó, cultivó y sembró sin contradicción". Tradicionalmente est9s terrenos habian sido distribuidos por las autoridades del cabildo de indios de Catacaos. Sin embargo, esta vez frente a las numerosas peticiones de lotes de tierras y/o una mayor redistribución de terrenos y pastos entre indios y españoles, la visita y composición de tierras practicada por don Juan Dávalos Cuba y Maldonado, a mediados del siglo XVII, obligó a las partes interesadas a realizar una nueva división de terrenos de orilla y de los campos de pastizales en el despoblado del valle del Bajo Piura. En efecto, un nuevo reparto de tierras se practicó en 75 Archivo Departamental de P iura: 1649, Corregimiento, Legajo NQ 7, Cuaderno NQ 88. Esta vez el juicio enfrenta a Francisca Canapay viuda de don Juan Temoche contra Juan de Salinas, indio tributario de Narigualá y que tiene el apoyo del protector de naturales don Pedro Céspedes. DESBORDES DEL RIO EN EL VALLE DE CATACAOS. Huertas,1995,Pág.74 . : .··. :· .. ."~:t.::~{-..;¡.~~~;;~ ; . . . . . .- "'-P..1f". • .::":"" • ;:~ .•. ~.:.o.;..+. .. ;;lO~vH .• · .. ·: - .. ' ,; 11 1.5 8 1.- Cata caos 10.- Isla Segunda 2.- San Clemente 11.- Isla Primera que pertenece a los 3.- Ñapica Cata caos 4.- Salinas de Colpaval que han esta- 12.- Isla T ere era do en posesión de los Catacaos 13.- Puente por donde se pasa a la pri- 5.- Casa Nueva de Gu~axa que di- mera Isla cen 14.- Esta orilla es lindero 6.- Casa Vieja 15.- Tierras de los Zapatas 7.- Acequia para el Valle 16.- Valle perdido S.- Tacala 17.- Brazo que se abrió y vuelve a en- 1.- Río Corriente con la segunda se- trar en el paración haciendo la segunda y 18.- Tercer estado del río tercera isla año de 1728 552 Catacaos y asi lo asegura un testigo: "Que cuando vino el Juez de tierras en la repartición que izo de las que pertenecía a los naturales le izimos sabidor de los referidos en este escrito... porque los midieron y nos dexaron en ellas sin embargo de abernos dado en las tierras de Harigualá las que nos cupieron de la mesma suerte al dicho Juan de Salinas las que asi le señalaron en cantidad suficiente para que pueda sembrar y cultivar para su sustento". 76 Pero los bienes del curaca de Narigualá no se ajustan a lo anotado en este juicio. Si bien es cierto que doña Francisca Canapay, curaca principal del repartimiento de Narigualá y madre de Jacinto Temoche, recibió una provisión real para conservar sus tierras {dice "prosiga en la labor de las tierras que están a la falda de la guaca u cerro que llaman Cucugnaxa las cuales lindan por un lado con tierras que llaman Yjanaxa"), de otro lado, su extensa parentela también recibió la confirmación de otras porciones de tierras por concepto de "antigüedad" de estos linajes costeños. Asi, por ejemplo, los Temoche incluyeron otros terrenos en el asiento de Cocugnaxa: "tierras que lindan con las que compuso su Majestad el Comisario Juan de Morí, difunto, que fué del dicho pueblo". A esto se agrega, "otro pedazo de tierras cercadas y rosadas, seis cuadras del dicho pueblo, donde puede coger mucha cantidad de trigo". 77 "E la dicha doña Francisca (tiene) una huerta junto al dicho pueblo en que ocupa mucha cantidad de tierras de pan sembrar que oy sirve de potrero al dicho don Jacinto, su hijo, en que tiene una manada de ganado". "E asimismo tiene la susodicha otro pedazo de tierras donde sembrar". "(Que) 76 Idem, folio 9. 77 Idem, folio 12. 553 posee Jacinto Temoche su hijo, por compra que hizo a los albacéas del Comisario Juan de Mari, difunto, de sus bienes treynta fanegadas de tierras en que se cogen sementeras considerables". La denuncia presentada por Juan de Salinas, indio labrador de la parcialidad de Narigualá, plantea una excesiva e ilegal posesión de tierras por los curacas de Narigualá. Presenta su demanda al Protector de Naturales don Pedro Céspedes, afirmando que "todas cuales como tengo dicho fueran bastante aún para otra Comunidad mayor que las del dicho". No obstante, el protector de naturales presenta otra versión de los hechos, dice "que las tierras nombradas Cucungara que estan y caen a la falda de la guaca o zerro que llaman Cucungara que lindan con tierras llamadas de Ytangara y comienzan.desde el alto del dicho zerro hasta abajo pertenecen a Juan Salinas, Francisco Cano y Lorenzo Yequerlupu, cacique y segunda persona de la parcialidad de Melen".78 Se trata de un territorio que dispone de sistemas de riego y que han sido compradas al bachiller Juan de Mori; es un lote que mide aproximadamente 30 fanegadas y producen entre 200/300 y 500/600 fanegadas de trigo (un costal de harina de 7 arrobas es valorizada entre 6 y 7 pesos)--. En esta controversia interviene el corregidor de San Miguel de Piura, don Pedro de Valladares y el cabildo del pueblo de Catacaos (1649) en pleno: Pedro Napicha (alcalde ordinario), Juan LLenquerre (escribano), Miguel Timaná y Juan Potosi (regidores); las fronteras territoriales 78 Idem. folio 20. 554 señaladas por la parte de Juan Salinas propone lo siguiente: "los cuales comiencas desde el alto de Cuncugnara asta avajo y las posesyo ... Juan Yagneg Puallamucha y otro nombre aguelo de los dicho mi parte ... lindan por la parte de abajo con tierras que fueron de Diego Guapacha Payasec pay por otro nombre" y se les dieron y repartieron a Juan de Salinas, Francisco Cano y don Lorenzo Yequerlupu, curaca y segunda persona de la parcialidad de Narigualá y Melen. 79 Ahora bien, los testigos presentados a favor de los Temoche, reafirman la tenencia, posesión y cultivo de estas tierras, ubicadas en la margen izquierda del rio Piura: TESTIGOS QUE DECLARAN A FAVOR DEL CURACA TEMOCHE. NOMBRES Pablo Icanaqué Miguel !tacha Diego Xunco Francisco Mecache PARCIALIDAD Narigualá Narigualá Narigualá Mecache Cacique OFICIO sd. sd. sd. principal. Los testimonios orales proporcionan datos sobre dos temas que están vinculados a la tierra y al poder local: a) la "posesión antigua"~ y b) la dinámica y funcionamiento de los linajes curacales y el régimen de posesión de tierras. Sobre el primer tema, informa don Francisco Mecache, edad 60 años, que "conoce las tierras llamadas Cucungará que 79 Idem. f. 11-12. Además se anota que "son las que pose fa don Juan de La Chira" y que ahora las posee Juan Temoche. También se registra que don Lorenzo Yequerlupu estaba casado con Juana Melen, señora del curacazgo de Melen. 555 están dos leguas poco mas o menos adelante del pueblo de Catacaos ... y en ella ahora más de 40 años que vido que a un indio ... llamado Yanep, natural del dicho pueblo y de la parcialidad de Harigualá y las labraba y cultivaba y hasta que las dejó por falta de agua y al cabo de mucho tiempo que estuvieron baldias y conocidas por tierras de los caciques de la parcialidad de Harigualá, entró labrándolas don Juan Temoche y doña Francisca Canapay su mujer como tales caciques del dicho Repartimiento y las an poseido de más tiempo de 20 años asta aora y asta que vino don Juan Dávalos que es Visitador de Tierras". 80 Sobre el tema de los linajes curacales, el Protector de Naturales, informa que la madre de Jacinto Temoche, doña Francisca Canapay "es bisnieta de Pualla Mucha". Este personaje pareciera ser el fundador y tronco principal de la parcialidad de los Narigualá. En reiteradas oportunidades Temoche y Juan de Salinas declaran su vinculo parental con este lider histórico yunga. En verdad, estamos ante esquemas genealógicos con lineamientos europeos y que la burocracia colonial usará para elegir y legalizar a las las autoridades indigenas afines y para su servicio. Un instrumento de legitimación serán estos cuadros parentales con "linea y genealogiav presentados por las diferentes ramas de los curacazgos norteños. Un primer ordenamiento de la genealogia del curacazgo de Narigualá para los siglos XVI-XVII contiene la relación parental entre Juan Yagnec, Pualla Mucha y Jacinto Temoche81 (véase cuadro NQ 110). Debemos señalar que el expediente consultado se encuentra 80 Idem, folio 44-45. 81 La historia social de linajes como los Pualla Narigualá y los Temoche. este pueblo Mucha, los yunga une varios Mesocoñera, Los 556 incompleto. Sin embargo contiene datos muy valiosos para estudiar la estructura y las instituciones indigenas. Por cierto, para 1649, el cabildo indigena de Catacaos estaba integrado por los siguientes dirigentes: Juan Llenquexe (escribano), Pedro Napicha (alcalde ordinario), Miguel Timaná y Juan Potosi (regidores). Una de las preocupaciones centrales de éstas autoridades indigenas es la de administrar el recurso tierra y lograr el control sobre los linderos, la situación económica y el procesamiento de los reclamos presentados por Juan de Salinas, Lorenzo Yequerlupú (casado con Juana Melen, señora del curacazgo de Melen) y Francisco Cano, todos hermanos naturales del pueblo de Catacaos, parcialidad de Narigualá. Frente a este cuadro general, debemos advertir que la versión proporcionada por el Protector de los Naturales contradice las versiones sostenidas por el curaca Temoche. Los terrenos en disputa no serian tierras despobladas sino . ocupadas, fertilizadas y cultivadas: "Las cuales comienzan desde el alto de Cuncungnara hasta abajo y las poseyó ... Juan Yagnec Pualla Mucha ... abuelo de los dichos mis partes ... lindan por la parte de abajo con tierras que fueron de Diego Guapacha Payasec Pay por otro nombre". Posteriormente, estas tierras habian sido distribuidas a Juan de Salinas, Francisco Cano y Lorenzo Yequerlupú (curaca y segunda persona de la parcialidad de Narigualá y Melen. 82 Son tierras que babia conducido don Juan de La Chira y, que a mediados del siglo XVII las cultivaba don Jacinto Temoche. Este uso y recambio de conductores serán ratificados por los testimonios de varios testigos: ~ Idem, folio 11-12. 557 CUADRO NQ 110. CUADRO GENEALOGICO DE LOS CURACAZGOS QUE GOBERNARON LA PARCIALIDAD DE NARIGUALA. JUAN YAGNEC PUALLA MUCHA DIEGO MESOCO&ERA EL VIEJO MARIA QUEPUPAC DIEGO MESOCO&ERA EL MOZO FRANCISCA YUCATIL . FRANCISCA MESOCO&ERA (CANAPAY) JOAN TEMOCHA JACINTO TEMOCHA (1649) 1 DECLARANTES CONTRARIOS AL CURACA JACINTO TEMOCHE. NOMBRES Juan Chuquiguanca Juan Ycanaqué Manuel LuxiLupú Martin de Melen PARCIALIDAD Parifias Cucio Mechato · Narigualá EDAD 58 OCUPACION tributario a 1 e a 1 d e principal segunda 558 De todo lo expuesto podemos extraer algunas conclusiones preliminares a) Los curacas de Narigualá reforzaron y ampliaron sus posesiones territoriales, orientando los cultivos agricolas con la siembra de plantas y vegetales con alta demanda (trigo-maiz-panllevar) para luego comercializarlos en la ciudad de San Miguel de Piura y el puerto de Paita. Por ejemplo, las tierras que compraron a los albaceas de don Juan de Mori (treinta fanegadas), producian entre 200/300 y 500/600 fanegadas de trigo. A un precio de 6-7 pesos por costal de harina de siete arrobas, los ingresos obtenidos anualmente permitieron ampliar y conservar sus posesiones territoriales, status y lina)e yunga. b) Por el lado de los indios tributarios, registramos una especialización hacia el transporte; el arrieraje con mulas es un rubro de servicios que complementa los ingresos agroganaderos de las parcialidades étnicas. Se incrementa el número de pequeñas parcelas a los bordes del rio y en el tablazo desértico. Se intensifica la ganaderia caprina como una fuente de recursos que permitirá enfrentar los endeudamientos y prevenir los efectos de la imprevistas alteraciones climáticas (lluvias torrenciales y sequias prolongadas). Los indios de Narigualá migran temporalmente hacia otros valles para conseguir ingresos extras que les permita asegurar su economia de autosubsistencia. Una asociación particular de diversas especializaciones laborales les posibilita no solo acumular tierras y poder politico sino también recuperar y conservar su memoria histórica étnica para enfrentar la dominación colonial española. En este sentido la lucha por la tierra no es sólo un instrumento 559 politico para reforzar las relaciones intrafamiliares de los curacas asi como las de administrar los diversos conflictos entre parcialidades nativas y forasteras, sino que su posesión también lo alcanza triunfando con el reforzamiento poder comunal frente a la dura agresión de la naturaleza y de los hacendados piuranos. Frente a estos últimos eventos naturales se mueven con mucha libertad a lo largo de la costa norte peruana: "Item si sabe que la causa de haber pocas cosechas en el dicho valle asi de maiz como de trigo entre los indios del dicho repartimiento de Narigualá la causa no es por falta de agua ni de tierras ni por que sean bajas ni altas pues todas sirven unas por el riego y otras por humedad sino porque los mas son arrieros y el más tiempo del año están ocupados en sus trajines y recuas y quieren comprar más ayna (?) su sustento que hacer chacaras por ser les más útiles con que es visto que no tener cosechas los indios no es por faltarles tierras, pues a cada uno se les dlo y repartió lo que le toca sino la causa referida". 83 83 Idem, folio 21-22. 560 6. 6 LOS TEMOCHE INDIGENA. TIERRAS, TRIGO - MAIZ Y SERVIDUMBRE Carlos Francisco Melispe, indio natural del pueblo de Catacaos, prosigue un largo JU1C10 contra don Joan Temoche, gobernador y curaca de la parcialidad de Narigualá. 1 Este es un litigio que llega a la Real Audiencia de Lima y en la que interviene directamente el virrey Marqués de Guadal cazar. El legajo revisado contiene múltiples acusaciones, pqr "exceso y delitos" (Capitules), contra la autoridad curacal. Sin embargo, Temoche logra finalmente ser absuelto de todos los cargos imputados. De otro lado, frente a esta sentencia desfavorable, Carlos Francisco Melispe solicita la entrega de una copia de estos autos judiciales para remitirlo a España y poner en conocimiento del Rey las irregular~dades cometidas por un funcionario indigena establecido en la costa norte del virreinato del Perú. En los memoriales presentados por Melispe se plantea que Temoche ( 1624) es un delincuente y por tanto debe ser castigado por "haberse servido de ellos sin pagar y series deudor de cantidad de pesos asi de servicios como de cosas que le ha tomado". 2 Melispe acusa al curaca Temoche de practicar libremente la compulsión laboral, el trabajo gratuito, y la servidumbre indigena. Es decir, utiliza e impone el trabajo forzado, relaciones laborales prohibidas por reales cédulas y ordenanzas españolas. En consecuencia, los tribunales examinan un caso singular, la lucha entre un Biblioteca Nacional del Perú: 1626, B994. 2 Idem, folio 4. DESBORDES DEL RIO EN EL VALLE DE CATACAOS. Fuente: Lorenzo Huertas, 1995, Pág. 72 . ___ ,.. _ __....,._,_ ----~---. 1.- Cata caos 2.- San Clemente 3.- Sechura 4.- .. Salinas de Colpa val que los cata~ 5.- 6.- 7.- 8.- caos han poseído Chocholla o ... que dicen Acequia Corriente Tacala Río Corriente y el primer estado ·-..---_; que se supone estuvo cuando em- pezó el bachiller Morí eri 1645 9.- Esta orilla del río es lindero, com- . , . puestas con el1.:. 13.- Primer estado del río 561 indio tributario contra un lider étnico yunga y funcionario de la corona española. Ambos litigantes pertenecen a grupos sociales diferentes pero unidos por su pertenencia étnica a la parcialidad de Narigualá.3 Veamos primero los cargos presentados por Carlos Francisco Melispe. Estos se concentran en los puntos siguientes: 1. Cultivo de la tierra y explotacion del indio yunga: "de continuamente hace todos los años muchas sementeras de trigo y maiz, en tres y cuatro partes y la mitad de ellos en compañia, con el gobernador su compadre, y otra parte en compañia con el mismo su padre don Fernando Sivar y con españoles, y cada sementera de ellos son una fanegada o dos, donde tiene el dicho ocupados todos los indios". 4 "que se hallan de presente en el mismo pueblo, trabajando de noche y de dia en regar y reservar gastando los dichos indios sus lampas y hachas y sus comidas y vestidos, sin pagar sus trabajos, todo el tiempo hasta que coge en limpio todas las dichas sementeras y los revende el maiz en chichas y el trigo hace harinas y amasa y los vende entre los dichos naturales". 3 Carlos Francisco Melipis, indio principal, natural del repartimiento de Narigualá; Joan Temoche, curaca gobernador, natural de Narigualá. 4 Idem, folio 5. 562 2. Especializacion laboral y trabajo gratuito: "Item que el dicho tiene ocupados en cada sementera un indio tributario y una india viuda y más un muchacho y una china para guardar las dichas chacaras de maiz y para guardar los pájaros en las chacaras de trigo, asimismo ocupa a las demás indias viudas y chinas para coger el trigo en su casa y asi como para vender el pan como para amasar sin paga". 3. Indias viudas y trabajo textil: "Ytem que dicho Joan Temoche ha echo de continuamente derramas entre las indias viudas del dicho repartimiento de Narigualá de quienes hagan ropa blanca y pavilos para mecha (?) y costales para encostalar su trigo y más sobrecamas y sobremesas y tablas de manteles y todos estos sin pagar sus trabajos a las indias". 4. Trabajo gratuito, rituales festivos y migracion indigena: "Item el dicho don Joan Temoche, a nueve o diez años, a que es cacique de dicho repartimiento por la dicha su mujer, continuamente a hecho juntas taquies y borracheras en su casa de noche y de dia con todos los indios e indias de dicho repartimiento de Narigualá, con cien botijas de chicha mas o menos por cada mes o dos forzándolos a los dichos indios e indias, viejos y viejas a que acudan todos en su casa del dicho para beber la dicha chicha y sefíaladamente los dias de domingos y fiestas de guardar para recogerlos mejor y muchas veces quedar alguna parte dellos sin oir misa por dar gusto al dicho don Joan Temoche por que los indios en no habiendo en cumplir con el vicio 563 tal mal que el dicho les enseña y consiente por juntarse lo que no tienen los desventurados indios en apremiar y a molestar de mil servicios y mitas sin dejarles descansar ni dar lugar para buscar sus sustentos para sus mujeres e hijos e hijas los cuales sean de dar y ofrecer cada indio tributario a dos patacones y las indias a patacón. Asi viudas como viejas y los indios reservados a dos patacones por los cuales están los dichos indios tan pobres y necesitados, no tienen que traer para pagar aún sus tributos no tienen ni alcanzan por, los agravios y molestias que el dicho hace, por que él no es tan vengativo en no cumpliendo los dichos indios en sus maldades y mal juicio del dicho Joan, no les deja descansar ni un dia ni dos cuando les ace que vaya a servir a otra parte a quien el dicho les parece como son los encomenderos y los oficiales reales, escribanos y protectores y a sus amigos, por los cuales los dichos indios desamparan sus tierras dejando sus mujeres y hijos e hijas, se van en tierras extrañas a donde están poblados en Truj illo y Saña y Chiclayo y en la Ciudad de los Reyes y más adelante que es Yca y Cuzco y finalmente cargándose a los pobres indios que están en sus pueblos, sobrellevando las mitas y servicios personales que debian y deben los indios ausentes y especialmente para poder remediar nuestra obra de Tacalá no se hallan indios por causa del dicho don Joan a más de tres años que padecemos de todo el pueblo de comida por haber perdido la dicha nuestra obra del Tajamar que está en la ciudad de Sant Miguel de Piura por no aver indios y finalmente por falta de personas que estuviera sobre ello con particular cuidado y por su causa del dicho". 5. Curacas e indios migrantes: "Item que el dicho don Joan viene todos los años en la 564 ciudad de Truj illo diciendo para juntar y recoger a los indios questán en la dicha ciudad de Trujillo y las demás partes y vuelve sin llevar ningún indio por respecto que los indios ausentes le paga y cosecha más doblado asi en ropa y vestidos, como en mulas y botijas de vinos que le dan los dichos indios ausentes, les deja el dicho dándoles más favor con que los dichos indios quedan mas libres de las obligaciones que deben en sus pueblos en que reciben notable agravio a los que quedan en sus pueblos y sufriendo mil trabajos y tormentos que les hace el dicho don Joan para que el dicho no· use más ni consi~nta a los indios ausentes amparo y alivio para los trabajos que tenemos de presente que es la obra de nuestro Tajamar5 que está en la ciudad de San Miguel de Piura a donde tenemos la toma principal para nuestras chacaras, que el mismo don Joan reduzca y recoja a los indios que están fuera de su pueblo asi como los que están en la ciudad de Trujillo y Saña ... a los que están en las sombras de los encomenderos y vecinos como los estancieros ... de recoger y reducir a los dichos indios. Y a los indios que sirven en todas sus sementeras y de otros servicios que les hace y sirven les pague a cuatro reales y a las indias viudas y viejos y muchachos y chinas que les pague sus trabajos de guarda de sus chácaras". 6. Jornadas laborales y salarios indígenas: "Item que el dicho de continuamente tiene ocupados dos indios con dos fanegas de maiz, una de jora y otra de maiz, en que los dichos indios a de moler las dichas dos fanegas con sus dineros de los dichos dos indios, que cada fanega 5 Según ésta información, las grandes crecientes del rio Piura destruyeron esta represa en el verano de 1624. 565 cuesta a seis reales la moledura y después a de cocinarlas en tres dias siguiendo los dichos indios de noche y de dia y después los a de vender, o beber, hasta que se acabe la chicha y les den su plata sin faltar un real, si son 24 6 25 botijas tantos patacones, les dan al dicho don Joan por las dos fanegas y no les paga a los dichos indios sus trabajos, este uso y costumbre tiene el dicho". 6 7. Trabajo forzado e indios tributarios: "Item que el dicho tiene reservados algunos indios tributarios especialmente a los deudos y parientes de la dicha su mujer y otros indios a quienes el dicho les parece bien por lo cual, librando de las obligaciones que deben los demás y les carga a los otros indios del dicho repartimiento de Narigualá por no tener los pobres que vele por ellos y ser el dicho don Joan muy favorecido de los encomenderos y no se atreven a quejarse a las justicias de la ciudad de Sant Miguel de Piura". 8. Ropa de algodón y mercado de ventas: "Item que el dicho escoge las mejores piezas de ropa del tributo de anaco blanco y los trueca con otras peores con las que hace derramas entre las indias viudas y los vende entre los indios del dicho ... a nueve pesos por mejor y teftida de morada, a diez pesos y pintada a 13 6 14 pesos con el dicho es tan rico y con las granjerías de mil tratos y contratos, y tiene y hace en el dicho pueblo desde que es cacique por su mujer asi mismo como las mulas y ropas y las demás cosas que recibe de los indios ausentes, los emplea 6 Idem, folio 7. 566 y revende entre los indios.del dicho pueblo de Catacaos". Temoche es un curaca vinculado a las transacciones mercantiles de la región y para obtener mayores utilidades no vacila en utilizar el trabajo gratuito de los comuneros parcelarios. La servidumbre indigena estaba prohibida por la corona española. Las acciones del curaca de Narigualá contravienen la legislación indiana. Los cargos contra el curaca Temoche son evidentes y no pueden ocultarse: a) Ocupa a los indios gratuitamente en el trabajo de las sementeras de trigo y maiz .Y no cumple con pagarles sus jornales; b) Emplea a los indios para la guardiania de sus chacras, las tareas de la cosecha y el transporte. No cumple con el pago de sus salarios. e) Encarga a los indios la fabricación de ropa blanca, pabilos para mechas y costales, sobrecamas, sobremesas y manteles. No paga los salarios. d) Los indios realizan una diversidad de servicios y mitas sin dejarlos descansar. Los salarios pagados por el curaca con muy bajos. Paga por jornada, a cada indio tributario dos patacones, y a las indias un patacón. e) Obliga a la migración a los indios tributarios, (Trujillo, Saña, Chiclayo, Lima, Ica, cuzco) para trabajar gratuitamente en favor de hacendados, encomenderos y amigos. De tal suerte, que las mujeres y los hijos quedaban desamparadas y sin sustento. f) Las cosechas son revendidas a los propios indios y con 567 sobreprecio; g) Se amasa y vende pan sin pagar los salarios respectivos por el trabajo realizado; h) Los indios muelen el maiz, cocinan la chicha y luego la venden. Al final, entregan la cuenta al curaca y este no les reconoce su trabajo, no reciben pago alguno. i) Les revende la ropa del tributo, y de igual forma lo hace con las mulas. j) Practica la reventa de mulas y de toda clase de ropas y otras cosas de los indios ausentes. Las migraciones de los indios a otros valles reduce la oferta de mano de obra. La represa del Tacalá no ha sido posible reconstruirla por la escasez de mano de obra. De igual modo, las raciones alimenticias escaseaban por la contracción de las cosechas y la carencia de tierras con riego. Temoche viaja casi todos los afios a la ciudad de Trujillo y a otros valles con la intención de recoger a los indios tributarios. . -Pero no puede ejecutarlo ya que los tributarios le entregan una cantidad de dinero a cambio de prolongar un tiempo mayor su estadia. Frente a esta situación los familiares de los indios migrantes están obligados a multiplicar sus tareas productivas y de servicios que les permita cumplir sus obligaciones con el curaca. Pero el resultado final es el crecimiento de la deuda ya que solo reciben salarios muy bajos. Por cierto, el curaca de Narigualá nunca pierde, cuando los 568 indios tributarios se fugan, aquel descarga los servicios y las obligaciones sobre los parientes más cercanos de su mujer e incluso, anade a otros indios parientes y pertenecientes a a su parcialidad para que trabajen a su favor o cumplan con cancelar la deuda en dinero metálico. Una de las acusaciones más graves sobre Temoche es la de practicar las idolotrias diabólicas. Este curaca realiza y participa de continuas reu~iones festivas y rituales con numerosos indios tributarios: "ha hecho juntas, taquies y borracheras en su casa de noche y de dia con todos los indios e indias del dicho repartimiento de Narigualá ... con cien botijas de chicha mas o menos por cada mes". Es probable que estas sesiones públicas sean una expresión de la reciprocidad andina. En suma, las acusaciones contra el curaca Temoche pueden resumirse en tres grandes temas: a) Utiliza la coerción extraeconómica para sus negocios. No cumple con el mandato real de pagar los salarios a los indios tributarios conforme a los aranceles existentes. b) Acumula muchas riquezas vendiendo y revendiendo toda clase de bienes de uso. e) Practica las idolatrias yungas con los indios de Narigualá. Pero el corregidor de Piura, don Sebastián Ruiz de Castro (29-VIII-1625), resuelve a favor de Joan Temoche. Frente a este dictámen Carlos Francisco Melipis presenta un recurso de apelación adjuntando nuevas pruebas documentales. Para este efecto solicita una autorización para que actúe en 569 calidad de intérprete de los naturales 1 don Francisco Pariñas 1 curaca principal de la parcialidad de su mismo nombre. 1 Melipis reune numerosos testimonios orales a su favor. En primer lugar presenta a don Martin Melen 1 indio ladino 1 curaca segunda persona del repartimiento de Narigualál con 44 afios. Este lider étnico declara: "Que habrá tiempo de 10 años poco mas o menos que don Joan Temoche casó con doña Francisca Canapay, cacica del repartimiento del Narigualá ... ha visto que el indio don Joan Temoche ha sembrado con los indios del repartimiento una hanegada de trigo y tres de maiz en una parte y en otras con los indios reservados a sembrado otra chacara de camotes y asimismo sabe que en compañia de Fernando Sivar su padre en el valle de la Muñuela abiendo regado el rio las tierras hico una chacara en compañia de su hijo de una fanegada de trigo de sembradura y el año dicho que hizo la dicha compañia con el dicho su padre izo otra chacara de trigo y maiz en el valle de Zapañar, y sabe este testigo que este presente año en que estamos tiene sembrados dos fanegas de trigo y media de maiz en el dicho valle de la Muñuela y asimismo sabe que no a hecho chacara ninguna en compañia de don Joan de la Chira, no menos sabe que aya hecho compañia con españoles, y asimismo sabe que el dicho don Joan Temoche para el beneficio de las dichas sementeras trae ocupados bastantes indios tributarios reservados ocupándolos por cada tres semanas mudándolos asi para la boca de las dichas chacaras en que se ocuparan un mes los dichos veinte indios como para la sembrar y desenvalijar y trillas y cogerlo y el maiz en que se ocuparan otros dos meses y medio el cual dicho tiempo sirven los dichos indios con sus lampas y 1 Idem 1 folio 13v. 570 hachas y llevan sus comidas y no les pagan ninguna cosa por su trabajo y el dicho maiz que se lleva de las sementeras lo hace chicha y vende a los dichos indios y el trigo lo hace harina y el pan lo vende a los dichos naturales y este les vende". 8 En general, los testimonios orales presentan a Temoche como un verdadero patrón rural que siembra la tierra y vive acumulando pequeñas fortunas privadas usando prácticas laborales ilegales y contrarias a la legislación española, en particular, utiliza toda clase de contratos y pago de salarios a los trabajadores indios. La denuncia contra este curaca insiste en plantear que los indios se han convertido en sus vasallos y no del rey. El régimen laboral practicado es la compulsión, similar a los ejercitados por los encomenderos y hacendados. La novedad para este tiempo es que en Narigualá lo practica abiertamente un curaca yunga, de raiz forastera. Este lider étnico via el matrimonio logró acceder al patrimonio materno de los curacazgos de Narigualá: Francisca Canapay (Mesocoñera). Las reglas comerciales obligaban a que finalizado un ciclo agrario se ofertase un lote variado de bienes de consumo; el ciclo productivo y mercantil articulaba a los curacas, a los comerciantes y a los indios tributarios, yanaconas y mitayos. Sin embargo, el mayor beneficiario de este circuito económico son los miembros integrantes del clan familiar de los Temoche-Mesocoñera. 8 Idem, folio 17-17v. 571 CUADRO NQ 111. TIERRAS Y CULTIVOS DEL CACIQUE JOAN TEMOCHK CONDUCTOR TEMOCHK FERNANDO SIVAR Y TEMOCHK TIPO DE PRODUCTO CANTIDAD Trigo Maíz Camotes Trigo-Maíz Trigo-Maíz 1 fanegada 3 fanegadas 1 chacara 1 chacara (dos faneg.) 1 chacara UBICACION varias partes valle La Muñue1a v a 1 1 e Zapañar. de Temoche es un curaca yunga que administra una variedad de parcelas agricolas con ubicaciones territoriales descontinuadas y en tres microvalles distintos: Catacaos, La Mufiuela y Zapañar (hoy conocido como el pueblo campesino de La Campana, en el Alto Piura). Estas posesiones rurales se encuentran distribuidas en territorios que van en dirección Oeste-Este. Es decir, desde las orillas del mar hasta las nacientes cordilleranas del valle de Piura. Desde los despoblados desérticos cercanos al mar hasta los territorios agricolas del curacazgo de Pabur aproximadamente. Los Temoche-Mesocoñera explotan y aprovechan una variedad de recursos naturales en los diversos niveles o pisos climáticos, la disponibilidad de aguas, tierras y bosques de algarrobo. Pero, para el desarrollo de una agricultura comercial no hay suficiente mano de obra, la escasez de este factor productivo limitará la expansión económica y la oferta de los productos agropecuarios para el consumo de las haciendas y casa-tinas, de las estancias ganaderas, del puerto de Paita y de los numerosos pueblos indios costeños y serranos 572 (cuadro NQ 111). Esta orientación comercial de las actividades del curaca Temoche son confirmadas por las declaraciones realizadas por los indios de la parcialidad de Narigualá en 1624 (véase cuadro NQ 112). Sobre la utilización gratuita de la energia humana indigena para el beneficio económico del curaca de Narigualá parece ser un asunto tolerado, y sin limites, que consienten interesadamente el corregidor y la burocracia real asentada en Piura. Estos funcionario presentan la servidumbre indigena y el comercio como actividades legales practicadas por la autoridad indigena. En verdad, en ningún lugar del virreinato del Perú se respeta al pie de la letra las Ordenanzas y las reales cédulas y decretos que regulan la economia y la sociedad. El servicio personal estaba terminantemente prohibido pero las unidades de producción de españoles y ·curacas se disputaban la mano de obra tributaria para acumular mayores grados de riqueza, usandolos con salarios bajos o mediante el trabajo gratuito y el trueque en sus diversas modalidades. Este curaca de Nariguala se habia incrustado en la economia mercantil y monetaria que imponia velozmente el sistema colonial. 573 CUADRO NQ 112. RELACION DE TESTIGOS DE LA PARCIALIDAD DE NARIGUALA NOMBRES Juan Alache Sebastian Talicha Diego Ytacha Juan Girón Lorenzo Ropero Felix Guanca Diego Chepa Diego Lacllcha Martín Leapacha Sebastian Quineche Diego Falicha Santiago Ytacha Diego Ehecha Martín Melen Felipe Gonxa Pedro Ullafia Cristobal Megualo Diego Laxache Domingo Alacha CASTA PARCIALIDAD Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio de Miguel Sócola Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio Nariguala Indio de Martin Melen Indio Nariguala EDAD 54 40 44 26 32 49 40 30 40 40 48 48 +40 49 +40 +48 +70 +30 sd. Ladino Ladino Ladino n.s.f. n.s.f. Ladino ( *) n.s.f. ( * * ) (*): curaca segunda Persona; n.s.f= no sabe la fecha. (**): principal. Sus actividades como lider étnico forman parte de una economia comercial en expa,nsión, y en la que participan varios grupos sociales. En efecto, don Martin Melen, declara "Que abiendo estado los indios del dicho pueblo de Catacaos este presente año en el puerto de Payta para el aderezo de las tinajas (?) por mandato de su merced el dicho maese de campo y abiendolo vuelto a enviar a su pueblo para que acudiese a sus sementeras el dicho don Juan 9 Temoche ... con achas que algunos mandaban recoger y tener aprestados para si conviniese bolber a Payta junto y recogió de la dicha parcialidad de Narigualá 40 o 50 indios y los tuvo a su chacra que tiene en el dicho pueblo de 9 Idem, folio 60v. 574 Catacaos de trigo ocupándolos sin dejarles acudir a sus chacaras y sementeras y agora esta segunda vez que su merced el maese de campo volvió al dicho puerto de Payta juntó los dichos indios y los tuvo a su chacara que aún en dias de fiestas no les dejó holgar sin pagarles su trabajo". Esta movilización de la mano de obra indigena entre Catacaos y Paita no es un hecho aislado sino que forma parte del sistema colonial al servicio de la corona española y de una variedad de intereses privados. Asi, declara, don Juan Xiron "que habiendo-vuelto de Payta de servir en las trincheras y en lo demás que se le mandó por su merced el maese de campo estando en el presidio del dicho puerto este presente año el dicho don Juan Tenoche diciendo tenia borden de su majestad para tener juntos los dichos indios por si fuesen menester tenian juntos mucha cantidad de indios sin dejarlos ir a sus chacaras y los llevaba a la suya y los hacia sembrar y sembró seys almudes de trigo y maiz sin reserva a los indios de su parcialidad domingos y fiestas" . 10 Valiendose de su cargo de curaca, Temoche concentra suficiente mano de obra indigena para garantizar la siembra y la cosecha de sus propiedades rurales. Esta vez, don Pedro de Ullaña señala con lujo de detalles esta práctica social: "que todo el tiempo que el dicho Juan Temoche cacique de Nariguala ocupa los indios de esta parcialidad todo los años en hacer chacras de trigo y maiz y camotales y un año sembró en el valle de Malinqas una hanegada de trigo y en el valle de Zapañar sembró dos años dos chacaras de trigo ... una hanega de sembradura y en el valle de la 10 Idem, folio 62v-63. 575 Muftuela a sembrado otros dos años de anega y media cada uno y este presente afto sembró en el valle de Catacaos ocho almudes de trigo las cuales dichas chacaras de trigo, maiz y camotales a bisto este testigo beneficiar con indios tributarios de la dicha parcialidad sin pagarles". 11 ¿ Cuál fué el régimen de trabajo impuesto por el curaca a los indios tributarios de la parcialidad de Narigualá ? ¿ El peonaje asalariado, el trabajo de mitayos y tributarios endeudados ? ¿ Servidumbre ? ¿ Continuidad de la reciprocidad andina disfrazada en una economia mercantil? Estamos frente a un curaca que distribuye bienes europeos y presta dinero, y a cambio los indios tributarios están obligados a trabajar jornadas dobles y triples al año para poder cancelar sus deudas y contratos (cuadro NQ 113). Esta . modalidad puede verificarse, ya que su opositor, Carlos Francisco Melipis presenta una relación de tributarios acreedores de don Juan Temoche. El tamaño de las deudas están medidas con el trabajo realizado en las chacras y en la preparación de la chicha. De la lectura de los testimonios pareciera que la forma más usual de conseguir mano de obra fue la de utilizar el sistema de endeudamiento a corto y mediano plazo. 11 Idem, folio 63-63v. 576 CUADRO NQ 113. MEMORIA A LOS QUE EL DICHO JUAN TEMOCHE DEBE EN SUS SERVICIOS DE SUS CHACRAS Y SEMENTERAS DE TRIGO Y MAIZ Y EN SUS HUERTAS Y EN SU CHICHA: NOMBRES Tres indios tributarios Pedro Namucha Juan Paquiugualu Martin Libicha Martin Llamacha Martin Nalicha Juan Bitolan Felipe Adenaquem Diego Burran (Beerran) Diego Chempe Diego Talicha Florencia Tinecha Martin Letecha Martin Cacha Pedro Quinilan Francisco Guaman Alonso Mimicha Lorenzo Cillacha Bernardo Lupucha Felipillo de Megualoxa TRABAJO REALIZADO Y DURACION En tres sementeras En una sementera En sementera de Xapañar hasta ·cosechar el trigo. 9 semanas de tres mitas Dos semanas Dos semanas Dos semanas Dos semanas Tres semanas Dos semanas en sementera, una en chicha (f.103). Cuatro semanas en las sementeras Cuatro dias Ocho dias en Xapañar. Ocho dias en Xapañar Bien, ahora pasemos a examinar, ¿ Quién fue Carlos Francisco Melipis, también llamado Francisco Carlos Papalacha ? 12 Los testimonios de Juan Temoche lo presentan como un "indio parque", tributario de la parcialidad de Narigualá. 13 Reiteradamente recibe la calificación de indio 12 Idem, folio 61v. 13 Idem, folio 47. 577 rebelde que no "acepta cumplir la mita".u Las rivalidades con Temoche eran muy antiguas: "por haber pretendido por pleito el cacicazgo". Melipis es un indigena (o mestizo?) que no está aparentemente vinculado a la nobleza Tallán,· y por el contrario, reiteradamente será calificado de "indio tributario y pechero y no estar reservado" .15 Otro testigo ofrece algunos datos adicionales: "Y como es indio que usa de invenciones y mañas mudándose el nombre en diferentes pleitos llamándose unas veces Francisco Tumuchat(i) y otra Francisco Carlos y otras Carlos Francisco Melipe haciéndose hijo de cacique y que se crió en el convento de San Francisco de Lima y que su padre fué principal y oficial de albañil siendo toda falsedad porque su padre era un indio parque como el y trabajó en la obra del Tacalá como los demás mitayos y todo su fin no es mas que de que entreteniéndose en los dichos pleitos se relevan de las dichas mitas" .'16 Los datos personales acerca de este indio de Narigualá son muy oscuros y vagos, no hay mayor información y menos de las personas que están interesadas en su victoria contra el curaca Temoche. Lo interesante es su cuestionamiento de una institución colonial que ya no está al servicio de los habitantes de su parcialidad, de esta forma es un simbolo de la resistencia indigena al poder español. Veamos ahora, quien es don Joan Temoche. En efecto, en 14-IX- 1624, con la presencia del escribano de cabildo de 14 Idem, folio 71. 15 Idem, folio 47v. 16 Idem, folio 51-51v. El subrayado es mio. 578 indios de San Juan Bautista de Catacaos, don Felipe Mecomo, se realizó el "Secuestro de bienes de Juan Temoche", por el comisionado don Lucas Guaca Mejia. Este embargo judicial levanta un inventario de los bienes registrados en su casa y en sus chacaras, ubicados en los asientos de Sumellirá y Narigualá. Una comisión integrada por autoridades españolas e indigenas revisan y registran sus bienes materiales: "Entra a la casa y solo encuentra una caja de cedro de uno y un cuarto de largo y tres cuartos de ancho con cerraduras y llaves ... Calzón y ropilla de paño azul (raidos}, una camiseta nueva de lana y otros colores, una camiseta de raso negro y lana, un pedazo de hebilla amarillo de tres cuartos, un sombrero negro viejo, y un cuello con sus puños de Olanda labrado y sus puntas" . 17 Se entrega los bienes a don Felipe Mecomo, escribano del pueblo para que los conserve en depósito. Actúan como testigos, Pascual Inga, Juan Guerecha, Lucas Mej ia y Felipe Mecomo. Prosiguendo los inventarios, la comisión informa la existencia de otras propiedades y bienes de uso: "Llegué a este asiento de Sumellirá ... jurisdicción de la dicha ciudad de Piura adonde hace una chacara de trigo de cuatro almudes de sembradura que va espigando y en ella a un viejo llamado Diego Tegueran indio del dicho Juan a el cual le pregunté, suya era la dicha chacara de trigo, el cual me respondió era de el cacique don Juan Temoche y que estaba guardando la dicha chacara, la cual por bienes del dicho Juan secuestre con mas un almud de sembradura de maiz que está ya medio choclo y cien 17 Idem, folio 41. 579 pies de plátanos el cual al menos van cargando. 18 Llegué al asiento de Nariqualá ... a donde hace una huerta y en ella hallé a un indio de dicho repartimiento de Narigualá llamado Juan Quedecha que guardaba la dicha huerta ... que era de su cacique don Juan Temoche ... tiene siete guayabos, seis pies de higueras, tres pies de ciruelos, un pie de granada, un pie de guabo, cuatro pies de naranjos y cantidad de tres o cuatro hanegas de maiz en choclo y un camotal de media cuadra ... mas una mula rosillo de dos y medio afios." . 19 CU.(U)RO NQ 114. TIERRAS Y CULTIVOS EN SUMELLIRA Y NARIGUALA DEL CURACA DON JUAN TEMOCHE UBICACION ASIENTO Sumellirá Narigualá PRODUCTOS Trigo Maiz Platanales Maiz CANTIDADES Una chacra de cuatro almudes Un almud Cien pies. 3-4 hanegas Camote media cuadra. Frutas: guayabos, higueras,ciruelos, granada, guabo, naranjos. PEONES Diego Tegueran Juan Quedecha. Estos inventarios no registran otro tipo de "riquezas", como son los menajes, los utencilios domésticos y personales de oro, plata labrada, listado de acreedores, 1S Idem, folio 41. 19 Idem, folio 41v. 580 etc. No se ubican los registros escritos o contratos, listados de las deudas y cobranzas pendientes, por ejemplo. La fortuna de Temoche se concentra en bienes de uso y lotes de tierras agricolas en varios pisos ecológicos (cuadro NQ 114). Utilizando su prestigio y ascendencia curacal accederá a la energia humana tributaria para luego retornarla a los pueblos e indios participantes bajo el sistema de la reciprocidad con el disfrute festivo de los bienes cosechados. No encontramos mayores signos de acumulación monetaria o suntuaria ni de contratos de largo plazo. 20 Temoche no es un hombre aislado de las relaciones sociales de las diferentes parcialidades étnicas, todo lo contrario, participa de la economia parcelaria indigena, de los contratos para sembrar trigo-maiz, transportar bienes de consumo europebs y nativos, etc. Esto puede comprobarse revisando las declaraciones de los testigos que lo apoyan contra los cargos presentados por Melispe (véase cuadro NQ 115). En 1624, la comunidad indigena de San Juan Bautista de Catacaos concentra en su territorio un poco más de 400 indios tributarios. Estos testimonios contienen una variedad de datos que nos permiten conocer preliminarmente algunos aspectos de la economia indigena. Temoche declara y reitera, una y otr'a vez, que no ha cometido delito alguno y que solo siembra las cantidades señaladas por las tasa tributaria y que solo utiliza las cuotas de indios mitayos asignados por las ordenanzas reales. La presencia de las 2° Franklin Pease, 1992, Cap. 3. Los curacas y la economia colonial, siglos XVI-XVII, pp. 129-166. En: Curacas, reciprocidad y riqueza. Pucp, Perú. 581 alteraciones climáticas obligará a Temoche a colonizar las tierras con acceso de agua, para conseguirlo se mudará hacia la frontera con Sechura (La Muñuela) y a Zapañar y Malingas (Alto Piura). CUADRO NQ 115. RELACION DE TESTIGOS QUE DECLARAN A FAVOR DE JUAN TEMOCHE; 1624-1625. NOMBRES CASTAS LENGUA PARCIALIDAD EDAD Pedro Alacha Indio NL sd. 45. Domingo Anucha Indio NL Nariguala 53 Miguel Soco la Indio Ladino Nariguala 38 Baltazar Tenquem Indio Ladino Mechato 36 Juan Menon Indio Ladino Me non 30 (+) Juan Marcos Indio NL(++) Catacaos 26 Juan Miguel Indio NL Nariguala 30 Miguel !tacha Indio NL Nariguala 30 Diego Pasache Indio NL Nariguala 40 Juan Mitache Indio NL Nariguala 30 Pablo Tusiche Indio NL Nariguala 30 Miguel Namucha Indio Ladino Nariguala 30 Alonso Tinecha Pedro Quinila Diego Chempe Martin Libicha Martin Alicha Diego Beleran Martin Alacha Pedro Queliran Alonso Ruiz Español 60 Calderón Pedro de Ortega sd. 30 --------------------------------------------------------- NL = no ladino; sd = sin datos; (+) Alcalde del pueblo de Catacaos, principal de Menón. ( ++) Los no ladinos recwen juramento de los intérpretes Francisco Pariña y Diego Lequebalu. Cultivar y cosechar trigo y maiz demandan mucha energia humana, Temoche la consigue utilizando el mecanismo del 21 Idem, folio 78. 582 endeudamiento y las relaciones de reciprocidad; de otro lado, logra proveerse de mano de obra, cuando se movilizan a los mitayos para obra públicas y los utiliza a favor de sus intereses privados. Temoche es un curaca que moviliza grandes contingentes de mano de obra a varios puntos geográficos, para asegurar la siembra y recoger las cosechas anuales. A comienzos del siglo XVII, las fronteras territoriales del valle de Catacaos se han reducido a consecuencia de la destrucción del tajamar de "El Tacalá" y sus canales de riego por la caida de lluvias torrenciales y el terremoto de 1619. Para recuperar y elevar sus ingresos no le queda sino continuar con el negocio de la migración temporal hacia otros valles y pueblos ubicados al sur (Lambayeque-Trujillo-Lima). De esta forma, Catacaos quedará temporalmente despoblado y sin mano de obra agricola. Para . cancelar los tributos y pagar los salarios de los mitayos, Temoche recorrerá otros pueblos y haciendas de la costa norte. No puede detener las migraciones temporales de los indios a otros valles ya que alli los salarios ofrecidos son mucho más altos que en la provincia de Piura. En consecuencia, se registra una alta escasez de brazos, la oferta de mano de obra ha disminuido y crecen los conflictos para su distribución entre los curacas, los curas, los encomenderos, hacendados y estancieros. Don Juan Temoche, curaca principal del repartimiento de Narigualá, edad 26 años, declaró en San Miguel de Piura en 7-XI-1624, que ha podido cumplir con sus obligaciones de funcionario étnico y que paralelamente se ha convertido en un productor agricola mercantil: "que confiesa que todos los años los indios de su parcialidad le han sembrado parte de maiz que tienen obligación a sembrarle por la tasa y en 583 este pueblo a sembrado en cuatro años cuatro chácaras de trigo de cuatro almudes y media fanegada no más de sembradura y el afio que hace las chacras de trigo no siembra maiz por que en esto se compensa la obligación que tienen los indios y niega que aya sembrado más de una chacara de camotes en este presente afio que la cantidad que está dispuesto por la tasa" 22 • Y a todo esto agrega, "que en el valle de Xapafiar sembró una chácara de trigo de cuatro almudes de la sembradura y en el valle de la Muñuela otro, las cuales ha sembrado por falta de agua en el dicho pueblo de Catacaos y que iban todos los indios y caciques a buscar donde sembrar y trayendo justamente los indios que babia menester para hacerla a los cuales daba de comer y que la obligación que tiene conforme a la tasa y las dichas chacaras las hacia para si solo para su sustento y pago de tributos y no en compañia de su padre". 23 Sobre sus viajes fuera del valle de Catacaos, declara, "que tres o cuatro veces a salido a la dicha ciudad de Trujillo y otras partes a recoger los indios ausentes y los que a podido coger los a traido y otros que ha hallado se lo han impedido los españoles a quien sirven o acrehedores a quien deben mucha cantidad de pesos. . . porque aunque a traido algunos indios sean vuelto a benir luego".u Temoche es un productor agrario y niega los cargos que le imputa el indio Melispe, aclara que : 22 Idem, folio 35v. 23 Idem, folio 35-35v. 24 Idem, folio 37. Véase el anexo documental NQ 12. 584 - Siembra maíz y trigo como lo ordena la tasa tributaria. - No utiliza la compulsión laboral y que ha cumplido con pagarles los salarios a cada peón tributario aunque no precisa los montos unitarios. Ante la presencia de una prolongada sequía se vió ob~igado a trasladarse fuera de las fronteras del valle de Catacaos y ha estacionarse en otros valles organizando nuevas zonas de cultivo, para lo cual movilizó la energía humana disponible para las tareas de la siembra y la cosecha de maíz-trigo-camotes y frutales. - Aclara que no tiene ninguna culpa en la no reparación del tajamar de "El Tacalá", ya que no sólo basta disponer de mano de obra sino también de tener un capital monetario. - Acepta el hecho de que los indios de Narigualá han trabajado en sus chacras y "si alguna vez le ha servido en su chacara a sido para sembrarsela por la obligación que tienen de hácersela conforme a la tasa de comer". 25 - Que Melipis y otros indios tributarios de Narigualá se han rebelado y no cumplen con los turnos en la mita anual. Generalmente, optan por fugarse hacia otros valles y en general, escasea la mano de obra para el laboreo y la guardianía de ganado en el valle de Catacaos. En siete de mayo de 1625, el corregidor de Piura remite este expediente a don Juan Mejía Zúñiga, abogado de la Real Audiencia de Lima solicitando una sentencia final. El dictámen, favoreció esta vez, a don Juan Temoche. Más, 25 Idem, folio 104v. 585 Carlos Francisco Melipis acude al Procurador General de los Naturales, don Simón Sosa para presentar un nuevo recurso de apelación. Los documentos de este este expediente se alargan hasta el 19 de febrero de 1627, fecha en la que don Alonso Torres Romero, Procurador General de los Naturales, informa a Juan Temoche de los resultados positivos que ha conseguido finalmente. DESBORDES DEL RIO EN EL VALLE DE CATACAOS. ' 16 Cata caos San Clemente · Sechura . ·~ -' _.,. Salinas de Colpaval de Catacaos Este sitio se llama Chocholla Chocholla o· ... que diCen Acequia Corriente para ... Tacala Río Corriente· corr su: primera se- paración· de SU' antiguo curso y no --1 Fuente: Lorenzo Huertas, 1995, Pág. 73 10.- Primera Caja del Río o Guamaxa . · 11.- Isla Primera que pertenece a los Cata caos 12.- Valle FértiL 13.- Esta orilla del río es el lindero 14.- Por este Taxamar se pasaba a la primer~ Isla 15.- Y se hizo para regar estas: .. tierras de los Catacaos·;- ·- -- · :.~ -.~ 16.--· Segu..Tldo estado del Río·. ·~ ·:~~::: · · 586 6. 7 NARIGOALA PARCELARIOS INDIGENAS, TRIGO Y ARRIERAJE En la región de Piura la sociedad indigena está dividida en dos sectores sociales: los linajes curacales y los habitantes de las parcialidades indigenas. Un sector social representado por los lideres de los curacazgos yungas se dedican a cultivar la tierra con vegetales nativos y europeos. Las cosechas agricolas y pastoriles están atadas a la demanda del mercado colonial. Otro sector, los indigenas tributarios, trabajan y dinamizan la economia parcelaria. Ellos cultivan y producen para el autosostenimiento y para la cancelación de sus cargas fiscales, en las llamadas "tierras comunales" y sus parcelas familiares. El primer grupo, representado por una élite indigena, controla y monopoliza las mejores tierras -de orillas-, los sistemas de riego, los cargos municipales en el cabildo y las cofradias. La reciprocidad se practicada entre los grupos parentales impulsando los trabajos comunales para el mantenimiento de los sistemas de riego, la reparación de los caminos y tambos, y también para afrontar colectivamente las calamidades climáticas. En 1650, un grupo de indios de la parcialidad de Narigualá y Menón, integrados por Juan Sucha, Diego Bartola, Mateo Ypanaqué, Sebastian Querecha, Diego Junco, Juan Lupú, Juan Catil Cherre, Miguel Sillero y Pedro Olleros, reclaman ante el corregidor el suministro normal de las cuotas de agua y que se detenga los graves daños "que nos hace el molino que 587 está en dicho pueblo". 26 En efecto, en estos territorios funciona y "está un molino en la acequia principal, por donde se riegan nuestra chacaras ... contra el clamor y quexa del común ... que desde que se puso dicho molino, a sido total perdición de nuestras haciendas y personas ... se nos ha perdido y secado las huertas ... porque el agua con que el molino muele es con que hablan de regar nuestras chacaras". 27 Esta queja no es atendida por el corregidor. Frente a tal decidía interviene el cabildo indígena de Catacaos, aqui los lideres étnicos se radicalizan, presionan y amenazan destruirlos. Los indios tributarios carecían de agua y se informa que don Alonso de la Cruz había construido otro molino en el "tajamar que va al pueblo de indios" sin la respectiva licencia y dejando sin agua las parcelas comuneras. En marzo de 1655, una implacable sequía azota el valle; los terrenos de las parcialidades indígenas circunvecinas no tienen riego y casi todo el pueblo de Catacaos exigen una solución inmediata. En efecto, don Lorenzo de La Chira (Procurador), Carlos de La Chira, Jacinto Temoche, Francisco Paxiña, Pedro Ruiz, Juan Usuca y otros indios, denuncian al bachiller Juan de Morí, cura y vicario del pueblo de Catacaos, de ser el culpable directo de esta dificil situación. Años atrás, este eclesiástico había obtenido en Lima una provisión real firmada por el virrey Conde de Santisteban, autorizando la construcción y el funcionamiento de un molino para producir 26 Archivo Departamental de Piura: 1654, Corregimiento, Legajo NQ 7, Cuaderno NQ 115. 27 Idem, folio 2. 588 harina de trigo local. En un primer momento, las autoridades y los comuneros indigenas apoyaron unánimemente el funcionamiento de estos equipos de molienda. Sin embargo, al llegar el verano de 1655 se siente el impacto de una severa sequia, no hay agua suficiente para regar los campos agricolas, y por lo tanto, las autoridades y los tributarios indigenas solicitan que los molinos sean suprimidos, pues de lo contrario peligraria la siembra de sus huertas y algodonales. Si ésta era la situación dificil que atravesaban las tierras curacales ¿Qué ocurria con la economia de los comuneros dispersos a lo largo de ambas orillas del rio y en los áridos despoblados vecinos a Sechura y Paita? Una solución a estos ciclos de crisis agraria que se expresan en bajos ingresos y escasez de tierras agricolas, es la incorporación de los tributarios a la actividad del arrieraje, la artesania en barro y en madera, el trabajo asalariado en haciendas (colonos y pastores) y la migración forzada hacia otros valles vecinos. Pero, para el tráfico del arrieraje se requiere de numerosas recuas de mulas y la disponibilidad de reservas alimenticias. Un informante anónimo describe la fama alcanzada por las mulas de Piura después de las de Tucumán. Durante siglos el despoblado de Sechura cumplia el papel de proveedora de pastos para el engorde y la crianza de todo tipo de ganado. Los cataquenses se han incorporado a la economia colonial, organizando y movilizando poderosos medios de transporte para articular la costa norte y el sur de la Audiencia de Quito con la ciudad de los Reyes y el sur andino: "La razón de la notable variación del precio de las mulas que e insinuado consiste en que siendo el Perú tierra 589 proporcionada para criar todo el género de ganados, se han creado en toda sus provincias, aun sin poner cuidado, en gran número, y de excelente calidad las mulas. Sean ejemplo de las que se crian en la Provincia de Piura que es de las del Perú las más distantes de Tucumán. Estas hacen todo el afta el acarreo de paftos de Quito, jabón, azúcar, legumbres. Por 200 leguas de arenales muertos cargadas de 12 a 14 arrobas, y sin más alimento que la yerba que encuentran en el campo, y un poco de algarroba, de que se proveen los arrieros para alguna. Las más famosas de estas mulas son los que se crian sin duefto en el término de Sechura dentro de un inmenso bosque de algarrobos, donde no se halla ojo ninguno de agua, por cuya falta no saben beberla, y cuesta trabajo acostumbrarlas a que la beban... Estas famosas mulas, como hijas de burra y yegua es necesario que sean nietas de caballos, y caballos tan robustos que sean dignos abuelos de tan prodigiosos nietas" . 28 La región de Piura es una zona productiva con escasa monetarización pero con gruesos intercambios mercantiles de manufactura europea; el arrieraje une los pueblos serranos como Laja-Cuenca con pueblos yungas al sur, Saña y Chiclayo. En este trajin de intercambios regionales participan la nobleza y los comuneros parcelarios indigenas ofertando y demandando bienes de uso que no se producian localmente. El arrieraje representa un mecanismo de comunicación no solamente de mercancias europeas sino también de las cosechas obtenidas en las "chacras de orilla", tierras comunales y centros artesanales indigenas, como en este caso, la parcialidad de Narigualá. Esta vez, la lucha de los tributarios se concentra contra 28 Idem, folio 13-13v. 590 los curacas, contra los molinos y contra las alteraciones climáticas. Sin embargo, fueron luchas menores, ya que la lucha por la subsistencia los obligó a practicar una diversidad de actividades económicas complementarias, como el arrieraje que les permitiera reestructurar la vida y la historia de estos pueblos yungas. 591 6. 8 NARIGUALA Y LAS TIERRAS DE CACHICACHI 29 (CUCUNGURA). El sistema de tenencia de la tierra en el Bajo Piura articula las relaciones entre una pequeña éli te y los indios pertenecientes a las diferentes parcialidades multiétnicas. Tierra y agua son administrados por el curaca y el cabildo de indios; anualmente se reparten parcelas a cada indio tributario y porciones de terrenos húmedos y eriazos, para el cultivo agricola y la crianza de ganado mular-caprino. Paralelamente se redistribuyen las tierras comunales y de los curacas. De la parcela se · extrae lo necesario para la autosubsistencia, laborando la familia y los grupos de parentesco durante el transcurso del año agricola. En las tierras comunales trabaja el indio tributario para garantizar la cosecha anual y la obtención de un excedente monetario. Aqui se labora colectivamente en las tareas de preparación del terreno, siembra, desyerbe, riego y cosecha. Los turnos laborales son programados y supervizados por los alcaldes de campo quienes a su vez garantizan el mantenimiento de las herramientas, la provisión de alimentos y bebidas asi como el transporte del personal desde el lugar de residencia hasta el campo de cultivo. 29 Según Oswaldo Fernández Vi llegas, Cachicachi, "es un sitio donde en épocas prehispánicas habian huertas hundidas y eran irrigados ocasionalmente por la antigua acequia de Narigualá que traia las alguas del rio Piura hacia los predios de la margen derecha, tal como sugieren los datos de prospecci6n"(1992; 46). DESBORDES DEL RIO EN EL VALLE DE CATACAOS. :11 Cata caos San Clemente Ñapica Sechura Vieja Salinas de Colpaval poseído por los Catacaos - · Este sitio sella ... Casa Nueva de Guamaxa Casa vieja de· ... que dicen . Acequia para el valle - Tacala - Río Corriente con tercera separa- Fuente: Lorenzo Huertas, 1995, Pág. 75 o 12.- Esta orilla es el lindero 13.- Puente antiguo 14.- Por este puente se pasa a la prime- ra isla 15.- Primera isla que 5e supone perte- , nece a Catacaos 16.- Tercera isla 17.- Cuarta isla 18.- Segunda isla · 19.- Río Viejo . __ _ 20.- Brazo del río y vuelve a entrar-en_ él 592 Según los convenios con el encomendero y el corregidor, los excedentes obtenidos servirán para cancelar los tributos (en especies o dinero), las deudas pendientes y los saldos serán depositados en la Caja de Comunidad. Los españoles imponen la propiedad privada pero también permiten la subsistencia de la propiedad comunal indigena. Las parcialidades integrantes de una comunidad o pueblo de indios administran una variedad de posesiones parcelarias familiares asi como tierras comunales para el pago del tributo y de las cofradias indigenas. Frente a la quiebra de la unidad étnica tallán y la imposición de un nuevo centro politico-administrativo en el viejo tambo de Catacaos por los españoles, los indigenas de Narigualá optaron por reconcentrarse y fortalecer sus relaciones de parentesco y de grupo social. Las élites de estas parcialidades nativas, como Menón y Narigualá, tratarán de conservar sus linderos y campos territoriales identificando cerros, rios, quebradas, acequias y bosques en el desierto. De este modo, articulados al mercado colonial, a mediados del siglo XVII, los curacas de Narigualá, doña Francisca Canapay (Mesocoñera) y su hijo don Jacinto Temocha se enfrentan a un indio tributario, Juan de Salinas, no sólo por una porción de tierras agricolas ubicadas en la faldas de la huaca de Cucungará, 30 sino para conseguir imponer un modelo de control social que privilegiaba las relaciones salariales y de mercado. 30 Oswaldo Fernández V., 1992, Unión étnica en el curacazgo de Narigualá, costa norte del Perú, siglo XVIII; en: Boletin de Lima, NQ 81, mayo, pp. 43-48, Perú. 593 Un complejo nudo de alianzas matrimoniales permitirá que don Juan Temocha alcance la jefatura étnica de la parcialidad de Narigualá-La Muñuela (Catacaos), y a la vez desempeñar la función de gobernador de armas en la provincia de Saña y curaca en Lambayeque-Ferreñafe. En verdad, estamos frente a un personaje singular que sintetiza la emergencia y consolidación de la nobleza yunga, con un rango y status social que orienta la concentración de la tierra, los negocios mercantiles, un mayor acceso a la educación, apego a la religión cristiana y recuperación y uso de amplios espacios politices sobre la base de una memoria histórica que recuerda las "bondades" del gobierno de los Incas. 3l Sin embargo, mantener esta posición social es muy complicada. Dificiles alianzas con el poder español laico y religioso podian derrumbarse cuando corregidores o curas ensayaban nuevas fórmulas para asegurar sus ingresos económicos. Asi ocurrió en 1645, en esta fecha se unieron varios indios comunes de Menón y el corregidor de Piura. Por cierto, realizada la composición y venta de tierras realengas a españoles e indios, el visitador don Juan Dávalos Cuba Maldonado será denunciado por haber marginado a los hermanos Acedo. Estos, en su desesperación por encontrar tierras para garantizar la sobrevivencia de su familia, se desplazan de la parcialidad de Menón hacia otras tierras de sus abuelos ubicadas en la parcialidad de Narigualá: "que años atrás las babia cultivado su padre 31 Véase los trabajos de Manuel Burga,1988, Nacimiento de una Utopia. Muerte y resurrección de los Incas. Instituto de Apoyo Agrario, Perú; 1990, La emergencia de lo andino como Utopia (siglo XVII). En: revista Allpanchis, NQ 35-36, vol. II, pp. 579-598, Cusco. 594 Juan Gabriel en el sitio de Cachi Cachi .. hasta la tranca Poqueran ... (al norte) de la huaca, junto a un huachaque". Se trataba de una huerta de frutales y un potrero con algarrobos. 32 Este pleito se prolongará hasta el siglo XVIII. En 1702, los Acedo, apoyados por el corregidor de Piura don José Francisco Alzamora, lograron bloquear la orden de desalojo acordado y liderado por don Luis de La Chira y el cabildo de indios de Catacaos. Utilizando la acción colectiva, ésta élite indigena buscaba recuperar las tierras de Cachi Cachi que explotaba Pedro Dominguez, un lider indio perteneciente al curacazgo de La Muñ.uela (su esposa se llamaba Maria Leonor Acedo), quien será expulsado por no ajustarse a las costumbres yungas y leyes españolas. Pero el asunto central, "los indios de un repartimiento no pueden heredar tierras ubicadas en otros repartimientos", no ha sido resuelto. Temoche argumenta que ésta es una costumbre muy antigua y apoyándose en la legislación española plantea que "no está dispuesto el que las tierras y casas que por repartición se les dió a las comunidades no pueden enajenarse sino que sea en sus hijos tributarios que sigan el origen de sus padres o de sus madres pero no pasándose a otros repartimientos". 33 Similar posición adopta el Protector de Indios, Domingo Perez de Godoy, quien apoyándose en las Ordenanzas del virrey don Francisco de Toledo, plantea que "ningún indio de distinto ayllu y parcialidad se introdusca en la ajena 32 ADP: 1711, Corregimiento, Causas Civiles, legajo NQ 22, expediente NQ 435, f. 44. 33 Oswaldo Fernández V., 1992, p. 44. 595 sino que cada uno se mantenga y reconosca su repartimiento". Aun más, precisa que las tierras comunales no están sujetas a ventas ni donaciones. Los indios forasteros pueden dejar la tierra como herencia si éstas han sido compradas al rey u otros propietarios. Todos los indios originarios tienen derecho y acceso a una parcela de tierra y a compartir lotes comunales para entregar cuotas de energia humana individual o familiar para generar el excedente tributario y asegurar el orden social indigena. En 26 de setiembre de 1711 nuevamente se produce otro acto de fuerza y expulsión fisica de los Acedo con participación de alcaldes y regidores de Catacaos (Pedro Chino, Martin Miguel, Agustin Fernández y Pedro Sullón) y el corregidor de Piura. Frente a esta acción los Acedo recurren a la Real Audiencia de Lima, pero la sentencia dictada no los favorece. Esta vez se. dictamina que las tierras en disputa pertenecen al "común de indios" de Nar igual á, una parcialidad étnica que será defendida por el alcalde de Catacaos (Francisco Felix) y el curaca Pablo Zapata (apoderado de Joseph Temocha, residente temporalmente en el pueblo de Lambayeque). Finalmente, en un acto público, el corregidor de Piura entrega la posesión de estas tierras a Francisco Perez, Pablo Zapata y Andres Victorino, "indios principales" de las parcialidades de Narigualá y La Muñuela. Previamente, se habia realizado una inspección del terreno en litigio (en 11 de noviembre de 1711) con asistencia del protector de indios don Domingo Perez, el alcalde de Catacaos (A. Chiroque), los regidores (Francisco Joseph, Pablo Sullón) 596 y numerosos testigos indigenas.34 En este recorrido, los curacas constataron que "una acequia que era de don Pablo Tupu Chira principal de Narigualá divide las tierrras del repartimiento del común de los indios de la parcialidad de este nombre y las de la parcialidad de Menón". 35 En suma, triunfa la causa sostenida por los jefes étnicos de Narigualá, quienes toman posesión directa de las chacras de Cachi Cachi. Esta vez, una parcialidad étnica menor (Narigualá) encuentra apoyo legitimo y legal del cabildo de indios de Catacaos para conservar sus fronteras territoriales étnicas. 34 Testigos: Juan Metal (curaca de Mechato; edad 56 años). Diego Paz (principal de Tangarará, edad 66 años), Domingo Namucha (indio de Narigualá, edad 55 años). Francisco Joseph (indio Mechato, edad 49 años). Diego Flores (indio de Piura, edad 60 años). 35 ADP: 1711, Corregimiento, causas civiles, legajo NQ 22, cuaderno NQ 435, f. 13. 597 6.9 TRIBUTOS Y TEJIDOS DE ALGODONEN NARIGUALA-MENON. Un informe de los tributos cobrados por Diego de Silva Manrique, entre 1632 y 1637, nos permite acercarnos a la esfera productiva y a los valores acumulados en dinero plata y a un examen comparativo de las cargas tributarias canceladas por las parcialidades de indios de Narigualá y Menón. Un primer dato sobresaliente es el contenido de la tasación tributaria en moneda plata, en ropa tejida para hombres y mujeres; y en maiz y aves. La información contable tributaria ha sido ordenada en volúmenes y valores (en patacones). Debemos advertir que la información numérica ubicada no se encuentra distribuida de manera uniforme, esta limitación imposibilita organizarla y compararla globalm~nte. Asi, para los periodos 1632-35, la información ha sido ordenada por bienios; para 1636 corresponde a un solo año, y la de 1637 está subdividida por los tercios de San Juan y Navidad. En suma, se trata de registros contables desiguales para los repartimientos de Narigualá y Menón. Es probable que la tasa tributaria anual de 1636 corresponda a una muestra representativa para ambos casos y pueda ser utilizada para fines comparativos. Un primer examen de las cifras numéricas nos permite postular la existencia de un movimiento de ingresos estables para el periodo 1632 y 1636, con un valor promedio que está por encima de los mil patacones para la parcialidad de Narigualá y un poco más de 300 patacones para la de Menón. Para organizar los cuadros numéricos hemos escogido una tipologia aproximada de los precios de cada producto y lo hemos multiplicado por el número y 598 volúmen señalado. De esta forma he construido el cuadro NQ 116. CUADRO NQ 116 PRECIOS DE PRODUCTOS DE LA TASA TRIBUTARIA: 1632-1637 TIPO DE UNIDADES DE PRODUCTO MEDIDAD Ropa 1 1 pieza Ropa 2 1 pieza Cumbe 1 pieza Maiz 1 fanegada Trigo ---------- Aves 1 1 cabeza Aves 2 1 cabeza Tollos 1 ciento 12.5 unidades Sardinas 10,000 unid. 26.3 unidad. PRECIOS UNITARIOS 8 ptcs. 5 ptcs. 1 ptcs. 0.12 reales ----------- 0.2 reales 0.1 reales 8 ptcs. 0.1 real 4 ptcs. 6 reales 0.1 real ptcs. (patacones), ropa 1 (de mujer), ropa 2 (de varón), aves 1 (costa), aves 2 (sierra). Las medidas y los valores de sardinas y tollos lo hemos elaborado como valores promedio. CUADRO NQ 117. COBRANZA DE TRIBUTOS Y CALCULO DE LA PROPORCION EN TEJIDOS INDIGENAS EN LAS PARCIALIDADES DE NARIGUALA Y MENON, 1632-1637. LJ PARCIAL! PARCIA TRIBUTOS TRIBUTOS DAD LIDAD EN EN TEJIDOS TEJIDOS (%) (%) NARIGUALA MENO N NARIGUALA MENO N 1632-33 2,166.2 662.1 90.48 84.00 1634-35 2,148.0 579.9 90.52 83.00 1636 1,033.0 298.2 90.60 84.17 1637 1,017.3 292.8 90.82 84.35 599 CUADRO NQ 118. COBRANZA DE TRIBUTOS REALIZADO POR PEDRO MUROZ CODERAS EN LAS PARCIALIDADES DE NARIGUALA Y MENON (CATACAOS), EN VALORES, AROS 1632-1637 (en patacones y reales). PARCIAL! 1632- 1634- 1636 1637 1637 DAD/ 1633 1635 SAN JUAN NAVIDAD AROS MARI 11 1 1 1 1 GUALA PLATA 90.6 85.6 41.5 19.3 18.4 ROPA 1,960.0 1,945 936.0 464.0 460.0 MAIZ 63.5 68.2 31.2 15.6 15.6 AVES 1 52.1 149.7. 24.4 12.2 12.2 1 lsUBTOTAL 11 2,166.2 12.148.5 ¡1,033.1 1 511.1 1 506.2 1 IMENON 1 1 PLATA 56.7 41.4 119. S 19.3 1 9.3 ROPA 1 212.4 197.4 0.0 95.0 95.0 . ROPA 2 344.0 284.0 156.0 0.0 152 MAIZ 31.5 37.5 17.6 8.6 8.6 AVES 17.5 19.6 10.1 5.0 5.0 ¡sUB 11 662.1 1579.9 1298.2 1117. 9 1174.9 1 .TOTAL Destaca en este registro contable (vease cuadro NQ 117) un detalle muy singular: la predominancia en la producción de tejidos indígenas de algodón. Las cifras numéricas muestran que los tributos son cancelados mayormente bajo la forma de tejidos de algodón (para hombres y mujeres) y en un rango secundario se tributa en plata, maiz y aves domésticas. En Narigualá, las cifras alcanzan un 90% y en Menón el 84% de los valores totales. Comparativamente podemos también concluir que Narigualá concentra una mayor fuerza laboral que Menón, esto se expresa en las cifras registradas en 600 volúmenes y valores, en una proporción aproximada de 5 a 1 (véase cuadros NQ 119 y 120). CUADRO NQ 119. INGRESOS TRIBUTARIOS EN LAS PARCIALIDADES DE NARIGUALA Y MENON (en volúmen), 1632-1637. PARCIAL! PLATA ROPA MAIZ AVES DAD ES MUJER HOMBRE NARIGUALA 255.4 720.5 0.0 140.0 604.25 MENO N 136.2 117.5 119.5 66.9 229.00 jTOTAL 1 391. 6 J838. o J119. 5 j206. 9 j833.25 1 El d1nero se valor1za en patacones, la ropa en un1dades/p1ezas, el maiz en fanegadas y las aves en cabezas/unidades. CUADRO NQ 120. INGRESOS TRIBUTARIOS EN LAS PARCIALIDADES DE NARIGUALA Y MENON (en patacones),1632-1637. PARCIAL! PLATA ROPA MAIZ AVES ~ DAD ES . HOMBRE MUJER NARIGUALA 255.4 5,764.0 0.0 210.0 151. o 6,380.4 MENO N 136.2 940.0 597.5 100.1 57.25 1,831.0 !TOTAL 1391.6 ¡6,704.0 1597.5 1 310.1 1208.25 IJ8,211. 4 CUADRO NQ 121. DISTRIBUCION PROPORCIONAL DE LOS TRIBUTOSCOBRADOS ENTRE 1632 Y 1637, EN PLATA Y ESPECIES NATIVAS (en patacones). PARCIA 1 NARI 1 ~ME~ON u TRIBUTO TRIBUTO LIDAD ESPECI ESPECI . GUALA ES (%) ES (%) ~~PLATA 1 ESPE CIES 11 PLATA lli[J[ NARI CIES GUALA 1 MENON 1632-33 90.6 2075.6 56.7 605.4 90.8 91.4 1634-35 85.6 2062.9 41.4 538.5 96.0 92.9 1636 41.5 991.6 19.5 278.7 95.9 93.5 1637 37.7 979.6 18.6 274.2 96.3 93.6 1 601 Otro hecho que resalta en esta contabilidad tributaria es la cancelación de la tasa tributaria mayoritariamente en productos cosechados y elaborados localmente. Son en su mayoria plantas producidas en sus parcelas familiares y comunales, la crianza masiva de aves domésticas por niños y mujeres. En general, la posesión y circulación de la moneda-plata es minima, estamos pues frente a una economia indigena que no requiere del dinero metálico para su autoreproducción económica y social de sus parcialidades étnicas (vease cuadro NQ 121). El cuadro NQ 122, concentra la información contable tributaria de dos parcialidades de agricultores-tejedores (Narigualá y Menón) de Catacaos, y dos repartimientos de pescadores ( Sechura y Camacho (en Colán). Estos cuatro pueblos yungas complementan su tasa tributaria con la crianza de aves domésticas y el peonaje asalariado en haciendas y medianas propiedades rurales y urbanas. Sechura y Camacho tributan en plata, tallos y sardinas. Narigualá y Menón en plata, ropa de algodón y maiz en pequeña escala. Son rentas tributarias que representan una parte del excedente económico indigena ya que otras proporciones mayores serán demandadas por el cura local, los encomenderos, las autoridades españolas de San Miguel de Piura y la nobleza indigena. En rigor, estamos entonces frente a una muestra representativa de la capacidad productiva indigena que será entregada a los encomenderos anualmente. La economia colonial les ha impuesto una especialización productiva y para cumplirla están obligados a movilizar todo su potencial laboral y conocimiento tecnológico de transporte, almacenamiento y circulación local. 602 El cuadro NQ 123, representa el movimiento de la masa tributaria total entre 1632 y 1637 para cuatro repartimientos yungas. De un total de 12,081.1 la renta en plata solo alcanza la cifra patacones, de 1,394.2 patacones. Es decir, casi el 90% de la carga tributaria será entregada bajo la forma de especies nativas (ropa, maiz, aves, tollas y sardinas). Frente a la producción de tollos y sardinas ( 2,773 patacones) sobresale en un primer rango la producción de tejidos en algodón (7,297.5 patacones). No hay duda entonces que estamos frente a una dinámica y pote~cial economia indigena que responde cualitativamente a la demanda de las ciudades de San Miguel de Piura, Safia, Trujillo y Lima. En este proceso de producción y de consumo mercantil participan no solo criollos, espafioles e indios de Piura sino también pueblos vecinos como Lambayeque o Quito, que atraviesan un ciclo de auge económico textil. 36 Las actividades mercantiles de los curacas yungas recién empiezan a estudiarse. Una modalidad es la solicitud de préstamos de dinero a españoles y criollos para en un plazo fijado se los retorne sumándose una renta mensual muy 36 Los registros de contratos con textiles para Piura son muy tempranos: "1562, don Diego de Sandoval, vecino de la ciudad de San Miguel de Piura, encoaendero de Copis, se obliga a Juan de los Santos, "ciego de la vista corporal" y tratante de coaercio, a entregarle 100 piezas de ropa de algodón de la tierra ("cada pieza es un anaco y una lliquilla o una .anta y camiseta") que coao tributo le dan los indios de su Repartiaiento. Trujillo, 20 de aarzo de 1562, ante Juan de Mata"(p. 111}. "1558, Antonio de Morales, vecino de San Miguel de Piura, reaite a la ciudad de los Reyes, por aano del aercader Juan de Logroño, 750 piezas de ropa de algodón de la tierra. de hoabre y aujer, las 33 "de cuatro hilos segund dixeron de aujer y las deaás de hoabre de tres hilos segund allí dexeron". Esta aercadería se recibe notarialaente en Liaa, 13 de junio de 1558, ante Lorenzo Marte! (f. 656v)" (p. 113). En: Jorge Zevallos Quiñones, 1974, La Ropa de Tributo de las Bncoaiendas Trujillanas en el siglo XVI; en: revista Historia y Cultura, NQ 7, INC, Perú, pp. 107-127. 603 variable. En Piura, en 7 de julio de 1638, don Juan Menón, curaca principal de la parcialidad de Menón firma una carta-obligación por 367.6 pesos a favor de don Rodrigo López Calderón. En la firma de esta acta notarial se encuentra presente el licenc"iado Juan de Mori como su fiador. La deuda será cancelada finalmente en 6 de abril de 1639; pero esta vez el monto desembolsado alcanza el valor de 407. 6 pesos. 37 CUADRO NQ 123. COBRANZA DE TRIBUTOS DE LAS PARCIALIDADES DE NARIGUALA- MENON (CATACAOS), SECHURA Y CAMACHO (COLAN) 1632-1637, (en patacones). 1 AROS/PR 11 PLATA 1 ROPA 1 MAIZ 1 AVES 1 TOLLOS 1 SARDI 11 TOTAL 1632-33 474.1 2514.0 95.4 103.7 709.4 227.2 4123.7 1634-35 461.7 2425.0 120.2 103.7 701.8 229.0 4041.9 1636 230.9 1187.0 46.9 52.9 306.0 120.8 1944.5 . 1637 227.5 1171.0 45.5 48.1 358.0 120.8 1970.9 1 TOTAL 111394.2 1 7297.5 1308.0 1308.4 12075.21697.8 1112081.1 (PR) Productos, (SARDI) Sardinas. Don Diego Cobeñas es un agente mercantil que ha sido contratado por el encomendero don Diego Silva de Manrique para la cobranza de los tributos de las parcialidades yu:p.gas de Catacaos, Sechura y Colán. Sus contactos con otros agentes comerciales son múltiples dentro y fuera del corregimiento de Piura. En general, la cancelación de los egresos se realiza en moneda metálica y en productos que le entregan los indios yungas bajo la forma de renta tributaria. Sin embargo, encontramos que no todas las cancelaciones se refieren a la demanda de bienes de consumo e insumos productivos, también se registran pagos por 37 ADP: 1637-1639, Escribano PMC, PNQ 58, f. 251. 1 1 604 concepto de diezmos, tasas judiciales y servicios que demanda su actividad empresarial (ver anexo 17, secciones A,B,C,y D). CUADRO NQ 122. COBRANZA DE TRIBUTOS EN LAS PARCIALIDADES DE NARIGUALA- MENON, SECHURA Y CAMACHO (COLAN)(en patacones) 1632-1637. 1 PARCIAL 1632-33 1 1 12 13 14 15 16 1 TOTAL NARIG 90.6 1960 63.75 52.2 0.0 0.0 2166.6 MENO 56.7 210 31.65 17.6 0.0 0.0 316.0 344 0.0 0.0 0.0 0.0 344.0 SECH 238.7 0.0 0.0 13.9 389.4 227.2 869.2 CAMA 88.1 0.0 0.0 20.0 320.0 0.0 428.1 1 SUBT ! 474.1 ! 2514 195.4 1103.7 1709.4 1 227.2 14123.7 11634-35 NARIG 185.6 1944 83.4 49.9 0.0 0.0 2162.9 MENO 41.4 284 36.8 19.8 0.0 0.0 382.0 197.5 0.0 0.0 0.0 0.0 197.5 SECH 248.2 0.0 0.0 15.0 397.8 229.0 890.0 CAMA 86.5 0.0 0.0 19.0 304.0 0.0 409.5 isUBT 1461.7 12425.5 1120.2 1103.7 1 701.8 1229.0 14041.9 11636 1 1 1 1 1 1 1 NARIG 41.5 936 30.2 24.5 0.0 0.0 1032.2 MENO N 19.5 95 16.7 10.1 0.0 0.0 141.3 156 0.0 0.0 0.0 0.0 156.0 SECH 131.7 0.0 0.0 9.3 210.0 120.8 471.8 CAMA 38.2 0.0 0.0 9.0 96.0 0.0 143.2 1 SUBT 1230.9 11187 146.9 1 52.9 1306.0 1120.8 11944.5 11637 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 605 NARIG 37.7 924 30.2 24.5 0.0 0.0 1016.4 MENO 18.6 152 15.3 10.0 0.0 0.0 195.9 95 0.0 0.0 0.0 0.0 95.0 SECH 130.7 0.0 0.0 4.3 210.0 120.8 465.8 CAMA 40.5 0.0 0.0 9.3 148.0 0.0 197.8 ~ J221.s Jun 145.5 148.1 1358.0 1120.8 11970,9 11394.2 17297.5 1308.0 1308.4 12075.2 1697.8 112081.1 p ata) , 2 (ropa) , 3 (maíz), 4 (aves), 5 (tollos), 6 (sardinas). Otro tipo de información que se encuentra en este registro tributario es el rubro de los fletes de tollos que cancela Cobeñas a una variedad de transportistas maritimos y terrestres que le aseguran el traslado de esta especie marina dentro y fuera de Piura (ver anexo 17, sección B). De igual forma se ano-ta para los tejidos indigenas de algodón, aqui se incluyen destinatarios, tipo de pieza de tejido, precios unitarios y valorización de cada producto en patacones (ver anexo 17, sección C). Finalmente, encontramos un registro puntual acerca de las cancelaciones realizadas por concepto de tributos en plata y en especies realizada por el cobrador Cobeñas con la finalidad de cubrir las deudas de los indios tributarios, curacas yungas, funcionarios reales y criollos locales. El anexo 17-sección D, nos muestra una relación de empréstitos y de cancelaciones realizadas por Cobeñas a favor de indios y españoles que se encuentran bajo el control económico de un encomendero-empresario en la costa norte peruana. Debemos advertir que estas cifras y relaciones detalladas de personajes criollos, españoles e indios son la demostración contundente de la existencia de una lógica y dinámica mercantil que articula la economia indigena y la economia 1 1 606 colonial en un contexto singular de fuerte contracción demográfica regional y un mayor proceso de consolidación del poder espafiol al interior del corregimiento de Piura. Las alianzas mercantiles entre curas y curacas se practican libremente en Catacaos. Son favores y contratos reciprocas que posibilitan conservar un orden económico que los beneficia mutuamente. En 12/05/1638, don Juan Temocha, curaca principal de la parcialidad de Narigualá, declara adeudar 564.3 pesos de los tributos cobrados en su parcialidad hasta el tercio de Navidad de 1637. Más tarde, en 04/01/1639, el bachiller Juan de Mori asienta haber pagado a Juan de la Herrera Gomucio en representación de don Diego de Silva. 38 Otro caso se registra en 19/05/1638, cuando Santiago Ytacha y Martin Lupullequen, indios naturales de la parcialidad de Narigualá, presentan una petición al corregidor don Diego de Chumacero para encontrar una salida a una deuda pendiente por tributos. La deuda será cancelada mediante un préstamo que le hace don Diego de Silva. En este caso, encontramos una feliz asociación entre curacas y encomenderos . 39 En este mismo afio, 07/1638, don Juan Temocha, solicita al corregidor Chumacero la revocación del nombramiento de Santiago Ytacha (Narigualá} ya que en su reemplazo se habia designado a Domingo Guanca, cobrador de tributos. A este proceso se presenta a Lorenzo Lequerlupu en calidad de fiador. Para entonces la encomienda de Narigualá está 38 ADP: 1637-1639, Escribano PMC, PNQ 58, f. 142-144. 39 ADP: 1637-39, Escribano PMC, PNQ 58, f. 155-156. 607 administrada por don Diego de Silva. 40 En este caso, el curaca busca legalizar la actuación fiscal de una persona de su confianza y que le permita recaudar los tributos puntualmente y conforme lo manda las ordenanzas reales. El siglo XVII es un tiempo histórico en la que los curacas se encuentran endeudados permanentemente por concepto de tributos. Una de las causas explicativas es la contracción demográfica asi como la presencia imprevista de alteraciones climáticas y epidemias. Sin embargo, los encomenderos no aceptan perder fácilmente sus rentas, por el contrario obligan a comprometerse a su pago a los curacas via los registros notariales. En efecto, en 07/03/1644, don Jacinto Temocha, curaca principal de la parcialidad de Narigualá y de La Muñuela y sus fiadores don Carlos La Chira y Felipe Llongo, indios principales del pueblo de Catacaos, firman y se obligan a cancelar al . capitán don Hernando Troche de Buitrago (encomendero de La Muñuela) 200 pesos, que "son por razón de otros tantos pesos de la dicha plata en que yo el dicho Jacinto Temocha y don Juan Temocha mi padre ya difunto fuimos alcanzado de resto de los tributos que fueron a nuestro cargo la cobranza dellos de la dicha parcialidad de La Muñuela desde el tercio de navidad del año de 1638 hasta el de San Juan del año pasado de 1643".u Otro caso es el que se registra en 21/09/1645, en la que Ana Mospai, viuda de Martin Prieto (indio Narigualá muerto en la ciudad de Saña), encomienda de don Diego Silva de Manrique, otorga una carta-poder al bachiller Juan de Morí y a Juan de Lequeche, su hermano para que puedan cobrar al capitán Hernán Sanchez Malaver, 40 ADP: 1637-39, Escribano PMC, PNQ 58, f. 245-247. 41 ADP: 1642-44, Escribano PMC, PNQ 60, f. 88-88v. 608 vecino de Saña y albacea del finado una deuda con la cual se puedan cancelar los tributos. 42 Pero no todos los indios son iguales, un sector de indios yungas ricos han acumulado pequeñas fortunas que luego invierten en la construcción de pequeñas embarcaciones marinas, casas y solares en Paita y también la compra-venta de negros esclavos. Este es el caso de Santiago Ytacha, indio Narigualá, quien en 08/1646, y con la presencia del protector de naturales don Miguel Ruiz Calderón, remata un negro esclavo, llamado Juan Angola, edad 50 años, en favor del alferez don Francisco Suarez de Solis., por la suma de 300 pesos. 43 42 ADP: 1645, Escribano PMC, PNQ 61, f. 102. 43 ADP: 1617-1662, Escribano GB, G., PNQ 148, f. 233. 609 6.10 CURACAS E INDIOS TRIBUTARIOS (Narigualá). Muerto los padres de Luisa Puchupay, 44 esta india de Catacaos vivió bajo la protección del curaca don Jacinto Temocha. Este lider étnico vive en Narigualá, aqui Luisa cumple las tareas domésticas y artesanales que demanda Francisca Canapay (Mesocoñera), madre de Temocha, ex- capullana y curaca gobernadora. su oficio es la del tejido de finos cumbes y capuces yungas. Una de las hijas de su tio Francisco Queyecha, llamada Magdalena Queyecha, se habia casado con Juan Carlos Acaro (1655), quien tiene 20 años, y es indio forastero, mitayo cañari (Loja-Sosoranga) quien vive con su padre Juan Acaro, también indio mitayo cañari (Loja-Sosoranga), residente en el Bajo Piura. En este lugar, los Acaro no tienen tierras propias sino que las toman en arriendo, este último estaba casado con Juana Bautista (Loja). Parece que entre su tio Francisco Queyeche y el indio forastero cañari, Juan Acaro existió un convenio verbal para que Luisa Puchupay se convierta en amante de Acaro. Por circunstancias desconocidas se descubre la muerte súbita de Luisa Puchupay, una india que trabajaba tejiendo mantas y capuces al servicio del hogar de Jacinto Temocha y con el detalle de que habia muerto estando embarazada. 44 Tiene 30 años y muere asesinada en 1656. Entre sus parientes se encuentra a su tía María Nupay, su hermana Ana Puchupay (edad 30 años) estaba casada con Cristobal Lucero, tambien Ana Pisán casada con Diego Paz (indio principal del curacazgo de Tangarará). Su tío Francisco Queyecha {edad 48 años), natural de Catacaos, vive en el pueblo, su oficio es la de zapatero y cultiva una huerta a dos cuadras de su casa. Oswaldo Fernández V.: 1994, Testimonios y doCUilentos. La muerte de Luisa Puchupay, un hoaiciio de 1656. En: Boletín de Lima, vol. XVI, NQ 91-96, Lima, pp. 16-24. 610 Este expediente nos permite confirmar la especialización laboral mantenida por la parcialidad de Harigualá; durante casi todo el siglo XVII y parte del XVIII destaca por ser un pueblo de excelentes tejedores. En este pueblo se teje e hila, se fabrican mantas y capuces que sirven para cancelar la tasa tributaria. Una parte de la canasta se realiza con la entrega de tiempo de trabajo y energia de la mujer comunera. El trabajo femenino y su producto rara vez se registraba en un libro contable. Pero a quien tributaban ¿ al curaca Jacinto Temocha o a su ayllu originario ? ¿ una mujer huérfana entregada a las pasiones sexuales de un indio forastero (cañari) a cambio de trabajo textil gratuito para beneficio del curaca Temocha ? Lamentablemente no hay respuesta ya que el expediente se encuentra incompleto. 45 45 En este proceso intervienen el protector de indios don Pedro Gomez, el corregidor don Juan Chávez y Mendoza, los alcaldes de indios Felipe Lingo, también los indios comuneros Francisco LLamunaqué (24 años), Diego Puchunía (51 años), y Francisco Tansetán; en calidad de testigos se encuentran presentes Juan Ypanaqué, Juan Silupú (13), Sebastián Queyeche (60), Francisco Lázaro (Menón), Lorenzo Yequerlupú que vive en dirección de la huerta del curaca de Catacaos don Carlos La Chira. 6.11. 611 LA LUCHA ENTRE LOS TEMOCHE-FAIZO POR LOS CURACAZGOS DE LAMBAYEQUE Y FERRERAFE. Entre los siglos XVI y XIX se enfrentaron dos clanes familiares yungas: los Temoche y los Faizo. La lucha por mantener el liderazgo curacal moviliza recursos e influencias de autoridades dentro y fuera de la Real Audiencia de Lima. Numerosos lideres étnicos via el juicio buscarán capturar el mando del curacazgo de Lambayeque y Ferreñafe. 46 En efecto, durante el siglo XVIII se registra una división del mando del curacazgo de Lambayeque y Ferreñafe que agudiza las tensiones entre lideres étnicos, cabildo e indios comuneros. Estas pugnas no se consumen al interior de la sociedad yunga sino que explosionan como sintoma de resistencia social a. las reformas administrativas que buscan imponerse a comienzos del siglo XIX por el Intendente y funcionarios criollos y españoles de Saña y Trujillo. En efecto, todo empieza en 1714 cuando don Carlos La Chira Temoche es desplazado del poder del curacazgo para ser reemplazado hasta 1742 por don Agustin Faizo Farrochumbi. Curiosamente, éste último declara en su testamento que habia detentado ilegalmente el curacazgo de Lambayeque. Paralelamente se apertura otro juicio que se paraliza temporalmente con la firma de un nuevo pacto en 1750: 46 Guillermo Lohmann Villena, 1969-1970, Nuevos datos sobre los linajes de los caciques de Lambayeque y Ferrefiafe; en: Revista del Museo Nacional, tomo XXXVI, pp. 102-107. Nuria Sala Vila, 1989, El cacicazgo de Lambayeque y Ferreftafe a fines de la Colonia; en: Boletin del Instituto Riva Aguero, NQ 16, pp. 123-133, Perú. 612 Lambayeque para los Temoches y Ferreñafe para los Faizo. Sin embargo, en 1762, Juan Nicolás Faizo solicita la reunificación de ambos curacazgos. Será la sentencia de la Real Audiencia de Lima ( 1764-1765) la que ratificará el anterior acuerdo: Lambayeque para don Eugenio Victoria Temoche Farrochumbi (lider interino por minoria de edad de José Justo Temoche) y Ferreñafe para Faizo. Paralelamente, Temoche Farrochumbi acudirá con memoriales al Consejo de Indias de España y conseguirá en 1773 una real cédula que le reconoce la posesión del mando de Lambayeque y Ferreñafe. Pero la Real Audiencia de Lima sentencia a favor de los Faizo. Esta lucha por la posesión del curacazgo enreda a linajes enteros en juicios casi interminables. En este caso el proceso judicial se complica por la intervención de otros pretendientes, quienes aduciendo parentesco o servicios prestados al rey reclaman su pretención al curacazgo. Asi, de un lado, muerto Juan Faizo, asume la orientación del juicio el teniente coronel de milicias de caballeria de Saña y Lambayeque, don Pedro Faizo Farrochumbi. Y, de la otra parte, Eugenio Victoria Temoche, declara que la función de interino no otorgaba el derecho a sudederlo a su hijo José Dámaso Temoche. En consecuencia, este último personaje prosigue un largo juicio contra otros pretendientes que procuran movilizar a los funcionarios del cabildo de indios y a los comuneros de Lambayeque para impedir la legalización del curacazgo. A pesar de todo José Dámaso Temoche obtendrá una sentencia favorable en la Real Audiencia de Lima en 1803. Apoyándose en la presencia de autoridades provinciales se organiza 613 entre el 10 y 15 de enero de 1804, un acto ritual para tomar el mando curacal. La sesión se realiza con muchos actos de violencia. En el pueblo de Lambayeque se producen graves enfrentamientos entre los indios y de ataque directo contra los funcionarios reales, llueven muchas piedras y se exclama "acabar con los blancos". Los comuneros de Lambayeque y Monsefú se habian movilizado para mostrar su rechazo a los Temoche-Farrochumbi. Este grave conflicto supera la dimensión de la lucha entre indios para asumir el cuestionamiento del poder colonial y el gobierno regional de los blancos. Falta conocer quienes estuvieron detrás de los pretendientes al curacazgo y finalmente saber que ocurrió con los familiares directos de los Temoche-Faizo.47 47 Nuria Sala examina este proceso histórico para el caso de Huarochir i. Aqui asocia la lucha por el curacazgo y cuestionamiento abierto del poder colonial de las comunidades de Carampoma, Jicamarca y otros. Véase, 1996, La rebelión de Huarochiri en 1783; en: Charles Walker (comp.). Entre la retórica y la insurgencia. Las ideas y los movimientos sociales en los andes, siglo XVIII, Centro de Estudios Rurales Andinos, Bartolome de las Casas, Cusco, pp. 273-307. LOS TEMOCHE-FARROCHUMBI48 • Juan Bernardino Temoche49 Maria Josepha de la Cruz Quepseso 1 . José Bernard~no Temoche Farrochumbi. 51 Josefa de la Chira Carlos Temoche de La C~ira Maria Cargua Chinchay Eugen~o Vicñorio Temoche Farrochumbi Puiconsoli 48 Guillermo Lohmann V., 1969-1970, pp. 102-106. 49 Cura ca de Ca tacaos, ~1Uerto en 1684. SO cura ca de Lambayeque. 614 51 Curaca de Lambayeque, 3 de enero de 1687. Reclama el curacazgo de Ferreñafe. Lo detenta hasta 1714. Entre 1714-1750 gobierna Ferreñafe- Lambayeque Agustín Faizo Farrochumbi, quien inició pleito en 1708. Sin embargo, en 1742 Faizo declara que solo hereda Ferreñafe, el curacazgo de Lambayeque pertenece a Temoche. También sigue otro juicio contra los Serquen de Ribera. 52 Mestiza de Ayabaca. 53 Curaca gobernador de Lambayeque, 1771, repartimientos de Jayanca y Morrope. LOS FARROCHUMBI-TEMOCHE Pedro Maria 11 Falem Pincian.54 11 Cosco-Chumbi(1532) Cucul Martin Farrochumbi El Viejo ? ........................ . 1 Ana Maria Tancum Farrochumbi 1 Ana Magdalena Noquñn Lorenzo Puiconsoli 11 Martin Puiconsoli Francisca Carbaj~l Farrochumbi E1Mozo56 Farrochumbi 57 Mariana Puiconsoli 11 Maria Josepha de la Cruz Quepse Juan Bernardino Temoche58 54 curaca gentil del pueblo de Lambayeque. SS Curaca de Jayanca. 56 Obtiene el curacazgo en 1650. Nació en 1618. 57 Curacazgo de Lambayeque. 58 cura ca de Ca tacaos . 615 LOS FARROCHUMBI-FAIZO. Martín Farrochumbi El Viejo Ana Coca 1 '1~ ====;¡~ Gonzalo Quisquis Farrochumbi59 Francisco Chiccha ll=====i! Martín Farrochumbi El Mozo Pedro Coscochumbi 11 Pedro Farrochumbi 60 11 Marcela Antonia Farrochumbi Valentín Uchufán Petronila Uchufán Farrochumbi 61 Pedro Faizo 11 . Agustín Faizo Farrochumbi(2M)======~ (1M) .....•. ? Juan Nicolás Faizo Farrochumbi Florencia Faizo 1 1 Josefa(1718) 11 Asunción(1722) ~ Mana(1726) Pedro(1730) 59 Obtuvo el curacazgo en 1593. 60 Murió sin dejar descendencia, en 1645. 616 61 No gobierna por ser menor de edad a la muerte de su padre, y por este motivo revierte el curacazgo de Ferreñafe a la linea de los Temoche, p. 106. 617 CONCLUSIONES 1. Al interior de un complejo marco natural desértico y con rigurosas condiciones climáticas se impuso una sustantiva colonización humana, en ambas márgenes del río Piura, configurando un patrón poblacional de ciudades para españoles, poblados rurales para indígenas y estancias ganaderas para múltiples mixturas de grupos étnicos y sociales. El proceso de consolidación de las instituciones hispanas en Catacaos está condiciona~ por las alteraciones climáticas y los procesos de adaptación que impusieron los españoles y aceptaron las poblaciones humanas yungas bajo la forma de parcialidades, cajas de comunidad, curacazgos y comunidad indígena. 2. La sociedad agraria yunga de Catacaos se enfrenta a un modelo económico mercantil y colonial, cuyo eje principal de reproducción es la producción para el mercado local y extraregional. El acccionar impetuoso de los encomenderos europeos y criollos consigue subordinar la economía y la organización social indígena en función de la producción de mercancías y el desarrollo de un sistema mercantil que articula la microregión de Catacaos con el conjunto del mercado colonial americano. Consolidado el proceso histórico de las "reducciones", este valle costeño y sus despoblados es organizado para la producción agroganadera (trigo, algodón, maíz, carnes). Para cumplir la tasa tributaria y lo necesario para la repUroducción social se desarrolla un complejo agrícola-ga~dero que se extiende a lo largo del río (Letirá- Guamará) y en antiguos zonas de colonización agrícola como Zapañar, en el Alto Piura. 3. Catacaos es un valle intermedio entre la ciudad de San Miguel de Piura y la ciudad-puerto de Paita. Sus parcialidades se han especializado en la oferta de un paquete de productos (textiles, algodón, sal, trigo, maíz) de consumo inmediato y también en la provisión de servicios (arrieraje y peonaje asalariado) que demandan los viajeros v 618 comerciantes marítimos y terrestres. Los sistemas de ocupación del suelo explotan al máximo las tierras de1 humedad" u orilla creando zonas agropastoriles que se extienden y angostan segun el movimiento de los lo::s- ciclos climáticos. Por tanto, podemos decir, que a pesar de los esfuerzos por concentrar a la población indígena alrededor del viejo tambo de Catacaos, la gran mayoría poblacional opta, hasta los primeros decenios del siglo XVIII, por la dispersión poblacional en ambas márgenes del río Piura, y la migración temporal hacia el sur (Saña- Trujillo). 4. En la permanente lucha contra el desierto Catacaos reconstruye y perfecciona su propio sistema de riego para ampliar su frontera agraria. Un complejo sistema de canales permite la distribución del agua en ambas márgenes de Catacaos. Las doce parcialidades integrantes de la comunidad de San Juan Bautista de Catacaos practican una agricultura estacional. Extienden S4S campos utilizando la técnica de los camellones y logran c~echas no sólo para la autosubsistencia sino tambié~ para la oferta de un excedente agrícola y pecuario que es consumi~ en Piura, Paita y Saña. El proceso de expansión de estos valles verdes enfrentan a las jefaturas étnicas de Catacaos con los representantes de las parcialidades indígenas. Los juicios y los enfrentamientos físirios entre curacas y alcaldes y regidores expresan la voluntad de controlar los microvalles fluviales y los despoblados. Esto se visualiza en la pugna entre el curaca gobernador de Catacaos y las jefaturas étnicas menores de las parcialidades de forasteros que insisten en ampliar sus fronteras étnicas en el desierto de Guamará-Letirá- Congorá, en dirección al fuerza de la naturaleza hombres de Catacaos a puerto de Paita y Colán. Pero la es i mp 1 acab 1 e y ob 1 i ga r J a 1 os mudarse (1578, 1619, 1720) temporalmente hacia zonas altas para luego recuperar las antiguas parcelas, tributarias y reconquistar la frontera 1 ' comunal cubiert~' por las aguas del río y el cielo. 5. El examen detallado de las parcialidades de Narigualá, 619 Mechato, Mecache, Amotape y Menón nos permiten comprobar el funcionamiento de un específico sistema productivo adaptado a los movimientos de la arena y del río Piura. Sobre esta ¡ base material se ha erjgido un singular sistema social cuyas redes de interelación se mantienen articuladas al gobierno central de la comunidad indígena de San Juan Bautista de Catacaos. Las jefaturas étnicas de las parcialidades se encuentran subordinadas a las autoridades centrales del cabildo de indios de Catacaos. Catacaos es una entidad colectiva y un producto social que genera la centralización de parcialidades forasteras y nativas. Sus redes sociales se fortalecen con la articulación de la economía indígena a los circuitos mercantiles de Piura- Saña. Estamos frente a una organización social que sintetiza los aportes de la cultura yunga, de una solidaridad étnica que se fortalece sobre la base de las cofradías y la apertura de negocios mercantile-s entre indios, mestizos, criollos y españoles. La revisión de un paquete de expedientes judiciales nos permite plantear la consolidación y desarrollo de una conciencia étnica y política, la construcción de múltiples mecanismos para la admi ni st ración de sus tenencias parcelarias, las tierras de una pequeña nobleza curacal y de un territorio comunal. 6. Otro de los procesos históricos singulares de Catacaos es el proceso de privatización de sus tierras. La drástica contracción poblacional indígena ocurrida desde mediados del siglo XVI posibilita el remate de grandes extensiones de tierras a favor de españoles, criollos y jefaturas étnicas de las parcialidades integrantes de Catacaos. Las composiciones de tierras permiten la fijación territorial de los comuneros nativos en la margen izquierda y un precario asentamiento en 1 a margen derecha de 1 os comuneros forasteros. Las limitaciones en la posesión de parcelas de tierra no impiden la acumulación de pequeñas fortunas personales que se han obtenido por la vía de la especialización laboral. 620 BIBLIOGRAFIA. AGUILAR, Pedro. 1990 Sinopsis sobre eventos del Fenómeno El Niño en el Perú. En: Boletin de Lima, NQ 70, pp. 69-84, Perú. ALCALA, Raúl. 1995 La encomienda y encomenderos en Piura. Imprenta Gráfica Hesse, Perú. 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ARCHIVO GENERAL DE LA NACION 662 1571, Real Audiencia, Causas Civil. legajo 11, cuaderno 58. 1581, Real Audiencia Causas Civiles, legajo 20, cuaderno 98. 1610, Derecho Indigena y Encomd., legajo 31, Cuaderno 627. 1690-1699, Real Hacienda, Sección Cajas Reales, Piura. 1691, Derecho Indigerta, Cuaderno 159. 3. ARCHIVO DEPARTAMENTAL DE PI ORA. 1591-1614, Corregimiento, c. C., legajo 2, cuaderno 23. 1600, Corregimiento, c. C., legajo 1, cuaderno 6. 1604, Corregimiento, c.c., legajo 1, expediente 10. 1613-1614, Corregimiento, c. e. , legajo 2, cuaderno 20. 1637, Corregimiento, c. e. , legajo 4, cuaderno 51. 1649, Corregimiento, c. e. , legajo 7, cuaderno 88. 1654, Corregimiento, c. e. , legajo 7, cuaderno 115. 1656, Corregimiento, c. Cr.,legajo 52, cuaderno 112. 1680, Corregimiento, c. e., legajo s/n. 1694, Corregimiento, c. e. , legajo 54, cuaderno 83. 1705, Corregimiento, Causas eclesiásticas, leg. 1, cuad. 1705, Corregimiento, Causas eclesiásticas, legajo s/n. 1711, Corregimiento, c. e. ' legajo 22, cuaderno 435. 1778, Corregimiento, c. e. ' legajo 34. 1788, Corregimiento, c. e. ' legajo 34. 1797, Intendencia, c. e. , legajo 3, cuaderno 92. 1798, Intendencia, c. Adm., legajo, 1, cuaderno 17. 1798, Intendencia, Causas Ordinarias, Cuaderno 23. 1794-1810, Intendencia, Causas Civiles, cuaderno 181. 1799, Intendencias, Causas Civiles, Cuaderno 239. 1820-1825, Intendencia, Causas Civiles, legajo 1568. (C. C. = Causas Civiles; C. Cr. = Causas Criminales, C. Adm, =Causas Administrativas). 663 57. 4. ESCRIBANOS PUBLICOS EN SAN MIGUEL DE PIURA, SIGLOS XVI- XVII. Juan Vaquero y Sebastián Montoro 1589-1590, PN# 136. Pedro Marquez Botella (PMB) 1592-1613: PN# 37 (1592); PN# 38 (1603-1612). Antonio Escalante Osario (AEO) 614-1645: PN# 23 (1626-28); PN# 28 (1618- 1619); PN# 29 (1620- 1645). Jacinto Fernández de Lemus (JFL) 1646-1650: PN# 30 (1647). Francisco Mendoza (FM) 1613-25: PN# 39 (1613-1615); PN# 40 (1615-1617). Francisco de Morales (FM) 1602-1617: PN# 40 {1617). Juan de Morales {JM) 1652-1661: PN# 45. Pedro Muñoz de Cobeñas (PMC) 664 1629-1645: PN# 57 { 1631-1636), PN# 58 ( 1637-1638); PN# 59 (1640-1642); PN# 60 (1642-1644); PN# 61 (1645). Sebastián Calderón (SC) 1626-1628: PN# 23 (1626). Juan de Morales (JM) 1660: PN# 55 {1660-1661); PN# 45 (1654). Fernando Gómez {FG) 1675-1678: PN# 32 (1660). Joseph de Céspedes (JC) 1680-1686: PN# 24 (1680-1681); PN# 25 (1686). Domingo Valencia (DV) 1695-1698: PN# 132 (1695). Sanchez de Figueroa, Alonso (SF,A) 1617-1662: PN# 148 (1648). Garcia Bermúdez, Gerónimo (GB,G) 1617-1662: PN# 148. Alfonso Flores de Valdes (AFV) 1660: PN# 55 (1660). J. Narciso de Nivardo {JNN) 1733-1737: PN# 62. A. Rodruiguez de las Varillas.(ARV) 1708: PN# 110. Juan de Adrianzen. (JA). 1722: PN# 149. (PN =Protocolo Notarial). 665 ANEXOS DOCUMENTALES 666 ANEXO NO 1 TITULO DEL CACICAZGO DE DON DIEGO MESOCO&ERA CACIQUE DEL REPARTIMIENTO D~ CATACAOS DE LA ENCOMIENDA DE DON ANTONIO VACA DE CASTRO. Fecha: 15 de Noviembre de 1576. "Dr. Don Francisco de Toledo: Y visto la horden que antiguamente trajeron y ordenaron los Yngas que lo gobernaban y como cuando moria alguno de los dhos caciques el Ynga que hera la persona que daba el duho (?) e ynvistidura de los dichos cacicazgos no los proveya en los hijos mayores que dejaban los dhos caciques muertos sino en el que mas buen entendimiento tenian o en otros indios que el escogerá de sus deudos o de otros de mas abilidad y suficiencia para ello sin dexalles derecho de subcesión sino quelos nombraba y proveia conforme a la capacidad y partes que tenia para ejercer el dho oficio y porque si esta orden se obiera guardado fuera aver yn atado por todas partes a los dhos yndios naturales tuviesen más virtud y cristiandad he acordado que los dhos cacicazgos se provean de aqui en adelante en los hijos de los caciques que muriezen el que mas abilidad y cristiandad truj ere teniendo he dad para ello y no la teniendo a los hermanos o parientes·o otros indios y los que de nuevo se proveyesen que sea de la dha suficiencia y virtud y que este sea la mas principal herencia y subcesión que tenga para aver los dhos cacicazgos porque con este respecto los dhos caciques crien sus hijos con buen ejemplo y cristiandad y con mas virtud de la que asta aqui an atenido pues es claro que teniendo los dhos caciques estas partes los demas indios sus subjetos los seguiran en la dha virtud y cristiandad y que lo sea a ques lo que hallazen que son ydolatras predicadores confesores de ydolatrias o de hechizerias o otras superticiones o consintiere que los aya no lo sea castigando ni distirpando quitando lo ydolos que oviere pierdan los dhos cacicazgos porque no los tengan ni puedan tener ni obtener y _por el mismo caso sean desterrados de sus naturales y se de noticia dello al gobernador que fuere des te reino· para que probea otro cacique que sea de buenexemplo abilidad y cristiandad en la forma susodicha que es en la costumbre y posesión que se halló o subcedian los dhos caciques cuando esta tierra se descubrió y conquistó. Sin embargo de que procedia de hombres tiranos apareado que lo que en esto haz ia hera bueno y que se deve mandar guardar asi y porque en las instrucciones que di a los visitadores comisarios que nombre para hazer la Visita General des te reino mandé supiesen y averiguasen los caciques viejos que avia en los 1 Los anexos documentales que van del 1 al 7 corresponden al documento: AGN: 1610, Derecho Indigena, Cuaderno 627, 170 folios. 667 Repartimientos de sus distritos probeidos por los Yngas y los hijos que los tales caciques trujesen y de la abilidad y suficiencia cristiandad y hedad de los dhos sus hijos para que teniendo la dha hedad abilidad y capacidad les mande dar los titulas de los dhos cacicazgos y porque en la visita que Bernardino Loa iza hizo del Repartimiento de Catacaos de la Encomienda de don Antonio Vaca de Castro abriguo ser cacique principal del dicho repartimiento don Diego Mesocofiera yndio por ser descendiente legitimo del que lo fue al tiempo que los espafioles entraron en esta tierra y como consta y parece por un testimonio e información hecha por el capitán Francisco de Grado, Corregidor y Justicia Mayor de la dha ciudad de San Miguel de Piura que se presentó ante mi y que es abil y suficiente para el dho cargo. Por ende husando de los poderes que tengo de S. M hago merced a bos el dho don Diego Mesocofiera de os nombrar y probeer como por la present~ nombro por cacique principal del dho repartimiento de Catacaos para que sea vista tal cacique como lo fueron su padre y pasados y como tal vos doy la invistidura del dho cacicazgo principal para quelo huseis vos y no otro yndio alguno y mando que desde el dia questa mi provision fuese mostrada a don Pascual gobernador que asido del dho repartimiento no gobierne mas sino que dexe libremente gobernar al dho don Diego como cacique principal desde el dia dela fecha desta mi provisión otra delante por todos los dias de su vida o hasta tanto que por su S.M o por mi en su real nombre otra cosa se probea y mande ... podais husar y ejercer segundho es y sentaros en tiana como es costumbre entre los demas caciques y principales deste reino y no consintireis por ninguna via que ningun indio ora sea segunda persona o cacique de pachaca o de asyllu u otro yndio del dicho repartimiento tenga tiana ni se asiente en ella sino fuere cac-}que principal que para ello tenga titulo y provisión mia". "Y si en el dho repartimiento e yndios vuestros subjetos oviese algunos yndios que ayan de tributar conforme a la tasa en otro repartimiento que son por tiempo fueren que cuando acaesiere que vos o el cacique de la otra parcialidad muriese den aviso al Corregidor que fuere del dicho repartimiento al cual mando que junte la mayor parte de los yndios y mas antiguos tomen información de los hijos que vos el dcho cacique muerto oviere dejado legitimo y las hedades partes y calidades". Los Reyes 15 de Noviembre de 1576. FRANCISCO DE TOLEDO. Por mandato de S.E. ANTONIO BAUTISTA DE SALAZAR. 2 Idem, folio 22. 668 ANEXO NO 2 TESTIMONIOS Y TESTIGOS A FAVOR DE DORA FRANCISCA MESOCORERA. O FRANCISCA CANAPAY MISOCORIRA. NOMBRES Y APELLIDOS -Juan de la Canadre -Alonso de Morales Portillo -Alonso Liña -Hernando Troche de Buitrago -Francisco Montalvo -Cristobal Hernandez Vivas. -Bartolomé Carreña. -Cristobal Fernandez Bibas. -Tomas de Morales. -Gonzalo Farfan. -Juan Menón -Pedro Mechato. -Cristobal Mecomo. -Alonso Linnia(Llinay) -Pedro Mechato -Juan Sámala -Pedro Puacatipo. -Lezaran -Tomas Yollocho. -Juan Raguecha. -Fernando Zigara. -Juan Eyaxon -Diego Payapuz -Juan Puacatino -Payapuc -Francisco Turinapas. -Diego Puacatibo. -Cristobal Megualoxa -Pedro Puñula(Puñelan) -Juan Turinapaz -Turinapaz ? -Pedro Punclan -Pablo Icxenam. -Alonso Zapatero. -Tomas Ypeche. -Tomas Locche. EDAD 75 50 56 31 60 60 35 80 CARGOS Y LUGAR DE ORIGEN. Alcalde de la Santa Hermandad. Alcalde Ordinario. Procurador General de los Naturales del Reyno. ? encomendero. Piura. Piura. Alferez. Piura. Alcalde de Catacaos. Principal. Pcd. de Mechato Pcd. de Mechato. Pcd. de Mechato. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de Mecomo. Pcd. de; Mecomo (****). Indio principal del pueblo de Catacaos, del repartimiento de Narigualá, abuelo de Francisca Mesocoñera. Pcd. de Narigualá Pcd. de Narigualá Pcd. de Narigualá Pcd. de Narigualá Pcd. de Narigualá Pcd. de Narigualá Pcd. Fernando Vivar. Pcd. Fernando de Vivar(*) -Pedro Guanca. 58 -Marcos Coachilora -Marcos Puacolona. -Diego Yupula -Pedro Moxo(Nezo) 70 -Pedro Roxo. -Tomas Allache. 70 669 Pcd. Fernando Vivar. (***). Pcd. de Mecache Pcd. de Mecache. Pcd. de Cucio. Pcd. de Menon. Parcialidad de Lorenzo Menon (**). ? (*)Encomienda de Troche de Buitrago. (**) Encomienda de Ruiz Lopez C. (***) Encomienda de Troche de Buitrago.(****) Encomienda de Bartolomé Carreño. Pcd = Parcialidad. ANEXO NQ 3 TESTIMONIOS Y TESTIGOS A FAVOR DE DON FRANCISCO MESOCORERA. NOMBRES Y APELLIDOS -Alonso Ruiz. -Lucas Guaca Mejia. -RP. Fray Juan de Castilla. -Alonso de Morales Portillo. -Rui Lopez Calderón. -Pedro de Ojeda. -Lucas Ximenez. -Antonio de Agreda. -Sebastián Girón. -Francisco Parifias El Viejo. -Pablo Anton. -Francisco Metal Naupayca -Francisco Payacarapay. -Fernando Socola. -Felipe Timaná. -Hernando Salvadon. -Martin Melen. -Juan Pucha. EDAD OCUPACION Y LUGAR DE ORIGEN. 52 46 46 50 55 51 ? e 1 é r i g o presbítero. Alguacil Mayor. De la Orden de San Francisco. Santa Hermandad. Tesorero. ? . Procurador General de los Naturales. ? Cacique principal de Catacaos. +60 Cacique principal de Catacaos. 60 Indio de Catacaos. 50 Cacique del r. de Maricavelica. 65 Cacique del r. de Motape. 70 Repartimiento de Socola. 60 Repartimiento de Menon. 50 Repartimiento de Mecache. Segunda Persona. Parcialidad de -Gonzalo Mevise. -Puma Palto. -Francisco Carache. -Anton Pablo (?). -Francisco Zapacha. -Diego Bepura. -Domingo Anucha. -Pedro Cucache. -Gonzalo Melvite. 55 (r = repartimiento; P = Parcialidad) ANEXO NO 4 670 Narigualá. P. de Narigualá. P. de Narigualá. P. de Narigualá. P. de Narigualá. P. de Narigualá. P. de Narigualá. P. de Narigualá. P. de Narigualá. P. de Narigualá TESTIMONIOS A FAVOR DE DORA FRANCISCA MESOCORERA. BARTOLOME CARRERO. "Representando la persona de su padre no teniendo hij~ baron porque tal es costumbre antigua en esta provincia". ALONSO LIRA.(56 años). "que este testigo oyó decir a su padre y a otros mayores que en el pueblo de Catacaos y los demás reducidos a el es costumbre y lo fue antiguamente que por falta de varones eredaban las hijas los cacicazgos como si fuesen hijos y lo propio a visto este testigo en su tiempo que ansi entiende este testigo que por fin y muerte de don Diego Mesocoñera El Viejo su hijo y por su fin y muerte la dicha doña Francisca Mesocoñera su ija". 4 HERMANDO TROCHE DE BUITRAGO (31 años, alcalde ordinario) fecha: 28 de Junio de 1612. "A oydo muchas veces tratar que antiguamente por falta de baron heredaban hembras los cacicazgos y que era uso entre los naturales y que este testigo lo a visto tambien en el pueblo de Sechura y en Colán y Catacaos, que por falta de varones heredaban las embras como son la capullana de Menon en Catacaos y en Colán y Sechura las Capullanas debeapellido y que le parece a este testigo por las razones que dichas tiene que en el mismo lugar que si fuera a la dha doña Francisca varon representara a la persona del padre y por esto entiende este test\go le pertenece el dicho cacicazgo como al dho su padre". Idem, folio 66. 4 Idem, folio 71v. 5 Idem, folio 70v. 671 ANEXO NO S TESTIMONIOS A FAVOR DE DON FRANCISCO MESOCO&ERA. R.P FRAY JUAN DE CASTILLA, de la Orden de San Francisco. 6- "a visto e oydo muchas veces en el discurso del tiempo que a estado en estas partes como entre los dhos yndios es uso y costumbre que hereden los varones los dhos cacicazgos prefiriendose los mayores a los menores e no aviendo hijos varones que suscedan por herencia en los tales cacicazgos los heredan las Capullanas legitimas y este testigo lo a oydo decir a muchas personas ancianas por público e notorio y es coslumbre, a visto que está entablada entre los dhos yndios". RUI LOPEZ CALDERON (Tesorero). "Y el dicho don Diego Mesocoñera El Mozo fue casado en primera vez con una hija de un cacique del pueblo de Sechura de la encomienda des te testigo". 7 "a visto en algunas ocasiones que se an ofrecido en esta jurisdicción de que mujeres heredan semejantes cacicazgos es en perjuicio de los naturales porque como son mujeres no acuden a la defensa de los tales yndios ni so~ poderosas, a los traer a la doctrina ni cobrar tributos". 6 Idem, folio 118v-119. Idem, folio 123. 8 Idem, folio 123-123v. ANEXO NQ 6 TRADUCTORES DE LA LENGUA TALLANA. San Miguel de Piura, 23 de Febrero de 1613. CRISTOBAL MEGUALOXA, abuelo de Francisca Mesocoñera. Catacaos 1 de Marzo de 1613. 672 "lengua intérprete a Bar tolo fiscal desta ciudad yndio ladino y lenguaraz en la lengua ¡:allana del pueblo de Catacaos y en la general del Ynga". FRANCISCO MESOCORERA, nombró por escribano a Antonio Ossorio Escalante: "intérprete a Juan Ucacha yndio del pueblo de Catacaos del Repartimiento de Poechos de la Corona Real, por ser como es yndio ladino de razón ~e sabe la lengua Tallana e firmó este testigo los dhos". ANEXO NQ 7. CUESTIONARIO Y RESPUESTAS DE TESTIGOS A FAVOR DE DORA MESOCORERA. Listado de preguntas de doña FRANCISCA CANAPAY MESOCORERA. 2-"Don Francisco Pariña El Viejo es cacique del pueblo de Catacaos .. y en especial es intimo amigo de don Juan de la Chira suegro . del dho don Francisco Mesocoñera que al presente govierna por el dicho cacicazgo .. ". 4-"Don Francisco Metal es .. natural del pueblo de Maricabelica, mas de doce leguas apartado del pueblo de Catacaos e Narigualá .. ". 10-"Si saben que Lucas Guaca Mejia, alguacil mayor ,español, es intimo amigo del dicho don Francisco Mesocoñera y el dicho su suegro .. porque le dan yndios que ocupa en traer yerva e leña y en otras cosas que tiene por trato e granfleria sin horden del corregidor e sin paga de su trabajo". 9 Idem, folio 143v. 10 Idem, folio 144. 11 Idem, folio 150v. 673 11- Alonso Morales .. le dan yndios. 12- Rui Lopez Calderón .. que le dan yndios para su chacara e ansi los procura agrandar e grangear .. ". 13-Fray Juan de Castilla, de la Orden de San Francisco y el beneficiado Pedro de Hojeda ... 14-Diego Suarez, intérprete de probanza .. es casado con una yndia prima de Francisca Mesocoñera .. Dr. Leandro de La Afirinaga Salazar Francisco Montalbo. San Miguel de Piura, 4 de Marzo de 1613. Cristobal Megualoxa presenta varios testigos:13 NOMBRES Y APELLIDOS Pedro Punclan Pablo Icxenam Thomas Iocche Pedro Guanca. Pedro Noxo LUGAR DE ORIGEN Parcialidad de Narigualá. Parcialidad de Narigualá. Parcialidad de Fernando Vivar(*). Parcialidad de Fernando Vivar (***). Parcialidad de Lorenzo Menan(**). (*) Encomienda de Hernando Troche de Buitrago. (**) Encomienda del Tesorero Rui Lopez Calderón. (***) Encomienda de Hernando Troche de Buitrago. DECLARACIONES. PABLO ICXANAM (+ 80 Años). No sabe firmar (*). Declara que Diego Mesocoñera El Mozo era su sobrino. "que sabe porque lo vi do .. que abra 3 años por abello entendido despues que lego por la inocencia de la bos y trato i comunicación que con todos los yndios de Catacaos tiene como yndio anciano quereside siempre en el que el dho don Gonzalo Melbite es yndio principal det4 ayllu e parcialidad subjeta a don Francisco Mesocoñera". 12 Idem, folio 151. lJ AGN: 1610, Derecho Indigena, Cuaderno 627. 14 Idem, folio 152. 674 4-"Dixo que no se llama don Francisco sino don Phelipe Metal Naupacics porque gobierna los yndios de metal i no sabe que edad puede tener porque abra 37 o 40 años que los yndios (1573=CAEC) del otro valle se redujeron a este de Catacaos en donde se crío el dho don PheliP.e ... y no save si pudo conocer o no a los yndios antiguos". rs 5- "que save porque lo vido cuando se redujeron los indios de Motape a este pueblo de Catacaos que el dho don Phelipe canapay que es ya difunto fue nacido e criado en el dho pueblo de Motape, 14 leguas de Narigualá y Catacaos que murió e vifljo y no sabe si pudo conocer o no a los yndios antiguos". 6-"de conciencia de platica entre los dhos yndios que el dho Pablo Anton es un indio casado con una yndia que es tia del dicho Francisco Mesocoñera .. que no le save el noTfre de pila mas de que en lengua Tallana se llama MISPAY". 8- "que a muchos yndios mitayos a oído quejarse de los dhos don Juan de la Chira y Francisco Mesocoñera porque los envía a ser~ir a los españoles en llevarle yerbas, leña y algarroba". 11-"porque los yndios mitayos del dicho pueblo de Catacaos ... como los dhos caciques los envían contra su voluntad a hacer chacaras del dho Tesorero Ruiz Lopez Calderón". (*) El subrayado es mio. 15 Idem, folio 152. 16 Idem, folio 152. 17 Idem, folio 152. 18 Idem, folio 152v. 675 ANEXO NQ 8. CATACAOS Y SECHURAS RECLAMAN LA P?fESION DE SAN CLEMENTE Y LA MURUELA, POR TIERRAS Y PASTOS. "El procurador del pueblo de Catacaos a nombre de su común y las personas de Diego Castillo, Juan de Dios Polloco, José Pulumache y Julián Atocha y otros yndios todos tributarios, en los autos con el Protector de Naturales, el Procurador de Sechura y su común sobre el lindero de ambos pueblos, las salinas y reciente disputa del terreno de humedad resultativa de los que dá y quita el rio, y demas deducido en sus tres cuadernos hablando con todo respeto digo -----~-------------- Que es mérito de lo que de ellos resulta y es la pura justicia se sirva U. revocar su auto de f. 8 cuaderno 20 fecha 5 de Setiembre del anterior año de 805 y de contrario imperio declarar por nula ningun valor la vista de ojos,deslinde y amparo de posesión de f. 5v. a 8 del mismo cuaderno actuada por el comisionado don Pedro Aranda como tambien las semejantes diligencias que siguen de f. 14 a 15 de don José Romero; mandar se proceda por U. mismo a un legal deslinde que esclaresca los verdaderos linderos que dividen las pertenenc·ias de cada Común, se separe el mio en la posesión de las Salinas, y se califique la justa propiedad del supradicho terreno de humedad en que hoy incide el litigio ; pues asi es todo muy conforme y de justicia por lo general de derecho y fundamentos siguientes: En el común de Sechura no tiene mas titulas que el testimonio de fs. 4 cuaderno primero del papel que presentaron sobre la numeración de Yndios que se hizo el año de 1572 donde hay relación de repartimiento de Sechura y que la Muñuela de esta· banda fue Encomienda de Gaspar Troche de Buitrago y doña Ysabel Capullana, pero sin la menor pincelada de su adjudicación ni linderos. La certificación de f. 10 de su apasionado cura doctor donFrancisco ALbalobo que refiere que los curas de ambos pueblos y el con dichos comunes se compromisaron en que los ganados de uno y otro pasteasen en el sitio de San Clemente, Muñuela de la otra banda ------------- El informe de fs. 12 de su subsiguiente cura doctor don Simón de los Valles tomó igual apasionado --- La vista del señor protector general de f. 42 del mismo cuaderno contra la composición que solicito don Juan Antonio Achutegui de las tierras de la Muñuela de este lado ---- Respuesta del Fiscal sobre lo mismo de f. 44 y Superior Decreto del señor 19 Archivo Departamental de Piura: 1794, Intendencia, Causas Civiles, Cuaderno 181, folios 22-25. 676 Virrey para que en el particularse los administrase justicia, todo en copia simple que los señores oficiales reales a quien se presentó la rubricaron; con varios repetidos recursos a fin de que se les deslinde, que todo es pajasa con carestia de titulos en forma; y en suma lo unido que tienen y han conseguido es la que se ti tul a restitución y posesión dada por el señor alcalde ordinario don Diego Farfan de los Godos en Diciembre de 78 a fs. 72 cuyas diligencias estas destruidas, con el informe de f. 183 que el año de 780 hizo al señor virrey el señor corregidor de aquel tiempo,y su acompañado con Juez ------- ------ La censura que hizo su subcesor don José Vicente Zavala siguiendo las propias huellas de dicho señor les dio terreno hasta que los Sechuras propiamente dijeron basta, como se ve a f. 238 reconociendo nosotros que todo era para ellos favorables indulgencias sin tener mas titulo que lo hasta aqui referido que es lo mismo que nada. Al contrario ni común que aunque desválido, desnudo de amparos, tiene a su favor sus titulos de composición antiquisimos de fs. 87 hasta 123 del propio cuaderno donde a f. 115 a 116 se patentiza sus tierras desde el Tacalá del rio de esta ciudad para abaja pasando su pueblo hasta el sitio de la Muñuela o San Clemente cerro de arena y arboleda continua muy conocido por todos e inmutable; y por los lados el dicho rio y los remates de los montes que salen a los arenales ·y despoblados con la correspondiente confirmación de fs. 122. La propiedad y posesión que gozan por sus parcialidades del mismo San Clemente y sitios de Rapica, Colpabal y las salinas que refiere el superior despacho de fs. 126 a 141 en el cual se le amparó en la posesión de ellas como consta de 142 a 149 y repetidas superiores providencias de fs. 152 a 153 cuaderno primero y todo lo demas que comprende el expediente de deslinde y derecheras de las Salinas con el auto de Comisión de f. 23 para su efecto, el que se halla suspenso hasta ahora y es de cumplirse precisamente lo que apoya mucho a la execusión de mi presente solicitud. En este antedicho expediente hallará V. que el Protector don Ignacio Escárate defendió a mi común como se manifiesta de los escritos de sus letras y firma de fs. 13 y 14 en que a su favor trato grandemente les dió toda razón, crédito y derecho y justicia contra los Sechuras negandoles a estos lo que supusieron y el mismo reprodujo; y en el segundo cuaderno a fs. tambien advertida V. que el propio protector con el Procurador Patricio Ayala de Sechura de su letra y firma se presenta con un mapa o plan propiamente colerizado desugnando los sitios y linderos a su antojo y favor de dichos Sechuras firmando tambien la diligencia de despojo hecho a mis partes de fs. 14 a 15 de dicho segundo cuaderno. Pero aun hay mas que es seguida a fs. 16 notará V. igualmente. Que alegando y quejandose mi antecesor Procurador de tal despojo exponiendo la nulidad de el, y que ... la diligencia con arreglo a derecho por la persona de u. mismo .. dicho Protector bonificando y abonando ... que en 677 contra de mis partes habia firmado y rastifico ensu ifnorme de fs. 17v. de modo que se puede decir con visible verdad su implicancia, y que es ambidiestro haciendo y desaciendo con la una mano lo mismo que con la otra, y que con palpable prevaricato a defendido a entreambas partes de que provienen los graves enredos y perjuicios que dejo a la prudente consideración de VS. y es motivo de haber comparecido yo por mi solo sin su reproducción. Todo lo cual no ha sido otra cosa que una incuestionable nulidad de lo obrado como vengo expuesto. La Comisión y mandamiento de fs. 4 cuaderno segundo precedente de la presentación del Procurador de Sechura pidiendo vista de ojos, amparo de posesión, deslinde de los mojones y propiedad de una ysla o terreno que formó el rio, se redujo a que el comisionado don Pedro Aranda con vista de los titulas de uno y toro común le administrase justicia procediendo ·con arreglo a derecho : esta generalidad es tácitamente para proceder al cumplimiento del tercero precepto del derecho que es a dar a cada cual lo que es suyo; mas no es amplia pra sujetar a las partes a transacción ni convenio; dar a uno ni quitar a otro. Este supuesto notese que puesto dicho comisionado en el lindero que divide dichos comunes sigue lo substancial lo obrado por seftores justicias mayores don Diego Farfan de los Godos y Corregidor don Vicente Zabala de que dejo echas las insinuaciones que debilitan sus diligencias aparentando y anulando a mis partes que les quedaba el derecho a salvo para oposición y uso de sus acciones y que no les resultaba perjuicio con cuyo prometido apalabradamen e se dejaron agraviar en la forma que consta d f. Sv a 6 donde a su fin dice que se conformaron con su determinación firmandolo con los que supiere escribir y por los que no los testigos presentes que refiere y asienta actuó a falta de escribano como lo certifica cuyas palabras en dicha foja quedan rayadas porque no firmaron tales testigos como se supuso y está en ella de manifiesto, pues a que les dejó el blanco necesario para sus firmas no las subscribieron hasta ahora lo que es poca nulidad de esta actuación y pasemos a la otra. Enestas a fs. 7 asienta el propio comisionado que constituido al sitio de la Ysla o terreno que causó la venida del rio la reconoció y reputó de la corta latitud y longitud que refiere ( aqui de la atención de V.). Es posible seftor que este diputado hubiese engaftado a mi común, como dejo insinuado en el capitulo 5 de este escrito ? Posible es que afirmando como afirmo en dicha foja que este terreno está situado en el medio de los linderos que dividen las tierras de Chochoya y los dos comunes ( que aun resulta en la parte del mio) seguida y variablemente dijese que lo reconocia ser todo de la pertenencia de los Sechuras y luego que asi no estaba segregado de sus linderos aunque unidos con total maliciosa discordancia ? Como se implica tambien en esto cuando expresa que el rio mudó su curso 678 recostandose a las tierras de los Sechuras dejando en seco parte de la antigua caja que tenia a las de nuestr pertenencia y sabiendo que el rio dá y quita segun derecho, no resolvió en justicia mayormente cuando confiesa que el intento de la contienda era de aclararse a cual común le pertenecía el goce y la posesión de tal terreno no decidió esto que lo adjudicó a su propio dueño ? A la verdad que basta esto para reconocer su depravada maniobra. El refiere que persuadidos nosotros de las reflexiones que hizo a todos con el color ido de paz le dejamos a su adbitrio la resolución, y que en esta inteligencia dividió dicho terreno entre las partes con una trinchera de palos que hizo poner desde la caja nueva d~l rio a la vieja; lo cual solo fue apariencia, pues terminantemente confiesa mandó qu~ los de mi común a quienes adjudicó la mitad de tal terreno de humedad con ningún titulo ni pretesto se pudiesen aprovechar de la parte que le toco por lo respectivo a ellas ... para otro fin que no fuese del de tomar aguas, lo que tuviesen chacras en su frontera, luego para que fue el nombre de tal partición ni adjudicación, si se les habia de privar de ella y quedar la cosa en el mismo estado que sino se hubiera echo nada ? Por cierto que esto fue nombre de partición y verdaderaa integra adjudicación al común contrario. El, clara expresa y literalmente afirma que esto lo ordenó asi por obviar el daño que se seguia a los Sechuras y que no vayan los mios criando mayores terrenos botando el rio a la parte de los contrarios,y que al intento mandó tambien a estos desmontasen las arbolesas de aquel barranco de aquella orilla y que hiciese lo demas que dice que resguardarse; aseverando que de ninguna forma operasen eso lo de mi parte a que se aagrega que les hizo imponer e imuso la multa convencional de 200 pesos para exigirla al primero moviese el asunto a beneficio del conmovido cuando el contingente citado terreno no vale la octaba parte de ellos ni corresponde tal pena a la infeliz naturaleza de indios, ausente su protector que no asisti~ a esta boda: todo lo cual no es otra cosa que mostrar su muchísima pasión o amor a los Sechuras, odio a nosotros, y algún interés enellos que son los tres enemigos capitales de la justicia de suerte que asi por todo lo referido laigual carencia de testigos en esta su segunda actuación, y falta de su aprobación en aquel tiempo una y otra según derecho fueron y son nulos de ningún valor que no pueden subsistir ni regir para nada; bajo de cuyo supuesto pasemos a la última comisiún de fs. 12v. Esta se confirió a don José Romero para los extremos que en ella se refieren reputándose valiosas las tres actuaciones que dejo invalidadas, quien refiere que puesto en el sitio de la Muñuela le manifiesta por la cruz que está de lindero en la banda de Chochoya y los palos que su anterior comisionado dejó clavados en las humedades de la disputa y sin decir si estaban fijas, mudadas o no, las mojoneras, 679 expone se hizo visible que los indios que refieren mis partes se habian introducido en sus sembrados en la tierra del común de Sechura al que dice se le restituyó sin embargo de la posesión y contradicción que aquellos como recomendados poseedores hicieron en el acto, protestando pedir la restitución que a ellos si y no a los otros les corresponden: y que precedió a sacar la derechera del lindero divisorio de la banda opuesta del primero haciendo cavar hoyos y fijando en ellos unos palos formando la trinchera pedida ----- Que con esto pasó a la otra banda y tambien sin expresar si hallo alguna mutación en el lindero (que es la Muñuela de San Clemente) solo asienta que llegaron a un medanal donde habian algunos algarrobos ( que sin duda es dicho lindero como asienta le dijeron) sin dar tampoco la menor razón de porque o como aseveraque le hizo restitución del terreno detentado (que no lo nomina) al procurador de Sechura dándole posesión de restitución; y que hizo poner un palo y una cruz por linderos divisorios, cuando por los titulos son terminantemente inmutables y conocidos; dejando notificados a mis partes que cosechados sus granos y otros frutos dejasen libres las tierras de sus chacras para los Sechuras. Todo esto es un enjambre y mal entretejida maniobra, sin la formal razón a discu~ión prolija, método ni circunstancias que en tales actos se requieren por derecho. Es de suma haberse guiado plagiariamente: la mente o pasión de las reprobadas e inválidas actuaciones y la del citado su antecesor comisionado; con el agregado de que también aunque dice al af in de que lof irma con el protector y demas que saben escribir no parece mas que la firma de los dos primeros sin las demas de los testigos que no es menos falsedad y nulidad. De esta incontable legal suerte queda destruido cuanto los contrarios han conseguido hasta la presente y convenido plenamente que todo lo que tengo pedido es muy necesario y conforme a derecho y de indispensable debido cumplimiento por lo que negando y contradiciendo lo adverso protestado y alegando que me es favorable y permitido por las ordenanzas y leyes reales del Reyno ----------------------- A V. pido y suplico se sirva mandar hacer si posible es comparecer de Asesor Letrado segun y como dejo impetrado en el exordio que aqui repito por conclusión y es de justicia que solicito con costas juro todo lo necesario e derecho etc. JOSE BENEDICTO NIZAMA. 680 ANEXO N2 9. PREGUM'l'AS PRESENTADAS POR DON DIEGO MENDIETA20 -" Si saben que los .... Ypulupú caciques principal y don (Alonso) Mecache su legitimo ijo fueron gobernador de los dhos yndios del Repartimiento de Mecache todo el tiempo que bibieron como sefiores na ( turales) . . . sin que jamás se obiese oydo abido ni contecido obiese otro que ... del dho repartimiento por perteneselle a los susodichos por subseción legitima desde el tiempo de los Yngas digan". -"Si saben que durante el tiempo que dho don Alonso Mecache susodicho bivio ... ijo natural a la dha dofia Luisa Calderón a la cual bieron los testigos .. y alimentaba por tal su ija natural llamandona ija ... ". -"Si saben que por fin y muerte del dho don Alonso Mecache por aber dejado ijo ni ija legitima que subcediesse en el cacicazgo del susodicho sino tan solamente la dha dofia Luisa Calderón natural de padre y madre y ser del dho repartimiento de Mecache y don Francisco Mecache ... que fueron y son de diferentes madres de otras parcialidades por ser todos los susodichos de pequefia edad al tiempo que dho su padre murió entró a gobernar y mandar los yndios del dho repartimiento doña Luisa, mujer que fue de don Cristobal ya difunta pariente del dho don Migcsaloxa .. ". -"Alonso Mecache que tubo y poseyo el dho cacicazgo asta que murió con todas las tierras que como a tal cacique pertenecia al dho don Alonso Mecache y a sus erederos digan". -"Como nieta y l.Ja de caciques principales por una y otra linea de abolengo y subcesión legithma del dho cacicazgo desde el tiempo de los Yngas digan". -"Si saben que por muerte del dho don Alonso Mecache quedaron por bienes conocidos suyas y que lo fueron de sus padres y aguelos desde el tiempo de los Yngas unas tierras llamadas Pudintala, que están en el halle de Catacaos sobre que se litiga sin que nunca jamás se le obiese conocido otro duefio ni sefior dellas sino solamente los dhos don Francisco Ypulupú y Pedro Querecha y sus padres y aguelos y a el dho Alonso Mecache digan". 20 ADP: 1614, Corregimiento, Legajo 2, Expediente 20. Diego Mendienta, a nombre de dofia Luisa Calderón, por tierras de Pungictala, fecha 21 de noviembre de 1614. 21 Idem, folio 126. 681 -"Si saben que mediante la labor y sementeras de su maiz y otras legumbres que el dho Juan Vasques a tenhdo en las dhas tierras se sustenta dellas el y su mujer". -Que cuando Cristobal Megcsaloxa y Luisa su mujer vendieron las tierras a Juan Vasques, no tuvieron ninguna contradicción "por parte de los yndios ni caciques de Narigualá ni otra persona alguna por ser como eran conocidas de los caciques". -"Si saben que la causa principal porque los yndios de Narigualá pretenden derecho a las dhas tierras de Pudintilá tan solamente es porque siendo vivo el dho don Francisco Ypulupú, cacique de Mecache o Miguel Puxilla yndio del repartimiento de Narigualá la pidió al susodho don Francisco Ypulupú les prestase un pedaso de las dhas tierras de Pudintilá por estar empapadas y rrosadas para sembrar en ellas y el susodho las prestó para que sembrare como sembró en ellas un año sin que fuesen suyas nomas de tan solamente". -"que por ser chacara tan buena e que a coxido tanto maiz, trigo e 23 fruta que a vendido y el trigo amasado por dinero". -"que al tiempo y cuando el bisitador Diego de Arce". -"quando vino el dho bisitador ·Diego de Arze a la dha visita estava la dha doña Luisa con su marido en el va1re de Piura La Vieja trece o catorce leguas desta ciudad". 22 Idem, folio 127v. 23 Idem, folio 131. 24 Idem, folio 133. 682 ANEXO NQ 10. TESTIMONIOS A FAVOR DE FRANCISCO DE MESOCORERA, CURACA DE LA PARCIALIDAD DE NARIGUALA. Interrogatorio 3-"Como dueño y señora de las dhas tierras la dha doña Elvira Haquiscatil capullana las tuvo y poseyo, sembro y beneficio mucho tiempo y al cabo del se las dió al dho don Miguel Puxilla su principal, el cual sucesivamente entró en ellas y las sembró y cultivó como cosa suya propia segun que lo hico antes deel la dha doña Elvira Capullana por quien le quedó el señorio y propiedad de las dichas tierras digan". Otro testigo, su nombre no figura. ya que la página está deteriorada, tiene 60 años y declara pertenecer a la parcialidad de don Francisco Mesocoñera; declara: "que este testigo sabe que las tierras de Pudintilá que oy posee Juan Basques de Espinosa fueron de la dha doña Elvira Capullana del dho repartimiento de Narigualá por ser suyas y pertenecerles desde sus antepasados y que siempre les llamaron antiguamente (roto) .. ". A la cuarta declar.a: " ... (roto) .. la dha doña ELvira como ..... dho don Miguel Puxilla el dho ... que las poseyó hasta que murió ... desde que murió estubieron bacas por ser del repartimiento de Narigualá y de los herederos del dho don Miguel Puxilla que soy Diego Puxilla nieto del dho don Miguel e tengo nombre cacique del dho don Franciso Nariguala cacique que soy". Declara otro testigo: "que sabe este testigo .... que son suyas desde antiguamente y que se an llamado siempre y llamamos los yndios biejos Nunichala que es su nombre y no Pudintila y que las que estan alrededor y contornos de ellas son del cacique e indios del repartimiento de Mecache y esto responde". A la sexta pregunta responde: "que este testigo sabe que las tierras que piden los dhos don Francisco Mecache y Diego de Mendieta de Pudintila que son las que posee el dho Juan Basques de Espinosa no son suyas y que ni lo an sido porque como dicho tiene estan las tierra~ de Mecache hendidas y lindan con ellas y esto responde". 5 Declara, Tomás Guacachi, indio de la parcialidad de Narigualá: dice "Tercera pregunta ... vido que la dha doia Elbira Capullana sembró las dhas tierras como dueña dellas y despues las dió al dho don Miguel Puxilla principal que 25 Estas declaraciones están fechadas en 21 de junio de 1613. 683 este testigo vido las tubo y poseyó y esto responde". A la cuarta pregunta responde: "que las dhas tierras que posee el dho Juan Vasques de Espinosa son del repartimiento de Narigualá". Declara el testigo llamado Diego Paya(?): "que se biniendo este testigo del sitio de Pariña donde antiguamente están poblados bido como en las tierras que oy posee Juan Basques de Espinosa que son las que sobre que se litigan, tenia en ellas sus chacaras don Miguel Puxilla iba desde Narigualá a el qual oyó este testigo que las dhas tierras heran de la dha Capullana y que no sabe este testigo que le fuesen repartidas". A la sexta preguntaa declaró: "oydo dezir que las tierras de Pudintila que los dhos don Francisco Mecache pide con sus hermanos s_on . unas tierras questan del cabo de la acequia grande hacia los arenales y esto responde". Declara otro testigo llamado Pablo (?) Yexeran, edad 66 afios, pertenece al repartimiento de Narigualá de don Francisco Mesocoñera; dice que: "conoció a Elbira Chaquiscatil Capullana que fue del dho repartimiento de Narigualá y a don Miguel Puxilla que fue cantor de la dha capullana". Otro testigo, su nombre no figura pues la hoja esta deteriorada, dice: "y que las abia heredado de don Miguel PUxilla su abuelo y este declarante rogó a don Juan de la Chira gobernador de Catacaos tomase la mano y los consertase el qual los hiso y consertó a este declarante con el dicho Diego (?) Puxilla por cuya causa el dicho Diego Puxilla no pidió .... tierras y asi entiende este declarante fueron del dho don Miguel Puxilla su abuelo y esto responde". Francisco(?) Mesocofiera, declara: "a quien real y verdaderamente la dha capullana se las dió como señora legitima de las dhas tierras, que antiguamente nombraban murió zola puesto que se le llaman Pudintilá pues son las mismas quel dho Joan Basques de Espinosa posee e no otras algunas y que son diferentes e muy distantes dellas las que los adversos pretenden .... El visitador General Diego de Arce las adjudicó al dho nue~fro repartimiento de Narigualá dando por ... ninguna venta". "Otro si pedimos y supl-icamos mande se saque el traslado de la partida de la rrevisita de Mecache y que se ponga luego en esta causa segun que tenemos pedido". 26 Idem, folio 242. 684 ANEXO NQ 11. CUESTIONARIO PRESENTADO POR EL CURACA JOAN TEMOCHE. 27 "Que Juan Temoche tan solamente a sembrado para su sustento conforme a la tasa lo que ella le permite chacaras de trigo de cuatro almudes y seis cuando más de sembradura y otros años de maiz que cuando lo sembraba no sembraba trigo y por el contrario y si saben que las chacaras de trigo que a sembrado an sido solo cuatro despues que es cacique de este repartimiento de Narigualá y para su beneficio nunca se a aprovechado de indios de mita sino de los reservados ... y muchachos ... que les deben servir conforme a la tasa pagándoles su trabajo28 ••• y como una de las ffuatro chacaras de trigo que sembró en el valle de Zapañar fue por haber faltado en Tacalá el agua y asi el como los demás caciques fueron a 3~uscar · otras partes donde sembrar para su sustento". "Si saben que a tenido mui particular cuidado de recoger los ausentes sin dejar ninguno en las chácaras donde an ido trayendo los que a podido sin recibir plata ni otros cohechos por dejarlos en los pueblos donde los a allado mostrando en esto más cuido que otros caciques pues a reducido a muchos ... qomo son Pedro Namicha, Martin Ytacha, Juan Loxa, Juan Piquebal, Juan Patacha, Diego Bulexan (?), Diego Puchuna, Lorenco Lusucha, Fernando Lupunlequen, Diego Mi tacha, Juan La cacha, Benito Puchuña, Juan Lequecha y otros de otras parcialidades sin que se presuma otra cosa en contrario ni que aya sido causa del susodho de las ausencias que hacen los dhos yndios que se van por evadirse y relevarse de las mit~ y servicios personales que tienen obligación de acudir". DECLARACIONES DE LOS TESTIGOS MIGUEL SOCOLA, curaca segunda persona, indio ladino perteneciente al repartimiento de Narigualá, edad 38 años: Declara que doña Francisca Canapay, mujer del dho don Juan 21 Biblioteca Nacional de Lima: 1626, B994. 28 Idem, folio 71. 29 También está escrito Xapañar (Piura La Vieja), folio 94v. 30 Idem, folio 71. 31 Idem, folio 71v-72. 685 Temoche, es pariente de doña Maria mujer de este testigo. 32 2-"Que en el pueblo de Catacaos ay más de 400 yndios tributarios". 5-"Solamente (Juan Temoche) a echo y sembrado cuatro chacaras de trigo en diferentes años y en las que sembraba trigo no sembraban maiz por ser solo para su sustento conforme a la tasa y cuando sembraba las dhas chacaras que a cada uno seria de media fanegada sembraba con indios reservados y muchachos o haciendo minga como es costumbre entre los demás caciques ---que quando sembró la dha chacara en el valle de Japañar fue por falta de agua en el de Catacaos y asi todos los cacique~3 e yndios del dho pueblo fueron a buscar donde sembrar". 8-"no a echo juntas taquies ni borrachera pero que algunos dias de fiesta señalados despues de misa para agazajar sus yndios les convida a comer o a almorzar y les dá de beber sin llevarles ningún interés ni plata y esto es costumbrfl en el dicho pueblo entre los caciques y en todo el reyno". Baltazar Tenquem, indio ladino de la parcialidad de Mechato reducido en el pueblo de Catacaos, edad mas o menos 36 años: 5-"Sabe que una chat:ara de tirgo que don Juan Temoche sembró en el valle de Japañar fue muy poco que no llegará a media fanegada de sembradura y el aberla sembrado en el dicho valle de Xapañar fue por no aber aguas en el de Catacaos y asi el dho don Juan como los demás caciq'trs yndios fueron a buscar donde sembrar para su sustento". 6- "que el dho Juan Temoche todas las veces que se venia a aderezar la ... dicha obra del Tacalá acudia el susodho en persona con la gente de su parcialidad y traia a su casa y familia y asistia en esta ciudad asta que se acabó la dha obra". 7-"que sabe a repartido con algunos costales para recoger su trigo pagandoles a dos reales como sabe este testigo les pagó y el precio a como va y viife en el dho pueblo y las yndias la tienen por granjeria". 32 Idem, folio 73. 33 Idem, folio 73v. 34 Idem, folio 74. 35 Idem, folio 75. 36 Idem, folio 75. 686 Pablo Tusicha, indio de la parcialidad de Narigualá, edad aproximada 30 años, no habla castellano, declara: "que el dho don Juan para su sustento despues que es cacique a sembrado cuatro chacaras de trigo en cuatro años diferentes, en cada chacara sembraba dos o tres almudes de trigo en sembradura y aunque sembraba maiz era en poca cantidad de manera que ocupaba poca gente de indios tributarios, ocupandolos dos o tres dias a los que les pagaba su trabajo y vió este testigo que una chacara que hizo en el valle de Zapañar fue en tiempo que no abia agua en el de Catacaos y que todos los yndio~ y caciques iban a buscar donde sembrar para su sustento". 7 ANEXO NO 12. DECLARACIONES DE DON JUAN TEMOCHE (1624). "que desde que tengo el dho cacicazgo e echo cada año tres y cuatro chacaras de maiz y trigo beneficiándolas con los yndios de mi parcialidad como pagándoles· su trabajo ... la~ dhas chacaras son sola las que por la tasa se me permite". "Y si alguún trigo an. llevado a moler al molino lo e pagado su alquiler ... de que en todo el tiempo de mi cacicazgo no e echo más de cuatro chacaras de trigo de tasa en distintos tiempos y años y no en año como se me imputa y cada chacra y la mayor que a echo a sido de cuatro almudes de sembradura y seis lo que más y la una de ellas que ice en el valle de Chapañar que está doce leguas del dho pueblo de Catacaos que no e echo otra ninguna ni de maiz fue por la falta ade estacada y sembrar en el para mi sustento y el de micasa y familia como lo icieron los demás caciques del dho pueblo asta que se aderezó el dho Tacalá y no pudimos aprovechar del agua y el año que sembraba trigo no sembraba maiz, y por el contrario haciendo chacara de maiz no la hacia de trigo y siempre fue con este cuidado y presupuesto y niego ... aber castigado a los yndios que no acudian a ella ni repartido las mitas y asismismo niego averles forzado a que me hiciesen amasijos y compras en el pan .... porque la verdad es que para el sustento de mi casa y teniendo yo el trigo de cosecha amasaba lo necesario como asen los demás caciques del dho pueblo y no para el fin que se me imputa. Yten no obsta el segundo capitulo en que se me acusa aber tenido para pajarear las dhas sementeras beneficiarlas y cojerlas yndios de mita y en mi casa chinas para amasar el pan y benderlo y coger el trigo por que nunca e tenido sino 37 Idem, folio 84v-85. 38 Biblioteca Nacional de Lima: 1626, B994, folio 48. 687 de dos yndios reservados que me tocan por la tasa y muchachos y chinas que se me an o den tener y caso negado que yo los obiera tenido y aprovechadome de su servicio menos mal e tenido mochachos e muchachas para el dho efecto porque no tienen obligación de acudir a mita ni otra cosa que no ay indias mayores ~~e la tienen de hazer ropa de tributo de indios de mita". 5- Lo niega, "Y confiesa a sido en los dias de Corpus y Pascuas y otras fiestas solemnes entre año para el agazajo de los yndios de mi parcialidad y que es me tengan amor darles de comer y de beber .... en los tales dias lo que es uso y costumbre muy antigua en todo el reyno ent~e los caciques porque asi son más queridos y respetados". Acerca de los indios ausentes, declara que por el contrario trajo a Francisco Namucha, Martin Ytacha, Juan Loxa, Juan Querebalú, Juan Patacache, Diego Belerán, Diego Puchuña, Lorenzo Sucucha, Francisco Lapunlequen, Diego Mitacha, Juan Lacacha, Benito Puchuña, Juan Lequecha, Pedro Millecha, Miguel Tupucherre "de los cuales algunos se an vuelto a huir y los e vuelto a traer y an sido castigados por la dha causa y no tan solamente los dhos yndios de mi parcialidad sino otros reducido de diferentes parcialidades que se me an recomendado y estos podrian decir en este género por ser .... fuera de toda excepción y sobre si e recibido 12 y catorc~ pesos de las mitafi que tocaban a los ausentes dejandolos con este intento". "y la que tienen para ausenttfse es huyendo de las mitas y servicios personales". 39 Idem, folio 49. 40 Idem, folio 49v. 41 Idem, folio 50. 42 Idem, folio Slv. 688 ANEXO NQ 13. DECLARACIONES DEL CURACA JUAN TEMOCHE. "que tan solamente e sembrado con los yndios de mi parcialidad lo que me es permitido por la tasa el mal tiempo media fanegada de maiz y cuatro .... que ice chacara de trigo no hice la de maiz compensando con ellas la que debian sembrarme los dhos yndios de maiz cumpliendo en toda la tasa y Ordenanza sin exeder ... que se les dá a los caciques pagándoles a los yndios lo que es costumbre y por la tasa se manda .... y la una sementera que hice en el valle de Xapafiar de cuatro almudes por estar roto el Tacalá y no correr agua por la acequia en el valle de Catacaos y que aquel afio todos los caciques y demas yndios en el dho pueblo conducidos fueron a ~fcer sus chacar~s a la parte que más comodidad hallaron". "e mandado hacer asta cuarenta o cincuenta costales para el trigo que 44 coxia pagándoles a dos reales como es costumbre". ANEXO NQ 14. DECLARACION DE CARLOS FRANCISCO MELIPES. "A echo muchas chacaras (Juan Temoche) de trigo y maiz por si propio como en compafiia de don Francisco Vivar su padre, sembrando en cada uno más de una fanega y a dos de trigo y media de maiz ocupando a los yndios en general de la dha parcialidad a que acudan a rrozar la tierra, sembrarlas a pala, conservarlas, beneficiarlas hasta cogerlos el trigo y maiz acudiendo al beneficio de todo ello los dhos yndi~f con sus achas y lampas sin darles de comer ni pagarles". "abiendose quebrado el Tacalá que está en el rio para que entre agua en las acequias del dho pueblo con que los yndios siembran sus chacras les compelió y apremió a que fuesen al balle de Piura La Vieja y sitio de Xapafiar que está doce leguas del dho pueblo adonde hizo sus chacaras de trigo y maiz el cual por no coger los yndios en tres afios que estubo roto el dho Tacalá cosecha ninguna de maiz el susodho las tubo muy grandes y lo que coj ia los gastaba 43 Idem, folio 98. 44 Idem, folio 98. 4S Idem, folio 93-93v. 689 entre los yndios a precios muv excesivos y aunque los pocos que quedaban asta su perdición y que no tenian modo para sustentarse ellos, sus mujeres y ijos acudieron al reparo del dho Tacalá en que se ocuparon más de seis meses continuos el susodho no quiso acudir ni acudió jamás a ello por andar 46 como dho tengo ocupado en las dhas sus chacaras". ANEXO NO 15. INFORME SOBRE LA IGLESIA DE CATACAOS, 1626. "Ygles ia de Ca tacaos: 47 Don Diego Fernandez de Córdova marques de Guadalcazar Virrey lugarteniente del rey nuestro señor su gobernador y capitán general en estos reinos y provincias del Pirú Tierra Firme y Chile etc., a vos el corregidor de la ciudad de San Miguel de Piura y su partido sabed que ante mi se presentó el memorial siguiente ----- Excelentisimo señor el protector general de los naturales deste reino por lo que toca a los del pueblo de Catacaos distrito de Piura dice que la yglesia del eitá caida y con grande yndecencia y de manera que no se puede celebrar ell culto divino sino es con mucha incomodidad respecto de estar cubierta de paja y echa una ramada donde se pasa trabajos por las inclemencias del cielo ansi de los grandes soles como de los aguaceros que estos años a habido que an sido de manera que lo tienen todo destruido y con precisa necesidad de que se acuda luego al remedio mandando vuestra excelencia que se acuda a la reedificación y fábrica de la dicha yglesia por ser tan menesterosa por los muchos naturales que ay en aquel pueblo y ser pasajero para cuyo remedio suplica a vuestra excelencia se sirva de mandar despachar provisión para que el corregidor del partido vaya al dicho pueblo de Catacaos con oficiales y personas que sepan del arte y vean la dicha yglesia y la necesidad que tiene de reedificarse y los materiales y demás cosas que para ello serán menester y lo que todo podrá costar y asimismo embie testimonio e racón de la cantidad de pesos que hay en las caxas de comunidad de aquel corregimiento de lo caido y perteneziente a lo señalado por la tasa para la fabrica de Yglesias del dicho pueblo por que a más de veinte años que los indios del no se an balido de la plata deste efecto que en ello recibiran merced Domingo de Luna ----- Y por mi visto lo suso dicho 46 Idem, folio 94v-95. 47 Archivo Departamental de Piura: 1705, Corregimiento, Causas Eclesiásticas, Legajo s/n. 690 di la presente por la qual os mando que luego que con ella seais requerido veais la Yglesia del dicho pueblo y la necesidad que tiene de reedificarse y los materiales y demás cosas que para ello serán menester y lo que todo podrá costar, y todo ello con mucha claridad y distinción y testimonio de la cantidad depesos que hay en las caxas de comunidad de ese corregimiento de lo caido y perteneciente conforme lo señalado por la tasa para la fábrica de Yglesias y lo que caue a la del dicho pueblo de Catacaos y vuestro parecer jurado cerrado y sellado lo remitireis al gobierno para que visto se prouea lo que convenga y lo cumplirieis asi, pena de quinientos pesos de oro para la cámara de su majestad. Fecha en los Reyes a cinco dias del mes de mayo de mil y seisientos y veinte y seis años. El marques de Guadalcazar Por mandado del Virrey Don Joseph de Cáceres y Ulloa. Para que el corregidor de la ciudad de Piura con asistencia del cura vea la Yglesia del pueblo de Catacaos y la necesidad que tiene de reedificarse y los materiales y demás cosas que son menester y lo que costarán. Y lo demás aqui contenido. Yo Jhoan de Quebedo escrivano del Rey nuestro señor y de las quentas que el maestre de campo don Diego Flores de León cauaballero del abi to de Santiago Corregidor de la ciudad de Piura, tomo al maestro de campo don Estevan Marañón Juez Mayor que fué su antecezor doy fe de que por un testimonio de los alcanzes que se hizieron a el capitán Don Diego de Molina, Corregidor que fue de la dicha ciudad en las cuentas que el tomó en dicho don Esteban Marañón consta y parece que en la caxa de Catacaos y Repartimientos de yndios reducidos al dicho pueblo- tocan y pertenezen a la fábrica de la Yglesia- de los dichos Repartimientos y pueblos. Seyscientos y setenta y un patacones y seis reales- Y por el resumen general de alcanzes que se hizieron al dicho don Estebán Marañón de la que fue a su cargo tres tercios de seys meses que son de San Juan y Navidad de seysientos y veynte y seis y San Juan de seysientos y veinte y siete y lo que recibió de don Sebastián Ruiz de Castro Corregidor suzesor del dicho don Diego de Molina, y antezesor del dicho don Esteban - pareze perteneze más a la dicha fábrica de la Yglesia de Catacaos, otros ciento y veinte patacones y cinco reales. Según pareze de las dichas cuentas y autos dellas a que me refiero y para que conste de pedimento de don Juan de la Chira, gobernador de los dichos Repartimientos di el presente. En Catacaos en veynte y quatro de noviembre de mill y seyscientos y veinte y ocho años. Y lo signe en testimonio de verdad. Jhoan de Quebedo Escribano de su Majestad. 691 Don Luis Gerónimo Fernandez de Cabrera y Bobadilla Conde de Chinchón de los Consejos de estado y guera de su majestad, gentil hombre de su cámara, Virrey y lugar theniente, gobernador y capitán general en estos Reynos y provincias del Perú, Tierra Firme y Chile, etc. A vos los corregidores asi al de la ciudad de San Miguel de Piura como al de Trujillo y villa de Saña y a cada uno y qualquier de vos en vuestros distritos y jurisdicción ante quien esta provisión fuera presentado o su traslado signado de escribano público en manera que haga fe saved que ante mi se presentó un memorial cuyo tenor con lo a el decretado con parecer del señor lizenciado don Alonso Perez de Salazar Oydor de esta Real Audiencia es como se sigue --------------------------- Memorial Señor el protector general de los yndios de este rreyno por los del pueblo de Catacaos distrito de la ciudad de Piura dize que como parece por los autos que presenta la Yglesia del dicho pueblo está arruinada toda de manera que se celebran los oficios divinos en una rramada echa de carrizo y por aber mucho tiempo que se hizo está muy maltratada y casi sin provecho siendo el dicho pueblo de los más numerosos de gente de·todo aquel distrito de manera que los yndios del biven con grandes desconsuelos y poca edificación tener su Yglesia arruynada desde el año de diez y nueve que el temblor la derribó y aunque se rrepresentó en el gobierno la necesidad que tenia de rredificarse y a pedimento del dicho protector general se despachó la provisión ordinaria de fábricas y ornamentos y el corregidor y cura hicieron las diligencias que por ella se les ordenan y se hizo planta del tamaño y forma que a de tener por maestro muy inteligente y se arbitró la costa que podia tener demás de los jornales de los yndios y materiales de adobe, cal y ladrillo, madera de algarrobo y otras cosas que a de ser a su cargo traerlo todo al pie de la obra, no se a echo nada en ella por no aver avido justicia de asiento en aquel distrito, despues que se despachó la dicha provisión y porque conviene que no se dilate la rredificación de la dicha Yglesia la qual por no aber plata de fábrica para poder ayudar a la costa que a de tener en poca ni en mucha cantidad porque setecientos y noventa y dos pesos y tres reales de a ocho que ay del dicho género en la caxa de Comunidad del dicho pueblo son muy necesarios para los ornamentos que se an de comprar para la dicha yglesia por estar tan falto dellos como ella necessitada de rredificarse por lo qual se a de hacer el edificio y costa de todo el a la de los encomenderos que tienen rrepartimientos rreducidos en el dicho pueblo de Catacaos y porque agora la persona que administra jusicia en aquel distrito es muy celosa del servicio de Dios y de la rredificación desta yglesia, tenga efecto para que Dios nuestro señor sea (roto} servido (roto) yndios se consuelen 692 de averla rredificado combiene que se saque almoneda en la dicha ciudad de Piura y en la de Trujilo y villa de Safia conforme a la planta y condiciones della que están en los dichos autos para que se rrematen en la persona que mas baja hiciere, a vuexcelencia pide y suplica se sirva de despachar su provisión mandando al justicia mayor del dicho partido saque la dicha fábrica de yglesia a almoneda en las dichas partes para que se rremate en la persona que más baja yziere y que juntamente tase entre los encomenderos que tienen yndios en dicho pueblo y rreparta la costa que a de tener toda la dicha yglessia conforme al Remate que della se hiciere y a las condiciones del dándole facultad para cumplir y executar lo uno y lo otro sin ocurrir al gobierno para más que para darle cumplida rrazon de lo que en lo y en hiziere por escusar de dilación y por ella no se ympida el buen efecto que se pretende comunicándolo todo y consultando con el cura de la doctrina del dicho pueblo en que Dios nuestro sefior será muy servido y los dichos yndios rresivirán gran bien y merced (roto) Luna. Decreto. Lima diez y ocho de setiembre de seisientos y treinta afias proveyo vuestra excelencia. Despáchase provisión para que (roto) en pregón esta obra en las ciudades de Piura y Trujillo y villa de Saña en cada parte nueve pregones y se reciban las posturas que se (roto) las quales an de ser conforme a la planta y apuntamiento que están en estos autos y que se an de remitir al Corregidor para que fechas las dichas diligencias lo embie todo al gobierno donde se an de hacer el remate y la persona en quien se hiciere se a de afiancar y al mayor ponedor le cite para que embie poder a quien acepte el remate, don Joseph de Cáceres. Decission. En cuya conformidad di la presente por la qual os mando que luego que con ella seais rrequeridos saquen al almoneda la obra del dicho pueblo de Catacaos haciendo dar nueve pregones continuos y dentro dellos recivireis las posturas y baxas que se hizieren conforme a la planta y apuntamiento que originalmente con esta os será entregada y hechas las remitireis al gobierno, cerrado y sellado para que se haga el remate de la dicha obra en el mejor postor el qual se a de afiancar para lo qual le citareis para que enbie poder especial a quien acete el dicho remate y lo cumplireis asi pena de cada quinientos pesos de oro para la cámara de su majestad; fecha en los Reyes a veinte de setiembre de mill y seiscientos y treinta afias==. El Conde de Chinchón. Por mando del Virrey don Joseph de Cáceres y Ulloa. 693 Excelentisimo señor En conformidad de lo que vuestra excelencia fue servido de mandarme por su probissión que en la Vissita de los pueblos de este distrito atendiesse a el estado de las Yglessias y su necessidad en el reparo de sus edificios ornamentos y demás cosas tocantes a su servicio y del culto divino fuy al pueblo de Catacaos dos leguas de esta ciudad de Piura y con assistencia del Bachiller Juan de Mori Albarado Cura y Vicario de ella y de el protector de los naturales Gobernador y Caciques de el y otras personas entendidas vi por vista de ojos el estado de su yglessia y allé que de diez años a esta parte está destruyda y aruinada y que se sirve para la celebración de los dibinos oficios y doctrinas de los yndios de una ramada de carrizo vieja y antigua y rota por muchas partes con grande yndessencia y sin seguridad alguna de ser débil y no tener puertas; y assi mesmo muy necessitada de ornamentos, missal, manual, campanas y otras cossas. Vista esta necessidad y que respecto de ser este Pueblo muy numerosso y de tanto util asi para el serbicio de su magestad como de el reyno, y de la ciudad de Piura cuyo sustento y consserbacion pende de el combenia poner presto remedio hice algunas diligencias y para ynformar a vuesexcelencia de lo necessario para su fábrica y costa que aria de albañileria y carpinteria, dispuse que un maestro la tassase y abiendolo fecho en cinco mil pessos sin la adober ia, cal, ladrillos, madera de algarrobo, peones y otros materiales que el pueblo se habia de obligar a dar. El dicho cura propusso algunas cossas y excivió cierta tassa que en virtud de Provisión de el señor marques de Guadalcazar hicieron maestros albañil y carpintero en tiempo de su antecesor y que no tubo efecto por las racones que alego y no parece justificada la tassación assy por el mucho precio como po haber sido fecha a bulto sin tantear las partes calidades y condiciones que habia de tener dicha obra y pressentó una planta con sus apuntamientos fecha por otro maestro al parecer de obra buena, capaz, segura, umilde y llana, y certifiquese dicho maestro habiendo fecho la dicha planta y apuntamientos de ella se ofrecia a obrarla por mucho menos que la primera obligándose al beneficio de los materiales y que para tener mejor hacierto y ahorrar de tiempo y dineros seria mejor traerla en pregones y rematarla en elque más rebaja hiciesse siendo maestro de ciencia y conciencia y de toda satisfacción pues se allarian muchos que en competencia hiciessen mucha comodidad y aorrarian de tiempo, dineros y carga al pueblo En esta conformidad remito a vuexcelencia los dichos autos tassación, planos y recaudos originales presentados y salvo el mejor de vuexcelencia que por su superior talento será el más acertado soy de parecer que siendo serbido de ello mande que la obra que está en la dicha planta con las calidades y condiciones de el apuntamiento se traiga en 694 pregones con el término que pareciere combenir y siendo las posturas con rebaja de las tassaciones que estan fechas se remate en la persona que mayor hiciere y con mejores partidas y comodidad de los yndios y demas ynteresados y que conforme el remate en la cantidad que fuere se aga la repartición de las encomiendas sirviendose vuexcelencia de dar el orden y modo de ella y lo que más combeniere a el aumento de este Pueblo y su Yglessia al servicio de nuestro señor y de su magestad con seguridad de que corriendo esta obra por mi quenta la dan puntual y auidarse a ella en quanto pudiere como lo dicho en otras ocasiones -------- En la racon y quentas de las caxas allo que estan caydas asta el año de veinte y ocho, setecientos y nobenta y dos pesos y tres reales tocantes a esta fábrica y juzgo que seria bien que en la yglessia y comun se escussen de ayudar con ellos asi por cargas el·mayor gasto y serbicio de la obra de el común de los yndios como por la estrema necessidad que la Ygléssia tiene de ornamentos pues de muchos esta totalmente necessitada y de otras aunque de presente passa como puede estan tales que sirben con yndecencia que para que mejor conste a vuexcelencia embio aparte la memoria de ellas tambien juzgo ser combeniente se sirva vuexcelencia de mandar por su provission se aga juntamente con la dicha fabrica la de el ospital en el sitio de la Yglessia y contiguo a ella por que no le tiene y passan muy gran necessidad los yndios y es grande la yncomodidad de sus casas por ser de ramadas de carrizo sujetas a todas las ynclemencias de el cielo sin reparo ni abrigo alguno y se ará a poca costa y por ventura por añadidura y porque asi lo siento y juzgo que combiene en conciencia lo juro a Dios y a la Cruz en debida forma en todo disponga vuexcelencia lo que más fuere servido y combiniere al descargo de la conciencia viendo los yndios y servicio de su magestad y de nuestro señor que guarde a uexcelencia largos y felices años como combiene al bien (roto) este Reyno y desseamqs sus criados. Piura agosto veynte y dos de mill y seiscientos treinta años ----~-------- Don Hernando Bravo de Lagunas. Por su mando: Pedro Muñoz de Cobeñas, Escribano Público y Cabildo. En el pueblo de San Juan de Catacaos en veinte y seis dias de el mes de junio de mill y seiscientos y treinta años el maestre de 'campo don Hernando Bravo de Lagunas justicia mayor de la ciudad de San Miguel de Piura y su partido dixo que por quanto el excelentisimo señor conde de Chinchón virrey de estos reynos por una su Provissión dada en la ciudad de los reyes en veinte y dos de abril de este Pressente año de pedimento de el Protector General de los Yndios le tiene ordenado y mandado en la vissita que huviere de azer de este Partido aga diligente y exacta aberiguación de el estado de las Yglessias de pueblos de yndios y su necessidad en su fábrica y reparos ornamentos y demás cossas necessarias para la celebración de los 695 oficios divinos con la dezencia que combiene y para su execusion y cumplimiento a venido su merced a este dicho pueblo y con assistencia de el Bachiller Juan de Mari Albarado cura y vicario de el dicho pueblo y de el Gobernador don Juan de la Chira y demás caciques de el a visto por vista deojos que la yglessia está cayda y totalmente destruida desde el temblor passado de el año de diez y nuebe y que los oficios divinos se celebran en una ramada que esta en la plaza con mucha yndecencia por ser de carrizo corto mal aliñado y dessecho por haber mas de ocho años que sirve con poca seguridad sin guarda ni custodia alguna y para tratar de su remedio y reparo y ynformar de todo a su excelencia es necessario azer las diligencias combenientes --------------- Mando que Gonzalo Perez maestro de albañilería y canteria vea el citio de la dicha yglessia y la capasidad de el y dé su parezer en razón de ello y de lo que será menester para la obra y la costa que ará assi de albañilería como de madera carpintería y el dicho pareser le dé jurado por ante my el presente escribano ----------- Y abiendo el dicho Gonzalo Perez en conformidad de lo mandado por su merced de el dicho maestre de campo medido el dicho citio dizo tener de largo el cuerpo de la dicha yglessia ciento y cincuenta y dos pies y la capilla mayor sesenta y de ancho cincuenta y cuatro y que abiendo de lebantarse las paredes della en altura de veinte pies según y de la manera que antes de su ruina habia sido fabricada con la misma traza oficina y torres le parecia aria de costa en la manufactura de albañilería carpintería y madera de roble sin la necessaria de varas y estantes de algarrobos y sin los materiales de adobes, ladrillos, cal, yesso y peones cinco mil pesos y que este costo y tassación que as ia era la más moderada que podia tener por haber antes deagora tanteado la obra y la manifestarla asiendose planta de ella y lo jura a Dios y a la cruz en precencia de el dicho maesse de campo y de el dicho cura y caciques y de el Protector de los yndios y otras personas que se allaron y por ante my el presente escrivano -------------- Y haviendolo oydo el dicho Bachiller juan de mori albarado por ser este pueblo muy numerossos de gente pues conforme a los padrones de este año se allaban en el mill y quatrocientos almas de confession de todas edades y assi mesmo ser el dicho pueblo de los principales de este obispado y reino y el que primero esta a vista de los que vienen de España, México y otras partes y en que se allan ocho caciques tan entendidos y españolados y de tanta razón que gobiernan doce parcialidades que están reducidas en el y que los yndios de el acuden más que otros ningunos en todas ocassiones al servicio de su magestad porque en el tiempo de armadas y en erogas pende de ellos la provission y servicio de el puerto de Payta a que siempre an acudido con gran puntualidad yendo personalmente sus caciques con 696 ellos y en las venidas de los señores virreyes con el mismo cuidado haciendo las ramadas de los despoblados acudiendo con sus requas y muchas mulas que tienen en las dichas ocasiones y en el habio de los Pliegos y abissos de su magestad con toda puntualidad a propia costa y sin paga alguna caminando quarenta leguas de el despoblado de morrope sin otro ynteres que los malos tatamientos de las personas que vienen con los dicho pliegos y con riesgo propio y de sus cabalgaduras y en abio y despacho de los pasajeros y mercaderes por el dicho despoblado y el de Olmos ------------ Y que assi mismo tiene este pueblo cada mitad de dos meses saca de cien yndios mitayos para guarda de ganados, chasques tambo y carnicerias de la ciudad de Piura sin otros muchos que fuera de estos se sacan para otros ministerios de manera que el serbicio y abasto de todos mantenimientos- de la dicha ciudad y su conserbación pende de este pueblo y que siendo tan útil y menesterosso para todos serbicios ymportaba grandemente cuidar con desvelo de su aumento y conservación de su Reducción y que el principal medio para ello era tener Yglessia capaz, decente y bien adornada y un ospital en que se curen los pobres y remedien sus necessidades en escazessa pues todo salia de su sudor y trabajo y tratar de su doctrina y enseñanza y cultura politica y espiritual como lo a procurado desde que entró en este beneficio y que debo haberse echo assi antes de agora se allaba este Pueblo muy disminuido y desparramados los yndios pues allaban por los padrones más de cien tributarios ausentes con gran perjuicio de los interesados. Y que aunque desde que llegó a el hizo las diligencias combenientes en la Reedificación de la dicha Yglessia y su ospital y allando una Provissión de el señor marques de guadalcazar en son de ella ya estaban hechas algunas diligencias insto en que se llevasen a debida ejecussión no a tenido efecto assi por aber estado divertido en sus capitules y pleit"os el maestre de campo don Diego Flores de León y con su aussencia haber avido tanta bariación de tenientes como por que los pareceres dados por los maestros de albañileria y carpinteria fueron a bulto y sin fundamento alguno por no haberse echo planta de la dicha yglessia ni saberse con claridad la obra que se habia de azer a tanto costo y por tan excessivo precio como tassaron pues como de la tassación consta el albañil tasso la manufactura en dos mil pesos obligando a los yndios a todos los materiales y peones echos y puestos a cuenta y el carpintero la madera de Roble y su manufactura en quatro mill sin la madera de algarrobos para pilares, varas de techos sobre soleras y otras cossas necessarias que reducido todo a precio y montón venia a estar la dicha yglessia en mucha cantidad de pesos. Por lo qual habiendo venido a este Pueblo a el propósito un maestro albañil muy diligente y grande official desde la 697 ciudad de Truj illo y que en ella a echo las mas de las yglessias cassas y combentos, por nombre Alonsso de la Cruz vistos dichos pareceres, sitio y lo que se podia azer de obra firme umilde y permanente y de propossi to para la calidad y riesgo de la tierra de pedimento de el dicho Vicario hizo la planta y apuntamiento de que ace demostración y tratando de la dicha tassación le dixo ser excesiva y que la obra que tenia dibuxada en la dicha planta con ser tan buena y abentajada se si le diesse y rematasse la aria por mucho menos precio encargandosse a su costa de toda la madera de Roble y clavazón puertas y ventanas y manufactura asi de albañileria como de carpinteria y que lo mejor y más acertado seria traer en pregones y rematar la obra en el que más rebaxa yziesse guardandose en todo las calidades condiciones y cossas que se proponian en el apuntamiento y planta con el dicho vicario no trato por entonces demás aguardando la ocassión de corregidor y que se assentasen el gobierno de este partido y que puesto merc~d de el dicho maestre de campo con tanta cristiandad yze lo correspondiente al de su excelencia Principe tan cristiano de officio (roto) en cossas tan del servicio de (roto) señor y (roto) de los yndios fuesse servido de ber las dichas diligencias primeras y la que esta fecha en la dicha planta y conforme a ella de su parecer para que su vuexcelencia disponga el remedio que mas combenga como fuere servido que su parecer con tal cura y vicario es que siendo a propósito la dicha planta como lo es por ser obra llana dezente y combeniente para la duración por ser esta tierra tan sujeta a temblores, aguaceros y fuegos. La obra se traiga en pregones y se remate en la persona que mas rebaxa y comodidad hiciere atendiéndose a que sea de ciencia y conciencia y conforme la cantidad en que rematare se aga la repartición de las encomiendas (roto) por cantidad con adbertencia que esta Yglessia fuera de la necessidad que tiene en su redificación esta (roto) y nec;::essitada en estremo de ornamentos, missal, manual (roto) manteles, campanas y otras cossas como constaba a su merced por (roto) de ojos y hacia exibición de todo con el ymbentario de la última visita y que aunque de presente se suplian algunas de ellas era con mucha yndecencia y pues de lo tocante a fábrica de los tributos de yndios se allaban caydos de tiempo atrassado a este año de veinte y ocho, setecientos y nobenta y dos patacones y tres reales dellos se supliesen las dichas cosas en los más precisso y necesario embiando su merced memoria de ello y supuesto que en la obra de la Yglessia los yndios an de dar lo más de materiales, adobes, cal, ladrillo, yesso, madera de algarrobos y los peones necessarios puesto a su costa al pie de la obra haciendose montón de todo en la repartición se les passe en quenta lo referido pues reducido a plata monta mucha más cantidad que lo que pues costar la manufactura y tassación fecha y que lo que está caidose aplique para dichos ornamentos y lo demás necesario de el culto dibino y servicio de la Yglessia todo lo cual visto y oydo por el dicho maese de campo Protector de caciques y 698 otras personas que se allaron habiendose (roto) y conferido sobre ello y mostrádose la dicha planta al dicho Gonzalo Perez albañil mando el dicho maestre de campo tassasse la obra de ella y diesse su parecer y habiendola aprobado y dado por buena dixo que la dicha planta con las condiciones y apuntamientos costara de manufactura de albañil y carpintero y madera de Roble y clavazon los dichos cinco mill pesos que tienen tassado y quando la aga qualquiera maestro en quatro mill y quinientos pessos ara mucha comodidad con lo qual el dicho maestro de campo mandó que para ynformar a su excelencia y dar su parecer en la dicha razón se junten los autos y recaudos que hubiere y la dicha planta y apuntamiento y lo demás que combenga y assi lo provey oy firmo con el dicho Vicario Protector y caciques y maestro albañil. Hernando Bravo de Lagunas. El bachiller Juan de Morí. Joan de Molina Basconan. Don Juan de la Chira. Gonzalo Perez. Don Francisco Mecache. Diego Lequegualu. Don Pablo Tupuchere. Ante mi 48 Pedro Muñoz de Cobeñas, escribano Público y Cabildo. ANEXO NO 16. INDIOS MITAYOS DE CATACAOS, MECHATO Y MECOMO: 1679. "Partiendo por Provisión de su4 Exc. fueron resultados los yndios del dho ayllo de Mechato 9 para el despacho y avio de los chasques a cuya causa se le daban y actualmente dan del pueblo de Sechura y agora ay nuva horden y mandato de vuexcelencia para que los yndios de Sechura suban. Los chasques de Catacaos y los de Mechato acudan a sus mitas como solian hacerlo y porque no se les muden a otra parcialidad ni se le den de otra parte sino de aquella donde por la repartición les están señalados y se le an dado y por ser hombre pobre con mujer e hijos y madre biuda y hermanos que sustentar se teme que el Corregidor le mudara los dichos mitayos y se los dará a quien lo pareciere y a el no se los dará de que se les seguira notable daño y perjuicio atento a lo cual y a las causas susso referidas vuexcelencia pide suplica sea servido de mandarle dar su provisión para que el Corregidor que al presente es y adelante fuere le continua a dar los dhos dos 48 Los subrayados no se registran en el documento original. 49 Archivo Regional de Piura: 1679, Escribano Joseph de Céspedes, Legajo N# 24, ff. 195-195v. 699 mitayos que por vuexcelencia le están señalados y repartidos los quales se le den de los ayllos y parcialidad de Mechato como le están señalados sin mudarselos a otra parcialidad ni quitarselos aunque aya rebaja sino es que vuexcelencia otra cosa se provee y manda que enello rezibiera mi ... gran merced con justicia que pido etc. Juan Basquez Espinossa Y por mi bisto lo susodicho juntamente con los dichos mandamientos de que de susso se a fecho menester acorde de dar y di la presente por la qua! los mando que guardeis y cumplais puntualmente la provisión que mandé despachar en favor del dicho Juan Basques de Espinossa acerca de lo contenido en el dicho memorial susso yncorporado en todo y por todo segun y como en ella se contiene y declara y sino ubiere yndios de mita en la parcialidad donde estan repartidas para la guarda del dicho su ganado por la mudanca que e mandado hazer del chasque se los dareis y repartireis de la otra parte y parcialidad que queda reserbada del dho chasque sin mudarselos de otra alguna de suerte que no reciba agravio ni molestia ni tenga causa de que quejar y lo cumplireis assi so pena de mil pesos de oro para la Cámara de su Magestad fecho en los Reyes a dies y nuebe dias del mes de agosto de 1611 años ------ El marquez. Por mandado del birrey don Alonso Fernández de Córdova ------------ · Don Francisco de Borja principe de Esquilache Conde de Mayal de gentil hombre de la Cámara del Rey Nuestro Señor su birrey lugarteniente gobernador y capitán general en estos reynos y provincias del Perú Tierra Firme y Chile --- - A vos el Corregidor que al presente sois y adelante fueredes de la ciudad de San Miguel de Piura saved que Juan Basquez de Espinossa me hizo relación que quando pasé por ella le hize merced de un mitayo ... para la guarda del ganado menudo .. ~como consta del decreto que presentara en cuya conformidad don Diego Fernández de Córdova marquez de Guadalcazar birrey lugarteniente del rey nuestro señor su Gobernador y Capitán General en estos reynos y provincias del Perú, Tierra Firme y Chile ---------- A vos el Corregidor que al presente sois y adelante fueredes de la ciudad de San Miguel de Piura saved que Blas Guerra como tutor y curador de la persona de Joseph de Miranda hijo legitimo y universal heredero de Gaspar de Miranda difunto me hizo relación que por su muerte avia sucedido en los bienes y hacienda que dejó y en especial en algunas manadas de ganado cabrio y ovejuno para cuya guarda estaban señalados y repartidos por provissiones del gobierno cinco yndios del pueblo de Catacaos que se le avían depositado en el ynterin que se los confirmaría como parecia de los su recaudos que presentaba y por mi bisto lo susodicho juntamente con los dhos recaudos de que de susso sea fecho mención y las dichas provisiones que son siguientes ------------- 700 Don Francisco de Borja Principe de Esquilache Conde de Mayal de gentil hombre de la Cámara del Rey Nuestro Sefior su birrey lugarteniente del rey nuestro sefior su gobernador y capitán general en estos reynos y provincias del Perú, Tierra Firme y Chile ----------------- A vos el corregidor que al presente sois y adelante fueredes de la ciudad de San Miguel de Piura o a vuestro lugarteniente en el dicho oficio saved que Gaspar de Miranda me hizo rrelación que habia comprado de Juan Basquez de Espinossa mil y quinientas cabezas de ganado mayor digo menor de ovejas y cabras, como constaba de la escriptura que presentaba para cuya guarda estaban repartidos tres yndios de mita del pueblo de Catacaos, los dos de la parcialidad de Mechato y el otro de Menón y Mecomo por. provisiones del gobierno y me suplicó fuere servido de despacharle provisión acordada de sucessiones y por mi bisto lo sussodicho juntamente con la dha escriptura de que de susso sea fecho mención y una provisión del dicho gobierno y otra por mi despachada en la dicha racon que son los siguientes ------------------------- Don Juan de Mendoza Luna marquez de Guadalcazar digo de Montesclaros y marques de Castill de nava y Vela .... de las villas del Cohiguera de las duefias el Colmenar y el Cardoso el bada y .... virrey lugar Teniente del rey nuestro sefior su gobernador y capitán·general en estos reynos y provincias del Perú, Tierra Firme y Chile ----------------- A vos el Corregidor de la ciudad de San Miguel de Piura, sabed que ante mi se presentó el memorial siguiente: Juan Basquez de Espinossa vecino morador de la ciudad de Piura de la que por la repartición general que Vuexcelencia le a echo de los mitayos de esta parte del pueblo de Catacaos, jurisdicción de la dicha ciudad se le repartieron para mil cabezas de ganado menor que tiene dos mitayos para la guarda del y por el Corregidor del Partido se le sefialaron en el Repartimiento de Mechato como consta deste nombramiento y recaudo que presento y estando se los darlo y". 701 ANEXO NQ 17. TRIBUTOS Y TEJIDOS DE ALGODOH EH HARIGUALA-MEHOH: 1632- 1637. ESPAROLES Maria Calderón SECCIOH A Diego Benites (sargento mayor) Isidro Céspedes en 9/05/1636 en 10/11/1636 Fray Alonso Bravo, religioso de San Francisco, en 6/05/1634 Maria Calderón, en 20/05/1634 Juana de Castro Maestro Morales, en 14/08/1634 Diego Benitas, sargento mayor en 31/10/1634 Fray Esteban de Yriarte, franciscano, en 6/02/1635 Juan de la Herrera Gomucio Lo envia con Marcos Sanchez, en 23/06/1635 Envia a Diego Silva, en 29/08/1635 Fray Buenaventura Jacinto de Cáceres Roque Hazuelas con Juan Hernández, mercader Juan de Herrera Isidro Céspedes, por una botija de aceite, Chiclayo Despacho de nietos de doña Maria Calderón (derechos) Se envió a Francisco de Palma y otros en 8/06/1636 Se cancela deuda a Francisco Suarez A Pedro de Balladares, diezmo de 1622 Alferez Montalban, diezmo de 1633 Regidor Pedro de Ortega diezmo de 1631 Alferez Andres Mendez de Sotomayor Gerónimo de Mondragón,en Chiclayo, 8/06/1635 A Corregidor en 01/06/1635 Alferez Alonso de Montalban diezmo, 1634 38.0 11.2 153.2 600.0 400.0 100.0 20.0 7.4 174.0 50.0 350.0 200.0 700.0 400.0 30.8 450.0 77.0 10.0 3.0 300.0 459.1 48.0 43.1 43.2 87.0 300.0 100.0 38.1 Baltazar Isla, en 04/09/1636 160.0 A Lucas Mejia "porque acudiese a presentar las peticiones y lo demás que se ofreció en el pleito del dicho Baltazar de Isla" 6.0 Envió con Gerónimo de paños, se envió en 17/08/1637 600 ropa de mujer Martinez, mercader a Diego de Silva pesos y 5 piezas de Rodrigo López Calderón, diezmo 1636 Dió Diego de Silva De corregidor 640.0 38.4 112.4 13.4 Diego de Silva, por 18.aves y 4 fanegas de maiz 10.4 Diego de Távara le dió a Diego Silva 2 piezas de ropa 16.0 Monta el descargo que se hace al capitán Pedro Muñoz de Cobeñas 14,122.3 Monta el descargo que hace el dho. cargo Diego de Silva 14,348.3 Alcance 226.1/2 Pago Cobeñas a receptor de alcabalas 1633-1635 14.0 Dió a Diego Silva 117 tollos (al margen. Monta descargo de los Cargo Descargo Alcance 9.3 249.3 tollos 26,549.0 21,116.0 5,433.0 702 En 17/06/1638 ajustan cuentas el capitán Diego de Silva Manrique y Pedro Muñoz Cobeñas: Cargo Descargo Diego Silva adeuda a Pedro Muñoz Varios Lleva libranza y carta, Martin Lupuquen Derechos reales en Payta 14,122.0 14,348.3 249.3 3.0 11.3 Registro y saca de dos partidas Derechos reales y balsa A corregidor, cartas de pago A corregidor, cartas de pago Diego de Silva y corregidor, cartas de pago Eclesiásticos: Convento nuestra señora de las mercedes Fray Pedro Sanchez (La Merced} Bachiller Juan de Mori diezmo de 1635 3.0 9.0 67.2 12.2 576.3 4.0 100.0 40.4 En 20/02/1638 envia a Diego de Silva y al padre de Catacaos con Juan LLenquen maestro de capilla de dicho pueblo 150.0 SECCION B CANCELACIONES POR FLETES DE TOLLOS En 13/01/1636, a Diego Nima 15.0 A Diego Chunga (Sechura-Chiclayo) 25.0 A Domingo Chinga, indio de Camacho (Sechura-Chiclayo) 5.0 Derechos y embarcación de los tollos para Lima 4.2 Una balsa que llevó de Sehura a Payta 2.0 Que le envió a Diego Chunga en 20/11/1637, para que se diese a los arrieros por cuenta de tollos (Sechura-Chiclayo) 4.0 A Pedro Fiesta por flete de una balsa para llevar 1,100 tollos (Sechura-Payta) 3.4 A Juan Camacho, por flete de balsa, que trajo de Payta-Sechura para llevarlo a Chiclayo 3.4 Pagó por la ruta Sechura-Payta por 900 tollos en 1637 3.4 Derechos reales de los tollos 9.2 703 Por tollas (3,000) embarcados en el navio San Luis rey de Francia (1,900 tallos) y en la fragata nuestra sefiora de la Fuente (1,000 tallos) Por 1550 tollas de tributo que se embarcaron en Payta en 03/01/1637, en el navio San Juan de la Guarda Se embarcaron en Paita, en 05/02/1638, 2,800 tollas Por 1,100 tollas que dió al corregidor Para Antonio Lopez, 400 tollas Se pagó al corregidor 172 tollas Se dió a fray Pedro Rodriguez 50 tollas Se dió a fray Juan Jimenez, 50 tollas A corregidor por 1,917 tollas mas 12 aves A Diego de Silva por 60 tollas Por 642 tollas embarcados en navio nuestra señora del Pilar en 1635, maestre Juan de Galvez Por 470 tollas embarcados en navio nuestra sefiora de las mercedes, maestre Juan de Esquivel Por 128 tollas apolillados en Payta Por 2,800 tollas llevados a pueblo de Chiclayo en 1636 Por 2,000 tallos que recibió Diego Ruiz Luis LLenque en 12/01/1632, los recibió Domingo Colán 240.0 124.0 224.0 88.0 32.0 13.7 4.0 4.0 156.3 4.6 51.2 37.5 10.0 224.0 y 160.0 704 705 SECCION C CANCELACION POR TEJIDOS DE HOMBRES Y MUJERES Precio unitario de la ropa; de mujer 8 patacones y de hombre 5 patacones. 35 piezas 280.0 8 piezas 40.0 23 piezas (mj) 184.1 8 piezas (hm) 40.0 30 piezas (mj) 240.0 21 piezas (mj) 164.0 se envió con Miguel Pango, indio Menón, se le pagó 1.2 reales por llevar la ropa. 34 piezas (mj) en 04/05/1636, enviado con Diego Parrilla 272.0 7 piezas (hm) 35.0 7 piezas (mj), en 10/07/1636, envió a Diego de Silva 56.0 24 piezas (mj), en 29/05/1635, envió con Juan Bernal de Saavedra 192.0 5 piezas (hm) 1 pieza (mj) para Diego Chucaycho(?) 5 piezas (mj) 2 piezas (mj) y 2 piezas (hm) 25.0 8.0 40.0 envión con Diego Nima 30.0 6 1/2 piezas (hm) y 13 piezas (mj} enviado en 01/12/1636 con Juan de Mori 134.0 27 piezas (mj) que llevó Diego Parrilla con una carta del bachiller Juan de Mori 216.0 26 1/2 piezas (mj), 23 aves, 6 fanegas de maiz con Diego de Silva 227.4 11 piezas (mj), 6 aves a Diego de Silva y corregidor 89.4 SECCION D PAGOS POR CONCEPTO DE TRIBUTOS En 07/07/1634, por Juan Menón, por tributo de Diego Nima, indio de su parcialidad, debia cuatro tercios (1632-1633) 20.4 En 21/12/1635, por Juan Menón por tributo de Diego Nima, por tributos por tercios de San Juan y Navidad (1634) 11.1 R.P Sebastián Prieto del Castillo apoderado de Domingo de Arellano y Catalina de Prieto Ribera, de la pensión que tienen sobre los tributos de la parcialidad de Narigualá (1632-1633) 315.0 R.P Sebastián Prieto del Castillo (1634-1635) la pensión de Nariguala 315.0 A Juan Menón del tributo de Diego Nima de 1635 11.1 A Garcia de Valladolid de lo cobrado de la renta de Cherrepe 80.0 12 piezas de ropa (mj) 12 piezas de ropa (hm) 96.0 60.0 Maiz, 9 fanegs a 0.12 reales por fanega. Se pagó en plata por Juan Menón y bachiller Juan de Mori (fiador) en 13/08/1636 264.3 Pagó Juan Menón al corregidor, en 23/07/1636, en plata en ropa (hm) 13 piezas en ropa (mj) 1 piezas 73.7 65.0 104.0---- 245.3 Juan Temocha y bachiller Juan de Mori en 22/07/1636; en plata 279.0 en ropa (hm) 67 piezas 335.0---- 614.4 Don Pablo Tapu Cherre y Juan Temocha y bachiller Juan de Mori Alvarado se obligaron a pagar en 22/07/1636, de las especies entregadas 337.0 706 Juan Temocha, Juan Inga, Juan Loro y Bartolome Periche se obligaron en 09/08/1636 225.5 Sebastián Prieto del Castillo, de la pensión de Narigualá por tributo de San Juan, en 1636 78.6 De la pensión de Narigualá, por tercio de navidad de 1636, se pagó a Sebastián Prieto, tercio de San Juan, 1637 157.4 Diego Silva dió a Domingo Colán 38 aves 9.4 Sebastián Prieto del Castillo, por tercio de Navidad de 1637, pensión de Narigualá 78.4 Descargo al dicho corregidor 36 pesos por 18 indios que hubo ausentes de la parcialidad de Narigualá en 1636 36.0 Mas dá por descargo que le pasó en cuenta al dicho corregidor 36 patacones por otros tantos indios que hubo ausentes en 1637 36.0 Más por descargo que le pasó en cuenta al dicho corregidor en el ajustamiento que hizo con el de los años de 1634-1635, por 38 pesos por 19 indios que hubo ausentes en la parcialidad de Narigualá el año de 1635 38.0 Más da por descargo que le pasó en cuenta el dicho corregidor 36 patacones por los ausentes que hubo en Narigualá el año de 1634 36.0 Por 1,850 tollos que pagó de tributos Domingo Colán (1635), los recibió Diego Silva en Chiclayo 148.0 A Diego Silva por 50 mil sardinas a 4 patacones y 6 reales el millar. 50 237.4 SO ADP: 1637-1639, escribano PMC, PN# 58. 707 708 RELACIOH DE CUADROS. NUMERO DEL CUADRO: l. Pueblos de la costa norte e indios mitayos: 1564. 2. Relación de tambos y encomenderos en el Perú: 1543. 3. Caracteristicas de los caminos que convergen hacia la ciudad de San Miguel de Piura desde la hacienda de Yapatera. 4. Caracteristicas del camino que va de Catacaos hacia el puerto de Paita. 5. Caracteristicas del camino que va de Catacaos a Sechura. 6. Cronologia para ubicar la fecha de la fundación de la ciudad de San Miguel de Piura: 1532. 7. Reubicación territorial de la ciudad de San Miguel: 1532-1588. 8. Distribución de repartimientos de indios, 1545. 9. Encomiendas y población indigena tributaria en el virreinato del Perú, 1549. 10. Encomiendas y tributarios en el virreinato del Perú, 1561. 11. Repartimientos indigenas y población tributaria, 1575. 12. Encomiendas y población tributaria, 1601. 13. Encomiendas y pqblación tributaria: 1549-1601. 14. Número de encomiendas en el virreinato del Perú: 1540- 1720. 15. Vecinos y encomenderos en San Miguel de Tangarará, 1532. 16. Encomiendas y población indigena tributaria, 1549. 17. Relación de "pueblesuelos" durante el gobierno de La Gasea, 1549. 18. Relación de repartimientos y encomenderos, 1561. 19. Encomiendas y pueblos indigenas en Piura: 1570-1572. 20. Repartimientos y encomenderos en la provincia de Piura, 1575. 21. Repartimientos y encomenderos en Piura, 1567. 22. Repartimientos y encomenderos en Piura, 1583. 23. Encomenderos de Piura, siglos XVI-XVII. 24. Pueblos y tributarios, 1549. 25. Repartimientos y encomenderos en Catacaos, 1570. 26. Repartimientos y encomenderos en Catacaos, siglo XVI. 27. Repartimientos y encomenderos en Catacaos, siglos XVI- XVII. 28. Encomenderos y repartimientos de indios en Catacaos, 1644. 29. Espacios territoriales visitados en el siglo XVI. 30. Fuerza de trabajo indigena y canasta tributaria en la costa peruana, 1549. 31. Encomiendas, población tributaria indigena y régimen agrario en los repartimientos del virreinato del Perú, 1549. 32. Evolución de la población tributaria en Piura, 1550- 1621. 709 33. Repartimientos de indios y población tributaria, 1550. 34. Repartimientos y tributos en Piura, 1561. 35. Unidades productivas en la que laboran los indios tributarios de San Miguel de Piura, siglo XVII. 36. Población y tributarios en Piura, 1570-1575. 37. Población y tributarios en el corregimiento de Piura (por subregiones), 1570-1575. 38. Población y tributo en el corregimiento de Piura, 1570-1575. 38a. Población tributaria y tributos en Piura, siglo XVI. 39. Repartimientos y tasa tributaria en Piura (parcialidades menores de Catacaos, Sechura y Colán), 1575. 39a. Tributos recaudados en el corregimiento de Piura, 1575. 40. Población y tributos en el corregimiento de Piura, 1575-1621. 41. Tributos cobrados en el corregimiento de Piura, 1575- 1621. 42. Población y tributos en Piura (por subregiones), 1621. 42a. Población y tributos en Piura (resumen), 1621. 42b. Población y tributos en Piura (resumen), 1621. 43. Tributos cobrados en el corregimiento de Piura, 1575- 1732. 44. Cuadro comparativo de los tributos cobrados en el corregimiento de Piura entre 1582, 1690 y 1732. 45. Distribución de'repartimientos y encomenderos en el corregimiento de Piura, 1644. 46. Distribución de indios por encomenderos en el corregimiento de San Miguel de Piura, 1644. 47. Cajas de comunidad, repartimientos de indios y encomenderos, 1639. 48. Tasas tributarias y repartimientos de indios, Penachi, Motupe y Olmos, 1608-1638. 48a. Resumen general de los alcances del maestre de campo don Diego Chumacero Laso de la Vega, 1631-.1638. 48b. Resumen general de los alcances que tomó Fernando de la Riva Agüero, 1638-1640. 48c. Cuentas del salario de justicia cobradas por Fernando de la Riva Agüero. 49. Cajas de comunidad en Piura (en patacones), 1638-1640. 50. Cajas de comunidad en Piura (en patacones), 1641-1643. 51. Movimiento de ingresos totales en las cajas de comunidad en Piura (en patacones y subregiones), 1638- 1640. 52. Movimiento de ingresos totales en las cajas de comunidad en Piura (en patacones y subregiones), 1641- 1643. 53. Cuadro comparativo de los ingresos totales y de los tributos en las cajas de comunidad de Piura ( en patacones y subregiones), 1638-1643. 54. Movimiento de ingresos por tributos en las cajas de comunidad de Piura (en patacones y subregiones), 1638- 1640. 710 55. Movimiento de ingresos por tributos en las cajas de comunidad de Piura (en patacones y subregiones), 1641- . 1643. 56. Población tributaria del Perú (estimado), 1570-1620. 57. Evolución demográfica en el valle de Jequetepeque, 1530-1591. 58. Población indigena estimada para la costa norte, 1520- 1630. 59. Población indigena tributaria en Truj illo y Lima, 1561-1629. 60. Población indigena tributaria (costa norte, centro y sur), 1549. 61. Población tributaria (costa norte), 1549. 62. Población indigena en el Perú, 1561-1754. 63. Repartimientos y especialización laboral. 64. Evolución poblacional indigena en el corregimiento de Piura, 1549-1732. 65. Población tributaria e indigena en Piura (por subregiones), 1582. 66. Cuadro comparativo de la población indigena de Piura, 1582-1732. 67. Evolución de la población tributaria en el repartimiento de Catacaos, 1549-1732. 68. Parcialidades y población tributaria en Catacaos, 1549-1732. 69. Evolución de la población tributaria en las parcialidades de Catacaos, 1549-1732. 70. Catacaos: población tributaria distribuida en las parcialidades originarias y forasteras, 1573-1671. 71. Evolución de la población tributaria en las parcialidades del repartimiento de Catacaos, 1671- 1691. 72. Distribución de pueblos, curacas e indios tributarios, Sechura, siglo XVI. 73. Agricultura y especialización productiva, siglos XVI- XVII. 74. Asignación de mitayos a encomenderos, siglos XVI-XVII. 75. Haciendas y mitayos indigenas, siglo XVII. 76. Distribución de indios mitayos de Catacaos, 1644. 77. Encomenderos y mitayos en Piura, 1590. 78. Geografia agraria en el Perú, siglo XVII. 79. Regiones costeñas y cultivos dominantes, siglo XVIII. 80. Población indigena tributaria y tributos agricolas, 1549. 81. Precios de ganado cabrio (en reales), 1696-1802. 82. Población indigena en San Martin de Sechura, 1578. 83. Régimen de distribución de tierras en Sechura (según categorias sociales), 1578. 84. Medidas de tierras en Sechura (en topos, varas y metros), 1578. 85. Cálculo de la dimensión territorial explotada anualmente por los comuneros de Sechura (sección de tierras fértiles), 1578. 86. Cálculo de la dimensión territorial explotada anualmente por los comuneros de Sechura (sección de tierras montuosas), 1578. 711 87. Cuadro resumen: tenencia de la tierra en Sechura (en hectáreas), 1578. 88. Relación de acreedores de un español, Juan Moreno, 1642. 89. Distinciones de rango social. 90. Distribución de la población indigena tributaria segun las parcialidades de origen entre 1573 y 1671. 91. Navios españoles entre Panamá, Nicaragua, Puerto Viejo, Paita y el Callao, 1531-1544. 92. Relación de comestibles y precios de bienes entregados para el consumo de las embarcaciones Nuestra Señora del Carmen y San Luis, que cubren la ruta Panamá- Paita, año de 1600. 93. Relación de mercancias y servicios entregados a una embarcación en el puerto de Paita, año de 1600. 94. Embarcaciones mercantiles en Paita, 1600-1606. 95. Relación de mercaderias introducidas por el puerto de Paita, siglo XVII. 96. Relación de las deudas y cobranzas a favor de don Andres de Ojeda, indio yunga de Paita, 1618. 97. Registro de cuentas para cancelar y cobrar en la provincia de Piura por los herederos de don Juan Lozada de Quiroga. 98. Registro de cuentas por cobrar y pagar que ordena realizar Moreno Calzado en la ciudad de San Miguel de Piura, 1618. 99. Relación de cuehtas por cobrar y pagar de don Juan Moreno Calzado, San Miguel de Piura, 1640. 100. Listado de cuentas por cobrar a favor de Bartolomé Hernández en San Miguel de Piura, 1621. 101. Registro de cobranzas y pagos que debe realizar don Miguel Sanchez Bohorquez, 1631-1636. 102. Cuentas para cobrar de parte de don Miguel Sanchez Peña en la ciudad de San Miguel de Piura, 1645. 103. Evolución histórica de los tallanes. 104. Sistema de herencia femenina: curacas y capullanas ( I) . 105. Sistema de herencia femenina: curacas y capullanas ( II). 106. La herencia del poder en los valles de la costa centro sur, siglo XVI. 107. Linajes y curacazgos de los Mesocoñera en la parcialidad de Narigualá (Catacaos, Piura). 108. Linajes yungas, los Mecaches (siglo XVII). 109. Sucesión genealógica de los curacazgos de la parcialidad de los Mecaches, siglos XVI-XVII. 110. Cuadro genealógico de los curacazgos que gobernaron la parcialidad de Narigualá, Siglos XVI-XVII. 111. Tierras y cultivos del curaca Juan Temoche. 112. Relación de testigos de la parcialidad de Narigualá, 1624. 113. Memoria a los que que el dicho Juan Temoche debe por los servicios a sus chacras y sementeras de trigo y maiz, en sus huertas y preparación de la chicha. 114. Tierras y cultivos en Sumellirá y Narigualá, de don Juan Temoche. 712 115. Relación de testigos que declaran a favor de Juan Temoche, 1624-1625. 116. Precios de productos de la tasa tributaria, 1632-1637. 117. Cobranza de tributos y cálculo de la proporción en tejidos indigenas en las parcialidades de Narigualá y Menón, 1632-1637. 118. Cobranza de tributos realizado por Pedro Muñoz Cobeñas en las parcialidades de Narigualá y Menón (Catacaos) ( en patacones y reales), 1632-1637. 119. Ingresos tributarios en las parcialidades de Narigualá y Menón (en volúmen), 1632-1637. 120. Ingresos tributarios en las parcialidades de Narigualá y Menón (en patacones y reales), 1632-1637. 121. Distribución proporcional de los tributos cobrados entre 1632-1637 en plata y especies nativas (en patacones y reales). 122. Descripción de la cobranza de tributos en las parcialidades de Narigualá, Menón, Sechura y Camacho (Colán) entre 1632-1637 (en patacones y reales). 123. Cuadro resumen de la cobranza de tributos en las parcialidades de Narigualá, Menón, Sechura y Camacho (Colán) entre 1632-1637 (en patacones y reales).